sábado, 10 de enero de 2009

LA CRUZ DE HUAGURUNCHO

Los antiguos habitantes de Pasco, afirman que a partir del siglo XVIII. Sobre la cúspide del imponente nevado de Huaguruncho, se podía distinguir una colosal cruz de oro macizo cuyos áureos destellos, se apreciaban nítidamente de todos los confines. Una cara de este imponente crucifijo recibía el saludo del sol naciente de las mañanas; la otra, los postreros destellos de los atardeceres.

Su extraordinario brillo y enigmática ubicación intrigaba a los hombres y mujeres que, admirados, contemplaban su magnificencia, sin poder desentrañar el misterio de su procedencia.

Andando el tiempo, entre colosales nubarrones, celajes misteriosos, truenos y tormentas, desapareció la cruz tragada por desmesurados aluviones y lluvias incontenibles.

Los campas, custodios del mes de Mayo de 1742, cuando la estación de las lluvias esta terminado y los pajonales enseñaban su verde más intenso, apareció navegando sobre las aguas de Perené, conducido por la cacique Simirinchi Bisabequi, un hombre joven de treinta años, luciendo una barba con algún bozo, fornidos miembros acerados, pelo cortado como los indios de Quito y color pálido amestizado; de estatura mas que mediana, vestido con una chusma encarnada color achiote y el recio continente de un monarca.

Los nativos que lo contemplaban por primera vez, se enteraron que era descendiente directo del último monarca del imperio y que su nombre era Juan Santos Atahualpa Apu Inca que había entrado en el Gran Pajonal para recuperar el destruido imperio de los incas, que había llegado para arrojar a los extraños, enemigos de PACHAKAMAITE y recuperar la corona que Pizarro había arrebatado a su padre; que Dios Omnipotente le enviaba a recuperar sus reinos y había entrado en la selva para comenzar su misión en ella; que le creyesen y obedeciesen por que de no hacerlo, haría caer los montes, desbordar ríos y arder los cielos, que a partir de aquel instante recompondría su reino para que se acaben los obrajes, ganaderías, haciendas y toda la esclavitud de sus hijos.

Dominador de las lenguas nativas, los hablo con un ardor nunca antes oído, con un amor que se traslucía en su continente emocionado y sus ojos vivos y brillantes. Tanta fue su entrega y el contenido de su mensaje que todos, imbuidos de una fe que ya casi la habían perdido, quedaron convencidos de su predicamento.

El viento que corría por la fronda aviso al río y a las aves y al trueno y a la lluvia; y así lo supieron los amueshas, los campas, los piros, los amages, los simirinchis, los shipibos, los conibos, los andes y todos los indios de nuestra selva que presurosos acudieron a ofrecerle obediencia y lealtad, dejando abandonados a sus pueblos.

Tal fue la conmoción que los indios del Gran Pajonal se unieron incondicionalmente a los de las márgenes del Perene, Metraro, Eneno, San Tadeo, Pichana, Najandaris y todos los naturales del Cerro de la Sal.

Nunca antes en la selva se había visto nada igual. Rivales encarnizados, guerreros adversarios, caciques sanguinarios; hablantes de diferentes idiomas y adoradores de dioses diversos, habían acudido al llamado del Apu Inka, enviado de Dios, para seguirlo y expulsar a los extranjeros que se habían apoderado del imperio.

Cuentan que cuando una tarde de junio de 1742, el conversor de San Tadeo, el padre Santiago Vásquez de Caicedo, entrevista a Santos Atahualpa, este le dice terminantemente que: “Ha venido a organizar su reino con la ayuda de sus hijos los indios y mestizos con terminante exclusión de los negros por que eran sirvientes incondicionales de los explotadores. Pone en aviso al Virrey para que no trate de impedir su movimiento por que él y su compañía, les torcerá el cuello como a unos pollos”.

Además añade – esto es muy interesante – que vea por dónde escapa porque “por mar viene su pariente inglés”.

Cuando el visitante insiste en la “pacificación” y le pide que abandone su intento de rebelión, Juan Santos afirma que: “tiene derecho a su reino. Es cristiano. Reza todos los días; lee la doctrina y predica a los indios. No tiene nada contra los sacerdotes ni ley de Cristo, pero en cambio quiere que negros y viracochas abandonen su tierra”.

En cumplimiento de su prédica y teniendo al Gran Pajonal como escenario de su campaña, instala su cuartel General y se pone en acción inmediata. Destruye veintisiete misiones franciscanas, haciendas y obrajes, apoderándose de las pertenencias de los españoles, apresando y castigando a los negros, llegando a matar a los más rebeldes. Arrasa con todo. Alentando por la victoria decide atacar la sierra para expulsar a los españoles.

Estaba bien enterado de los infamantes abusos que éstos contenían contra los indios. Es en esta ocasión que el gobierno español, poniendo todo su empeño, procede a tener un cerco desde Huánuco hasta Huanta con el fin de contener el movimiento. Se da categoría de frontera a toda la línea disponiendo que los gobernadores de Jauja y Tarma ataquen al rebelde.

En cumplimento de esta orden, los jefes, Troncos de Jauja y Milla del campo de Tarma, llegan con sus fuerzas hasta Quisopango en medio de la constante hostilización de los indios rebeldes, sin entrar en combate franco. Eludiendo fácilmente a estas inocuas columnas realistas, el rebelde inca avanza sobre Huanca bamba en defensa de cuya plaza salen nuevas y más pertrechadas tropas de Tarma. El avance rebelde es tan arrollador que los españoles se ven precisados a instalar un fuerte en la localidad selvática de Quimiri (La Merced) pero sin lograr contenerlos.

Los insurgentes muy fácilmente se apoderan de este vacilón dando cuenta de sus defensores.

El avance de Juan Santos Atahualpa Apu Inka es incontenible.

Así las cosas el compungido Rey de España decide poner a la cabeza del virreinato peruano a un militar de oficio. Sustituye a Juan Antonio de Mendoza y Camaño y Sotomayor por José Manso de Velasco, Conde de Superunda. Este organiza una expedición militar al mando del Marqués de Mena Hermosa, la misma que es batida en todas sus líneas por el inca insurgente.

La derrota, con la consiguiente pérdida de vidas y material de guerra es tan estrepitosa para los españoles que, desesperados, se baten en retirada. Están complemente aterrorizados. Como último y esperanzado recurso establecen dos poderosos fuentes de contención, uno en Oxapampa y otro en Chanchamayo. El invicto rebelde destruye con facilidad esos fuertes y luego vence a otra expedición al mando del marques de Mena Hermosa que huye cobardemente avergonzado.

Para el año octubre de 1743, la rebelión cuenta con el franco apoyo de muchos serranos que huyendo de las atrocidades de las minas se unen a los chuchos.

Por relatos de José Pulinche, capturado por las huestes del Gobernador de Tarma por Bartolomé López, capturado en Quimiri, los españoles se enteran que mas de 100 serranos, atraídos por la predica de incaico, se habían unido aun fuerte contingente de campas que estaban listos para atacarlos.

Transcurren algunos años y, en 1752, con el deseo de darles una lección de su poderío bélico y organizativo a los españoles, decide atacar la cierra. El sabe que ahí es donde las sangrienta operación de sus hermanos es más abominable y dantesca.

Después de arrasar con el pueblo de Andamarca, inexplicablemente se detiene, posiblemente a la espera de una mejor oportunidad que fatalmente no llego. A esto hay que añadir que las fueras españolas se habían organizado para presentar fiera resistencia contra cualquier ataque.

El camino a la cierra estaba abierto. La resistencia en la selva central había sido vencida después de 21 años ininterrumpidos de luchas continuas sin que jamás el inca rebelde fuera derrotado.

¿Qué ocurrió entonces?...¿Porque no termino de tomar la Sierra?.

No lo sabemos, pero tampoco podemos comprenderlo. La invasión a la cierra abría significado la libertad de numerosos esclavos indios; entre ellos los pobres mineros.

El caso es que Juan Santos había cumplido gran parte de su promesa.

Antiguos territorios tribales habían vuelto a manos de sus legítimos dueños, libres de españoles y negros.

En ese momento el virreinato se estremeció. Vieron de lo que eran capaces los indios. El movimiento mesiánico y reivindicatorio de Juan Santos Atahualpa había encontrado eco en todos los habitantes de la Selva y de la Sierra.

Al hacerse realidad esta añorada recuperación en reconocimiento por la bendición recibida del cielo para el triunfo final en la selva, el imbatible caudillo guerrero, utilizando todo el oro recogido de las minas y los ríos de la selva, hace fundir una solida cruz bruñida de oro macizo de titánicas proporciones, que mediante un magistral y agotador trabajo de ingeniería rudimentaria, es fijada en la cúspide del Huaguruncho, construyendo un túnel vertical que comunica perpendicularmente a base con la cima del monte. Este trabajo, había demorado tres largos y fatigosos años a los empeñosos indios de la selva. Venia a significar a confirmación en la fe a Cristo del caudillo Juan Santos Atahualpa.

Los campas aseguran que, en aprobación de este magnifico gesto cristiano, Juan Santos Atahualpa fue ungido con una especial bendición de Dios, ya que al morir-cumplida su valiente misión en la selva-entre nuves y vapores brillantes, se elevo hacia los cielos en medio de cánticos hermosos extraños con la promesa que volverían.

Por esta razón, reverentes, en Metraro le han elegido una capilla de 18 m de largo por 8 de ancho sostenido por8 columnas de madera en esqueleto; los techos de humiro, que en forma cruzada cubren el ámbito; en medio, el túmulo donde descanso el cuerpo de Juan Santos Atahualpa apoco de morir, hecho de 5 tablas labradas de jaracanda de 8 a 10 centímetros de espesor de una altura de 1metro y 20centimetros situado en medio del templo, mirando hacia oriente.

Mucho mas tarde cuando utilizando la invasión sangrienta y cruel los españoles y los negros, volvieron a recuperar las posiciones de la selva, en medio de lluvias torrenciales, truenos y relámpagos, la cruz de Huaguruncho desapareció tragada por las nieves eternas.

Los campas dicen que el símbolo volverá a refulgir cuando retorne Juan Santos Atahualpa y esta ves si serán dueños definitivos de sus tierra selváticas.

Exploraciones e Investigaciones:
LIC. LUIS PAJUELO CHÁVEZ
ONGD PRO PERU
pajueloluis@hotmail.com
Cel. Movistar 63 9654960
www.ninagaga.com
www.huaguruncho.com

viernes, 9 de enero de 2009

LA LLORONA


¡Ella es!, gritaban las ancianas santiguándose y escondiendo a los patojos, también hacían cruces de ceniza en el suelo.

El grito se escuchaba más cerca y más cerca, luego más lejos, como buscando la Pedrera. El grito terrorífico era complementado por el silbar del viento y el aullar de los perros.

-Lo muy menos, alguna desgracia va a pasar, porque la Llorona está fregando nuevamente, decía otra anciana que temblaba de miedo sosteniendo en la mano a un Cristo.

Al día siguiente, en todo el Callejón del Judío no se hablaba de otra cosa. El único que no creía en lo que la gente comentaba era el zapatero remendón del barrio, que decía que el grito era el de un pájaro nocturno.

Las noticias del aparecimiento de la Llorona por las cercanías del Cerrito del Carmen que gritaba desesperadamente por su hijo Juan de la Cruz, inundaron toda la ciudad hasta el extremo que unos desocuparon sus cuartos para irse a vivir a otro lugar.

Cayó el manto negro de la noche y el solitario Callejón del Judío, se escuchaba sólo el silbato del policía que velaba por el orden.

El zapatero incrédulo y un amigo del Barrio de la Recolección, jugaban naipes y hacían bromas, pero llegaron a tal grado que su amigo le apostó que no se atrevía a pasar por el Cerrito del Carmen después de las 12 de la noche y menos por el Potrero de la Corona. El zapatero aceptó la apuesta, se colocó el saco y la corbata y tomó el sombrero disponiéndose a salir.

Don Pancho el zapatero, caminaba por el Callejón del Judío hasta que llegó finalmente a una esquina. Encendió un cigarrillo haciendo tiempo a que apareciera uno de sus amigos y así jugarle una broma. Aunque un poco viejo, era un cantineador empedernido y no dejaba nada cuando de faldas se trataba, entonces vio salir de la casa de Doña Chabela a una linda mujer y hasta se había despedido con un adiós romántico y picaresco.

El zapatero remendón no perdió la oportunidad de cortejarla y de invitarla a dar un paseo a lo que la muchacha respondía con una risita que le dio más confianza a Don Pancho.

No perdió la oportunidad de tomarla del brazo y la risita de la mujer seguía al corriente de que Don Pancho hablaba como perico. "Imagínese que esta noche apostamos con un muchacho a subir hasta la cima del Cerrito del Carmen y con mi valor, hacerle entender que la Llorona no existe, cómo quisiera que nos viera juntos para demostrarle que ni usted como mujer tiene miedo de andar sola a estas horas de la noche". Continuaron su camino en las anchas gradas del Cerrito del Carmen en el final de la 12 Avenida.

Había pasado media hora ya y el amigo estaba con más miedo que valor, fumando nerviosamente frente a la bóveda de la Iglesia del Cerrito del Carmen y Don Pancho no se asomaba por ningún lado.

Luego se escuchó algo abajo y los gritos de los ronderos que corrían de un lado para otro y a cuatro que en una camilla cargaban a un hombre inconsciente. Tuvo un mal presentimiento de que a Don Pancho le había sucedido algo y bajó corriendo. Efectivamente era a Don Pancho a quien llevaban medio muerto y con la cara desfigurada en una camilla rumbo al Hospital San Juan de Dios.

Cuando pasaron por la Iglesia de la Merced, el pobre hombre pidió la presencia de un Sacerdote porque presentía que la muerte se lo llevaba sin retorno. Entre el grupo de gente reconoció a su amigo y con voz entrecortada le dijo:

- "Cuánta razón tenías, no hay que creer ni dejar de creer."

Fue lo único que dijo y hubo que llamar al juez de turno para que levantara el cadáver.

jueves, 8 de enero de 2009

TEATRO 25 DE MAYO





En 1906 se comenzó a demoler un solar que fue Cuartel de Gobierno del Brigadier Don Juan Felipe Ibarra, luego Colegio Nacional y Biblioteca Pública.

Rumores populares afirman que se encontraron túneles y cámaras de torturas, lo que posibilitó la creación de cuentos y leyendas.

La arqueología urbana deberá confirmar o negar estas sospechas.


Lo cierto es que en ese solar en el año 1909 se inició la construcción del Teatro 25 de Mayo siendo Gobernador. Don Dámaso Palacios.


Si bien se inauguró con fiestas de gala con motivo de conmemoración del Centenario del Primer gobierno patrio, el 25 de Mayo de 1910, los trabajos culminaron en 1917 efectuados por la Dirección de Obras Públicas de la Provincia.


El proyecto lo realizó el Ing. Buzzone siendo construido hasta 1910 por la empresa dirigida a cargo del Ing. Quatrini, ambos de Capital Federal.


Originalmente la Sala contaba con escenario y proscenio, 4000 plateas, 14 palcos bajos, 28 palcos altos; 120 tertulias y 50 asientos en cazuela. A demás de oficinas administrativas, poseía 12 camarines, salas de ensayo individual y grupal; salón de espejos, buffet, zapatería, taller de escenografía, depósitos, talleres de costura, lugar de montajes exteriores....


El telón y cortinados eran de terciopelo, butacas tapizadas en cuero, sillas y sillones en gobelino tramado en seda con estructura de madera satinada en color blanco y dorado. Los espejos, tanto de camarines como de las distintas salas, eran de cristal veneciano.


Bajo el piso de platea había un mecanismo que permitía nivelar el mismo a la altura del escenario.


Desde 1940, por sucesivas reformas y remodelaciones fue perdiendo majestuosidad. Hoy apenas el 20% de su superficie está destinada al Teatro, el resto lo ocupa la Honorable Legislatura, Museo de Ciencias Antropológicas y Naturales y otros organismos ajenos a la actividad.


Está ubicado en Avellaneda esq. 25 de Mayo a 2 cuadras de Plaza Libertad.


Su estilo arquitectónico es Neoclásico. Diseño para manifestaciones artísticas.

Fuente: Luis Alén Lascano y otros “Santiago del Estero, un recorrido por la ciudad histórica”

miércoles, 7 de enero de 2009

EL GAUCHITO GIL


Santuario al Gauchito Gil al costado de la ruta. Las tacuaras con banderas coloradas son indicadores de los lugares de culto ubicados a la vera de rutas y caminos.




Antonio Mamerto Gil Núñez, correntino mercedeño, vivió al margen de la ley, obligado por las circunstancias, según los sostenedores de la leyenda.

También se le adjudica la conducta de robar a los poderosos para ayudar los pobres.

Se estima que por su fuerte y decidido amor a la libertad, que no obedecía obsecuentemente a los "señores" de su época, ganó la simpatía de muchos anónimos y resignados correntinos, que vieron en él, su reivindicación.

Siempre contó con la protección de sus paisanos, que no sólo lo escondían de la policía, sino que disimuladamente dejaban un caballo de refresco, ensillado "por si lo precisa Gil".

Cada 8 de enero, en el Paí Ubre, una encrucijada de caminos cercana a la ciudad de Mercedes, Corrientes, se dan cita miles de devotos creyentes en los favores y mercedes de este santo pagano. Además es costumbre por todos los camioneros o conductores que pasen frente a su santuario, tocar bocina para saludarlo, o detener la marcha un momento para elevarle oraciones. Llevan como souvenir cintas rojas que luego colgarán dentro de la cabina de manejo, estampas, o eligen entre una enorme variedad de objetos preparados en el mercado paralelo al de la fe que allí florece.

El 8 de enero, aniversario de su muerte, los administradores del culto (particulares) llevan la cruz del santuario hasta la iglesia de Mercedes. Una vez bendecida, es traída en procesión hasta el lugar del rito, donde comienza el incesante desfile de creyentes que depositan ofrendas de todo tipo, y se dejan llevar por el clima de fiesta, cantando y bailando al compás de alegres chamamé que interpretan conjuntos profesionales y aficionados.

Una leyenda justifica tanto fervor, y ésta está preñada de elementos católicos, cuya iglesia, a pesar de negarlo como culto oficial, ve con buenos ojos y además contribuye a la expansión del mito.

Dicen que por razones políticas, Antonio Gil debió huir a los campos, acosado por poderosos estancieros que quisieron embarcarlo como combatiente en las luchas de las fracciones políticas de Corrientes de la época, los Azules y Colorados. En la clandestinidad, carnea animales de las estancias para comer, y de paso invita a los pobrísimos gauchos lugareños.

Sorprendido por la policía, una partida lo llevaba a la ciudad de Goya para su juzgamiento. Al estilo de la época, el jefe de la partida, para evitar el agotador viaje a caballo, decide ejecutarlo, total informaría "intento de fuga". El suboficial se apresta a degollar a Antonio Gil, previamente colgado de sus pies a un algarrobo, cuando el reo le dice que espere, que un chasque traía la orden de liberación, lo cual no es escuchado. En realidad, un antiguo jefe político había conseguido el perdón.
Cuando nuevamente el policía se dispone a ejecutarlo, Gil le informa que deberá invocarlo en sus rezos al llegar a su casa, para salvar al hijo que estaba muy grave de salud. La brutal matanza se lleva a cabo. A los pocos minutos llega el mensaje con la orden de liberación, pera ya era tarde. También el agente al llegar a su casa comprueba la gravedad de la enfermedad de su hijo. Reza a Gil, y milagrosamente el niño sana. Cuando estos hechos son relatados, la noticia corre como reguero de pólvora y al lugar del asesinato llegan sinceros y sencillos habitantes para pedir gracia al milagroso gaucho. El mito crece a ritmo sorprendente y llega a nuestros días, con una proliferación de santuarios, no solo en Corrientes y Chaco, sino en el norte santafecino y provincia de Buenos Aires.

Los administradores del culto, hábilmente, venden folletos contando otra historia que afirma más la fe de los devotos. Por supuesto se encargan de contarla boca a boca. Dice esta leyenda, que cuando comenzaron a llegar los seguidores de Gil a la tumba, el dueño de la estancia La Estrella con campos contiguos a ésta, consiguió permiso para trasladar los restos del gauchito hasta el cementerio de Mercedes, aduciendo rotura de alambres y excitación de la hacienda. Llevado el cuerpo al cementerio urbano, comienzan las penurias para el estanciero.

Mueren inexplicablemente sus animales, se enferman miembros de su familia, azotan sus campos tormentas y toda de clases de inconvenientes no lo dejan descansar. Convencido de que se trataba de un "mensaje", trae los restos a su lugar de emplazamiento original, terminando milagrosamente todos sus males.

lunes, 5 de enero de 2009

EL GIGANTE DEL BARRIO ONCE


Según cuenta una historia de larga data, por las calles de Once vaga un personaje de casi tres metros de altura que cuida a los habitantes del barrio.

Este gigante "bonachón" ha salvado a víctimas de choques y ha espantado a más de un malhechor, o al menos esto es lo que narran los vecinos de Balvanera que confían en su presencia protectora.

Algunos afirman que este ser es el mismísimo Golem, un hombre artificial creado en el siglo XVI por un rabino de Praga, llamado Judah Loew ben Bezabel.

Si bien la historia oficial habla de un solo Golem, otros afirman que Bezabel creó trece de estos humanoides de arcilla y que uno de ellos llegó a Buenos Aires, de la mano de un rabino, con los inmigrantes judíos.

De allí en más, la historia se bifurca en varias versiones: algunos cuentan que antes de morir el rabino encerró al gigante en una habitación a la que nadie puede entrar, que estaría en el anexo de un hospital, en Caballito.

Otros creen que vive en un callejón oculto, que podría ser el pasaje Colombo o el Victoria. De una u otra forma, hay vecinos que aseguran que el gigante le salvó la vida a más de uno.

EL SOMBRERÓN


"La que me hizo esperar toda la vida
puede hacerme esperar toda la muerte,
pero vendrá a buscarme".

(Miguel Ángel Asturias)

(Fragmento) [/i]

La noche se quejaba de dolor de estrellas. En la ciudad el silencio caminaba de puntillas por las polvorientas calles. Todo callado. Nada de ruido. Nada de nada.

Por el barrio de la Parroquia vieja, sobre esas calles sin empedrar, pocas personas se atrevían a deambular. De pronto se escuchó el caminar pausado de unas mulas que anunciaban la llegada de alguien. A su paso el ladrar de los perros se convertía en llanto.

Se vislumbró la imagen de un carbonero pequeñísimo, vestido de negro y con un cinturón brillante, botines de charol y al hombro una guitarrita de cajeta. Sobre su cabeza, un enorme sombrero de alas anchas que casi lo ocultaban por completo.

El pequeño hombrecillo atravesó el atrio de la iglesia de Nuestra Señora de Candelaria, dobló por la Calle de la Amargura y se detuvo frente a un viejo palomar. En un poste torcido amarró a sus mulas y empezó a cantar:

Los luceros en el cielo
Caminan de dos en dos
Así caminan mis ojos
Cuando voy detrás de vos
Aquel atrevido que llevaba serenata a tan altas horas de la noche seguía cantando:
Eres palomita blanca
Como flor de limón,
Si no me das tu palabra
Me moriré de pasión.

Los vecinos del Barrio de la Candelaria empezaron a murmurar sobre el atrevido pretendiente que creían le cantaba a Nina, una hermosa joven de ojos verdegris chispeantes y cabellos largos color miel.

Caía la noche y las serenatas se repitieron, el misterioso enamorado seguía sembrando coplas en la puerta de la casa de Nina.

Te quiero más que a mis ojos
Más que a mis ojos te quiero
Pero quiero a mis ojos
porque mis ojos te vieron

Nina se conmovía profundamente con el canto de su pretendiente a quien nunca había visto, hasta que un día abrió su ventana y el pequeño enamorado pudo por fin entrar.

Todos querían conocer al hombre que cortejaba a Nina y una noche la vieja Matilde se acurrucó tras la ventana de su casa y pudo ver al pequeño carbonero de gran sombrero, con su patacho de mulas y su guitarra de cajeta entrando por la ventana de Nina.

-¡Jesús de las Misericordias nos ampare! ¡Es el mismísimo Sombrerón! Con razón está tan flaca la pobre.

Las vecinas corrieron a casa de la nía Chayo, mamá de Nina, para advertirle del peligro que corría su hija.

¡Ay, Dios mío! ¡Con razón está tan desmejorada!

-Llévesela de aquí nía Chayo, (le aconsejaban) porque el duende nunca la va a dejar en paz y menos ahora que Nina le hizo caso.

En efecto, se llevó a Nina del Barrio de la Candelaria y la internó en el convento de las Monjas Catarinas.

La primera noche que llegó El Sombrerón en busca de su amada y no la encontró se asustó tanto que regresó rápidamente por la misma calle y se perdió en una carrerita llena de angustia.

Mientras tanto, Nina rezaba ante el altar de Santa Catarina y soñaba con su joven enamorado.

Cuando entraba a su celda, después de cumplir con los oficios, escuchaba con claridad el taconeo de sus zapatitos y la miel de su voz inflamada de amor.

Sus enormes ojos se cubrían de amargura con la única esperanza de volver a escuchar el sutil canto de El Sombrerón.

Tras los grandes muros del convento, la hermosa morena de grandes ojos se fue apagando con lentitud hasta que en la noche de Santa Cecilia, en el mes de noviembre, se durmió para siempre.
Las madres Catarinas acongojadas la velaron en la capilla del Señor Sepultado y luego entregaron el cuerpo a la madre, la tamalera de la Calle de la Amargura.

La angustiada madre llevó el cadáver de su hija al barrio para el velorio. Muchos amigos se hicieron presentes para despedirse por última vez. Afuera la noche oscura, estaba tan helada que el viento se hacía astillas contra las ramas de los árboles del Cerro del Carmen.

En el reloj de la casa habían sonado ya las ocho de la noche, cuando por la Calle de la Parroquia, apareció un hombrecito con su guitarra y sus cuatro mulas. El Sombrerón corría por la Calle de la Amargura para llegar a la casa de su amada.

Gruesas lágrimas resbalaban por debajo de su anchísimo sombrero. Lágrimas de dolor que se pulverizaban en el silencio. El llanto se escuchaba por toda la casa y toda la gente empezó a llorar condolida por el sufrimiento de El Sombrerón.

Ay. Ay
Mañana cuando te vayas
Voy a salir al camino
Para llenarte el pañuelo
De lágrimas y suspiros

Ningún viejo recuerda ahora, en qué momento se apagó aquel llanto, pero aseguran que desde entonces todas las noches de Santa Cecilia, aparecen amarradas a un poste de luz, cuatro mulas cargadas con redes de carbón y en el cementerio se escucha una triste copla:

"Corazón de palo santo
ramo de limón florido
¿por qué dejas en el olvido
a quien te quiera tanto?"

Y es que se cuenta que El Sombrerón nunca olvida a las mujeres que ha querido.

domingo, 4 de enero de 2009

LA MADREMONTE


Los campesinos describen a la Madremonte de diferentes formas.

A veces aparece como una mujer musgosa y putrefacta, enraizada en los pantanos, que vive en los nacimientos de los riachuelos y cerca de grandes piedras. Generalmente aparece en zonas de marañas y maniguas, con árboles frondosos y en regiones selváticas.

Algunos la describen con ojos brotados como de candela, colmillos grandes como los de los sainos, con manos largas y una impresionante expresión de furia, vestida siempre con chamizos, hojas y bejucos. Otros la describen como una mujer alta, corpulenta, elegante y vestida de ramajes, hojas frescas, frondas, bejucos y de musgo verde y con un sombrero alón cubierto con hojas y plumas verdes; su cabello esta cubierto con lianas y musgo que no le dejan ver el rostro, y también, por que el sombrero con tantas ramas opaca la cara.

A veces aparece en los rastrojos convertida en una zarza tupida en movimiento que observa con rabia a los humanos que pasan por la selva o los montes.

La Madremonte ataca cuando hay grandes tempestades, vientos e inundaciones y borrascas que acaban con los sembrados, las cosechas y los ganados. Los campesinos cuentan que oyen sus bramidos y gritos infernales en noches tempestuosas y oscuras.

A veces escuchan un quejido agudo, profundo y penetrante, el cual se expande misteriosamente en la manigua, en medio de los truenos, rayos y centellas.

Algunos campesinos creen que las inundaciones y borrascas de los ríos se deben a que la Madremonte se está bañando en el nacimiento de las quebradas; así esta agua se enturbia.

Las múltiples descripciones encontradas nos muestran la riqueza fantástica con que pintan a este legendario ser que tiene una relación con el espíritu ecológico de nuestros campesinos, hasta hace algunos años cuando aún no se había despertado su afán desmedido de acabar con la selva para convertirla en inmensos caturrales o cultivos de pasto, donde los árboles dejaron de iluminar el paisaje con la soberbia de sus follajes reverdecidos.

sábado, 3 de enero de 2009

LAS PULPERÍAS

"Interior de la Pulpería". Dibujo de Alfred Paris.



Lo que han investigado los historiadores.

“Todos creemos saber que era una pulpería pero definirla en términos precisos no es tarea fácil. Para el Cabildo de Buenos Aires todo estaba muy claro; según él había una nítida distinción del trabajo entre las tiendas y las pulperías.
Las tiendas se dedicaban a la venta de géneros de Castilla y las pulperías a géneros de abasto.

La función específica de la segunda era, pues, la venta de provisiones para el abasto de la población. Así las define muchos años más tarde el Almanaque de Blondel de 1826 casa de abasto en que se vende de todo lo que sea relativo a los comestibles y bebidas por menor. La complejidad de las pulperías porteñas se refleja mejor en la caracterización que hizo de ellas el propio gremio de los pulperos de la ciudad.

Para éste las pulperías de Buenos Aires tenían algo de taberna, algo de almacén, y aún de tienda: combinaban los tres tipos de negocios.


Según el historiador Carlos Mayo, la imagen tradicional que se tenía hasta hace poco tiempo acerca de las pulperías rurales componía un lugar: “donde los gauchos bebían aguardiente hasta embriagarse, mataban el tiempo jugando al truco y entregaban la vida en duelos a cuchillos, podía ser también y, para sumarle mayor sordidez, un prostíbulo. El pulpero típico, aquel que embaucaba a los incautos parroquianos detrás del mostrador era casi indistinguible de su andrajosa clientela. Mal entrazado, sumaria y muy pobremente vestido y, por añadidura, algo sucio y desaliñado; un personaje en suma, que no desentonaba con su sórdido y miserable local”.


Pero esta imagen no coincide con los estudios más recientes sobre las pulperías rurales.

Según esos estudios: “Algunas de estas pulperías eran algo menos precarias y estaban, sobre todo, mucho mejor surtidas de lo que se creía. La sorprendente variedad de mercancías que vendían al público y la naturaleza de algunos de estos productos hacen pensar en una estructura del consumo de la población rural mucho más rica y compleja de lo que se suponía. […] La venta de fideos, pan, galleta, azúcar, velas, especias, azafrán arroz, así como la de papel, vajilla, peines, peinetas, pañuelos, navajas de afeitar, seda, cabezas de arado aún anzuelos revela una demanda más diversificada y exigente, lo cual se corresponde bien con una sociedad pampeana en la que había algo más que grandes estancieros, vacas y pobres gauchos; donde había una verdadera clase media rural, integrada por una miríada de pequeños y medianos criadores y labradores con sus familias […] es decir, una sociedad rural con un mayor poder de compra que el esperado y pautas de consumo que, si algo revelan, era cuán hondo había calado en ella el mercado. Algunos de nuestros pulperos, aunque austeros y ahorrativos, distaban de ser esos personajes cuasi harapientos que nos presenta la imagen tradicional. No todos tenían estancia pero cuando podían compraban esclavos y alcanzaron un nivel de vida comparable al de un estanciero acomodado de la campaña”

Fuente: Mayo, Fernandez, Duart, Van Hauvart, Miranda y Cabrejas, “Pulperos y pulperías rurales”, en Mayo, C (dir) Pulperos y pulperías de Buenos Aires, 1740-1830. Buenos Aires, Biblos, 2000, pp. 109-110.

viernes, 2 de enero de 2009

LAS BRUJAS


La leyenda de las brujas en la República Dominicana es una herencia de Europa, que aun conserva los ecos de las creencias medievales de viejo cuño.

Las brujas son seres de la noche, mujeres de aspecto envejecido y tétrico, de alma perversa.

Como en la vieja tradición, las brujas vuelan en escobas, aunque en Santo Domingo prefieren convertirse en aves de buen tamaño y revolotear sobre las casas, emitiendo graznidos espantosos.

Aseguran, que las brujas se quitan la piel antes de volar, que la ponen en remojo en una tinaja, y que luego alzan el vuelo diciendo ¡Sin Dios ni Santa María! para acceder a las fuerzas mas oscuras. Cuenta la gente que cuando vuelan, emiten risas y cantos incomprensibles, cuando no resoplan al viento un claro fo-fo-fo, que utilizan también para ahuyentar a los que las descubren.
Dicen los campesinos que cuando las brujas no vuelan por las noches, descansan bajo las matas de plátano de los conucos. Las brujas succionan la sangre de los niños, y la extraen directamente del ombligo o del dedo gordo del pie, a través del peciolo hueco de una hoja de higuereta Ricinus comunis, o del de una hoja de lechoza, Papaya carica.

Se cree que las brujas no atacan a los hijos de sus compadres, ni a los mellizos o gemelos. En todas las comunidades rurales hay historias de brujas que fueron descubiertas en pleno vuelo. El proceso de atrapar a una bruja se conoce como "tumbar a una bruja", y los "tumbadores" son personas con cierto poder, que conocen las oraciones y los rituales especiales para este fin.
Dicen que cuando se atrapa a una bruja hay que esperar el amanecer, pues cuando sale el sol el encantamiento se rompe y se puede descubrir la identidad de la maligna mujer.

Aseguran que cuando llueve y hace sol, en algún lugar escondido se esta casando una bruja...

jueves, 1 de enero de 2009

LEANDRO Y HERO


La separación de Hero y Leandro (William Etty)


La leyenda de Leandro y Hero sitúa en torno a las aguas del Bósforo una historia de amor.

En el origen de este mito quizás se encuentre en una leyenda local propia del Helesponto, probablemente popularizada gracias a uno o más escritores helenísticos y luego retomada por los latinos.

Leandro de Abido atravesaba a nado el Helesponto para visitar a su amada Hero, sacerdotisa de Afrodita en Sesto. En su tránsito lo guiaba la luz de una lámpara encendida por Hero.

Una noche esta luz es apagada por una fuerte tormenta de verano, pierde su rumbo y parece ahogado.

Hero al descubrirlo muerto se arroja desde la torre para morir a su lado.

martes, 30 de diciembre de 2008

BENDICIONES CELTAS


Amanezco hoy
por la fuerza del cielo, la luz del sol,
el resplandor de la luna,
el esplendor del fuego,
la velocidad del rayo,
la rapidez del viento,
la profundidad del mar,
la estabilidad de la tierra,
la firmeza de la roca.

Amanezco hoy
por la fuerza secreta de Dios que me guía.


Bendición de la amistad

Ojala tengas buenos amigos.
Que aprendas a ser buen amigo de ti mismo.
Que puedas llegar a ese lugar de tu alma donde residen un gran amor, calor, afecto y perdón.
Que esto te cambie.
Que transfigure todo lo que hay de negativo, distante o frío en ti.
Que te transporte a la verdadera pasión, familia y afinidad de la comunión.
Que atesores a tus amigos.
Que seas bueno con ellos y estés allí cuando te necesiten; que te den todas las bendiciones, estímulos, verdad y luz que necesites para el viaje,
Que nunca estés solo.
Que estés siempre en el nido amable de la comunión con tu anam cara.


Bendición para los sentidos

Que sea bendecido tu cuerpo.
Que comprendas que tu cuerpo es un fiel y hermoso amigo de tu alma.
Que tengas paz y júbilo, y reconozcas que tus sentidos son umbrales sagrados.
Que comprendas que la santidad es atenta, que mira, siente, escucha y toca.
Que tus sentidos te recojan y te lleven a tu casa.
Que tus sentidos siempre te permitan celebrar el universo y el misterio y las posibilidades de tu presencia aquí.

Bendición de la soledad
Que reconozcas en tu vida la presencia, el poder y la luz de tu alma.
Que comprendas que nunca estás solo, que el resplandor y la comunión de tu alma te conecta íntimamente con el ritmo del universo.
Que aprendas a respetar tu individualidad y tu particularidad.
Que comprendas que la forma de tu alma es única, que te aguarda un destino especial aquí, que detrás de la fachada de tu vida sucede algo hermoso, bueno y eterno.
Que aprendas a contemplar tu yo con el mismo júbilo, orgullo y felicidad con que Dios te ve en cada momento.


La veneración celta del día

Dios me bendiga para el nuevo día
no concedido hasta hoy,
para bendecir mi presencia me has dado el triunfo,
Oh Dios, Bendice mi ojo,
que mi ojo bendiga todo lo que ve,
bendeciré a mi vecino,
que mi vecino me bendiga,
que Dios me dé corazón limpio,
no me pierda de vista tu ojo,
bendice a mis hijos y a mi esposa
y bendice mis medios y mi ganado.


Me levanto hoy

por la fuerza de Dios que me dirige,
el poder de Dios que me sostiene,
la sabiduría de Dios que me guía,
el ojo de Dios que me mira,
el oído de Dios que me oye,
las palabras de Dios que me hablan,
la mano de Dios que me cuida,
el camino de Dios que aparece ante mí,
los escudos de Dios que me protegen,
las huestes de Dios que me salvan
de las trampas de los demonios,
de las tentaciones de los vicios,
de todo el que me desee el mal,
lejos y cerca,
solo y entre la multitud.




Bendicion Celta
Escocia


Bendición

Que la luz de tu alma te guíe.
Que la luz de tu alma bendiga tu trabajo con el amor secreto
y el calor de tu corazón.
Que veas en lo que haces la belleza de tu alma.
Que la santidad de tu trabajo lleve salud, luz y renovación a los
que trabajan contigo y a los que ven y reciben tu trabajo.
Que tu trabajo nunca te canse.
Que libere en ti manantiales de renovación,
inspiración y animación.
Que estés presente en lo que haces.
Que nunca te pierdas en ausencias insulsas.
Que el día nunca te pese.
Que el alba te encuentre despierto y atento,
esperando el nuevo día
con sueños, posibilidades y promesas.
Que la noche te encuentre en estado de gracia y realizado.
Que comiences la noche bendecido, abrigado y protegido.
Que tu alma te serene, consuele y renueve.


Bendición para la vejez

Que la luz de tu alma te cuide,
Que tus preocupaciones y angustias sobre la vejez se transfiguren.
Que junto con el ojo de tu alma se te conceda sabiduría para ver este bello tiempo de cosecha.
Que tengas paciencia para cosechar tu vida, para curar las heridas, para permitir que se aproxime y se vuelva parte de ti.
Que tengas una gran dignidad y sentido de tu libertad, y sobre todo se te conceda el maravilloso don de conocer la luz eterna y la belleza que hay en ti.
Bendito seas y ojala encuentres en ti mismo un gran amor por ti mismo.


Bendición para la muerte

Ruego que tengas la bendición del consuelo y la seguridad sobre tu propia muerte.
Que conozcas en tu alma que no debes temer.
Cuando llegue tu tiempo, que recibas todas las bendiciones y protección que necesites.
Que recibas una maravillosa acogida en la casa adonde vas.
No vas a un lugar extraño. Vuelves a la casa que nunca abandonaste.
Que sientas un maravilloso apremio de vivir plenamente tu vida.
Que vivas en comprensión y creatividad y transfigures todo lo negativo dentro de ti y a tu alrededor.

Cuando mueras, que sea después de una larga vida.
Que estés en paz y felicidad y en presencia de quienes verdaderamente te aman.
Que tu partida sea protegida y tu bienvenida asegurada.



Bendiciones Celtas
Extraídas del Libro "ANAM CARA" de John O´Donohue
Libro de la sabiduría Celta - Circulo Celta del Arraigo

Fuente
http://laguaridadelaly.blogspot.com

Imagen
tarotdeatalfred.es
http://www.youtube.com/watch?v=8AqlK9PtF8Y

lunes, 29 de diciembre de 2008

EL CRISTO DEL CONVITE

Juan de Mesa
Cristo crucificado (hacia 1618-1620).
Madera policromada.


Había una vez dos hermanas viudas, una con dos hijos y otra con cuatro, todos pequeñitos.

La que tenía menos hijos era muy rica; la que tenía más hijos era pobre y tenía que trabajar para mantenerse ella y sus hijitos.

Algunas veces iba la hermana pobre a casa de la hermana rica a lavar, planchar y remendar la ropa, y recibía por sus servicios algunas cosas de comer.

Y sucedió que un día, estando en casa de la hermana rica de limpieza general, encontraron en un cuarto oscuro un Crucifijo, muy sucio de polvo, muy viejo.

Y dijo la hermana rica:

- Llévate este Santo Cristo a tu casa, que aquí no hace más que estorbar, y yo tengo ya uno más bonito, más grande y más nuevo.

Así la hermana pobre, terminado su trabajo, se llevó a su casa algunos comestibles y el Santo Cristo.

Llegada a su casa, hizo unas sopas de ajo, llamó a sus hijitos para cenar y les dijo:

- Mirad qué Santo Cristo más bonito me ha dado mi hermana. Mañana lo colgaremos en la pared, pero esta noche lo dejaremos aquí en la mesa, para que nos ayude y proteja.

Al ir a ponerse a cenar, preguntó la mujer:

- Santo Cristo, ¿quieres cenar con nosotros?

El Santo Cristo no contestó, y se pusieron a cenar.

En este momento llamaron a la puerta, salió a abrir la mujer y vio que era un pobre que pedía limosna.

La mujer fue a la mesa, cogió el pan para dárselo al pobre y dijo a sus hijos:

- Nosotros, con el pan de las sopas tenemos bastante.

A la mañana siguiente clavaron una escarpia en la pared, colgaron el Santo Cristo, y, cuando llegó la hora de comer, invitó la mujer antes de empezar:

- Santo Cristo, ¿quieres comer con nosotros?

El Santo Cristo no contestó, y en este momento llaman a la puerta.

Salió la mujer y era un pobre que pedía limosna.

Fue la mujer, cogió el pan que había en la mesa, se lo dio al pobre y dijo a sus hijitos:

- Nosotros tenemos bastante con las patatas, que alimentan mucho.

Por la noche, al ir a ponerse a cenar, hizo la mujer la misma invitación:

- Santo Cristo, ¿quieres cenar con nosotros?

Y el Santo Cristo no contestó. En éstas llamaron a la puerta. Salió a abrir la mujer, y era otro pobre que pedía limosna.

La mujer le dijo:

- No tengo nada que darle, pero entre usted y cenará con nosotros.

El pobre entró, cenó con ellos, y se marchó muy agradecido.

Al día siguiente la mujer cobró un dinero que no pensaba cobrar y preparó una comida mejor que la de ordinario, y al ir a empezar a comer convidó:

- Santo Cristo, ¿quieres comer con nosotros?

El Santo Cristo habló y le dijo:

- Tres veces te he pedido de comer y las tres me has socorrido. En premio a tus obras de caridad, descuélgame, sacúdeme y verás la recompensa. Quédatela para ti y para tus hijitos.

La mujer descolgó el Santo Cristo, lo sacudió encima de la mesa y de dentro de la Cruz, que estaba hueca, empezaron a caer monedas de oro.

La pobre mujer, que de pobre, en premio a sus obras de caridad, se había convertido en rica, no quiso hacer alarde de su dinero.

Pero contó a su hermana, la rica, el milagro que había hecho el Santo Cristo.

La rica pensó que su Santo Cristo era todo de plata, muy reluciente, más bonito y de más valor, y que sí le convidaba le daría más dinero que a su hermana.

Así, a la hora de comer, dijo la rica al ir a empezar:

- Santo Cristo, ¿quieres comer con nosotros?

Y el Santo Cristo no contestó.

En ese momento llaman a la puerta, sale a abrir la criada y viene ésta a decir:

- Señora, en la puerta hay un pobre.

Y contestó la rica:

- Dile que Dios le ampare.

Por la noche, al empezar a cenar, dijo también:

- Santo Cristo, ¿quieres cenar con nosotros?

Y el Santo Cristo no contestó.

En éstas llaman a la puerta, sale la criada y entra diciendo que era un pobre.

Y dijo la rica:

- Dile que no son horas de venir a molestar.

Al día siguiente, cuando se pusieron a comer, volvió a invitar:

- Santo Cristo, ¿quieres comer con nosotros?

Y el Santo Cristo no contestó.

Llamaron a la puerta y se levantó la misma rica y fue a la puerta y vio que era un pobre.

Y le dijo:

- No hay nada; vaya usted a otra puerta.

Llegó la noche, se pusieron a cenar y dijo la hermana rica:

- Santo Cristo, ¿quieres cenar con nosotros?

Y el Santo Cristo contestó:

- Tres veces te he dicho que sí, porque convidar a los pobres hubiera sido convidarme a mí, y las tres veces me lo has negado; por lo tanto, espera pronto tu castigo.

Y aquella misma noche se le quemó la casa entera y perdió todo lo que tenía.

Y se fue a casa de su hermana, y la hermana pobre y caritativa se compadeció y le dio la mitad de todo lo que le había dado el Santo Cristo.

Fuente
http://jk-cuentos-populares.blogspot.com/

Imagen
lostonsite.wordpress.com


domingo, 28 de diciembre de 2008

LA OLLA DE ORO




La codiciada olla de oro

El mito de la olla de oro proviene de la cultura irlandesa.

Según la leyenda, existe en Irlanda una clase de duendes, llamados Leprechaun.

Los Leprechaun son de naturaleza dual, es decir, tanto materiales como espirituales, lo que les confiere poderes especiales. Son muy traviesos, por lo que les gusta adoptar la forma de viejos hombrecillos pequeños, que disfrutan particularmente haciendo maldades y poniendo a los humanos a prueba, especialmente haciendo relucir el punto débil de casi todos los hombres: su codicia.

Tradicionalmente, su oficio es ser zapateros. Dicen que mientras se mantenga la vista fija en el Leprechaun, éste no puede desaparecer, pero en el segundo que se saca la vista de ellos, se desvanecen.

Los Leprechaun son poseedores de una inmensa fortuna, la cual custodian con dedicación, debido a los esfuerzos de muchos hombres inescrupulosos por tratar de apoderarse de ella.

Otro truco que los Leprechaun usan para engañar a los humanos es, si son descubiertos, ofrecer grandes riquezas para poder escapar. En el momento en que la persona está distraída contando su oro, el leprechaun desaparece, e, instantáneamente, el oro se convierte en cenizas, quedando así la persona como al principio: sin nada.

Cuenta una leyenda que una vez un pobre granjero irlandés escuchó el sonido de un martillo, mientras trabajaba en su pobre granja. Movido por la curiosidad, fue a ver detrás de unos arbustos, desde donde provenía el ruido.

Cuando se asomó, no pudo creer lo que vio: un Leprechaun forjando monedas de oro con su martillito. Rápido el granjero, atrapó al duende. Se disponía a llevárselo a la casa, para luego proceder a llevarse el oro que había encontrado.

Para poder distinguir el arbusto debajo del cual estaba enterrada la olla con oro, donde estaba el duende fabricando nuevas monedas, le ató uno de sus calcetines rojos a una de las ramas.

El duende lloró y rogó, para que lo soltara. El hombre, conmovido, le hizo prometer que no haría nada si lo soltaba, y que, en retribución a su buena fe, lo dejaría quedarse con el oro. El duende prometió que dejaría el oro donde estaba, y que sería del granjero, cuando lo encontrara…

El granjero va presuroso a buscar su pala, para proceder a desenterrar la preciosa olla. Cuando va a ver… cientos de arbustos tenían atadas medias rojas, como la de él.

Ese es también el origen de la tradición navideña de poner calcetines rojos, para recibir regalos durante la navidad.

Fuente
http://lanzadeldestino.com
Imagen
Google
http://papobalzaquiano.blogspot.com

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/12/leprechauns.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/10/duendes.html

sábado, 27 de diciembre de 2008

LEPRECHAUNS





Es conveniente ver al leprechaun antes de que él nos vea, porque así se muestra mejor dispuesto a colaborar y quizá se le puede convencer para que nos guíe hasta donde tiene escondidas sus ollas de oro.

Pero es muy solapado y marrullero y es muy probable que desaparezca en un abrir o cerrar de ojos.

En Irlanda, de donde es este duende, le suelen llamar "zapatero de un zapato". Es un remendón solitario al que se le ve trabajando alegremente con un sólo zapato (nunca con un par), debajo de una hoja de romaza o de un seto.

Los leprechaun son de pequeña estatura, unos 40cm, y de piel colorada con una frondosa barba pelirroja y orejas gordas pero en punta. También llevan un sombrero de tres picos y en muy raras ocasiones se les ve quitarse el sombrero.

En ocasiones, se les ha visto girar como trompos empleando su sombrero como eje.

Después de sus quehaceres diurnos, el leprechaun disfruta de una juerga nocturna y entonces se le conoce como el clurichaun.

Recorre las bodegas y se sabe que emprende turbulentas cabalgadas de borracho a la luz de la luna a lomos de las ovejas o de los perros de los pastores.


http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/10/duendes.html

viernes, 26 de diciembre de 2008

EL MUÉRDAGO Y SU MAGIA




Cuenta la leyenda que Balder, el dios de la paz había sido herido y muerto por una flecha de muérdago. Esto entristeció a los dioses, que conmovidos por los llantos de su amada, le restituyeron la vida para que continuase eternamente con su amor. Por ello, en tributo a esta pasión sin fin, Balder ordenó que cada vez que una pareja enamorada pasase por debajo de una rama de muérdago, se besasen para perpetuar su amor.

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petlife.com.ve
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/11/balder.html

miércoles, 24 de diciembre de 2008

LA ESTRELLA SAGRADA

Sandro Botticelli, Navidad Mística National Gallery, Londres


Concierto de Navidad 2007





Dios Dijo:

Cada noche es víspera de Noche Buena. Cada día tiene la disposición y capacidad de ser víspera de Noche Buena. Todas las noches serán Noche Buena cuando un número suficiente de Mis hijos así lo anhelen.

Es costumbre de que en alguna víspera de Noche Buena eches de lado todos tus resentimientos y remplaces la mala voluntad por buena hacia todos, y así llega la víspera de la Navidad. Así fue planeada. Las luces han sido colocadas y las medias ó calcetines llenados con regalos también. Es una víspera de Noche Buena bastante esperada.

Puedes preparar esto cada noche. Puedes preparar un manjar de amor.

Puedes ser Adán y Eva sentados a la mesa. Puedes ser marido y mujer. Puedes ser como los niños pequeños. Puedes preparar un manjar de amor en tu hogar. Puedes reunirte en celebración del amor y la paz venidera. Puedes ser aposentador ó ujier en ella.

¿Por qué esperar hasta un día festivo para hacerlo?

¡Declara tu propio día de celebración!

Si puedes festejar un día al año, puedes festejarlo dos ó diez veces al año, ó 365 días al año.

Tú. Me refiero a ti. A tu corazón. A tu Ser. A tu anhelo.

Permite que tu corazón se convierta en Santa Claus. Viaja en tu trineo cruzando por doquier, por la nieve y los desiertos también.

Desciende en la chimenea de los corazones. Deja tu regalo de amor.

Sigue adelante. Tú puedes hacer que la Navidad perdure todo el año y aun así continuarla.

Quién de Mis hijos tiene todo el amor que aparenta tener y aun así ¿tiene ansias de tener más?

A, pero no esperes a que se te llene el corazón. Llena otros corazones de tu pobre almacén. Empieza a llenar al mundo hambriento de amor desde tu corazón y pronto tu corazón estará rebozando del amor de los Cielos, y colmarás al mundo de tal forma que se podrá decir con alegría y exactitud: "Todo el amor del mundo".

Ciertamente el mundo quiere más amor del que tiene en apariencia.

Alguien ha sido avaro con el amor.

Me gustaría pensar que no has sido tú.

Pero no importa, se ahora generoso con el amor. Escucha el amor de tu corazón y deposítalo a dondequiera que vayas. Déjalo como la piedra que se deja en los peldaños a la entrada de una casa, como un recordatorio de que el amor es y se ha dejado para todo aquel que pase.

Te he cargado con abundancia de amor y deberás descargarlo. Debes derrocharlo esta noche y todas las noches.

Yo no te dije: "Ama solo cuando sientas que al amor se desborda de tu corazón". Yo dije, "Ama bajo cualquier circunstancia. Solo ama, por amor de Dios, y sigue dando amor. Tienes bastante en tu corazón como para alimentar a todo el mundo. No esperes un día mejor para darlo. No esperes a darlo cuando se te antoje. Ama hoy. Riega el jardín de Mi mundo con amor de tu corazón. Restaura tu corazón para amar. Te pido que lo hagas hoy. Ya sea que llueva, truene ó relampaguee. Permítele a tu amor que resplandezca para que así otros corazones despierten y se te unan en un gran circulo rojo de amor".

Deja tus regalos de amor bajo el árbol Navideño. Donde no haya arbolitos Navideños regala tu amor de todas formas. Y cuando haya un arbolito de Navidad sin amor a sus pies, deposítalo también.

Mi amado, ya no estas más solo, al igual que tu familia. Ahora formas parte de una familia mucho más numerosa.

Traducido por: Alexiis

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martes, 23 de diciembre de 2008

EL HOMBRE DE VIDA INEXPLICABLE




Había una vez un hombre llamado Moyut. Vivía en una aldea en la que había obtenido un puesto como pequeño funcionario y parecía muy probable que fuese a terminar sus días como inspector de pesas y medidas. Una tarde, cuando estaba caminando por los jardines de un viejo edificio cerca de su casa, el Jádir -misterioso guía de los sufíes- se le apareció vestido con una túnica de brillante verde.

Moyut se encontró con el Jádir y el Jádir le dijo:

-Hombre de brillantes perspectivas, deja tu trabajo y encuéntrame junto a la ribera del río dentro de tres días.

Y desapareció.

Moyut fue a ver a su superior, conmovido por este encuentro, y le dijo que tenía que partir. Todo el mundo en la aldea se enteró pronto de esta decisión, y dijeron: "Pobre Moyut, se ha vuelto loco". Pero como había muchos candidatos para su puesto no tardaron en olvidarlo.

En el día señalado Moyut se encontró con el Jádir, quien le dijo:

-Quítate las ropas y arrójate al río. Quizás alguien te salvará.

Moyut lo hizo sin hesitar, aunque se preguntaba si se había vuelto loco. Puesto que sabía nadar no se hundió, pero fue arrastrado por las aguas largamente antes de que un pescador lo hiciera subir a su bote y le dijera:

-Hombre loco, la corriente es muy fuerte, ¿qué estás tratando de hacer?

Moyut dijo:

-Realmente no lo sé.

-Estás loco -dijo el pescador-, pero te llevaré a mi cabaña junto al río, y veremos qué puedo hacer por ti.

Cuando el pescador descubrió que Moyut hablaba bien, aprendió de él a leer y a escribir. En cambio le dio alimento y un lugar donde habitar. Moyut ayudaba al pescador en su trabajo.

Después de unos pocos meses el Jádir volvió a aparecer, esta vez al pie de la cama de Moyut, y le dijo:

-Levántate y deja a este pescador. Ya veremos qué se hace contigo.

Moyut salió inmediatamente de la cabaña, se vistió como pescador y vagabundeó hasta llegar a una carretera. Cuando se hizo el día vio a un agricultor en un burro en su camino hacia el mercado.

-¿Buscas trabajo? -le preguntó el agricultor-, porque necesito a un hombre que me ayude para traer de vuelta algunas compras que debo hacer.

Moyut lo siguió. Trabajó para el agricultor durante casi dos años, tiempo en el cual aprendió bastante sobre agricultura, pero sobre ninguna otra cosa. Un atardecer, mientras estaba limpiando algodón, se le apareció el Jádir y le dijo:

-Deja este trabajo, ve a la ciudad de Mosul y usa los ahorros para convertirte en un mercader de pieles.

Moyut obedeció. En Mosul se hizo conocido como mercader de pieles y no volvió a ver al Jádir durante tres años.

Había ahorrado una suma considerable de dinero y estaba pensando en comprar una casa, cuando el Jádir volvió a aparecérsele y le dijo:

-Dame tu dinero. Vete de esta ciudad. Ve tan lejos como Samarkanda, y trabaja allí como almacenero.

Moyut lo hizo. En realidad empezó a mostrar signos bastante ciertos de iluminación. Curaba a los enfermos, servía a sus conciudadanos y durante su tiempo libre notaba que los misterios se iban profundizando en él cada vez más acentuadamente.

Filósofos, hombres de negocios, lo visitaban y le preguntaban:

-¿Con quién estudiaste?

-Es difícil decirlo -contestaba Moyut.

Sus discípulos le preguntaban:

-¿Cómo empezaste tu carrera?

Él decía:

-Como un pequeño funcionario.

-¿Y la abandonaste para dedicarte a la mortificación?

-No. Simplemente la abandoné -decía Moyut.

Y sus discípulos no lo entendían. La gente se le acercaba para escribir la historia de su vida.

-¿Qué has sido en tu vida? -le preguntaban.

-Salté a un río, me convertí en pescador; después me fui de una cabaña en la mitad de una noche; después de esto me volví agricultor, y mientras estaba limpiando algodón cambié y fui a Mosul, donde me convertí en un mercader en pieles. Ahorré algún dinero allí, pero lo dejé, y después vine a Samarkanda y trabajé como almacenero. Y aquí es donde estoy ahora.

-Pero esta conducta inexplicable no ilumina para nada tus dones tan extraños y tus ejemplos maravillosos, decían los biógrafos.

-Así es -decía Moyut.

De tal suerte, los biógrafos organizaron para Moyut una historia muy excitante y maravillosa, porque todos los santos deben tener su historia, y la historia debe estar de acuerdo con el apetito del oyente, no con las realidades de la vida. Y nadie puede hablar del Jádir directamente.

Tal es la razón por la cual esa historia no es cierta. Es una representación de la vida. Esta es la verdadera vida de uno de los más grandes sufíes.

Fuente
http://sensaciondepaz.blogspot.com/2009/09/el-hombre-de-vida-inexplicable-leyendas.html

Imagen
fronterasdebabia.blogspot.com

lunes, 22 de diciembre de 2008

MUSICA MAPUCHE - "ARAUCANIA" Banda instrumenal mapuche



Composicion y video de Cecil Gonzalez, para instrumentos tipicos mapuches: trutruca, pifilka, kultrun, wadas,trompe, kullkull, Ñolkiñ.


http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/05/la-ruka.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/10/pifilka-mapuche.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/10/historia-de-los-mapuches.html

domingo, 21 de diciembre de 2008

ABELARDO Y ELOISA


Abelardo nació en 1079 en Palais, Alta Bretaña, una aldea próxima a Nantes. Berengario, su padre, era una persona culta e ilustre que supo hacerse cargo de la educación de su hijo y sus hermanos.

Siendo muy joven, Abelardo fue destinado a la carrera militar, que luego abandono por su pasión por el estudio. Cultivó todos los saberes de su tiempo, incluyendo la música y el canto. Y fue por el estudio que renunció tanto a su herencia como a su primogenitura. Abelardo, inteligente y tolerante, fue paradójicamente asceta o sensual, según los vaivenes de su corazón.

A los 20 años, Abelardo se marchó a París, dedicándose a la filosofía.

Estableció una escuela en la colina de Santa Genoveva y a la misma atrajo a una gran multitud de alumnos de los que mereció profundo respeto.

Años mas tarde, sus obras De trinitate y su Introducción a la teología, despertarían grandes polémicas y serían condenadas por la Iglesia Romana.

Tuvo su primera escuela en Melun y en Corbeil para regresar a los 25 años a París en donde se entregó plenamente al debate filosófico.

Abelardo se hizo discípulo de Anselmo para aprender teología. Luego comenzó a debatir con su maestro, al que venció en una discusión pública, quedándose así con todos sus discípulos. La soberbia de Abelardo se despertó como consecuencia de su constancia en el estudio y su habilidad retórica.

Eloísa, era una bella joven de talento excepcional, sobrina de Fulberto, canónigo de París. Había nacido en 1101 y tenía entonces 17 años. Abelardo, que vivía en casa de Fulberto, sedujo a Elosía bajo el pretexto de cultivar su formación filósofica: “inflamado de amor, busqué ocasión de acercarme a Eloísa y en consecuencia, trace mi plan.”, decía Abelardo en una epístola dirigida a uno de sus amigos.

Cuando Eloísa quedó embarazada, Aberlardo decidió raptarla para conducirla a Bretaña. Allí, dio a luz un niño en la casa de la hermana de su amante.

Pero cuando Abelardo regresó a París, Fulberto lo esperaba para ejecutar su venganza: sus emisarios mutilarían sin mas al seductor de su sobrina.

Eloísa, sin otra alternativa, tomaría los hábitos en el convento de Argenteuil y Abelardo, ingresaría en el convento de Saint-Denis. Aunque éste, más adelante, abandonaría el claustro para dedicarse nuevamente a la enseñanza y al debate filosófico, aumentando su fama y con ella, la cantidad de seguidores y adversarios.

Abelardo, como consecuencia de sus ideas y discusiones teológicas, fue rechazado por los monjes de Saint-Denis, por lo que se retiró a la diócesis de Troyes donde se comprometió con una vida austera y rigurosa. Allí fundó el oratorio al Paracleto o Espíritu Santo Consolador, del que más tarde Eloísa fuera abadesa.

Durante el Concilio de Sens, en 1140, San Bernando venció a Abelardo en una discusión pública. En consecuencia, fue condenado a cárcel perpetua (sentencia que luego fue conmutada por la clausura en un monasterio). Sin embargo, años después, el abad de Cluny, Pedro el Venerable, logró reconciliar a Bernardo y Abelardo.

Abelardo murió en la abadía de San Marcelo, en Chalons-sur-Saone, el 21 de abril de 1142. Tenía por entonces 63 años.

En sus últimos años, había abandonado sus ideas heréticas, rechazando el arrianismo y el sabelianismo. Eloísa, reclamó su cuerpo.

Eloísa murió en 1163, pero recién en 1808 los restos de ambos amantes fueron depositados juntos en el Museo de monumentos franceses de París. Finalmente en 1817, ambos fueron depositados en una misma tumba, en el cementerio del Pere Lachaise, de la misma capital.

En rigor, los arqueólogos cuestionan la autenticidad de los restos.

Pero en el terreno de lo legendario, la ficción y la realidad se tejen en una verdad de fe, que vale simplemente por el romanticismo del relato que los que escuchas desean creer.

Abelardo y Eloísa, aunque abocados al debate filosófico el uno, o la vida monástica la otra, nunca dejaron de amarse apasionadamente, pensando sin más, el uno en el otro.

No pudieron morir juntos, pero protagonizaron la terrible desdicha de un amor imposible que si bien no les dio la felicidad de vivir uno cerca del otro, si les dio la de haberse sabido amados.



Fuente
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sábado, 20 de diciembre de 2008

PORQUE SE RIÓ EL PEZ




En el momento en que una pescadora anunciaba su mercancía ante el palacio del Rajá, la Raní salió a un balcón y le pidió que subiera a mostrarle lo que tenía. En este momento un pescado dio un salto, mostrando su plateado vientre.

- ¿Es macho o hembra? -preguntó la Raní.- Quiero comprar una hembra.

Al oír esto, el pescado soltó una ruidosa carcajada.

- Es macho -contestó la pescadora, que siguió voceando lo que vendía.

La Raní, muy furiosa, fue a encerrarse en su cuarto, y al llegar el Rajá y verla tan enfurecida, le preguntó qué le ocurría.

- ¿Estás enferma? -inquirió.

- No; pero estoy muy disgustada por lo que ha hecho un pescado. Una pescadora pasó delante de palacio y al preguntarle yo si el pescado que acababa de soltar era macho o hembra, el pescado soltó una carcajada.

- ¿Que un pez se ha reído? -preguntó asombradísimo el Rajá.- ¡Eso es completamente imposible!

- ¡No estoy loca! Digo lo que he visto con mis propios ojos, y oído con mis propias orejas.

- Pues es muy extraño. Haré averiguaciones.

A la mañana siguiente, el Rajá contó a su Gran Visir lo que le había ocurrido a su esposa, y le ordenó que investigase hasta descubrir la verdad de todo ello. De no hacerlo así antes de seis meses, le haría decapitar.

El Visir prometió hacerlo, aunque de antemano se daba por vencido.

Cinco meses de intenso trabajo no dieron el menor resultado, y nadie pudo explicar el motivo de la risa del pescado.

Comprendiendo que nada podría salvarle de la muerte, pues ni los más sabios podían hallar solución lógica al problema, el Visir lo preparó todo para su muerte, diciendo antes a su hijo que marchase a recorrer el mundo, en espera de que la cólera del Rajá se calmara.
El joven se despidió de su padre, y un mes antes de que terminase el plazo dado por el soberano, se marchó sin rumbo fijo, confiando que el Destino guiaría sus pasos.

Al cabo de unos días de marcha se encontró con un campesino que también iba de viaje. Como el hombre le fue simpático, le pidió si le permitía acompañarle. El campesino aceptó de buen grado, y los dos viajaron juntos en buena armonía.

Al cabo de un rato, el joven dijo al viejo:

- ¿No cree que si de vez en cuando nos ayudásemos, el viaje sería más distraído?

"¡Este hombre está loco!", pensó el campesino.

Poco después, pasaron junto a un campo de trigo, a punto de ser segado, y el hijo del Visir preguntó a su compañero:

- ¿Está comido o no ese trigo?

No sabiendo qué contestar a la extraña pregunta, el campesino se limitó a decir que no lo sabía.

Pasaron las horas y los dos amigos llegaron a un pueblo. El joven sacó un afilado cuchillo y entregándoselo al campesino, le dijo:

- Amigo, ve a comprar con esto dos hermosos caballos, pero no olvides de devolvérmelo, pues lo aprecio mucho.

Entre irritado y divertido, el viejo rechazó el cuchillo, refunfuñando que o bien su compañero estaba loco o trataba de parecerlo.

El hijo del Visir hizo ver que no oía las palabras del campesino y entró en el pueblo, pasado el cual se encontraba la casa de su compañero. Mientras cruzaban el mercado, que se hallaba muy concurrido, nadie les ofreció cosa alguna, ni les invitó a descansar.

- ¡Qué cementerio más enorme! -exclamó el joven.

"¿Por qué llamará cementerio a una población tan populosa?", se preguntó el campesino.

Al salir de la ciudad, pasaron junto a un cementerio, donde varias personas rezaban por las almas de sus muertos y repartían limosnas y comida a cuantos pasaban por allí.

- ¡Qué ciudad más espléndida! -exclamó el hijo del Visir.

"¡No cabe duda de que está loco!", pensó el viejo. "Veremos qué hará ahora. Sin duda llamará agua a la tierra, y tierra al agua. A la sombra la calificará de luz, y a luz de sombra."

En esto llegaron junto a un río, que era necesario vadear. El campesino quitóse los zapatos y lo cruzó, pero el joven se metió en el agua sin quitarse los zapatos.

"¡En mi vida había visto loco mayor!", se dijo el campesino.

Sin embargo, como el joven le era simpático, pensó que distraería a su esposa y a su hija, y le dijo que se hospedara en su casa todo el tiempo que pensase estar en el pueblo.

- Muchas gracias -contestó el hijo del Visir.- Pero antes quisiera preguntarle si los cimientos de su casa son lo bastante fuertes.
El campesino levantó las manos al cielo y entró en su casa riendo a mandíbula batiente.

- He traído a un amigo que está loco de remate ¬explicó a su mujer y a su hija, que habían salido a recibirle.- Fijaos cómo estará, que antes de aceptar mi hospitalidad me ha preguntado si los cimientos de mi casa son lo bastante sólidos.

- Papá, ese hombre no está loco -dijo la hija, que era una muchacha muy lista.- Si te ha preguntado eso ha sido para saber si podías hospedarle sin perjuicio. Mejor dicho, si tu fortuna te permitía tener un huésped.

- ¡Ya comprendo! -exclamó asombrado el campesino.- Quizá puedas ayudarme a descifrar otros enigmas. Al principio de nuestro viaje, me dijo que si nos ayudásemos mutuamente, el camino sería más divertido.

- Es muy sencillo -contestó la joven.- Lo que tu compañero quería decir es que si ambos os hubieseis contado historias, el camino se habría hecho más fácil.

- ¡Tienes razón! Bien; quizá puedas descifrar este otro enigma. Al pasar junto a un campo de trigo, me preguntó si el grano estaría ya comido o no.

- ¿Y no comprendiste lo que quería decir? Pues es muy sencillo: deseaba saber si el propietario de aquel campo debía dinero a alguien, en cuyo caso el producto de la venta del trigo iría a parar a manos de sus acreedores, lo cual sería lo mismo que si ya estuviera comido.

- ¡Maravilloso! Te voy a contar otro: al entrar en un pueblecito, me dio su cuchillo y me encargó que adquiriese dos buenos caballos, pero advirtiéndome que le devolviera el cuchillo.

- ¿No son dos buenos palos una ayuda excelente para caminar? ¿No podría llamárseles caballos del pobre? Al darte el cuchillo te indicó que cortases dos palos, debiendo ir con cuidado.

- ¡Magnífico! Pues bien, al entrar en la población nadie nos invitó a refrescar ni a sentarnos, en cambio al pasar junto al cementerio los que allí oraban nos dieron refrescos y dulces. Mi compañero llamó cementerio a la ciudad y ciudad al cementerio.

- Esto también es sencillísimo, padre mío. Por ciudad se entiende el lugar donde puede adquirirse todo. En cambio, a la gente que no practica la hospitalidad se la considera peor que muerta. Aunque llena de seres vivos, la ciudad os resultó a vosotros peor que un cementerio, en cambio, en el cementerio, morada de los muertos, encontrasteis la caridad y el amor.

- Es verdad! -exclamó el asombrado campesino.- Te voy a contar lo último que hizo. Al llegar junto al río, en vez de quitarse los zapatos entró con ellos en el agua.

- Admiro su sabiduría -replicó la joven.- Muchos veces me he dicho que la gente es estúpida al quitarse los zapatos y cruzar descalza la corriente, sembrada de agudos guijarros. Infinidad de veces he visto que a causa del dolor producido al pisar uno de esas piedras, la persona que cruzaba el río caía dentro de él, y por no mojarse los zapatos se mojaba todo el cuerpo. Ese amigo tuyo es un hombre sabio. Me gustaría verle y hablar con él.

- Saldré inmediatamente a decirle que entre.

- Antes adviértele que los cimientos de nuestra casa son muy fuertes.

Enseguida le enviaré un regalo para que comprenda que somos lo bastante ricos para darle hospedaje.

Dicho esto, la joven llamó a un criado y lo envió al visitante con un obsequio, compuesto de una taza de aceite dulce, doce pasteles, una jarra de leche y el siguiente mensaje:

"La luna es llena; doce meses hacen un año; el mar rebosa agua."

Por el camino, el criado encontró a un hijo suyo, quien al ver lo que su padre llevaba le pidió un poco, y el servidor fue lo bastante loco para dárselo. Cuando encontró al joven le dio lo que le quedaba del regalo, y el mensaje. El hijo del Visir lo aceptó, diciendo:

- Vuelve junto a tu ama y dile que la luna está en cuarto menguante; el año sólo tiene once meses; y la marea es descendente.

No comprendiendo el significado del mensaje, el criado volvió junto a su ama para comunicárselo. La joven se dio cuento en seguida de lo que había ocurrido y castigó severamente al ladrón.

El hijo del Visir fue recibido en la casa con todas las atenciones y cuidados, y al fin de la magnífica comida que le sirvieron, contó la historia del pescado que se había reído.

- La risa del pescado significa que en palacio hay un hombre que quiere matar al Rajá -dijo la hija del campesino.

- ¡Magnífico! -exclamó entusiasmado el joven.¬ Volvamos corriendo a mi país a fin de salvar la vida de mi padre, y al Rajá de todo peligro.

Al día siguiente el joven partió acompañado de la muchacha, y al llegar a su casa contaron al Visir el motivo de la risa del pescado. El pobre hombre, que estaba casi muerto de miedo, corrió enseguida a las habitaciones del Rajá, a quien repitió lo que le habían dicho.

- ¡Es imposible! -exclamó el monarca.

- Es la pura verdad. Y para demostraros que no miento, haremos una prueba. Servíos llamar a todas vuestras esclavas, y haced que salten por turno el ancho de una alfombra. Pronto descubriremos si hay un hombre entre ellas.

Así se hizo y de todas las esclavas, sólo una consiguió saltar por encima de la alfombra. Esta esclava resultó ser un hombre, que al momento fue decapitado ante el Rajá.

Y así quedó satisfecha la Raní, contento el Rajá, y con vida el Gran Visir.

En cuanto a su hijo, al poco tiempo se casó con la hija del campesino, y dicen las crónicas que fueron el matrimonio más feliz de aquel reino.



Fuente
http://jk-cuentos-populares.blogspot.com

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oikoumene.nireblog.com