sábado, 8 de agosto de 2009

LOS NAGARAJA

Nagaradja (Lhudjal)
El Rey Serpiente y el Maestro de Tantra


Muchos rumores se extienden acerca del origen de estos Vástagos, la mayoría de ellos relacionan su creación con el Tal'Mahe'Ra, o como se les conoce ahora, la Verdadera Mano Negra, y con los actos de tradición de los Euthanatos.

La mayoría de ellos sitúan a los Nagaraja en una posición de servidumbre total a la secta y a su línea de sangre.

Nada mas lejos de la realidad para los miembros de esta pequeña y poco conocida línea de sangre, pero quizás quieran guardar la verdad para si mismos.

La línea de sangre se creo mucho antes de lo que la gente piensa.

Los Nagaraja son una de las ramas de la estirpe más antiguas, solo superadas en antigüedad por los Seguidores de Set, los Baali y los ahora casi extinguidos Hijos de Osiris.

Las primeras noticias que se tienen de los Nagaraja se remontan a alrededor del año 3000 a.C., en la antigua ciudad de Mohenjodaro, en lo que ahora se conoce como la India. Hay un extraño paralelismo entre la llegada a la estirpe de los Nagaraja y la de los Tremere.

Los Nagaraja era originariamente una Casa de Magos.

Las Tradiciones y las Esferas aun no se habían constituido; su magia reflejaba sus creencias; la Casa estaba obsesionada con cruzar las barreras entre los reinos de la vida y la muerte, y habían obtenido cierto éxito mediante la Magia Vulgar. Interactuaron con los muertos mucho antes que otros y adquirieron cierto conocimiento sobre la verdadera forma del Mas Allá y de la muerte.

Pero como todos los Magos, seguían siendo mortales, y pese a que podían prolongar sus vidas, siempre estarían dentro del círculo de la Entropía.

Pese a que sabían que podían convertirse en Wraiths o ser destruidos por el Olvido, eso no les aseguraba nada, y sus estudios sobre el más allá podían sufrir un parón, o llevarles a permanecer encerrados en otros cuerpos.

Los Nagaraja, como los Tremere, ansiaban la inmortalidad para mantenerse alejados del peligro del Olvido, y les fue proporcionada…

Ashur, mas tarde Cappadocius, habia estado largo tiempo buscando el conocimiento de la muerte, el alma y el mas allá. Encontró a los Nagaraja en uno de sus viajes hacia la India, y tras hablar con ellos pensó que había encontrado parte de las respuestas a su odisea. Dio su vitae a los Magos, el regalo de la inmortalidad, a cambio de sus conocimientos. Pero los Nagaraja no cumplieron del todo su parte del trato, dando solo respuestas criticas e incompletas a las preguntas de Ashur, medias verdades y medias mentiras, sabiendo que su supervivencia como grupo podía depender de mantener sus secretos.

Ashur les dejó, satisfecho con lo que le habían enseñado, sin saber que la aplicación de esos conocimientos iba a suponer su muerte con la creación del clan Giovanni.

Los Magos comenzaron a alterar la sangre que les había dado Ashur para poder utilizarla en sus planes, intentando escapar al Olvido como destrucción final, y lo lograron.

El líder de los Nagaraja se convirtió en el primer vástago de esta línea de sangre.

Pero la inmortalidad vampírica se cobro un precio, pues al sentirse libres del Olvido, se volvieron orgullosos e intentaron usar sus conocimientos de esta fuerza y del Mas allá en su disciplina de Nihilistica. De nuevo tuvieron éxito hasta cierto punto, pues la unión del Olvido, una fuerza voraz, y la disciplina tuvo un alto precio para los recién creados vástagos.

Al usar el Olvido en su disciplina, esta fuerza logro comerles un poco del terreno que creían que le habían ganado.

Cuanto más usaban la fuerza de la Entropía en su disciplina, mas se veían dominados por ella, hasta que esta fuerza comenzó a alimentarse de sus cuerpos. Sobrecargados con la entropía, comenzaron a debilitarse mientras esta les consumía. En esencia eran canales andantes de Olvido en la tierra de los vivos, y pese a que este no podía destruirles, les hacia presa fácil para sus enemigos.

Descubrieron que tenían que consumir más y más carne de otras criaturas de la tierra de los vivos para verse libres del Olvido. Y a pesar de creer haber encontrado la solución, se dieron cuenta con el paso de los siglos de que su apariencia era la de seres casi momificados mientras la entropía actuaba.

Con la edad, mientras el Olvido les robaba su apariencia humana, descubrieron que su ansia de carne aumentaba, pero ya no solo de carne humana, sino también de otras criaturas despertadas.

Así tuvieron que fundar muchos cultos oscuros, para mantener su influencia en las ciudades y procurarse un sustento de carne. Fue alrededor de este momento cuando tomaron el nombre de Nagaraja.

La traducción de Naga y Raja separadamente puede significar varias cosas, pero juntas significa "cobra real" (N. del T.: es decir, áspid, además ni "naga" ni "raja" significan nada, pero "naja" si que significa "cobra"), una de las serpientes mas peligrosas del mundo, y capaz de matar a alguien con una simple picadura.

Lo vieron un buen nombre para ellos, pues inspiraba temor. Tuvieron el control de la población, temerosa por su vida, sus almas y sus espíritus ancestrales durante más de mil años.

Pero nada es para siempre. En el 600 a. C. La ciudad de Mohenjodaro fue destruida. La historia de la humanidad culpa a los invasores Arios de su destrucción, así como de la destrucción de la ciudad de Harappa.

Quizá es mejor que los humanos crean esto, pero las ciudades fueron destruidas por los clanes invasores que ansiaban su control.

Para librarse del mayor numero de cainitas invasores posible, los Nagaraja, en un esfuerzo de poder y agrupados por el Primero de su progenie, sacrificaron la ciudad, destruyendo a la mayoría de sus habitantes.

Sabían que la ciudad resurgiría desde el submundo con la energía que le proporcionarían las almas de los invasores.

Así los Nagaraja se retiraron al submundo, con el Primero y mas poderoso de entre ellos caído en letargo para recuperar el poder gastado en la destrucción de la ciudad, y el resto viviendo en la nueva ciudad, abandonándola solo para recoger la carne que necesitaban.

A pesar de que las guerras y los acontecimientos se desarrollaban en la tierra de los vivos, supieron que la hora de tomar de nuevo el control llegaría cuando el Primero de entre ellos se levantara de nuevo.

Mientras permanecían en el submundo, encontraron a Inauhaten la Momia, mientras su esencia se preparaba para su próxima reencarnación. Los fragmentos de su alma hablaron a los Nagaraja, revelándoles la existencia de la Verdadera Mano Negra, así como el poder que podrían conseguir si se unían a la secta.

Un pequeño número de Nagaraja se unió a la Verdadera Mano Negra, y como signo de voluntad, Inauhaten les enseño el arte de la Nigromancia.

A cambio, los jóvenes Nagaraja juraron obediencia a la Verdadera Mano Negra.

No todos se unieron, de hecho, solo unos pocos lo hicieron, pues la mayoría sabían que la secta mantendría un reinado sobre ellos que les aprisionaría.

Los que no se unieron a la Mano, permanecieron en Mohenjodaro, en el submundo, en la India, rebajando para que las cosas siguieran su curso.

Solo a veces regresaron los Nagaraja de la Mano con sabiduría que compartir, y enseñaron a los que permanecieron en el submundo el poder de la Nigromancia, que poco a poco iba siendo adoptada por la mayoría de los Nagaraja, mientras la Fortaleza comenzaba su declive.

Los Nagaraja siguen esperando despertar, y arrebatar el control de la India a las fuerzas invasoras, amasando poder y recabando contactos en el submundo hasta que puedan aniquilar a los que les expulsaron de la tierra de los vivos.

Muchos esperan poder contar con la ayuda de los Nagaraja que fueron abrazados luego, y que no son de su país, y asimismo, muchos Nagaraja de la Mano esperan contar con su ayuda, para seguir explorando los límites de la otra vida.

Se les conoce con otros apodos: Caníbales, Comedores de carne, Liches.


Fuente
http://www.bibliotecadecartago.es

Imagen
iol.ie