lunes, 20 de septiembre de 2010

EL ORIGEN DEL AYAWASKA

Dibujo "Ayawuasca del Monte"
Ángela Ruiz Martínez

Cuentan los Ancianos que alguna vez vivió en la Selva un hombre llamado Agustín Murayari que, sin tener maestro ni dieta, llegó a ser curandero. El y su mujer, María Luisa, eran conocedores de las plantas, con las cuales curaban.

Cuando contaba cerca de 300 años y sintiéndose ya algo enfermo reunió a sus diez hijos, cinco mujeres y cinco hombres, y les dijo:

“Hijos como ya llega mi día para morir quiero pedirles que no me entierren; busquen detrás de mi chacra un tronco de lupuna y dos shungos, preparen con ellos las estacas y amárrenlas al tronco de la lupuna. Cuando muera traerán cuatro bejucos con los que van a sujetar mi cuerpo en cuatro partes, a la altura de las rodillas, del ombligo, del pecho y del cuello. Una vez que hayan hecho esto déjenme en el monte porque yo he de continuar produciendo y cuando este listo seré AYAWASKA. De mi aprenderán aquellos que quieran ser curanderos”.

Obedientes, sus hijos cumplieron con el pedido de su padre. Pasados tres meses fueron a la chacra y hallaron el cuerpo del anciano suavemente unido a la lupuna. Sus dedos transformados en raíces se hundían en la tierra. Seis meses más tarde el tímido tronco ya estaba enredándose al tronco de la lupuna. Era AYAWASKA.

María Luisa, su mujer comprendió que también para ella ya era tiempo de partir y, como antes lo había hecho Don Agustín así habló a sus hijos:

“He hecho una olla de barro bien grande, cuando muera me sientan en mi olla y me ponen tierra hasta la cintura. Dejen la olla en el costado derecho del tronco de lupuna en que dejaron a su padre, al Igual que él yo produciré y echaré raíces”

Nuevamente sus hijos cumplieron con el pedido.

Al poco tiempo creció al lado de su esposo. Era CHAKRUNA.

Es por eso que el Ayawaska tiene que ser preparado con la Chacruna. Esposo y Esposa.
La Chacruna es la madre de las Plantas, María Virgen. Por eso hay otras plantas que llevan el nombre de esa mujer como Hierba Luisa entre otras.

La Chacruna le da fuerza al Ayawaska. Pinta las visiones.

NOTA:

Aya en quechua significa “muerto” y Waska significa “soga”. La “soga de los muertos”.


Narrado por Don Benjamín Mahua – Pucallpa. Junio 2005


http://www.comunidadtawantinsuyu.org