jueves, 11 de junio de 2026

CONCEPCION AYMARÁ DE LA MUERTE

 

APORTE DE SER INDÍGENA 



A través de la concepción aymara de la muerte vemos que este problema no se plantea en términos de un antagonismo entre la vida y la muerte, sino más bien una especie de contradicción armónica, porque la muerte es concebida como la continuación de la vida bajo la forma de “pasaje-viaje” que al cerrar el ciclo volverá a la vida real entre los vivos.

Sin embargo para la mejor comprensión del tema incluiremos dos elementos sin los cuales sería imposible llegar a la esencia misma de lo que significa el pasaje-viaje o muerte para el aymara, las mismas que están interrelacionadas: por un lado la estadía real precede al pasaje-viaje y por otro lado, es en este contexto real que juegan implícitos el Ajayu Inmanente y Trascendente (se emplea estos dos términos a falta de otros, que mejor puedan traducir las definiciones Aymara de Ajayunaka, uno es interno y el otro separable). Es decir, que la concepción aymara de la vida difiere de otras (de la cristiana por ej.), ya que para comprender la misma es necesario tener en cuenta siempre las tres dimensiones básicas en las que se divide el PACHA (tiempo, época), en ALAX, (espacio eterno, cielo) AKA (esto, esta, este) y MANq’A. (comida, víveres)

Veamos algunos términos referentes a la vida: Jakaña = vivir actualmente, Jakantaña = acercarse, Jaktaña = revivir, Jaka = vida, Jakasiña = vivir con alguien, Wiñay Jakaña = vivir para siempre, Jaqi = ser humano, etc. a través de estos conceptos podemos percibir una compleja teoría Aymara de la vida.

Para el Aymara la vida es concebida como eterna en el PACHA (universo). El origen de la vida tiene su principio, en la creación, por el SER, supremo PACHACAMAK. La vida es sagrada, es decir, darán siempre un lugar a cada cosa; sobre todo la vida humana es inatacable e intocable.

La vida desde un punto de vista más general, para el Aymara es esa actividad funcional de los seres orgánicos, indispensables para la conservación y para la reproducción. La vida es también ese modo de vivir peculiar que tiene el Jaqi. Ya sea a nivel cotidiano como espiritual: está regida por el supremo ideal de la ética, lo que genera ejercicios de virtudes completo y pleno, en armonía consigo y con los demás. Esta es una de las condiciones del concepto Jaqi. Jaqi es la base y la resultante del concepto de unidad, de vida y de totalidad. Porque por ese conjunto de fenómenos que caracteriza a los seres humanos, es que se nutre, piensa y se reproduce. La idea directora es la vida armónica, la vida se la prueba mediante el sentimiento de vivir, Jakaña, que fue transpuesta el Ayllu donde todo es una arquitectura de equilibrio entre, el Jaqi lo social y lo político. Similar al organismo viviente, en la que se nota la trascendencia de un espíritu de solidaridad en todos los niveles de existencia aymara. 

Es por eso que el Ayllu tenía un grado elevado y casi perfecto de organización, éste tenía carácter de fenómeno que organizaba la vida en todos los niveles, facilitando la felicidad plena del hombre y permitiendo la dinámica de la sociedad como modelo durable y permanente.

Por otro lado, la vida es el principio de la acción, de los fenómenos de la vida espiritual moral e intelectual, la actividad de la vida es tácita en su organización cuyo objetivo principal era y es el de conservar la vida, el de permitir su adaptación a las leyes sociales, en tanto que transposición de la ubicación armónica de los cuerpos celestes. 


La filosofía de la vida era cósmica y mística


La vida concebida esencialmente como unidad interna e intermedia, principio inmanente armónico, además la vida es principio de percepción, de asimilación y de participación en todo. Percepción que expresa y rige el Pacha. La vida para el Aymara es concebida como armonía, como equilibrio, como justicia, como solidaridad, mismos considerados como elementos básicos de la felicidad, es dentro esta concepción que la existencia de los Tampu adquiere su importancia y su verdadera significación; en otras palabras corresponde a una política de previsión ante las catástrofes naturales. Otro de los dominios en que podemos ver esta regla transpuesta es a nivel de relaciones sociales, las mismas que se producen tanto vertical como horizontalmente, es decir que la movilidad dentro de la sociedad Aymara se produce de una manera igualitaria como una relación básicamente simétrica y la otra jerarquizada en tanto que efecto a la organización en sociedad por el hecho que crea principios, normas y reglas en la relación entre Jaqis, y Ayllus. Desde cualquier ángulo que se vea el mundo aymara siempre encontraremos elementos que confirman estas verdades. La armonía entre sus actos y pensamientos, donde no se ve la avaricia ni la envidia, ni la prepotencia que están a la base de las concepciones de otros pueblos.

Finalmente, la concepción Aymara de la vida, podemos afirmar que es unitaria en sí misma. Puesto que hombre y mujer constituyen la UNIDAD PRIMORDIAL. Sólo partiendo de ella es posible entender la filosofía de los Aymara de cómo concebían la vida en tanto que tal. Sólo una vez realizada esta unidad primordial tiene la llave que abre los diferentes niveles de su mundo.

En cuanto a la concepción Aymara del Ajayu (ánima, espíritu, alma), este encierra un doble principio: INMANENTE Y TRASCENDENTE (lo que da el valor del ser en sí), lo que aclara el Jaqi, es decir el hombre Aymara está dotado de dos principios vitales, esto conforme a la concepción de Vida-Pasaje Viaje-Vida. Porque para los Aymara el Jaqi no muere en el sentido cristiano del término. Según esta concepción de la muerte (Pasaje-Viaje) se utiliza a menudo la palabra Chhaqhtawayxatanawa (se había perdido). Es decir que el Aymara posee Ajayunaka es por eso incluso antes de que muera el Jaqi dirán el Jaqi tal o cual no tiene Ajayu, y que este Jaqi Sarxaniwa (se irá, morirá), para la misma recurrirán al Ajayu irpiri, para que vuelva a ser Jaqi pleno o total. Porque cuando le falta el Ajayu trascendente es considerado como chikatjaqi (media persona).

El Aymara piensa que cuando el Ajayu trascendente se separa del cuerpo es cuando se presenta el pasaje o la muerte. Pero, para comprender tenemos que ver otros aspectos de la misma, por ej, cuando hay separación del Ajayu trascendente se dan dos procesos lentos de Pasaje-Viaje, es la separación del Ajayu, se produce un proceso lento de Pasaje-Viaje, es decir, que en este recurren el Ajayu irpiri, porque el pasaje-viaje no se produce instantáneamente; es este Ajayu trascendente que se reencarna en un otro ser; esto es lo que siempre se ha dicho en cuanto a la concepción Aymara del Ajayu. Pero la esencia misma de ésta, es bastante diferente según el fundamento de la misma; el Ajayu trascendente no se reencarna, se constituye o se deposita en objetos de Akapacha (este mundo tierra o planeta) o Alaxpacha (espacio eterno, cielo). El Ajayu trascendente es concebido como el elemento de perfección ilimitado. Es el principio de la vida, el pensamiento en tanto que se manifiesta en actividad.


Porque es sabido por todos los Aymara que cuando observan a un hombre sin creatividad, sin invención, sin juicio, sin humor, sin decisión ni voluntad, entonces lo definen como sin Ajayu, y tenemos las siguientes nociones, Ajayu saraqata, Ajayu tuquqayta, Larphata, Ajayu Apaqata, lo que más claramente se ve es a nivel moral, porque el concepto Jaqi interpretado en su pleno sentido “no puede ni debe tener escisión en sus actos ni ideas”, es decir no puede hacer ni decir otra cosa, en otras palabras es acto y pensamiento; esta es una diferencia sustancial del Aymara, de otros mundos culturales.

Además la vida cotidiana nos demuestra a cada instante una diferencia fundamental entre el Jaqi Aymara y el hombre occidental, por ej. el comportamiento escindido entre el acto y la idea es una virtud para el occidental, esto para el Aymara es incomprensible.

Esta concepción tiene su origen principalmente en la tríada de la naturaleza, de fin y de cosmicidad porque el Aymara dice que hay que tener o poseer Ajayu para sentir, tener gusto, para pensar. Prosiguiendo con este análisis debemos decir que es una de las explicaciones de la existencia de Achachilas y Awichas como de Apus porque precisamente el Ajayu trascendente se halla cobijado en estos espacios; éstos a su vez irradian energías vitales o revitalizantes que serán reconectados a través de ceremonias o ritos ceremoniales (lo que deja abierto a otra forma de reencarnación?).

Pero veamos un poquito esa cuestión de cerca, porque cuando una persona es definida sin Ajayu; qué es lo que se hace?, en primera instancia se abordarán cuestiones de etiología, luego se diagnosticará, es decir, se identificará el problema lo que supone su ubicación en el tiempo espacio, para luego resolverlo; es decir la recuperación o la canalización del Ajayu trascendente para que vuelva a unificarse con el cuerpo del Jaqi siendo éste uno de los principios de la unidad de la vida.

Mientras que Ajayu inmanente es el principio del ser eterno a través las diferentes etapas de la vida. Pero la vida del Jaqi no termina ahí, pues tiene que vivir en “otros mundos”: Alax y Manq’apacha, por lo menos transitoriamente, lo que significa que en el pasaje-viaje de Aka (esto, esta, este) a Alex (espacio) el Ajayu trascendente se separa.

El Ajayu inmanente es el que permite realizar el pasaje-viaje por los otros dos mundos: según la concepción aymara del Jaqi se trata de un viaje en el pleno sentido de la palabra, este pasaje-viaje es concebido lleno de vicisitudes. El sentido profundo de este viaje es de orden y contenido moral, es decir la naturaleza del viaje dependerá según cómo se vivió en Akapacha. Si su vida no fue conforme al concepto Aymara de Jaqi lo que se define con los siguientes conceptos, Anupachacha, Jaqi uñtani, Anjamkisa, Anur uñtata, el viaje tendrá el mismo carácter definiéndose con los conceptos: Walmutpachaxa, Mutuntapinpachawa, Muturasipinpachawa, Uñt’apinpachawa, Amtas Antasaw Sarpacha Sarnaqanpacha. (Mutuña = Padecer, sufrir).

El Ajayu inmanente es pues otro de los principios vitales que posibilita completar el ciclo de la vida, puesto que una vez realizado el viaje por Alax y Manq’apacha, comienza o recomienza la vida en Akapacha. Es necesario hacer notar que en la concepción Aymara de la vida-pasaje (muerte) y de la vida misma no existe una idea dual de vida infernal por un lado y de vida celestial por otro.

Debemos recordar que en occidente cristiano, la muerte es concebida como la cesación definitiva de la vida, en espera de un día en que las almas resuciten los cuerpos para alcanzar la vida eterna. En la concepción Aymara de la muerte no hay tal idea. La muerte es sólo un pasaje-viaje para culminar el ciclo completo de la vida, es decir vida-pasaje-viaje-vida, para este hecho se utilizan nociones como Sarawayxchixaj, Sarxatanawa Sarxañapataki, este último hace referencia a los conceptos de Alt’ayana, P’amp’achaña, es decir que Sarxañapataki significa que antes del entierro se realiza una ceremonia denominada Wakt’ayarapiña, que consiste en aportar al difunto todo el “equipaje” necesario para su viaje (utensilios, instrumentos, alimentos, representados por objetos simbolizados en miniatura). Incluso es definida la “vuelta” del viajero difunto como completamente Tuku sita, t’antxtata, Januñt’kaya. De ahí que concluyen que el pasaje-viaje debe ser largo y penoso tanto en el tiempo como en el espacio.

En cada fecha determinada por una reglamentación precisa y durante tres años después de una muerte (tres años en el calendario gregoriano, un año de Arkaya) se seguirán enviando al Awiyu de una manera formal. Además de que cada día del pasaje-viaje (día de los muertos) suelen prepararse Manq’añanaka (manq’a = comida viveres).

Para el Aymara el pasaje-viaje (muerte) se produce por la separación del Ajayu trascendente, pero en el cuerpo del Sariri (viajero) está aún el Ajayu inmanente. No existe pues en el aymara un sentimiento de angustia y obsesión respecto a la muerte como ocurre en otras culturas, tampoco es el “motor” de la actividad (vivir apresuradamente, tratando de dar un sentido rápido a todo), ni es un objetivo último.

Otro aspecto es el post-Chaq’ayawi, denominado Jisk’at luraña. Esta ceremonia se realiza poco después del deceso, en una primera fase se reúne todo lo necesario para el viaje (awiyu) principalmente a base de objetos y alimentos. En una segunda fase se presentan alimentos, unos para usos inmediato y otros para uso mediato (de larga conservación). Una tercera fase es el acopio de implementos necesarios para que en el pasaje-viaje no sufra frío y pueda resolver los problemas que puede estar confrontado. Una cuarta fase se refiere al elemento de transportar la sagrada llama debe ser escogida entre las más fuertes, hermosas y debe ser de color negro, pues según la tradición es sobre este animal que el viajero transporta todo su equipaje.

En todo este ceremonial el fuego tiene un rol importante, pues se trata de un equipaje simbólico, todo este equipaje será sometido al fuego. Una vez ejecutada esta ceremonia de Jisk’at lurawi, los sitani y sus acompañantes se alejarán a una distancia ya fijada para observar e interpretar el modo cómo el viajero recibirá y cargará su equipaje en la llama en una dirección que será designada conforme a reglas preestablecidas, todo ello será comprobado a través del lenguaje del humo y del fuego, pues se analizarán los matices del humo, la dirección del viento, la altura del humo igualmente el color y la amplitud del fuego.

Según se dice el fuego hace oficio de pantalla, en la cual se ve al viajero, normalmente acompañado de los que le han precedido en el tiempo, pero también se observa a los viajeros que emprenderán posteriormente el pasaje-viaje.

Después de esta ceremonia, el viajero emprenderá el pasaje-viaje propiamente dicho, visitando el Akapacha hasta llegar al Ajayu marka, allí descansará por un tiempo limitado. El Ajayu marka es considerado el lindero entre el Akapacha y Alaxpacha. Después de visitar de un extremo al otro el Alaxpacha pasará al Mankapacha, recorriéndolo completamente. Una vez que visitó estos tres mundos volverá al punto de partida, es decir al Akapacha para vivir entre los jaqinaka.

El tiempo tiene una importancia gravitacional, pues es el que determina la concepción aymara de la muerte dentro de la concepción cíclica de la vida. Con el pasaje-viaje se completa el ciclo humano: la vida es un recorrido siempre nuevo que no es nuevo, tal vez habría que entenderlo en el sentido de renovado.

Del momento que el Jaqi “muere” hasta que su cuerpo es llevado al cementerio, se considera que el viajero está todavía en casa, una vez Chaq’ayatsti (muerto) el viajero se irá alejando de una manera paulatina, en ese tiempo los de la región dirán que han percibido la presencia del difunto, luego hasta la ceremonia de Jisk’atiwi estará en la comarca, lo que indica que el viajero se va alejando de manera espiralada, esto durante tres meses, que se puede denominar tiempo interno. Después viene un tiempo limitado (parece ser tres años) en el cual se hace el viaje por todo el Akapacha, posteriormente viene un tiempo limitado (o tiempo externo) en el cual viaja por los otros Pachanaka.

Podemos concluir diciendo que la concepción aymara de la muerte implica una concepción cíclica, esta idea cíclica es el cimiento y fundamento de nuestra sociedad y es necesario tenerla siempre en cuenta en todo accionar con el hombre andino.


miércoles, 10 de junio de 2026

LA CESTERÍA: EL CRECIMIENTO ORGÁNICO Y LA ESPIRAL FRACTAL DE LA MATRIZ 81

Si el textil es la matriz que se despliega en tensión y la cerámica es la matriz que envuelve el vacío, la cestería es la matriz que captura el tiempo y la vida orgánica. Al entrelazar fibras vegetales, los artistas ancestrales no imitan a la naturaleza: continúan su proceso de crecimiento geométrico.

1. La Ruptura Absoluta con el Espacio Cartesiano: La Espiral Logarítmica

En la cestería no existen filas ni columnas de Descartes. 

El tejido de un cesto (como los tradicionales cestos de Río Hondo) nace de un punto central —un origen cuántico o singularidad— y se despliega hacia afuera en una espiral continua.


  • La Geometría de la Vida

Esta espiral no es una línea recta doblada; es una geodésica que sigue las mismas matemáticas que el crecimiento de un caracol, los girasoles o una galaxia. Espiral de Fibonacci.

  • Los 81 Nodos en Movimiento

En este campo vibracional, los 81 nodos de la matriz no están fijos en un plano estático. Se distribuyen a lo largo de la espiral en una progresión geométrica. Cada nudo que aprieta la fibra vegetal es un pulso de torsión que expande el campo. Lo que sucede en el centro de la espiral reverbera de manera fractal e inmediata en el borde exterior del cesto.


2. Fibra Vegetal: La Memoria del Sol y del Agua


El material de la cestería introduce una dimensión energética única en la teoría de la Geometría Vibracional: la fotosíntesis y la memoria celular de la planta.


  • Antenas Orgánicas

La fibra vegetal (como la paja brava o la palma) creció siguiendo los ciclos del sol, la gravedad de la luna y las frecuencias del agua subterránea. Al trenzarla, el artista no trabaja con materia muerta; manipula un conductor de energía biológica que ya viene "afinado" por el cosmos.

  • Torsión y Almacenamiento de Frecuencia:

Al humedecer, doblar y ajustar la fibra en el patrón fractal de la Matriz 81, las manos-antena del creador sellan la tensión mecánica en los nodos.

El cesto terminado se transforma en un acumulador orgánico de ondas, un dispositivo que vibra en sintonía con las frecuencias de la misma tierra de donde brotó la planta.


3. El Cesto como Canalizador Multidimensional


Para el pensamiento eurocéntrico, un cesto es solo un recipiente para guardar cosas.

¡Qué reduccionismo!

Bajo el lente de esta investigación, un cesto tejido bajo la lógica de la Matriz 81 es un vórtice de geometría vibracional:


  • El patrón en espiral fractal genera un campo de torsión magnética en el espacio circundante.

  • Al colocar alimentos, semillas o hierbas medicinales dentro de estos cestos, la geometría no-euclidiana del tejido actúa como un escudo vibratorio, preservando la energía vital y ordenando la estructura molecular de lo que contiene, protegiéndolo del caos exterior.


El viaje de la Matriz 81 encuentra su culminación más orgánica en la cestería ancestral.

Aquí, la ilusión del espacio plano de René Descartes se desvanece por completo para dar paso a la espiral logarítmica: la geometría con la que el universo diseña las galaxias y las flores. Espiral Fibonacci.


Al trenzar la paja o la palma, estas mentes brillantes que la historia colonial llamó despectivamente "artesanos" actúan como verdaderos ingenieros de la materia viva. No miden con reglas; sintonizan la memoria celular de la planta a través de sus yemas-antena. Cada nudo en la espiral es un nodo vibracional entrelazado de forma fractal: lo que el artista pulsa en el centro del cesto determina la vibración, la fuerza y la frecuencia de toda la estructura hasta su último borde.


Un cesto ancestral no es un contenedor de mimbre; es un vórtice de geometría vibracional, un fragmento de cosmos tejido en espiral que demuestra, de una vez y para siempre, que nuestros pueblos originarios nunca hicieron artesanías: "codificaron la física del universo en las formas de la tierra."


martes, 9 de junio de 2026

LA ESCALA HUMANA COMO ARQUETIPO UNIVERSAL

Existe la tentación romántica de mirar el saber de las teleras santiagueñas como un acto de magia mística o un hallazgo folclórico aislado. Nada más alejado de la realidad. Lo que ocurre en el telar criollo, en el modelado de la arcilla o en el trenzado de la cestería es la manifestación de un arquetipo universal tan antiguo como la humanidad misma: la escala humana como módulo del universo.


Mientras en el siglo I a.C. el arquitecto romano Marco Vitruvio Polión escribía sus tratados exigiendo que los templos imitaran las proporciones del cuerpo humano, a un océano de distancia, las tejedoras ancestrales de estas tierras ya encarnaban esa misma premisa. Son contemporáneas en el pensamiento profundo. Vitruvio teorizó la escala sobre el papel; la telera la ejecutó sobre la urdimbre. Ninguno copió al otro: ambos descubrieron de forma independiente que el cuerpo es el calibrador del mundo.


  • El cuerpo que mide, la mano que sabe


La telera santiagueña no busca el orden de las matemáticas en los libros de geometría; lo encuentra al mirarse las manos. Su propio físico limita y ordena el caos de la materia prima. Una brazada suya es la distancia exacta del hilo; una cuarta de sus dedos es la proporción de la guarda; la fuerza de su pecho es la que asienta la trama con la pala.


Su cuerpo es el módulo ordenador. A través de la memoria celular y la herencia, sus manos repiten un pulso geométrico perfecto. No necesitan un metro de metal ni herramientas industriales porque su fisonomía es la herramienta. 

Tejen su propia estatura en el paño.


  • Descifrando el código: ¿Qué es la Matriz 81?

Es necesario hacer una aclaración fundamental: si le preguntamos a una telera por la "Matriz 81", nos devolvería una mirada de extrañeza. 

Ellas no operan desde la abstracción matemática consciente.

Ellas no cuentan cuadrículas de 9x9 mientras pasan la lana;

ellas simplemente "hacen el dibujo" siguiendo el dictado de la sangre y la experiencia.


La Matriz 81 no es el manual que ellas leen, sino el lente teórico —la clave de lectura geométrica— que he venido desarrollando para descifrar la lógica conceptual oculta en su arte. Es la herramienta que nos permite a nosotros, los observadores modernos, entender cómo el mismo patrón invisible une de forma matemática un poncho, una vasija cerámica o un cesto de paja.


Ellas ejecutan el arquetipo con el cuerpo; la Matriz 81 nos permite traducirlo al intelecto. Al usar esta clave, descubrimos con asombro que la aparente simplicidad del oficio esconde una sofisticación matemática universal, un puente geométrico que nos conecta directamente con las leyes del cosmos.

 

lunes, 8 de junio de 2026

"QUE ES LA MATRIZ 81"

 QUÉ ES LA MATRIZ 81


​"¿Qué es la Matriz 81?

Es algo a descubrir para algunos,

para otros es redescubrir lo que siempre se ha sabido aun sin saberlo,

y para otros es lo que siempre han sabido, y con lo que siempre han obrado; y así han generado una obra de arte, ya sea textil, cestera o cerámica, ya sea en el monte, en la salina o en un vigésimo piso capitalino.”


Y para ti querido amigo, amiga, ¿que es?

domingo, 7 de junio de 2026

LA TEJEDURÍA


La materia prima principal es la lana de oveja y en otros el algodón o bien la combinación de ambos. Esta materia prima debe ser tratada, limpiada y desengrasada, hasta que se llega al hilado de la lana en un instrumento simple pero específico: el huso. Luego cuando se tienen cargados dos husos se pasa a preparar un ovillo de hilo doble tomando las puntas de los hilos en forma conjunta, posteriormente se realiza el torcido o retorcido, para lo que se utiliza la cantina.


El paso siguiente es el madejado. Luego se procede al lavado y recién se hace el teñido, en caso de que no se quiera usar la lana en su estado natural. Para el teñido se aplican algunas fibras vegetales como la cáscara de algarroba, la cáscara de quebracho, jume entre otros. Luego se realiza el ovillado.


Para comenzar con la pieza artesanal se realiza preparación de la urdimbre, que viene a ser la base que sostendrá el tejido y que consta de una capa superior y otra inferior, que son las hebras pares e impares.

 


Una vez terminada esta tarea se continúa con la preparación de los lizos, elementos accesorios formados por hilos sujetados a una varilla que cuando son presionados se entrecruzan formando la trama. Para los cubrecamas se utiliza la pala para el ajustado de la trama y para los bastones se utiliza el peine.


El telar consta de una parte fija constituida por cuatro horcones a los que podrían agregarse dos estacas. En algunas zonas pueden llegar a medir dos metros de largo.


Los cubrecamas


Trabajos en telar con técnicas variadas. Se lo tejen en toda la extensión provincial. Su factura es de excelente calidad y se la trabaja en pura lana. Dentro de esta técnica cabe destacar la confección de la "colcha de ocho lizos", es decir que en la decoración de la sobrecama se han colocado cuatro lizos más que lo normal.


Baetón o baitón


Colcha de pura lana tejida con técnica de decoración de la trama. Obra de difícil labor por la cantidad de hilos de color que se usan para lograr los motivos florales, geométricos o zoomorfos que componen su decoración. Este tipo de trabajos es de una sola pieza, es decir que no tiene costuras, siendo el telar de grandes dimensiones, lo que implica un gran esfuerzo físico para la maniobra del telar. Asimismo la llamada colcha de tiza o choco de lana está trabajada con igual técnica, siendo la variante en que la lana no se hila sino que se tiza, hecho que le da un aspecto más tosco y más grueso.


Poncho de lana


Son de lana de oveja hilada de factura algo tosca, teñida con tintas vegetales que se los utiliza como protección del sol, del agua, del frío y otros, de vestir, con decoración de guardas atadas. Su costra y flecos, demandan un cuidado especial, con un peine aparte. 


Alfombras de pelo corto: 


Labor íntegramente realizada en telar, de gran tamaño y valor. Para ellas se utilizan tintas vegetales y sus motivos pertenecen a la mitología regional.


Las fajas

: Tejidas con técnicas de faz de urdimbre, al igual que las sobrecamas y ajustadas con pala. Se las confecciona en el telar criollo común y también en un telar criollo reducido de 0,50 m de ancho. Para su tejido se utiliza mezcla de algodón y lana.


Las alforjas

: Tejidas igual que los cubrecamas, son de factura prolija y con detalles decorativos propios. Bordadas en telar y también fuera del mismo, de guardas atadas, de pelo cortado, listadas, indiadas, de tamaño general mediano.


Las jerguillas, caronillas y peleros

: Piezas de distintas estructuras que se realizan en bastidores o marcos que son semi tejidos en el recado de montar. Su uso integra las bajeras del apero, por ello son prendas de mucha demanda, especialmente en las zonas de Guasayán, Ambargasta y Sumampa.


Tapices decorativos

: Se tejen empleando la misma técnica del baetón. Se emplean tintas vegetales e industriales y sus motivos ornamentales son los de la mitología regional.


Telas: Por las sierras de Guasayán algunas teleras se dedican a la fabricación de telas para la confección de ropas que son llamadas picote. 


Áreas de trabajo

: En la zona copeña se especializan en baetones, colchas de tiza o chocos. La mesopotamia santiagueña, en sobrecamas, fajas, ponchos, media mantas, alforjas, alfombras de pelo corto, caronillas, etc.

En la zona serrana de Guasayán, Ambargasta y Sumampa, sobrecamas, ponchos, alforjas, fajas, caronillas y baetones. En Río Hondo, sobrecamas.


Publicado por Daniel Frediani

http://turismoensantiago.blogspot.com/2007_01_25_archive.html


sábado, 6 de junio de 2026

CRUZ ANDINA, TAWA CHAKANA

En el hemisferio Sur, al observar el cielo nocturno nosotros hoy podemos ver al igual que lo vieron nuestros ancestros hace miles de años, una formación geométrica conformada por cuatro estrellas que llamaron “Tawa Chakana”. 


Tawa Chakana, significa cuatro escaleras, que conforman una cruz cuadrada y escalonada con doce puntas.


Hace referencia al Sol, la circunferencia del centro, y la Cruz del Sur, simbolizando entre lo bajo y lo alto, 

  • lo alto designa la dimensión astral, lo trascendente, lo superior, el Sol, el Hanan Pacha, 
  • la dimensión inferior, interior, el submundo, el lugar en que las semillas germinan, es el lugar en el cual se genera la vida, el Uku Pacha, 
  • y la dimensión intermedia, el Kay Pacha, lugar donde se desarrollo la existencia visible, el aquí y ahora la tierra donde habita el ser humano.   


Agradezco inmensamente la colaboración del amauta escritor por su aporte a esta casa al que los invito a visitar en este mismo lugar, con el nombre  La Chakana, Inka  

https://compartiendoculturas.blogspot.com/search?q=CRUZ+ANDINA 


Al releer su trabajo mis hilos de mi telar interior se impregnaron de una nueva configuración de sentir y experimentar la belleza y excelsa cosmovisión andina.  


Carlos Candia Muriel “Wanchu”

Escritor “Cuadernos Andinos”

Colaborarador frecuente de Ediciones Región.


viernes, 5 de junio de 2026

SOBERANÍA INDIGENA O LA DIGNIDAD QUE NO SE CAMUFLA EN EL ASFALTO


Hay quienes prefieren un indígena estático, una postal de museo que suspira en el pasado. Un festejo búdico, pacífico y mudo que acepte mansamente las migajas del olvido. Pero este 5 de junio, Día de la Soberanía Indígena, no es una fecha para la contemplación pasiva. Es el recordatorio de una autoridad preexistente que no pide permiso para ser; es un ejercicio de memoria viva, valoración profunda y combate ideológico.

Ser indígena hoy no es vestirse de folclore para el ojo ajeno.


Ancestralmente, significaba ser una célula del territorio, regirse por la reciprocidad y el equilibrio del monte. Hoy, ante los despojos históricos, significa también habitar las ciudades. Millones de hermanos han tenido que mimetizarse con el cemento urbano para sobrevivir, pero en ese camuflaje no perdieron la raíz. Se volvieron los pintores que rescatan los colores del origen en murales grises, los músicos y luthiers que hacen hablar y cantar a la madera, los escultores, ceramistas y teleras que dominan tecnologías sociales y matrices que la modernidad jamás pudo descifrar. El arte y el oficio indígena en la urbe son mucho más que una artesanía: son un manifiesto de resistencia identitaria.

Para comprender esta resistencia, es necesario entenderla no como una simple traducción de palabras, sino como una interpretación profunda de su filosofía y cosmovisión. 


En el pensamiento andino, el universo es un sistema perfectamente administrado:

* Wiracocha es el creador del Cosmos, el principio activo.

* Pachamama es la regente y ordenadora universal; no es solo la "Madre Tierra" entendida como el suelo, sino la fuerza que administra el Todo.

* El orden opera en tres planos donde Pacha significa orden, gobernanza y reinado: el Uku Pacha (el subsuelo oculto donde se resguarda la raíz), el Kay Pacha (el plano físico, el aquí y ahora donde el pueblo trabaja en el asfalto o en el monte) y el Hanan Pacha (el plano trascendente).

* Como puentes de esa gobernanza, el Punchao (el sol del amanecer esculpido con sus dos bastones de mando y equilibrio) comunica lo alto con lo terrenal, mientras el Inti (el Sol dador del día) y su compañera Quilla (la Luna) guían los ciclos de la vida visible.

Cuando hablamos de Soberanía Indígena, bajamos esta inmensa filosofía a la tierra.

Como bien enseñaba el economista Manfred Max-Neef, el desarrollo real de un pueblo no se mide en monedas de acumulación, sino en su capacidad de generar sus propios satisfactores de vida: Identidad, Creación y Libertad. La soberanía es el derecho a decidir sobre esos satisfactores a través de tres trincheras urgentes:

  • El Eje Territorial (el espacio sagrado donde la cultura respira),
  • El Eje Económico (la escala humana que rompe la dependencia de los mercados centralizados) y
  • El Eje Laboral (la dignificación del oficio autogestionado frente a los nuevos obrajes modernos).

En esta tarea comunitaria no hay lugar para caudillos de bolsillos profundos y apolillados que pretendan apropiarse del relato. 


Ya no sirve llorar por la leche derramada; el verdadero desafío actual es observar con atención por dónde se está yendo la vaca. 


Valorizar al pueblo nativo hoy es reconocer sus capacidades actuales, descifrar el arte que resiste en los márgenes urbanos y devolverle su lugar legítimo: el de arquitectos de su propio presente. 


La red ya está en el telar. La soberanía se teje y se defiende todos los días.


jueves, 4 de junio de 2026

AL SON DE QUENAS Y CAJAS MARCHAN LAS ALMAS

 

En el Feudo de los Valles Silenciosos, las verdades se decretan desde los despachos y se ejecutan con descaro en las comisarías.

Allí vivía una anciana cuya única arma era un tambor de cuero y una voz de garganta honda, capaz de despertar conciencias y hacer temblar los títulos de propiedad de los terratenientes locales. Su pecado fue viajar a la Gran Capital, encabezando una marcha de ponchos y pies descalzos, desafiando el relato de los cortesanos. Pero el poder no tolera la insolencia de los viejos sabios. Una noche, el silencio del valle se rompió.


Al amanecer, la Guardiana del Tambor yacía en su lecho, con el cuerpo marcado por la brutalidad de quienes se creen dueños de la vida ajena.

Aquí es donde comienza la comedia más grotesca, digna de los peores teatros de farsa. Entraron en escena los heraldos del uniforme, seguidos por un perito médico que firmaba actas con los ojos vendados. Miraron las heridas, miraron la sangre y, con un cinismo que rozaba lo divino, dictaron la sentencia oficial: «Ha muerto de causas rigurosamente naturales. La vejez, como saben, es un asunto muy violento».


Acto seguido, los oficiales entregaron un balde y un trapo a los deudos. «Limpien la escena, laven las paredes, vistan al cuerpo y comiencen el coro de llantos, que aquí no hay nada que mirar», ordenaron con prisa, desesperados por cerrar el cofre antes de que el sol expusiera las huellas de las botas feudales.

Lo que el Consorcio de los Limpiadores olvidó, en su soberbia palaciega, es que las mentiras tienen las patas tan cortas que hasta el más lento de la comarca las alcanza. Pensaron que los habitantes del valle eran ciegos. Pero en cada cocina, frente al televisor que repetía la farsa, las abuelas y los niños sumaban dos más dos. No hacía falta un título en leyes para ver el plumero debajo de la alfombra.


El pueblo se plantó frente al cortejo, frenó el entierro y obligó a los escribanos a mirar la verdad de frente. Porque al final, por más pauta que paguen, por más escobas que gasten y por más cajones que sellen a las apuradas, el truco de magia siempre se les termina rompiendo en las manos.

¡AYYY VIDALITA DE LAS ALMAS EN PENAS AYYITA!


miércoles, 3 de junio de 2026

APU

En países como Perú, Bolivia, Ecuador y Chile, los Apus no son simples masas de tierra, sino entidades vivas con gran influencia espiritual. [1] 


* Protectores territoriales: Cuidan de la comunidad (ayllu), de los cultivos y del ganado.


* Conexión divina: Al ser las cumbres más altas, representaban el punto de contacto más cercano a Inti (el dios Sol).


* Dualidad de género: Existen montañas consideradas masculinas y otras femeninas según su energía y la forma de la cima.


* Jerarquía: Los Apus tienen distintos rangos de poder; el Ausangate y el Salkantay en Cusco figuran entre los más importantes. [2, 3, 4, 5, 6] 



[1] [https://es.wikipedia.org](https://es.wikipedia.org/wiki/Apu_%28divinidad%29)

[2] [https://www.salkantaytrekking.com](https://translate.google.com/translate?u=https://www.salkantaytrekking.com/blog/apus-the-sacred-mountains-of-peru/&hl=es&sl=en&tl=es&client=sge)

[3] [https://www.boletomachupicchu.com](https://www.boletomachupicchu.com/apus-espiritus-montana/)

[4] [https://inkajungletour.com](https://inkajungletour.com/que-son-los-apus-guia-de-las-montanas-veneradas-por-los-incas/)

[5] [https://www.facebook.com](https://www.facebook.com/empirep.federal/photos/el-apuun-apu-dentro-de-la-mitolog%C3%ADa-andina-es-una-monta%C3%B1a-sagrada-o-un-ser-poder/224079606850628/)

[6] [https://inkatimetours.com](https://inkatimetours.com/es/espiritus-de-la-montana-apu-alma-de-los-andes/)

[7] [https://www.merriam-webster.com](https://translate.google.com/translate?u=https://www.merriam-webster.com/dictionary/apus&hl=es&sl=en&tl=es&client=sge)

[8] [https://es.wikipedia.org](https://es.wikipedia.org/wiki/Apus)

[9] [https://www.andinoperutours.com](https://www.andinoperutours.com/blog/apus-los-espiritus-de-la-montana/)


martes, 2 de junio de 2026

CRÓNICA DEL LAZARILLO EN SANTIAGO

 Desde Salamanca llegó a estos pagos un aprendiz de cura que más sabía por brujo que por años. Se presentó con mucha labia, su retórica impecable, y así fue que el trapiche santiagueño viajó al Tucumán.

No pasó mucho tiempo, que el novicio con vicios, con sus falsas promesas entusiasmó a las teleras de esta pequeña aldea y sin parar llegó a Silípica. Jóvenes, niñas y ancianas con iluciones de un mejor vivir se esforzaban sin descanso ni respiro terminar lo antes posible una larga lista de encargos que el salamanquero había comerciado en Europa.            

Cómo es propio de esta tierra, que a palabra dada, palabra cumplida, el pedido estaba completo, no faltaba ni un zoquete, y así la caravana con sus carretas cargadas comenzó su marcha rumbo a Santa María del Buen Ayre, ora por vanguardia, ora por retaguardia cuidando el envío iba el aprendíz haciendo repiquetear los cascabeles de su montura.

Al pasar más de seis meses de larga espera, el pueblo se mostraba ancioso por tener noticias, eso si, sin perder las esperanzas ni la sana ambición de comenzar una Minka telera, querían ver realizado sus sueños de un altar bien vestido y oir el doblar de las campanas. 

Al tiempo entre asombros, alegrías y mucha expectativa vieron aoarecer un curita con sotana y botas nuevas, con cara de infeliz con carraspera anunciando que no se había recibido lo estipulado, y que por razones clímáticas favorables a su precaria salud, con todo lo comprado marcharía otra vez rumbo a Córdoba, no sin antes recordar que en breve llegaría el Santo Oficio.

Y si fue como las campanas compradas con el sudor de teleras se fueron oara nunca más volver, y cuentan las malas lenguas que el Enano Sombreduro se la tiene jurada al brujo aprendiz de cura.          

lunes, 1 de junio de 2026

ACHACHILA

 En el idioma aymara, la palabra achachila significa literalmente "abuelo" o "anciano". Sin embargo, dentro de la cosmovisión andina, este término posee un profundo significado espiritual y sagrado: representa a los espíritus tutelares y ancestros protectores que habitan en las grandes montañas y cerros. [1, 2, 3, 4, 5]

 

  • Roles principales en la cultura aymara


* Espíritus de las montañas: Los aymaras personifican las cumbres más altas de la cordillera como seres vivos dotados de un poder inmenso. [1, 6] 


* Ancestros protectores: Según sus creencias, cuando los antepasados de la comunidad fallecen, ascienden a los cerros para cuidar y vigilar a sus descendientes. [1, 6] 


* Guardianes del pueblo: Se les considera los grandes protectores contra las calamidades, pestes, hambrunas y desastres naturales. [1] 


En el idioma aymara, la palabra achachila significa literalmente "abuelo" o "anciano". Sin embargo, dentro de la cosmovisión andina, este término posee un profundo significado espiritual y sagrado: representa a los espíritus tutelares y ancestros protectores que habitan en las grandes montañas y cerros. [1, 2, 3, 4, 5]

 

  • Roles principales en la cultura aymara


* Espíritus de las montañas: Los aymaras personifican las cumbres más altas de la cordillera como seres vivos dotados de un poder inmenso. [1, 6] 


* Ancestros protectores: Según sus creencias, cuando los antepasados de la comunidad fallecen, ascienden a los cerros para cuidar y vigilar a sus descendientes. [1, 6] 


* Guardianes del pueblo: Se les considera los grandes protectores contra las calamidades, pestes, hambrunas y desastres naturales. [1] 


* Vínculo con la Pachamama: Junto a la Madre Tierra (Pachamama), los achachilas constituyen la categoría de divinidades más importante y respetada de su religión. [1, 7] 


* Autoridad comunitaria: En el uso cotidiano del idioma, también se utiliza el término con respeto para referirse a un hombre de edad avanzada que posee sabiduría y autoridad por su experiencia de vida. [2] 


Debido a su importancia, las comunidades locales realizan rituales frecuentes y ofrendas en los cerros sagrados para pedirles permiso, protección y buenas cosechas. [8, 9] 





[1] [https://es.wikipedia.org](https://es.wikipedia.org/wiki/Achachila)

[2] [https://www.asale.org](https://www.asale.org/damer/achachila)

[3] [https://es.glosbe.com](https://es.glosbe.com/ayr/es/achachila)

[4] [https://www.facebook.com](https://www.facebook.com/ADNdoc/videos/hoy-20-h-achachilas-bolivia-en-aymara-achachilas-significa-ancestros-y-tambi%C3%A9n-m/1130121954595194/)

[5] [https://pueblosoriginarios.com](https://pueblosoriginarios.com/sur/andina/aymara/achachilas.html)

[6] [https://www.instagram.com](https://www.instagram.com/reel/DJar44bu2bs/)

[7] [https://www.scielo.org.bo](http://www.scielo.org.bo/pdf/rcc/n21/a10.pdf)

[8] [https://www.studocu.com](https://www.studocu.com/bo/document/universidad-mayor-de-san-andres/lenguaje/practica-la-mitologia-aymara-pachamama-y-achachilas/154055659)

[9] [https://revista.ecaminos.org](https://revista.ecaminos.org/criar-proteger-y-dar-sentido-a-la-vida-uywiris-mal)

La palabra "Apus" (plural de Apu) proviene principalmente del idioma quechua y se traduce directamente como "Señor", "Jefe" o "Divinidad". En la cosmovisión andina, este término se utiliza para designar a las montañas sagradas que albergan espíritus guardianes y protectores de los pueblos. [1, 2, 3] 

## Cosmovisión Andina (Significado Principal)