Hagámosle justicia: El mito de las "víctimas" de los Taboada
Por: Georgina Elena Palmeyro
Antropología Social
La historia oficial porteña usó la batalla de Pozo de Vargas (1867) para construir la mentira de que Varela era un asesino despiadado que saqueaba pueblos.
La realidad es que las montoneras de Varela estaban compuestas por paisanos descalzos, campesinos hambrientos y aborígenes que defendían su tierra del ejército de los hermanos Taboada.
Los Taboada contaban con fusiles modernos, “Remingnton”, comprados por Buenos Aires y desataron un terrorismo de Estado en el norte, fusilando a los prisioneros y persiguiendo a las familias de los federales.
El Manifiesto de Varela fue su defensa definitiva ante el tribunal de la historia: demostró que su lucha no era por ambición de poder o dinero, sino por la dignidad, la libertad y la igualdad de los pueblos del interior.
Fragmentos textuales del Manifiesto de Felipe Varela (1868).
Queridos lectores: leanlo sintiendo la voz de un hombre que sabía que la historia oficial intentaría sepultarlo:
1. El grito contra la opresión porteña
"¡Argentinos!
El hermoso programa de la Revolución de Mayo, que nuestros padres sostuvieron con tanta gloria, ha sido sustituido por un sistema de tiranía implacable que ha sumido a la República en la más espantosa miseria...
Ser porteño es ser ciudadano cotizado;
ser provinciano es ser mendigo sin patria, sin libertad, sin derechos."
2. La condena a la Guerra del Paraguay
"Nuestra nación estaba en paz; pero el general Mitre la arrastró a una guerra fratricida contra la República del Paraguay, una empresa criminal destinada a destruir a un pueblo hermano que jamás nos ofendió, solo para complacer los intereses del extranjero y del puerto.
Ir a combatir al Paraguay es un crimen...
Preferible es morir en el suelo patrio combatiendo contra los tiranos que nos oprimen."
3. La defensa del interior y sus recursos
"Las provincias han sido saqueadas, sus rentas aduaneras absorbidas por el Puerto, y sus hijos convertidos en carne de cañón...
Exigimos la vigencia real de la Constitución, la devolución de los derechos de las provincias y la distribución justa de las riquezas que a todos pertenecen."
4. El llamado a la Patria Grande Latinoamericana
"¡Viva la Unión Americana!
Nuestra causa es la causa de los pueblos americanos que buscan su verdadera independencia.
No reconozco más fronteras que las de la justicia, ni más hermanos que los que defienden la libertad de nuestra América."
Al leerlo sin el filtro mitrista, descubrimos que Felipe Varela no era el personaje caótico cómo pintaban los manuales escolares tradicionales.
Era un hombre desesperado por la justicia, que veía cómo se apagaba el federalismo y se condenaba al norte argentino al olvido económico.
