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sábado, 16 de abril de 2011

HARPÍAS




En la mitología griega, las Harpías o Arpías (en griego antiguo Άρπυια Harpyia, ‘que vuela y saquea’) eran hermosas mujeres aladas conocidas principalmente por robar constantemente la comida de Fineo antes de que éste pudiera comerla, haciendo cumplir así un castigo impuesto por Zeus.

Esto las llevó a pelear con los Argonautas. En tradiciones posteriores fueron transformadas en genios maléficos alados de afiladas garras, que es como se les conoce popularmente.

Raptoras de almas y de niños.

Hijas de Taumante y de la Oceánide Electra. Pertenecen a la generación preolímpica, por lo que no están sujetas a los dictados de los doce dioses del panteón helénico.

Las Harpías suelen ser dos: Aelo (borrasca) y Ocípete (vuelo veloz), a veces se nombra a otras como Celeno, Nicótoe y Podarge.

Son aves con cabeza de mujer y garras afiladas o mujeres aladas.

En un principio los autores sitúan su morada en las islas Estrofíales, en el mar Egeo, más tarde la sitúan en el vestíbulo de los Infiernos, junto a los demás monstruos.

La Harpías uniéndose al dios viento Céfiro engendraron a los caballos Janto y Balio, corceles divinos de Aquiles, y a Flógeo y Hárpago, las monturas de los Dioscuros.

En la leyenda del rey Fineo representan su papel más destacado, aunque aparecen con cierta frecuencia en uno u otro mito.

Wikipedia


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albherto.wordpress.com

martes, 22 de febrero de 2011

LA DIOSA HARMONÍA




La Diosa Harmonía (1) (en griego Άρμονιη Harmoniê) es la diosa de la armonía y la concordia para la mitología Griega, particularmente de la armonía marital.

Según algunas fuentes, era hija de Ares y Afrodita, y esposa de Cadmo, con quien fue madre de Ino, Polidoro, Autónoe, Ágave y Sémele.

Cuando el gobierno de Tebas fue otorgado a Cadmo por Atenea, Zeus le dio a Harmonía como esposa. Todos los dioses honraron la boda con su presencia. Cadmo (o uno de los dioses) regaló a la novia una toga y un collar, obra de Hefesto. Este collar traía la desgracia a todo aquél que lo poseía. Con él sobornó Polinice a Erífile para que persuadiera a su marido Anfiarao a emprender campaña contra Tebas. Esto llevaría a la muerte de Erífile, Alcmeón, Fegeo y sus hijos.

Incluso después de que el collar hubiese sido depositado en el templo de Atenea Pronaia en Delfos continuó su maléfica incluencia.

Failo, uno de los jefes focios en la tercera Guerra Sagrada (352 dC), lo robó y regaló a una de sus amantes. Tras haberlo llevado durante un tiempo, su hijo enloqueció y prendió fuego a la casa, donde pereció.

Según otras fuentes, Harmonía era de Samotracia, siendo hija de Zeus y Electra, y su hermano Iasión el fundador de los ritos místicos celebrados en la isla.

Por último, se suele considerar a Harmonía estrechamente relacionada con Afrodita Pandemos, el amor que une a toda la gente, la personificación de la unidad cívica, correspondiendo a la diosa romana Concordia.

Según la Tradición de la Antigua Religión, el febrero 22, se celebra el día en Honor a la Diosa Harmonía.


Fuente:
http://deirge.wordpress.com/category/calendario-de-la-antigua-religion/page/20/
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filosofiadelavidacotidiana.blogspot.com

jueves, 2 de diciembre de 2010

FILOCTETES

Filoctetes de Jean-Germain Drouais (1802-1813).


Filoctetes es uno de los muchos héroes de la mitología griega.

Era el hijo del rey Peante de Melibea, en Tesalia, y de Metone.

Filoctetes era famoso por su arco y flechas, objetos que le habían sido entregados por Heracles.

Filoctetes fue uno de los pretendientes de Helena de Troya antes de su matrimonio con Menelao.

Aunque partió con los buques griegos para participar en la guerra de Troya, la mordedura de una serpiente impediría que desempeñara esta misión.

Cuando Filoctetes se recuperó y acudió a la guerra, su arco mitológico disparó la flecha que acabaría con la vida de Paris.


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es.wikipedia.org

lunes, 30 de agosto de 2010

EL SOL Y SU HIJO FAETÓN.



El mundo de los mitos es mágico y representa la forma en que el hombre antiguo entendía la realidad y así podía liberarse de sus temores.

Helios, conduciendo a través del cielo su carro de oro, representaba la salida del Sol, una joven diosa que regresaba a la Tierra, era la primavera y la forma en que descargaba su ira el dios de los cielos eran los rayos y los relámpagos.

El mito de Faetón y Helios nos cuenta la historia del carro del dios Sol.

Un día uno de los hijos del Sol, Faetón, visitó a su padre Helios, el Sol, que estaba en el palacio sentado en su trono rodeado por sus colaboradores: el día, el mes, el año, la centuria, las horas, la primavera, el verano, el otoño y el invierno.

El padre Sol, que brillaba en todo su esplendor, quiso saber el motivo de su visita.
Faetón dudaba de su paternidad porque sus amigos se reían de él y le decían que no era el hijo de Helios, pero el Sol no sólo le aseguró que era hijo suyo y de la ninfa Climena, su madre, sino que quiso probárselo concediéndole un deseo.

Faetón le dijo a su padre que su deseo era hacer lo mismo que hacía él todas las mañanas, conducir su carro de fuego a través de los cielos; pero el Sol le replicó que ese era el único deseo que no podía cumplir porque ese viaje era muy peligroso para él.

Faetón insistió diciéndole que si era realmente su hijo podía hacer lo mismo que hacía él.

Mientras tanto el paso de las horas hacía cada vez más urgente la decisión del Sol, ya que faltaba muy poco para que llegase la diosa Aurora para dar paso a su carro de fuego.

La luna ya había desaparecido en el horizonte y las estrellas se habían apagado cuando Helios y Faetón salieron en busca del fantástico carro que brillaba en todo su esplendor.

Antes que el dios Sol tomara la decisión, Faetón saltó sobre el carro y se acomodó en él para partir.

Viendo que era inútil tratar de convencerlo y mientras trataba de protegerle el rostro del calor con un ungüento mágico y le colocaba una corona con sus rayos, las diosas de las Horas le acomodaban los arneses de oro.

Helios no cesaba de hacerle recomendaciones antes de partir; debía mantenerse siempre en el medio, ni muy alto ni muy bajo y seguir el mismo rumbo cotidiano que él recorría en forma cotidiana.
Le aconsejó que mantuviera firme las riendas y que no abusara del látigo y que se cuidara de los peligros que pudieran acecharlo; pero antes de que pudiera continuar Faetón partió y los alados corceles lo llevaron hacia lo alto perdiéndose en los cielos e iniciando el camino del nuevo día.

Pero el carro se movía demasiado y los caballos se asustaron, corrieron más velozmente e impidieron a Faetón detenerlos; y antes que pudiera intentar nada, perdió el rumbo.

Al perder la ruta cotidiana, el Sol de la corona de Faetón comenzó a calentar las constelaciones y se fue alejando cada vez más de la Tierra.

Faetón entró en pánico y perdió el control abandonado las riendas de sus caballos, los que siguieron su desenfrenada carrera transitando por lugares donde nunca antes habían estado, chocando con cuerpos celestes y provocando un verdadero caos cósmico.

La Tierra, la Luna y el Cielo se cubrieron de llamas ardientes y todos los habitantes del planeta trataban de salvarse del incendio.

El dios Júpiter se estremeció cuando vio a la Madre Tierra agonizando y envió un rayo salvador que destrozó el carro de fuego y apagó el incendio.

Faetón cayó en un río desde los cielos en llamas y las ninfas del agua rescataron su cuerpo, sepultando a quien había osado igualar al Sol.

Helios apesadumbrado por la muerte de su hijo se negó a salir con su carro de oro dejando en penumbras a la Tierra hasta que Júpiter lo convenció de volver a calentar el mundo con sus rayos.

Sollozando tomó firmemente las riendas de su fabuloso carro de fuego y se lanzó hacia el cielo azul.

sábado, 7 de agosto de 2010

HEKADEMOS





Akademos, o Hekademos, es un nombre griego formado por Hekás (lejano) y Demos (pueblo), por lo que Akademos significa ' el que actúa lejos del pueblo'.

De acuerdo con una leyenda griega, Helena, hermana de los gemelos Cástor y Pólux, fue secuestrada por Teseo, pero el héroe ateniense Akademos les reveló el lugar exacto donde estaba escondida y así pudieron liberarla. Como muestra de gratitud, los hermanos le regalaron una gran mansión situada en las afueras de Atenas.

Akademos donó a la ciudad esta edificacion, para que en ella se creara un jardín público conocido como 'Los Jardines de Akademos', lugar donde años más tarde Platón se instalaría con sus discípulos. Más tarde se la llamó Akadémia o sea Académia.

viernes, 9 de julio de 2010

CUPIDO Y PSIQUE

Cupido y Psique, Lionel Noel Royer.


En la antigua Grecia Cupido era conocido como Eros, el hijo joven de Afrodita la diosa del amor, la belleza y la fertilidad. Para los romanos cupido es el dios del amor hijo de Venus y de Marte, dios de la guerra.

Cupido era ayudante de su madre Venus, dirigía la fuerza primordial del amor y la llevaba a los mortales. Era pícaro y carismático, pero a veces cruel con sus víctimas, ya que no tenía escrúpulos.

A la espalda llevaba dos clases de flechas: unas doradas con plumas de paloma que provocaban un amor instantáneo, y otras de plomo con plumas de búho que provocaban la indiferencia.

Consciente del poder que tenia, a veces rechazaba las peticiones de su madre y los demás dioses de interferir en el curso de la vida de algunos mortales y así que provocaba frecuentes problemas a los dioses.

Un día se enfadó con Apolo cuando éste bromeo sobre sus habilidades como arquero, por lo que Cupido hizo que Apolo se enamorara de la ninfa Dafne y a ella le disparó una flecha con punta de plomo. Dafne rezó al dios río Peneo pidiendo ayuda y fue transformada en un árbol de laurel, que se consagró a Apolo.

De este modo, entre rebeldía y travesuras, Cupido cumplía con su cometido, al paso del tiempo Venus comenzó a preocuparse porque su hijo no crecía, en busca de una respuesta se dirigió al Oráculo de Temis, quien le dijo: “El amor no puede crecer sin pasión”.Venus no comprendió la respuesta hasta que nació su hijo Anteros, dios de la pasión. Cuando estaba junto a él, Cupido crecía y se transformaba en un hermoso joven, pero cuando se separaban, volvía a ser un niño.

Por otro lado en la Tierra de los mortales vivía una princesa llamada Psique (Alma), que a pesar de ser tan bella no lograba encontrar marido pues los hombres que la idolatraban no se sentían dignos de ella.

Su padre intentó hallar a través del oráculo de Delfos un buen marido para Psique, pero éste predijo que ella encontraría el amor en un precipicio. El marido que le sería destinado, una serpiente alada, terrible y poderosa, llegaría hasta ella y la haría su esposa.

Venus celosa por la gran belleza de Psique le pidió a Cupido que la hiciera enamorarse locamente del hombre más feo, vil y despreciable del mundo. Enterada de que se encontraba en el borde del abismo, envió a su hijo a dispararle sus flechas pero este al verla, se enamoró profundamente de ella y creció hasta convertirse en un apuesto joven.

Contra los deseos de Venus, Cupido llevó a Psique por arte de magia a un castillo aislado y se casó con ella, teniendo la condición de que como simple mortal, tenía prohibido mirarlo.

La princesa al sentirlo cerca y escuchar su dulce voz no sintió temor, estaba segura que no era un monstruo, sino el amante esposo que tanto tiempo había deseado. Él la visitaba todas las noches rogándole siempre que no viera su rostro.

Eran muy felices hasta que convencida por sus envidiosas hermanas, Psique rompió la prohibición impuesta por los dioses y miró a su marido.

Eso le valió el castigo de ser abandonada por Cupido, quien con tristeza se despidió diciéndole: “El Amor no puede vivir sin confianza”. Expulsada del castillo, la arrepentida princesa recorrió el mundo en busca de su amado, superando una serie de desafíos cada vez más difíciles y peligrosos impuestos por Venus.

Como última instrucción le dio una pequeña caja indicándole que la llevara al inframundo. Tenía que llevar un poco de belleza a Proserpina la esposa de Plutón. Se le advirtió también que por ningún motivo debía abrir la caja.

Psique se alistó para el viaje y durante el se enfrentó a varios peligros que fueron superados gracias a los consejos dados, sin embargo la curiosidad por abrir la caja la venció y entonces lo hizo, y al momento cayó en un profundo sueño que parecía la muerte.

Cupido al encontrarla, le retiró el sueño mortal de su cuerpo y lo puso de nuevo en la caja. Finalmente la perdonó al igual que Venus.

Fue tanto lo que ella luchó que finalmente los dioses conmovidos por el amor de Psique hacia Cupido, la convirtieron en una diosa para que pudiera reunirse con su amado.

Felizmente Cupido y Psique: El Amor y el Alma, se unieron tras duras pruebas. De esta unión nació una hija llamada Voluptas cuyo nombre significa “Placer”, de donde derivan palabras como voluptuosidad.

A partir de la historia de estos dos personajes el amor ha sido simbolizado por dos corazones atravesados por una flecha: la flecha de Cupido.

lunes, 5 de octubre de 2009

PIRINI Y LOS PIRINEOS


Barranco de Acherito, Pirineos.


La inventaron los griegos hace muchísimos siglos, cuando ellos confundían la creación del mundo con la lucha de los dioses.


En su imaginación suponían que el cielo estaba poblado de innumerables dioses que se disputaban unos a otros la posesión de la tierra.


Entre estos dioses había dos especialmente fuertes: Atlante, que tenia como misión sostener las columnas que separan el cielo de la tierra y llevar el universo a cuestas, cargado sobre su espalda. El otro dios fuerte era Hércules, valeroso como nadie pero violente y cruel como ninguno.


Parecía haber nacido maldito y una diosa le envió a las cuna dos serpientes para que lo matasen, pero él bebe las estrangulo.


Naturalmente, Atlante y Hércules eran enemigos: eran demasiado fuertes los dos para poder convivir. Atlante, además era de carácter dulce y pacifico y vivía feliz en su maravilloso reino de la Atlántida. Hércules no tenia patria y recorría todo el mundo sembrando el dolor por todas partes. Y además, Hércules había engañado a Atlante con sus malas tretas cuando fue a robar las manzanas de oro del jardín de las Hespéride.


Fue entonces cuando conoció a la más bonita diosa de las Pléyades, Pirine, hija de Atlante, y se prendió de ella. La pretendió como esposa y lo hubiera conseguido porque nada parecía imposible para él.


Pirine adoraba a su padre y se juro a sí misma que nunca consentiría al amor de Hércules.

Tal vez la destrucción de la Atlántida se debió a ese amor no correspondido.


Desairado por la negativa de Pirine, en un arrebato de cólera, partió con un golpe de su clava el monte dando lugar a lo que hoy llamamos el estrecho de Gibraltar.


n los dos extremos planto sus columnas, Calpe y Ávila y el agua del mar Mediterráneo se precipito sobre la Atlántida, anegándola. Entonces fue precisamente cuando aparecieron todas las islas del Mar Egeo, al vaciarse casi el mar.


Todo pereció en la idílica Atlántida quien prefiere pensar que, todo el continente continuó su vida debajo del océano protegido por una inmensa bóveda de cristal y que hoy es más hermoso que nunca.


Sobre la bóveda se cubrió de sargazos para ocultarlo con sus algas a la mirada de los curiosos y un día no muy lejano ya, volverá a imperar sobre la Tierra. La leyenda se da aquí la mano con la ciencia-ficción y con los extraños fenómenos del mar de los sargazos y el Triangulo de las Bermudas.


Sin embargo la bella Pirine consiguió escapar de la catástrofe. Huyo mas allá del jardín de las Hespéride y se refugio, acogida por los pastores, en las más hermosas montañas del mundo que recibieron su nombre.


Hércules, desorientado, empezó a recorrer el universo en busca suya. Jamás renunciaría al amor de Pirine. Al llegar la noticia a los oídos de la diosa, temerosa al mismo tiempo que llena de despecho, encendió los montes prefiriendo ver todo arrasado y aceptando su propia muerte antes que caer en los brazos del poderoso y dios.


Hay poetas que aseguran que la inmensa pira dio el nombre al Pirineo; y no les vamos a quitar la razón que su inspiración es hermosa y además la palabra PIR significa fuego.


Hércules llegaba de Italia, siempre buscándola y realizando sus doce famosos trabajos al servicio de Euristeo en penitencia por su violencia y locura que lo llevaba a matar a todos los que amaba aunque fueran sus hijos.


Desde lejos vio la terrible humareda del Pirineo que se elevaba hasta el cielo. Imaginando la tragedia en grandes zancadas se dirigió a nuestras montañas


Llego al atardecer cuando ya todo era una inmensa ascua: los bosques ennegrecidos y sus árboles retorcidos y convertidos en carbón. Empezó a rebuscar por todos los recónditos parajes, valles, grutas y colinas, orientándose por lo único que no ardía:


Las lágrimas de Pirine que salpicaban las montañas y se quedaban cristalizadas en los inmensos ibones de azul intenso que todavía hoy podemos contemplar.


Solo al llegar la madrugada pudo encontrar a la diosa de sus amores. Quiso rescatarla del incendio pero ya era tarde: estaba agonizando y en los estertores de la muerte se la veía sonreír con gesto de triunfo por haber podido burlar al hijo de Zeus. Jamás ni ella ni su monte se someterían a nada ni a nadie.

Hércules quedo desolado. Y dicen que entonces se le vio llorar. Era el primer, el único fracaso de su vida caprichosa. Y lloro de rabia y de dolor junto al cadáver de Pirine.


Se juro a sí mismo que la Hesperia tan amada por él, entre todas las naciones, quedaría para siempre marcada por la señal de del amor imposible: las columnas de Hércules mirando a África y a la Atlántica sumergida, al sur y el altivo Pirineo en el otro extremo.


Tomo con infinito cariño a Pirine y le enterró allí mismo. Y allí le preparo su colosal mausoleo. Llamo a gritos a los titanes y con ellos y con sus propias manos cogió las gigantescas rocas y montañas calcinadas y las fue apilando una a una hasta dejar acabada una inmensa cordillera que desafiaba hasta los cielos y que para siempre se llamaría Pirineos en memoria de la hija de Atlante y como símbolo de la tenacidad y del amor a la independencia.


De ese Pirineo, forjado en el fuego de la pasión, la fuerza y la libertad, nacería un pueblo heredero de dioses, fantasía y amor.



lunes, 14 de septiembre de 2009

LAS SIRENAS


Las sirenas han sido famosas seductoras, porque según la mitología eran capaces de encantar con su voz a los marinos para raptarlos.

Las sirenas eran mujeres, con cuerpo de pájaro, criaturas parecidas a las arpías (mitad aves, mitad mujeres).

Al cantar, parecían ser hermosas doncellas, pero los que sucumbían ante su encanto, pronto averiguaban su verdadera naturaleza.

Según la mitología griega, las sirenas habían sido compañeras de Perséfone antes de ser raptadas por Hades, como no consiguieron salvarla, la diosa las transformó como castigo en estas extrañas criaturas.

El canto de las sirenas anunciaba de forma engañosa los placeres del mundo subterráneo, pero también, tenían poderes proféticos.

Las sirenas vivían en la isla de Artemisa, en donde yacían los huesos de los marineros que habían sido atraídos por sus deliciosos cantos.

Jasón y los Argonautas antes que Odiseo (Ulises) habían sobrevivido al canto de las sirenas, pero porque Orfeo, el bardo, ahogó el canto con su lira.

De igual manera, Odiseo (Ulises), hombre de gran imaginación, cuando se iban acercando a la isla temida, por consejo de Circe, ordenó a sus hombres que se taparan los oídos con cera, y él que no podía con la curiosidad de escucharlas, se hizo amarrar al mástil, con orden de que pasara lo que pasara, no lo desataran.

Al escuchar los cantos de las sirenas quiso soltarse pero sus compañeros no se lo permitieron. Cuenta la leyenda, que las sirenas devastadas por su fracaso, se lanzaron al mar y murieron ahogadas.

Por lo visto, podían incluso volar. Aunque también es bastante probable que al verlas saltar desde los más elevados arrecifes para zambullirse en el agua, los marineros les confirieran ese poder.

Las sirenas de la mitología homérica eran tres hermanas, hijas del río Aqueloo y la musa Calíope: Lidia tocaba la flauta, Parténope, la lira y Leucosia leía y cantaba versos. Aunque forma parte de la mitología debemos de admitir la fecunda imaginación de Homero y la belleza de la historia.

En el transcurso de los tiempos con el descubrimiento de América, y con los viajes transoceánicos empezaron de nuevo leyendas de mujeres mitad mujer y mitad pez.

viernes, 21 de agosto de 2009

MELEAGRO

Meleagro y Atalanta en la cacería del jabalí de Calidón.
Jacob Jordaens, Museo del Prado, Madrid.

Hijo de Eneo y Altea, soberanos de Calidón.

Al nacer, las Moiras advirtieron a la madre, que el niño moriría una vez consumido un tizón que ardía en ese momento en el hogar. Por lo demás, se le consideraba invulnerable. Altea, tras saber esto, sacó el tizón del fuego, lo apagó y lo guardó en un cofre.

Años después, como castigo por olvidarla en un sacrificio, Artemisa envió a Calidón un jabalí que hacia estragos en las cosechas.

Se organizó una cacería con numerosos héroes de la época. Meleagro había prometido la piel y los colmillos al que lo cazase. Meleagro mató al animal, pero enamorado de Atalanta, que también participaba en la cacería, le ofreció a ella el trofeo.

Los tíos de Meleagro le disputaron el premio a Atalanta y Meleagro los mató.

Al enterarse Altea de la muerte de sus hermanos, en un ataque de ira arrojó el tizón al fuego. Cuando Altea se dio cuenta de lo que había hecho se suicido, también lo hizo Cleopatra, la esposa del héroe.

Sus hermanas lloraron tan desconsoladamente su muerte, que fueron trasformadas en aves, a excepción de Gorge y Deyanira. Cuando el héroe se topó con Heracles en el Hades y le contó sus desgracias, Heracles le prometió casarse con Deyanira.


Fuente
http://infinitomisterioso.blogspot.com/2011/04/el-mito-de-meleagro.html

Imagen
Wikipedia


Nota:

Existen varias versiones.

domingo, 16 de agosto de 2009

ANFITRIÓN

Anfitrión
Rey de Tirinto
1495 a.C.


Anfitrión era, según la mitología griega, el hijo de Alceo, rey de Tirinto y de Astidamía.

Además, era nieto de Perseo y, por lo tanto, bisnieto de Zeus.

Era el prometido de Alcmena, hija de su tío Electrión rey de Micenas, cuando este fue atacado por Pterelao, sobrino del rey y aspirante al trono de Micenas.

En el enfrentamiento murieron los hijos de los dos cabecillas.

Para vengar la muerte de sus hijos, Electrión organizó una campaña contra los tafios, que habían intentado invadir Micenas con Pterelao al frente.

Durante su ausencia pensaba dejar al cargo de sus posesiones a Anfitrión.

Pero cuando Anfitrión regresaba de recuperar unas vacas que les habían robado los tafios, uno de los animales se enfureció, Anfitrión para pararla le lanzó un palo que rebotó matando a Electrión.

Esténelo rey de Argos, de quien dependía el reino de Micenas, aprovechó la circunstancia para desterrar a Anfitrión.

Anfitrión se instaló en Tebas junto a Alcmena. Como esta había jurado no entregarse hasta que sus hermanos estuviesen vengados, Anfitrión tuvo que emprender otra guerra contra los tafios.

La noche que regresaba victorioso, Zeus tomó a Alcmena antes que él, posteriormente también él se acostó con ella esa noche.

De estas uniones nacieron Heracles, hijo de Zeus, e Íficles, hijo de Anfitrión.

Fuente
http://es.wikipedia.org/

Imagen
grupos.emagister.com

lunes, 29 de junio de 2009

ORFEO Y EURÍDICE

Orfeo y Euridice por George Frederick Watts (1817-1904). Oleo, 56 x 76 cm.



Orfeo personaje de la mitología griega, hijo de Apolo y la musa Calíope. Hereda de ellos el don de la música y la poesía.

Según los relatos, cuando tocaba su lira, los hombres se reunían para oírlo y hacer descansar su alma.

Por ello enamoró a la bella Eurídice y logró dormir al terrible Cerbero, cuando bajó al inframundo a intentar resucitarla.

La historia más conocida sobre Orfeo es la que se refiere a su esposa Eurídice que a veces es conocida como Agriope.

Algunas versiones cuentan que mientras huía de Aristeo, u otras que mientras paseaba con Orfeo, fue mordida por una serpiente y murió.

En las orillas del río Estrimón Orfeo se lamentaba amargamente por la pérdida de Eurídice.

Consternado, Orfeo tocó canciones tan tristes y cantó tan lastimeramente, que todas las ninfas y dioses lloraron y le aconsejaron que descendiera al inframundo (catábasis).

Camino de las profundidades del inframundo, tuvo que sortear muchos peligros, para los cuales usó su música, ablandó el corazón de los demonios, e hizo llorar a los tormentos (por primera y única vez).

Llegado el momento, con su música ablandó también el corazón de Hades y Perséfone, los cuales permitieron a Eurídice retornar con él a la tierra; pero sólo bajo la condición de que debía caminar delante de ella, y que no debía mirar hacia atrás hasta que ambos hubieran alcanzado el mundo superior y los rayos de sol bañasen a Eurídice.

A pesar de sus ansias, Orfeo no volvió la cabeza en todo el trayecto, incluso cuando pasaban junto a algún peligro o demonio, no se volvía para asegurarse de que Eurídice estuviera bien. Llegaron finalmente a la superficie y, por la desesperación, Orfeo volvió la cabeza para verla; pero ella todavía no había sido completamente bañada por el sol, todavía tenía un pie en el camino al inframundo: Eurídice se desvaneció en el aire, y ahora para siempre.

Esta historia procede del tiempo de Virgilio, que fue el que introdujo el nombre de Aristeo. Sin embargo, otros autores también hablan de la visita de Orfeo al submundo; de acuerdo con Platón los dioses del infierno sólo le «presentaron una aparición» de Eurídice.

También según Platón, los dioses no le entregaron a su amante, porque les parecía que se mostraba cobarde, como buen citaredo, y no tuvo el arrojo de morir por amor, sino que buscó el medio de penetrar con vida en el Hades.



Orfeo y Eurídice

Video: Lila Calderón.
Pinturas universales con tema órfico.
Música: Gluck, "Orfeo y Eurídice".
Intérprete: Teresa Berganza.

Mito de Orfeo:

Orfeo fue el primer mortal capaz de desarrollar el arte de la música con la cual apaciguaba a los animales y era capaz de aplacar la ira de los dioses. Cuando creció, apareció un heraldo que le anunció el plan de Jasón de regresar el vellocino de oro y Orfeo se unió a ellos.

En la expedición de los Argonautas, Orfeo marcaba el ritmo de los remeros y logró anular el embrujo del canto de las Sirenas, entonando melodías más bellas para que la tripulación no fuese seducida por ellas.

Se casó con Eurídice, la cual muere el mismo día de la boda mordida por una serpiente.

El canto de Orfeo se vuelve triste para siempre.

Se le concede la oportunidad de bajar a los infiernos y recuperar a Eurídice, con el fin de oír nuevamente su música. Sólo se le pide que no se dé vuelva a mirarla hasta que hayan abandonado el inframundo. Orfeo no resiste y ya casi al salir del Hades se vuelve y ella desaparece para siempre.

Orfeo murió asesinado por las sacerdotisas de Dionisio.

Se menciona a Afrodita como instigadora para vengarse de Calíope a través de su hijo Orfeo.

Otra versión implica a Zeus, quien lo habría fulminado con un rayo.

Una vez muerto, la lira de Orfeo fue transformada en constelación y cuentan que su cabeza fue llevada por las corrientes marinas hasta la isla de Lesbos, donde siguió cantando, hasta que su alma pudo partir a los Infiernos a encontrarse con Eurídice.


Fuente
Wikipedia

Imagen
http://www.fmv-uba.org.ar

http://www.youtube.com/watch?v=kWvGVFFkD0o
Alineación al centro

miércoles, 24 de junio de 2009

CADMO Y EUROPA





Europa y Cadmo.wmv



La leyenda de Cadmo y Europa simboliza el paso del conocimiento, la sabiduría y las ideas de belleza del Medio Oriente hacia Occidente.

Cadmo y Europa eran hermanos, príncipes fenicios de la Ciudad de Tiro.

Cuenta la leyenda que un día Europa caminaba por las costas del Mar Mediterráneo que colindan con la Ciudad de Tiro. Era una joven hermosa e inteligente. Era tal su belleza que cuando Zeus, el máximo Dios de los griegos la vio, se enamoró de ella y construyó un plan para raptarla y llevarla de Fenicia a Grecia.

Entonces Zeus se convirtió en un gran y llamativo toro. A Europa le gustó el toro, se acercó y subió a su lomo. Zeus, de inmediato, aprovechó para raptarla y llevarla a la isla de Creta.

En la antigua Fenicia a los hombres jóvenes, apuestos, fuertes y atractivos les llamaban “toros”, es posible que a esto se refiera la leyenda).


Zeus llevó a Europa y la encerró en la torre de un castillo, al cual para llegar había que pasar un laberinto y vencer a un dragón de tres cabezas.

El príncipe Cadmo al saber de esto se dispuso para ir a rescatarla.

Mientras tanto en Grecia este rapto también tuvo repercusiones, tanto las diosas como los dioses del Olimpo protestaron y le reclamaron a Zeus. Nadie estaba de acuerdo con la llegada de Europa. Cada quién por razones distintas.

Las diosas protestaron porque decían que ya había suficientes mujeres en Grecia como para traer más, también protestaron porque Zeus prefirió a una extranjera y no sólo eso: esta mujer era mortal y no diosa como ellas. Las Diosas griegas estaban celosas de Europa.
Los dioses protestaron contra Zeus porque en sus aventuras no los tomaba en cuenta, ni siquiera los dejaba ver a esta hermosa, inteligente y atractiva mujer. Decían que Zeus era sumamente egoísta por no compartir las cualidades de Europa.

Dioses y diosas estaban furiosos contra Zeus.

Cadmo llegó a la isla de Creta para rescatar a su hermana, los dioses y las diosas lo interceptaron y lo amenazaron: las diosas le dijeron que si rescataba a Europa ellas la iban a matar, los dioses lo presionaron diciendo que si no rescataba a Europa ellos lo matarían a él.

Cadmo estaba en un dilema: si rescataba a Europa ella moriría, si no la rescataba: él mismo moriría. Finalmente decidió rescatar a su hermana pensando que la llevaría a salvo hasta Fenicia.

Todos, dioses y humanos, estaban enojados con Zeus, sin embargo nadie podía enfrentarlo pues era todo poderoso.

Cadmo sabía que tenía un gran reto, también sabía que no podía pelear contra Zeus por lo que decidió no enfrentar directamente al Dios sino a su dragón, aquél que custodiaba a Europa. Con sabiduría, estrategia y perseverancia Cadmo logró vencer al dragón.



Sin embargo, tal como habían amenazado, las diosas mataron a Europa.

Zeus se sintió muy dolido y en honor a ella, llamó así a todo el continente. Las diosas adoptaron la sabiduría y la forma como tenía Europa para arreglarse. Los dioses también estaban complacidos.



Cadmo reflexionó, los dioses no debían seguir imponiendo su voluntad de esa manera con los humanos. Se dio cuenta que los dioses podían ser vencidos por los humanos siempre y cuando no se enfrentaran directamente sino atacando los monstruos y dragones que los dioses usaban para asustar a los humanos.

Y la manera fue la que el usó: la inteligencia y el conocimiento.

Así Cadmo arrancó los colmillos del dragón y los sembró por todo el Mediterráneo y de cada colmillo nació una escuela en la que se enseñaba a los seres humanos a conocer el mundo y a enfrentarse a las cosas que les dan miedo y les hacen daño.

Por eso a Cadmo le llaman el maestro, el primer maestro.

Las palabras academia y académico derivan de su nombre.


Notas:

Tiro fue una de la más grande e importante ciudad de Fenicia.

Europa en fenicio significa la occidental, la que se fue a Occidente.

De acuerdo con los mitos Griegos Zeus tenía la cualidad de cambiar de forma y presentarse de mil maneras distintas.

Tal parece que desde estas épocas antiguas se escribió la primera leyenda de una princesa raptada a la cual un príncipe se dispone a rescatar.

El Olimpo era el lugar donde vivían los Dioses y las Diosas griegas.

La leyenda dice que Cadmo fue quien llevó el alfabeto a Grecia.

Cadmo en fenicio significa: el primero.

A Cadmo los griegos le llamaron Cadmus y posteriormente Academus. Las escuelas se llamaron academias en su honor. Y los que enseñan son los académicos, es decir los que son como Cadmo.

Versión de Sergio Bojalil- Educein

La leyenda fenicia de Cadmo y Europa. Texto e imagen.

Fuente:
http://feniciaymas.blogspot.com/2010/05/la-leyenda-de-cadmo-y-europa.html

Imagen
bublegum.net

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/08/hekademos.html

http://www.youtube.com/watch?v=ecEMHH8TEME



lunes, 15 de junio de 2009

CARONTE

Autor: DORE
Descripción: Caronte es el barquero del Hades, pasa las almas al mundo de los muertos

En la mitología griega, Caronte era el barquero del Hades, el encargado de guiar las sombras errantes de los difuntos recientes de un lado a otro del río Aqueronte si tenían un óbolo para pagar el viaje, razón por la cual en la Antigua Grecia los cadáveres se enterraban con una moneda bajo la lengua.

Aquellos que no podían pagar tenían que vagar cien años por las riberas del Aqueronte, hasta que Caronte accedía a portearlos sin cobrar.

Caronte era el hijo de Érebo y Nix. Se le representaba como un anciano flaco y gruñón de ropajes oscuros y con antifaz (o, en ocasiones, como un demonio alado con un martillo doble) que elegía a sus pasajeros entre la muchedumbre que se apilaba en la orilla del Aqueronte, entre aquellos que merecían un entierro adecuado y podían pagar el viaje (entre uno y tres óbolos).

En Las ranas, Aristófanes muestra a Caronte escupiendo insultos sobre la gente obesa.

Era muy raro que Caronte dejara pasar a un mortal aún vivo.

Heracles, cuando descendió a los Infiernos sin haber muerto, no hubiera podido pasar de no haber empleado toda su fuerza para obligarle a cruzar el río, tanto a la ida como a la vuelta.

Caronte fue encarcelado un año por haber dejado a pasar a Heracles sin haber obtenido el pago habitual exigido a los vivos: una rama de oro que proporcionaba la sibila de Cumas.

Otro mortal que logró «cruzar dos veces victorioso el Aqueronte» (Gérard de Nerval, Muchachas de fuego) es Orfeo, quien encantó a Caronte y a Cerbero para traer de vuelta al mundo a su amada muerta, Eurídice, a quien perdió definitivamente en su viaje de vuelta.

Psique también logró hacer el viaje de ida y vuelta estando viva.

Homero y Hesíodo no hacen ninguna referencia al personaje.

La primera mención de Caronte en la literatura griega parece ser un poema Minio, citado por Pausanias. Dicho poema atribuye a la leyenda de Caronte un origen egipcio, como confirma Diodoro Sículo.

Los etruscos mencionan también a un Caronte que acompañaba a Marte a los campos de batalla.


Imagen

http://isabellapoesiayarte.blogspot.com/

jueves, 1 de enero de 2009

LEANDRO Y HERO


La separación de Hero y Leandro (William Etty)


La leyenda de Leandro y Hero sitúa en torno a las aguas del Bósforo una historia de amor.

En el origen de este mito quizás se encuentre en una leyenda local propia del Helesponto, probablemente popularizada gracias a uno o más escritores helenísticos y luego retomada por los latinos.

Leandro de Abido atravesaba a nado el Helesponto para visitar a su amada Hero, sacerdotisa de Afrodita en Sesto. En su tránsito lo guiaba la luz de una lámpara encendida por Hero.

Una noche esta luz es apagada por una fuerte tormenta de verano, pierde su rumbo y parece ahogado.

Hero al descubrirlo muerto se arroja desde la torre para morir a su lado.

lunes, 8 de diciembre de 2008

LAS ZORRAS A ORILLAS DEL RÍO MEANDRO




Se reunieron un día las zorras a orillas del río Meandro con el fin de calmar su sed; pero el río estaba muy turbulento, y aunque se estimulaban unas a otras, ninguna se atrevía a ingresar al río de primera.

Al fin una de ellas habló, y queriendo humillar a las demás, burlábase de su cobardía presumiendo ser ella la más valiente. Así, saltó al agua atrevida e imprudentemente. Pero la fuerte corriente la arrastró al centro del río, y las compañeras, siguiéndola desde la orilla le gritaban:

-- ¡No nos dejes hermana, vuelve y dinos cómo podremos beber agua sin peligro!

Pero la imprudente, arrastrada sin remedio alguno, y tratando de ocultar su cercana muerte, contestó:

-- Ahora llevo un mensaje para Mileto; cuando vuelva les enseñaré cómo.

Por lo general, los fanfarrones siempre están al alcance del peligro.


Fábula de Esopo

Fuente
Biblioteca Digital Ciudad Seva

Imagen
lospequesdetribulete.blogspot.com

Nota

Río Meandro: largo río de Turquía que discurre sinuosamente por el sudoeste del país y desagua en el mar Egeo, cerca de la antigua ciudad jónica de Mileto.

miércoles, 19 de marzo de 2008

EL MITO DE LAS AMAZONAS

Peter Paul Rubens

Las Amazonas eran un pueblo de sólo mujeres descendientes de Ares, dios de la guerra y de la ninfa Harmonía.

Se ubicaban a veces al norte, otras en las llanuras del Cáucaso, y otras en las llanuras de la orilla izquierda del Danubio.

En su gobierno no interviene ningún hombre, y como jefe tienen una reina.

La presencia de los hombres era permitida siempre que desempeñaran trabajos de servidumbre.

Para perpetuar la raza se unían con extranjeros, pero sólo conservaban a las niñas.

Si nacían varones, se cuenta en algunas versiones, que los mutilaban dejándolos ciegos y cojos.

Otras fuentes indican que los mataban.

Por decreto, a todas las niñas les cortaban un seno, para facilitarles el uso del arco y el manejo de la lanza. De esta costumbre proviene su nombre 'amazonas' del griego 'amazwn' que significa 'las que no tienen seno'.

Eran un pueblo muy guerrero, por lo que su diosa principal era Artemisa, la cazadora. Debido a esto, se les atribuía la fundación de Éfeso y la construcción del Gran Templo de Artemisa.

De este pueblo, hay muchas leyendas donde grandes héroes tuvieron que enfrentarse a ellas. Por ejemplo, Belerofonte quien luchó contra ellas por mandato de Yóbates.

Una de las más conocidas es cuando Heracles (Hércules) cumple la misión que le asigna Euristeo, y se dirige a las márgenes del Termodonte a adueñarse del cinturón de Hipólita, reina de las amazonas. Ésta consintió en entregarle el cinturón a Heracles, pero la celosa Hera (esposa del dios Zeus) provocó una rebelión entre las Amazonas, y Heracles tuvo que matar a Hipólita. Teseo que acompañaba a Heracles en su misión, se llevó a Antíope, una de las amazonas. Ellas, molestas por este atrevimiento y para vengar el rapto, hicieron la guerra contra Atenas, pero fueron derrotadas por los atenienses que estaban liderados por Teseo.

Otra hazaña legendaria que las involucra, es la ayuda que le brindaron a los troyanos durante la guerra de Troya. Pentesilea, reina amazona, envió un grupo de apoyo a Príamo, rey troyano. Aquiles dio muerte a Pentesilea, quien antes de morir, hizo que éste se enamorara perdidamente de ella, lo que le infundió gran sufrimiento.

Dejando de lado la parte mitológica, las Amazonas sí existieron. Se trataba de una tribu de mujeres independientes que estaban diseminadas por toda Grecia.

Vivieron durante mil años en las zonas boscosas de este país, y rara vez se las veía por los acantilados o por el mar.

No es cierto que cercenaban uno de sus senos para poder manejar mejor el arco y la flecha, sino que se lo apretaban con fibras para que nos les molestara al usar sus armas.

Con respecto a que tomaban prisioneros a los hombres y luego de utilizarlos para procrear los mataban, es cierto, pero lo hacían fundamentalmente para que no dieran a conocer su escondite.

No le tenían fobia al hombre, sino que lo consideraban un ser más débil e inferior a ellas, por lo que no admitían su supremacía.

Llegaron a ser dos mil y existieron aproximadamente durante un milenio.

Horacio Velmont.