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lunes, 14 de septiembre de 2026

🕵️El Ushnu de El Shincal: Antena Piezoeléctrica y Lectura Cimática del Uku Pacha

Por: Georgina Elena Palmeyro

Antropóloga Social

Compartiendo Culturas



¿Qué ocurre si dejamos de mirar las ruinas ancestrales con la lente del observador colonial que todo lo reduce a "artefacto decorativo" o "arquitectura de poder", y empezamos a escucharlas con la precisión de la física de ondas y la geofísica de materiales?


En la cuenca del oeste catamarqueño, el territorio habla un lenguaje de gradientes y presiones. 


La cartografía que conecta a Fiambalá, Hualfín, la Cuesta de Zapata, Andalgalá y la depresión salina de Pipanaco revela una red de vectores eólicos, térmicos y hidrotermales donde El Shincal de Quimivil opera como el Chaupi (el punto cero o centro articulador).


La Muela de Juicio del Subsuelo


El Usnu de El Shincal no es una plataforma cualquiera levantada por conveniencia logística. 

La masa de piedra central actúa como un bloque de granito rico en cuarzo enclavado profundamente en la corteza hasta tocar la napa freática. 


No se podía "mover" a otro sitio porque no era un mueble: era la toma a tierra y la aguja transductora de una red telúrica.


Por su alto contenido de cuarzo, la roca posee propiedades piezoeléctricas. Las tensiones elásticas y la fricción de las fallas tectónicas profundas del Uku Pacha (el mundo subterráneo) no se disipan en la tierra suelta; viajan por la roca madre y son inyectadas directamente en el flujo hídrico subterráneo, subiendo por la masa del Usnu en forma de micro-vibraciones de baja frecuencia (infrasonidos).


La Lectura de Chladni: Cuando el Fluido Pinta la Onda


En la cima del Ushnu, la física de Ernst Chladni cobraba vida humana. 


Al verter fluidos de distintas viscosidades y densidades sobre la superficie plana de la piedra —chicha, infusiones o aceites —, la micro-vibración del subsuelo organizaba las partículas y los líquidos en patrones de interferencia geométrica.


El Amauta o sabio interpretador no esperaba un milagro; practicaba una ciencia de la percepción integrativa:


 * La Piel como Receptor: 

A través de la conducción ósea y la propiocepción, la piel captaba la vibración telúrica de baja frecuencia antes que el oído.


 * El Fluido como Confirmación Óptica: 

El dibujo que se formaba en el líquido sobre la piedra traducía la frecuencia de la falla en una geometría nodal (espirales, tramas de 9*9, rosetas o la estructura de la Chacana).


A mayor tensión en la montaña, la figura saltaba de un modo vibratorio a otro. 


El Ushnu funcionaba así como un pronosticador sismo- tectónico: la diferencia de tiempo entre la alteración del dibujo en el fluido (onda P precursora) y el sacudón de la corteza onda S (onda de secundaria, de cizalla o de corte) daba la medida de la distancia al epicentro.


Arte Rupestre y Cerámica: Fotogramas de Onda y Agujas de Acupuntura


Esta lectura transforma también nuestra comprensión del patrimonio cultural regional:


 * Pinturas y Petroglifos como Registros Cimáticos: 

Las geometrías presentes en los aleros de Cerro Colorado, Sumampa o La Ventana no eran "dibujos del aburrimiento", sino la fijación en pigmento o grabado de los modos normales de vibración que el suelo emitía durante eventos de alta energía. 

Eran verdaderos "códigos de barras" de la frecuencia del territorio.


 * La Cerámica como Botiquín Geofísico: 

Las alfarerías de cocción reductora (ricas en hierro, magnesio y caolín) actuaban como condensadores térmicos y electromagnéticos. 


Dispuestas en puntos clave, "succionan" el exceso de estática del subsuelo tal como las ventosas de vidrio se usó, en la medicina tradicional.


 * Los Vasos Silbadores como Válvulas Venturi: 

Los Vasos Silbadores no sonaban únicamente por el soplo humano. 

Ante las oscilaciones de presión de la tierra, el movimiento interno del aire y el líquido transforma la energía cinética y mecánica en sonido, actuando como verdaderas agujas de acupuntura que drenan la fricción para calmar el Uku Pacha.


El Ushnu no era mágico: era un instrumento de diálogo.

 

El Ushnu era un canal donde el sufrimiento de la corteza al cizallarse se traducía en geometría visual para que la comunidad humana pudiera re-ordenar su vida, previniendo el desastre y garantizando el bien común en el territorio.

 

viernes, 4 de septiembre de 2026

🥅 La Red Neuronal Precolombina: Sumampa, Catamarca y la Universidad de la Roca

Por: Georgina Elena Palmeyro

Antropóloga Social



Durante siglos, la historiografía eurocéntrica nos impuso la narrativa de que las culturas prehispánicas de la llanura chaco-santiagueña y las Sierras Pampeanas eran comunidades aisladas, rústicas o simples "periferias" rezagadas de los grandes imperios andinos. 


Hoy, los avances de la ciencia dura y una relectura desde la Arqueología de Resonancia están provocando un verdadero bum antropológico que sepulta ese mito colonial. 


Nodos como las Sierras de Sumampa, Ambargasta y Guasayán no eran simples parajes de paso; funcionaron como auténticas postas intelectuales y centros de especialización científica estable. 


Una red interconectada que, al igual que nuestra actual Antártida Argentina, alberga a comunidades de base dedicadas a la investigación de vanguardia y a la recepción de investigadores iniciados.


Lejos de la improvisación, estos santuarios de la llanura y las sierras operaban como "departamentos" de conocimiento avanzado que entrelazan la ingeniería de fluidos, la física de minerales, la sismología acústica y el electromagnetismo paramagnético. 


Esta red de saberes y haceres no reconocía fronteras impermeables.


A través de las rutas transversales que se acoplaban al Qhapaq Ñan, existía una carretera de información cuántica y genética continental que conectaba nodos desde Chavín de Huántar en Perú hasta el sistema de Ventania en el sur austral.


Esta circulación continua de poblaciones y saberes está siendo respaldada por estudios contemporáneos de paleogenómica y del Genoma Humano, los cuales demuestran científicamente la existencia de flujos migratorios planificados y multidireccionales entre el Amazonas, los Andes Centrales y el NOA.


La Tríada Mineral de Averías: El Secreto Metalúrgico del Llano


La confirmación material de esta red neuronal continental se encuentra grabada en el hardware físico de su alfarería y su arte rupestre. 


La cultura Averías representa la estrella galardonada de la cimática precolombina gracias a una anomalía geológica extraordinaria presente en las sierras del sur de Santiago del Estero y el norte de Córdoba: la trilogía mineral de caolín, óxidos ferrosos y manganeso. 


Esta combinación, sumamente escasa en estado de pureza en otras regiones de América, constituía un compuesto tecnológico de alta ingeniería térmica y magnética que permitía un estallido de color indestructible.


El caolín puro funcionaba como un lienzo refractario y espejo óptico absoluto; los óxidos ferrosos aportaban el magnetismo y la vibración del rojo; mientras que el manganeso puro —extraído de las vetas metalúrgicas de Ambargasta— actuaba como el estabilizador que fijaba el negro metálico por fusión molecular en los hornos de atmósfera reductora. 


El dominio de esta fórmula química permitía que las bolsas de pigmento molido en polvo viajen miles de kilómetros como un insumo estratégico estandarizado. 


Hoy, los laboratorios de arqueometría de Catamarca y el CONICET, mediante Espectroscopía Raman y Fluorescencia de Rayos X, están detectando la firma química exacta del manganeso de Ambargasta en el arte rupestre de la Sierra de Ancasti y en las urnas Belén, confirmando que Sumampa y Ambargasta eran el epicentro de una refinería mineral y un complejo industrial de exportación a escala continental.


El Código Binario del Telar de Cintura: Programación en la Matriz 81


La misma ciencia de redes que unía los distritos mineros de Santiago del Estero con los valles catamarqueños se manifiesta de modo sublime en el hardware textil de la región. 


El telar de cintura no es una simple herramienta artesanal; es el cordón umbilical tecnológico de América, una computadora analógica binaria que unifica el conocimiento desde México hasta Tierra del Fuego. Las tejedoras operaban mediante una lógica matemática pura de coordenadas donde cada hilo que sube (1) o baja (0) representa un bit de información.


Es dentro de este sistema de programación donde se activa la Matriz 81: un tablero de control sagrado de 9 filas por 9 columnas.


El lienzo de un poncho o una faja fustiga la mirada colonial dividiéndose en 9 campos energéticos calibrados por el Amauta.


Cada campo contiene submódulos de 9 hilos maestros que protegen el flujo del diseño. 


Si un solo hilo se cuenta mal, la matriz se rompe y la vibración geométrica del textil se distorsiona.


La Danza de Fibonacci y la Proporción Áurea en Catamarca


En esta universidad de la roca, los motivos de la Chacana escalonada o las complejas redes geométricas de las culturas Belén y la Aguada no eran dibujos decorativos; eran diagramas de geometría vibracional y física de tensiones.


Para lograr el crecimiento armónico de una espiral sin deformar mecánicamente la lana de camélido, las maestras de Catamarca aplicaban de forma intuitiva la serie de Fibonacci: 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21…


Al desfasar la urdimbre bajo este conteo de la tierra, cada nivel de la cruz se expande en aproximación crítica a la proporción áurea (Φ = 1.618). Un escalón de 5 hilos sobre una base de 3, sucedido por un módulo de 8 y un vórtice central de 13 hilos, genera un equilibrio de fuerzas físicas perfecto. 


El textil se convierte de este modo en la danza del número áureo congelada en hilos de vicuña.


Biofísica del Tejido: Coherencia Cardiaca y el Hanan Pacha


El elemento más disruptivo de esta ingeniería es el propio cuerpo de la tejedora actuando como tensor dinámico del sistema. 


Al inclinar su cuerpo hacia atrás y adelante para regular la tensión de la urdimbre, la artista genera un pulso oscilatorio mecánico continuo. 


Tras horas de concentración absoluta en el silencio de los parajes rurales, el ritmo de su respiración y sus latidos cardíacos entran en sincronización sónica con el golpe rítmico de la pala de madera.


Esta coherencia cardiaca estabiliza la fuerza de compresión del tejido, garantizando una densidad molecular homogénea que actúa como un verdadero blindaje electromagnético y térmico para resguardar la energía vital. 


Con una dignidad y humildad conmovedoras, estas artistas y guardianas milenarias fijan la vibración cimática del pensamiento en el plano material, elevando el tejido al Hanan Pacha. 


Observar su arte es presenciar un colapso de función de onda donde la física cuántica y la tradición ancestral se vuelven una sola eternidad viviente.

 

sábado, 29 de agosto de 2026

🏺 El Humo, el Barro y la Cuchara:

 Un análisis descolonial sobre cómo el "hombrecito fumador" de las ferias de vereda y una cuchara de monte de 80 cm mantienen viva la física de fluidos de nuestras vasijas arqueológicas secuestradas.


Puentes Tecnológicos entre las Niñas Milenarias y la Cocina del Monte


Por: Georgina Elena Palmeyro

Antropología Social


En nuestro viaje desde las imponentes huancas de Tafí del Valle hasta la llanura sismogénica de Santiago del Estero, una certeza se vuelve irrompible: nuestro patrimonio arqueológico no es un conjunto de objetos muertos para exhibir en vitrinas de fachada. 


Aunque hoy muchas de nuestras niñas milenarias sufren un "secuestro" institucional e invisibilización digital, su hardware científico sigue vivo. 


Se transmite en el pulso de los artesanos de vereda y en el vapor de las ollas comunitarias del Noroeste Argentino.


🌬️ Neumática Ancestral: Del Vaso Efigie al "Hombrecito Fumador"


Hace algún tiempo, en una modesta feria de vereda en Salta la Linda, presencié una demostración popular que me devolvió de inmediato el eje de la Matriz 81. 


Era una pequeña pieza cerámica: un hombrecito robusto, sentado con dignidad en su banco ceremonial, con la boca abierta en una perfecta "O". Al colocarle un cigarrillo encendido, la pieza comenzaba a "tragar" el humo de forma autónoma, liberando densas bolitas y anillos flotantes al retirarle el pucho.


Este "hombrecito fumador" no es un simple juguete; es un motor térmico en miniatura que replica la física de fluidos de las urnas de La Candelaria, La Aguada, Las Mercedes y Chavín de Huántar:


   1. La Base Globular como Cámara de Vacío: 


El cuerpo esférico de la vasija actúa como un pulmón térmico. 

El aire caliente del pucho busca expandirse en la cámara fría inferior.


   2. El Efecto Venturi en la Boca en "O": 


La perforación circular funciona como una tobera de aceleración. Cuando se altera la presión interna por el gradiente de temperatura, el fluido es succionado y luego eyectado a gran velocidad.


   3. Vórtices Toroidales (Las "Bolitas" de Humo): 


Al retirar el cigarrillo, la entrada abrupta de aire frío corta el flujo continuo y genera anillos estables. 

Es la misma dinámica de fluidos con la que nuestras culturas interpretaban las emanaciones sismogénicas del Uku Pacha (del subsuelo).


                 [ Boca Estrecha / Rostro ]  <-- Alta Velocidad / Baja Presión (Venturi)

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                      [ Base Globular ]     <-- Baja Velocidad / Alta Presión (Expansión)


🌿 La Botánica Sagrada: El Humo como Conector Molecular


Lejos de los vicios industrializados modernos, el humo en el mundo andino era una antena química de acoplamiento cerebral. 


Culturas separadas por la geografía compartían un mismo software botánico procesado en contenedores grises y negros (ricos en manganeso y magnetita que actuaban como catalizadores químicos):


* El Cebil (Anadenanthera colubrina): El gran conector de las Yungas y el monte. 


Su principio activo (bufotenina) sintonizaba el sistema nervioso, permitiendo al operador registrar las microvibraciones y frecuencias inaudibles de la Tierra bajo la forma icónica del jaguar o el búho.


* El Sayri (Nicotiana rustica): Tabaco silvestre de alta concentración que limpiaba las vías respiratorias y protegía los recintos sagrados.


* La Tusca (Acacia aroma): Sus resinas ricas en terpenos ralentizaban la combustión dentro de las vasijas, enfriando el gas antes de que tocara las mucosas del chamán.


🥄 La Cuchara de 80 cm y la Física del Sacha Locro

Como las plantillas rígidas se nos quiebran como Humpty Dumpty, la verdadera teoría se vuelve práctica en los días más fríos del año. Alrededor del 20 de Junio o el 9 de Julio, el territorio nos pide encender los fuegos comunitarios.


Allí es donde entra en juego otra joya tecnológica que adquirí en esa feria salteña: una inmensa cuchara de madera de 80 cm de largo, la herramienta perfecta para comandar ollas de 15 litros o más.


* El Torque y la Palanca: Mover las densidades de un buen sacha locro o el punto exacto de los dulces tradicionales (de zapallo anco, de kinotos, de brevas o de higo) exige una palanca larga que multiplique la fuerza manual y evite el colapso del alimento en el fondo refractario de la olla.


* Aislamiento Molecular: La madera densa, al igual que las arcillas de atmósfera reductora, posee una baja conductividad térmica. Mantiene el flujo constante del batido sin alterar la química ni el sabor de los azúcares y almidones que se transforman con el calor.


Cocinar estos dulces y remover el sacha locro con herramientas nacidas del monte no es solo gastronomía: es física cuántica territorial.

 


Es demostrarle a la burocracia que el conocimiento de las niñas milenarias no se puede secuestrar, porque sigue latiendo en cada rincón donde el barro, el fuego y las manos trabajadoras se vuelven a encontrar.


viernes, 14 de agosto de 2026

La Interfaz Textil y el Cuerpo Humano:

El Poncho como Escudo Biocompatible


Por: Georgina Elena Palmeyro

Antropología Social


Una vez que esta computadora textil —cargada con la firma del territorio, los giroscopios de los torteros y las torsiones Z o S (lloque)— es vestida por el ser humano, se activa la última fase del sistema: la interacción con nuestra propia biología.


1. El Cuerpo Humano como Conductor Eléctrico

El sistema nervioso humano opera mediante impulsos bioeléctricos sutiles, y nuestra piel posee su propia conductividad y campo electromagnético.


* Cuando una persona viste un poncho belenisto ancestral, las micropartículas ferrosas y los cristales piezoeléctricos atrapados en la lana entran en contacto con el campo térmico y eléctrico del cuerpo.

* Se genera un efecto de acoplamiento de impedancia: el textil y el cuerpo aúnan sus frecuencias.


2. El Escudo Amortiguador del Sistema Nervioso


En una zona de alta fricción tectónica como Belén, donde las ondas sísmicas alteran silenciosamente el sistema nervioso central de los habitantes (provocando ansiedad, alteración del pulso o desorientación), el poncho actúa como un filtro biológico:


* Las franjas de torsión inversa (lloque) funcionan como un cortafuegos que disipa las corrientes estáticas y las anomalías magnéticas que suben de la tierra.


* El color negro moro (saturado de hierro) absorbe el exceso de radiación y las ondas de baja frecuencia, protegiendo los centros vitales del cuerpo y manteniendo al individuo en un estado de eje y equilibrio térmico y neurológico. Es un traje de aislamiento psicogeográfico.

 

domingo, 9 de agosto de 2026

ARTE Y CIENCIA TEXTIL: ESPECIFICACIONES TÉCNICAS

El tejido no decora: programa
.

 

Por Georgina Elena Palmeyro

Antropología Social


Cada hilo es un cable conductor; cada torsión, un bit de información; y el telar, el procesador de hardware donde se sintetiza la física, la matemática y la memoria de los pueblos confederados.


🧵 1. La Materia Prima: Las Hebras como Conductores de Datos


La procedencia de la fibra determina el "ancho de banda" y el comportamiento térmico-mecánico de la prenda:


* Lana de Llama (El Chasis): 

Fibra de alta tenacidad y densidad estructural. 

Es la encargada de articular la relación con el Kay Pacha (resistencia al viento, aislación térmica frente al clima extremo). 

Se utiliza en los hilos de urdimbre que sostienen el soporte físico. 


* Lana de Oveja (Post-Hispánica / Transición): 

Absorbe muy bien los tintes químicos modernos, pero estructuralmente modificó la elasticidad y la acústica-mecánica de la prenda prehispánica.


* Lana de Vicuña (El Conector de Alta Gama): 

Es la fibra más fina del mundo. 

En la cosmovisión andina, la vicuña pertenece al Hanan Pacha (las alturas celestiales). 

Su hilado retiene el calor gracias a su estructura micrométrica de cámaras de aire aislante de máxima eficiencia térmica, funcionando como un canal directo con las dimensiones y frecuencias superiores del territorio..


🎨 2. El Código Binario del Color (Cromática Absorbancia)


Los pigmentos naturales actúan como filtros de frecuencia y absorbancia lumínica:


* El Negro (Negro Puro o Moro): 

Obtenido de lanas naturales seleccionadas o de la raíz del Suri (vegetal) y cortezas locales. 

No es ausencia de color; es el pozo magnético del Uku Pacha, la matriz de donde nace la vida y donde se amortiguan las ondas de choque telúricas.


* El Rojo (Nogal y Cochinilla): 

Logrado con la cáscara de nuez o el parásito del tunal. Representa la sangre, el vector de movimiento y la energía vital que circula por el Kay Pacha.


* Interfaz visual: Al combinar el "Negro sobre Rojo" (la paleta icónica de la cerámica Belén), el textil activa un sistema visual que equilibra la estabilidad del subsuelo con la dinámica de la vida exterior.


🌀 3. La Torsión del Hilo: El Sentido de Giro Vectorial


Aquí es donde el hilado a mano con huso (puchka) se convierte en programación estructural. 

El sentido de la torsión de la hebra altera el comportamiento mecánico y simbólico de la pieza:


* Torsión en "Z" (Derecha / Dextrógira): 

Es el giro contínuo de la creación, el sentido del movimiento solar en el hemisferio sur. 

Estabiliza, fija y resguarda la energía en el plano terrenal.


* Torsión en "S" (Izquierda / Levógira o Lloque): 

Hilado en sentido contrario. 

Las hebras lloque poseen una función, protectora y transmutadora. 

Se utilizan estratégicamente en los bordes o en líneas específicas para romper tensiones, desviar perturbaciones externas y neutralizar las vibraciones sísmicas que suben por las piernas del caminante. 

Es el software de seguridad del textil.


🎛️ 4. El Hardware: Telar de Cintura vs. Telar Fijo de Pedales

El soporte físico modifica la sintaxis del diseño y la velocidad de procesamiento:


* El Telar de Cintura (Prehispánico y Confederado): 

Es un sistema de biocomputación. 

El cuerpo de la tejedora es parte del armazón; su propia columna regula la tensión de la urdimbre. 

La matriz matemática está limitada por el alcance ergonómico de sus brazos, obligando a un diseño de paneles en estricta  simetría humana. 

La geometría fractal emerge directamente del ritmo fisiológico y respiratorio de la artista.


* El Telar Criollo / Fijo de Pedales (Europeo / Evolución Belenista): 

Introducido en la colonia, es una máquina de producción lineal. 

El uso de pedales (lizos) automatiza el cruce de hilos, permitiendo paños mucho más anchos (ideales para los ponchos enteros de Belén). 

Aunque acelera la producción y aporta una precisión métrica asombrosa para la escala de mantas, estandariza el conteo numérico, matizando la aleatoriedad orgánica del telar de cintura.


 💾 5. La Programación Gráfica: "Labrados" y "Puntos"


Al igual que en la cerámica, los diseños textiles (grecas, ochos, peinecillos) operan como algoritmos:


* Matriz binaria: Cada pasada de la trama sobre la urdimbre es una línea de código binario (pasa por arriba = 1, pasa por abajo = 0).

*Disipación Mecánica: Los peinecillos o listados simulan ondas de propagación sísmica. 

Al alternar hilos de torsión Z y S en la misma franja, el poncho belenisto actúa como un disipador estático y dinámico ambulante.


Este enfoque posiciona al textil catamarqueño no como una artesanía folclórica, sino como una ciencia exacta de transmisión de datos.

 

lunes, 3 de agosto de 2026

Benjamín Poucel: El antropólogo de la vanguardia decimonónica en el llano americano

 El umbral de los 1800: Cuando Francia encendió el tomógrafo del mundo

Por: Georgina Elena Palmeyro

Antropología Social


Para desarmar el prejuicio lineal que congela el siglo XIX como una era de mera conquista material, es imperativo encender el visor en la Francia de los 1800 y tantos. 


París no solo era la capital de las luces estéticas; era el epicentro de una vanguardia científica total. 


En ese estrato superior del Nivel Macro, la ciencia francesa estaba pariendo la sociología, la geografía humana y la etnografía moderna. 


Las grandes mentes ya no querían clasificar el mundo en cajones estáticos; querían entender la dinámica viva de los pueblos, sus fuerzas productivas y sus sistemas de adaptación.


Es en esa precisa encrucijada donde emerge la figura de Benjamín Poucel. 


No lo miremos con el lente reduccionista del manual escolar que solo ve en el extranjero a un comerciante o a un viajero exótico. 


Poucel es, en el sentido más estricto y noble del término, un antropólogo inesperado, un científico de campo de la escuela francesa que desembarca en el Río de la Plata con la mochila cargada de esa rigurosidad metódica que ponía a su patria a la vanguardia universal.


Vanguardia Francesa (1800s) ---> Ciencia empírica y geografía humana


Benjamín Poucel en el NOA   ---> Observación con "Corazonar" y método dáctil

                

Memoria Universal (Hachette)  -> El dolor local transmutado en ciencia global



El empresario diligente que activó la "geografía del alma"


Poucel era un hombre de su tiempo: un empresario diligente, un optimista de la técnica, el hombre de la "manía del arado". Pero su genialidad radica en que su mente no era sorda al latido humano.


Para la escuela científica a la que pertenecía, el dato estadístico, el registro demográfico, la mineralogía de Catamarca o el conteo de los hilos de vicuña no eran números fríos para el control macro-corporativo. 


Eran las coordenadas de la realidad social.


Mientras los intelectuales victorianos dictaban cátedra sobre la civilización desde sus microclimas palaciegos, Poucel se calzó las botas y caminó por la periferia. 


Poseía esa sensibilidad dáctil de nuestras teleras santiagueñas: sentía la tasa de vibración del entorno. 


Sabía que la riqueza de una nación no se mide solo en el cobre extraído de Minas Capillitas, sino en la densidad de su cultura y en la dignidad de sus hacedores.



Romper el corral: La red transatlántica de la memoria


Frente a la iniquidad y el conflicto que a menudo embarran la cancha de la historia, Poucel activó un mecanismo de ecualización energética perfecto. 


Conectó los hilos de la memoria local con las aduanas de difusión más potentes del planeta. Cuando el drama del exilio y el martirio en la frontera santiagueña —custodiado en el manuscrito de Agustina Palacio de Libarona— llegó a sus manos, Poucel demostró su adultez política e intelectual.


No dejó que ese dolor se licuara en el rumor de una pulpería. 


Utilizó su manejo del código macro y sus lazos con los colosos editoriales de París (como la mítica casa Hachette y su revista Le Tour du Monde) para darle a la tragedia del llano americano rango de ciencia universal. 


El sufrimiento de la frontera no era una anécdota marginal; era una lección humana que el faro de la vanguardia francesa debía imprimir para el mundo.


Ubicar a Poucel en los 1800 es, en última instancia, rescatar la gloria de la antropología aplicada: esa ciencia que no se encierra a teorizar el barro, sino que lo transmuta en luz, fidelidad y soberanía para las futuras generaciones.



¿Quién fue Félix Frías?


Félix Frías (1816–1881) constituyó una de las mentes públicas más lúcidas y singulares del siglo XIX argentino.


Integrante de la Generación del 37 (junto a Alberdi y Sarmiento), se consolidó como el máximo referente del romanticismo y la intelectualidad católica de la Confederación.

 

Frías no comulgaba con la idea de legislar la realidad desde un escritorio palaciego. Era periodista, diplomático y un incansable defensor de que la reconstrucción institucional post-Rosas requería de una sólida base moral y religiosa, no de meras teorías importadas.


Al fundar y dirigir periódicos como El Orden y La Religión, puso su pluma y su prestigio al servicio de las causas federales del interior. 


Cuando Benjamín Poucel acudió a él con la desgarradora historia de Agustina Palacio de Libarona, Frías activó de inmediato el engranaje de la prensa nacional. 


Comprendió que la odisea de esa mujer santiagueña no era un folletín menor, sino una lección de dignidad institucional ante el abuso del poder absoluto. 


jueves, 27 de enero de 2011

EL TOPAMIENTO EN CHAQUIAGO, CHOYA Y MALLI

Ofrenda a la Pachamama


En Chaquiago una vez que se ha fijado la fecha comienza los preparativos.

Las futuras comadres o compadres cada uno por su lado confeccionan una corona echa de harina o de quesillos, luego eligen el lugar en el que se efectuará la ceremonia, que es generalmente en la calle o en un lugar baldío, es allí donde se colocan arcos de caña altas y adornados con cintas de colores y flores. En el día fijado llegan los amigos y parientes acompañando a las comadres, éstas con una guitarra en los brazos y la corona de masa y quesillo en la cabeza dan vuelta alrededor de los arcos seguidos por sus comitivas.

En el Distrito Choya se fabricaba quesillos largos, -que permitían envolver en el cuello de las comadres y compadres, finalizado el encuentro tanto las guaguas, coronas de masa y quesillos será disputado entre las comitivas para comérselos.

Luego de hacer varias vueltas en sentido contrario cantando vidalas y tirándose, los unos y los otros almidón en la cara, enseguida y siempre cada uno con su comitiva y ahora cantando y saltando, penetran debajo de los arcos por los extremos opuestos, para encontrarse en el medio. Aquí se cambian las coronas, cada uno se saca la suya y se la coloca a la otra.

En Malli, como en otras partes, la chaya reviste un carácter netamente popular. Como en los lugares citados, las mozas, los jóvenes, los viejos y los chicos, preparan sus trajes, cuidan sus caballos; llevan las cáscaras de huevos con agua florida y les tapan los agujeritos con cera, encartuchan el almidón, cuidan la albahaca, hacen las guaguas de quesillos y rosquetes para los topamientos, para los compromisos y compadrazgos del carnaval.

Cuando la chaya comienza se ven en las calles grupos de jinetes a caballo, llevando las mozas en ancas; y a correr carrera o cantan vidalas, mientras en los ranchos se baila, al compás del bombo y la guitarra, arrojándose unos a los otros almidón, agua florida.

La fiesta continua así hasta el Domingo de Tentación, día en que termina con la quema del Pucllay.


Imagen
taringa.net

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http://compartiendoculturas.blogspot.com/2011/01/perfume-de-carnaval.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2011/01/el-topamiento.html

miércoles, 26 de enero de 2011

EL TOPAMIENTO

Carnaval en Belén
Belén la fiesta de los carnavales con el tradicional topamiento de comparsas, la participación de copleros locales, el bautismo de la guagua, que representa al carnaval y otros ritos ancestrales, propios de esta época, en especial en el interior de la provincia de Catamarca, Argentina.


Bruno Arias - Video Clip - Esperando El Carnaval
Jujuy- Argentina


El topamiento es un ritual propio del carnaval, tiene una connotación social - afectiva, conocida también con el nombre de "compadrazgo", porque la función del topamiento no es más que un pacto imborrable hecho por los compadres (cumpa) o comadres (cumas) que los une de por vida a través de un lazo de afecto indestructible.

En verdad el compadrazgo es para apadrinar las guaguas o bebes que nacen entre dos fechas de carnaval o entre dos carnavales consecutivos, en otros ocasiones se suele realizar con el solo objeto de estrechar vínculos de amistad, y esta relación que como hemos mencionado dura toda la vida, donde los protagonistas se nombran no por su nombre de pila sino de "compadre o comadre".

Las guaguas están representadas por muñecos hechos con masa o quesillo.

Esta ceremonia de los compadres se celebra el Jueves víspera del carnaval y el de las comadres el Jueves anterior al de los compadres.

Los preparativos comienzan desde el momento en que entre dos personas concretan el compadrazgo. Se prepara la vestimenta dominguera, confeccionan las guaguas y las coronas de masas o de quesillos, masitas, rosquetes, biscochos, etc. que serán convidados entre las comadres en el instante de la ceremonia, bajo dos arcos, hechos de caña hueca, ubicados frente al local donde se iba a celebrar la ceremonia, de una altura tal, que pudiera transitar por debajo una persona montada a caballo.

"...estos arcos eran adornados con flores y ramos de albahaca, tras de quesillos atados en las cañas, rosquetes y collares de pasa de higo..."

Esta representación simbólica configura el árbol en la fiesta del Chiqui suspendido en las ramas las cabezas de los animales o de personas como cabezas trofeos.

El día señalado cada uno de los futuros compadres o comadres acuden al lugar de la cita seguido de su sequito de parientes y amigos, ataviado con sus mejores prendas, con banderines de colores chillones.

Llegado el día convenido se adelantan las futuras comadres o compadres cada uno con su corona, colocándoselas mutuamente en la cabeza. En ese momento los coronados eran rodeados por los circundantes, que trataban de arrebatar un pedazo de corona o de guagua, era una algarabía descomunal.

Desde aquel momento los coronados eran compadres y debían respetarse como tales.


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Alineación al centro

martes, 25 de enero de 2011

PERFUME DE CARNAVAL

La comparsa Catamarca fue la encargada de la apertura del Carnaval 2011 de Paso de los Libres.



PETECO CARABAJAL PERFUME DE CARNAVAL


TRADICIÓN DE FESTEJAR EL CARNAVAL


En la campaña catamarqueña, donde aún se conservaba intactas muchas de nuestras costumbres, se esperaba y se festejaba con todo entusiasmo, como la fiesta grande del año, los preparativos comenzaban con varios días de anticipación, confeccionaba o componían la vestimenta que han de usar esos días; preparaban licores en los que entre la duda y la clásica aloja de algarroba; cuidaban los caballos que iban a montar en las grandes cabalgatas.

Cuando llegaba el día se forman las comparsas. La vestimenta de las mujeres se caracterizaba por los colores llamativos.

Luego se trasladaban de un barrio a otro cantando vidalas al compás de la caja, deteniéndose en algunas casas para beber, bailar y cantar.

Se arrojan unos a otros puñados de almidón tamizado, preparado para ese fin.

En el Distrito de Huaco, los cantores se preparaban con mucha anticipación, ensayando sus cantos; las clásicas vidalas chayeras con sus coplas decidoras o con versos adecuados al tiempo en que viven.

Días antes, hombres y mujeres se invitan mutuamente a formar comparsas. Los primeros arreglaban sus caballos: Los tusan, los cepillan; componen las monturas, etc. Las muchachas almidonan sus vestidos, arreglan la casa, cuidan las plantas de albahaca, indispensable para esa fecha, hacen un acopio de almidón perfumado con clavo de olor. Y debajo de la parra o del algarrobo espera ya el repleto noque de aloja efervescente, pues sin ella, sin el vino y sin la chicha, la fiesta no tendrá alegría ni animación.

No han descuidado nada para esperar la chaya.

Llega el día y comienzan los festejos. Hombres y mujeres se arrojan almidón.

Al mediodía salen las comparsas, una de las cuales va disfrazada de indios. Llevan la cabeza adornada con plumas de distintos colores.

Van todos a caballo y dirigidos por uno de ellos, vestido de gaucho.

Un viejo ridiculizado (Pucllay) y montado en una mula es el que tiene a su cargo las bromas y chistes y cuando los indios bajan para cantar una vidala en alguna casa, él cuida la caballada.

La otra comparsa está compuesta de mascaritas vistosas.

Lucen pantalones y blusas en los que van colgados o prendidos espejitos y cintas de diversos colores.

Toda la comparsa va a pie y dirigida por uno vestido de diablo rojo.

Marchar cantando al compás de las cajas y guitarras que llevan colgadas del cuello.

Cuando se encuentran dos comparsas en distintos barrios se establece un contrapunto de música, danzas y canciones.

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informecorrientes.com
Sábado, 05 de Febrero de 2011

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