sábado, 17 de octubre de 2026

📝 Las Cuatro Mudanzas de El Barco y la Fundación Definitiva de Santiago del Estero (1550-1553)


Por Prof. Georgina Elena Palmeyro

Antropóloga Social


La fundación de Santiago del Estero —reconocida históricamente como la «Madre de Ciudades» de la República Argentina— no fue un acto instantáneo ni un hecho pacífico de asentamiento urbano.


Fue el resultado de un prolongado y tempestuoso proceso geopolítico de disputas jurisdiccionales entre los conquistadores provenientes del Perú y los de Chile, atravesado de principio a fin por la resistencia activa de las comunidades originarias del territorio.


El antecedente directo de Santiago del Estero fue la ciudad itinerante de El Barco, fundada y mudada en cuatro oportunidades sucesivas entre 1550 y 1553 por el capitán Juan Núñez de Prado, comisionado por la Audiencia de Charcas para pacificar y poblar la gobernación del Tucumán.


El Peregrinaje Urbano de El Barco

La necesidad de establecer un enclave estratégico que uniera las minas del Potosí con el Océano Atlántico impulsó una serie de intentos fallidos de asentamiento, signados por la hostilidad del terreno y los choques entre las facciones españolas:


 * El Barco I (1550):

Fundada en las cercanías de la actual San Miguel de Tucumán (en el Valle de Siancas).

Tuvo que ser trasladada debido a la vehemente protesta de Pedro de Valdivia desde Chile, quien reclamaba esas tierras bajo su jurisdicción capitular.


 * El Barco II (1551): Reubicada en el Valle de Calchaquí.

La encarnizada resistencia de las parcialidades diaguitas y la inaccesibilidad del terreno hicieron insostenible la permanencia de los pobladores.


 * El Barco III (1552):

Trasladada finalmente a la llanura mesopotámica, a orillas del Río Dulce.

Este sitio ofrecía abundancia de agua, monte frutal de algarrobo y mistol, y una densa población sedentaria de indios tonocotés y sanavirones.


La Usurpación de Francisco de Aguirre y el Asentamiento Definitivo

La estabilidad de El Barco III fue efímera. En mayo de 1553, el capitán Francisco de Aguirre, enviado desde Chile por Valdivia con tropas armadas, irrumpió en la joven villa.


En un acto de fuerza desprovisto de legitimidad originaria, apresó a Juan Núñez de Prado y lo remitió encadenado hacia Chile para consolidar la hegemonía trasandina sobre la región.


El 25 de julio de 1553, Francisco de Aguirre mudó formalmente la villa unos kilómetros más al norte, rebautizándola como Santiago del Estero del Nuevo Maestrazgo:


 * Santiago:

En homenaje al apóstol Santiago el Mayor, patrono de las Españas y de la caballería conquistadora.

 * Del Estero:

Por la presencia característica de las grandes zonas anegadizas, bañados y esteros formados por los desbordes del Río Dulce.


Lectura Crítica: La Madre de Ciudades en el Tejido Indígena

Desde una perspectiva antropológica y descolonial, la elección de la mesopotamia santiagueña para el asentamiento definitivo de la primera ciudad hispana no fue casual:


 * Apropiación de la infraestructura nativa:

La villa no se instaló en un «desierto», sino sobre el territorio densamente habitado por la civilización Chaco-Santiagueña.

Los españoles aprovecharon los canales, los túmulos de cultivo y la producción agrícola (maíz, zapallo, poroto) desarrollados durante siglos por los pobladores locales.

 

* El trabajo forzado y la encomienda:

La pervivencia de Santiago del Estero dependió exclusivamente del trabajo de las comunidades indígenas sometidas bajo el régimen de la encomienda, que abastecieron a la ciudad de alimentos, hilados de algodón y mano de obra para las construcciones de quincha y adobe.


Santiago del Estero emergió así como el centro neurálgico desde donde partirían las expediciones para fundar San Miguel de Tucumán, Córdoba, Salta, Jujuy, La Rioja y Catamarca.


Comprender este origen itinerante de El Barco nos permite revalorizar el papel decisivo de nuestro suelo y de nuestros pueblos ancestrales en la configuración del mapa histórico nacional.


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