jueves, 12 de febrero de 2009

TRENTREN VILU Y CAICAI VILU




Trentren-Vilu (Tenten-Vilu en Chiloé) y Caicai-Vilu o simplemente Trentren y Caicai, (del mapudungun Trengtrengfilu y Kaykayfilu), son seres de la mitología mapuche y en las últimas décadas del siglo XX fueron reintroducidos en la mitología chilota. Estos seres son dioses que presentan forma de serpiente. Caicai-Vilu es la serpiente marina que domina el poder del mar y todo lo relacionado con él. Tenten-Vilu es la serpiente terrestre que domina la tierra, el fuego y sus volcanes.

La apariencia de Caicai es la de un ser mitad culebra y mitad pez; y la de Tenten, de una culebra gigante.

La tradición dice que en la antigüedad el territorio continental de Chile habría sido sólo una única franja de tierra plana unida completamente al continente americano; pero producto de una lucha legendaria que tuvieron los dioses, se creó la actual geografía de Chile, con innumerable cantidad de archipiélagos e islas al sur de este país, entre ellos el archipiélago de Chiloé, y la gran cantidad de montañas y volcanes a lo largo de Chile.

Según los mapuches, cuando Caicai despertó de su sueño a causa del desagradecimiento que tuvieron los hombres al abandonar el mar, se enfureció y usó su cola en forma de pescado para golpear el agua.

Con ello inició un gran cataclismo que empezó a inundar todo el territorio, con el deseo de incorporar toda la vida terrestre a sus dominios. Caicai ordenó a las aguas que inundaran los valles y cerros y que llevasen a todos los habitantes al fondo del mar.

Al ver Trentren que los habitantes de la tierra, humanos y animales, estaban desesperados y que los hombres la invocaban por ser ella la que los proveía de sabiduría y protección, decidió ayudarlos. Ayudó a escapar a los hombres y a los animales subiéndolos en su lomo y llevándolos a los cerros; y a los que quedaban atrapados por las aguas los transformó en aves para que escaparan volando; a los que se ahogaban los convertía en peces y mamíferos marinos.

Pero como el mar seguía subiendo de nivel, Trentren tuvo que ordenar a los cerros que aumentaran de altura para contrarrestar el poder de Caicai. Enojada, Caicai empezó a luchar contra Trentren en una batalla que duró mucho tiempo, hasta que ambas serpientes se cansaron. Con lo cual Trentren venció parcialmente al no haberse inundado toda la tierra; sin embargo, las aguas no volvieron totalmente a su nivel antiguo, por lo que Chile se quedó con su actual geografía.

Según la tradición chilota, Trentren se conformó con la porción de tierra obtenida y Caicai delegó todas sus funciones referentes al mar en el Millalobo.

Según la tradición mapuche, luego del cataclismo todos siguieron su vida tranquila; hasta que un día fue Trentren quien se encolerizó por la actitud que tenían los hombres, e hizo que todos los volcanes entraran en erupción y la población tuvo que mudarse a otros lugares más seguros. Trentren continúa manifestándose mediante los temblores, terremotos y erupciones volcánicas, mientras que Caicai causa los maremotos cuando se revuelve en medio de su sueño.

(Una variante del mito cuenta que la ira de Caicai contra los seres humanos comenzó porque una muchacha rechazó a su hijo, el Trauco).

En los alrededores de cada comunidad mapuche hay un cerro considerado Trentren; es decir, el lugar en que vivía la serpiente de la tierra y en el que se refugió la vida terrestre durante el cataclismo.

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/09/tenten-vilu-y-caicai-vilu.html

2 comentarios:

florencia ferreyra dijo...

cual es el conflictoo y como lo resuelvenn plis quien me ayudaa

Georgina Elena Palmeyro dijo...

Hola Florencia:
Gracias por preguntar.
Las leyendas tratan de enseñar a los pueblos un valor, en este caso es el agradecimiento que debe expresar el ser humano a la vida, a todo lo que los sustenta...
El conflicto entonces se resolvería con un gracias...
Seguramente para el mapuche desde su experiencia actual de vida puede darnos otra o ampliar esta interpretación.
Un beso