sábado, 31 de enero de 2009

EL COYOTE


Una de las entidades espirituales más recurrentes en las leyendas es la de la imagen del Coyote, un animal con el que convivían en los amplios desiertos y llanuras de Norteamérica. Las tribus del oeste lo consideraban un importante colaborador con el creador del mundo y vital a la hora de que la vida y seres humanos se extendieran por éste.

Los Maudi comentaban que junto al dios creador, el coyote talló seres humanos en la madera, pero al no dar el resultado esperado, fueron convirtiendo a las figuras resultantes en animales.

Los intentos infructuosos del dios creador, Kodoyanpe, le llevaron a pensar que el causante del mal era el coyote y trató de destruirle.

Pero éste se había servido ya de una serie de criaturas malignas y monstruos que había creado. A pesar de contar con ayuda, Kodoyanpe fue derrotado por el astuto coyote, pero antes de morir, éste enterró una serie de figuras de madera que había creado y éste fue el nacimiento de la tribu india.

Dicha interpretación de la leyenda se ve reflejada hoy día aun en como el Sol, Kodoyanpe circula por el cielo y se refugia en el oeste ante la llegada del coyote, la noche. Otras tribus comentan que fue el coyote quien con Kodoyanpe creó la tierra y arena en donde antes solo había restos de agua.

Otras entidades Occidentales consideraban al coyote como una entidad benefactora, que tras EL DILUVIO (muy recurrente en las diferentes culturas y mitos indios) fue el coyote quien plantó diferentes plumas de aves que según el color formaron diferentes tribus de Norte América.

Sedit, uno de los nombres que se le cede al coyote por los indios Norteamericanos, tiene un carácter entrometido que en alguna ocasión perjudicó a la humanidad. El Gran Espíritu, o Padre Cielo, dispuso que para que los humanos pudieran gozar de la vida eterna, se formara una escalera para que éstos pasaran de la tierra al cielo y viceversa, y le encargó el trabajo a dos buitres. El coyote fue a investigar el proceso de construcción y al saber el motivo de la construcción de la escalera, a coyote le pareció una tontería ya que según él los seres humanos se aburrirían fácilmente de la vida inmortal si accedían a la dimensión del cielo, por lo que convenció a ambos buitres para que suspendieran la construcción de la escalera. Así lo hicieron ambos, pero uno de los buitres antes de irse sentenció que a también al coyote se le impidiera subir al cielo. Aun así trato de hallar el método para ser el único ser de la tierra capaz de viajar entre el cielo y la tierra. E incluso se llegó a fabricar unas alas con girasoles, pues observó que estas flores seguían el ciclo del sol por el cielo. Pero al marchitarse las flores, sus alas le hicieron caer.

Otra historia cuenta que cuando el mundo aun era joven y fresco, el odio y la avaricia aun no existían y todos los seres vivían en paz. El coyote se aburría pues no tenía a nadie con quien vivir o festejar.

Invitó a todos sus amigos a su casa y si lo pasaban bien, como él esperaba, los invitaría cada año a una celebración. El coyote puso unos rápidos en el río Shuswap y una catarata que caía en un gran caldero de piedra y construyó una trampa para los salmones que debían llegar para servir de alimento. Cuando supo que llegaban el coyote llamó a todos sus amigos animales y oyó el rugido y los demás sonidos de sus amigos. Juntos celebraron y lo pasaron bien durante la fiesta y ya acabada la fiesta, todos volvieron a sus cuevas.

Desde entonces cada primavera, el coyote llama a sus amigos y aun se escucha la contestación de éstos en el bosque que acuden a reunirse con él junto a la cascada y caldero de piedra que aun existen.

viernes, 30 de enero de 2009

FELICITAS GUERRERO DE ALZAGA


Corría el mes de enero 1872 y Buenos Aires amaneció sacudida por una espantosa noticia: habían asesinado a una de las mujeres más hermosas de la ciudad, Felicitas Guerrero de Alzaga. ¿Qué era lo que había sucedido?

Hacia la década de los ‘70 en el siglo pasado, Buenos Aires era una apacible ciudad con ritmo de “Gran Aldea”, si nos guiamos por la descripción que de ella nos hace Lucio V. Mansilla. Era la capital de un país que se estaba formando, y gracias una ley de la época de Mitre el gobierno nacional “alquilaba” el territorio de la ciudad de Buenos Aires para usarlo de sede. Desde 1868 el presidente era Sarmiento, que desarrollaba una firme acción de gobierno. Su lento avance urbano había sufrido los embates de la epidemia de fiebre amarilla que en 1871 azotó la ciudad, obligando a las familias ricas de comerciantes y hacendados, asentadas desde casi el inicio de nuestra historia en el barrio sur, lo que conocemos como San Telmo y Monserrat, a emigrar hacia el norte, más allá de las “Cinco esquinas” (hoy Quintana y Libertad). Esto era toda una aventura si tenemos en cuenta que la ciudad no se extendía al oeste más de la calle de las Dunas (hoy Callao). Al sur, se extendía una zona baja y anegadiza, separada del casco histórico de la ciudad por innumerables arroyos que se desbordaban con las lluvias, copiosas según cuentan los cronistas, y que eran la vía natural de desagüe de la pampa en su camino hacia el Río de la Plata y el Riachuelo. Esta zona era el lugar de las quintas que desde habían rodeado el núcleo urbano, tanto al sur como al norte y al oeste, sirviendo como lugares de abastecimiento para los pobladores ciudadanos, y de esparcimiento en los largos y calurosos veraneos.

Ese sur pantanoso, lleno de pajonales, inundable, que miraba al río y que tenía al Riachuelo como puerto de abrigo, fue el escenario de la tragedia que enlutó a Buenos Aires aquel enero de 1872.

Allí, en la intersección de las calles Montes de Oca y Pinzón se ubicaba la quinta de los Alzaga, donde en 1862 se habían radicado Martín de Alzaga, rico comerciante de edad avanzada, y su joven esposa, Felicitas Guerrero (nacida en 1846). La feliz pareja llevó una tranquila vida por un largo tiempo; tuvieron un hijo, Félix, y los tres disfrutaron de la familia que habían formado. Pero la desgracia rondaba a Felicitas. Ni toda su belleza, mencionada por los caballeros de la época, ni toda su fortuna, pudieron protegerla.

En 1869, muere Félix muy pequeño; poco después, en 1870, su esposo Martín. Felicitas queda viuda y con una enorme fortuna con tan sólo 26 años. Famosa por su dulzura y buen carácter, como por su inigualable belleza, comienza a ser pretendida por varios enamorados que la cortejan incesantemente. Ella, coqueta, no se decide abiertamente por ninguno, provocando los celos de más de uno de ellos.

Pasan los años, y en enero de 1872 Felicitas organiza en su estancia “La Postrera” a orillas del río Salado, una gran fiesta con motivo de la inauguración de un puente, fiesta que iba a contar con la presencia del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Emilio Mitre.

Atareada con los preparativos, el 29 de enero se dirige a Buenos Aires para realizar algunas compras para la ocasión. Al regresar a su quinta de Barracas por la noche, se encuentra con que uno de sus enamorados, Enrique Ocampo la estaba esperando.

¿Qué era lo que buscaba? Cegado por los celos al enterarse que no era él el elegido por el corazón de Felicitas, fue a exigirle explicaciones. No sabemos cómo se desarrolló la discusión entre los dos jóvenes, pero si sabemos cómo finalizó.

El enamorado en un arrebato le disparó por la espalda a la hermosa Felicitas, y al darse cuenta de lo que había hecho, se suicidó muriendo en el acto. La joven gravemente herida, agonizó durante toda la noche, y en la mañana del día 30 murió en los brazos de sus padres.
Ante tamaña desgracia, don Carlos Guerrero y Felicitas Cueto decidieron que la mejor manera de recordar a su hija era donando sus bienes para erigir una suntuosa capilla.

Y con esa idea hicieron construir la iglesia de Santa Felicitas en lo que fuera la quinta de su tan amada hija, colocando una placa, en la que aún hoy puede leerse “Capilla de Santa Felicitas. Fundada el 30 de enero de 1879 por Carlos J. Guerrero y Felicitas C. de Guerrero en memoria de su hija Felicitas G. de Alzaga”.



Está ubicada en Isabel La Católica, entre Pinzón y Brandsen.

“Es una historia trágica de amor que dio lugar a muchos mitos”, cuenta Diego Ziggioto, a cargo de la empresa Horizontes que realiza circuitos turísticos no convencionales. Los vecinos dicen que cada 30 de enero, fecha de su muerte, aparece el fantasma de Felicitas, que vaga ensangrentado.

“Muchas mujeres cuelgan cintitas de la reja, porque si uno se agarra fuerte conseguirá el amor de su vida, y si ya lo tiene, lo conservará.

Es una de las historias preferidas por las chicas, que corren a agarrarse de las rejas apenas la escuchan”, dice el guía.

jueves, 29 de enero de 2009

EL NACIMIENTO DEL ARCO IRIS




Hace mucho, mucho tiempo, en la espesa selva verde esmeralda habitaban unos pequeños animalitos que provocaban la admiración de todos aquellos que tenían la suerte de poder verlos. Eran siete magníficas mariposas, todas diferentes, pero cada una con sus alas pintadas de un color brillante y único. Su belleza era tal, que las flores de la selva se sentían opacadas cada vez que las mariposas revoloteaban su alrededor.

Eran inseparables, y cuando recorrían la selva parecían una nube de colores, deslumbrante y movediza.

Pero un día, una de ellas se hirió con una aguda espina y ya no pudo volar con sus amigas. El resto de las mariposas la rodeo, y pronto comprendieron de la profunda herida era mortal. Volaron hasta el cielo para estar cerca de los dioses y, sin dudarlo, ofrecieron realizar cualquier sacrificio con tal de que la muerte de su amiga no las separara. Una voz grave y profunda quebró el silencio de los cielos y les preguntó si estaban dispuestas a dar sus propias vidas con tal de permanecer juntas, a lo que todas contestaron afirmativamente.

En ese mismo instante fuertes vientos cruzaron los cielos, las nubes se volvieron negras, y la lluvia y los rayos formaron una tormenta como nunca se había conocido. Un remolino envolvió a las siete mariposas y las elevó más allá de las nubes. Cuando todo se calmó y el sol se disponía a comenzar su trabajo para secar la tierra, una impotente curva luminosa cruzó el cielo, un arco que estaba pintado con los colores de las siete mariposas, y que brillaba gracias a las almas de esas siete amigas que no temieron a la muerte con tal de permanecer juntas.

miércoles, 28 de enero de 2009

EL CUERO



El Cuero es un ser que habita en ríos, lagos, lagunas y también en el mar, pero de preferencia se le encuentra en pequeñas y oscuras lagunas. Su apariencia es la de un cuero de vacuno extendido, de gran tamaño, por eso su nombre indígena (en Mapudungu) es "el Threquelhuecuvu", (de thrulque=cuero y huecuvu=genio maléfico).

En el borde de su cuerpo tiene una especie de filudas garras. Son pocos los que han logrado ver su cabeza, pero se dice que tiene como tentáculos en forma de tenazas, que terminan en un par de ojos rojizos y saltones. Otros dicen haber visto lo que podría ser su rostro, que es indescriptiblemente horrible. De lo que sí se está seguro es que, por debajo de su cuerpo, en el centro tiene una boca que se asemeja a una gran ventosa, con la cual succiona hasta la última gota de sangre de sus víctimas.

Suavemente se desplaza por el fondo de las aguas, buscando de qué alimentarse. Pobre de aquel que esté cerca de la orilla de las aguas donde habita, pues utilizando sus oscuros poderes, hace subir las aguas e hipnotiza al infortunado. Entonces, cuando el nivel de las aguas se lo permite, rápidamente envuelve a su víctima y la arrastra hasta el fondo del río o laguna, donde la devorará. Cuando la persona o animal está nadando en las aguas, su siniestra sed de sangre se torna mucho más fácil de satisfacer. Se sabe por ejemplo de personas que han estado muy cerca de la orilla de un río y que han sido capturadas por el Cuero.

Para librarse del acecho del peligroso Cuero, es necesario solicitar los servicios de un o una Machi (brujo/a o curandero/a mapuche) con experiencia. Esta persona atrae con su magia al implacable monstruo hasta la orilla. Una vez cerca, lo engaña y le lanza ramas de "calafate" (un arbusto de durísimas espinas que da unos frutos de dulce sabor y color azul). El Cuero, enceguecido por la magia del Machi, envuelve las ramas pensando que es una sabrosa presa. Pero al apretar con fuerza el arbusto, hace que las espinas se entierren en su cuerpo, desgarrándose así y desangrándose hasta morir.

Este monstruo acuático no sólo habita en Chiloé. También se sabe de su presencia en diversas lagunas del sur de Chile.

martes, 27 de enero de 2009

JUAN FELIPE IBARRA


Nació en Matará el 1 de mayo de 1787. Se educó en el Colegio de Monserrat en Córdoba.

En el año 1810 se incorporó al ejército patriota con rumbo al Alto Perú.

Por su actuación en las batallas de Salta y Tucumán alcanzó los rangos de Teniente y Capitán.

Manuel Belgrano lo designó para la defensa de las fronteras santiagueñas, como Comandante de Abipones.

Luego de la proclamación de la autonomía, fue designado gobernador, cargo que ejerció desde 1820 a 1851.

Juan Felipe Ibarra era federal, los habitantes argentinos estaban divididos en unitarios y federales.

Los unitarios deseaban que se gobernase a las provincias desde Buenos Aires.

Los federales sostenían que cada provincia debía tener su propio gobierno.

Por ello desconoció la Constitución Unitaria y a Bernardino Rivadavia como presidente de la nación.

Su preocupación por la enseñanza se hace evidente cuando en el año 1826 pide a la Legislatura la creación de escuelas.

Organizó el Municipio de la ciudad Capital.

Dictó el primer Reglamento de Policía.

Inauguró el templo de Nuestra Señora de La Merced, el 24 de Septiembre de 1833.

Murió en la provincia el 15 de Julio de 1851.

lunes, 26 de enero de 2009

LA LECHUZA Y EL CABURÉ




Conociendo las costumbres del tirano de la selva, un día la lechuza se atrevió a implorarle piedad para su hijo.

- En nombre del parentesco que nos une – le dijo -, vengo a rogarte que no mates a mi pichoncito. ¡Hay tantos pajaritos que viven en el monte! Además, ¡es lo único que tengo! Hasta el corazón más frío tiene su momento de bondad.

¿ y cómo sabré cuál es tu hijo? – pregunto el Caburé. La lechuza sintió que la esperanza renacía en su corazón.

-¡Muy fácil! – contestó casi sin pensarlo-. ¡Mi hijo es el más lindo de todos los pichoncitos de la selva! ¡No podrás confundirte!

-Bien... –concluyó el Rey de los Pajaritos-; te prometo que esta noche no lo tocaré.

Pero a la mañana siguiente, desolada, la lechuza descubrió que la víctima había sido ¡su propio hijo!.

- ¡Me has mentido! – le reprochó duramente al asesino-. Me aseguraste que no lo tocarías...¡ y sólo encontré el plumón de mi hijito!.

El Caburé quedó desconcertado. ¿Cómo podría haber sucedido ese trágico error?. Y tuvo que confesar, sinceramente:

- Me dijiste que tu hijo era el más lindo de todos los pichoncito de la selva. Para no equivocarme, esta noche elegí, justamente, al más feo.

domingo, 25 de enero de 2009

LA PINCOYA


Adolescente muy hermosa, de larga cabellera dorada, de encanto y dulzura incomparables. Sale desde las profundidades del mar, semi vestida con un traje de algas, a danzar a las playas.

Cuando realiza su delicado baile mirando hacia el mar, significa que en esas playas y mares abundarán los peces y mariscos; en cambio si lo hace con el rostro vuelto hacia la tierra, indica a los pobladores que para la temporada venidera, los mencionados productos escasearán y por tal motivo, será menester salir en su búsqueda a playas y mares lejanos.

No obstante, cuando la escasez, en ciertas regiones se prolonga por largo tiempo, por ausencia de la Pincoya, es posible hacerla volver, y con ella, la abundancia, por intermedio de una ceremonia especial.

La leyenda dice que... Al regresar la Huenchula, a casa de sus padres, en donde dejara bajo sus cuidados a su tierna hija, durmiendo en una lapa, comprobó que debido a la curiosidad de sus mayores, la niña se había transformado en agua cristalina.

Invadida por el llanto y la desesperación, cogió la vasija y corrió desesperada hacia la playa, a vaciar suavemente su contenido en las aguas del mar. Y avanzando hacia el interior, se perdió en las profundidades del océano, en busca de su esposo el Millalobo.

Entre sollozos y llantos, le relató lo acontecido.

Apenas hubo terminado de pronunciar la última frase de su historia, vio acercarse hacia ella, una delicada barca semejante a una lapa, llevando en su interior a su desaparecida hija, convertida ahora, en una hermosa joven, a quien dio el nombre de Pincoya.

Las múltiples variedades de peces y mariscos, que el Millalobo, ofrece generoso al pueblo chilote, las siembras, en mares y playas, por intermedio de las maravillosas y fecundas manos de su hija predilecta, la Pincoya.

Cuando los chilotes, eternos vagabundos del mar, naufragan, siempre encuentran junto a ellos a la candorosa Pincoya, que acude pronto a su auxilio.

Si por razones superiores, no logra su propósito de salvarlos, ayudada por sus hermanos la Sirena y el Pincoy, transporta con ternura los cuerpos de los chilotes muertos hasta el Caleuche, en donde ellos revivirán como tripulantes del barco fantasma y a una nueva existencia de eterna felicidad.

Seguramente, por esta razón, los chilotes jamás temen al mar embravecido, a pesar que la mayoría de ellos no sabe nadar.

El espíritu de la Pincoya, creado por su imaginación, al velar siempre por ellos, les infunde plena confianza, durante sus arriesgadas faenas por los océanos del mundo.


(Publicación del Dr. Bernardo Quintana Mansilla, “Chiloé Mitológico”).

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/05/el-caleuche.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/09/el-millalobo.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/01/la-pincoya.html

sábado, 24 de enero de 2009

LA PINCOYA



Mujer de belleza extraordinaria en la cual se personifica la fertilidad de las costas de Chiloé y sus especies marinas

A ella se atribuye la escasez o abundancia de peces y mariscos.

La Pincoya suele aparecer en las costas con el Pincoy (su marido) el cual se sienta a cantar sobre una roca en donde atrae a la Pincoya y la envuelve con su voz melodiosa haciéndola entrar en una danza frenética, sensual y maravillosa.

Si baila vuelta hacia el mar habrá mucha abundancia y si bailase vuelta hacia la playa habrá escasez.

Pescadores la han visto en los roqueríos peinando su larga cabellera.

Cuando los chilotes naufragan la Pincoya acude a su auxilio.



viernes, 23 de enero de 2009

EL INVUNCHE

Ilustración Renzo Soto


Es aquel ser hipertrofiado que cuida la cueva de los brujos.

Es un niño recién nacido que es raptado o donado por algún brujo. Lo crían desnudo en la cueva y lo alimentan con carne humana y leche de gata.

Cuando crece, los brujos lo transforman en un monstruo, al deformarlo poniéndole una pierna en el espinazo, que impide que se aleje de la cueva. Se le permite salir sólo cuando tiene que alimentarse, desplazándose en tres patas y emitiendo sonidos guturales, asustando y horrorizando a aquellos que lo oyen.

Si un "limpio" lo ve, se transforma o lo enlesa para siempre.

Los únicos que pueden mirarlo sin peligro alguno, son los brujos. Si de noche le dan de palos a un invunche, significa que va haber pestes y muertes.

La carne de este ser cura cualquier enfermedad y cuando muere uno, los brujos se lo "pleitean".


Fuente: chiloe.cl

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/09/la-huenchur.html

jueves, 22 de enero de 2009

EL CUCHIVILÚ


Ilustración de Renzo Soto

Mitad cerdo y mitad serpiente, a este monstruo solo lo pueden ver los brujos.
El Cuchivilu pasa la mayor parte del tiempo oculto en las cuevas en donde habita.
Con cabeza de cerdo y cuerpo de serpiente (cuchi significa cerdo y vilu, serpiente), no es muy popular para los chilotes, debido a las negativas repercusiones de sus actos, en especial relacionados con las actividades de pesca artesanal.

En algunos lugares de Chiloé todavía existe una antiguo método para pescar. En la playa se construye un cerco de varas formando un semicírculo, cuya parte abierta queda en dirección a la tierra. A esta estructura se le conoce como Corral de Pesca.

De esta forma, cuando la marea sube, el corral queda cubierto por el agua, y cuando la marea baja, los peces que se aproximaron hasta la orilla quedan atrapados en el corral, lo que facilita su captura.

Es aquí cuando aparece el temido Cuchivilu, pues suele entrar cada cierto tiempo en los corrales de pesca, destruyendo el cerco, moviendo y levantando la tierra o arena y devorando a los peces apresados en él.

Y por si fuera poco, además de la pérdida que significa para los pescadores, el lugar que el Cuchivilu visita queda maldito, debido a lo cual ningún pez queda nuevamente atrapado en el corral.

La única solución para romper el embrujo es realizar una ceremonia especial llamada Cheputo. Otro de los sitios donde vive es en el barro de los esteros, lagunas o pantanos, de donde sale a nadar en las corrientes. Si alguien se baña en las mismas aguas donde el Cuchivilu estuvo, se le cubriría el cuerpo de granos o de sarna.

Otra característica de este monstruo acuático es que si alguien escucha su grito o gruñido, algo así como: "cur-cur-cur", tendrá una corta vida.

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/09/el-millalobo.html


miércoles, 21 de enero de 2009

“EL CALVARITO” UNA CAPILLA VUELTA LEYENDA

La capilla de “El Calvarito” en Querétaro, México.

En el lugar que esta ubicada esta pequeña y querida capilla, en la cima de el cerro del Sangremal, en el Barrio de La Cruz en la esquina de Felipe Luna e Independencia, todos los queretanos creemos que allí estuvo primero un humilladero prehispánico y posteriormente uno católico donde se veneraba a la Santa Cruz de Los Milagros tanto a la llegada o a la salida de la ciudad hacia el sur.

Todos creemos aunque no sea cierto, que allí bajo una enramada se dijo la primera misa en esta ciudad una mañana del 26 de julio de 1531.

La Capilla que conocemos como “El Calvarito” se levantó en 1649 por el Vicario del Colegio de Propaganda Fide Pedro de La Concepción Urtiaga, aunque una inscripción que tiene dice que se concluyó en 1712 al paso del camino Real.

La capilla es muy pequeña pero sin duda hermosa y típica queretana, tiene una portada austera formada por dos pilastras toscanas entabladas y un cornisamiento jónico con friso toscano.

Su breve ventana se abre en un cuadro rematado por una cornisa coronada sobre una cruz sobre el basamento mixtilíneo.

La torre es de dos cuerpos, proporcionada, con un solo vano por un lado y rematada por una cruz de cantera.

Una muy pequeña nave, con su presbiterio y altar mayor y una más pequeña sacristía en la que se encuentra una pila bautismal donde se cree fueron bautizados los primeros habitantes de Querétaro en 1531.

Lo realmente cierto es que formaba parte de las 14 capillas, repartidas por la ciudad, para el rezo del vía crucis, esta era la Estación doce y es posiblemente la única que queda de esa devoción en la ciudad.

http://eloficiodehistoriar.com.mx/

martes, 20 de enero de 2009

EL JOVEN CANGREJO.


Un joven cangrejo pensó: "¿Por qué todos los miembros de mi familia caminan hacia atrás? Quiero aprender a caminar hacia delante, como las ranas, y que se me caiga la cola si no lo consigo".



Empezó a entrenarse a escondidas, entre las piedras de su arroyuelo nativo, y los primeros días le costaba muchísimo trabajo lograrlo.



Chocaba contra todo, se magullaba la coraza y una pata se le enredaba con la otra, pero las cosas fueron mejorando lentamente, porque todo puede aprenderse cuando se desea de veras.


Cuando estuvo bien seguro de sí mismo, se presentó ante su familia y les dijo: Fijaos. Y dio una magnífica carrerilla hacia delante.



- Hijo mío -dijo llorando la madre, ¿has perdido el juicio? Vuelve en ti y camina como te han enseñado tu padre y tu madre; camina como tus hermanos, que tanto te quieren. Sus hermanos no obstante, se tronchaban de risa.


El padre se lo quedó mirando un rato severamente, y luego dijo: - ¡Ya basta! Si quieres quedarte con nosotros, camina como todos los cangrejos. Si quieres hacer lo que te parezca, el arroyo es bastante grande. Vete y no regreses más.



El buen cangrejo quería a su familia, pero estaba convencido de que tenía la razón. Abrazó a su madre, saludó a su padre y a sus hermanos y se marchó. Su paso despertó inmediatamente la sorpresa de un grupo de ranas que, como de buenas comadres, se habían reunido en torno a una hoja de nenúfar para charlar.



El mundo va al revés -dijo una rana-. Mirad a aquel cangrejo y decidme si me equivoco. Ya no hay educación -dijo la otra rana.



Vaya, vaya -dijo una tercera, pero, todo hay que decirlo, el cangrejo continuó adelante por el camino que había escogido.



En cierto momento oyó que le llamaba un viejo cangrejote de expresión melancólica, que estaba solitario junto a un guijarro.



Buenos días -dijo el joven cangrejo. El viejo le observó atentamente y luego le preguntó:



¿Qué te crees que estás haciendo? También yo, cuando era joven, pensaba enseñar a caminar hacia adelante a los cangrejos. Y mira lo que he conseguido: vivo solo y la gente se cortaría la lengua antes de dirigirme la palabra. Mientras estés a tiempo de hacerlo, hazme caso: resígnate a caminar como los demás y un día me agradecerás el consejo.



El joven cangrejo no sabía que responder y no dijo nada. Pero pensaba: "Yo tengo la razón". Y después de saludar atentamente al viejo, volvió a emprender de nuevo su camino orgullosamente.


Nota:
Los cangrejos caminan de lado porque ésa es la manera en que tienen curvadas las patas. Esto les permite entrar en pequeños agujeros y grietas para mantenerse alejados de peces de dientes afilados y cangrejos más grandes que pudieran pensar en un sabroso menú de cangrejo.



Gianni Rodari

lunes, 19 de enero de 2009

LA SIRENA CHILOTA



La Sirena chilota es un ser acuático perteneciente a la mitología de Chiloé. Su origen viene de las Sumpall de la mitología mapuche (1).

Al igual que todas las sirenas, la Sirena chilota se caracteriza por tener un cuerpo mitad pez y mitad mujer. Su parte humana tiene el aspecto de una adolescente muy hermosa, de larga cabellera dorada, de encanto y dulzura incomparables. La parte de pez tiene un color plateado.
Los chilotes, especialmente los pescadores, cuentan en sus leyendas que la Sirena chilota es la hija menor del Millalobo (2) y la Huenchula.

Encomendada por su padre, tiene como tarea cuidar a todos los peces, como una pastora de un rebaño. Igualmente ayuda a sus hermanos (la Pincoya y el Pincoy) a llevar los cuerpos de las personas ahogadas hacia el Caleuche (3), para que revivan y sean felices.

Esta bella sirena habita comúnmente cerca de la isla Laitec; y en la noches de luna, si el marinero tiene suerte, puede observarla sentada sobre los roqueríos, con su peine de oro peinándose su dorada cabellera. Pero esta sirena debe ser observada de lejos, ya que está cantando canciones de amor que atraen a los marineros.

Igualmente, en algunas ocasiones, puede vérsela nadando cerca de la embarcación de algún pescador que sea de su agrado, al cual le proporciona abundante pesca para tratar de conseguir que dicho pescador le retribuya el obsequio con su amor.

El hombre que se acerca a ella atraído por su gran belleza, cae inmediatamente bajo el bello embrujo de esta sirena; y si trata de alejarse de ella tras darse cuenta de que ella posee una parte de pez, la Sirena llora y con su llanto entrecortado le cuenta su triste historia de soledad, hasta lograr seducir al infortunado.

Luego de ser atraído, la Sirena usa sus hechizos para llevarlo al fondo del mar, al palacio donde ella habita junto a su familia.

Si el hombre se ha sumergido bajo el agua a causa de los hechizos recibidos, ya no puede volver a su antigua vida en la tierra; pero a cambio de vivir con la Sirena chilota, recibe riquezas inmensas.

Los hombres a los que por diversos motivos la sirena ya no desea y les libera, si mientras estaban en el mar han llegado a tener relaciones con ella, al formar un nuevo hogar en la tierra, producto de esa relación mágica y de los hechizos recibidos, tendrán hijos que nacerán con una cola de pez; dando a conocer de esta manera a todos sus convecinos de que dicha persona estuvo alguna vez con la Sirena chilota.

Referencias:

(1) http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/05/los-sumpall.html
(2) http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/09/el-millalobo.html
(3) http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/05/el-caleuche.html
Fuente: Mitología Chilota

domingo, 18 de enero de 2009

DARUMA


Es una figura hecha de madera, que parece un muñeco, sin brazos ni piernas, que tiene bigotes y los ojos en blanco.

El daruma es así porque la tradición dice que con eso representan a un maestro Zen Indio, se llamaba Bodhidharma y se pasó 9 años meditando en Japón sin moverse. Por culpa de eso el maestro, perdió las piernas y los brazos, al no utilizarlos. Pero eso no fue todo, como en sus largas meditaciones no cerraba los ojos, una vez por agotamiento se quedó dormido, y su enfado fue tan grande que dice la leyenda se corto los parpados.

Por eso el actual daruma tiene los ojos en blanco y para honrarlo los japoneses, le pintan el ojo derecho y mientras le piden un deseo y cuando este deseo se cumple hay que pintarle el otro ojo, e ir al templo budista, donde se entregará como ofrenda.

Cuando no se cumple el deseo, se quemará en el templo en una ceremonia de purificación a finales de año.

Los darumas se suelen comprar a principios de año, para empezarlo con buen pie y piden el deseo de año nuevo.

También hay darumas de diferentes colores, aunque el tradicional es el rojo.

Los colores sirven para pedir deseos más específicos, como por ejemplo:

-dorado: deseos de dinero

-blanco: aprobar exámenes

-naranja: pedir salud, entre otros.

El tamaño del Daruma también es importante, ya que cuanto mas grande es, más grande puede ser el deseo que se pide.

sábado, 17 de enero de 2009

BRIAN Y LA LUZ DE LUNA



Brian había salido a vigilar las cercanías de la fortificación donde vivía con los suyos, porque en los últimos meses habían sufrido algunos ataques de una de las tribus vecinas. Durante las últimas horas, se había alejado del poblado divagando por el bosque. Podríamos decir que todo empezó allí, aunque tal vez todo había comenzado mucho tiempo antes.

En la zona en la que ahora se encontraba, la espesura del bosque era tal que permitía un grupo no demasiado numeroso aparecer y desaparecer en cuestión de segundos y si además la niebla hacía notar su presencia, la situación se tornaba aún más peligrosa.

Pero Brian y su familia estaban allí desde… desde que el padre de su abuelo llegó procedente del norte en busca de buenos pastos y bosques en los que subsistir. Aquel robledal salpicado de hayas se había convertido en lugar sagrado, los druidas se internaban en la espesura del bosque donde tenían sus altares, a los que nadie excepto ellos osaban acercarse.

Aquella noche de fina bruma, Brian, un joven guerrero, estaba dispuesto a vengar las afrentas recibidas por los suyos en los últimos días. Se separó del grupo para buscar un sitio que le permitiera tener mejor visibilidad sobre esa parte del bosque. Luego de haber caminado unos metros, reparó en una gran piedra granítica que se elevaba justo debajo de las copas de algunos árboles, y pensó que ese era el lugar ideal para observar los movimientos en el bosque.

Se dispuso a escalarla para poder comprobar la bondad de aquel punto de vista, dejando todas sus armas en el suelo, a excepción del puñal corto que siempre guardaba en su cintura. La piedra apenas presentaba fisuras a las que agarrarse, su base estaba sembrada de pequeñas rocas puntiagudas que hacían más peligrosa la escalada en caso de caída, pero las dificultades, lejos de limitar a Brian, le infundían valor.

Una vez en la cima, se dio cuenta de que aquella roca extraña y difícil de escalar estaba justo en aquel momento orientada en dirección a la luna. Calculó por la posición de la luna respecto al bosque que debía ser medianoche. Soplaba una suave brisa que no era demasiado fría pues la primavera ya había llegado y se había prendido fuego a las hogueras como ofrenda a los dioses para que el resultado de las cosechas fuera bueno y para que sus almas se purificaran de malos espíritus.

De pronto, nuestro valiente guerrero quedó cegado por una luz cuyo origen ignoraba. Se agachó sobre al apéndice puntiagudo en el que terminaba la roca, y esforzándose por no perder el equilibrio debido a la falta de visión, pasaron algunos segundos y un sudor frío empezó a resbalar por su frente. Su primera idea fue que se encontraba frente a la manifestación de alguna divinidad del bosque que moraba en las cercanías de esa piedra, y él había osado molestar entrando en sus dominios. Había roto la única regla que por generaciones su familia había obedecido y temido.

Comprendió entonces, que ante esa situación su fin estaba cercano, aunque sus ansias juveniles de vivir le obligaron a seguir pensando, él había sido buen seguidor de las enseñanzas de los druidas, siempre había sido respetuoso al extremo en los sacrificios a los dioses, y ahora se preguntaba porque había caído en su desagrado.

Mientras tanto la luz había ido disminuyendo en intensidad sin que el céltico guerrero lo hubiera notado, pues mantenía sus ojos sellados de temor. Escucho un susurro seguido de una brisa de aire que le dio suavemente en la cara como devolviéndole el aliento a su espíritu, se reanimo de tal forma que abrió los ojos. Poco a poco fue teniendo una visión clara de lo que frente a él se encontraba.

Desde la misma luna una intensa luz iluminaba un cuerpo de mujer joven, Brian tímidamente la miró. Vestía blanca túnica, su pelo era como el de Brian, del color de los campos sembrados de espigas, del color del sol y su gesto dulce, lo tranquilizó.

Vio también que la mujer que se encontraba frente a él no se apoyaba sobre ningún elemento, y sin embargo estaba a la misma altura que él sobre la cima de la roca. Su temor volvió a aflorar, era el miedo a lo sobrenatural, a lo divino.

Pensó que la única alternativa era saltar de esa roca y salir corriendo a encontrar al resto de su grupo antes de que ese espíritu decidiese mostrar su poder. Tensó sus músculos y se dispuso a saltar al suelo, la altura de la roca era como de unas diez veces la longitud del cuerpo de Brian, pero eso no le importaba, solo quería correr y seguir viviendo. Cuando estaba a punto de saltar, la mujer que estaba frente a él callada, sonrío con dulzura, y Brian que seguía teniendo un miedo atroz, se quedó paralizado por unos segundos, perplejo ante la belleza de la imagen que frente a él se encontraba, como si fuese teniendo menos miedo por instantes.

Transcurrieron algunos segundos más, durante los cuales el joven no se atrevió ni a pestañear, pero de pronto la luz fue perdiendo intensidad hasta que desapareció del todo.

El aire volvió a soplar de nuevo y el guerrero se encontró de pronto de nuevo en la conciencia de su situación anterior, los demás del grupo seguro que debían andar buscándole y él no podía saber que tiempo había transcurrido desde que se separó de ellos, para él había sido como una eternidad.

Destrepó los pasos de roca hasta llegar a la base de la piedra, recuperó el resto de sus armas y empezó a correr en la dirección en la que había abandonado el grupo, tras avanzar unos metros se volvió a mirar hacia la roca y la zona del bosque más iluminada que ahora se encontraban detrás de él, la luna seguía clareando esa parte del denso hayedo como si fuese pleno día.

Brian mientras corría al encuentro de sus compañeros, pensó que esa noche se había encontrado frente al espíritu de la mismísima luna en el bosque, y estaba seguro de que él y los suyos esa noche iban a vencer a sus enemigos de la tribu vecina, porque esa noche iban a contar con una ayuda inestimable.

Esa noche tenían como aliada a la LUNA


Versión: Mirta Rodriguez

viernes, 16 de enero de 2009

ORIGEN DEL MAÍZ

Arte Huichol
Elementos
Olla llena de tortillas.
Jícara de atole.
Madre del Maíz
Joven huichol.
Los colores de los granos de maíz
Las hijas de la Madre del Maíz.

...la Madre del Maíz cambió su forma de paloma y adoptó la humana; le presento al muchacho sus cinco hijas, que simbolizan los cinco colores sagrados del maíz: blanco, rojo, amarillo, moteado y azul. Como el joven tenía hambre, la Madre del Maíz le dio una olla llena de tortillas y una jícara llena de atole; él no creía que eso pudiera saciar su hambre, pero las tortillas y el atole se renovaban mágicamente, de manera que no podía acabárselos. La Madre del Maíz le pidió que escogiera a una de sus hijas y él tomó a la Muchacha del Maíz Azul, la más bella y sagrada de todas...

Cultura HUICHOL, MÉXICO

jueves, 15 de enero de 2009

EL CAMAHUETO


Este ser de la mitología chilota, también llamado "Chivato Marino", es un ternero parecido al unicornio por el único cuerno en la frente, que brilla en las noches de luna.

Quienes dicen haberlo visto, cuentan que es muy ágil, vigoroso, y de gran hermosura. Se dice que nace y se desarrolla donde hay caídas de agua o terrenos pantanosos, su vida aquí dura hasta haber alcanzado los 25 años (edad adulta) para luego, emigrar hacia el mar.

En su viaje destruye los sembrados y la naturaleza que esté en su camino.

Cuando se llega a saber sobre la existencia de un Camahueto en los terrenos de alguna persona, esta busca a un brujo, el cual laceará al Camahueto con una soga de sargazo y lo llevará al mar tratando de no causar daño en el camino.

El Camahueto no se deja atrapar por los "limpios", sólo aquel que conozca el "arte" podrá atraparlo y siempre y cuando se encuentren en la tierra y en el plenilunio, para así cortarle el cuerno sin el cual se convertirá en un débil y manso cordero.

A su cacho se le atribuyen poderes curativos, por lo que se lo raspa para sanar enfermedades tales como reumatismo, anemia, etc. Sus efectos son tan fuertes que si alguien ingiere una sobredosis puede quedar "encahuetado" (esquizofrénico, loco). Y si se mezclan con miel y chicha de manzana devuelve el vigor y la fuerza gastada, quedando como "Potro de Primavera".

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/05/el-camahueto.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/09/la-huenchur.html

miércoles, 14 de enero de 2009

EL ORIFLAMA


Caían las primeras sobras del 23 de Junio de 1770 cuando en las cercanías del puerto de Valparaíso, fue divisado el bizarro velero español Oriflama, que al mando del Capitán don José Antonio Alzaga y del piloto don Manuel de Buenechea, había zarpado a principios del mismo año, desde el puerto de Cádiz.

El gallardo bergantín Oriflama, bellísima nave española, ingresó al Océano Pacífico impulsada por recios vientos que presagiaron malos momentos a casi 300 pasajeros y tripulantes.

Sucedió que, a poco de navegar, una misteriosa epidemia provocó una horrenda mortandad entre la tripulación, la que se acentuó pronto con una escasez de alimentos que produjo una desesperada hambruna. El Capitán don Juan Esteban de Ezpeleta, que comandaba el velero “Gallardo”, ordenó disparar una salva de cañonazos en homenaje a su amigo el Capitán Alzaga, sin embargo, desde la nave de igual matrícula, nadie respondió el saludo. Ezpeleta ordenó alcanzar al silencioso velero, presintiendo que algo grave ocurría a bordo, pero la noche impidió su empeño.

Tan solo al otro día un bote, perteneciente al “Gallardo”, logró abordar al Oriflama...

El espectáculo era sobrecogedor, aterrante, macabro; 149 pasajeros y tripulantes yacían muertos diseminados entre los 106 sobrevivientes, casi todos moribundos.

Los marineros del “Gallardo” no lograron imponerse sobre los verdaderos motivos que produjeron tales efectos, porque los que aún daban señales de vida no podían hablar, ni siquiera moverse. Cuando volvieron al barco del Capitán Ezpeleta, contaron las verdaderas razones del silencio recibimiento por parte de la Oriflama y porqué la nave mantenía solamente una vela izada.

El Capitán visiblemente conmovido, ordenó el rápido transporte de víveres y medicamentos, eligiendo de inmediato 40 hombres para socorrer a las víctimas de tan brutal epidemia. Cuando la orden comenzaba a cumplirse y los botes estaban prestos a ser descolgados, un violento temporal comenzó a desencadenarse en la bahía y las naves hermanas empezaron a separarse cada vez más.

Todo el día el temporal se ensañó con el “Oriflama” y el mar tempestuoso lo convirtió en un frágil juguete de las olas.

Las primeras sombras de la tarde mostraron de él tan solo un destartalado velero a punto de zozobrar que apenas mostraba su arboladura en lontananza.

Pronto sobrevino la noche, una noche de aguaceros y vientos furibundos. Las jarcias y los mástiles rumoreaban una oración extraña y sobrecogedora. La tripulación del “Gallardo” pensaba que el Oriflama estaba irremediablemente perdido, que a esa hora sus escasos tripulantes y pasajeros habrían expirado gracias al viento frío y al aguacero.

Muchos marineros rezaron por sus compañeros y amigos para que Dios se apiadara de ellos y concediera eterno descanso a sus almas.

De pronto, sucedió un alucinante acontecimiento: el velamen del Oriflama comenzó misteriosamente a ser izado y rápidamente el viento inflamó sus velas. Tanto y tanto se hincharon que en un breve lapso la “Nave de los Agonizantes” zarpó con rumbo desconocido.

Oriflama encendió toda sus luces y, así engalanada, con sus mástiles y palo mayor iluminados, se alejó velozmente noche adentro.

El Capitán Ezpeleta, aferrado al barandal de proa, no podía convencerse de que cuanto estaba sucediendo era realidad...

Así fue como el hermoso velero gaditano: Oriflama, ingresaba al misterioso círculo de los “barcos fantasmas” que de tiempo en tiempo aparecen a los marinos que surcan nuestro litoral.

Oriflama frecuenta los puertos nacionales mostrando sus velas hinchadas, plenamente iluminado y con su macabro cargamento de 300 tripulantes y pasajeros muertos. Esta es la historia del bergantín fantasma llamado también la Nave de los Agonizantes.

martes, 13 de enero de 2009

MUSEO DE ARTE SACRO "SAN FRANCISCO SOLANO"




MUSEO DE ARTE SACRO "SAN FRANCISCO SOLANO"

Avellaneda 716
Tel. 085-211548
De lunes a viernes de 8.30 a 12 y 17.30 de a 20;
sábados de 8.30 a 12
Santiago del Estero, Argentina.


El Museo de Arte Sacro es un bello solar inaugurado en 1969 en el claustro que une la Celda Capilla con la iglesia San Francisco.


En sus 4 salas se encuentran piezas únicas como la celda y la capilla que ocupó San Francisco Solano, reedificada sobre los cimientos de la original en 1769.


Posee una imagen de San Francisco Solano realizada en el Perú que es una réplica de la primera que se hizo cuando se lo canonizó en 1726. Está hecha en madera de ceibo que es un árbol típico de América. También se conserva aquí un fragmento óseo del cráneo de San Francisco que está guardado en una custodia con incrustaciones de piedras preciosas.


Posee imágenes que pertenecieron al primer púlpito de Santiago del Estero y la cruz de hierro forjado que perteneció a la primera capilla de Belén que estaba regenteada por los jesuitas.


Exhibe joyas de arte religioso de los siglos XVII, XVIII y XIX y donaciones de familias tradicionales.


Se aprecian pertenencias de San Francisco Solano y el cordón de chaguar con el que el santo ceñía su vestimenta, un atril de madera y un tirante de quebracho colorado.


Testimonio fiel de la historia religiosa santiagueña.


lunes, 12 de enero de 2009

CU CHULAINN


Son numerosos los mitos y cuentos celtas que hacen referencia a la figura de Cu Chulainn, (se pronuncia, Cu Culén).

El atractivo joven encarna a su vez a un temible guerrero que se enfrenta con las fuerzas del ultramundo dando muestras continuadas de su valor.

En las narraciones sobre Cu Chulainn se describe cómo se le erizaba el vello cuando su ira era incontenible.

El invencible héroe, de mirada amenazadora, era el protagonista de muchos de los sueños de los niños celtas.

Los cuentos servían además de material educativo y moralizante. Los valores que defendía el personaje mitológico se convertían en ejemplo de comportamiento en una sociedad que daba gran importancia al valor, la fuerza y el carácter decidido.

Cuchulainn era hijo de la princesa Dechtire (hermana del rey Conchobar) y el noble Sualtam, cuyo nombre de niño era Setanta.

Ya en sus primeros años demostró su extraordinaria fuerza, ganando en combate a un enorme perro que protegía la casa de Culann, el herrero.

Como compensación por la muerte del animal, se comprometió a criar un nuevo perro guardián para su vecino, y mientras tanto, el mismo niño era quien vigilaba la casa del herrero.
De ahí tomó su nuevo nombre Cu Chulainn, 'el perro de Culann'.

El joven creció y se convirtió en uno de los tres héroes de mayor renombre en el Ulster, junto con Conall Cernach y Loegaire. El trío participó en una fiesta organizada por el sibilino Bricriu. En el transcurso de la velada, les reveló que uno de los tres tenía que ser el campeón de campeones y que éste obtendría grandes riquezas.

Los tres héroes, sus esposas incluidas, pronto empezaron a pelear entre ellos, pero no se llegó a ninguna conclusión. Al final se decidió que Cu Roi, hijo de Daire, solucionaría la disputa y los héroes se dirigieron a su castillo.

Allí, un gigante hirió de gravedad a Conall Cernach y a Loegaire, pero no así a Cu Chulainn, que lo derrotó. A pesar de todo, los otros dos héroes se resistían a reconocer al joven como campeón y tuvo que ser el mismo Cu Roi, bajo la apariencia de un ogro, el que acabó con ellos y nombró a Cu Chulainn campeón de campeones en atención a su valor, lealtad y fortaleza.

domingo, 11 de enero de 2009

AMAUTAS



Los Amautas (hamautta, yachac, yatiri...) son Maestros Andinos (filósofos, sacerdotes, políticos, científicos, ingenieros, artistas, diseñadores...), que durante siglos se han encargado de producir, mantener, desarrollar y transmitir, los valores culturales ancestrales que constituyen una visión armónica del Mundo y un cuerpo de conocimientos de lógica original.

Constituyen una Escuela Milenaria cuyo linaje se denominó la Capaccuna, cuyo Culto a la Naturaleza fue simbolizado en el Orden de Wiracocha.

En la antigüedad, domesticaron la tierra con espíritu ecológico, integrándose a ella sin depredarla.

Construyeron Templos donde guardaron su conocimiento en textos líticos, observatorios astronómicos para el control de los ciclos biológicos así como laboratorios genéticos y otros sistemas e instrumentos tecnológicos de diverso orden.

La informática andina desarrolló tecnologías de memoria y transmisión de datos en base a códigos de anudamientos llamados KIPU.

Como guías culturales, los Amautas instituyeron un discurso social mediante símbolos, en los que depositaron los principios y valores que constituían la base y fundamento de su orden social.

Conocimiento (yachay), comunidad (ayllu), reciprocidad (ayni), respeto (chekkay) fueron sus valores básicos. Comprendieron que hay un orden de complementariedad y diversidad que expresaron en su lógica holista incluyente.

Enseñaron a escribir su conocimiento por doquier en su arte grabado sobre piedra, sobre cerros y pampas, así como en su arquitectura, sus tejidos, ceramios y ornamentos, durante miles de años y a lo largo de todos los Andes.