miércoles, 5 de agosto de 2009

VIENTO ZONDA.


El indio Huampi gobernaba varias tribus de las que habitaban los valles calchaquíes. Bien merecía llevar su nombre, pues no había otro que se destacara como él por su indomable valor y su extraordinaria destreza en el manejo de las armas.


Admirado y temido por todos, era al mismo tiempo amo y señor de toda la comarca.


Huampi era cazador incansable y el más diestro que hasta entonces se había conocido. Manejaba el arco con tal habilidad que no perdía víctima a la que arrojara sus certeras flechas.

Por eso en los montes, valles, praderas y bosques que recorría, tanto caían guanacos, vicuñas y huillas, como los cóndores, los suris y toda clase de aves...


Huampi no perdonaba, en sus frecuentes cacerías, ni las crías más chiquitas. Iba de este modo despoblando de animales la región. Y no era justo que así sucediera.


Volvía un día, al caer la tarde, cargado de caza, cuando se le apareció Pachamama, entre resplandores:

¡Huampi, mal hijo de la Tierra! ¿Te has propuesto terminar con todos los animales? ¿Por qué los persigues sañudamente? Hasta los pájaros del bosque te tienen miedo y callan cuando apareces.


Huampi bajó la cabeza y Pachamama prosiguió:

-¿Piensas indio soberbio, que he creado los animales para que tú los mates?

Sigue matando y llegará el momento en que te faltará su carne para comer y su leche, y sus pieles para cubrirte. Si no dejas vicuñas ni guanacos, ¿donde encontrarás lana suave y sedosa para tejer tus mantas?

Si no dejas llamas, ¿qué animal llevará las cargas a lugares lejanos? ¡Mata las aves y no tendrás plumas para adornarte!

Eres ambicioso y egoísta, y desagradecido porque no sabes apreciar ni respetar los bienes que te da la Madre Tierra.

Huampi no tienes corazón. No mereces que te perdone..., sino un castigo por tu maldad, y te llegará...


Y Pachamama desapareció envuelta en su luz, Huampi creyó despertar de una pesadilla. Estaba paralizado de miedo. Intentó dominarse, pero los amargos reproches de Pachamama y la amenaza de castigo le atormentaban duramente. Apoyando en el grueso tronco de un árbol, entregado a sus reflexiones, oyó un silbido.


¿Qué es eso? ¿Será el anuncio del castigo de la Pachamama?


Y no estaba equivocado. Al tiempo sintió su rostro azotado por el aire, que quemó su obscura piel; las ramas de los árboles se agitaban, hojas, flores y frutos se arremolinaron a sus pies y el silbido era cada vez más lastimero y terrible.


Huampi no dudó ya. Era la furia de la Madre Tierra sobre él y sus dominios, en forma de huracán espantoso.


Era el castigo prometido.


Dicen que, desde entonces, sopla el viento Zonda por nuestros valles andinos con voz casi humana.



martes, 4 de agosto de 2009

TUPAC AMARU Y LA EMANCIPACIÓN AMERICANA




Túpac Amaru y la Emancipación Americana.

Sólo una visión racista de la historiografía y sociología latino-americanas, basada en el racismo estructural de nuestras sociedades, y sustentadas en la supremacía racial blanca-criolla-europea, impuesta por la invasión europea y la derrota de las naciones indias -expresada sin ambages en las genocidas consignas de "civilización o barbarie" u "orden y progreso"- puede intentar ocultar lo evidente.

La Revolución Norteamericana estalló en 1774, la Revolución Francesa en 1789; en medio de ambas, la historiografía liberal o la católico-nacionalista, no ubican absolutamente nada, hasta llegar a la Revolución de Mayo de 1810, hecho en la que coinciden, con distintas miradas, ambas corrientes europeístas argentinas. Una, tributaria de la dominación británica y de la hispano-católica, la otra.

Este déficit se extiende a la mayoría de la historiografía occidental, con honrosas excepciones como las de Boleslao Lewin, Eduardo Astesano, Rodolfo Kusch, José Carlos Mariátegui, Alcira Argumedo, Ernesto Giúdici, Gabriela Mistral, César Vallejo, Pablo Neruda, Osvaldo Bayer, Felipe Pigna y Enrique Dussel, entre otros. Autores que han aportado una mirada diferente, abarcadora de la real dimensión de la rebelión Tupamara y del Incario fundante. El resto, ignora que en el período comprendido entre la Revolución Norteamericana y nueve años antes de la francesa, estalló una Revolución que conmovió el corazón estratégico del imperio español en América, y que a punto estuvo de liberar los inmensos territorios del Incario.

Es imposible negar su conexión con el estallido de la revolución en el Norte de América. Siendo además que, entre 1774 y 1789 se sucedieron en la América española decenas de rebeliones indias y criollas, siendo la Tupamara la principal y más profunda.

Ambas visiones dominantes ignoran –u ocultan- que los planteos de Túpac Amaru, proclamando la abolición de la esclavitud, la encomienda, y la servidumbre indias, y de toda dominación sobre otras personas, así como de todo poder colonial sobre los pueblos americanos, eran mucho más avanzados que los principios de supremacía blanca de las revoluciones norteamericana y francesa. Movimientos estos, que no abolieron ni la esclavitud ni el poder colonial sobre sus territorios sometidos, a excepción de los planteos revolucionarios de Maximilien Robespierre.

Es de tal magnitud el racismo de ambas corrientes historiográficas, que incluso al hablar de la Revolución de Mayo, dan por iniciado el proceso el 25 de mayo de 1810 en Buenos Aires. Sin embargo, el proceso emancipatorio realmente comienza como proceso histórico, el 25 de mayo de 1809 en Chuquisaca y en junio del mismo año en La Paz. Ambas ciudades, de clara connotación india y Tupamara, están situadas en el corazón estratégico del Imperio español en América.
Claro que, iniciar la emancipación americana con los sucesos del Alto Perú, sería reconocer la herencia tupamara y el carácter mayoritariamente indio de la América del s XIX –y aun de la actual-.
Baste señalar que Buenos Aires contaba en 1810 con 42.000 habitantes, sin embargo en el Perú y el Alto Perú residían casi 2.500.000 personas, el 85% de ellos indios y mestizos.

Es imposible, como hacen Mitre, Vicente Fidel López y Sarmiento, o el Pepe Rosa, Ibarguren y Palacio, por ejemplo, centrar la emancipación americana en Buenos Aires. El puerto carecía de importancia real en el contexto americano, más allá de su importancia estratégica. Peor aun: centrar el movimiento o la mirada en Buenos Aires, llevaría a la destrucción de la unidad continental, tal como ocurrió.

Ni Moreno, ni Belgrano, ni Castelli, ni San Martín, ni Artigas, ni Güemes pensaron de tal modo. Tampoco Monteagudo, Murillo, O’Higgins, Miranda, Nariño, o Bolívar. Nadie que se propusiera una Revolución continental –nadie pensaba en los paisitos actuales por entonces-, ignoraría ese hecho fundamental: el corazón de la América española no era Buenos Aires, sino el Alto Perú y el Perú.

De allí la importancia de la revolución encabezada por Túpac Amaru y sus ecos en la generación que lo sucedió.

Por Alberto Lapolla
agrolapolla@yahoo.com.ar
Ingeniero Agrónomo Fitotecnista (UBA)
Experto en Genética Vegetal
Historiador
Docente de la Universidad de La Matanza
Ex – Docente de la UBA
Autor de artículos y trabajos sobre la Problemática Agropecuaria Ambienta

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lunes, 3 de agosto de 2009

YINCIHAUA

Cultura: alakaluf.
Color: rojo indio, ceremonia del Yincihaua.
Función: porta velas.



Todos los años en la primavera, las jóvenes mujeres onas se juntaban en una choza especial, para la importante fiesta llamada “yincihaua”.


Acudían desnudas, con el cuerpo pintado y en sus rostros máscaras multicolores.


Tenían gran imaginación para hacerse hermosos dibujos geométricos, que representaban los distintos espíritus que viven en la naturaleza. Ellos les daban los poderes que ejercían sobre los hombres.


Ese día una de las niñas tomó con mucho cuidado un poco de tierra blanca y empezó lentamente a trazar las cinco líneas que pensaba pintar desde su nariz hasta las orejas. Las otras jóvenes trataron de imitarla, ya que las figuras en el rostro eran muy importantes.


La fantasía de cada una se echó a volar y se pintaron de arriba abajo con armoniosas figuras. Unas a otras se ayudaban, pero para no ser reconocidas, se pusieron en sus rostros unas máscaras talladas. Blanco, negro y rojo eran los colores preferidos.


En un momento dado, cuando ya estaban todas preparadas, salieron de la choza con grandes chillidos y mucho alboroto para asustar a los hombres que las esperaban afuera.


La bulliciosa ceremonia se encontraba en su apogeo y todos daban gritos, cuando sobre el tremendo ruido reinante se escuchó una fuerte discusión entre el hombre-sol y su hermana, la mujer-luna.


-Yo no te necesito- insistía con altivez la luna.


-Sin mí, no puedes vivir- le contestó sarcástico el sol.


-Perdería mi brillo quizás, pero seguiría viviendo.


-Sin el brillo que yo te doy no vales nada.


-No seas tan presumido, hermano sol.


-Tú deberías ser más humilde, hermana luna.


Y así siguieron la disputa como dos niños chicos.


Todos los hombres se pusieron de parte del sol y las mujeres apoyaron a la luna.


La discusión fue creciendo, creciendo y ni siquiera el marido de la mujer luna, que era el arcoiris o “akaynic”, pudo lograr que la armonía volviera a reinar entre la gente de la tribu.


De pronto, un gran fuego estalló en la choza del “yincihaua”, donde las mujeres habían ido a buscar refugio cuando la pelea se hizo más fuerte. Allí estaban encerradas cuando las alcanzaron las llamas.


Aunque el griterío fue inmenso, ninguna logro salvarse. Todas murieron en el incendio.


Pero se transformaron en animales de hermosa apariencia, según había sido su maquillaje. Hasta hoy mantienen esas características y las podemos ver, por ejemplo, en el cisne de cuello negro, en el cóndor o en el ñandú.


Afortunadamente ellas nunca supieron lo que había sucedido.


Les habría dado mucha pena, porque fueron los propios hombres los que prendieron el fuego.


Es que tenían envidia del poder que en el comienzo de los tiempos ostentaban las mujeres, y querían quitárselo.


Después de este penoso episodio la mujer-luna se fue con su esposo “akaynic” hasta el firmamento.


Detrás de ellos, queriendo alcanzarlos, se fue corriendo el hombre-hermano-sol, pero no pudo lograrlo.


Todos se quedaron, sin embargo, en la bóveda celestial y no volvieron a bajar a las fiestas de los hombres.


Fuente: Del Libro “El Mundo de Amado”. Leyendas de Tierra del Fuego. Lucía Gevert.

Edición Web: Ser Indígena, nov-2002

Re-Edición Web: Ser Indígena, may-2003 Compilación de texto

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domingo, 2 de agosto de 2009

TUPAC AMARU Y LA EMANCIPACIÓN AMERICANA



La dignidad del Inca: "Volveré y seré millones"

El 18 de mayo de 1871, Túpac Amaru fue ejecutado en el suplicio, en la plaza principal del Cuzco.

Junto a él, fue asesinada toda su familia, incluida su esposa y principal lugarteniente, Micaela Bastidas Puyucawa. También sus hijos, demás hermanos y familiares directos, quienes fueron asesinados previamente al gran Inca. Lo obligaron a observar como, uno a uno, sus seres queridos eran atrozmente asesinados por los "civilizados" españoles.

Pese al inmenso dolor de ver morir a sus seres amados, a las torturas por él recibidas, y al terrible martirio que le esperaba, el Inca no sólo no quebró su coraje y dignidad, sino que volvió a desafiar a los criminales invasores españoles. Antes que el verdugo le cortara la lengua, Túpac Amaru expresó en Qeshwa y Castellano:

"Volveré y seré millones"

Dicho y hecho. El dominio español en América no duraría treinta años más.

Al ser capturado, el Inca tenía entre sus ropas una copia de la proclama independista que reprodujimos más arriba.

Aparentemente, la misma estaba destinada a ser entregada a un aliado criollo que encabezaría una Revolución criolla en Lima.

Pese a las atroces torturas aplicadas por el infame Areche, Túpac guardó el secreto de su socio blanco, y respondió con dignidad y desprecio al torturador español.

"El visitador Areche entró intempestivamente en su calabozo para exigirle, a cambio de promesas, los nombres de los cómplices de la rebelión. Túpac Amaru le contestó con desprecio: "Nosotros dos somos los únicos conspiradores. Vuestra merced, por haber agobiado al país con exacciones insoportables, y yo, por haber querido libertar al pueblo de semejante tiranía. Aquí estoy yo para que me castiguen solo, al fin de que otros queden con vida y yo solo en el castigo."(…)

Fue sometido a las más horribles torturas durante varios días.

"Siendo descendiente de los Incas, como tal viendo que sus paisanos estaban acongojados, maltratados, perseguidos, él se creyó en la obligación de defenderlos, para ver si los sacaba de la opresión en que estaban." (1) (pag156)

La sentencia del visitador real Areche es muy elocuente sobre le carácter de la dominación española en América, mostrando a su vez el origen de las políticas del Terrorismo de Estado aplicadas sobre nuestros pueblos hasta hoy.

"Debo condenar, y condeno, a José Gabriel Túpac-Amaru, a que sea sacado a la plaza principal y pública de esta ciudad, arrastrado hasta el lugar del suplicio, donde presencia la ejecución de las sentencias que se dieran a su mujer, Micaela Bastidas, sus hijos Hipólito y Fernando Túpac Amaru, a su tío Francisco Túpac Amaru, su cuñado Antonio Bastidas, y algunos de los principales capitanes o auxiliares de su inicua y perversa intención o proyecto, los cuales han de morir en el propio día; y concluidas estas sentencias, se le cortará por el verdugo la lengua y después amarrado o atado por cada uno de sus brazos y pies con cuerdas fuertes, y de modo que cada uno de éstas se pueda atar o prender con facilidad a otras que pendan de las cinchas de cuatro caballos; para que puesto de este modo, o de suerte que cada uno de éstos tire de su fado, mirando a otras cuatro esquinas, o puntas de la plaza; marchen, partan o arranquen de una vez los caballos, de modo que quede dividido el cuerpo en otras tantas partes; llevándose éste, luego que sea hora, al cerro o altura llamado Picchu, adonde tuvo el impedimento de venir a intimidar, sitiar, y pedir que se le rindiese esta ciudad, para que allí se queme en una hoguera que estará preparada, echando sus cenizas al aire, y en cuyo lugar se pondrá una lápida de piedra que exprese sus principales delitos y muerte, para sola memoria y escarmiento de su execrable acción. Su cabeza se remitirá al pueblo de Tinta, para que estando tres días en la horca, se ponga después en un palo a la entrada más pública de él; uno de los brazos al de Tungasuca, donde fue cacique, para lo mismo, y el otro para que se ponga y ejecute lo propio en la capital de la provincia de Carabaya; enviándose igualmente y para que se observe la referida demostración, una pierna al pueblo de Livitaca en la de Chumbivilcas y la restante al de Santa Rosa, en la de Lampa.(…) Que las casas de éste sean arrasadas, o batidas y saladas a la vista de todos los vecinos del pueblo o pueblos donde los tuviera o existan. Que se confisquen todos sus bienes, a cuyo fin se da la correspondiente comisión a los jueces provinciales. Que todos los individuos de su familia, que hasta ahora no hayan venido, ni vinieran a poder de nuestras armas y la justicia que suspira por ellos para castigarlos con iguales rigurosas y afrentosas penas, queden infames e inhábiles para adquirir, poseer u obtener de cualquier modo, herencia alguna o sucesión, si en algún tiempo quisiesen, o hubiese quienes pretendan derecho a ella. Que se recojan los autos seguidos sobre su descendencia en la expresada real Audiencia, quemándose públicamente por el verdugo en la plaza pública de Lima, para que no quede memoria de tales documentos; y de los que sólo hubiese en ellos testimonio, se reconocerá y averiguará adónde paran los originales, dentro del término que se asigne para la propia ejecución."

Pero el terror no terminó allí. Como respuesta a la rebelión, el rey de España proclamó la Ley del Terror en América, a través del llamado Catecismo Regio. La Iglesia sería su principal difusora.

"La cárcel, el destierro, el presidio, los azotes o la confiscación, el fuego, el cadalso, el cuchillo y la muerte, son penas justamente establecidas contra el vasallo inobediente, díscolo, tumultuario, sedicioso, infiel y traidor a su Soberano. El vasallo deberá denunciar toda conjuración que llegue a su conocimiento; aún cuando los conjurados fueran amigos, parientes, hermanos o padres, hay obligación de delatarlos" .-

Como puede verse, el Terrorismo de Estado y la colaboración de la jerarquía católica con él, tiene raíces profundas en nuestra historia.


Por Alberto Lapolla
agrolapolla@yahoo.com.ar
Ingeniero Agrónomo Fitotecnista (UBA)
Experto en Genética Vegetal
Historiador
Docente de la Universidad de La Matanza
Ex – Docente de la UBA
Autor de artículos y trabajos sobre la Problemática Agropecuaria Ambiental

Reproducido y difundido en nuestro territorio por el arzobispo de Córdoba, José de San Alberto. (3) (Tomo I) (p IV)

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Ministerio de Educación Bolivia
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sábado, 1 de agosto de 2009

TUPAC AMARU Y LA EMANCIPACIÓN AMERICANA

Campesinos en Sicuani, 1918
(foto de Martín Chambi)


La derrota demasiado conocida

Como muy bien ha señalado Felipe Pigna, la historia escolar y oficial se ha encargado –y solazado- de enseñar la derrota, captura y posterior descuartizamiento de Túpac Amaru, por los genocidas españoles; pero ha ocultado deliberadamente el carácter y la magnitud de su lucha y su movimiento.

Como si sólo se quisiera mostrar qué es lo que puede ocurrirle a quien osara rebelarse contra el poder.

También se ha soslayado la inocultable relación entre la rebelión de Túpac Amaru y la Revolución y Emancipación americanas que estallarían a menos de treinta años de su movimiento. Aquello que en términos históricos constituye una inocultable procesión generacional.

Serían los hijos de los derrotados con Túpac Amaru –como justamente ha señalado Alcira Argumedo- quienes conformarían los ejércitos emancipadores que incendiarían el continente y destruirían al Imperio español, vengando al Inca. Sólo que, en esta nueva etapa de la lucha liberadora, la hegemonía final sería burguesa (criolla) y no india.

Por el contrario, los indios, los mestizos, los mulatos, los negros y los gauchos, serían los derrotados por el recambio de clases dominantes. Ya no serían esclavizados por los godos, sino por sus descendientes directos, las oligarquías blancas-criollas asociadas a un nuevo amo imperial: el británico.

Sin embargo, es imposible eludir la continuidad histórica de la gran rebelión de los Andes iniciada por Túpac Amaru en 1780, con los sucesos despuntados en 1809-1810. Es más, de alguna u otra manera, la rebelión perduró en los pueblos indios del Norte casi hasta empalmar con la etapa siguiente, ya que territorios del actual Norte argentino y del sur Boliviano, mantendrían sublevaciones indias indómitas casi hasta 1805.

Luego de su triunfo en Sangarará, el Inca no ocupó el Cuzco, que se hallaba desguarnecido, en un error fatal para su campaña.

"El mayor recelo que se tenía era de que el traidor llegase a entrar y fortificarse en el Cuzco; por el crecido número de indios que hay dentro de sus muros, pues si lograra, costaría más el desalojar que lo que costó la Conquista de todo el reino; pero una vez que Dios por su misericordia le negó el concurso para internarlo al principio de su rebelión o después de la derrota de Sangarará (…), en que sin resistencia lo hubiera verificado, pues sus habitantes sobrecogidos de un temor pánico, sin armas, sin municiones, sin tropa, no pensaban en defenderse, sino en hacer fuga muchos de ambos sexos y estados, temerosos del golpe que los amenazaba."

Es dable pensar que el Inca –tal como Aníbal- no quería quedar encerrado en una ciudad, y prefirió el movimiento liberador de sus tropas. Sin embargo, el hecho de no tomar el Cuzco, unido a la falta de apoyo de los criollos al movimiento indio (los criollos del Perú y Alto Perú eran parte de la clase social que explotaba a los indios, y no querían de ninguna manera una Revolución India, tal como comprobarían luego Castelli, Belgrano, Güemes, Juana Azurduy, Ascencio Padilla, San Martín, Artigas, Andresito, O" Higgins, Sucre y Dorrego) lo llevaría a la derrota.

A ello se sumaba el envío de refuerzos de todas partes de la América española –incluido un fuerte destacamento del Plata, enviado por el "muy progresista" virrey Vértiz-; la traición de los criollos que Túpac había incluido como artilleros –los indios no sabían usar la artillería, ni la mayoría de las armas de fuego-; la indudable superioridad militar de las armas de fuego españolas, y en particular, la participación militar directa de la Iglesia en la lucha contra el Inca, al punto que, en la batalla final, fue decisivo el papel de las tropas armadas por la iglesia española en América, en lucha contra el "indio hereje".

La Iglesia estuvo en la primera línea de la represión a la sublevación tupamarista, considerando la rebelión del pueblo americano casi como un asunto particular de desafío a su labor evangelizadora-esclavizadora. Para la Iglesia se trataba de la restauración de la herejía. Como muy bien lo expresaría más tarde, Fray Justo Santa María de Oro en el Congreso de Tucumán en 1816, cuando el General Manuel Belgrano propusiera la Monarquía Inca.

Como dijimos, el candidato propuesto era el único familiar sobreviviente del Inca, Don Juan Bautista. En dicha ocasión, Santa María de Oro amenazó con "renunciar al Congreso si se elegía tal Rey". Su oposición, no resultaba precisamente por fe republicana. En 1818 apoyó sin remilgos la posibilidad de coronar a un medio hermano de Fernando VII. De ninguna manera podía aceptar a un "indio hereje" como Rey de los americanos.

Finalmente, Túpac fue derrotado por fuerzas superiores. Traicionado a cambio de la promesa de libertad, por un lugarteniente mestizo llamado Francisco de Santa Cruz, ayudado en su infamia por el cura del pueblo de Langui -donde libró su última batalla- Antonio Martínez.

Los españoles acudieron al mismo sistema que usaron siempre, para dominar a los pueblos americanos: el engaño, el doblez, la traición a los acuerdos establecidos, y la violación de la palabra empeñada.

También buscaron debilitar la rebelión, otorgando varios de los reclamos del Inca, y desatando una represión de exterminio sobre todos los pueblos que lo apoyaban.

Mataron a todos los indios que pudieron: cien mil en total entre 1871 y 1875.


Por Alberto Lapolla
agrolapolla@yahoo.com.ar
Ingeniero Agrónomo Fitotecnista (UBA)
Experto en Genética Vegetal
Historiador
Docente de la Universidad de La Matanza
Ex – Docente de la UBA
Autor de artículos y trabajos sobre la Problemática Agropecuaria Ambiental

Documento español de la época 2 pag 428

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viernes, 31 de julio de 2009

PEDRO LEÓN DÍAZ GALLO


Nació en Santiago del Estero el 29 de Junio de 1782.


Ingresó en año 1799 al Colegio de Monserrat, Provincia de Córdoba, donde se gradúo como presbítero. En la Universidad de San Carlos, estudió filosofía obteniendo el título “Maestro en Artes”


Fue sacerdote y político.


Estudió el Estatuto Provisional en el Cabildo Abierto del 19 de Junio de 1815.


Participó como diputado por la Provincia de Santiago del Estero en el Congreso de Tucumán de 1816, siendo uno de los firmantes de la Declaración de la Independencia de las llamadas entonces Provincias Unidas de Sudamérica.


Le fue encomendado, en el año 1821, su arbitrio en el diferendo entre las Pcias de Santiago y Tucumán por la Autonomía de Santiago del Estero.


Por su empeño se firmó la paz en Vinará, Termas de Río Hondo.


Fue diputado de la Provincia de Salta.


Falleció en la Ciudad de San Miguel de Tucumán el 16 de Febrero de 1852.


jueves, 30 de julio de 2009

CASA MUSEO DE "ANDRÉS CHAZARRETA


CASA MUSEO DE "ANDRÉS CHAZARRETA".

Mitre Nº 127.


El 29 de Mayo de 1876 nació en Santiago del Estero uno de los más destacados juglares del folklore argentino, Patriarca del Folklore Argentino.


El Museo funciona en la casa en la que vivió don Andrés Chazarreta toda su vida.


La construcción original es de hace 120 años y fue declarada Monumento Histórico Nacional.


  • La Casa.

En la sala lo que impacta es un enorme cofre en el que se guardan: su primera guitarra, su poncho y su primer disco; además se encuentran los diminutos bancos de madera en los que se apoyaba su pie al rasguear la guitarra. También observamos los elementos que utilizaba en sus presentaciones: alforja, lazo, colcha y mortero.



Se exhiben, además, el título de maestro de escuela, su primera guitarra, el primer disco grabado en RCA Víctor, que era un vals que se llama "Santiago del Estero".


Hay también una vitrola de más de 80 años, cuya bocina de madera es de las primeras que se fabricaron en el país; cajas vidaleras, bombos legüeros, porque se escuchan desde una legua, y múltiples testimonios de adhesión y amistad.


  • Su Obra.

Entre recopilaciones y obras propias, Chazarreta tenía registradas 395 piezas en SADAIC.


Como gran admirador de su país, escribió valses para todas las provincias y por esos mismos años imprimió su primer álbum de piezas folklóricas.


Su primera academia fue creada en 1945. Contando con el apoyo de una de sus hijas imprimió el primer y segundo libro de la coreografía de danzas folklóricas.



Santiago del Estero, Mi Provincia" de Adela Curi Paz

miércoles, 29 de julio de 2009

TUPAC AMARU Y LA EMANCIPACIÓN AMERICANA

Túpac Amaru II en un fresco de Tadeo Escalante.
Foto: Wilfredo Loayza.


La batalla de Sangarará: día de redención americana

Finalmente, en el apogeo de la primera Independencia americana, Túpac Amaru derrotó a las tropas españolas en la batalla de Sangarará el 18 de noviembre de 1780. Tal vez el máximo día de libertad e independencia americana desde la llegada de los españoles hasta entonces.

El terror se apoderó de los ibéricos:

"La tropa al mando del señor mariscal de campo, don José del Valle, volvió al Cuzco muy disminuida por muertos y desertores, y los que entraron en dicha ciudad causaban compasión, viéndolos cubiertos de piojos, muchos o los más descalzos y otros envueltos en pellejos. Fueron a alojarse en los hospitales, porque de los malos alimentos estaban padeciendo disentería; no tuvieron un colchón, casa de medicina, ni médicos para la curación de los enfermos, y las tiendas de campaña estaban hechas pedazos, de podridas y maltratadas. Dicen que no se puede leer sin lágrimas los diarios de los señores Valle y Avilés, y conviene en que aquellos infelices que dejaron el bello temperamento de Lima, la quietud y regalo de sus casas para servir al rey, como sus buenos vasallos, no han sido pagados."

Los españoles del Cuzco estaban espantados; no sólo se refugiaban en las Iglesias, sino que "pedían a los sacristanes les franqueasen las bóvedas para sepultarse vivos."

La pavura realista, llegó hasta Buenos Aires, donde el fiscal del Virreinato, doctor Pacheco, lanzó una proclama contra la rebelión: "Cree el fiscal poderse declarar por rebelde al cacique Túpac Amaru, y en caso no se entregue, o le entreguen sus partidarios a las reconvenciones o requerimientos que permitan las situaciones de cada partido, autorizarse a todo vasallo del Rey, tanto del partido rebelde como del que pase a subyugarle, para que le aprendan o maten para la más cabal inteligencia de aquel excelentísimo señor Virrey, y que las tropas de una y otra parte procedan con la mayor armonía. Buenos Aires y enero 15 de 1781." (1) (pag151)

Y pues, el indio ha exhortado
a criollos, atrevido;
a seguir el vil partido
que alevoso se ha fraguado,
para que entienda el alzado
que a todas luces se engaña.
Criollo es el que desengaña
y exhorta a la recia plebe,
que sólo conocer debe
por Padre y Rey al de España.

(Panfleto arequipeño español) (pag417)


Pero el terror de los españoles, no residía sólo en la posibilidad de perder la vida a manos de los esclavizados indios, sino en algo mucho peor para la hidalga raza ibérica: tener que trabajar con sus propias manos, la peor de las maldiciones para un señorito, caballero o hijodalgo español, que tenía prohibido ejercer oficios "serviles".

Nos hicieran (los victoriosos indios) trabajar
del modo que ellos trabajan.
Y cuanto ahora los rebajan, nos hicieran rebajar.
Ande pudiera esperar
casa, hacienda ni esplendores,
ninguno alcanzara honores,
todos fueran plebeyos.
Fuéramos los indios de ellos
y ellos fueran los señores.

(Copla colonial española-fragmento) (2)(pag412)


Luego del triunfo de Sangarará, Túpac Amaru expidió un mensaje a los pueblos del Perú, volviendo a convocar a los criollos a la unidad con la causa india: "Vivamos como hermanos y congregados en un solo cuerpo. Cuidemos de la protección y conservación de los españoles, criollos, mestizos, zambos e indios, por ser todos compatriotas, como nacidos en estas tierras y de un mismo origen."

Relato español del regreso de las tropas imperiales vencidas en Sangarará) pag153, pag 151 cita original de De Angelis Pedro, Colección de obras y documentos…

Por Alberto Lapolla
agrolapolla@yahoo.com.ar
Ingeniero Agrónomo Fitotecnista (UBA)
Experto en Genética Vegetal
Historiador
Docente de la Universidad de La Matanza
Ex – Docente de la UBA
Autor de artículos y trabajos sobre la Problemática Agropecuaria Ambiental
Relato de dos Relaciones españolas de la época (2) (Pag420-421)

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amautacuna.blogspot.com

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martes, 28 de julio de 2009

EL PUENTE DEL INCA


PUENTE DEL INCA

Cuenta la leyenda que hace muchísimos años, el heredero del trono del Tiwantisuyu se debatía entre la vida y la muerte, siendo víctima de una extraña y misteriosa enfermedad. Las plegarias, rezos y recursos de los hechiceros nada lograban y se desesperaban por no poder devolverle la salud.

El pueblo amaba intensa y entrañablemente a su príncipe, invocaba a sus dioses y realizaba sacrificios en su honor.

Fueron convocados los más grandes sabios del reino, quienes afirmaron que sólo podría sanarlo el maravilloso poder del agua de una vertiente, ubicada en una lejana comarca.

Los habitantes partieron en numerosa caravana, vencieron infinidad de dificultades, marcharon durante meses en que veían agotadas sus fuerzas, y un día se detuvieron ante una profunda quebrada, en cuyo fondo corrían las aguas de un río tempestuoso. En el lado opuesto, estaba el codiciado manantial, pero...

¿Cómo hacer para llegar a ese inaccesible lugar?

Meditaron durante mucho tiempo, tratando de buscar una forma de arribar hasta las milagrosas aguas, pero todo fue en vano.

Cuando ya la desesperación los dominaba, aconteció un hecho extraordinario: de pronto se oscureció el cielo, tembló el piso granítico y vieron caer, desde las altas cimas, enormes moles de piedra que producían un estrépito aterrador.

Pasado el estruendo y más calmados los ánimos, los incas divisaron asombrados, un puente que les permitía llegar sin dificultades hasta la fuente maravillosa. Transportaron hacia ella al príncipe, quien bebió de sus aguas y muy pronto recuperó la salud.

La omnipotencia del dios Inti, el sol, y de Mama–Quilla, la luna, habían realizado el milagro.

Así surgió, según la leyenda, ese arco monumental de piedra que recibió el nombre de Puente del Inca, que se levanta custodiado por el Aconcagua, rodeado por la imponente belleza de los Andes.



lunes, 27 de julio de 2009

TUPAC AMARU Y LA EMANCIPACIÓN AMERICANA




Túpac Amaru proclama la Independencia americana

Luego de liberar obrajes, indios esclavos y ejecutar corregidores, Túpac Amaru hizo públicas reiteradas proclamas, reclamando la libertad e Independencia de los pueblos de América.

Su proclama más difundida es, sin dudas, uno de los documentos preliminares de nuestra Independencia; la misma casi repite los argumentos del Manifiesto por la Independencia de América, de Juan Vélez de Córdova, proclamados en la Revolución India-Criolla de Oruro del 8 de julio 1739. Por supuesto, Vélez de Córdova sufrió la misma suerte de Túpac Amaru, a manos de los piadosos opresores españoles.

La diferencia entre el proyecto de Condorcanqui y el que luego triunfaría en el siglo siguiente, radica en que él proponía una nación India-mestiza-criolla, con hegemonía indígena, y no una nación hispano-blanca-criolla-británica, con exterminio y genocidio permanente del indio, como luego seríamos.

"Yo Don José I por la gracia de Dios, Inca, Rey del Perú, Santa Fe (Bogotá), Quito, Chile, Buenos Aires, y continentes de los mares del sud, duque de la Superlativa, señor de los Césares y Amazonas con dominio en el gran Paititi, Comisario distribuidor de la piedad divina por erario sin par, etc. Por cuanto es acordado en mi Consejo por junta prolija por repetidas ocasiones, ya secreta, ya pública, que los Reyes de Castilla me han tenido usurpada la corona y dominio de mis gentes, cerca de tres siglos, pensionándome los vasallos con insoportables gabelas, tributos piezas, lanzas, aduanas, alcabalas, estancos, catastros, diezmos, quintos, virreyes, audiencias, corregidores, y demás ministros, todos iguales en la tiranía, vendiendo la justicia, en almoneda con los escribanos de esta fe a quien más puja y a quien más da, entrando en esto los empleos eclesiásticos y seculares, sin temor de Dios, estropeando como a bestias a los naturales del reino; quitando la vida a todos los que no supieron robar, todo digno del más severo reparo. Por eso y por los clamores que con generalidad han llegado al cielo, en el nombre de Dios Todopoderoso, ordenamos y mandamos que ninguna de las personas dichas, pague ni obedezca en cosa alguna a los ministros europeos intrusos, y sólo se deberá tener todo respeto al sacerdocio, pagándole el diezmo y la primicia como, que se da a Dios inmediatamente, y el tributo y el quinto a su Rey y Señor natural, y esto con la moderación con que se hará saber, con las demás leyes de observar y guardar. Y para el pronto remedio de todo lo suso expresado, mando se reitere y se publique la jura hecha a mi Real Corona en todas las ciudades, villas y lugares de mis dominios, dándome parte con toda la verdad de los vasallos prontos y fieles para el premio igual, y de los que se rebelaren, para la pena que les compite remitiéndonos la jura hecha, con razón de cuanto nos conduzca, etc."

Por Alberto Lapolla
agrolapolla@yahoo.com.ar
Ingeniero Agrónomo Fitotecnista (UBA)
Experto en Genética Vegetal
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Relato de dos Relaciones españolas de la época (2)(Pag420-421)

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domingo, 26 de julio de 2009

TUPAC AMARU Y LA EMANCIPACIÓN AMERICANA




La primera Independencia

Entre el 4 de noviembre de 1780 y el 18 de mayo de 1781 (fecha del horrendo sacrificio de Túpac Amaru), su esposa Micaela Bastidas Puyucawa y toda su familia (América), disfrutó del único período de libertad desde el inicio de la invasión y opresión española, hasta su emancipación en 1824.

En ese breve período, que en verdad se extiende hasta 1784, se da la continuidad de la rebelión por los diferentes jefes Indios del Perú, del Alto Perú y del Norte Argentino, quienes prosiguieron la iniciada por Túpac, hasta ser totalmente exterminados a sangre y fuego por los genocidas españoles.

Cien mil hombres en armas levantó Túpac Amaru a lo largo de más de 1500 kilómetros, en una insurrección india preparada a lo largo de varios años, que contaba con jefes y lugartenientes tan importantes como su esposa Micaela Bastidas Puyucawa, Julián Túpac Katari -proclamado virrey del Alto Perú, en concordancia con que Túpac Amaru era el Inca de todo el Tiwantysuwu restaurado-, su esposa Bartolina Sisa, Diego Cristóbal Túpac Amaru –el más destacado de los colaboradores del Inca-, Mariano Túpac Amaru, Miguel Túpac Amaru, Andrés Túpac Amaru y Dámaso Katari entre otros.

Todos ellos -y sus completas familias, incluido el desaparecido hijo de Túpac Catari de 8 años- asesinados de la misma atroz manera que el gran Inca, por los "civilizados" españoles.

Cien mil indios levantados en armas; con palos, piedras, recursos hidráulicos, macanas y lanzas, pero con muy pocas armas de fuego y sin conocimiento de su manejo.
Cien mil indios asesinó en represalia el terror español, en otro de los genocidios con que los europeos trataron históricamente a los americanos nativos.

Pero fue en noviembre de 1780, cuando una nueva generación india recobró la dignidad mancillada por el opresor y expresó su grito de libertad e independencia, extendida al corazón de la América India.

De hecho, Condorcanqui retomaba el estandarte invicto de Juan Santos Atahualpa, quien había combatido entre 1742 y 1761, sin ser nunca vencido por los españoles.

Santos Atahualpa llegó a crear un estado libre de la dominación goda en la selva central del Perú extendido hasta el Matto Grosso, en alianza con una diversidad de etnias guaraníes. Aún hoy, los pueblos de la selva esperan su regreso. Vinculada con su rebelión, se había producido una insurrección india en Lima en 1750, con apoyo criollo, sofocada a sangre y fuego por el poder español.

Luego de la muerte de Juan Santos en 1761, sería Túpac Amaru quien continuaría la heroica resistencia india iniciada el 13 de octubre de 1492.

El 4 de noviembre de 1780 el Inca dio inicio a la rebelión –según dicen algunos historiadores-, antes del tiempo previsto, precipitada por la detección de la rebelión criolla de Farfán de los Godos en Cuzco, que lo obligó a actuar antes de tiempo para eludir la represión.

Según lo relatado, el día 4, el Inca detuvo al odiado y perverso corregidor Arriaga.

El día 10 Arriaga fue ejecutado por Túpac Amaru en la plaza de Tungasuca, ante un gentío exultante de indios y mestizos que no podían dar crédito a lo que sus ojos veían.

En los días siguientes, continuó Túpac al mando de sus hombres recorriendo la provincia y liberando indios y mestizos esclavos de las encomiendas y obrajes; repartiendo sus bienes entre los pobres americanos y ejecutando a todos los españoles europeos presentes.

Las mujeres españolas eran obligadas a vestirse con ropas de las mujeres americanas, para escándalo de las ibéricas damas.

La rebelión se extendió como un reguero de pólvora sobre la mancillada tierra americana.

"Causa admiración al ver la prontitud con que obedecieron las voz de este Rebelde en todo el Reino del Perú, pues se sabe notoriamente que en toda la costa de Arica, Tacna y Huantajaya hicieron los indios iguales muertes, robos y atrocidades que en la Sierra, manteniéndose sin sujeción alguna".

"Y hasta los bárbaros Mocovíes y Pampas de la parte de Jujuy y Salta, tuvieron noticia de esta rebelión, y salieron de sus términos insultando e intentando asolar estas dos ciudades, en donde tuvieron la fortuna de haber llegado a ese tiempo la Compañía de Granaderos del regimiento de Saboya, que venía de Buenos Aires, con la cual pudieron resistir sus terribles invasiones".

"También los Chiriguanos de la frontera de Tomina, hicieron sus salidas costosos con los deseos que tuvieron de conocer al Titulado Rey Túpac Amaru".

"(...) Pocas veces se habrá visto desolación tan terrible, ni fuego que con más rapidez se comunicase a tantas distancias, siendo digno de notar, que en 300 leguas que se cuenta de longitud, desde el Cuzco hasta la frontera del Tucumán, en que se contienen 24 provincias, en todas prendió casi a un mismo tiempo el fuego de la rebelión".

El día 12, Condorcanqui ocupó el obraje de Pomacancha, liberando a los indios allí esclavizados; repartiendo entre ellos sus bienes, dejando a cargo del mismo –ya no como obraje, sino como propiedad comunal indígena, Ayllu- a su hermano menor Juan Bautista Túpac Amaru.

Juan Bautista -único sobreviviente de la familia del Inca-, pasaría cuarenta años en las prisiones españolas en África (en Ceuta) y sería proclamado Rey Inca por el general Belgrano en el Congreso de Tucumán; propuesta que el Congreso aprobara el 31 de julio de 1816.

Juan Bautista moriría en Buenos Aires en 1827, encontrándose enterrado en una tumba sin nombre en el cementerio de la Recoleta.

Por Alberto Lapolla
agrolapolla@yahoo.com.ar
Ingeniero Agrónomo Fitotecnista (UBA)
Experto en Genética Vegetal
Historiador
Docente de la Universidad de La Matanza
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Relato de dos Relaciones españolas de la época 2 pag 430

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sábado, 25 de julio de 2009

TUPAC AMARU Y LA EMANCIPACIÓN AMERICANA




Tupac Amaru II

Ya en Cuzco, con empeño,

quieren sacudir, y es ley,
el yugo de ajeno rey
y reponer al que es dueño.

¡Levantarse, americanos!

¡Tomen armas en las manos,
y con osado furor,

maten sin temor
a los ministros tiranos!

Afiche pegado en Oruro, por los "Criollos Tupamaristas"
Abril de 1780 (2)

4 de noviembre de 1780: El inicio de la Rebelión

Túpac Amaru II encabezó la mayor rebelión que conoce la historia de los países del Tercer Mundo, hasta muy entrado el siglo XX, luego de la ocupación y expansión europea, iniciada a lo largo del siglo XV, con la llegada de Colón a América y de Vasco da Gama a África y Oriente.

Organizó y armó a 100.000 americanos originarios contra el poder español, proclamando la libertad y la independencia de América. Su rebelión fue el golpe más fuerte sufrido por el imperio español, desde la invasión a América en 1492.

El jefe del gabinete de Carlos IV, "el favorito" -de la reina- Don Manuel Godoy, exclamaría unos años más tarde:

"Nadie ignora cuánto se halló cerca de ser perdido, por los años de 1781 y 1782, todo el virreynato del Perú y una parte del de la Plata cuando alzó el estandarte de la insurrección el famoso Condorcanqui, más conocido por el nombre de Túpac Amaru"


"El 4 de noviembre de 1780 Túpac Amaru da comienzo a la sublevación (...)

Túpac Amaru y el corregidor de la provincia de Tinta, Antonio Arriaga, se reunieron en la casa del cura de Yanacona, doctor Carlos Rodríguez, para "celebrar el día de nuestro augusto soberano". Antes de terminar la comida, fingiendo haber recibido un llamado urgente del Cuzco, Túpac Amaru se retiró de la casa del eclesiástico, y oculto en el camino que conducía a Tinta con un grupo de sus partidarios, esperaba el paso de Arriaga de vuelta para el pueblo (...)

"Retirábase (el corregidor Arriaga) después de comer al pueblo de Tinta, y en la travesía que media le acometió Túpac Amaru con alguna gente que le acompañaba. Echáronle un lazo al cuello y lo trajeron de la mula a la tierra; hicieron a un criado que con él venía y presos dos negros esclavos que a alguna distancia lo seguían; fueron todos conducidos a un sitio separado y secreto, y allí detenidos hasta la medianoche en que fueron introducidos en el pueblo de Tungasuca, y encarcelado el corregidor en una pieza o calabozo en la casa de Túpac Amaru"

"Observóse tal secreto en Orden a su situación que absolutamente se ignoraba dónde se hallaba el corregidor; a unos se decía que estaba actuando ciertas diligencias de importancia que lo negaban a otra atención."

Túpac Amaru llevó al corregidor a Tungasuca y allí estableció su cuartel general, y no en Tinta capital de la provincia. Los motivos saltan a la vista: la situación estratégica de Tinta es mucho menos favorable que la de Tungasuca, que se halla en la cordillera y es de difícil acceso (...)

De acuerdo con el plan previamente fijado y perfectamente ejecutado, obligó de inmediato al corregidor a firmar una carta dirigida a su cajero, en la que le ordenaba remitirle todos los fondos disponibles y todas las armas alcanzables (...)

La fingida carta produjo su efecto. El jefe rebelde, que necesitaba tan apremiadamente armas, sobre todo de fuego, y dinero, gracias a su ardid obtuvo 22.000 pesos, algunas barras de oro, 75 mosquetes, bestias de carga y mulas.

Pero el corregidor no sólo se vio obligado a firmar esa carta; también tuvo que poner su firma bajo la misiva, a su dependiente Manuel de San Roque, natural de Santiago de Chile, que no le podía presagiar nada bueno. En ésta le ordenaba "fuese a Tungasuca llevando dos pares de grillos, su cama, y llaves de las principales viviendas del Cabildo."

El antes tan soberbio funcionario español, bajo el dictado de Túpac Amaru, el 8 de noviembre de 1780, tuvo que extender órdenes a todos los pueblos de la provincia para que sus habitantes, en el término de 24 horas, se presentaran en Tungasuca (...)

"Don Miguel de Mesa y don Félix Castelo, a quienes se da la comisión en derecho necesaria, pasarán al pueblo de Citarangani y notificarán a todos los españoles que restan, para que dentro del término de veinte y cuatro horas se presenten en este pueblo. Asimismo a los indios de ambos ayllus; sin que en esto haya reserva de persona alguna, por convenir al servicio del Rey y causa pública. Tungasuca, y noviembre ocho, de mil setecientos ochenta. Antonio de Arriaga."

Naturalmente, la rigurosa orden del gobernador de la provincia fue ejecutada con toda puntualidad. En Tungasuca se hicieron, pues, presentes, miles de criollos, mestizos e indios, y aun algunos europeos.

Un genovés residente en Sicuani, (...) en su declaración judicial nos ofrece algunos detalles interesantes sobre los momentos iniciales de la gran rebelión. Según dice, ya el día 8 comenzaron a afluir a Tungasuca muchas personas. De inmediato fueron puestas en pie de guerra, por Túpac Amaru, quien montado en un caballo blanco y vestido de terciopelo negro, dirigía los ejercicios militares en la pampa vecina a Tungasuca.

Daba órdenes en los dos idiomas: a los criollos y mestizos, en castellano; a los indios en quechua."

Por Alberto Lapolla
agrolapolla@yahoo.com.ar
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Relato de dos Relaciones españolas de la época 2 pag442 a 444

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viernes, 24 de julio de 2009

UNA VA LLENA

Puente sobre el arroyo Alcañizo
(15 de Diciembre de 2009)


En un arroyo que hay cerca del pueblo de Alcañizo ocurrió todo.

El arroyo creció mucho, entonces se inundó una bodega y las albardas (que eran garrafas en las que se guardaba el vino) salieron de la bodega nadando, es decir, que el arroyo las arrastraba.

Entonces el dueño se puso como loco a gritar:

— ¡Una va llena! ¡Una va llena!

La gente del pueblo, al oírlo, salió a la calle, porque creían que era una ballena, y se burlaban del hombrecillo porque ellos no veían ninguna ballena; pero cuando el hombre se enteró, fue para donde estaba toda la gente y les explicó lo ocurrido, es decir, que una garrafa iba llena, y empezó a reírse de ellos como loco.

Y por ello se dice el dicho:


El pueblo de Alcañizo,
iba todo en banda,
buscando una ballena
que al final era una albarda.


Recopiladora:
Ángela María Sánchez Muñoz, nacida en 1986.
Lugar: Navalmoral de la Mata.
Fecha: otoño del 2002.
Informante:
Tomás Muñoz Peña, de Alcañizo (Toledo), nacido en 1923.

Imagen
pueblos-espana.org
Foto enviada el 27/12/2009 por Luis Martín para
http://www.pueblos-espana.org/

jueves, 23 de julio de 2009

EL SOMBRERON




Al Sombrerón también se le conoce con otros nombres: el Tzipitio, el duende, y a veces c Tzizimite, pertenece al repertorio de las leyendas clásicas de Nueva Guatemala de La Asunción.


Las características generales son las mismas: un personaje de corta estatura, vestido de negro, con un cinturón grueso y brillante. Usa un sombrero negro grande y unas botas que hacen mucho ruido al caminar. Le gusta subirse a los caballos y hacerles trenzas en la cola y las crines. Cuando no hay caballos trenza a los perros. También le gusta enamorar a las jovencitas de pelo largo y ojos grandes. Cuando alguna le agrada la persigue, le trenza el pelo, le canta con su guitarra de plata. Pero también le echa tierra en el plato y no la deja comer, ni dormir.

El Sombrerón aparece a la hora del crepúsculo, arrastrando un patacho de mulas de carbonero, con las que recorre las ciudades y los barrios.

Cuando es correspondido por una mujer, amarra sus mulas al poste de la casa donde vive ésta, descuelga la guitarra y empieza a cantar y bailar.

Algunos vecinos comentan que por los barrios de la Recolección y de la Parroquia Vieja, aún se le ve pasar en las noches de luna llena.

Por el barrio de la Recolección vivía Susana, una muchacha, hija de la señora de la tienda. Era muy bonita, tenía pelo largo y unos grandes ojos de color avellana.

Una noche de luna llena, Susana estaba sentada admirando el cielo. De pronto se acercó un personaje de baja estatura, con un sombrero grande y una guitarra.

Al ver a la joven se quedó asombrado por su belleza. Le cantó una canción, pero en ese momento los padres de la joven lo descubrieron. Obligaron a entrar a su hija. Desde ese día ya no pudo dormir, pues el personaje se le aparecía en la casa o cantaba desde la calle.

Tampoco la dejaba comer, pues cuando le servían su comida, ésta aparecía como tierra.

Preocupados, los padres le cortaron el pelo la llevaron a la iglesia para q el padre le echara agua bendita y le rezara. Unos días después el duende dejó de molestarla.




miércoles, 22 de julio de 2009

TREMPULCAHUE



Ilustración Gonzalo Ordóñez Arias


Los Trempulcahue son cuatro ballenas, criaturas mitológicas encargadas de llevar las almas de los muertos hasta el "Ngill chenmaywe" (sitio de reunión).

Este lugar según la mayoría de los relatos era la Isla Mocha.

En la isla, las ánimas (pillú) se convertían en espíritu (alwe); y partían hacia la lejana "Región de Occidente".

El ritual funerario denominado por lo mapuches "aun" dependía de la importancia del fallecido.

Su objetivo era alejar a los malos espíritus que pudieran llevarse el alma.

Los Trempulcahue, a las que nadie vivo puede ver, son cuatro mujeres ancianas que se transformaban a la caída del sol.

Para costear su transporte los allegados deben colocar "llancas" (piedras de color turquesa) junto al difunto, más un plus si era acompañado sus perros y caballos.


La Isla Mocha está situada a 34,2 km. de la costa chilena, a la altura de la ciudad de Tirúa.

Su nombre antiguo era Gueuli, y estuvo habitada por unos 1000 Lafkenches (mapuches de la costa).

El navegante y explorador italiano Juan Bautista Pastene (1507-1580), lugarteniente de Pedro de Valdivia, fue el primer europeo en visitarla (1544).

Posteriormente el holandés Joris Van Spilbergen (1568 - 1620) en una expedición de piratería hacia los asentamientos españoles de la costa de California, tras pasar por el estrecho de Magallanes, hizo escala en la isla en 1615.

El grabado representa este acontecimiento.



Fuente e imágenes
http://pueblosoriginarios.com/sur/patagonia/mapuche/trempulcahue.html

martes, 21 de julio de 2009

MACÍAS

Paisaje de Guinea Ecuatorial al óleo
Manolo


Hace años, en el interior de mi país, Guinea Ecuatorial, hubo un hombre muy poderoso llamado Macías. Según los mayores, ese poder era debido a que era amigo del diablo.

Tenía dos caras. Por el día él levantaba un país: construyó el puerto, institutos, los aeropuertos, carreteras...

También ayudaba a los más necesitados: daba comida a las familias con menos recursos, a las familias numerosas, a los huérfanos, a las viudas…

Otra cosa bien diferente era cuando anochecía. La gente tenía miedo, apenas salía por la noche a no ser que fuera una urgencia. Se decía que desaparecía mucha gente, sobre todo en la capital, donde se salía más. Los mayores dicen que hablaba con el diablo y que bebía sangre, sangre que él guardaba en bidones en una casita de la selva.

Todo esto acabó cuando la gente más valiente se atrevió a tirar esa sangre al suelo. En ese momento cambió su suerte.

En ese momento, en otro lado del país el ejército le atacó y terminó con este buen hombre de día y amigo del diablo por la noche.

Susana Manque Micha

Imagen
http://cuadrosmanolo.blogspot.com/2009/04/guinea-ecuatorial.html

lunes, 20 de julio de 2009

LA MORA ENCANTADA

Hombre con Espada.
Pablo Picasso


Agoncillo hace muchísimos años.

En el término de los Balsones, donde hoy se encuentra ubicado el polígono El Sequero, había una finca que, según su dueño, era incalculable el agua que tragaba al regarla.

En la referida hondonada (de un radio de unos cincuenta metros) es donde -verdad o ficción-, según contaban los viejos del lugar, salió la Mora encantada, apareciéndosele a un pastor que por allí andaba con su rebaño.

El pastor se quedó atónito mirándola y ésta le dijo: "si consigues llevarme hasta la iglesia y echarme agua bendita, seré tuya para siempre."

El hombre, asombrado ante tanta belleza, decidió llevarla. Pero, antes de partir, ella le advirtió: "No vuelvas la cabeza porque yo iré detrás de ti convertida en toro de fuego envuelta en llamas".

Ya cerca del pueblo, en un término que se llama La Poya, el pastor no pudo aguantar la curiosidad ante la dantesca situación. Las llamas le llegaban a él y, asustado, volvió la cabeza. Y en ese mismo momento, la Mora desapareció y nunca más se supo de ella.

Milagros Burgos

Imagen
arteinformado.com

domingo, 19 de julio de 2009

EL MUQUI DE YAURICOCHA




El "Muqui" de la mina de Yauricocha



Esta es una historia que se relata en la mina de Yauricocha: cuentan que un obreró entró a trabajar en su turno normal de 4:00 am. y su jefe le dijo: te vamos a cambiar de turno, a las 12 de la media noche.

Entonces él entró a trabajar como le asignó su jefe y cuando se dirigía al penúltimo nivel de la mina que era profundo para cuidar la bomba de presión, él dijo: mejor me duermo un momento y después cuido, y cuando estaba durmiendo se acercó un “Muky” (diablo de las minas) y le dijo: Levántate ocioso, envés que estés durmiendo debes estar trabajando, y el obrero entre sus sueños le dijo: pero solo descanso un momento, y él se despertó y trato de ver quien estaba ahí y dijo: voy a ponerme el casco con lámpara, y al momento de encender la lámpara, no prendía, y el Muky le dijo por qué te desesperas en tratar de verme si yo te conozco muy bien y a todos los que trabajan en mi casa tratando de llevarse lo que tengo.

De repente la lámpara del obrero se prendió, y vió que era pequeño y tenía casco.

El Muky se sacó el casco, y ahí vió que tenía pequeños cuernos, y le mostró muchas monedas de oro dentro de su casco y le dijo: ven trabaja conmigo y serás más rico que un rey de afuera.

Y así el Muky le mostró toda su riqueza. Ya se había cumplido el turno del obrero y el Muky le dijo: vé a tu casa y no cuentes a nadie lo que viste.

El obrero fue a su casa, y como no estaba contento con lo que había visto, entonces se le contó a su esposa.

Luego al día siguiente, regresó a su trabajo y se encontró con el Muky, entonces éste le dijo: ¿no le contaste nada a nadie no? Y el obrero le respondió que no, entonces el Muky le dijo: no me mientas, y el obrero le respondió: no te miento.

El Muky le dijo: si me sigues mintiendo te quedarás aquí conmigo. Entonces el obrero le contó lo que había pasado a su jefe y a sus compañeros.

El Muky se enteró y le dijo: tú me mentiste, le dijiste a todos lo que viste y ahora te quedarás conmigo para siempre aquí en mi casa, y el Muky le puso unas botas de oro al obrero y le dijo: con éstas andarás, sólo saldrás de aquí cuando se gaste por completo, y el obrero trataba de escapar por el camino que él conocía pero no encontraba la salida ; y ahora anda llorando y caminado por toda la mina y hasta entonces dicen que por su sufrimiento ocasiona derrumbes en la mina.

Fuente e Imagen
http://cronicasmundosocultos.blogspot.com
(Colaboración de: Martín, de Tarma, Perú)

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/10/el-muqui.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/03/el-muqui-o-muki.html