domingo, 3 de enero de 2010

COSQUÍN, LEYENDA PRECOLOMBINA.



Cuentan que sobre Cosquín o Cuzco Chico (cosco Ina ) y el cerro Pan de Azúcar o Seno de Virgen (Supaj Ñuñu), en épocas precolombinas los Hijos del Sol, llegaban a lo que es hoy el hermoso Valle de Punilla.

En este período de la historia surge una historia de romance, amor y pasión trasmitida de generación en generación, sacado de las mismas entrañas del pueblo: Cosquín, y la joven Estrella.

Estrella era la hija menor de un prestigioso cacique de los Sanavirones que en esos momentos extendía su influencia por toda la sierra chica.

Cosquín, nacido en Cuzco, la ciudad del Perú, era hijo único de un ilustre matrimonio cuzqueño venido a esta región que era baluarte austral de la confederación Incaica.

El joven Cosquín, actuaba en los momentos del episodio como secretario del cacique local de una tribu de los Comechingones, que extendía el triunfo de su reinado por toda la Sierra Grande.

Se deduce que Estrella y Cuzco Chico no podían unirse en matrimonio, como era de rigor entre los suyos debido a que sus venas golpeteaban distinta corriente sanguínea.

En vista de la dureza de piedra de la ley de sus mayores y de común acuerdo, Cosquín, rapta a la bella adolescente y la lleva a su baluarte de las sierras Los Gigantes.

Entonces, contrariamente a la solución que se esperaba, comienza la guerra a muerte entre las tribus, la Sierra Chica contra la Sierra Grande.

En el fragor de la batalla a Cosquín lo matan a poca distancia del río Yuspe, y su novia es rescatada y encerrada en la vivienda de piedra de sus padres ubicada al pie del Cerro Pan de Azúcar, donde muere de amargura.

Desde entonces el Cerro Pan de Azúcar, toma la forma de seno de joven Supaj Ñuñu, dice la referencia Quechua. Poco a poco el lugar toma el nombre de Cosquín en memoria del heroico descendiente de los Hijos del Sol.