Mostrando entradas con la etiqueta FRAGMENTOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FRAGMENTOS. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de abril de 2011

RAGNARÖK, EL DESTINO DE LOS DIOSES



Fragmento final de Mitos Nórdicos, de Mitos Raíces Universales. Silo

"... La humanidad estará lista para aprender y por ello empezará a caminar entre los dioses. Pero nada más hay que agregar porque estas cosas todavía no se han cumplido. Con esto se cerró el ciclo del último vikingo."

De Haki se escuchó la voz, mientras su larga serpiente enfilaba hacia el mar.

De Haki se escucharon las frases que a su hijo dirigía, mientras la bruma en denso manto cerraba sus espaldas.

Un rojo resplandor quemó la niebla y el rugir de las olas besó el rumor de sus palabras.

Así dijo Haki:

“No te confundan esas fábulas con las que hacemos inocente el saber que hemos recibido."

Por ahora les tocará avanzar a extrañas gentes, intolerantes gentes que borran la memoria de otros pueblos.

A ellos les gustará escuchar que el Yggdrasil va quedando mustio porque Odín cortó una de las ramas para hacer su lanza.

Ellos chasquearán su lengua con deleite porque Odín perdió un ojo.

Ellos se regocijarán porque nuestro cielo cae en espantoso crujido y les parecerá que eso predice su alborada. Así hemos contado nuestras cosas, pero ellos nada saben...

El Yggdrasil se levanta inmenso y en las noches refulge; todo el cielo gira en torno al eje de su Gran Norte mientras su ápice conecta con la estrella fija y el sol rueda mortecino en los horizontes helados.

Ellos celebrarán su más importante día con nuestro árbol nevado y en su cúspide estará la estrella fija, y esa noche les enviaremos regalos bajando desde el cielo en un trineo dorado tirado por renos.

En sus sueños y cuentos habitarán nuestros trasgos, trolls, gigantes y anillos encantados.

Nuestros bosques los llamarán y cuando giren la cabeza muy rápidamente alcanzarán a ver un elfo; escucharán el canto de la ondina en los arroyos rumorosos y buscarán la vasija de oro que dejan los gnomos tras el arco iris...

Pero ¡vamos ya! En nuestros ventisqueros y glaciares irrumpe el volcán y el géiser proyecta su calor. Ajusta la mano en el timón, ¡hijo y amigo! Ya dejamos los fiordos conocidos. En las auroras boreales los dioses danzando cambian de color, mientras nosotros aquí abajo cabalgamos las olas del mar furioso”..."

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/08/el-fresno-yggdrasil.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/07/el-guardian-del-arco-iris.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/08/odin.html

Imagen
aurorabitzine.com

viernes, 25 de marzo de 2011

Observa tus pensamientos




Observa tus pensamientos,

se convertirán en tus palabras.


Observa tus palabras,

se convertirán en tus acciones.


Observa tus acciones,

se convertirán en tus hábitos.


Observa tus hábitos,

se convertirán en tu carácter.


Observa tu carácter,

se convertirá en tu destino.


Mohandas Karamchand Gandhi

Imagen
arismartin2.com

miércoles, 16 de febrero de 2011

UÁMENK - EL CHAMÁN



EL CHAMÁN

PRIMERA PARTE: EL PRIMER SUEÑO...

En las altas cumbres de los Montos Altai, entre el Irtish y el lago Baiakal, nació en un tiempo sin tiempo el chamanismo. Así lo bautizaron en tungús y así ha perdurado en muchos pueblos…

Es arte y ciencia de brujos, o hechiceros, o magos, o inspirados. Consiste por excelencia en el dominio voluntario de las técnicas del éxtasis, o sea: del vuelo mágico con el alma… Esto le permite servir de puente entre el aquí y el más allá… y con tales características se a expandido por los cuatro puntos cardinales.

Andando, andando, penetra en América posiblemente por el helado estrecho de Bering y pronto se irradia por todo el continente… y quizás así llega un día a la Patagonia, hoy unos de los últimos reductos de los misterios chamánicos.

Hay Chamanes o machis de la cordillera andina, en las mesetas y en las costas australes. Saben su ciencia milenaria, y la ejercen con gestos burlón hacia los médicos blancos formados entre libros y aparatos: -¿Qué saben ellos de sacar afueras espíritus malignos, o de curar enfermedades del gualicho o del mal de ojo, o de brujerías, o de empachos...?

Debemos tener algo muy en claro: ser machi no es para cualquiera.

Existe culturas en las que se "hereda" esa condición de padres a hijos, y otras en las que el clan o la tribu designan al que será niño sagrado. Y hay también quienes buscan voluntariamente la condición chamánica… y estos son los menos considerados, ¡porque es elección de los dioses y no se aprende de los hombres!...

Pero en estas regiones en extremo sur de América "se nace" machi, aunque la persona lo ignore durante muchos soles y lunas… Lo sabrá cuando sea el tiempo, y porque Nguenechen lo quiere.

¿Algo "especial" marca que será después porta voz de los misterios?

En el epicentro asiático lo diferente solía ser afeminamiento, o la ambigüedad sexual. Sin embargo entre los araucanos lo es la constitución enfermiza o débil, el estómago delicado, la propensión a sufrir desvanecimientos, las formaciones, e incluso las reacciones epilépticas… aunque no excluye lo afeminado en los llamados berbaches… en realidad lo dominante es el espacio y el tiempo es la manifestación nerviosa morbosa… que es sólo "signo de la elección divina", porque los cierto es que el chamán, una vez consagrado, se cura a sí mismo y cura a los demás… ¿no es acaso un médico sagrado?

¡Claro que no basta con la "rareza" si no hay iluminación reveladora!: en algún momento el elegido pasa de la ignorancia al conocimiento… dicen que a acausa de un accidente, caída peligrosa, la mordedura de una serpiente, una enfermedad mortal… Entonces, la inconsciencia del cuerpo y la mente, entre las tinieblas florece el sueño revelador, el perimontum: un espíritu protector, o algún antepasado, o ¡hasta el propio Nguenechen, el gran dios de Araucanía!, informa que será chamán su condición de mediador mágico y le ordena: ¡hazte machi!

El despertar no será signo del conocimiento de un largo camino imposible de eludir… ¿acaso puede escaparse de los que todos lo saben y todo lo pueden?

Por eso, para formarse el elegido busca a un guía experimentado, al padre -chamán o a la madre- Machi… y con ellos se iniciará en la ciencia perdida en el tiempo que solo pasa de hechicero a hechicero.

En realidad, en la doble instrucción chamánica que recibe, tiene los mejores maestros.

¿No son espíritus superiores los que lo forman en orden extático, a través de sueños y trances hipnóticos "reveladores" del misterio, de las formas y nombres de las entendidas sobrenaturales, del secreto de las fuerzas cósmicas?

Dicen que si las iluminaciones proceden de espíritus del cielo será un chamán -blanco, y si lo instruyen criaturas del infierno, chamán- negro…

A su vez, los ancianos maestros chamánicos le transmitirán las disciplinas que guardan la tradición: las técnicas sagradas, mitologías y genealogía del clan, los cantos y leyendas, la obscura lengua del trance… y también las propiedades curativas del las plantas, animales y minerales.

La divina instrucción lo dá todo, pero exige "la prueba": aislamiento, soledad, largos ayunos agobiantes, torturas, mutilaciones reales o simbólicas… Soportará lo posible y lo imposible: que le horaden la lengua, que le claven espinas… ¡y aún mucho más! y así pasará meses, y quizás años… hasta que esté listo.

No obstante el sufrimiento solo no es suficiente… Porque la prueba máxima en el trance mágico es la experiencia del descuartizamiento y la muerte, el ascenso al Cielo y el descenso al los Infiernos…

Para darle "fuerza" y prepararlo es que han introducido en el cuerpo en trance, real o mágicamente, piedras de secreto poder, flechas espinas o cristales de roca… y aguarda…

La experiencia iniciática en la Patagonia tiene como ámbito la caverna, el reducto que adornan cabezas de animales, objetos rituales y pinturas chamánicas como el laberinto no son sino símbolos concretos del tránsito hacia el otro mundo, del descenso a las regiones de ultratumba. Allí, en ese círculo cerrado y secreto, de dolor, de misterio y de vuelo mágico, si soporta la reducción al esqueleto podrá renovar su cuerpo y resucitar a la vida…

¡O no será nada!

Finalmente, cuando la agonía se vuelve triunfo, toda la comunidad se viste de fiesta: hay nuevo guardián del equilibrio Tierra

- Cielo, ¡hay un chamán!

Ahora puede obtener lo que quiera de las fuerzas sobrenaturales invocadas, sean estas ánimas, espíritus tutelares de la Naturaleza,… o demonios…

Pero ¿es que acaso no lo pueden poseer y hacerle daño?

Los que saben afirman que un verdadero chamán es también un espíritu superior, y que por eso lo respeta el círculo de las sombras…

Al chamán lo distinguirá en adelante un importante atuendo ceremonial, que por lo general consiste en un gran tocado en su cabeza, pinturas corporales que reproducen signos mágicos y una vestimenta en la que no faltan el rayo que indica el origen celeste de sus poderes, ni las plumas represtativas de su vuelo, ni las bolsitas de cuero con sustancias, sagradas, ni el hacha o las placas consagratorias. Así se los ha visto en los rituales y así aparece en las pinturas rupestres…

La machi de la Patagonia, en cambio, es más sencilla en su atuendo: su túnica larga, el manto tradicional sujeto con el tupu de plata, y abalorios distintivos de su rango. Claro que mantiene su cabeza cubierta: dicen que para ocultar y preservar el anullo precioso ubicado en el centro craneano, por donde recibe la iluminadora energía cósmica…

Los colores sagrados que ponen su sello en todo portavoz del misterio son el azul, el blanco y el amarillo.

¿Por qué justamente los tres?
¿Que fuerzas simbolizan?
¿Representan acaso los grados de la prueba iniciática del trance?

Tal vez signifiquen, el cielo, la pureza, la tierra…

Lo extraño es que también se repiten en otras muchas culturas de Oriente Y occidente.

¿Hay aquí otra llave al misterio universal?

No lo sabemos. Pero en tanto la machi hechicera usa esa segunda y mágica piel cromática, bata su cultrún resonador y su canto profundo rebote en las aristas del recinto cerrado o se eleve en el aire, todo estará bien sobre la tierra y los hombres.

Y cuando la rogativa chamánica sea necesaria, cuando lo requieran los rituales curativos del machitún o ellahuentún, la machi volará alto hasta el sitio donde se baten las luces y las sombras, y allí peleará por los suyos. Cuando regrese volverá con el orden en las manos… y todo recomenzará.

Quizás sea por ella que no se extingue la raza del sur…

Este es otro de los misterios que silba el viento del Elëngasem.

Continúa...
Fuente
Una Vieja Leyenda


Imagen
dearpatagonia.com

lunes, 7 de febrero de 2011

INANNA Y ERESHKIGAL


EL CAMINO DE LAS PRUEBAS


Joseph Campbell

La narración más antigua que se conoce del paso por las puertas de la metamorfosis es el mito sumerio del descenso de la diosa Inanna al mundo inferior:

Desde la “gran altura” ella dirigió su pensamiento a la “gran profundidad”,
La diosa, desde la “gran altura”, dirigió su pensamiento a la “gran profundidad”,
Inanna, desde la “gran altura”, dirigió su pensamiento a la “gran profundidad”.
Mi señora abandonó el cielo, abandonó la tierra, descendió al mundo inferior,
Inanna abandonó el cielo, abandonó la tierra, al mundo inferior descendió.
Abandonó el dominio, abandonó el señorío, al mundo inferior descendió.
Se adornó con vestiduras y joyas reales. Ató a su cinturón los siete divinos secretos. Estaba preparada para entrar a “la tierra de donde no se vuelve”, el mundo inferior de la muerte y la oscuridad, gobernado por su hermana y enemiga la diosa Ereshkigal.

Temerosa de que su hermana la matara, Inanna instruyó a su mensajero para que fuera al cielo y alzara un clamor y hablara por ella en el salón de asamblea de los dioses si después de tres días no regresaba.

Inanna descendió. Se aproximó al templo de lapislázuli y en la puerta encontró al jefe guardián quien le preguntó quién era y para qué había venido. “Soy la reina del cielo, el lugar donde sale el sol”, contestó.

“Si eres la reina del cielo –dijo él-, el lugar donde sale el sol, ¿por qué has venido a la tierra de donde no se vuelve? al camino de donde los viajeros no regresan ¿cómo ha podido guiarte tu corazón?”

Inanna declaró que había venido a asistir a los ritos funerarios del esposo de su hermana, el señor Gugalanna; por lo cual Neti, el guardián, le dijo que esperara mientras é iba a avisar a Ereshkigal.

Neti recibió instrucciones de abrir las siete puertas a la reina del cielo, y de actuar conforme a la costumbre quitándole en cada puerta una parte de su atavío.

Y le dijo a Inanna, la pura:

“Ven, Inanna, entra.”
Cuando pasó por la primera puerta
la shugurra, “corona de la sencillez”,
le fue quitada de la cabeza.
“Dime ¿qué es esto?”
“Extraordinariamente, oh Inanna, han sido
perfeccionados los decretos del mundo inferior,
oh Inanna, no investigues lo ritos
del mundo inferior”.
Cuando pasó por la segunda puerta,
le fue quitado el cetro de lapislázuli.
“Dime ¿qué es esto?”
“Extraordinariamente, oh Inanna, han sido
perfeccionados los decretos del mundo inferior,
oh Inanna, no investigues lo ritos
del mundo inferior”.
Cuando pasó por la tercera puerta,
le fueron quitadas del cuello
las cuentas de lapislázuli.
“Dime ¿qué es esto?”
“Extraordinariamente, oh Inanna, han sido
perfeccionados los decretos del mundo inferior,
oh Inanna, no investigues lo ritos
del mundo inferior”.
Cuando pasó por la cuarta puerta
le fueron quitadas las piedras brillantes de su pecho.
“Dime ¿qué es esto?”
“Extraordinariamente, oh Inanna, han sido
perfeccionados los decretos del mundo inferior,
oh Inanna, no investigues lo ritos
del mundo inferior”.
Cuando pasó por la quinta puerta
le fue quitado el anillo de oro de su mano.
“Dime ¿qué es esto?”
“Extraordinariamente, oh Inanna, han sido
perfeccionados los decretos del mundo inferior,
oh Inanna, no investigues lo ritos
del mundo inferior”.
Cuando pasó por la sexta puerta
el pectoral le fue quitado de su pecho.
“Dime ¿qué es esto?”
“Extraordinariamente, oh Inanna, han sido
perfeccionados los decretos del mundo inferior,
oh Inanna, no investigues lo ritos
del mundo inferior”.
Al pasar por la séptima puerta
todos los atavíos de señorío de su cuerpo
le fueron quitados.
“Dime ¿qué es esto?”
“Extraordinariamente, oh Inanna, han sido
perfeccionados los decretos del mundo inferior,
oh Inanna, no investigues lo ritos
del mundo inferior”.

Desnuda fue llevada hacia el trono. Hizo una profunda inclinación. Los siete jueces del mundo inferior, los Anunnaki, estaban sentados ante el trono de Ereshkigal y clavaron sus ojos sobre Inanna, los ojos de la muerte.

A su palabra, la palabra que tortura el espíritu,
la mujer enferma se convirtió en cadáver
y el cadáver fue colgado de una estaca. *

Inanna y Ereshkigal, las dos hermanas, luz y oscuridad, representan juntas, de acuerdo a la antigua forma de simbolismo, una sola diosa con dos aspectos y su confrontación compendia el sentido íntegro del difícil camino de las pruebas.




Isidora Bushkovski w/ Ariellah (UPDATED) @ Northern Lights


Inanna y Ereshkigal, las dos hermanas, luz y oscuridad, representan juntas, de acuerdo a la antigua forma de simbolismo, una sola diosa con dos aspectos y su confrontación compendia el sentido íntegro del difícil camino de las pruebas.

El héroe, ya sea dios o diosa, hombre o mujer, la figura en el mito o la persona que sueña, descubre y asimila su opuesto (su propio ser insospechado) ya sea tragándoselo o siendo tragado por él.

Una por una van rompiéndose las resistencias.

El héroe debe hacer a un lado el orgullo, la virtud, la belleza y la vida e inclinarse o someterse a lo absolutamente intolerable. Entonces descubre que él y su opuesto no son diferentes especies sino una sola carne.

S. N. Kramer, Sumerian Mithology, Filadelfia, 1944: La mitología sumeria tiene especial importancia para el occidente porque es la fuente de las tradiciones babilonias, asirias, fenicias y bíblicas, así como una influencia importante en las religiones de los paganos celtas, griegos, romanos, eslavos y germanos.

En Joseph Campbell, El héroe de las mil caras, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 1959.

Fuente
http://www.sophia.bem-vindo.net/tiki-read_article.php?articleId=477

Imagen
jenni-roditi.com

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/03/inanna.html

http://www.youtube.com/watch?v=gWXxJwAbUCA




sábado, 29 de enero de 2011

ANU



ANU (An, Ann): dios del cielo. De hecho, "an" significa precisamente cielo en sumerio.

An (Anu) El rey de los dioses, cabeza de familia. Dios del paraíso y de la tierra. Dios del firmamento estrellado, el espíritu monarca de la esfera superior. Su símbolo era una estrella.

De acuerdo con la tradición sumeria, vivía en el Paraíso y hacía visitas a la tierra en épocas de crisis o en ceremoniales.

Tenía su templo en Uruk llamado E.ANNA (la casa de AN).

De su unión con Nannu tuvo a Enki, y de su unión con Ki tuvo a Enlil.

Relacionado con el dios asirio Asur o el dios filisteo Dagon. Se representa con un disco alado, que emerge de un busto humano con una taira real, doble cornamenta y cola de águila, en el acto de tensar un arco para lanzar una flecha.

Sus hijos y seguidores fueron los Anunnaki o Annuna.

Junto con Enki y Enlil forma la llamada "Tríada Sumeria" de dioses principales. Se supone que en un principio (antes de 2500 a.C.) era el dios principal, para luego ser sustituido por Enlil en este papel. Pese a esto, siempre tuvo un papel preponderante en todos los panteones como demiurgo o dios original del Universo.

Astronómicamente, estaba asociado con el "Camino o Sendero de An", región de la bóveda celeste coincidente con el Ecuador.

Posteriormente se definiría dicha región como el espacio entre los dos trópicos. Tenía asociado el número 60, cifra sagrada para los sumerios. Su ideograma en caracteres cuneiformes también servía para describir la palabra "dios", dingir en sumerio

Fuente:
Zecharia Sitchin
Imagen
http://luis-tejeiro.blogspot.com

sábado, 15 de enero de 2011

POEMA DE GILGAMESH (fragmento)

Figura de Gilgamesh del palacio de Sargon II
(Museo del Louvre).


El poema de Gilgamesh corresponde a un mito sumerio elaborado en torno a la figura de un personaje, Gilgamesh de Uruk, convertido en leyenda, pero cuya historicidad es objeto de debate. Su nombre aparece en la lista real sumeria, como rey de la ciudad de Uruk (ca. 2700), en un episodio de rivalidad entre Uruk y Kish, en el marco de los conflictos entre ciudades que caracterizan al período proto-dinástico.

El texto sumerio original se conoce por una serie de tablillas halladas en Nippur y otras ciudades de la Baja Mesopotamia. Con el tiempo, el ciclo épico en torno al personaje se complicó, añadiendo otros episodios que no estaban en el original. También entre los asirios se copió y se completó el poema hasta época de Assurbanipal. El resultado fue una historia en la que el personaje vive diferentes episodios, algunos de ellos muy tardíos: Gilgamesh y Agga de Kish, Gilgamesh y el País de la Vida, La muerte de Humbaba (guardián del Bosque de los Cedros), Enkidu y los infiernos. El episodio del encuentro de Gilgamesh con el héroe del diluvio es un añadido posterior de un mito diferente en origen. (Pilar González-Conde).

Columna VI del texto babilónico.

Las lágrimas corren por la cara de Gilgamesh
(al tiempo que dice):
—« (Voy a recorrer) un camino
por el que nunca he andado.
(Voy a emprender un viaje)
desconocido para mí.
(...) Debiera estar contento,
con el corazón gozoso (...).
(Si triunfo te haré sentar en) un trono.»
Ellos le trajeron su armadura,
(...) poderosas espadas,
el arco y el carcaj,
y se lo pusieron en sus manos.
Él cogió las azuelas,
(...) su temblor,
(el arco) de Anshan;
puso la espada en su cinturón.
Podían comenzar el viaje.
La plebe se apiñaba cerca de Gilgamesh:
(—« ¿Cuánto tiempo estarás ausente de Uruk?)
¡Que puedas regresar pronto a la ciudad!»
Los ancianos le rindieron homenaje
y le dan consejos sobre el viaje:
—«No confíes, Gilgamesh, únicamente en tu fuerza;
marcha con ojo alerta ¡Ten cuidado!
Que Enkidu vaya delante de ti,
pues conoce la ruta, ha recorrido el camino
hasta el desfiladero del bosque de Huwawa.
El que va delante puede proteger a su compañero.
Prepara su viaje y sálvate así con su ayuda.
¡Que Shamash te de la victoria,
que tus ojos puedan ver
lo que tu boca ha anunciado!
Que ante ti el sendero sea llano,
que el camino se abra para que puedas pasar
y que la montaña se abra, también, a tu paso.
¡Que el dios Lugalbanda
durante la noche diga la palabra que te alegre!
¡Que no se aleje de ti, para que tu deseo se cumpla!
¡Que él restablezca tu fama como la de un joven héroe!
Después que haya muerto Huwawa, acción en la que te vas a esforzar,
¡lávate tus pies!
En tus horas de reposo nocturno, cava un pozo
para que puedas tener agua pura en tu odre.
Ofrece en honor de Shamash libaciones de agua fresca.
¡Que el dios Lugalbanda pueda guardarte tus intenciones!»
Enkidu abrió la boca y dijo a Gilgamesh:
—«Ya que has resuelto batirte, ponte en camino.
Que tu corazón no se asuste; ten confianza en mí.
Confía y sígueme, pues conozco la morada
y también los lugares que frecuenta Huwawa.»
(...)
Cuando los ancianos oyeron estas palabras
dejaron partir afuera al héroe, a su camino:
—«Ve, Gilgamesh, ojalá (...)
¡Ojalá los dioses caminen a tu lado!»


Versión de Federico Lara Peinado, El poema de Gilgamesh,
Editora Nacional, Madrid, 1980, pp. 148-149.

http://bib.cervantesvirtual.com/portal/antigua/mesopotamia_textos.shtml

Imagen
Wikipedia

domingo, 21 de noviembre de 2010

EL JAYBANISMO


Bancos y platos ceremoniales del Jaibana.
Comunidad Embera y Waunana
Foto: Oscar Monsalve


El jaybanismo es la forma de chamanismo practicada por los chocóes que habitan el Darién panameño y el Chocó colombiano.

En el Istmo de Panamá habría unos 3.000 indios chocóes de dos ramas lingüísticas diferentes, los emberá-bedeá y los nonamás.

Ambos grupos aunque tienen características físicas y lingüísticas diferentes poseen rasgos culturales idénticos, uno de los cuales es la existencia de chamanes a los que llaman jaybanás o cantajays.

La enfermedad (pienbüá) es uno de los problemas diarios del indio chocó.

Ellos consideran que hay dos tipos de enfermedades: unas naturales que pueden ser curadas con plantas, hierbas, baños o pociones y otras sobrenaturales, producto de hechizos, mal de ojo, intervenciones diabólicas o producidas por espíritus de difuntos que andan sueltos y quieren hacer daño. Para curar estas últimas hay que recurrir a medios extraordinarios.

Muchos chocóes saben cómo usar ciertos remedios para curar pequeños problemas, sin necesidad de recurrir a otra persona de más categoría.

En ocasiones y en vista de su impotencia para curar o resolver la situación, consultará con algún experto curandero que sepa cómo curar con raíces (kurá-baná). Si aún éste no resuelve el problema, será preciso recurrir al Jaybaná, que es el mago, el adivino, el médico, sacerdote, cantor de tradiciones y conocedor de rituales mágico-curativos. Posee el poder necesario para conjurar el poder maligno o Antumiá y dominarlo o consultarlo.

Hoy, según dicen, el jaybaná no es lo que era antiguamente. Con la llegada de la civilización ha perdido muchos de sus antiguos poderes.

No viven de su profesión sino que tienen que cultivar la tierra como todos los demás y vender sus productos para poder subvenir a sus necesidades y de su familia.

Todos han llegado a ser jaybanás por medio de vocación o herencia paterna. Ninguno ha sido por nacimiento como entre los cunas.

Teodolindo Dohiramá, por ejemplo, uno de los más famosos chamanes chocóes del Darién, contaba que él comenzó a estudiar su profesión cuando tenía 20 años de edad. Decidido a prepararse en el arte de curar marchó al Río Atrato, donde se puso en manos de un famoso maestro de nombre Miguel Gogoná, cuya especialidad era curar las enfermedades extrayendo por succión la causa del mal, a veces una espina, un coleóptero o una piedrecita. Cuando aprendió con él sus técnicas, fué a buscar otro jaybaná de nombre Merín, cuya especialidad era curar a picados de culebra. Este le enseñó a buscar y utilizar una hierba llamada neanabariya tamá bajadá, pequeño arbusto cuyas hojas machacaba en el momento de usarlo y aplicaba sobre la herida producida por la picadura de la culebra. A todos estos maestros tenía que pagarles durante su permanencia con ellos. Otro de sus maestros fué “Enrique” de Río Sambú quien le enseñó a curar muchas enfermedades naturales y a cantar como cantan los cantajáys.

El jaybaná no tiene sin embargo ninguna fuerza curativa si no lleva consigo sus bastones, fabricados por él mismo bajo la dirección de su maestro con madera de cocobolo o corazón de “bársamo” o níspero que ellos llaman en su lengua tummá o barra. Estas maderas son durísimas y la elaboración de uno de estos bastones puede llevar mucho tiempo por lo difícil y laboriosa que resulta. Pero una vez terminado es una verdadera obra de arte. El extremo inferior del bastón o contera se reviste con una lámina de plata batida en frío y el extremo superior o empuñadura (chiporó) está rematado por una talla antropomorfa representando generalmente un hombre vestido a la usanza de un caballero del siglo XIX, con sombrero de copa y levita, las manos cruzadas sobre el abdomen o extendidas a lo largo del cuerpo.

Otros bastones representan con gran exactitud el cuerpo y la forma de una culebra. Los bastones son compañía inseparable del jaybaná mientras canta o celebra alguno de los ritos curativos ante un paciente. Mientras realiza éstos, toma de tiempo en tiempo chicha de maíz y jugo de caña sin fermentar al que llaman pemote.

Terminado el aprendizaje con varios maestros, el nuevo jaybaná está en disposición de comenzar su trabajo. Esto debe de juzgarlo su maestro. Si cree que ya está bien formado y preparado, se llevará a efecto una ceremonia muy complicada durante la cual quedará revestido del poder y la fuerza para curar.

Antiguamente el jaybaná era el ser más temido de la tribu, porque se sabía que eran capaces de hacer mucho daño si se lo proponían. Hoy se les teme por inercia pero ya “no hacen daño” como aseguran los propios chamanes chocóes.

Viven aislados en un lugar apartado de la montaña, junto a alguno de los ríos y cuando la gente necesita de sus remedios curativos, han de llevar el enfermo en una hamaca o en una canoa hasta su casa donde permanecerá varios días hasta conseguir la curación si ésta es posible.

La técnica utilizada generalmente por el jaybaná para curar puede variar pero la más corriente es la siguiente: El enfermo es llevado a su casa en la que coloca 8 o 16 mohó-uanga, o muñecos de madera tallada y figura antropomorfa atados con bejucos en los horcones que sostienen el techo de paja de la vivienda. La misión de estas tallas es capturar a los espíritus malignos para que la curación discurra sin tropiezos. Luego se coloca al paciente tendido sobre un petate o hamaca y a sus pies y a un lado se sitúa el chamán, sentado, llevando en su mano izquierda los bastones mágicos símbolo de su poder y en su mano derecha una gran hoja de palma de maquenque (parará) y así se dispone a comenzar su canto curativo. Se trata de ritmos extraños, bitonales, monótonos, como un rezo, lejano al principio, con altibajos agudos y graves y a veces como de falsete, sin letra, sólo la melodía. Al mismo tiempo agita la palma de maquenque como si estuviera abanicando, lo que produce un acompañamiento singular, ya que el roce de los fuelles que tiene esta hoja produce un sonido muy parecido al que produce la lluvia tropical al caer sobre los árboles o las techumbres de las casas, y a veces recuerda el galopar de un caballo.

De vez en cuando refresca su garganta que se seca con los altibajos del canto, con chicha, chucula o pemote. Canta infatigablemente hasta el amanecer, en cuyo momento parece vencerle el cansancio y se acuesta. Trata de acompañar y salmodiar al paciente durante las horas nocturnas que son las más peligrosas para su salud.

Los familiares del enfermo pueden presenciar la escena y permanecer en la casa donde se realiza esta curación, pero según van entrando en el recinto deben lavar sus pies en una batea llena de agua con hierbas aromáticas.

Además de los cantos chamánicos, el jaybaná administra al paciente diversas pócimas según el caso y la enfermedad de que se trate, seleccionadas de su extensa farmacopea generalmente obtenida de los árboles de la selva. Algunas las tienen sembradas junto a la casa, en un huerto que todo jaybaná tiene lleno de plantas medicinales.

Una de las cualidades o poderes que tiene el jaybaná es la de ser capaz de convocar o invocar al Antumiá, el demonio que se encuentra en los ríos en forma de gran culebra mayor que una anaconda.

Para esta ceremonia se debe preparar previamente por medio de ayuno, baños con substancias medicinales y aromáticas, frotaciones con resinas olorosas o sahumerios. El día más adecuado para realizar la invocación es el primer día de plenilunio durante las primeras horas de la noche hasta media noche.

El jaybaná provisto de un mojó-uanga hecho de madera de balso, sus bastones mágicos y una buena provisión de chicha fermentada bien fuerte (chinango), una escopeta (usan las de calibre 22 y son muy buenos tiradores) y un cuerno de caza a manera de trompeta, se dirige a un claro de la selva y traza un círculo o cuadrado mágico dentro del cual se sitúa sentado. Esta línea defensiva no puede ser atravesada por el Antumiá. Entonces, hace unos disparos al aire y sopla con fuerza en su cuerno de caza (a veces un fututo o cambombia, concha de un enorme caracol marino que produce un sonido ronco y penetrante).

A la llamada del jaybaná, se presenta al poco rato el Antumiá, en persona, obediente, pero no a su gusto, sino a regañadientes, interrogando malhumorado la razón de la llamada. El jaybaná, seguro de sí mismo y de su poder, gracias a cierta infusión de mahué (una de las varias plantas alucinógenas que conocen muy bien, tales como el huanto, la borrachera, el yagé o alguna Datura) que mezcla con la chicha y que previamente ha ingerido para que le dé valor, en lugar de contestar inmediatamente, agita delante de sí el mohó-uanga de madera de balso con el que traza un semicírculo atrapando al Antumiá y obligándolo a sentarse ante él, sin penetrar el círculo mágico. Entonces ofrece su chicha fuerte al demonio con la cual le embriaga pronto. Este suelta la lengua, momento que es aprovechado para interrogar al representante del mal sobre el origen de la enfermedad que aqueja a su cliente o la causa que la determina. Aprovecha entonces para preguntar qué medicina es buena para curarla. El Antumiá responde en medio de su borrachera y el jaybaná satisfecho le ordena retirarse.

Puede apreciarse en esta escena tan frecuente en el proceso curativo, cómo se combina en el jaybanismo chocó, lo mágico, en el corazón de la selva, con lo natural y realmente terapéutico, lo físico y lo sobrenatural.

El chocóe en general es muy aficionado a revestirse de adornos de plata, hechos con monedas o plata nativa batida en frío. Así llevan pulseras de plata muy anchas, pectorales hechos de monedas de plata que les llegan hasta por debajo del ombligo, o diademas de monedas de plata que les cuelgan por la espalda y pendientes también fabricados de monedas de plata muy hábilmente. En cambio las mujeres no se ponen ninguno de estos adornos. Sucede al revés de los cunas entre los cuales son las mujeres las que van sobrecargadas a veces de adornos de oro (grandes pendientes como platos, grandes pectorales, collares de monedas, anillos de oro colgados del septum nasal) mientras que los varones jamás se ponen un adorno de oro y sólo alguno de plumas de guacamaya en ciertos rituales como los que celebra el kantule o cantor de la tribu.

La mujer del jaybaná representa un papel importante en la ceremonia curativa, aunque no tan figurativo como el del esposo. Ella será la que va preparando las chichas que debe beber su esposo o las que éste dispone que beba el enfermo, machaca las hierbas que le da su marido y que serán parte de la medicación y está atenta en todo momento a cuanto le diga el jaybaná.


Fuente: www.ucm.es
Imagen: banrepcultural.org

LOS CHOCOES

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/06/antumia.html

domingo, 24 de octubre de 2010

HISTORIA DE LOS MAPUCHES

Imágen: Ser Indígena




Antes, mucho antes de que llegaran los blancos y lo mataran, Dios vivía en lo alto con su mujer y sus hijos, reinando sobre el cielo y la tierra.

Aunque siempre era Dios, tenia muchos nombres: Chau, el padre, y también Antú, el sol, o Nguenechen, creador del mundo.

A la reina, que era a la vez madre y esposa de Dios, le decían luna, Reina Azul, Reina Maga y también Kushe, que quiere decir “bruja” o “sabia”.

Dios había hecho un gran trabajo: había creado el cielo, con todas sus nubes y cada una de sus estrellas, y la tierra de gigantescos cordones. Había hecho correr los ríos y crecer los bosques, y había entreabierto sus enormes dedos para sembrar aquí y allá los animales y los hombres, los mapuches.

Ahora vivía en el cielo, vigilando sus creaciones e iluminando durante el día su reino inmenso. De noche, la reina tomaba su puesto y salía a cuidar el sueño de las criaturas dispersas.

Como todos los hijos, crecieron también los de Antú y Kushe. Poco a poco quisieron ser como su padre, crear ellos también nuevos seres y cosas, no por nada eran retoños de Dios.

Y los dos mayores empezaron a murmurar, a criticar a sus padres, y a quejarse: “El Chau y Ñuke ya están viejos, ¿no será la hora de que reinamos nosotros?”

Dios sufría por ese deseo de sus hijos, sufría y juntaba rabia. Esa rabia trataba de barrerla Kushe, pidiéndole que no le diera importancia, que los perdonara. Pero los rebeldes no desistían; comenzaron azuzar a sus hermanos más jóvenes y a confabularse.

“Por lo menos, deberíamos mandar sobre la tierra”, decían, y se prepararon para bajar con sus enormes pasos la escalera de nubes.

Entonces el rey Chau dejo salir toda su furia. Uno con cada mano agarro a sus hijos del mechón de príncipes que colgaba de sus coronillas.

Con todas sus fuerzas de Dios les sacudió de arriba a bajo y los dejo caer desde lo alto sobre las montañas rocosas.

La cordillera tembló con los impactos, y los cuerpos gigantescos se hundieron en la piedra formando dos inmensos agujeros.

Mientras la furia de Dios se deshacía en rayos de fuego, madre luna se precipito entre las nubes y se puso a llorar enormes lagrimas que caían sobre las montañas, lavaban de una vez sus paredes de piedra e inundaban rápidamente los profundos hoyos.

Así se formaron los dos lagos vecinos, el Lácar y el Lolog, brillantes como la misma cara de Kushe, hondos como su pena.

Entonces el gran Chau quiso atenuar el castigo: permitió que la vida volviera a los dos cuerpos despedazados y los convirtió en la enorme culebra alada encargada de llenar los mares y los lagos, llamada Kai-Kai Filu.

Pero, príncipes o serpiente, seguían albergando el deseo de derrotar a Dios y reinar de una vez por sobre todas las cosas.

Rabiosa, imponente, Kai-Kai Filu se lleno de odio contra Antú y los mapuches, sus protegidos. Y por eso aun hoy azota el agua de los lagos con su enorme cola, levantando olas espumosas, se revuelve hasta formar remolinos devoradores, empuja la marejada contra los flancos de las montañas queriendo alcanzar los refugios de los hombres y los animales y, reptando por debajo de la tierra, provoca terremotos con la agitación enloquecida de sus alas rojas.

Al darse cuenta de que sus criaturas corrían grave riesgo, Dios busco una arcilla especial y modelo una serpiente buena.

Dijo: “Tren-Tren, este es tu nombre”, y con esas palabras le dio vida. Y antes de dejarla bajar a la tierra, agrego: “Tu misión es vigilar a Kai-Kai Filu. Cuando veas que comienza agitar el agua del lago, tenés que prevenir a la gente para que busque refugio y se ponga a salvo...”.

Paso el tiempo, y el rey Chau decidió enviar a otros de sus hijos a la tierra, para tener informes de lo que sucedía y hacer llegar sus instrucciones a los Mapuches. El mismo quiso bajar al cabo, y ver con sus propios ojos los frutos de su obra.

Dios apareció un día entre los mapuches como si fuera uno mas, oscuro, cubierto por un cuero y con la cabeza desnuda. Les enseño a cumplir los trabajos y a respetar el tiempo: el arte de la siembra y la cosecha, la elección de las semillas y la conservación de los alimentos. Y les hizo un gran regalo: el fuego. Así fue como Dios gano otro nombre: Küme Huenu, que quiere decir “lo bueno del cielo”, como lo llamaron los hombres.

El rey Chau volvió a su casa y paso otro tiempo muy largo, tan largo que la gente se fue olvidando de muchas enseñanzas que había recibido, dejo de ser buena y empezó a pelearse entre si. Ya no había quien hiciera escuchar los consejos de Dios, los propios descendientes de sus hijos hablaban de sus antepasados sin ningún respeto. Y mientras se quejaban de todo e insultaban mirando al cielo los hombres se robaban y se asesinaban entre ellos...

Cada vez que se asomaba a contemplar el estado de su creación, el gran Chau se daba vuelta enseguida y apretaba los labios con amargura. Así empezó otra vez a juntar su rabia divina, hasta que decidió recurrir a Kai-Kai Filu:

- Quiero que agites una vez mas el agua del lago, que la superficie se ponga oscura, que chasqueen las olas unas contra otras y salte la espuma blanca, a ver si un buen susto hace que los hombres cambien su conducta-dijo.

Pero también escucho Tren-Tren, la culebra buena que vivía en la montaña de la salvación.

Enseguida lanzo su silbido de alerta, la aguda contraseña que se coló por todas las quebradas como si fuera un viento, convocando a todos los mapuches al cerró Tren-Tren.

Y el pueblo, lleno de miedo, comenzó la escalada. Pero ya el lago los perseguía y, bajo sus pies, las escarpadas laderas se movían, agitadas por los terribles movimientos de Kai-Kai. De modo que hombres, mujeres y chicos rodaban como pequeñas piedras hacia el fondo, mientras el gran Chau enviaba rayos de fuego que aniquilaban a los que lograban sostenerse.

Y todos murieron, menos un niño y una niña que sobrevivieron en el abismo profundo de una grieta. Unidos seres humanos de la tierra, crecieron sin padre ni madre, desabrigados de palabras y amamantados por una zorra y una puma, comiendo los yokones que crecían en las alturas. De ese niño y esa niña descienden todos los mapuches, resucitados.

Pero el gran Chau debió de haber muerto un poco con sus criaturas, por que desde ese momento se mostró pocas veces y parecía no escuchar los ruegos de los hombres. Seguramente por eso fue posible que llegaran los blancos y le dieran la estocada final.

Desde entonces la tierra ya no es lo que era: las semillas no brotan como antes y las cosechas son escasas; proliferan las enfermedades y los chicos no hacen caso a los mayores.

En el cielo las cosas no marchan mucho mejor, rota la alianza entre los astros: la madre luna esconde entre las nubes su cara magullada y escapa, escapa siempre, perseguida por un sol muerto...

Fuente: UNA VIEJA LEYENDA

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/06/domo-y-lituche.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/08/el-pehuen.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/12/calcura.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/08/trentrn-y-caicai.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/02/trentren-vilu-y-caicai-vilu.html

sábado, 18 de septiembre de 2010

LA NOCHE





"Tons, la oscuridad, engendró a tres espíritus que eran muy temidos por los tehuelches. Se dice que cuando la luna y el sol se fundían tras el horizonte, la oscuridad invadía la tierra hasta el regreso de los amantes, pero solo aparecía el sol, entonces Tons se alejaba de la tierra para encontrarse con el Tiempo que era su consorte y con él engendró a los tres malos espíritus llamados Axshem, Kelenken y Maip, estos dos últimos eran mellizos.

Axshem era el que vivía en el fondo de un manantial sulfuroso.

Kelenken en cambio deambulaba por la Patagonia derramando sus males por doquier, mientras que Maip, que representaba el viento helado, acompañaba a su hermano mellizo, apagando los fogones, entumeciendo los miembros de los seres matando a lo inocentes pajaritos sin guarida y helando los tiernos brotes de las plantas."


VOCABULARIO TEHUELCHE:

Joiuen: Leyenda

Tsoneka: nombre verdadero de los llamados: tehuelches, Aónikenk o Chonkes

Maip: espíritu dañino, representaba al frío.

Kélenken: espíritu malo

Axshem: espíritu maligno que vivía en una fuente sulfurosa

Tons: la noche oscura, Madre de los malos espíritus


Fuente: http://www.interpatagonia.com/puertodeseado/historia.html

Leyenda mitológica “La noche”
del libro: Joiuen Tsoneka (leyendas tehuelches) de Mario Echeverría Baleta

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/04/la-noche.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/03/kooch-el-creador-de-la-patagonia.html


miércoles, 14 de julio de 2010

LOLA KIEPJA


Fragmento de un relato de Lola Kiepja:

“Kenos, nacido de la cúpula celeste y enviado de Timáukel, bajó a la Tierra deslizándose por una cuerda.

Cuentan que la cuerda se rompió justo en el momento en que Kenos se posó en la Tierra y que ése fue el motivo de que no se volviera al Cielo de inmediato. Porque, aunque venía con una gran misión, no le gustó lo que vio al echar el primer vistazo.

La Tierra era chata e informe y estaba rodeada por Kox, el Mar. Entonces Kenos creó las montañas y los barrancos y los distribuyó por el mundo.

La luz era escasa y uniforme, y todas las horas pasaban en un alba perpetua.

Entonces Kenos inventó al Sol, Krren, y a la Luna, Kra. Ordenó a Krren que brillara más fuerte a mediodía y que se retirara por la tarde para ser reemplazado por la blanca luz de Kra.
Los árboles eran muy bajos y achaparrados porque el Cielo los aplastaba en su magnificencia. Entonces Kenos empujó la cúpula hacia arriba y la dejó allí, para que los bosques crecieran altos y hermosos.

Así fue como Kenos puso orden en la naturaleza y cumplió con la primera parte de su misión.
Cuentan, que un día Kenos se hallaba cerca de un pantano, contemplando distraído su maravillosa obra. De pronto tomó un poco de barro, lo exprimió hasta quitarle el agua y modeló con él los genitales masculinos, que puso con cuidado en el suelo. Del mismo modo formó enseguida los genitales femeninos y los colocó suavemente al lado de los otros. Al caer la noche, Kenos se retiró y, en medio de la oscuridad, los genitales se acoplaron durante un rato. A la mañana siguiente, cuando Kenos volvió al lugar, se encontró con que un nuevo ser se encontraba junto a las figuras que él había modelado.

Y ese hombre fue el primer antepasado de los onas”

domingo, 9 de agosto de 2009

CAE UN METEORITO

EL MORDISCO DEL DIABLO[1]

SELECCIÓN DE FRAGMENTOS.

Ocasionalmente surge en sus vidas un hito cultural. Algo que marca un antes y un después. Una tormenta cuya violencia supere a cuantas ellos recuerden, por ejemplo. Algo realmente trascendente. Inolvidable.


Un anciano, con sus ojos nublados ya en horizontes de ayeres, con fonemas guturales narra a unos párvulos sentados en torno a unos montículos de piedras partidas (por la elaboración lítica), la experiencia de un ancestro, cuando en una clara y temblorosa madrugada de escarchas y luna llena, mientras estaba orinando contra unos curros, oyó en lo alto del cerro una sórdida y extraña conmoción. Alzando los ojos muy arriba, vio estupefacto cuando una enorme mole de piedra se desprendía y comenzaba a desplomarse hacia él, rodando en grandes saltos, pulverizando piedras en cada impacto. Golpeó a unos diez metros de él, en la vereda desde donde observaba aterrado. Sus ojos se llenaron de arenas, su cuerpo se crispó ametrallado por las esquirlas que llegaron a clavarse en su cuerpo. En actitud temblorosa, fetal y convulsiva, cayó al suelo, ensordecido y exánime. Trémulo, recibió sobre su sangrante humanidad, un último aluvión de piedras partidas, grava y polvo que aún venían cayendo desde lo alto. Casi inconsciente, alcanzó a ver, con un solo ojo, cómo aquella enorme roca, echando chispas, brincaba hacia allá abajo, hasta quedar plantada donde todavía está.


Esa enorme roca, ya nunca fue como las demás. De ahí, pasó a ser un símbolo: “La piedra de aquella historia del ‘orinacurros’ ancestro del anciano”.


Ahora cae el ocaso. Sobre un monolítico promontorio, como todos los días a esa hora, se perfila entre arreboles, la silueta del anciano de la historia.


En actitud mística e introspectiva. Catatónico. Ojos cerrados. Tal vez en secreta plegaria. Entregando su ser y su gente a esa Santa Naturaleza de la que siente que proviene; con la que comparte los días de su tránsito temporal.


Todos lo miran... Solemnes.

Todos lo admiran... Silenciosos.

Muchos lo imitan... Emocionados.


La base más ancestral y perfecta de la convivencia es el respeto... que es Amor.


Nadie ha advertido un signo extraño en el festival policromo del firmamento. Un extraño punto luminoso. No tan azulado como el lucero. Una criatura lanza el grito gutural de sorpresa. Lo señala con gesto vigoroso, espontáneo y elocuente usando, tal como nosotros, sus dedos índices. Todos miran extrañados hacia donde el niño señala con insistencia, y replican el gesto indicativo del niño.


¡No es una estrella! Tomando referencia con la falda de la sierra advierten que se desplaza muy lentamente; esto duplica la excitación de todos. Las voces de sorpresa son escuchadas por vecinos de otras terrazas, más abajo, en esa suerte de vivienda en propiedad horizontal que es el hábitat serrano.


Se hace cada vez más perceptible y su aparente lentitud parece aumentar. Esto incrementa paralelamente el ritmo de la expectativa que ya empieza a ser inquietante.


Las aves desaparecen y el abrupto silencio de sus cantos crea un vacío inaudito.


Expreso mi sincerto agradecimiento al autor, Eduardo Néstor Gracia por compartir su trabajo con nosotros.



[1] El Mordisco del Diablo, Ensayo, Autor Eduardo Néstor Gracia. Balcarce, Argentina. Pag, 3-6



jueves, 6 de agosto de 2009

UNA VISIÓN DE LA SOCIEDAD DEL MORDISCO DEL DIABLO

TANDILIA

EL MORDISCO DEL DIABLO

Por: Eduardo Néstor Gracia

SELECCIÓN DE FRAGMENTOS.


Es justamente esta mayor dependencia de la Naturaleza, la que dotaba a estas castas primitivas de una singular sensibilidad y sentimientos más profundos que los nuestros.

Volviendo a los sitios donde desarrollaban sus vidas, aún hoy se puede ver en esas oquedades, refugios adecuados donde los muebles y útiles están formados por rocas disímiles. A cada piedra, bien le podríamos encontrar una utilidad diferente si no tuviéramos otra opción que quedarnos a vivir allí.

Frente a la entrada, una amplia terraza invita a la reunión social y la labor comunitaria, bordeada por matorrales y arbustos hacen de valla hacia el precipicio. Hay muchas criaturas pequeñas jugando, vigiladas por las mujeres que están siempre ocupadas.

Cocinan, crían y elaboran. Cada cosa en su momento pero, muchas veces, varias al mismo tiempo. Algunas niñas arreglan los cabellos y despiojan al sol a las mujeres que amamantan o elaboran, aunque no sean sus propias madres.

A esta hora de la mañana son visibles más niñas que niños y más mujeres que hombres, ya que los hombres fuertes, van a recolectar y cazar con los jóvenes. Los varones púberes están con algunos hombres maduros en los talleres líticos donde, por observación e imitación aprenden, naturalmente, diversas tareas en las que, con el paso del tiempo, serán especialistas.

Las niñas, desde su nacimiento hasta su desarrollo, permanecen con las mujeres en total cooperación y servicio, en la compleja, múltiple y fundamental tarea de ellas. Muy jovencitas, aunque inexpertas, asumen con naturalidad la portentosa responsabilidad que la comunidad y la especie les confía, respaldadas siempre por las mayores que las protegen.

Algunos ancianos y ancianas, envejecidos o lisiados prematuramente por deterioros físicos, más que por la edad en sí, toman sol en grupos. O bien, aislados, contemplan los prados de los valles... lejos... allá abajo, y las otras terrazas inferiores donde viven otros congéneres. Simplemente chusmean. O se interesan por la cacería que se ve, en lontananza, a través de los azulados tonos del velo atmosférico, a contraluz, sobre el inmenso verde tapiz de los prados, libre del reticulado geométrico de las parcelas actuales. A veces, bajan en socorro de algunos lesionados, producto de ocasionales peleas con habitantes de otra lejana sierra que, celosamente, cuidan sus territorios allende los grandiosos valles.

Es que la extensión de éstos les obliga a perseguir largamente las piezas de caza, en alarde de paciencia y sagacidad extremas. No hay límites o demarcaciones visibles, ni obstáculos en territorio llano, salvo algún arroyo o, en su caso, matorrales de curros. Por eso es fácil entrar inadvertidamente en territorio ajeno. Otras veces, la trabajosa y kilométrica persecución pedestre de la presa, les va otorgando a los cazadores cierto legítimo sentimiento de propiedad sobre la misma, y entran conscientemente en territorio ajeno en afán de recuperar lo que ya consideran propio, antes de darles caza. No siempre son bien interpretados por sus congéneres desconocidos.

Todo es muy relativo y difuso en esa incipiente sociedad sin códigos formales. Pero así como en algunos casos hay antagonismos y celos entre comunidades, en otros, existen sentimientos de cooperación y reciprocidad. Están tratando de aprender a vivir en sociedad. Nosotros, que estamos adelantados miles de años (¿o demorados?), todavía no hemos aprobado esa asignatura. Es la vida misma que les asoma, cada día, rudimentos de fe. Saber que, variando calidad o cantidad, la provisión natural siempre ha estado y ha de estar. Buen sentimiento. Malo es no comprender de dónde sale la provisión. ¿Por qué siempre hay?... ¿Quién la repone? Ni saber por qué, a veces, un hijo promesa de vida, arde en fiebre y cae, sin remedio, en brazos de la muerte o, pasado el trance, se recupera totalmente.

Una joven muchacha, con su bebé ya dormido y aún prendido al pecho, ensaya una extraña postura para llegar hasta su padre maltrecho, con un alimento que termina de sacar de entre las humeantes cenizas. El fogón circular, orlado de piedras, está siempre protegido de las lluvias en alguna oquedad de la montaña, pequeño y ventilado refugio hecho cocina... y santuario del fuego: un bien casi sobrenatural, también al cuidado de la mujer.

Así es la vida de esa comunidad... Día tras día... Cada uno individualmente diferente al otro... pero iguales en esencia. Es un existir apacible. Sienten fluir la vida y la disfrutan naturalmente o la sufren con sencillez y humildad. Asimilan lo que aprenden a medida que viven. Lo aprendido ha de servirles durante toda su existencia y representará, además, una valiosa herencia evolutiva y cultural para su descendencia.

Ni sobresaltos, ni apremios. No están preparados para ellos. Un modo de vida donde la Sabiduría es más necesaria que la Ciencia. En el curso de su tiempo, el módulo de cambio puede medirse en milenios y excepcionalmente en siglos y ellos, casi no lo advierten. Es casi imposible que lleguemos a comprenderlos, desde el lugar cronológico de observación en que estamos ubicados.

Sometidos, nosotros, a cambios que son importantes y muy frecuentes y se suceden en minutos y, a veces, en segundos. Donde la Ciencia, que es cosa barata, es más buscada que la Sabiduría, que es Don divino. En nuestra sociedad actual, esta subversión de valores éticos y morales es lamentable, alarmante y peligrosa. Hasta nos hemos acostumbrado a verla como progreso, cuando en realidad, es un claro signo de regresión cultural con severa incidencia en el desarrollo social.

Para nosotros cada avance tiene un precio. Para ellos cada avance tiene un rédito.

Nota

El Mordisco del Diablo, Ensayo, Autor Eduardo Néstor Gracia. Balcarce, Argentina. Pag, 3-6

Curro: Especie autóctona arbustiva de follaje penetrable únicamente por el viento, la lluvia y pequeñas aves. Su mata está compuesta sólo por ramas y robustas hojas que se vuelven leñosas y dolorosas lanzas ni bien dejan de ser brotes. Forman vallados naturales mucho más eficaces que los alambrados de púas actuales. A pié, sin curros ni sierras, era muy difícil poder acorralar y dar caza a un animal en pampa abierta. Esta planta autóctona, asociada naturalmente a estas sierras y sus valles, fueron grandes facilitadoras de la supervivencia de las primitivas castas humanas locales, optimizando la cacería exitosa con el recurso rudimentario de la chuza o la piedra arrojadiza, antecesora milenaria de las evolucionadas boleadoras.



Expreso mi sincero agradecimiento a la colaboración prestada por mi amigo Eduardo Néstor Gracia autor de la Monografía El Mordisco del Diablo.

lunes, 29 de junio de 2009

ORFEO Y EURÍDICE

Orfeo y Euridice por George Frederick Watts (1817-1904). Oleo, 56 x 76 cm.



Orfeo personaje de la mitología griega, hijo de Apolo y la musa Calíope. Hereda de ellos el don de la música y la poesía.

Según los relatos, cuando tocaba su lira, los hombres se reunían para oírlo y hacer descansar su alma.

Por ello enamoró a la bella Eurídice y logró dormir al terrible Cerbero, cuando bajó al inframundo a intentar resucitarla.

La historia más conocida sobre Orfeo es la que se refiere a su esposa Eurídice que a veces es conocida como Agriope.

Algunas versiones cuentan que mientras huía de Aristeo, u otras que mientras paseaba con Orfeo, fue mordida por una serpiente y murió.

En las orillas del río Estrimón Orfeo se lamentaba amargamente por la pérdida de Eurídice.

Consternado, Orfeo tocó canciones tan tristes y cantó tan lastimeramente, que todas las ninfas y dioses lloraron y le aconsejaron que descendiera al inframundo (catábasis).

Camino de las profundidades del inframundo, tuvo que sortear muchos peligros, para los cuales usó su música, ablandó el corazón de los demonios, e hizo llorar a los tormentos (por primera y única vez).

Llegado el momento, con su música ablandó también el corazón de Hades y Perséfone, los cuales permitieron a Eurídice retornar con él a la tierra; pero sólo bajo la condición de que debía caminar delante de ella, y que no debía mirar hacia atrás hasta que ambos hubieran alcanzado el mundo superior y los rayos de sol bañasen a Eurídice.

A pesar de sus ansias, Orfeo no volvió la cabeza en todo el trayecto, incluso cuando pasaban junto a algún peligro o demonio, no se volvía para asegurarse de que Eurídice estuviera bien. Llegaron finalmente a la superficie y, por la desesperación, Orfeo volvió la cabeza para verla; pero ella todavía no había sido completamente bañada por el sol, todavía tenía un pie en el camino al inframundo: Eurídice se desvaneció en el aire, y ahora para siempre.

Esta historia procede del tiempo de Virgilio, que fue el que introdujo el nombre de Aristeo. Sin embargo, otros autores también hablan de la visita de Orfeo al submundo; de acuerdo con Platón los dioses del infierno sólo le «presentaron una aparición» de Eurídice.

También según Platón, los dioses no le entregaron a su amante, porque les parecía que se mostraba cobarde, como buen citaredo, y no tuvo el arrojo de morir por amor, sino que buscó el medio de penetrar con vida en el Hades.



Orfeo y Eurídice

Video: Lila Calderón.
Pinturas universales con tema órfico.
Música: Gluck, "Orfeo y Eurídice".
Intérprete: Teresa Berganza.

Mito de Orfeo:

Orfeo fue el primer mortal capaz de desarrollar el arte de la música con la cual apaciguaba a los animales y era capaz de aplacar la ira de los dioses. Cuando creció, apareció un heraldo que le anunció el plan de Jasón de regresar el vellocino de oro y Orfeo se unió a ellos.

En la expedición de los Argonautas, Orfeo marcaba el ritmo de los remeros y logró anular el embrujo del canto de las Sirenas, entonando melodías más bellas para que la tripulación no fuese seducida por ellas.

Se casó con Eurídice, la cual muere el mismo día de la boda mordida por una serpiente.

El canto de Orfeo se vuelve triste para siempre.

Se le concede la oportunidad de bajar a los infiernos y recuperar a Eurídice, con el fin de oír nuevamente su música. Sólo se le pide que no se dé vuelva a mirarla hasta que hayan abandonado el inframundo. Orfeo no resiste y ya casi al salir del Hades se vuelve y ella desaparece para siempre.

Orfeo murió asesinado por las sacerdotisas de Dionisio.

Se menciona a Afrodita como instigadora para vengarse de Calíope a través de su hijo Orfeo.

Otra versión implica a Zeus, quien lo habría fulminado con un rayo.

Una vez muerto, la lira de Orfeo fue transformada en constelación y cuentan que su cabeza fue llevada por las corrientes marinas hasta la isla de Lesbos, donde siguió cantando, hasta que su alma pudo partir a los Infiernos a encontrarse con Eurídice.


Fuente
Wikipedia

Imagen
http://www.fmv-uba.org.ar

http://www.youtube.com/watch?v=kWvGVFFkD0o
Alineación al centro

martes, 9 de junio de 2009

LA YACURMANA

Vista de la Yacurmana de Chuquis





Desde la altura
por la orilla del alba
echas a andar tu destino
en tu salto Yacurmana.
CASCA
(Diosa azogue)

Libres viñedos,
nogales, cultivos,
se te ofrecen,
para que tus aguas recorran
por los depeñaderos.

Como sierpe azogue
te ondeas en la montaña
y entre los riscos
vas dejando tu seña.

De los arbustos, las hojas,
desprendiéndose de sus ramas
se embarcan en tu correntada
como un bajel de cristal.

Recorres acequias y la música canta bordeando tu orilla,
la aves te surcan como si fueran las ninfas, diosas de tus aguas.

Para ver tu salto magnánimo,
hace balcón en las peñas
el arbustivo infinito,
los pájaros, las flores,
cuando vas amansando las piedras
con tus potros cristalinos.

Salto, a salto te despeñas,
como gimiendo tus aguas
y se transorma en espuma
tu sierpe de plata.

¡Yacurmana diosa del agua!
Como un suicidio blanco azogue
son tus aguas.


LUIS CASCA OLIVERA
de la (Vieja estación del alma)

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/02/la-yacurmana.html

jueves, 14 de mayo de 2009

EL ÁRBOL DE JENENÉ

Emberá significa literalmente: “La gente del maíz”.

EL MITO SOBRE EL ORIGEN DEL AGUA

Karagabí fue el creador del hombre y de todo cuanto existe, menos del agua. Sabiendo Karagabí la importancia que tenía el agua para su pueblo, le pidió a su padre que le enseñara a conseguir el agua. Su padre le dio una varita que al golpearla contra dos piedras, por la mitad salía un hilito de agua. No obstante su padre le advirtió que no la derrochara pues era escasa y debía alcanzar para todos. Entonces Karagabí le transmitió a los Embera que todos los días fueran a recoger el agua, muy de mañanita, que el estaría allí repartiéndola. Y así fue. Los Embera iban y hacían cola con una totuma y Kara¬gabí las llenaba. Y así fue por mucho tiempo. Karagabí no podía darles más de lo que brotaba de las dos piedras.

Así sucedían las cosas entre los embera de Karagabí, hasta que un día vieron aparecer a un indio que nadie había visto antes, trayendo agua y pescado en abundancia. La gente embera estaba sorprendida.

Entonces se fueron donde estaba Karagabí y le dijeron:

“Usted es nuestro padre y creador. Usted debe saber de dónde se saca tanta agua”.

Karagabí ante el alboroto de la gente y temiendo una rebelión les dijo: “Tengan paciencia, voy a averiguar”.

Y así hizo. Karagabí le siguió el rastro al indio que iba derechito al cerro Kugurú. Allí el indio abrió una puerta grande en una roca. Antes de que se cerrara Karagabí se convirtió en colibrí y se coló por ella. Una vez adentro Karagabí vio una laguna inmensa, como nunca antes había visto en su vida. En esa laguna había peces de todos los colores y tamaños. Como el indio sacó una vara para pescar, Karagabí, que quería seguirle la pista hasta el final, se convirtió en pez y mordió el anzuelo. El indio sacó el pez y comenzó a golpearlo con un manduco, pero el pez no moría y el indio seguía dándole garrote. Al fin se quedó quieto y se lo llevó a la casa para ahumarlo. Cuando el pescado sintió el calor comenzó a brincar y fue allí cuando el indio se dio cuenta que se trataba de Karagabí que estaba jugando con el y salió corriendo del susto.

Karagabí entonces se convirtió en tigre y lo alcanzó. Karagabí lo “frentío de una”:

“Te voy a preguntar cuatro veces ¿de dónde sale tanta agua y tanto pescado?”.

El indio dijo cuatro veces que no sabía. Entonces Karagabí le dijo:

“Te voy a preguntar una sola vez ¿me das el agua y el pescado que necesito para mi gente?”.

Y el indio respondió otra vez que no.

Entonces Karagabí le pregunto:

“¿Por qué mezquinas el agua, no te das cuenta que es un bien que hay que compartir?”.

El indio se quedó callado y miró para la montaña haciéndose el bobo, como si la cosa no fuera con él. Entonces Karagabí, que ya estaba perdiendo la paciencia le dijo:

“Te voy a dar una última oportunidad para que respondas ¿me das el agua?”.

Y otra vez el indio respondió que no. Entonces Karagabí lo agarró por el pecho y le dijo:

“Como eres mezquino te convertirás en Jenzerá”.

Es por eso que desde entonces las hormigas no pueden tomar agua y tienen que cargarla en gotas sobre el pico.

El pueblo embera quedó contento con este castigo y se fueron con Karagabí a la laguna. Pero cuando llegaron al cerro no encontraron nada. Todo se había transformado en una selva muy espesa. Y en vez de la laguna había un jenené inmenso que llegaba hasta el cielo y oscurecía todo. Entonces fue cuando Karagabí se dio cuenta que jenzerá tenía mucho poder y también quería jugar con él, convirtiendo a la laguna en un Jenené.

Karagabí reunió entonces a toda su gente y les preguntó:

“¿Qué podemos hacer para derribar este jenené?”.

A lo cual la gente respondió: “No sabemos, no podemos decidir”.

Entonces Karagabí ordenó que se llamara a todos y que ninguno faltara. Y que cada uno trajera hachas de piedra. Así fue que todos madrugaron y empezaron a darle hacha para tumbar al jenené.

Pero el palo era muy fuerte y las hachas rebotaban. Entonces Karagabí mandó a hacer hachas más finas, que parecían de metal. Y así lograron abrirle un corte al árbol. Ya entrada la noche Karagabí decidió suspender el trabajo para reanudarlo al día siguiente. Pero al día siguiente observaron que el corte que habían hecho se había cerrado.

“Esto no puede ser” dijo Karagabí “empecemos de nuevo”.

Pero al otro día cuando volvieron el árbol se había cerrado de nuevo.

Y así sucedió durante varios días.

Entonces Karagabí llamó a los mejores guerreros y ordenó montar guardia durante la noche. Así se dieron cuenta que bocorró le avisaba a jenzerá de lo que estaba haciendo Karagabí y su gente y venía a sanar al jenené.

Karagabí furioso lo aplastó con el pie y le dijo:

“De ahora en adelante tu tendrás que cuidar el agua”.

Es por eso que el sapo vive a la orilla de los ríos y lagunas y como quedó aplastado ya no puede caminar como antes, sino brincar.

En vista de todo esto, Karagabí escogió a los hombres más fuertes de su pueblo para trabajar día y noche y cuando estos estuvieran descansando, los guerreros montaban guardia para que jenzerá no pudiera tapar el corte. Pero jenzerá que era muy astuto logro colarse por las ramas de otro árbol y le puso una varilla de piedra al corazón de jenené para que este no se cayera.

Al ver Karagabí que las hachas rebotaban o se quebraban contra el corazón de jenené, mandó a hacer un hacha inmensa de oro que mandó a traer de muy lejos. Y allí sí se pudo entrar al corazón de jenené. El árbol comenzó a ladearse pero no se caía, porque jenzerá lo había amarrado con un bejuco a otros árboles.

Karagabí llamó entonces a la familia de los micos, que antes eran gente embera. Primero llamó a zsrua y le ordenó que subiera al árbol y mirara que pasaba. Pero este no pudo subir mucho y se devolvió.

Entonces Karagabí sentenció:

“Ustedes los zsrua serán siempre así, perezosos”.

Después llamó a yerré. Este subió pero no pudo llegar hasta la cima, pues se entretuvo mucho en el camino. Karagabí sentenció:

“Ustedes los yerré serán siempre así, juguetones y distraídos”.

Luego le tocó el turno a mizsurrá. Pero este subió solo unos metros y se asustó. Karagabí sentenció:

“Ustedes los mizsurrá serán siempre así, miedosos”.

Llamó entonces a u’nra, pero esta tampoco pudo.

En fin muchos animales de la familia de los micos hicieron el intento pero no pudieron. Sólo cuando le tocó el turno a la ardita, esta si pudo cortar el bejuco, pero el árbol tampoco cayó, pues entretanto jenzerá lo había amarrado con otro bejuco más arriba.

Karagabí mandó a llamar a chidima, pero este puso la condición de que tenía que tirar una fruta desde lo alto y llegar primero que ella al suelo. Y esto repetirlo por cuatro veces. Una vez repetidas las cuatro pruebas con éxito, chidima pidió un machete de 25 kilos para cortar el bejuco. Ya en lo más alto del árbol chidima gritó que todo el mundo tenía que retirarse a lo más alto de la montaña. Cuando todos se retiraron, Karagabí se retiró a la cima de Kugurú y dio la orden a chidima de cortar el bejuco.

Cuando el árbol comenzó a caer se despejó el cielo y se oyó un gran estruendo. El agua comenzó a brotar por todas partes del árbol.

Las ramas de Jenené cayeron sobre la montaña. Y el tronco y la raíz cayeron lejos. Donde estaban las raíces se formo el mar. El tronco se convirtió en el río Keradó. Las ramas más gruesas se convirtieron en los ríos Iwagadó y Kuranzadó, las menos gruesas en los ríos Manso y Kiparadó.

Jenené tenía unas flores muy grandes y redondas. Todas estaban cargadas de agua. Al caer el árbol se abrieron formando inmensas Evazo¬zoabañia, como la grande de Lorica, la de Betancí, y otras más pequeñas.

Todos los embera quedaron maravillados.

Karagabí “testamentó”: “Esto ha sido fruto del esfuerzo de todos los embera y debe conservarse así para siempre”. Yo estaré vigilando para que esto se cumpla. ¡El embera que no cumpla este mandato será castigado!”.

Karagabí escogió a los hombres más firmes de su pueblo Embera y los convirtió en zhaberara. Estos hombres recibieron el encargo de cuidar las ciénagas y ríos y garantizar que estén allí para beneficio de todos.
Así fue que llegó el agua a todas partes y se llenaron los ríos, lagunas y ciénagas de peces.

Nota:
Kimy Pernía Domicó; Luis Angel Domicó; Efraín Jaramillo dicen: Aquí estamos presentando una versión muy resumida de este mito. Para su mejor comprensión en español se corrigió el lenguaje. No obstante tenemos las grabaciones y se piensa publicar el texto tal como fue narrado por los embera katio del Alto Sinú.
Kimy Pernía Domicó; Luis Angel Domicó; Efraín Jaramillo: Colectivo de trabajo Jenzerá. Informe Movilización cultural del pueblo Embera Katío del Alto Sinú. 2001
Karagabí. Es el principal héroe cultural de los embera.
Kugurú. Cerro donde nace el río Sinú y que los kampunía (blancos) llaman “Tres Morros”.
Jenzerá. Hormiga
Jenené. Árbol grande
Bocorró. Sapo
Zsrua. El mico cotudo o berreador
Yerré. Mico negro
Mizsurrá. El mono machín o mico cariblanco
U’nra. Marteja
Chidima. Mono piel rojita
Keradó. Río Sinú
Iwagadó. Río verde
Kuranzadó. Río Esmeralda
Kiparadó. Río Cruz Grande
Evazo¬zoabañia. Ciénagas
Zhaberara. Guardianes de las lagunas y ciénagas

Por Kimy Pernía Domicó; Luis Angel Domicó; Efraín Jaramillo para http://www.semillas.org.co/sitio.shtml?apc=d1a1--&x=20154533

Imagen http://www.panamachagres.net/?cat=27

viernes, 3 de abril de 2009

LOS HUACHICHILES

Petroglífos, figuras geométricas, humanas, soles y cometas plasmados por los huachichiles.
Valle de Narigua

En la región de Guanamé y Venado (ahora municipio de San Luis Potosí) existen leyendas acerca de los nativos huachichiles que se levantaron en armas rudimentarias pero muy eficaces contra los hacendados y encomenderos españoles a finales del siglo XVIII.

Aunque los españoles no podían esclavizar a los huachichiles, sí lograban atrapar a algunos integrantes de otras tribus y clanes, como los bocala, los tamasecos.

Los huachichiles, sin necesidad de una ideología política, sin conocer los pormenores de la Ilustración que llegó de Europa con gente como Gillén de Lampart y encontró eco con Miguel Hidalgo y muchos partidarios, aquellos huachichiles iniciaron su propia lucha, totalmente ajenos a lo que ya se gestaba en los núcleos poblacionales más importantes de la Nueva España. Su levantamiento fue sofocado por los ejércitos realistas, los cuales no pudieron aniquilar a los revoltosos que lograron huir para, años más tarde, reagruparse y entrar de lleno en lo que se llamaría la Guerra de Independencia.

Nota

En el Valle de Narigua se puede admirar el arte de los huachichiles, quienes plasmaron en petroglifos figuras geométricas, humanas, soles y cometas cuyo significado aún es un misterio.


http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/09/una-joven-huachichil-y-un-muchacho.html

lunes, 5 de enero de 2009

EL SOMBRERÓN


"La que me hizo esperar toda la vida
puede hacerme esperar toda la muerte,
pero vendrá a buscarme".

(Miguel Ángel Asturias)

(Fragmento) [/i]

La noche se quejaba de dolor de estrellas. En la ciudad el silencio caminaba de puntillas por las polvorientas calles. Todo callado. Nada de ruido. Nada de nada.

Por el barrio de la Parroquia vieja, sobre esas calles sin empedrar, pocas personas se atrevían a deambular. De pronto se escuchó el caminar pausado de unas mulas que anunciaban la llegada de alguien. A su paso el ladrar de los perros se convertía en llanto.

Se vislumbró la imagen de un carbonero pequeñísimo, vestido de negro y con un cinturón brillante, botines de charol y al hombro una guitarrita de cajeta. Sobre su cabeza, un enorme sombrero de alas anchas que casi lo ocultaban por completo.

El pequeño hombrecillo atravesó el atrio de la iglesia de Nuestra Señora de Candelaria, dobló por la Calle de la Amargura y se detuvo frente a un viejo palomar. En un poste torcido amarró a sus mulas y empezó a cantar:

Los luceros en el cielo
Caminan de dos en dos
Así caminan mis ojos
Cuando voy detrás de vos
Aquel atrevido que llevaba serenata a tan altas horas de la noche seguía cantando:
Eres palomita blanca
Como flor de limón,
Si no me das tu palabra
Me moriré de pasión.

Los vecinos del Barrio de la Candelaria empezaron a murmurar sobre el atrevido pretendiente que creían le cantaba a Nina, una hermosa joven de ojos verdegris chispeantes y cabellos largos color miel.

Caía la noche y las serenatas se repitieron, el misterioso enamorado seguía sembrando coplas en la puerta de la casa de Nina.

Te quiero más que a mis ojos
Más que a mis ojos te quiero
Pero quiero a mis ojos
porque mis ojos te vieron

Nina se conmovía profundamente con el canto de su pretendiente a quien nunca había visto, hasta que un día abrió su ventana y el pequeño enamorado pudo por fin entrar.

Todos querían conocer al hombre que cortejaba a Nina y una noche la vieja Matilde se acurrucó tras la ventana de su casa y pudo ver al pequeño carbonero de gran sombrero, con su patacho de mulas y su guitarra de cajeta entrando por la ventana de Nina.

-¡Jesús de las Misericordias nos ampare! ¡Es el mismísimo Sombrerón! Con razón está tan flaca la pobre.

Las vecinas corrieron a casa de la nía Chayo, mamá de Nina, para advertirle del peligro que corría su hija.

¡Ay, Dios mío! ¡Con razón está tan desmejorada!

-Llévesela de aquí nía Chayo, (le aconsejaban) porque el duende nunca la va a dejar en paz y menos ahora que Nina le hizo caso.

En efecto, se llevó a Nina del Barrio de la Candelaria y la internó en el convento de las Monjas Catarinas.

La primera noche que llegó El Sombrerón en busca de su amada y no la encontró se asustó tanto que regresó rápidamente por la misma calle y se perdió en una carrerita llena de angustia.

Mientras tanto, Nina rezaba ante el altar de Santa Catarina y soñaba con su joven enamorado.

Cuando entraba a su celda, después de cumplir con los oficios, escuchaba con claridad el taconeo de sus zapatitos y la miel de su voz inflamada de amor.

Sus enormes ojos se cubrían de amargura con la única esperanza de volver a escuchar el sutil canto de El Sombrerón.

Tras los grandes muros del convento, la hermosa morena de grandes ojos se fue apagando con lentitud hasta que en la noche de Santa Cecilia, en el mes de noviembre, se durmió para siempre.
Las madres Catarinas acongojadas la velaron en la capilla del Señor Sepultado y luego entregaron el cuerpo a la madre, la tamalera de la Calle de la Amargura.

La angustiada madre llevó el cadáver de su hija al barrio para el velorio. Muchos amigos se hicieron presentes para despedirse por última vez. Afuera la noche oscura, estaba tan helada que el viento se hacía astillas contra las ramas de los árboles del Cerro del Carmen.

En el reloj de la casa habían sonado ya las ocho de la noche, cuando por la Calle de la Parroquia, apareció un hombrecito con su guitarra y sus cuatro mulas. El Sombrerón corría por la Calle de la Amargura para llegar a la casa de su amada.

Gruesas lágrimas resbalaban por debajo de su anchísimo sombrero. Lágrimas de dolor que se pulverizaban en el silencio. El llanto se escuchaba por toda la casa y toda la gente empezó a llorar condolida por el sufrimiento de El Sombrerón.

Ay. Ay
Mañana cuando te vayas
Voy a salir al camino
Para llenarte el pañuelo
De lágrimas y suspiros

Ningún viejo recuerda ahora, en qué momento se apagó aquel llanto, pero aseguran que desde entonces todas las noches de Santa Cecilia, aparecen amarradas a un poste de luz, cuatro mulas cargadas con redes de carbón y en el cementerio se escucha una triste copla:

"Corazón de palo santo
ramo de limón florido
¿por qué dejas en el olvido
a quien te quiera tanto?"

Y es que se cuenta que El Sombrerón nunca olvida a las mujeres que ha querido.

domingo, 9 de noviembre de 2008

BALDER

Imagen de Baldur en una ilustración de 1893 de una edición sueca del Elder Edda, «Baldrs draumar»

En la mitología nórdica y germana, Baldr es un dios y el segundo hijo de Odín.

Baldur: en feroés e islandés modernos,
Balder: en danés, inglés, noruego y sueco modernos,
Baldr: forma opcional en idioma inglés.


Edda prosaica

En la Gylfaginning, Baldr está descrito de esta manera:

«El segundo hijo de Odín es Baldr, y hay cosas buenas que decir sobre él.

Él es el mejor, y todos lo alaban; es tan hermoso en sus facciones, y tan brillante, que la luz se proyecta de él.

Hay una hierba que es tan blanca que se compara a su ceja; de todos los pastos, es el más blanco, y de él podrás juzgar su belleza, tanto en cabello como en cuerpo.

Es el más sabio de los Æsir, y el que mejor habla y con más gracia; y es tal la calidad que asiste, que nadie puede contradecir su juicio.

Habita en un lugar llamado Breidablik, que es el cielo; en dicho lugar, nada sucio puede ser»


(Traducción libre de la traducción de Brodeur)

De Wikipedia, la enciclopedia libre

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/08/odin.html


viernes, 17 de octubre de 2008

VIRGEN DE LORETO

Santuario de la Virgen de Loreto, Santiago del Estero, Argentina


La Santa Casa de Loreto


"La Santa Casa de Loreto es el primer Santuario internacional dedicado a la Virgen y, por varios siglos, autentico centro mariano de la Cristiandad "

(Juan Pablo II, VII Centenario Lauretano, 1994)

Según la tradición, la casita de Nazareth donde vivieron Jesús, María y José, fue trasladada en 1291 "por ministerio angélico" primeramente a Terssato, en tierras croatas, y poco después en 1294 a una colina en un bosque de laureles en Ancona, Italia, a orillas del Mar Adriático. La expulsión de los cruzados de Palestina luego de la perdida del puerto de Accon, produjo el hecho milagroso de su traslación para evitar su profanación.

En efecto, el Santuario de Loreto conserva la Caza Nazarena de la Virgen donde se produjeron los misterios de la Inmaculada Concepción, los Esponsales con San José, la anunciación del Ángel a María, y la Encarnación del Hijo de Dios.

En la actualidad, sobre el altar de la Basílica se lee en letras de oro; "Aquí el Verbo se hizo carne".

Estudios históricos y arqueológicos han comprobado que la antigua casa de María estaba constituida en dos partes; una gruta excavada en la roca, que se venera en la Basílica de la Anunciación de Nazareth, y una casita de mampostería adosada a la gruta.

El avance musulmán de principios de 1290 en Tierra Santa obliga trasladar la estructura adosada para intentar conservarla en su integridad simbólica para la Cristiandad.

Excavaciones arqueológicas efectuadas bajo la Santa Casa (1962-1965) y estudios filológicos e icnográficos han avanzado en la hipótesis que la estructura loretana fue transportada sobre naves por mar, probablemente por los cruzados en su afán de proteger la reliquia.

La Santa Casa de Loreto por su estilo de construcción propio a la forma de escuadrar la piedras de los Nabateos, difuso en Palestina en los tiempos de Jesús, y dibujos grabados en las mismas juzgados como de claro origen judaico-cristiano muy similares a los encontrados en Nazareth ha confirmado además de comparaciones técnicas, que tiene coexistencia y contigüidad con la gruta que se venera en la basílica Nazarena.

La antigua casa de la Sagrada Familia, Jesús, María y José, estaba constituida solo por tres paredes, ya que la parte oriental encastraba con la gruta de piedra. Las tres paredes originarias de levantan tres metros de la tierra.

Actualmente la Santa Casa se encuentra debajo del crucero de la basílica lauretana, mide en su interior 9.52m de largo, 4.10 de ancho y 4.32 de alto. Encerrada como perla en su concha en un estuche de mármol, realizado por Julio II para sustituir el llamado muro de ladrillos de "los recanatenses" (siglo XIII) sobre diseño de Bramante y otros artistas del renacimiento italiano. Arden alrededor de esta estructura diez lámparas de oro y cuarenta de plata. Una bóveda fue agregada en 1536 para lograr un ambiente mas apto al culto.

La custodia de la Santa Casa y el culto de la Basílica fueron encomendado a los PP Capuchinos.

Muchos Santos y especialmente los Reyes de España han rendido culto a este Santuario durante siglos.

Tal era su veneración, que en la gran cúpula de la suntuosa basílica se ha perpetuado el voto de las tripulaciones de Cristóbal Colon que promete visitar Loreto si regresare triunfante en su viaje a lo desconocido.

Por las gracias recibidas en 1493 Pedro de Villa en representación del Almirante cumple su voto regresando a Loreto del viaje que descubriera América.

En 1798 el Santuario es profanado por la invasión francesa y la imagen relegada de un museo de antigüedades de Paris. En 1801 Napoleón restituye la imagen de Nuestra Señora, oportunidad en que SS Pió VII la corona canónicamente.

En la noche del 22 al 23 de Febrero de 1921 se incendia la Santa Casa perdiéndose la imagen de la Virgen y ocasionando otros daños, pero la casita de mantiene intacta. Se manda esculpir otra imagen nuevamente en cedro libanés y es posteriormente coronada por SS Pió XI.

En consideración al "vuelo milagroso" que hiciera la Santa Casa para ser rescatada de Tierra Santa en 1291, y a poco menos de 20 años del primer vuelo del hombre, el 24 de Marzo de 1920, fiesta de San Gabriel Arcángel, SS Benedicto XV, a pedido de cardenales y obispos de todo el mundo, declara a la Virgen de Loreto Patrona Principal de la Aviación Universal.


Nuestra Señora de Loreto en Santiago del Estero


Si bien para América no era extraña la devoción mariana, difundida en sus advocaciones de La Merced por los mercedarios, la Inmaculada por los franciscanos, del Rosario por los dominicos y Loreto por los jesuitas, y considerando que varios pueblos a lo largo del continente llevan el nombre de Loreto, es el Santuario de Nuestra Señora de Loreto en Santiago del Estero el que recibió y recibe la adhesión permanente de los devotos lauretanos.

Loreto está a 55 Km. de Santiago del Estero capital, antiguamente nace como una villa sin nombre alrededor de la devoción a la Virgen de Loreto, ya conocida en el siglo XVI como la madre milagrosa, mamay nokaf, adorada en aquellos tiempos en el rancho de la india Lula Paya.

La imagen original de Nuestra Señora llego a nuestra tierra traída desde el sur por los jesuitas que hicieron un alto en Capilla Vieja o Paraje, donde luego se erigiría la antigua villa alrededor de su devoción e indudablemente es la autentica fundadora de la Villa de Loreto en Santiago del Estero.

Loreto, cuna de las familias mas tradicionales, fue también tierra de la familia materna del General Belgrano y lugar donde se dio el histórico encuentro entre San Martín y Belgrano.

La introducción al continente de la advocación mariana Virgen de Loreto fue obra de los jesuitas alrededor de 1589. Así denominaron al primer colegio de Buenos Aires y al Seminario de Córdoba, siendo también la imagen que preside la Catedral mendocina. Su devoción proviene del culto a la Santa Casa de Nazaret o Nuestra Sra. de Loreto.

En 1731 Doña Catalina Bravo de Zamora manda construir una capilla para resguardar la imagen, reconstruida por su nieto en 1750, Don Baltasar de Islas.

El antiguo asentamiento se veía asediado por inundaciones que obligaban a traslados más o menos permanentes.

Habiéndose divido el antiguo Curato de Tuama en 1793 por obra del Obispo Moscoso se erige en parroquia a Loreto y se construye una nueva iglesia que fue remplazada en 1830 por el templo que levanta el Gobernador Juan Felipe Ibarra.

El Presbítero Pedro Francisco de Uriarte, prócer de la independencia, fue el primer cura párroco de la parroquia Loretana hasta 1839.

El templo actual data de 1904 ultimo traslado después de una inundación que asolara la población, la imagen fue salvada de las aguas por el Pbro. Juan M Retambay que años después seria Monseñor.

En el altar mayor se encuentra la imagen de la Virgen escoltada por cuatro ángeles, al pie de este altar la losa funeraria que cubría la tumba de Pedro Francisco de Uriarte.

También se encuentra el sepulcro de Doña Honorata Herrera de Bravo que posibilita según se cree la primera procesión de la Virgen, el 10 de Diciembre de 1896, fecha grabada en la espalda de la imagen.

Entre sus tesoros se encuentra la histórica custodia de la reducción de petacas para solemnizar el culto además de un incensario de la Compañía de Jesús adquirido por Uriarte para completar la liturgia en 1811 aunque ya estaba en poder de la parroquia desde 1767 a través de Don Nicolás Villacorta y Ocaña , depositario de los bienes jesuitas.
También en el antiguo templo existían varias tallas antiquísimas que completaban la imaginería.

Por gestión del párroco Prudencio Areal Alonso, el 13 de Marzo de 1903 SS León XIII agrega el Santuario de Nuestra Señora de Loreto en Santiago a la Santa Casa de Loreto. Por estas letras Apostólicas, el cardenal Mariano Rampolla comunicaba que al santuario santiagueño le están concedidas todas las gracias e indulgencias idénticas a los santuarios de San Juan de Letrán; Santa María la Mayor; San Pedro y San Pablo en Roma; Santiago en Galicia; San Miguel en Gargano, los santos lugares en Jerusalén y todas las demás basílicas y santuarios del mundo.

El 10 de Abril de 1942 es coronada la imagen santiagueña por el Obispo José Weimann con una corona de oro y piedras preciosas sobre la cabeza de la imagen y el Niño Jesús.

El 10 de Diciembre de 1961 el Brigadier General Jorge Rojas Silveyra coloca a la antigua imagen la faja de brigadier general por ser, la veneración mariana de mayor data en el país bajo la advocación Patrona de la Aeronáutica.


Algunos conceptos extraídos del folletín "El Santuario de Nuestra
Señora de Loreto en Santiago del Estero" Pbro. Gerardo D.A
Montenegro, 1995.
Marcelo Urtubey
Santiago del Estero, 451 años de su fundación.