Por Prof. Georgina Elena Palmeyro
Antropóloga Social
Publicado en compartiendoculturas.blogspot.com
Al observar la naturaleza del monte santiagueño y la fauna autóctona de la región, la mirada occidental suele apreciar únicamente el valor biológico o folclórico de las especies.
Sin embargo, en el pensamiento y la técnica de la cultura Tonocoté, la anatomía animal fue descodificada como un libro abierto de geometría fractal y física de materiales.
El caso del quirquincho (Tolypeutes matacus o armadillo mataco) es paradigmático: su caparazón no solo proveyó la caja de resonancia rígida y perfecta para los instrumentos de cuerda ancestrales (como las formas primigenias del charango), sino que el patrón de sus placas óseas se convirtió en la clave matriz para la arquitectura del telar y la codificación textil.
1. El Quirquincho: Resonador Natural y Geometría de Placas
El uso de la coraza del quirquincho para la confección de instrumentos musicales de cuerda obedece a razones acústicas y estructurales precisas:
* Matriz Osteodérmica Cóncava:
La estructura de placas queratinizadas y suturas óseas del caparazón genera una cavidad de alta rigidez estructural y bajo peso, ideal para reflejar las ondas de alta frecuencia sin absorber la energía de la cuerda.
* Patrón Repetitivo y Reticular:
Las bandas móviles y placas fijas del lomo del armadillo presentan una distribución de cuadrículas y hexágonos imbricados. Esta disposición no es aleatoria: distribuye las presiones mecánicas y las tensiones del estiramiento de forma homogénea por toda la coraza.
2. La Grilla 9x9 de Leonilda Seda: La Matemática del Telar
Es precisamente esta retícula presente en la naturaleza la que encuentra su correlato matemático y técnico en la Grilla 9x9, una matriz conceptual sistematizada por la investigadora Leonilda Seda para descifrar el diseño de los tejidos ancestrales.
El telar criollo y de estacas no es un simple marco de madera para cruzar hilos; es una computadora analógica de proporciones:
* La Matriz 9x9:
Dividir el plano del tejido en una cuadrícula de 81 módulos (9 filas por 9 columnas) permite traducir patrones morfológicos y frecuencias sonoras a cuentas exactas de hilos de urdimbre y trama.
* Proporción Aurática y Cómputo Nodal:
Al igual que en las frecuencias de la cerámica Averías o Sunchituyoj, la Grilla 9x9 permite al telero organizar los avances de color (con tintes de monte como la corteza del quebracho, el algarrobo o el solimán) de modo que las guardas, grecas y figuras contrapuestas mantengan simetría escalar perfecta.
* Del Sonido al Hilo:
Cada cruce en la grilla representa un nodo de tensión.
El ritmo del batido con la pala sobre el telar reproduce el compás del pulso instrumental, logrando que el tejido sea la transcripción táctil y visual del mismo código armónico que vibra en la coraza del quirquincho y en las vasijas del llano.
Una Ciencia Unificada de la Forma
Desde la caja armónica de la coraza del quirquincho hasta la tensión calculada de los hilos sobre la Grilla 9x9 de Leonilda Seda, la cultura Tonocoté demuestra que no existía frontera entre la zoología, la música, la matemática y la producción textil.
Todo el saber respondía a una misma matriz geométrica.
Reconocer y reivindicar estas herramientas de cálculo ancestral es un acto de soberanía cultural que demuestra la profunda rigurosidad de la ingeniería y la ciencia de nuestras artesanas y artesanos.
En la próxima entrega:
La Cartografía Acústica de los Instrumentos Sagrados, desde el bombo legüero en el Uku Pacha hasta el violín sachero y quenas óseas en el Hanan Pacha.
