martes, 22 de marzo de 2011

BENTEN Y EL REY SERPIENTE




(Mito japonés)

Prestad atención, porque esto es cierto:

Debajo de las aguas viven las criaturas serpiente. En su castillo de cristal y coral gobierna Ryu-wo, el rey dragón. Aunque su corona está decorada con un áspid, tiene un cuerpo humano. Es noble y sabio, guardián de la religión sintoísta. Sus seguidores son serpientes, peces y demás criaturas submarinas. Muchos de estos seguidores son gentes que han llegado por casualidad al caer al mar y han preferido permanecer en su corte, transformados.

En la costa japonesa del Pacífico, cerca de Kamakura, hay un gran templo similar al del rey dragón, que conmemora la unión de la diosa del amor Benten con un rey serpiente que residía en un estanque cerca de la playa de Enoshima.

Cuentan que este rey serpiente atacaba las aldeas y devoraba a sus pobladores en varios kilómetros a la redonda. Benten no soportaba observar tanta destrucción, por lo que provocó un terremoto que hizo salir de su guarida al rey serpiente.

A diferencia de Ryu-wo, él era horroroso y feo, con escamas y la lengua bífida de las serpientes. Benten se sintió profundamente asqueada, pero el rey serpiente le habló con palabras tan dulces, de tal modo que su corazón se rindió y se casó con él, haciéndole jurar que acabaría con su reinado de terror.

Solamente las palabras convencen a Benten, pues es la diosa de la elocuencia, además de la música. Siempre lleva su biwa, un instrumento de cuerda que recuerda a un laúd. A veces se aparece a los grandes músicos que tocan con ardor.

Benten viste largas túnicas de colores y una piedra preciosa en su corona. Se la venera en lugares hermosos a lo largo de la costa. Cuando se necesita dinero es a ella a quien se reza, ya que otorga riquezas a aquellos que elevan súplicas bien razonadas.

Fuente:
http://biblion-thekes.blogspot.com