lunes, 20 de abril de 2009

YGGDRASIL



EL ÁRBOL DEL MUNDO DEL MITO NÓRDICO
(Tor Åge Bringsværd)


Este inmenso fresno de dimensiones prodigiosas sostiene al universo.

Es el Siempre Verde, el Poderoso Fresno, la fuente de la vida, vida eterna y polo axial del mundo.

No existe mito alguno sobre su creación, por lo que es entonces fuente primordial, es el Árbol de la Existencia y nutre todo la vida.

La vida en el norte era bastante dura para las tribus nómadas que decidieron asentarse a lo largo de las costas, por no poder ir más lejos.

Los Gigantes de Hielo mandaban terribles tormentas que bajaban de las montañas.

Las bestias salvajes, los trolls y los malos espíritus vagaban por los territorios vírgenes, y monstruos extraños hacían naufragar los barcos de estos pueblos que fueron creando una complicada cosmogonía a partir de su experiencia.

Estas tribus eran rudas y guerreras y las protegían sus dioses.

Ante todo, honraban a Odín, el Padre de Todo, primero entre los dioses Aesir, quienes llegaron a convivir con los Vanir para conformar la cultura nórdica. Y el Fresno Yggdrasil era el centro del Todo.

El reino de Odín está formado por los Tres Planos que contienen los Nueve Mundos que surgen de y están unidos por Yggdrasil.

En AsgarthR habitan dioses y diosas. Es el plano más alto y representa la individualidad.

Para llegar a AsgarthR –o Asgard- uno tiene que cruzar el puente de Bifrost, que es el arcoíris. Contiene muchas salas y casas en las que reinan los diferentes dioses. Valhalla es la sala principal, donde reina el Padre de Todo, cuyos nombres pueden ser Odin, Woden o Wotan, y su consorte e igual, la Madre de Todo: Freyja, Frigg, Frigga, Freya, y donde van las almas de los guerreros caídos en batalla. Este es el reino de myne, la memoria, y hugh, el intelecto.

Hay otros dos mundos en el primer plano.

En el segundo está MidgarthR, o la tierra media, que representa las cuatro direcciones y los cuatro elementos. Es por supuesto esta tierra es donde se desarrolla la humanidad, nuestra realidad. Representa la personalidad, el ego y la conciencia y aporta estabilidad de orden en los Nueve Mundos.

De los cuatro reinos de Midgard, el del Norte o Northi está el origen de las aguas envuelto en hielo. Es la tierra de la niebla y un campo de magnetismo y contradicción. Nada puede sobrevivir en esta zona de no existencia. Su opuesto es el reino de Suthri, en el Sur: la casa del gigante de fuego, donde las brotan las fieras chispas de vida y de todas las formas de energía positiva. Entre el Norte y el Sur se da el balance de Hielo y Fuego que permite la vida.

Al Oeste está VanaheimR, -sobre las aguas- la tierra de los Vanir, dioses y diosas que promueven la fertilidad. Su atributo es la intuición y los sentimientos, y al Este Austri, el reino de los gigantes, donde el cambio es constante y se da ala evolución. El Este representa aquí el pensamiento lógico.

En el nivel o plano siguiente se encuentra el Inframundo, donde se adentran las tres raíces de Yggdrasil. Ahí encontramos el mundo de los enanos oscuros o SvartalheimR, que es el reino de la forma y la formación de la humanidad. Todo lo que en este reino se forma se manifiesta en Midgard.

En este tercer nivel está también HelheimR, el reino de los muertos y territorio indiscutible de la diosa Hel, hija de Loki, quien está más allá de la vida y de la muerte. Es donde van las almas a renacer, los ancestros están siempre presentes y de hecho nutren a los vivos con esa presencia. Las tres raíces se nutren de tres distintos pozos. Uno está en la tierra de los vanir y es el Pozo de Wryd, donde viven las Nornas, diosas del destino, y contiene todo el conocimiento cósmico desde los principios del tiempo. La segunda va al Pozo de Mimir en la tierra de los gigantes, donde yace la sabiduría y la inteligencia, y la tercera llega hasta el Pozo de Helvelgamar junto a las puertas del reino de Hel. Las tres raíces producen un fluido mágico llamado aurr, probablemente la sangre lunar que yace secretamente bajo todos los mitos del elixir universal. Muchas cosas suceden en este árbol, por supuesto. Es eternamente carcomido y eternamente restaurado. De su madera surgió el primer hombre, Askr, y de la de un olmo Embla, la primera mujer.

(Aquí un paréntesis para decir que, según historiadores medievales, el olmo, o Ulm, era sagrado para las Amazonas adoradoras de la Diosa –seguramente Vanires- en arboledas sagradas, sobre una de las cuales se fundó la ciudad del mismo nombre, Ulm, en Alemania)

El poder de todos los símbolos contenidos en Yggdrasil es considerable. Une cielo y tierra, se sumerge en las profundidades. Es cobijo, refugio y hogar de la naturaleza. Es a la vez pasado, presente y futuro y como todo arquetipo, tiene sus partes oscuras y luminosas, pero en principio es la renovación de la vida, manteniendo el balance entre las fuerzas constructivas y de destrucción, fuerzas moralmente neutras e inevitablemente necesarias.

La cosmogonía de este Fresno del Mundo es mucho más compleja de lo que puedo contar en este texto. Está contenida en los primeros siete capítulos del Edda en prosa, aquí su autor Snorri Sturluson (S. XIII) ofrece una serie deliciosa de historias e imágenes en las cuales podemos entender a los gigantes, enanos, pozos, dioses, etc., como metáforas de la psique y experiencia humanas.

Extracto del artículo “El bosque sagrado”, de Elizabeth Ross, publicado en enero del 2002 en Acento, la voz de Michoacán.

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/08/el-fresno-yggdrasil.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/07/freyja-diosa-de-la-fertilidad.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/07/el-guardian-del-arco-iris.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/08/odin.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/08/hel.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/08/helheim.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/07/heimdall-loki-y-freya.html

No hay comentarios: