miércoles, 26 de agosto de 2009

FAMILIA DELGADO

RAFAEL DELGADO CASTRO


Nació en 1889 en la Córdoba española.


Cuentan que su llegada a la República Argentina, a los 20 años, fue para dar con el paradero de uno de sus hermanos, que había huido de la Guerra Civil Española a comienzos del siglo XX.


Llegó a Buenos Aires con sus títulos de ebanista, escultor, aparejador y constructor.


Se traslada a la provincia de Córdoba, donde trabajó como maestro en la construcción de la Iglesia del Carmen.

Poco después de crear una Escuela de dibujo y escultura, por primera vez emprendió viaje hacia la capital santiagueña, con la propuesta de construir una casa.


Lo que debió ser un viaje de trabajo, se convirtió en un cambio de vida. Había algo en la gente que despertó la atención del artista, su idiosincrasia, su cultura, fueron motivo para que se radicara definitivamente en Santiago del Estero en 1912.


Impresionado por los mitos y leyendas chaco-santiagueñas encontró los materiales para su expresión artística en la madera del bosque santiagueño; quebrachos y algarrobos dieron vida a sus primeras creaciones entre las que se puede citar El Hachero, Abuela Quichua y Aborigen, donada por el Ministerio de Instrucción Pública de la Nación al presidente de Brasil, Getulio Vargas.


Se destacó como constructor, arquitecto y frentista de importantes edificios públicos y privados de la ciudad: Biblioteca Sarmiento, Sociedad Española, Banco Hipotecario, ornatos de la capilla de las Hermanas Franciscanas, panteón funerario de las Hermanas dominicas, etc.

En el año 1940, le encargaron el diseño y realización del Monumento al Kakuy, la leyenda popular de la mujer pájaro, que por entonces no era demasiado conocida y que hoy adorna el Parque Aguirre.


Buscando nutrir su inspiración artística, recorrió casi todo Santiago junto a Orestes Di Lullo y comenzó destacadas investigaciones arqueológicas de la cultura chaco-santiagueña, fundando junto a Alejandro Gancedo y el Dr. Bustos Argañarás el Museo Arcaico, hoy Museo de Ciencias Antropológicas y Naturales, Emilio y Duncan Wargner. Contribuyendo con más de 4.500 piezas principalmente cerámicas.


En el año 1945, dejó el trabajo activo y cedió el taller a su hijo Roberto.


Sus magistrales obras constituyen un documento histórico y artístico, que conforman el Patrimonio Cultural santiagueño.

Falleció en la provincia de Santiago del Estero, en el año 1957.