Mostrando entradas con la etiqueta SUMERIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SUMERIA. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de febrero de 2011

INANNA Y ERESHKIGAL


EL CAMINO DE LAS PRUEBAS


Joseph Campbell

La narración más antigua que se conoce del paso por las puertas de la metamorfosis es el mito sumerio del descenso de la diosa Inanna al mundo inferior:

Desde la “gran altura” ella dirigió su pensamiento a la “gran profundidad”,
La diosa, desde la “gran altura”, dirigió su pensamiento a la “gran profundidad”,
Inanna, desde la “gran altura”, dirigió su pensamiento a la “gran profundidad”.
Mi señora abandonó el cielo, abandonó la tierra, descendió al mundo inferior,
Inanna abandonó el cielo, abandonó la tierra, al mundo inferior descendió.
Abandonó el dominio, abandonó el señorío, al mundo inferior descendió.
Se adornó con vestiduras y joyas reales. Ató a su cinturón los siete divinos secretos. Estaba preparada para entrar a “la tierra de donde no se vuelve”, el mundo inferior de la muerte y la oscuridad, gobernado por su hermana y enemiga la diosa Ereshkigal.

Temerosa de que su hermana la matara, Inanna instruyó a su mensajero para que fuera al cielo y alzara un clamor y hablara por ella en el salón de asamblea de los dioses si después de tres días no regresaba.

Inanna descendió. Se aproximó al templo de lapislázuli y en la puerta encontró al jefe guardián quien le preguntó quién era y para qué había venido. “Soy la reina del cielo, el lugar donde sale el sol”, contestó.

“Si eres la reina del cielo –dijo él-, el lugar donde sale el sol, ¿por qué has venido a la tierra de donde no se vuelve? al camino de donde los viajeros no regresan ¿cómo ha podido guiarte tu corazón?”

Inanna declaró que había venido a asistir a los ritos funerarios del esposo de su hermana, el señor Gugalanna; por lo cual Neti, el guardián, le dijo que esperara mientras é iba a avisar a Ereshkigal.

Neti recibió instrucciones de abrir las siete puertas a la reina del cielo, y de actuar conforme a la costumbre quitándole en cada puerta una parte de su atavío.

Y le dijo a Inanna, la pura:

“Ven, Inanna, entra.”
Cuando pasó por la primera puerta
la shugurra, “corona de la sencillez”,
le fue quitada de la cabeza.
“Dime ¿qué es esto?”
“Extraordinariamente, oh Inanna, han sido
perfeccionados los decretos del mundo inferior,
oh Inanna, no investigues lo ritos
del mundo inferior”.
Cuando pasó por la segunda puerta,
le fue quitado el cetro de lapislázuli.
“Dime ¿qué es esto?”
“Extraordinariamente, oh Inanna, han sido
perfeccionados los decretos del mundo inferior,
oh Inanna, no investigues lo ritos
del mundo inferior”.
Cuando pasó por la tercera puerta,
le fueron quitadas del cuello
las cuentas de lapislázuli.
“Dime ¿qué es esto?”
“Extraordinariamente, oh Inanna, han sido
perfeccionados los decretos del mundo inferior,
oh Inanna, no investigues lo ritos
del mundo inferior”.
Cuando pasó por la cuarta puerta
le fueron quitadas las piedras brillantes de su pecho.
“Dime ¿qué es esto?”
“Extraordinariamente, oh Inanna, han sido
perfeccionados los decretos del mundo inferior,
oh Inanna, no investigues lo ritos
del mundo inferior”.
Cuando pasó por la quinta puerta
le fue quitado el anillo de oro de su mano.
“Dime ¿qué es esto?”
“Extraordinariamente, oh Inanna, han sido
perfeccionados los decretos del mundo inferior,
oh Inanna, no investigues lo ritos
del mundo inferior”.
Cuando pasó por la sexta puerta
el pectoral le fue quitado de su pecho.
“Dime ¿qué es esto?”
“Extraordinariamente, oh Inanna, han sido
perfeccionados los decretos del mundo inferior,
oh Inanna, no investigues lo ritos
del mundo inferior”.
Al pasar por la séptima puerta
todos los atavíos de señorío de su cuerpo
le fueron quitados.
“Dime ¿qué es esto?”
“Extraordinariamente, oh Inanna, han sido
perfeccionados los decretos del mundo inferior,
oh Inanna, no investigues lo ritos
del mundo inferior”.

Desnuda fue llevada hacia el trono. Hizo una profunda inclinación. Los siete jueces del mundo inferior, los Anunnaki, estaban sentados ante el trono de Ereshkigal y clavaron sus ojos sobre Inanna, los ojos de la muerte.

A su palabra, la palabra que tortura el espíritu,
la mujer enferma se convirtió en cadáver
y el cadáver fue colgado de una estaca. *

Inanna y Ereshkigal, las dos hermanas, luz y oscuridad, representan juntas, de acuerdo a la antigua forma de simbolismo, una sola diosa con dos aspectos y su confrontación compendia el sentido íntegro del difícil camino de las pruebas.




Isidora Bushkovski w/ Ariellah (UPDATED) @ Northern Lights


Inanna y Ereshkigal, las dos hermanas, luz y oscuridad, representan juntas, de acuerdo a la antigua forma de simbolismo, una sola diosa con dos aspectos y su confrontación compendia el sentido íntegro del difícil camino de las pruebas.

El héroe, ya sea dios o diosa, hombre o mujer, la figura en el mito o la persona que sueña, descubre y asimila su opuesto (su propio ser insospechado) ya sea tragándoselo o siendo tragado por él.

Una por una van rompiéndose las resistencias.

El héroe debe hacer a un lado el orgullo, la virtud, la belleza y la vida e inclinarse o someterse a lo absolutamente intolerable. Entonces descubre que él y su opuesto no son diferentes especies sino una sola carne.

S. N. Kramer, Sumerian Mithology, Filadelfia, 1944: La mitología sumeria tiene especial importancia para el occidente porque es la fuente de las tradiciones babilonias, asirias, fenicias y bíblicas, así como una influencia importante en las religiones de los paganos celtas, griegos, romanos, eslavos y germanos.

En Joseph Campbell, El héroe de las mil caras, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 1959.

Fuente
http://www.sophia.bem-vindo.net/tiki-read_article.php?articleId=477

Imagen
jenni-roditi.com

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/03/inanna.html

http://www.youtube.com/watch?v=gWXxJwAbUCA




sábado, 29 de enero de 2011

ANU



ANU (An, Ann): dios del cielo. De hecho, "an" significa precisamente cielo en sumerio.

An (Anu) El rey de los dioses, cabeza de familia. Dios del paraíso y de la tierra. Dios del firmamento estrellado, el espíritu monarca de la esfera superior. Su símbolo era una estrella.

De acuerdo con la tradición sumeria, vivía en el Paraíso y hacía visitas a la tierra en épocas de crisis o en ceremoniales.

Tenía su templo en Uruk llamado E.ANNA (la casa de AN).

De su unión con Nannu tuvo a Enki, y de su unión con Ki tuvo a Enlil.

Relacionado con el dios asirio Asur o el dios filisteo Dagon. Se representa con un disco alado, que emerge de un busto humano con una taira real, doble cornamenta y cola de águila, en el acto de tensar un arco para lanzar una flecha.

Sus hijos y seguidores fueron los Anunnaki o Annuna.

Junto con Enki y Enlil forma la llamada "Tríada Sumeria" de dioses principales. Se supone que en un principio (antes de 2500 a.C.) era el dios principal, para luego ser sustituido por Enlil en este papel. Pese a esto, siempre tuvo un papel preponderante en todos los panteones como demiurgo o dios original del Universo.

Astronómicamente, estaba asociado con el "Camino o Sendero de An", región de la bóveda celeste coincidente con el Ecuador.

Posteriormente se definiría dicha región como el espacio entre los dos trópicos. Tenía asociado el número 60, cifra sagrada para los sumerios. Su ideograma en caracteres cuneiformes también servía para describir la palabra "dios", dingir en sumerio

Fuente:
Zecharia Sitchin
Imagen
http://luis-tejeiro.blogspot.com

miércoles, 19 de enero de 2011

LA EPOPEYA DE ERRA



Lamassu's at Persepolis



La epopeya empieza con la fórmula que se encuentra también en la Epopeya de Anzu: "Canto acerca del hijo del rey de todas las tierras pobladas...", un prólogo dirigido a Erra e Ishum.

Erra, "guerrero de los dioses, estaba inquieto en casa", instándole su corazón a hacer la guerra.

Erra (también conocido como Nergal) es el dios de la peste y señor de los infiernos. Tal era su reputación que en las tablillas de arcilla en forma de amuletos aparecían textos de la epopeya que se colgaban sobre los muros de las casas para evitar las enfermedades y proteger a sus moradores.

A pesar de su temperamento guerrero, Erra está preso de la fatiga y no es capaz de ponerse en acción. Les dice a sus armas "¡que sigan en el armario!". Pero estas armas -de las cuales los Sebitti, siete guerreros que marchan a su lado, son las de mayor importancia- lo hacen ponerse a la labor:

"¿Por qué permaneces en la ciudad como un débil anciano?
¿Cómo puedes estar en casa como un crío que cecea?
¿Vamos a comer el pan de las mujeres, como quien nunca ha ido al campo de batalla?
¡Ir a la batalla es tan bueno como lo es para los jóvenes una fiesta!"
Se quejan de que pronto no servirán para ir a la guerra:
"¡Y nosotros, que conocemos los pasos de montaña, ya casi hemos olvidado el camino!
Los vientres de las arañas han tejido sobre nuestra panoplia militar,
nuestros fieles arcos se han rebelado y vuelto demasiado duros para nuestra fuerza.
Las puntas afiladas de nuestras flechas se han vuelto romas.
Nuestras espadas están corroídas por el cardenillo por falta de carne."

Erra el guerrero se anima con sus palabras cuando lo halagan llamándole "el mejor óleo". Le dice a su visir Ishum que encabece la marche. Ishum hace un gesto de disconformidad, pero Erra está decidido, y se propone enfrentarse a Marduk.

Al entrar en Esagila, el templo de Marduk en Babilonia, le espeta a éste que sus adornos están sucios y su corona deslucida. Este es un ardid para irritar a Marduk.

Marduk explica que los artesanos que necesita para que le den a sus insignias su primitivo lustre están ahora en el reino de las aguas dulces bajo la tierra y que no podrán regresar.

Erra lo convence de que baje junto de ellos, prometiendo que en el ínterin gobernará y tendrá bajo su control la tierra y el cielo. Marduk, entonces, parte.

A lamassu from Khorsabad (Louvre)


En ausencia de Marduk, Erra trama devastar Babilonia, haciendo de sus ciudades un desierto, profanando sus santuarios sagrados, dejando en ruinas sus palacios reales, y sembrando conflictos entre familias.

Ishum interviene y en dos ocasiones intenta, en vano, hacer que Erra cambie de idea. En su tercer intento describe apasionadamente el efecto perverso de la asolación de Babilonia.

"El que desconoce las armas desenvaina su espada,
el que desconoce la batalla hace la guerra,
el que desconoce las alas vuela como un pájaro, el débil protege al que tiene fuerza,
el gordo sobrepasa al corredor."

Ishum informa de que el propio Marduk ha gritado "¡oh!", sobrecogiéndosele el corazón. Por toda Babilonia, en Sippar, Uruk y Der, la gente está en guerra y el país asolado.

Concluye:

"Oh, guerrero Erra, has puesto al justo ante la muerte,
has puesto al injusto ante la muerte.
Has puesto ante la muerte al hombre que te había ofendido,
has puesto ante la muerte al hombre que no te había ofendido,
has puesto ante la muerte al en que hacía ofrendas taklimu puntualmente,
has puesto ante la muerte al cortesano que servía al rey,
has puesto ante la muerte a los ancianos del pórtico,
has puesto ante la muerte a las muchachas en sus habitaciones,
sin embargo, no descansas..."

Erra está desafiante y se dirige a todos los dioses:

"¡Callaos todos y escuchad lo que tengo que decir!
¿Qué si pretendía el daño que acabo de hacer?
¡Cuando estoy furioso devasto al pueblo!"

Ishum lo tranquiliza:

"¡Guerrero, cálmate y escucha mis palabras!

¿Qué tal si fueras ahora a descansar y nos ocupáramos de ti?

¡Todos sabemos que no hay quien pueda hacerte frente en un día de ira!"

Apaciguado, Erra se retira a su templo en Kutha.

Ishum reúne a la gente dispersa de Acad, profetizándoles la victoria y la prosperidad y un momento en el que mirarán hacia atrás y recordarán la destrucción que se abatió sobre ellos.

"Durante innumerables años se cantarán las alabanzas del gran señor Nergal y del guerrero Ishum; cómo Erra se enfadó y se enfrentó con los países victoriosos y destruyó a los pueblos, pero su consejero Ishum lo apaciguó de forma que dejó un remanente"

Y Erra concluye:

"¡Que este canto se mantenga por siempre, que dure por la eternidad!
¡Que todas las naciones lo escuchen y alaben mi valor!
¡Que los pueblos vean y magnifiquen mi nombre!"

Extraído de: "Mitos mesopotámicos" de Henrietta McCall
Fotografías:
(1) Lamassu's at Persepolis
(2) A lamassu from Khorsabad (Louvre)
http://toranosisen.blogspot.com/2010/02/la-epopeya-de-erra.html

sábado, 15 de enero de 2011

POEMA DE GILGAMESH (fragmento)

Figura de Gilgamesh del palacio de Sargon II
(Museo del Louvre).


El poema de Gilgamesh corresponde a un mito sumerio elaborado en torno a la figura de un personaje, Gilgamesh de Uruk, convertido en leyenda, pero cuya historicidad es objeto de debate. Su nombre aparece en la lista real sumeria, como rey de la ciudad de Uruk (ca. 2700), en un episodio de rivalidad entre Uruk y Kish, en el marco de los conflictos entre ciudades que caracterizan al período proto-dinástico.

El texto sumerio original se conoce por una serie de tablillas halladas en Nippur y otras ciudades de la Baja Mesopotamia. Con el tiempo, el ciclo épico en torno al personaje se complicó, añadiendo otros episodios que no estaban en el original. También entre los asirios se copió y se completó el poema hasta época de Assurbanipal. El resultado fue una historia en la que el personaje vive diferentes episodios, algunos de ellos muy tardíos: Gilgamesh y Agga de Kish, Gilgamesh y el País de la Vida, La muerte de Humbaba (guardián del Bosque de los Cedros), Enkidu y los infiernos. El episodio del encuentro de Gilgamesh con el héroe del diluvio es un añadido posterior de un mito diferente en origen. (Pilar González-Conde).

Columna VI del texto babilónico.

Las lágrimas corren por la cara de Gilgamesh
(al tiempo que dice):
—« (Voy a recorrer) un camino
por el que nunca he andado.
(Voy a emprender un viaje)
desconocido para mí.
(...) Debiera estar contento,
con el corazón gozoso (...).
(Si triunfo te haré sentar en) un trono.»
Ellos le trajeron su armadura,
(...) poderosas espadas,
el arco y el carcaj,
y se lo pusieron en sus manos.
Él cogió las azuelas,
(...) su temblor,
(el arco) de Anshan;
puso la espada en su cinturón.
Podían comenzar el viaje.
La plebe se apiñaba cerca de Gilgamesh:
(—« ¿Cuánto tiempo estarás ausente de Uruk?)
¡Que puedas regresar pronto a la ciudad!»
Los ancianos le rindieron homenaje
y le dan consejos sobre el viaje:
—«No confíes, Gilgamesh, únicamente en tu fuerza;
marcha con ojo alerta ¡Ten cuidado!
Que Enkidu vaya delante de ti,
pues conoce la ruta, ha recorrido el camino
hasta el desfiladero del bosque de Huwawa.
El que va delante puede proteger a su compañero.
Prepara su viaje y sálvate así con su ayuda.
¡Que Shamash te de la victoria,
que tus ojos puedan ver
lo que tu boca ha anunciado!
Que ante ti el sendero sea llano,
que el camino se abra para que puedas pasar
y que la montaña se abra, también, a tu paso.
¡Que el dios Lugalbanda
durante la noche diga la palabra que te alegre!
¡Que no se aleje de ti, para que tu deseo se cumpla!
¡Que él restablezca tu fama como la de un joven héroe!
Después que haya muerto Huwawa, acción en la que te vas a esforzar,
¡lávate tus pies!
En tus horas de reposo nocturno, cava un pozo
para que puedas tener agua pura en tu odre.
Ofrece en honor de Shamash libaciones de agua fresca.
¡Que el dios Lugalbanda pueda guardarte tus intenciones!»
Enkidu abrió la boca y dijo a Gilgamesh:
—«Ya que has resuelto batirte, ponte en camino.
Que tu corazón no se asuste; ten confianza en mí.
Confía y sígueme, pues conozco la morada
y también los lugares que frecuenta Huwawa.»
(...)
Cuando los ancianos oyeron estas palabras
dejaron partir afuera al héroe, a su camino:
—«Ve, Gilgamesh, ojalá (...)
¡Ojalá los dioses caminen a tu lado!»


Versión de Federico Lara Peinado, El poema de Gilgamesh,
Editora Nacional, Madrid, 1980, pp. 148-149.

http://bib.cervantesvirtual.com/portal/antigua/mesopotamia_textos.shtml

Imagen
Wikipedia

lunes, 13 de julio de 2009

SIN


Cilindro-sello sumerio que aparentemente representa constelaciones zodiacales: de izquierda a derecha, Urgula, Pabilsag, Anunitu, Shamash/Utu (con un cuchillo en la mano), Simmah (la Golondrina), Ea/Enki y su ministro, Isimud.


SIN (Nanna o Nannar): dios de la Luna.

Junto con Shamash e Ishtar, miembro de la "Tríada semita" de dioses con relaciones celestes que se incorporó al panteón mesopotámico desde el Periodo Acadio.

Tradicionalmente adorado en la antigua ciudad de Ur.

También aparece bajo el nombre de Zuen. Se le representaba mediante un creciente lunar y su número era el 30.



Imagen
astrosurf.com
http://www.uned.es


http://compartiendoculturas.blogspot.com/2011/01/anu.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/07/enlil.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/07/ea.html

domingo, 12 de julio de 2009

EA

Enkei aka Da.
Príncipe Nudimmud de Eridu también conocido como Mazda, también conocido como Ea, alias Mazdoa, alias Samael. El Gran Pastor


EA (Enki): dios de la sabiduría, las artes y el "Abzu", región de aguas subterráneas que según los sumerios se encontraban debajo de la tierra firme y eran el origen de todas las cosas.

En general, también era el señor del agua y la fertilidad, de los mares profundos y de los barcos.

Junto con Anu y Enlil formaba la "Tríada Sumeria" de dioses principales.

Enki hijo de ANU, también llamado NIN.IGI.KU, Señor brillo Rojo.

Tradicionalmente considerado como protector de la humanidad, es él quien avisa a Atrahasis (el Utanapishtim sumerio que dio origen al mito del Noé bíblico) para que construya un barco y salve a su familia y a todos animales de la Tierra del inminente diluvio de Enlil.

Astronómicamente estaba asociado con las constelaciones de Acuario y Capricornio, así como con el "Sendero de Ea", región del cielo al sur del ecuador celeste, posteriormente identificada con el Trópico de Capricornio.

El centro de su culto estaba localizado en Eridu, hogar de ir desde lejos.

En la iconografía tradicional era representado por una cabra-pez o por una figura masculina portando o vertiendo agua.

Su número era el 40.

Imagen
freepages.religions.rootsweb.ancestry.com

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2011/01/anu.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/07/enlil.html

sábado, 11 de julio de 2009

ENLIL

Ekur de Enlil en Nippur

ENLIL: dios supremo del panteón sumerio-acadio, es el creador de la humanidad. Sus poderes y competencias específicos cambiaron mucho con el tiempo. Sustituyó a Anu, dios del cielo, como deidad suprema, al ser un dios más "cercano" para la gente. Pese a ser su creador, es él quien ordena un diluvio para acabar con la humanidad.

Astronómicamente era asociado con el "Camino de Enlil", región del cielo al norte del ecuador celeste, a veces coincidente con el Trópico de Cáncer. También se le relacionó con las Pléyades (Mul-mul, en sumerio) y con el planeta Júpiter. En algunos lugares era conocido como Ellil. Posteriormente sería asimilado por el dios de Babilonia, Marduk. Era representado mediante una corona sobre un altar o por siete estrellas (las Pléyades). Su número era el 50. Tradicionalmente, el centro de su culto era Nippur, donde estaba el E-kur, el principal templo a él dedicado.

Imagen
historiaantigua.es

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2011/01/anu.html

jueves, 9 de julio de 2009

GILGAMESH


Gilgamesh o Gilgamés, también conocido como Istubar, es un personaje legendario de la mitología sumeria.

Según el documento llamado lista Real Sumeria, fue el quinto rey de Uruk hacia el año 2650 a. C. y protagonista del Poema de Gilgamesh, también llamada La Epopeya de Gilgamesh en la que se cuentan sus aventuras y búsqueda de la inmortalidad junto a su amigo Enkidu (Enkidu fue creado por Aruru por petición de Anu que oía las quejas de la gente sobre Gilgamesh y ésta le dijo a Aruru que creara un ser tan fuerte como Gilgamesh, hijo de la diosa Ninsun y un sacerdote llamado Lillah. Gilgamesh, al enterarse de la existencia de Enkidu, envió a una prostituta sagrada llamada Shamhat, que pasó seis días y siete noches haciendo el amor con Enkidu para convencerle de que era mejor una vida sabia y social que una vida de soledad y brutalidad en el bosque).

La mitología cuenta que Gilgamesh fue un rey déspota que reinó en Babilonia en la ciudad de Uruk (actual Warqa, en Irak).

En la Biblia se hace referencia a esta ciudad con el nombre de Erech. Fonéticamente, su evolución puede haber dado el nombre a Iraq.

Según la lista de reyes de sumeria, el padre de Gilgamesh y predecesor en el trono fue Lugalbanda.

La leyenda decía, además, que su madre era la diosa Ninsun.

A Gilgamesh le sucedió en el trono su hijo Ur-Nungal, que gobernó durante 30 años.

Imagen
clt.astate.edu

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2011/01/poema-de-gilgamesh-fragmento.html

martes, 23 de junio de 2009

DUMUZI

Macho cabrío, quizás en representación de Dumuzi
British Museum

Dumuzi o Tammuz (semidios)

El pastor, es hijo de Enki y de Sirtur. Le ponen a cargo de establos y rebaños; tiene un palacio en Kur. Acaba convirtiéndose en el dios de la ultratumba. Es el marido de Inanna.

En vida fue el rey pastor de Uruk. El dios Utu intenta enlazarlo a Inanna pero ella lo rechaza inicialmente. El le intenta convencer asegurándole que sus ascendentes son tan buenos como los suyos, y con el tiempo ella empieza a desearlo. Los dos consuman su relación y en su fertilidad, las plantas y los granos crecen, fertilizando los campos y propiciando las cosechas, después de yacer con él, Inanna se declara como su líder en las batallas y toma sus obligaciones sentándose en el trono y guiando la trayectoria de las armas.

A requerimiento de Ninshubur, ella protagoniza “el descenso de Inanna al inframundo”, quedando recluida allí, en su rescate de las profundidades del infierno Dumuzi , su marido, es perseguido por los demonios del galla, a los cuales logra eludir por un tiempo con la ayuda de Utu. Lo acaban capturando inicialmente; sin embargo lo libera parcialmente su hermana Geshtinanna, logrando salvar a su vez a Inanna de las huestes del inframundo, pero pagando un alto precio, por lo que ha de residir allí la mitad del año, a cambio, su hermana lo hará la otra mitad, representando con esto el cambio estacional; también al verse liberado temporalmente del inframundo, Dumuzi, cada año consuma la unión con su mujer Inanna, dando prosperidad y riqueza a su país. Dumuzi suele representarse como un macho cabrío en representación a la fertilidad reflejada en su unión con Inanna.

Esta dualidad como dios de la ultratumba y de fertilidad, muestra los diferentes estadios que puede adquirir un dios en el panteón sumerio, desde un dios misericordioso que propicia las cosechas, a otro de ultratumba que favorece la escasez.

Fuente

http://www.historiaantigua.es/sumer/tradicionreligiosa/tradicionreligiosa.html
http://www.astrosurf.com/aagc/gt_historia_constelaciones/mitolmesop.htm

Imagen
historiaantigua.es

Nota

TAMMUZ (Dumuzi): dios de la fertilidad y la regeneración.

Es el origen del mito del Adonis griego. Dumuzi es el esposo de Inanna, y muere en su viaje al Inframundo.

Su centro de culto principal fue en un principio la ciudad sumeria de Uruk.

Tammuz es la forma semita de su nombre, con la cual es mencionado en la Biblia.

El cuarto mes del calendario babilónico, Du'uzu o Duzu (junio-julio), lleva su nombre.

La constelación Luhunga ("el aparcero", "el campesino", equivalente a nuestro Aries) aparentemente representa a este dios en el firmamento.

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/03/inanna.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2011/02/inanna-y-ereshkigal.html

sábado, 28 de marzo de 2009

INANNA

La diosa sumeria Inanna
Museo Británico


Celeste reina de los Cielos, La Gran Madre y diosa del amor y de la guerra, de la fertilidad, esposa del dios de dioses del antiguo país de Sumeria, Damuzi Tammuz.

Inanna representa el arquetipo de la Diosa madre

Esta reina iracunda y soberbia que no estando contenta con su función de reina de los Cielos también la quiso ser de los infiernos, y por eso deseó arrebatarle a su hermana Ereskigal, su mortal enemiga el gobierno del reino de los muertos.

De esta manera bajo al reino del que nadie vuelve nunca jamás.

Cuando su hermana Ereskigal supo cual era el deseo de su hermana llamando a su portero Neti le instruyó que fuera abriendo cada una de las 7 puertas del infierno para que pasara su hermana, pero que en cada puerta la fueran despojando de cada una de sus vestiduras.

Cuando así lo hizo e Inanna preguntó:

-¿Porqué por favor hacéis esto?-

-Le contestaban, calla Inanna, las leyes del imperio de las sombras son perfectas.

Protestó mucho pero por fin cuando compareció, desnuda y arrodillada, ante la Soberana del Infierno, que se sentaba en el magnífico trono de su palacio y rodeada por 7 Anunnaki, los jueces del reino de los muertos.

En ese momento su hermana, dirigió su mirada hacia ella, la mirada de la muerte; pronunció la palabra mágica, el grito de condenación contra ella.

La mujer enferma se convirtió en cadáver.

Éste fue colgado de un clavo.

Cuando al cabo de 3 días y 3 noches que Inanna no regresaba, Ninsubur su fiel visir elevó su llanto por ella hizo resonar el tambor y comenzó su peregrinaje por la morada de los dioses proclamando en todas las ciudades su oración:

“¡Oh, padre ¡no permitas que tu hija perezca en el reino de los muertos!”

En su largo peregrinaje destrozó muchas sandalias y no prestaron oídos ni Enlil el dios del cielo ni tampoco Nanna el dios de Ur.

Pero cuando se presentó ante Enki el dios de Eridú, que era el suegro de Inanna le respondió al fiel visir así:

-“¿Qué habrá sucedido a mi hija?

Y el mismo se contestaba: Me apesadumbro -¿Qué habrá sucedido a la reina de todos los países? Y el mismo se contestaba Me apesadumbro

-¿Qué habrá sucedido a la sagrada doncella celestial?

Y el mismo se contestaba Me apesadumbro”

“Entonces Enki sacó la mugre de su uña y modeló a Kurgarru, luego sacó la mugre de su uña pintada de rojo y modeló a Kalaturru.
Al primero le infundió el manjar de la vida y al otro le infundió el agua de la vida”

Después despidió al visir y a sus ayudantes y así les dijo:

“¡Os ordeno que rechacéis el agua y el trigo que os ofrezcan los dioses del reino de los muertos!”

Todos contestaron -Así lo haremos, luego el dios les ordenó –Entrareis en el imperio de las sombras, os dirigiréis en busca de su reina y le demandaréis con energía: “danos el cadáver colgado en el clavo”
–Así lo haremos.
Luego Enki siguió: -Y cuando esté en vuestro poder le administrareis el manjar y el agua de vida.
Solo entonces Inanna resucitará.

Efectivamente así sucedió, pero cuando Inanna quiso alejarse inmediatamente de aquel sombrío y tétrico lugar, los 7 Anunnaki se lo impidieron diciéndole: -“Nadie puede salir indemne del imperio de las sombras, si Inanna quiere surgir del imperio de las sombras
¡Qué deje un representante!

Como la reina no podía decidirse la dejaron al cuidado de los demonios, que grandes y pequeños no se apartaban de ella.
Así la reina del Cielo tuvo que dejar el tétrico lugar acompañada de los demonios.

Cuando llegó a la Tierra dos de sus súbditos se arrodillaron ante ella viéndole acompañada de aquellos maléficos seres, esta escena se sucedió varias veces y siempre con el mismo resultado.

Hasta que llegó a la ciudad donde su esposo era el dios rey, así cuando Damuzi-Tamuz vio llegar a su esposa acompañada de tal comitiva, en vez de salirle al encuentro y postrarse ante ella, quiso demostrar su autoridad de esposo, se engalanó con un gran atavío y se sentó en el trono.

Pero cuando Inanna le vio así, y llena de ira dirigió una mirada hacia él, la mirada de la muerte; pronunció la palabra contra él, la palabra de la ira; profirió el grito contra él, el grito de la condenación:
¡Llevadle de aquí!

Damuzi-Tamuz al ver que la comitiva demoníaca se le acercaba para arrastrarlo al reino de las sombras, lloró amargamente y su rostro se volvió verde.

Tendió las manos hacia el dios del Sol, Utu su cuñado y le suplicó:
-Oh Utu tú eres el hermano de mi esposa, yo soy el esposo de tu hermana.
Yo soy el que lleva la nata a la casa de tu madre.
“¡Sálvame de los demonios no permitas que se apoderen de mí!”

Pero Damuzi-Tamuz fue conducido al Averno por “los seres que desconocen los alimentos, que desconocen el agua”

Inanna había cumplido las leyes del Orco, del imperio de las sombras, dejando un rehén para quedar ella definitivamente liberada para reinar sobre el reino de la claridad.

Pero cuando Damuzi-Tamuz hubo muerto, toda la vida en la Tierra se paralizó.

Las plantas dejaron de crecer, sus hojas se agostaron y sus raíces se secaron y fueron comidas por una invasión de topos y sabandijas, los animales del cielo, de la tierra y de los mares dejaron de multiplicarse y el hombre no podía juntarse con su mujer-

El universo se convirtió en un páramo desierto.

Todo era un reguero de hormigas muertas, de bosques de árboles lacios cubiertos con el pardo de la muerte, de árboles de madera carcomida que contenían en sus ramas vencidas numerosos cuerpecillos putrefactos cubiertos de plumas de pájaros mudos, de ríos de lechos cenagosos y cuarteados que atrapaban malolientes cadáveres de herbívoros, mamíferos, peces topacio secos, de ojos opacos de viejos recomidos moribundos sin ninguna descendencia…
Pero tendría que llegar el día de los soles, de la luz, de las promesas y de la prosperidad, y cuando llegó Inanna, quizá arrepentida por su acción o porque consideró que el reino que tendría que gobernar cada vez se parecía más al de las sombras, ayudada por la hermana de Damuzi-Tamuz, libero al pastor del reino de la muerte…

Y la vida y el amor volvieron a la Tierra.