Por Prof. Georgina Elena Palmeyro
Antropóloga Social
Publicado en compartiendoculturas.blogspot.com
Con esta entrega iniciamos el Módulo 3 de nuestro plan editorial, adentrándonos en la figura central que hizo posible la síntesis de la física, la acústica, la geología y el arte en la Civilización de la Llanura: el Amauta.
Para la visión fragmentaria de la modernidad, resulta difícil concebir que una misma persona fuera, al mismo tiempo, artesano, geólogo, ceramista, luthier, tejedor y astrónomo.
La mentalidad cartesiana necesita separar las disciplinas en compartimentos estancos. Sin embargo, en el pensamiento Tonocoté, el Amauta no encarnaba una "profesión", sino un estado de conciencia y un puente funcional: el Amauta como Chacana Biológica y Axis Mundi.
1. El Cuerpo Humano como Canal Integrador (Axis Mundi)
La Chacana (la cruz andina de cuatro lados con escalones) no es un mero símbolo geométrico o decorativo; es una matriz de proporciones y un esquema del cosmos en sus tres planos: Uku Pacha (el mundo profundo/subterráneo), Kay Pacha (el mundo del medio/humano) y Hanan Pacha (el mundo alto/celestial).
En la práctica del sabio Tonocoté, el cuerpo del propio Amauta operaba como el eje vertical (Axis Mundi) que atravesaba y unificaba estas tres realidades:
* Enraizado en el Uku Pacha:
Sus pies y sus manos conocían la densidad mineral de la tierra, la química del caolín de Guayamba, la carga de cuarzo y la masa paramagnética del manganeso extraído de las entrañas serranas.
* Alineado en el Kay Pacha:
Su caja torácica, su voz y sus manos actuaban como el centro de resonancia del llano, calibrando el volumen de las vasijas, sintonizando las cavidades de Sunchituyoj y midiendo los caudales de los ríos Dulce y Salado.
* Conectado al Hanan Pacha:
Su mente y sus ojos registraban la geometría de alta frecuencia de las estrellas, traduciéndola en las tramas tricolores de Averías y en la matemática textil de las grillas.
2. La Unificación de las Artes y las Ciencias
Al operar como una Chacana Biológica, el Amauta no percibía diferencias entre la construcción de un bombo legüero, la quema reductora de una vasija o el trazado de una guarda en el telar.
Todas estas actividades respondían a la misma ley de frecuencias y proporciones:
* El Ceramista es Luthier:
Al modelar una pieza alfarera, no "modelaba barro", sino que afinaba una cavidad para responder al Efecto Helmholtz o disipar ondas sísmicas.
* El Tejedor es Geometra:
Al cruzar los hilos de lana con tintes naturales de la flora sachera, no "hacía telas", sino que inscribía en la superficie la misma matriz de ondas estacionarias que el sonido dibuja sobre la arcilla.
Soberanía del Conocimiento Integral
El Amauta nos enseña que el verdadero conocimiento no fragmenta la realidad para entenderla, sino que la integra para vivir en armonía con ella.
En la Mesopotamia Santiagueña, el saber nunca estuvo separado de la vida ni de la tierra.
Restaurar la figura del Amauta como Chacana Biológica es reivindicar la soberanía intelectual de nuestros ancestros y comprender que la grandeza de la cultura Tonocoté no fue fruto de la casualidad, sino de una ciencia integral donde el ser humano fue el canal viviente del cosmos.
En la próxima entrega:
Del Charango de Quirquincho a la Estructura del Telar, donde exploraremos la geometría fractal en las placas del armadillo y su traducción matemática a la Grilla 9x9 de Leonilda Seda.
