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viernes, 10 de julio de 2026

Manifiesto: Historias en Clave Sainete 1

O cómo el monte desvistió a los emperadores de papel


Ya nos cansamos de las estatuas de bronce. 


Esas figuras rígidas, frías, que nos miran desde lo alto de un pedestal, con trajes que nunca supieron lo que es el calor de nuestra arcilla. 


Nos contaron una historia llena de pelucas y galeras, una historia que siempre venía "de afuera", de allá, del puerto, donde creen que el mundo se termina en el Riachuelo.


Pero aquí, en el corazón de Santiago, la historia es otra cosa.


La nuestra se escribe con tinta de savia, se cuenta a la sombra de los algarrobos y se entiende mejor cuando el sol de enero —ese que abraza hasta dejarte el alma seca— te obliga a dejar las caretas de lado.


Historias en Clave Sainete es nuestra trinchera.


Aquí no buscamos héroes de mármol. 


Buscamos a los hombres de carne y hueso, a los Ibarra, a los Gallo, a los que sudaron la gota gorda mientras otros intentaban ponernos leyes ajenas. 


Aquí, el poder se mide por quién aguanta el sol y quién sabe leer el monte, no por quién tiene el título más lustroso.


Vamos a contar nuestra historia como lo que es: un sainete de contradicciones, de gente viva, de mañas, de picardía y de dignidad. 


Vamos a desvestir a los emperadores de cartón y a dejar que la verdad santiagueña —fresquita, sin maquillaje y con la crudeza del polvo que se pega a la piel— tome la palabra.


Porque, al fin y al cabo, la historia no la hacen los que escriben con tinta azul desde un escritorio refrigerado. 


La hacen los que, como nosotros, saben que para entender este país hay que ensuciarse un poco los pies con su tierra.


*Bienvenidos al escenario. Que suba el telón, que el sol de enero ya está calentando.*

 

miércoles, 8 de julio de 2026

LA HISTORIA ES FRACTAL HELICOIDAL

 DOS HOMBRES, DOS VISIONES Y UNA PATRIA INDEPENDIENTE


La historia es fractal helicoidal, ¿A que me refiero al decir que es así?, en realidad solo es mi modo de experimentarla, ¿Tú que opinas? 


Al releer acerca de los hechos del 25 de mayo de 1810, me pregunto cómo se vivió, qué consecuencias sociopolíticas sociales se desencadenaron en cada provincia de los que hoy conforman la República Argentina. 


Hoy trataré de visualizar lo que pasó en Santiago del Estero. 


La historia es así, cada vez que leemos un hecho vamos descubriendo situaciones, como capas de cebollas, y eso nos permite ir dándonos una idea más concisa, más real del porqué de las acciones de cada figura representativa con la que nos encontramos. por eso la llamo fractal y helicoidal pues cada vez que la revises encontrarás más preguntas que pensarás hasta obtener respuestas.


La Madre de Ciudades, siempre fue zona de tránsito forzado entre el puerto de Santa María del Buen Ayre y el Alto Perú, Lima y los puertos del Pacífico, con un fuerte intercambio de mercancías en Potosí famoso por sus minas de plata.

 

Ante la algarabía del grito sagrado, “Libertad”, el camino se cerró, se acabó el comercio de ganado, cueros, algodón, textilería… 


El Ejército del Norte comandado por el General Manuel Belgrano, estuvo conformado por Juan Francisco Borges, Martin de Güemes, Manuel Padilla, Juana Azurduy de Padilla. 


El fuerte de Abipones situado al sudeste de Santiago, que más que combatir a los “indios” cobraba peaje al tránsito de mercadería, constituyendo un nodo clave en la economía y las finanzas de la Madre de Ciudades. Fue dirigido y administrado por el Coronel Borges hasta que lo dejó a cargo de Juan Felipe Ibarra.    


En 1813 el Ejército del Norte sufre la gran pérdida de Vilcapugio primero Ayohuma después, sobre mojado llovido, las arcas santiagueñas se quebraban, y a todo esto en 1814 el Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Gervasio Antonio de Posadas firmó un decreto por el cual Santiago del Estero queda bajo la jurisdicción de Tucumán.


Economía de guerra le llamaron para justificar el aumento de impuestos a pagar a los porteños y a los tucumanos. 


Ante esta situación que a la élite la perjudicaba, afectaba mucho más al pueblo santiagueño, el Coronel Borges se revela, clamando por la Independencia y por ende por la Autonomía de Santiago.


Sin embargo esta acción en sí misma correcta, lamentablemente no se ejerció ni en tiempo ni en forma.  


En 1816 habiéndose reunido el tan ansiado y necesario Congreso de Tucumán, y habiendo firmado las actas que declaran la total y absoluta Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, también se firmó la órden de detención y fusilamiento de Juan Francisco Borges por subversión entregada al General Manuel Belgrano. 


Aquí, nos encontramos con una situación desgarradora, dos hombres, un militar de carrera, Borges, un abogado, economista que fue designado a comandar un ejército que tenía la enorme responsabilidad de frenar el ataque español, si se perdía el norte, perdíamos la Patria, San Martín quedaría colgado en los Andes, todo el esfuerzo patriota quedaría en la nada, no pensemos en los portuarios, ni en los oportunistas agazapados de ayer, hoy y siempre que esperan que el lienzo se acomode para ellos… 


Dirijamos nuestra atención a estos dos hombres correctos, patriotas a más decir, Borges con una visión noble pero con un horizonte provincial, Belgrano con una visión noble y leal a la nación. 


La historia de Borges y Belgrano no termina en aquel 1 de enero de 1817. 


Aquel día fue el fin de una vida, pero también el inicio de una pregunta que todavía resuena en nuestra tierra: ¿cómo construimos un proyecto que respete tanto la soberanía de nuestras raíces como la unidad de nuestra Nación?


Hoy, al mirar hacia atrás, no debemos buscar culpables ni alimentar la melancolía por lo que pudo ser. 


Debemos buscar la 'provincianía' en nosotros mismos: la capacidad de defender nuestra identidad, de gestionar nuestros recursos con inteligencia y de no esperar a que los oportunistas de siempre escriban nuestro destino. 


La historia es, como decía al principio, una espiral: Borges y Belgrano siguen hoy en nosotros, desafiandonos a ser protagonistas de nuestra propia historia. 


El umbral está ahí, esperando que nos atrevamos a cruzarlo con el saber como bandera.


martes, 7 de julio de 2026

SERIE FRACTAL: EL PULSO DE LA PACHA Nodo VIII:

 El Grito de Artigas y la Anatomía Vibracional de la Independencia


Por: Georgina Elena Palmeyro

Área de Antropología Social y Epistemología Crítica



1. ¿Independencia de qué y de quién? El Desarmado del Corset


La escuela mitrista nos enseñó que la Independencia fue un papel firmado el 9 de Julio de 1816 para romper con el Rey de España, y nada más. 


Pero para patriotas de la talla de Gervasio Artigas, la verdadera Independencia requería un desmontaje multidimensional:


* Independencia del Imperio Viejo y del Nuevo


No bastaba con escupir las cadenas de Madrid si después íbamos a arrodillarnos ante el mercantilismo de la corona británica o el Imperio de Portugal o el Francés.



* Independencia de la Política Porteña y sus Manuales Portuarios: 


Significa romper el monopolio aduanero y económico del puerto de Buenos Aires y descalificar los manuales foráneos generadores de dependencia financiera.


Artigas vio con claridad quirúrgica que el centralismo económico actuaba como una fuerza destructiva que asfixiaba la productividad autónoma de las provincias del Interior para volverlas mendigas de su caja.



2. ¿Para tener, para hacer, para ser? Las Tres Dimensiones de la Conciencia


Cuando Artigas y los pueblos de la Liga Federal gritaban Independencia, estaban alineando los tres cuerpos de la soberanía en un perfecto Yanantin de la acción:


* Independencia Para TENER (El Centro Físico - Las Entrañas): 


No se trata de acumular deudas para adquirir tecnologías foráneas que benefician a los funcionarios de turno. 


"Independencia para tener" significa el control absoluto y soberano de los propios recursos del monte y de la tierra. El derecho a la propiedad privada.


Su célebre Reglamento de Tierras de 1815 lo decía con justicia cuántica: «que los más infelices sean los más privilegiados»


Era devolver el suelo al Ayllu productivo para alimentar el estómago de la comunidad sin depender de la dádiva del puerto.


* Independencia para HACER (El Centro Emocional - El Corazón)


Es la capacidad de activar la Minka comunitaria sin interferencias externas. 


Es el derecho a tejer en el telar de 8 lizos, a moldear el puco de arcilla y a levantar la apacheta en el camino real para que el hermano no tropiece. 


Independencia para hacer es el movimiento libre de los chasquis y de los artesanos, sincronizando sus oficios, sus profesiones con el ritmo y el latido de su propio territorio.


* Independencia para SER (El Centro Intelectual - La Mente): 


Esta es la octava superior del sistema, el salto cuántico del número 9 Simetría Helicoidal. 


Independencia para ser significa recuperar el pensamiento propio. 


Dejar de mirar los manuales foráneos como el centro del universo. 


Comprender que cada ser, cada provincia y cada cultura de nuestra llanura es su propio Axis Mundi inmutable, un eje de dignidad capaz de parir su propia ciencia, su propio arte y su propio destino político.


3. El Sistema de los Pueblos Libres frente al Boicot


Artigas no estuvo en el Congreso de Tucumán porque un año antes, en 1815, ya había proclamado la Independencia en el Congreso de Oriente con los Pueblos Libres (Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Córdoba y Misiones).

 

Por eso, cuando Álvarez Thomas boicoteó el 9 de Julio enviando tropas a invadir el Litoral en lugar de defender la frontera del Norte, estaba intentando aplastar el verdadero acoplamiento de fases del federalismo. 


El centralismo porteño le temía a la sumatoria de las provincias libres porque prefería un territorio fragmentado y sumiso a su caja mercantil.


lunes, 6 de julio de 2026

DESENMASCARANDO LA INTERFERENCIA:

 

EL CHOQUE CENTRALISTA Y EL RETUMBE DEL NORTE

Por: Georgina Elena Palmeyro

Área de Antropología Social y Epistemología Crítica



1. El Mitrismo y la Traición de los Taboada: El Desfasaje de Pozo de Vargas


La historia oficial porteña escrita por Bartolomé Mitre nos implantó una gran mentira lineal: que los pueblos del Norte eran bárbaros que necesitaban ser civilizados por el puerto. 


Para lograr ese control, Mitre utilizó a Antonino Taboada como su brazo armado en Santiago del Estero. 


El 10 de abril de 1867, en la Batalla de Pozo de Vargas, las fuerzas centralistas de Taboada masacraron a los caudillos federales que defendían la soberanía de las provincias.


Este acto fue un terrible choque frecuencial destructivo. 


Antonino Taboada operó desfasado de su propia tierra: en lugar de ser un Axis Mundi soberano para su pueblo, prefirió actuar como el peón de los intereses financieros del puerto de Buenos Aires. 


Levantó un muro de fusiles que rompió el Yanantin y la hermandad del Norte. 


Mientras tanto, la Rubia Moreno arriesgaba su vida en las postas y pulperías del camino para sanar los tres cuerpos (mente, corazón y entrañas) de los gauchos heridos, resistiendo al invasor con la hospitalidad de la palma abierta.



2. El Boicot de Álvarez Thomas en 1816: La Piedra en el Camino de la Independencia


Las trampas del centralismo no empezaron en Pozo de Vargas; venían saboteando a la Pacha, generadora de orden y armonía, desde el mismísimo nacimiento de la patria. 


El 9 de Julio de 1816, mientras el Congreso de Tucumán declara la formal ruptura con España, en Buenos Aires operaba la oscura "alfarería política" del Director Supremo sustituto, Ignacio Álvarez Thomas.


Álvarez Thomas ejecutó un boicot directo contra la verdadera independencia americana: en lugar de enviar cañones y recursos para apoyar al Ejército del Norte, utilizó el presupuesto y las tropas para invadir a la provincia federal de Santa Fe, persiguiendo a los pueblos libres que buscaban una organización comunitaria. 


Fue un intento quirúrgico de romper la Zumatoria ($\sum$) de los pueblos. 


El centralismo porteño prefirió fracturar el territorio e inyectar caos antes que aceptar una red multidimensional donde cada provincia fuera su propio eje inmutable.



3. Redefinir la Productividad frente a la Trampa del Endeudamiento


Hoy en día, la confusión conceptual sigue siendo la herramienta de dominación de los caudillos de turno. 


No debemos dejarnos engañar cuando los funcionarios y discursos oficiales usan la palabra "productividad" para mostrar desfiles de maquinaria agrícola costosa. 


Eso no es soberanía: es una falsa modernización que endeuda al sector rural, ata al productor a los mercados externos y destruye la biodiversidad del monte.


La verdadera productividad no se mide en caballos de fuerza importados ni en deudas financieras. 


La auténtica productividad es la autonomía comunitaria, el pensamiento propio y la capacidad de la tierra y del Ayllu para autosustentarse en armonía con los ciclos naturales, aplicando la proporción áurea y el trabajo colectivo de la Minka.


4. Limpiar el Oleaje para el Renacer


Descalificar la alianza entre Mitre y Taboada, y separar la legítima identidad federal del berrinche utilitarista de los dirigentes actuales por la caja de subsidios, es un acto obligatorio de limpieza histórica.


Retirar estas mentiras del relato oficial es exactamente igual al servicio sagrado de las apachetas: levantamos la piedra suelta que deforma la verdad para evitar un traspié o caída en la memoria de las futuras generaciones.


Al acoplar de nuevo las frecuencias de la Rubia Moreno con la resistencia de nuestra llanura, la onda de la conciencia da un salto helicoidal hacia una octava superior. 


El domo de nuestra soberanía cultural vuelve a brillar limpio, autónomo y plantado firme como la roca de Tandil.


SERIE FRACTAL: EL PULSO DE LA PACHA Nodo VII:

Hacer para Renacer – Las Micro-Huacas como Testigos del Encuentro


Por: Georgina Elena Palmeyro

Área de Antropología Social y Epistemología Crítica


1. Las Apachetas: El Prototipo del Tambo Primordial


La historia oficial nos enseña que las pulperías coloniales y las posadas de camino nacieron por pura necesidad comercial y logística de la corona española. 


Desde la antropología crítica y fractal, descubrimos que los boliches de campo no inventaron los puntos de parada: simplemente se superpusieron sobre los nodos de recarga energética que las comunidades ya mapeaban en un recorrido continental. 


El testigo primordial de esa posada es la micro-huaca o apacheta: ese montículo de piedras de apenas 60 cm de alto por 1 m de diámetro camuflado entre los sunchos del monte santiagueño

.

2. Evitar el Traspié: El Servicio Sagrado al Caminante


La construcción de una apacheta revela una sensibilidad y un sentido de comunidad monumentales. 


Cuando el caminante ancestral encontraba una piedra suelta en el sendero, la levantaba y la cargaba consigo hasta llegar al montículo. Este acto encierra una doble medicina:


* El Cuidado en el Plano Físico


Retirar la piedra del suelo era un servicio directo para evitar un posible traspié o caída a los futuros caminantes que vendrían detrás. Se limpiaba el sendero para el hermano.


* La Transmutación en el Plano Sutil:

 

Al depositar esa misma piedra en la apacheta, lo que era un obstáculo peligroso en el suelo se convertía en parte del anclaje lítico que estabiliza el magnetismo del territorio.


3. La Rubia Moreno y la Vuelta del Caracol



Con la llegada de los nuevos tiempos, la micro-huaca se cubrió con las paredes de adobe de las postas criollas. 

Un ejemplo emblemático en nuestra provincia es la célebre Pulpería de la Rubia Moreno


Esta posta histórica no se levantó en un punto al azar: es otra vuelta más del caracol, otra octava helicoidal en nuestra red multidimensional. 


La Rubia Moreno, al recibir a los viajeros con la hospitalidad de la palma abierta, ofreciendo descanso, fuego y guitarreadas, continuó de forma exacta el mismo ritual de la apacheta primordial: un nodo de intercambio diseñado para equilibrar los tres cuerpos (mente, corazón y entrañas) de la comunidad.


4. Hacer para Renacer


Llamamos a este nodo Hacer para Renacer porque el montículo exige la acción humana constante para mantener viva su frecuencia y su protección. Cada piedra agregada realiza una Zumatoria (∑) ($\sum$) de la energía del caminante con la de la Pachamama. 


Al dejar su piedra, el viajero deposita allí su cansancio y el caos acumulado, permitiendo que su propio espíritu renaciera limpio para continuar la marcha. 


Las pulperías y boliches santiagueños son los herederos de esta ciencia de lo sutil, recordándonos que en cada rincón del monte habita un eje de soberanía, resguardo y hermandad cósmica que la linealidad moderna jamás podrá sepultar.


 

domingo, 28 de junio de 2026

MILLONES DE AÑOS

Atapuerca es una isla en el océano del tiempo. Mires hacia donde mires, ves millones de años.

La Sierra de Atapuerca se formó hace unos 90 millones de años en el fondo del mar durante la Era Secundaria o Mesozoico (la de los grandes reptiles), concretamente en el Periodo Cretácico.


En la siguiente era, el Cenozoico, se levantó la montaña por plegamiento de las calizas marinas.

 

La comarca dejó entonces de ser un mar somero y se convirtió para siempre en tierra firme. 


Esto ocurrió hace unos 25 millones de años, aunque millones de años más tarde, ya emergida, la sierra sufriera nuevos impulsos hacia arriba que la levantaron un poco más. 


Durante la sedimentación no existía el río Duero, porque la meseta estaba entonces cerrada, como una gigantesca cubeta, y no tenía salida al océano


El Hombre llegó a Europa en el Pleistoceno


Los yacimientos más famosos de la sierra son pleistocenos. Empezó hace 1.800.000 años y terminó hace un 13.000 años.


En el Pleistoceno se produjeron grandes avances del hielo en el Hemisferio Norte, o glaciaciones.


En la sierra de la Demanda quedan intactos los moldes de glaciares de circo semejantes a los últimos que quedan en los Pirineos.


Más o menos coincidiendo con el comienzo del Pleistoceno empezó a correr el Duero hacia el Atlántico, una vez que pudo abrirse camino, y al hacerlo fue excavando los valles por donde circula hoy el río y sus afluentes.


La agricultura y la ganadería llegaron a occidente.


En muchos lugares de las faldas de Atapuerca ponemos los pies sobre unos canturrales idénticos a la glera actual del río Arlanzón, los antiguos depósitos, colgados, del mismo río, que se fue encajando con el tiempo.


Estas gravas dejadas por el agua cuando corría más alta que ahora se llaman terrazas y en ellas se encuentran instrumentos de piedra de las diferentes épocas de la Prehistoria local, es decir, desde que los primeros humanos llegaron.


La lluvia fue disolviendo la caliza y labrando galerías en su interior, que cada vez estaban más bajas conforme el río al que iban a parar las aguas excavaba su cauce y se hundía en la tierra. 


Esta red de cuevas, que formaban un karst, se abría a lo que hoy son el gran valle del Arlanzón y la vaguada del Pico, su afluente por la derecha.


En cuanto las grutas dejaron de estar inundadas permanentemente por el agua, sus salidas al exterior, o, dicho de otro modo, sus entradas desde la superficie, fueron ocupadas por los carnívoros y por los hombres. 


Así fue como se formaron los famosos yacimientos arqueológicos y paleontológicos de la sierra de Atapuerca, que en realidad son rellenos sedimentarios de boca de cueva.


Todas las cavernas de la sierra de Atapuerca estaban conectadas, o sea, formaban parte de una misma red kárstica, aunque no estén comunicadas en la actualidad.


El piso más alto es el de la Cueva Mayor, la principal de las entradas de la red. En su boca hay un yacimiento conocido con el nombre de Portalón.


Del Portalón sale una galería llamada del Sílex, que contiene importantes grabados y pinturas neolíticas y de la Edad del Bronce.


En el extremo más al sur y más al este de la Sierra de Atapuerca, la Cueva del Mirador registra ocupaciones humanas contemporáneas de las de la Cueva Mayor.


¿Como se descubrió esta red de cuevas de Sierra de Atapuerca?


¿Casualidad?


Hacia 1.900 se construyó un ferrocarril minero para transportar carbón y hierro desde la no muy lejana población de Monterrubio de la Demanda (en la sierra de tal nombre) a la estación de Villafría en Burgos. 


En un punto de su recorrido describe una amplia curva, un semicírculo, que se adentra en la sierra de Atapuerca y corta las calizas marinas.


No habría tenido necesidad de este desvío en curva, que alargaba la obra y la dificultaba al tener que hacer una gran zanja a través de la roca, pero……. El destino juega así, y tal vez los constructores pensaron aprovechar la obra de la vía para extraer grandes cantidades de roca caliza de la sierra, del tipo que se usaba en la edad media y en las grandes edificaciones de monumentos, y se embarcaron en ese desvío y obra de envergadura.: Cortar roca a través de una zanja donde la vía se encajonaba.


Por este motivo, fortuitamente, quedaron al descubierto una serie de galerías de cueva que habían pasado desapercibidas, porque sus bocas estaban colmatadas y cubiertas de vegetación.


Entres estas cavidades se encuentran tres yacimientos importantes que pertenecen al sector conocido como de la Trinchera del Ferrocarril: la Sima del Elefante, la Galería (que se continúa con la Cueva de los Zarpazos) y la Gran Dolina.


Todas ellas fueron entradas utilizadas por los humanos en un lejano día pero que se rellenaron por completo hace más de 100.000 años, y ya no pudieron ser ocupadas más.


Jamás nadie las hubiese encontrado, ni aun sabiendo que existían, porque estaban rellenas por tierras de aluvión y eran meras manchas en el terreno……pero la zanja las puso en evidencia y alguien pudo fijarse en ellas.


Finalmente, hay un nivel más bajo al que pertenecen la misteriosa Sima de los Huesos, en las profundidades de la Cueva Mayor, y la Cueva del Silo, que está conectada con la anterior.


Autoria: Conchita Ferrando (JALOQUE)

* Notas tomadas de Juan Luis Arsuaga

Fotos Fundacion Atapuerca 



viernes, 26 de junio de 2026

YSABEL

YSABEL-. Reina vencedora de una guerra civil-. Armas, cultura y mano dura.

Un reinado que cambió la Historia de España, saltándose la sucesión legítima real , tras una cruel guerra civil donde vencieron los que menos derechos tenían, pero mejor ejército y mando.
Ysabel tuvo una llegada al trono altamente discutible, llena de violencia, guerras y oscuras alianzas con los prepotentes y desleales nobles de aquel tiempo.

Su lucha contra la heredera legítima, JUANA, hija del Rey Enrique IV, fue una auténtica guerra civil, con los dos bando buscando el poder, comprando voluntades, enzarzados en batallas sangrientas y poniendo al borde del abismo a príncipes, nobles y ciudadanos en alianzas que cambiaban cada día.

La heredera, Juana (a quien la conjura de nobles quiso quitar de en medio con el infamante mote de La Beltraneja) era tan joven que ni tiempo tuvo de reunir ejército, y tuvo que acogerse a la protección del Rey de Portugal, con promesa de matrimonio, cuya avanzada edad y situación apenas permitían luchar por ella y sus derechos, saliendo al paso por diversos frentes contra los nobles levantiscos aliados con Ysabel y Fernando.

Aquella fue una guerra donde no ganó la justicia, sino el ejército más fuerte, mejor dirigido por Fernando de Aragón, y con más dineros para reclutar combatientes.

Cuenta la Historia que Ysabel auxiliaba a su esposo para reclutar gentes en todos los frentes de batalla, a lomos de caballo, recorriendo lugares sin descanso, con promesas, dinero y arengas a unos y otros. Incluso en una de estas cabalgadas perdió al hijo que esperaba y que era un varón.
El Rey Alfonso de Portugal, teniendo que guerrear fuera de su territorio, en campos de castellanos que no le eran fieles, se desgastaba pretendiendo defender los derechos de la jovencísima Juana, la heredera legal, pero su edad y su situación de falta de organización en ese territorio le fueron acorralando.

En una de esas ocasiones en que la balanza estaba indecisa sobre la victoria entre ambos ejércitos, propuso a Ysabel un pacto: Se retiraría de la batalla si se le entregaba Toro, Zamora, parte de Galicia y una cantidad de dinero para pagar sus tropas...
Ysabel, que hizo cuestión personal el vencer a Juana, la heredera legítima, dio esta contestación al Rey Alfonso de Portugal :
 ¡¡ NI UNA ALMENA !!

Y así fue como esa guerra continuó con sangre del pueblo que no entendía bien donde estaba la razón, con constantes roturas de pactos, con deserciones de los nobles de un bando a otro, con pérdidas importantes, hasta imponerse la fuerza de las armas (no de la razón) el ejército poderoso de Ysabel y Fernando, dando un vuelco total a la legitimidad y a la Historia de España.

Texto original de Conchita Ferrando (Jaloque)

 

viernes, 19 de junio de 2026

EL ETERNO GUIÓN DEL "TEATRO" ECONÓMICO: DE COLBERT AL OLOR DEL RIACHUELO

 El eterno guión del "Teatro" Económico: De Colbert al olor del Riachuelo

Por Georgina Elena Palmeyro & IA Collaborator (de http://compartiendoculturas.blogspot.com/


Hay una frase en el ámbito de la historia que nos persigue como un fantasma: cambian los escenarios, cambian los personajes, cambian los años, pero el guión sigue siendo exactamente el mismo.


Cuando nos sentamos con mi nieto a repasar los apuntes de Historia Económica, no pudimos evitar sentir ese "gustito a gloria" que da el entendimiento, matizado con el dolor de ver cómo los hilos del poder mundial se mueven siempre con la misma lógica coreográfica.


Acto I: El nacimiento de las reglas del juego


Para entender por qué hoy nuestra economía cruje ante cada parpadeo de las potencias, hay que viajar al siglo XVII. 


En Francia, Jean-Baptiste Colbert inventó el "colbertismo", un mercantilismo absoluto donde el Estado fabricaba bienes de lujo internos para encandilar a Europa y acaparar metales.


Cruzando el canal, Oliver Cromwell aplicaba el mercantilismo británico con sus agresivas Leyes de Navegación (1651): nadie comerciaba con Inglaterra o sus colonias si no era en barcos ingleses.


Francia buscaba la riqueza fabricando dentro de sus fronteras; Inglaterra, controlando el transporte y a los mercados del mundo.


Y es ahí donde entramos nosotros en escena.



Acto II: El desembarco en el Río de la Plata


Cuando la Revolución Industrial saturó las fábricas inglesas de productos y Napoleón les cerró las puertas de Europa, el mercantilismo británico, sacó sus dientes. 


Las Invasiones Inglesas de 1806 no fueron una aventura militar al azar; fueron la necesidad comercial de abrir mercados a la fuerza, rompiendo el rígido monopolio español.


La élite colonial criolla tomó nota rápidamente.


Familias tradicionales como los Anchorena, que habían hecho sus primeras fortunas bajo el monopolio español, entendieron que el viento había cambiado de dirección.

 

Apoyaron la Revolución de Mayo de 1810 no para romper las cadenas de la dependencia, sino para cambiar de amo: se desataron de España y se entregaron comercialmente a los brazos de Gran Bretaña.



Acto III: La tierra hipotecada y el nacimiento de la oligarquía


El guión sumó su capítulo más oscuro en 1826 con la Ley de Enfiteusis de Bernardino Rivadavia.


Para garantizar el famoso y polémico préstamo de la Baring Brothers, el Estado argentino hipotecó sus tierras públicas.

 

Y como no se podían vender, decidieron alquilarlas.


La trampa fue perfecta: sin límites de hectáreas ni controles reales, apenas unas 500 familias (con los Anchorena a la cabeza) se repartieron más de 8 millones de hectáreas de la provincia de Buenos Aires a precios irrisorios. 


No nació una clase de pequeños granjeros; nació el latifundio y la oligarquía terrateniente, una élite dueña de extensiones infinitas que ató el destino del país al monocultivo y la exportación de materias primas baratas.



Acto IV: La función de 1930 y el "regalo" de Swift


Un siglo después, el teatro seguía en pie. 


Cuando la crisis de Wall Street estalló en 1929, los grandes imperios se cerraron sobre sí mismos. 


Inglaterra decidió comprarle carne solo a sus colonias, dejando a la Argentina a la intemperie. 


Desesperada por mantener sus privilegios de clase, la élite terrateniente apoyó el golpe militar de José Félix Uriburu en 1930, inaugurando la Década Infame.


Para sostener el negocio de los frigoríficos, se llegó a la sumisión absoluta del Pacto Roca-Runciman y se blindó el sistema mediante el "Fraude Patriótico", argumentando cínicamente que el pueblo "no sabía votar". 


En el medio de esa guerra silenciosa por los mercados de la carne entre Inglaterra y Estados Unidos, los gigantes norteamericanos como Swift se asentaron en nuestras costas.


Las multinacionales se llevaron los dividendos en barcos y a nosotros nos dejaron un "regalo" inolvidable y oloroso: la degradación de la Cuenca Matanza-Riachuelo, convertido en el sumidero de los desechos industriales. 


Una metáfora perfecta de la externalidad negativa: la riqueza para unos pocos afuera, la contaminación y el olvido para las barriadas populares adentro.



Telón abierto


Hoy las materias primas tienen otros nombres (soja, litio, energía) y los acreedores no se llaman Baring Brothers, pero los mecanismos de endeudamiento, la concentración de la riqueza y la vulnerabilidad periférica nos demuestran que la obra de teatro no ha terminado.


La historia económica no es una foto vieja que se guarda en el ropero; es el mapa del presente. Y ayudar a las nuevas generaciones a ver los hilos de los titiriteros es, quizás, la mayor rebeldía docente que nos queda.


jueves, 18 de junio de 2026

EL SOL EN LA BANDERA ARGENTINA

 3. La traición final: El traslado del Congreso (1817)


La declaración del 9 de julio de 1816 fue un triunfo de la presión militar de San Martín, pero la élite aduanera no tardó en cobrar venganza. A principios de 1817, utilizando como cortina de humo el peligro del avance realista en el Norte, la facción de Anchorena y el Directorio lograron mudar el Congreso a Buenos Aires.


Al jugar "de locales" en su propio territorio, cercaron a los diputados del interior con la presión de la prensa porteña y el poder financiero. 


Así enterraron definitivamente el Plan Inca, permitieron secretamente la invasión portuguesa a la Banda Oriental para sacarse de encima el peligro federal de Artigas, y redactaron la nefasta Constitución Unitaria de 1819. Esa carta magna, de corte aristocrático, anulaba las autonomías provinciales y dejaba la puerta abierta para arrodillarse ante Europa y traer a cualquier príncipe francés, portugués o español, siempre y cuando la capital y la caja del puerto siguieran concentradas en Buenos Aires.


El Congreso de Tucumán de 1816 demostró que la verdadera grieta de nuestra historia no nació entre geografías, sino entre dos modelos irreconciliables: el de los próceres desinteresados que ponían el cuerpo por una América unida y soberana, frente al de una minoría "vende patria" dispuesta a balcanizar el continente con tal de asegurar los privilegios de su propio bolsillo.


martes, 16 de junio de 2026

EL SOL EN LA BANDER ARGENTINA

 El soponcio de los aduaneros y la trampa de la Asamblea del Año XIII


Para entender por qué los comerciantes y aduaneros de Buenos Aires le lanzaban rayos al sabio Manuel Belgrano, hay que poner la lupa sobre el año 1813. La famosa Asamblea General Constituyente de ese año fue el escenario de un monumental ejercicio de "decir una cosa y hacer otra" por parte de la élite portuaria. 


Mientras Belgrano y el Ejército sangraba en el Norte defendiendo la revolución, en los cómodos sillones de Buenos Aires los aduaneros sufrían un soponcio colectivo cada vez que se hablaba de romper amarras definitivamente.


1. El doble juego: Símbolos soberanos para un bolsillo colonial


La Asamblea del Año XIII pasó a la historia escolar como un faro de libertad. Es cierto que tomó medidas revolucionarias de cara al pueblo, como la abolición de la mita, el yanaconazgo, los títulos de nobleza y la libertad de vientres. Pero en lo geopolítico y financiero, el puerto jugó una carta sumamente cobarde.

  

La farsa de la soberanía: Mandaron a acuñar la moneda con el Sol Inca (Inti) para limpiar la cara del Rey de España y aprobaron el Himno Nacional. Sin embargo, se negaron rotundamente a declarar la Independencia y a redactar una Constitución. 


El miedo a perder clientes: Los aduaneros, digitados en las sombras por Carlos María de Alvear y el sector comercial, tenían pánico de molestar a Gran Bretaña. Inglaterra era aliada de España en Europa y exigía que el Río de la Plata no se declarara independiente para mantener el comercio abierto. A los dueños del puerto les importaba más sostener el contrabando legalizado de cueros y la entrada de manufacturas inglesas que firmar el acta fundacional de la Patria.


2. Los rayos contra Belgrano: La desobediencia de las "Escuelas" 


Belgrano venía de salvar la revolución desobedeciendo al puerto en las batallas de Tucumán (1812) y Salta (1813). Cuando la Asamblea del Año XIII premió al Sabio General con 40.000 pesos oro por sus victorias, Belgrano les dio una lección de "buen gobierno" que a la élite comercial le cayó como un puntapie al bolsillo: donó hasta el último centavo para fundar cuatro escuelas públicas en el interior profundo (Tarija, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero).


Para los aduaneros, que concebían la educación como un privilegio exclusivo de la aristocracia porteña y el dinero como una herramienta de especulación, el gesto de Belgrano fue un insulto. Vieron en su insistencia por educar al paisanaje y a las masas del interior un peligro populista. 


¿La respuesta del puerto?. La aduana desvió ese dinero para sus gastos corrientes, y las escuelas que Belgrano soñó en 1813 tardaron más de un siglo en construirse.


3. El portón cerrado a los verdaderos Federales


El miedo de los aduaneros en 1813 quedó al descubierto cuando expulsaron a los diputados de la Banda Oriental enviados por José Gervasio Artigas. 


Artigas traía las "Instrucciones del Año XIII", que exigían tres cosas que hacían temblar el bolsillo porteño: 


  1. Declaración inmediata de la Independencia, 
  2. un gobierno estrictamente Federal, y 
  3. que la capital del país estuviera fuera de Buenos Aires.

Los aduaneros prefirieron quebrar la unidad de las provincias antes que ceder un milímetro del control de su Aduana. 


Mientras le ponían rayos al proyecto integrador de Belgrano en el Norte, le cerraban el portón en la cara al federalismo artiguista en el Litoral. 


La Asamblea del Año XIII terminó siendo la radiografía de una frustración: se quedó a mitad de camino porque los intereses financieros del puerto secuestraron los ideales de la revolución. Dejaron el tendal de desilusión que obligaría, tres años más tarde, a mudar el tablero hacia el Congreso de Tucumán