martes, 12 de agosto de 2008

TUNUPA

TUNUPA


Entre los dioses del sur andino, Tunupa parece haber sido una divinidad muy antigua, cuya área de influencia llegó a su máxima expresión antes del auge del culto a Viracocha.

Santa Cruz Pachacuti menciona la aparición de Tonapa, Tarapaca en el tiempo llamado purun pacha raccaptin

Ahora analizaremos los otros nombres de Tunupa mencionados por los cronistas. Santa Cruz Pachacuti se refiere a la voz Tarapaca; Ramos Gavilán a Taapac; mientras Sarmiento de Gamboa da el apelativo de Tahuapaca. En los tres casos se halla la palabra paca que según el cronista Bertonio significa un "pajaro grande como águila".

El Colesuyo junto con el altiplano formarían las áreas de la máxima influencia alcanzada por el culto a Tunupa.

Ramos Gavilán narra las hazañas y andanzas de Tunupa, convertido por los religiosos cristianos en la persona del apóstol Santo Tomás.

Este personaje apareció en Brasil, Paraguay, pasó por Chachapoyas y recorrió el Altiplano.

Llegado al pueblo de Cacha lanzó rayos y fuego celeste contra un ídolo que allí se veneraba.

Luego fue visto en el Cusco de donde se dirigió a las orillas del lago Titicaca.

Apresado y atormentado por los naturales, empalado en una vara de chonta, fue puesto en una balsa y echado al lago. Sopló entonces un fuerte viento que lo llevó al Desaguadero y de ahí a Aullagas, donde se hundió en las entrañas de la Tierra.

Bertonio nombra a una huaca llamada Aahuacasa que acordó soplar contra Tunupa un fuerte viento durante cuatro días y sus noches consecutivas.

Predicaba Tunupa sin descanso a los hombres, y un día llegó al pueblo de Yamquesupa del cual fue echado por sus habitantes y, como los maldijo, la aldea se transformó en laguna. En sus andanzas llegó al lugar de Cachapucara donde había una huaca mujer a la cual cobró gran odio, y destruyó el cerro y el pueblo echando fuego y derritiendo como cera la montaña.

En Quinamares convirtió a la población en piedras por no prestarle atención.

En sus correrías arribó a Carabaya donde resultó preso, los naturales lo ataron de pies y manos cerca de la laguna de Carapucu, pero él desató milagrosamente las cuerdas y tendiendo su manta sobre las aguas navegó hasta la peña de Titicaca.

En sus viajes pasó y de allí por el río Chacamarca llegó al mar.

Sarmiento de Gamboa habla de Tuagapaca en tiempos después del diluvio, antes de la existencia del Sol y de la Luna, a la vez que formaba parte de los acompañantes de Viracocha Pachayachachic.
Estando en el Collao desobedeció; a Viracocha, quien ordenó entonces lo ataran de pies y manos y que en una balsa fuese puesto en el río Desagaduero. Después nunca no fue visto más. Según este cronista es Viracocha y no Tunupa quien causó la destrucción del pueblo de Cacha con fuego bajado del cielo que abrasó la comarca.

Entonces uno de los atributos de Tunupa sería ser el fuego celeste o sea, el rayo.

El mito de Tunupa estaba también conectado con los volcanes, muchos de ellos hoy apagados. La región sureña se distingue por los numerosos volcanes y no es de extrañar que Tunupa estuviese asociado no solamente con el fuego del cielo sino con el fuego que emerge de las entrañas terrestres.

Su tercer atributo era ser el dios de la lluvia que cae junto con la tormenta y fecunda la tierra. También es el dios de las fuentes, de los ríos por donde navegó antes de sumergirse en las profundidades de la tierra.

Al analizar los atributos de Tunupa encontramos una constante dualidad entre lo de arriba y lo de abajo, entre el fuego celeste y el fuego que brota de la tierra a través del cráter humeante o abertura del mundo bajo; del agua que se precipita del cielo en oposición a las lagunas, fuentes, ríos situados en lo bajo.

A este antiguo dios sureño vino posteriormente a yuxtaponerse Viracocha.

Las deidades más recientes desplazaban cultos anteriores, de acuerdo con los movimientos de los grupos étnicos. De igual manera sucedió con Viracocha, cuya influencia creció junto con el avance y la pujanza de los ejércitos incaicos. Debido al auge de las fuerzas del Cuzco, el dios Viracocha suplantó a Tunupa, mientras que en otros casos ambos cultos se amalgamaron.

Santa Cruz Pachacuti añade el nombre de Tunupa-Tarapaca al de Viracocha pachayachicachan cuncacuy camayoc con el objeto de transformar la divinidad primera en un dios incaico. Establecido el virreinato y pacificada la tierra, los religiosos católicos acomodaron los mitos andinos a las necesidades de la enseñanza de la doctrina y transformaron el binomio Tunupa Viracocha en el apóstol Santo Tomás o San Bartolomé.

Nota

Aahuacasa: divinidad del viento.



http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/08/tunupa.html