La materia prima principal es la lana de oveja y en otros el algodón o bien la combinación de ambos. Esta materia prima debe ser tratada, limpiada y desengrasada, hasta que se llega al hilado de la lana en un instrumento simple pero específico: el huso. Luego cuando se tienen cargados dos husos se pasa a preparar un ovillo de hilo doble tomando las puntas de los hilos en forma conjunta, posteriormente se realiza el torcido o retorcido, para lo que se utiliza la cantina.
El paso siguiente es el madejado. Luego se procede al lavado y recién se hace el teñido, en caso de que no se quiera usar la lana en su estado natural. Para el teñido se aplican algunas fibras vegetales como la cáscara de algarroba, la cáscara de quebracho, jume entre otros. Luego se realiza el ovillado.
Para comenzar con la pieza artesanal se realiza preparación de la urdimbre, que viene a ser la base que sostendrá el tejido y que consta de una capa superior y otra inferior, que son las hebras pares e impares.

Una vez terminada esta tarea se continúa con la preparación de los lizos, elementos accesorios formados por hilos sujetados a una varilla que cuando son presionados se entrecruzan formando la trama. Para los cubrecamas se utiliza la pala para el ajustado de la trama y para los bastones se utiliza el peine.
El telar consta de una parte fija constituida por cuatro horcones a los que podrían agregarse dos estacas. En algunas zonas pueden llegar a medir dos metros de largo.
Los cubrecamas:
Trabajos en telar con técnicas variadas. Se lo tejen en toda la extensión provincial. Su factura es de excelente calidad y se la trabaja en pura lana. Dentro de esta técnica cabe destacar la confección de la "colcha de ocho lizos", es decir que en la decoración de la sobrecama se han colocado cuatro lizos más que lo normal.
Baetón o baitón:
Colcha de pura lana tejida con técnica de decoración de la trama. Obra de difícil labor por la cantidad de hilos de color que se usan para lograr los motivos florales, geométricos o zoomorfos que componen su decoración. Este tipo de trabajos es de una sola pieza, es decir que no tiene costuras, siendo el telar de grandes dimensiones, lo que implica un gran esfuerzo físico para la maniobra del telar. Asimismo la llamada colcha de tiza o choco de lana está trabajada con igual técnica, siendo la variante en que la lana no se hila sino que se tiza, hecho que le da un aspecto más tosco y más grueso.
Poncho de lana:
Son de lana de oveja hilada de factura algo tosca, teñida con tintas vegetales que se los utiliza como protección del sol, del agua, del frío y otros, de vestir, con decoración de guardas atadas. Su costra y flecos, demandan un cuidado especial, con un peine aparte.
Alfombras de pelo corto:
Labor íntegramente realizada en telar, de gran tamaño y valor. Para ellas se utilizan tintas vegetales y sus motivos pertenecen a la mitología regional.
Las fajas
: Tejidas con técnicas de faz de urdimbre, al igual que las sobrecamas y ajustadas con pala. Se las confecciona en el telar criollo común y también en un telar criollo reducido de 0,50 m de ancho. Para su tejido se utiliza mezcla de algodón y lana.
Las alforjas
: Tejidas igual que los cubrecamas, son de factura prolija y con detalles decorativos propios. Bordadas en telar y también fuera del mismo, de guardas atadas, de pelo cortado, listadas, indiadas, de tamaño general mediano.
Las jerguillas, caronillas y peleros
: Piezas de distintas estructuras que se realizan en bastidores o marcos que son semi tejidos en el recado de montar. Su uso integra las bajeras del apero, por ello son prendas de mucha demanda, especialmente en las zonas de Guasayán, Ambargasta y Sumampa.
Tapices decorativos
: Se tejen empleando la misma técnica del baetón. Se emplean tintas vegetales e industriales y sus motivos ornamentales son los de la mitología regional.
Telas: Por las sierras de Guasayán algunas teleras se dedican a la fabricación de telas para la confección de ropas que son llamadas picote.
Áreas de trabajo
: En la zona copeña se especializan en baetones, colchas de tiza o chocos. La mesopotamia santiagueña, en sobrecamas, fajas, ponchos, media mantas, alforjas, alfombras de pelo corto, caronillas, etc.
En la zona serrana de Guasayán, Ambargasta y Sumampa, sobrecamas, ponchos, alforjas, fajas, caronillas y baetones. En Río Hondo, sobrecamas.
Publicado por Daniel Frediani
http://turismoensantiago.blogspot.com/2007_01_25_archive.html