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domingo, 4 de abril de 2010

LA TUNDA



La Tunda: Es una leyenda propia de las poblaciones costeras del océano Pacífico en Colombia, especialmente del departamento del Chocó.

Según los relatos, La Tunda, una mujer que nació como fruto del amancebamiento del diablo con una bella negra de la cual se enamoró en una noche de currulao. Sin embargo hay otras versiones.

Esta mujer legendaria tiene un pie humano y otro en forma de molinillo o de tingui-tingui (raíz de un árbol) el cual esconde hábilmente cuando se enfrenta a alguien. La única forma de conocerla es descubriendo su pata de molinillo.

La Tunda se lleva a los bebés no bautizados, a los niños desobedientes, a los maridos trasnochadores e infieles y a jóvenes hombre o mujeres, a los confines del monte, en donde el desafortunado pierde todo sentido de orientación, para convertirlos en sus amantes.

La Tunda engaña a sus víctimas tomando la apariencia de sus madres o de un pariente cercano, o de una mujer bonita, para que la sigan al monte. A veces se aparece en una casa y hace creer a los niños solos que es su mamá que viene a contemplarlos.

Ya en sus dominios, a los “entundados” los alimenta con camarones y cangrejos que cocina dentro de su cuerpo. La Tunda con sus malos olores emboba a sus víctimas, los convierte en sus amantes idiotizándolos.

Una persona «entundada» es aquella que es llamada por la Tunda con su nombre, y paso a paso se la lleva a la selva y allí la entunda.

Los “entundados” aprender a amar a dicha mujer y rechazan a los humanos. Para poder rescatarlos de la Tunda, es necesario formar una comisión con el padrino y la madrina del “entundado”, un sacerdote, amigos y otros familiares. Todos ellos se internan en el monte tocando tambores (cununos y bombos), quemando pólvora, disparando escopetas, rezando las oraciones y diciendo palabras soeces para que ella desaparezca.

La Tunda, al verse atrapada, muerde, patea, escupe y gruñe como un marrano. En ocasiones, cuando la Tunda se aleja, un fuerte aguacero cae sobre toda la región y para aplacarlo hay que rezar la oración de Santa Bárbara:

Santa Bárbara, santa flor
en la cruz del salvador
cuando retumbe el trueno
Santa Bárbara nos guarde
por la virtud que ella tiene
que nos libre de los rayos.

La Tunda también hace perder a los caminantes de las orillas del mar, haciéndolos desviar su camino al hacerlos perder en medio de las palmeras y los árboles, y siempre que se hace el intento de regresar al caserío, se vuelve al mismo punto desde donde se perdieron.

Algunos dicen que la Tunda es un ser que experimenta sentimientos humanos, se enamora, se queja y odia, especialmente a los niños. A pesar de sus sentimientos y acciones humanas, la Tunda tiene poderes sobrehumanos, pues es ella quien produce la conjugación de sol y lluvia, y cuando esto pasa la gente del Pacífico dice que: “la Tunda está pariendo”.


Escrita por Eblyn Zulema Espinosa.

miércoles, 15 de julio de 2009

EL CONVIDADO


En una lujosa mansión, habitaba solo con sus criados un joven caballero apuesto y valeroso. Poseía una gran fortuna heredada de sus padres que el joven derrochaba continuamente en fiestas y devaneos amorosos. No tenía temor a Dios ni al diablo, siempre estaba envuelto en disputas y retos.


Un día paseaba por el campo deseoso de encontrar alguna aventura nueva.


De pronto, destacando sobre el verdor de la hierba, encontró una calavera humana. Sin respeto alguno, le dio un puntapié, la hizo rodar, jugó con ella y se burló de los restos; cuando ya se marchaba, se volvió y le dijo:

-Calavera, esta noche estás invitada a cenar conmigo.


Con voz de ultratumba, la calavera le respondió:

-No os voy a despreciar, estad seguro de que esta noche iré cenar con vos.


Muy impresionado quedó el caballero ante aquella respuesta sepulcral, marchando muy preocupado y triste, repasando sus muchos y grandes pecados que ahora le pesaban de una forma jamás sentida.


Tan angustiado se sentía que a la mitad del camino, dirigiéndose a un convento, pidió confesión. El sacerdote escuchó también cual había sido la causa de su conversión... aquella extraña calavera. El confesor le dio la absolución y le impuso varias reliquias, entre las cuales se encontraban un trozo de la cruz de Cristo. Más reconfortado, marchó el caballero a casa.


Esperó pacientemente que llegara la noche y la hora de la cena. Al anochecer se oyeron unos aldabonazos y envió al criado a abrir la puerta, pensando que podía ser algún amigo...


Desde la habitación en que se encontraba pudo oír como se abría la puerta y una voz cavernosa decía así:

-Dile a tu amo que he venido a cenar con él, que me invitó esta mañana.

Serenamente, el caballero dijo:

-Déjale entrar, será bien recibido.


Por la puerta apareció un esqueleto que infundía terror. Le seguía el criado, pálido y demacrado, casi a punto de desmayarse de miedo.


El caballero, aún también preso del pánico, tenía una gran serenidad y fortaleza, confiando en las reliquias que el sacerdote le había dado. Acercándose a la calavera, le invitó amablemente a sentarse en su mesa y a participar de su cena.


Más la calavera le dijo que no quería cenar, que había ido a llevárselo a la iglesia donde ella también lo iba a invitar. Sin atreverse a contrariarla, el caballero la siguió. El reloj daba las doce campanadas de medianoche... la iglesia estaba desierta y, en medio de ella, había una mesa preparada, alumbrada por la tenue luz de una vela. Junto a la mesa, una losa levantada mostraba una sepultura abierta.


La calavera le dijo al joven:

-Ven conmigo, cenaremos juntos, que yo te invito.


Pero el joven declinó acercarse, y le dijo:

-Todavía no tengo licencia de Dios y no quiero enterrarme vivo.


Furiosa, la calavera le respondió:

-Si no llevaras unas reliquias que representan a Cristo, quieras o no te haría quedar ahí dentro para siempre, donde ibas a sufrir eternos martirios. Yo en la tierra fui profano e incrédulo como tu, sin respetar nunca nada sagrado. Como castigo me veo penando por los siglos de los siglos. Cuando te encuentres un hueso humano, llévalo a enterrar en sagrado, piadosamente mientras rezas un padrenuestro por su alma. Que mi pena te sirva de escarmiento, esto es lo que debes hacer, si quieres que los demás lo hagan contigo, porque serás medido con la misma medida que midieres.


Cuando terminó de hablar, se metió en la sepultura, cayendo pesadamente sobre ella la losa levantada.


Después de este incidente, el caballero, totalmente arrepentido, tuvo una vida ejemplar hasta el resto de sus días.

lunes, 17 de marzo de 2008

EL FUTRE

Dibujo Jorge Bernard.

Esta leyenda mendocina, se sitúa en Puente del Inca, Mendoza, Argentina, y de ahí con diversas variantes, se extendió a otros puntos de la provincia y San Juan.

Hay por lo menos dos versiones. Una dice que se trataría de un inglés bien vestido (de ahí su nombre, pues se llama “futre” en Cuyo, a toda persona que viste elegantemente) que, tras haberlo perdido todo en la sala de juegos del hotel de esa localidad, salió vestido de frac en plena noche y se perdió entre los cerros nevados.

La otra versión dice que se trataba de un hombre humilde que trabajaba en el ferrocarril, que fue asesinado y decapitado por el amante de su esposa en la misma estación de Puente del Inca.

Unos dicen que éste anda de noche con la cabeza en la mano y un hacha en la otra, amenazando a los que encuentra, mientras otros aseguran que se trata de un espectro inofensivo.

En ambas versiones a veces el Futre aparece a caballo.