jueves, 10 de septiembre de 2009

EL OREJANO



Yo sé que en el pago me tienen idea

Porque a los que mandan no les cabresteo

Porque dispreciando las huellas ajenas

Se abrirme camino pa" dir ande quiera

Por que no me han visto lamber las coyundas

Ni andar hocicando pa"cerme de un peso

Y saben de sobra que soy duro "e boca

Y no me asujeta ni un freno mulero

Porque que cuando tengo que cantar verdades

Las canto derecho nomás y a lo macho

Aunque esas verdades amuestren bicheras

Ande naides creiba que hubiera gusanos

Porque al copetudo de riñón cubierto

Pa"l que no usa leyes ningún comesario

Lo trato lo mesmo que al que solo tiene

Chiripá e" bolsa pa" taparse el rabo

Porque no me enyenan con cuatro mentiras

Los maracanases que vienen del pueblo

A elogiar divisas ya desmerecidas

Y hacernos promesas que nunca cumplieron

Porque cuando traje mi china pa"l rancho

Me he olvidao que hay jueces pa"cer casamientos

Y que de nada vale la mujer más güena

Si su hombre por ella no a pagao derecho

Porque a mis gurises los he criau infieles

Aunque el cura grite que irán al infierno

Digo ande cuadre que pa" nada sirven

Los que sólo pasan pirinchando el cielo

Porque aunque no tenga ni ande caerme muerto

Soy más rico que esos que agrandan sus campos

Pagando en sancocho de tumbas resecas

Al pobre peón que echa los bofes cinchando

Por eso en el pago me tienen idea

Porque entre los ceibos estorba un quebracho

Porque a tuitos ellos le han puesto la marca

Y tiene envidia de verme orejano

Y a mi que me importa, soy chúcaro y libre

No sigo a caudillo ni a leyes me atraco

Y voy por los rumbos clareao de mi antojo

Y a naides preciso pa"cerme baquiano


AUTOR: SERAFIN J. GARCIA (Uruguayo)


martes, 8 de septiembre de 2009

TUPAC AMARU Y LA EMANCIPACIÓN AMERICANA




Reparación histórica de Túpac Amaru.

Ya que los indios y mestizos constituían la mayoría absoluta de la población de los Virreinatos del Plata y del Perú, ellos constituían el sujeto social central de la Revolución. Debían ser liberados, y debía devolvérseles su soberanía y libertad.

Tal fue la proclama clara y nítida del fundador de la Revolución Americana, el Inca Túpac Amaru II en 1780. Él propuso especialmente la unidad a los criollos. Pero éstos no aceptaron. No querían perder la mano de obra esclava y la servidumbre india.

Y ése sería el conflicto central que se desarrollaría en la larga guerra civil que estallaría apenas producido el inicio de la Emancipación. Sería el choque entre las dos Revoluciones (para la chusma o para la gente decente) que habían madurado en América: la de Independencia y la que además propiciaba el cambio de régimen social.

Como señalara Boleslao Lewin (2), una revolución india y una revolución criolla, que maduran a veces en contacto, pero en general enfrentadas, a todo lo largo del siglo XVIII.

Pero en particular, luego de la Independencia de las colonias inglesas del Norte de América, que como no podía ser de otra forma, impactó fatalmente al sur del Río Mississippi –por entonces el límite entre la América española y la anglosajona- la Revolución norteamericana estalló en 1774, Y la francesa recién en 1789.

Pero la de Túpac Amaru II y la de Farfán de los Godos -es decir, una india y otra criolla- ocurren en 1780; es decir, apenas producido el estallido de libertad en América del Norte. Dos revoluciones en 1780. Una radical, india, y otra burguesa.

La primera, obligatoriamente destinada a borrar de raíz todas las formas de explotación, incluidas la Mita, la Encomienda, la Servidumbre, los Obrajes, los Repartos y la esclavitud, tal cual entendió y proclamó Túpac Amaru II, eliminando también por lo tanto el dominio colonial. Así lo entendieron y plantearon Moreno, Castelli, Belgrano, Monteagudo, Artigas, San Martín, O’Higgins, Güemes, Sucre y Dorrego, sus continuadores.

La revolución criolla, por su parte, sólo se proponía romper los lazos coloniales con España, y a lo sumo ser independientes o neocolonia asociada de Inglaterra, como expresarían el Deán Funes, Saavedra, Rivadavia, los directoriales, los unitarios, los liberales y algunos federales. Está demás decir que esta última es la línea que triunfó, acción británica de por medio.
La historia americana y universal, está en deuda con el Inca Túpac Amaru, de la misma manera que está en deuda con las naciones indias sojuzgadas y asesinadas por la invasión española.

Es necesario ubicar en su justo lugar al Inca, junto a los revolucionarios que en 1774 levantaron el estandarte de la libertad –para los blancos poseedores- en las colonias inglesas del Norte de América, y los que nueve años más tarde que él, recién en 1789, proclamaron los Derechos del Hombre –blanco y poseedor- y del Ciudadano Francés –es decir no para las colonias de Francia, ni sus esclavos y pobladores originarios- en París en 1789.

En medio de ambos hechos, sin duda cataclísmicos para Occidente, emerge la inmensa figura del Padre de nuestra Emancipación, quien se animó a enfrentar al más sanguinario y atroz poder del mundo de entonces: el Imperio español, absolutista, esclavista, saqueador e inquisitorial.

No sólo se atrevió, organizando el mayor ejército popular que poblara las tierras de la América española hasta hoy –baste recordar que San Martín invadió el Perú con 4990 hombres-, sino que proclamó además, por primera vez en las revoluciones de finales del s XVIII, la igualdad y la libertad real y efectiva para todos los hombres que poblaban la América española, suprimiendo toda forma de esclavitud y servidumbre. Cuestión que, ni Washington, ni Paine, ni Jefferson, ni Lafayette, ni Danton, ni Napoleón se atrevieron a plantear.

Túpac Amaru debe ser ubicado en su justo sitial, como impulsor primigenio de los Derechos del Hombre, la Igualdad, la Libertad y la Independencia de América.

Con mucha mayor razón, en esta nueva etapa americana donde los Andes han vuelto a sacudir sus cimientos, y de la mano de Hugo Chávez, de Evo Morales, del Subcomandante Marcos, de los manes del gran padre Pachacutik, se comienza a completar la obra inconclusa de José Gabriel Condorcanqui, el gran Túpac Amaru II.

¡El general Inca viva,
jurémosle por Rey!
Porque es muy justo y de ley
que lo que es suyo reciba.

Todo Indiano se aperciba
a defender su derecho,
porque Carlos con despecho
los aniquila y despluma.

Y viene a ser todo, en suma,
robo al revés y al derecho.
¡Tanto daño perpetrado!
Vengarse a gusto cumplido,
pues españoles han sido
autores del mal causado.
¡Morirán con el soldado,
alcaldes, corregidores,
ricos, pobres y oidores;
o no he de ser Túpac Amaru!

(Proclama pegada en Chuquisaca el 22 de marzo de 1782) (2)

Citas
1.- Pigna Felipe - Los Mitos de la Historia argentina- Tomo I. Norma. 2004.
2.- Lewin Boleslao - La rebelión de Túpac Amaru y los Orígenes de la Independencia Hispanoamericana - SELA. Buenos Aires. 2004.
3.- A. J. P. Amuchástegui - Crónica Histórica Argentina - Tomo II. Codex. 1968.

Por Alberto Lapolla
agrolapolla@yahoo.com.ar
Ingeniero Agrónomo Fitotecnista (UBA)
Experto en Genética Vegetal
Historiador
Docente de la Universidad de La Matanza
Ex – Docente de la UBA
Autor de artículos y trabajos sobre la Problemática Agropecuaria Ambienta

Imagen
taringa.net

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http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/08/tupac-amaru-y-la-emancipacion-americana_07.html
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EL TATÚ Y SU CAPA DE FIESTA

EL TATU Y SU CAPA DE FIESTA. [1]

(Mito Aymará Bolivia)


Las gaviotas andinas se habían encargado de llevar la noticia hasta los últimos rincones del Altiplano. Volando de un punto a otro, incansables, habían comunicado a todos que cuando la luna estuviera brillante y redonda, los animales estarían cordialmente invitados a una gran fiesta a orillas del lago.


El Titicaca se alegraba cada vez que esto sucedía.


Cada cual se preparaba con esmero para esta oportunidad. Se acicalaban y limpiaban sus plumajes y sus pieles con los mejores aceites especiales, para que resplandecieran y todos los admiraran.


Todo esto lo sabía Tatú, él quirquincho, ya había asistido a algunas de estas fastuosas fiestas que su querido amigo Titicaca gustaba de organizar. En esta ocasión deseaba ir mejor que nunca, pues recientemente había sido nombrado integrante muy principal de la comunidad. Y comprendía bien lo que esto significaba... Él era responsable y digno. Esas debían haber sido las cualidades que se tuvieron en cuenta al darle este título honorífico que tanto lo honraba. Ahora deseaba íntimamente deslumbrarlos a todos y hacerlos sentir que no se habían equivocado en su elección.


Todavía faltaban muchos días, pero en cuanto recibió la invitación se puso a tejer un manto nuevo, elegantísimo, para que nadie quedara sin advertir su presencia espectacular. Era conocido como buen tejedor, y se concentró en hacer una trama fina, fina, a tal punto, que recordaba algunas maravillosas telarañas de esas que se suspenden en el aire, entre rama y rama de los arbustos, luciendo su tejido extraordinario. Ya llevaba bastante adelantado, aunque el trabajo, a veces, se le hacia lento y penoso, cuando acertó a pasar cerca de su casa el zorro, que gustaba de meter siempre su nariz en lo que no le importaba.


Al verlo, le preguntó con curiosidad que hacía y este le respondió que trabajaba en su capa para ponérsela el día de la fiesta en el lago, el zorro le respondió que como iba a alcanzar a terminarla si la fiesta era esa noche. El quirquincho pensó que había pasado el tiempo sin notarlo.


Siempre le sucedía lo mismo... Calculaba mal las horas... Al pobre Tatú se le fue el alma a los pies. Una gruesa lágrima rodó por sus mejillas. Tanto prepararse para la ceremonia... El encuentro con sus amigos lo había imaginado distinto de lo que sería ahora. ¿Tendría fuerzas y tiempo para terminar su manto tan hermosamente comenzado?


El zorro captó su desesperación, y sin decir más se alejó riendo entre dientes. Sin buscarlo había encontrado el modo de inquietar a alguien...y eso le producía un extraño placer. Tatú tendría que apurarse mucho si quería ir con vestido nuevo a la fiesta. Y así fue. Sus manitos continuaron el trabajo moviéndose con rapidez y destreza, pero debió recurrir a un truco para que le cundiera. Tomó hilos gruesos y toscos que le hicieron avanzar más rápido. Pero, la belleza y finura iniciales del tejido se fueron perdiendo a medida que avanzaba y quedaba al descubierto una urdimbre más suelta. Finalmente todo estuvo listo y Tatú se engalanó para asistir a su fiesta. Entonces respiró hondo, y con un suspiro de alivio miró al cielo estirando sus extremidades para sacudirse el cansancio de tanto trabajo.


En ese instante advirtió el engaño... ¡Si la luna todavía no estaba llena! Lo miraba curiosa desde sus tres cuartos de creciente...


Un primer pensamiento de cólera contra el viejo zorro le cruzó su cabecita. Pero al mirar su manto nuevamente bajo la luz brillante que caía también de las estrellas, se dio cuenta de que, si bien no había quedado como él lo imaginara, de todos modos el resultado era de auténtica belleza y esplendor. No tendría para qué deshacerlo. Quizás así estaba mejor, más suelto y aireado en su parte final, lo cual le otorgaba un toque exótico y atractivo. El zorro se asombraría cuando lo viera... Y, además, no le guardaría rencor, porque sido su propia culpa creerle a alguien que tenía fama de travieso y juguetón. Simplemente él no podía resistir la tentación de andar burlándose de todos... y siempre encontraba alguna víctima.


Pero esta vez todo salió bien: el zorro le había hecho un favor. Porque Tatú se lució efectivamente, y causó gran sensación con su manto nuevo cuando llegó, al fin, el momento de su aparición triunfal en la fiesta de su amigo Titicaca.


[1] Fuente: Cuentos y Leyendas Americanas.



sábado, 5 de septiembre de 2009

TENTEN-VILU Y CAICAI-VILU


Leyendas de Chiloé


Hace muchísimos años la Isla Grande de Chiloé, y todo el enjambre de islas que le rodean, formaban un solo cuerpo con el Continente Americano.


Sin embargo, un día apareció repentinamente la Diosa de las Aguas Coicoi-vilu (de Co: agua y vilu: culebra) con la intención de destruir todo lo que hubiera sobre la tierra.


Obedeciendo a sus mandatos, las aguas comenzaron a elevarse inundando valles y cerros, y sepultando a sus horrorizados habitantes en las profundidades del mar.


Cuando todo parecía perdido, hizo su aparición la Diosa de la Tierra, Tentén-vilu (de Ten: tierra y vilu: culebra).


Tentén-vilu comenzó a luchar contra su enemiga, a la vez que elevaba las tierras inundadas y protegía a sus habitantes, ayudándolos a subir a las partes más altas, transformándolos en pájaros, o dotándolos del poder de volar.


La batalla duró mucho, finalmente Tentén-vilu venció parcialmente a Coicoi-Vilú, pues a pesar de que esta última se retiró, las aguas nunca regresaron a sus límites originales.


Como consecuencia de toda esta lucha, los valles, cerros y cordilleras que antes formaban la zona, quedaron transformados en un archipiélago de inigualable belleza, que es lo que hoy conocemos con el nombre de Archipiélago de Chiloé.


Fuente: Mitología Chilota

jueves, 3 de septiembre de 2009

PILCOMAYO Y BERMEJO


LOS RÍOS PILCOMAYO Y BERMEJO



Río Bermejo


Cuenta la leyenda que, una vez que terminó la creación, Tupá (Dios) confió a Guarán la administración del Gran Chaco, que se extendía más allá de la selva. Y Guarán comenzó la tarea. Cuidó de la fauna y de la flora, de la tierra, de los ríos y de los montes. Y también gobernó sabiamente a su pueblo, logrando una verdadera civilización.


Guarán tuvo dos hijos: Tuvichavé, el mayor, que era impetuoso, nervioso y decidido, y Michivevá, el menor, más reposado, tranquilo y pacífico.

Antes de morir Guarán entregó a sus vástagos el manejo de los asuntos del Gran Chaco. Fue entones cuando comenzaron las peleas entre los dos hermanos, ya que ambos tenían opiniones diferentes respecto de cómo administrar los bienes de la región.


Río Pilcomayo, vista área.

Un día se les apareció el genio del mal, Añá, quien les aconsejó que compitieran entre sí para resolver las cuestiones que los enfrentaban.


Tuvichavé y Michivevá, cegados por sus diferencias, decidieron hacerle caso. Subieron a los cerros que lindaban con el Gran Chaco, y, para disputar su hegemonía sobre la región, acordaron realizar diversas pruebas de destreza, resistencia y habilidad, especialmente en el manejo de las flechas.


En una de esas tentativas, Michivevá lanzó una flecha contra un árbol que servía de blanco. Pero Añá hizo de las suyas: la desvió, y logró que la saeta penetrara exactamente en el corazón de Tuvichavé. Al instante la sangre brotó a borbotones y comenzó a bajar por los cerros, llegó hasta el Chaco, se internó en su territorio y formó un río de color rojo: el "I–phytá" (Bermejo).


Al darse cuenta de lo que había hecho como consecuencia de ese inútil enfrentamiento, Michivevá comenzó a deshacerse en lágrimas. Y lloró tanto, que sus lágrimas corrieron tras el río de sangre de su hermano. Así se formó el Pilcomayo, siempre a la par del Bermejo.


Y el Gran Chaco quedó sin jefe. Pero siguió prosperando bajo el cuidado de la naturaleza; enmarañado, impenetrable, surcado por el río de aguas rojas, nacido de la sangre del corazón de Tuvichavé.





lunes, 31 de agosto de 2009

EL VINAL

EL VINAL


El Vinal es un árbol que suele alcanzar varios metros de altura, y se bifurca desde arriba en ramas delgadas cubiertas de enormes espinas. Las hojas son fruto es una vaina delgada y larga.

Debajo del vinal no crece planta alguna al parecer por emanaciones del mismo árbol no bien determinadas todavía.

Consignamos la causa de ese fenómeno, según la fantasía aborigen, que tiene para cada misterio una explicación sobrenatural.

Aconteció que en una tribu guaraní nació un niño con instintos manifiestamente perversos.

Desde muy pequeño dio muestras de crueldad, y a su impiedad no escapaban los más inocentes moradores del bosque, sean pájaros o animales.

Alarmada, la madre dio cuenta al cacique de lo que estaba ocurriendo. Este llamó a los hechiceros que después de un largo "consejo" llegaron a la conclusión de que el pequeño estaba poseído del espíritu de Añahan y que mantenía relaciones con él.

Era necesario, pues, curarlo. Se resolvió en acuerdo con el cacique, apresarlo para llevar a cabo la importante tarea de desalojar el maldito del cuerpo. Pero cuando los hechiceros se acercaron al niño para cumplir su cometido, éste, retrocediendo sigilosamente, preparó su arco y sus flechas. De nada valieron las amenazas del cacique.

El niño esperó que se acercaran y descargó sobre ellos las flechas mortales. Consumado el crimen comenzó a huir perseguido por toda la gente de la tribu.

En varias oportunidades el pueblo enardecido estuvo a punto de darle alcance; pero legiones de cardones, sobre los que el criminal pasaba como un hálito, les cortaban el paso. Finalmente le perdieron de vista.

Días después encontraron en la selva un árbol nuevo. Era el niño que había caído de cansancio, pero Añahan le había concedido el último favor para protegerlo.

Lo cubrió de espinas. Y así nació el vinal por obra del demonio. Tan malvado sigue siendo que a nadie permite vivir a su sombra; a excepción del cardón y el cardoncillo que ayudaron en su huída. A todas las demás plantas mata sin compasión. Por eso los indios procuran destruirlo donde lo encuentran, pero deben cuidarse de los garfios arteros que Añahan le ha dotado.



Nota

Prosopis ruscifolia Griseb. (vinal) es una especie autóctona de amplia difusión en Santiago del Estero y Chaco
Argentina.

Es tanta la mala fama de este árbol que hasta el gobierno lo considera enemigo de las demás especies y permite su talado sin pagar derechos. Por supuesto la mala fama no procede de la leyenda sino por tratarse un obstáculo para el crecimiento de las demás especies vegetales.

viernes, 28 de agosto de 2009

FAMILIA DELGADO

ROBERTO RAFAEL DELGADO

Forma parte de la tercera generación de los Delgado. Es arquitecto y recibió de su abuelo y de su padre, de quien lleva sus nombres, el talento como herencia.


Compartió con su padre la creación del monumento a Francisco de Aguirre, que se encuentra emplazado en el Parque Aguirre, en la Ciudad Capital y numerosas de sus obras lucen en paseos públicos e instituciones de la provincia, tales como el Monumento al Maestro.


Se encargó de la remodelación de la plaza Coronel Lugones y la construcción de viviendas que tienen su sello.


En el taller de Tuty (tal su apodo) se puede leer:

Hagamos obras que cualquier siglo y cualquier raza puedan comprender y que siendo humanas, sean eternas”.

Este anónimo expresa y acompaña el sentir de Roberto Rafael Delgado, celoso guardián de la memoria cultural.

jueves, 27 de agosto de 2009

FAMILIA DELGADO


ROBERTO DELGADO

Nació en Santiago del Estero en 1914.

Recogió la tradición paterna y encariñado con los rostros de nuestro pueblo se volcó a las figuras de sus changos, mujeres campesinas y personajes típicos de la ciudad. No hubo técnica que no dominara: yeso, mármol, madera, bronce, resinas, poliester, etc., lo que lo convirtió en maestro y hombre de consulta para las nuevas generaciones.

Se destacó como Maestro Mayor de Obra, Ingeniero Mecánico, Astrólogo, Físico y Radiotécnico, además de Escultor.

Prueba de su enorme talento fue el premio internacional que se le otorgó por la célebre escultura en homenaje a Duarte Quirós, fundador del Colegio Monserrat, en la ciudad de Córdoba. La obra se conserva hasta el presente en el patio del Colegio.

En 1936 fundó, junto a un grupo de compañeros escultores, la “Sociedad de Plásticos de Córdoba”, armando el primer taller para fundición de metales.

Esculturas, monumentos, diseños arquitectónicos, obras premiadas y sobrados halagos, son elocuente muestra de su talento.

Una de las presentaciones más trascendentes fue la exposición de 42 obras de bronce, realizada en la galería del teatro Ópera de la ciudad de Buenos Aires.

A Roberto Delgado debe la ciudad de Santiago del Estero, los murales del Colegio de Ingeniería y Hotel Palace II; los ornatos de la Capilla de Belén; la escultura de María Antonia de Paz y Figueroa, los monumentos a Hipólito Yrigoyen, Francisco de Aguirre, Brigadier General Juan Felipe Ibarra, José B. Gorostiaga, Martín Miguel de Güemes, Domingo Faustino Sarmiento y muchos otros próceres que se exhiben en paseos públicos e instituciones educativas; sin contar las que se encuentran en poder de entidades privadas o coleccionistas particulares como testimonio de su talento, se citan entre ellas el Hachero, el Bombista, Pescadores de Río y Changos Santiagueños. Varias de sus obras lucen la Casa Rosada, así como en Embajadas y Museos.

La imponente escultura del Cristo Redentor, ubicada sobre la Avenida Costanera en el Parque Aguirre es otra de sus obras monumentales.

Fue uno de los fundadores de la Academia de Bellas Artes Juan Yaparí y del Museo de Bellas Artes Ramón Gómez Cornet, del cual fue Director y se jubiló en el año 1964.

Murió en 1981 y es sin duda, la figura más representativa de la creación escultórica santiagueña.

miércoles, 26 de agosto de 2009

FAMILIA DELGADO

RAFAEL DELGADO CASTRO


Nació en 1889 en la Córdoba española.


Cuentan que su llegada a la República Argentina, a los 20 años, fue para dar con el paradero de uno de sus hermanos, que había huido de la Guerra Civil Española a comienzos del siglo XX.


Llegó a Buenos Aires con sus títulos de ebanista, escultor, aparejador y constructor.


Se traslada a la provincia de Córdoba, donde trabajó como maestro en la construcción de la Iglesia del Carmen.

Poco después de crear una Escuela de dibujo y escultura, por primera vez emprendió viaje hacia la capital santiagueña, con la propuesta de construir una casa.


Lo que debió ser un viaje de trabajo, se convirtió en un cambio de vida. Había algo en la gente que despertó la atención del artista, su idiosincrasia, su cultura, fueron motivo para que se radicara definitivamente en Santiago del Estero en 1912.


Impresionado por los mitos y leyendas chaco-santiagueñas encontró los materiales para su expresión artística en la madera del bosque santiagueño; quebrachos y algarrobos dieron vida a sus primeras creaciones entre las que se puede citar El Hachero, Abuela Quichua y Aborigen, donada por el Ministerio de Instrucción Pública de la Nación al presidente de Brasil, Getulio Vargas.


Se destacó como constructor, arquitecto y frentista de importantes edificios públicos y privados de la ciudad: Biblioteca Sarmiento, Sociedad Española, Banco Hipotecario, ornatos de la capilla de las Hermanas Franciscanas, panteón funerario de las Hermanas dominicas, etc.

En el año 1940, le encargaron el diseño y realización del Monumento al Kakuy, la leyenda popular de la mujer pájaro, que por entonces no era demasiado conocida y que hoy adorna el Parque Aguirre.


Buscando nutrir su inspiración artística, recorrió casi todo Santiago junto a Orestes Di Lullo y comenzó destacadas investigaciones arqueológicas de la cultura chaco-santiagueña, fundando junto a Alejandro Gancedo y el Dr. Bustos Argañarás el Museo Arcaico, hoy Museo de Ciencias Antropológicas y Naturales, Emilio y Duncan Wargner. Contribuyendo con más de 4.500 piezas principalmente cerámicas.


En el año 1945, dejó el trabajo activo y cedió el taller a su hijo Roberto.


Sus magistrales obras constituyen un documento histórico y artístico, que conforman el Patrimonio Cultural santiagueño.

Falleció en la provincia de Santiago del Estero, en el año 1957.


martes, 25 de agosto de 2009

FAMILIA DELGADO

El Kakuy
Escultor: Rafael Delgado Castro


La escultura santiagueña está fuertemente representada por la familia Delgado que en el trascurso de tres generaciones supieron reflejar con su cincel, el testimonio de cada época.


Ningún rasgo de la cosmovisión de este pueblo quedó sin ser plasmado en sus obras, sus leyendas, las figuras representativas, el hombre común, niños, ancianos y jóvenes.


También supieron insertar e integrar las líneas clásicas de la cultura europeas.


He aquí nuestro sencillo tributo a esta gran familia.



domingo, 23 de agosto de 2009

CUNIRAYA Y CAHUILLACA, continuación.


Como Cuniraya pensaba que Cahuillaca voltearía a verlo, la seguía a distancia llamándola y gritándole continuamente. Entonces se encontró con un cóndor y le preguntó: -"Hermano, ¿dónde te encontraste con esa mujer?"

-"Aquí cerca está, ya casi la vas alcanzando" le respondió el cóndor. Por darle esa respuesta Cuniraya le dijo al cóndor: -"Siempre vivirás alimentándote con todos los animales de la puna, y cuando mueran tú sólo te los comerás, y si alguien te mata, él también morirá"

El huaca siguió en su carrera en pos de Cahuillaca, encontrándose con una zorrina. -"Hermana" le preguntó, ¿En donde te has encontrado con esa mujer?"

La zorrina le respondió: -"Ya no la alcanzarás, está muy lejos"-.

Por darle esa mala noticia el huaca le dijo: -"Por lo que me has contado, te condeno a que camines sólo de noche, odiada por los hombres y apestando horriblemente".

Más abajo en su camino se encontró con un puma. -"Ella todavía anda por aquí; ya te estás acercando" le dijo el puma

Por darle tan buenas noticias Cuniraya le respondió:

-"Comerás las llamas del hombre culpable, y si alguien te mata te hará bailar primero en una gran fiesta, y todos los años te sacará sacrificándote una llama" (De este modo Cuniraya le confiere al puma categoría para ser adorado, y manda además que todos los años se celebre una fiesta en su honor, en la que se bailará y se sacrificará una llama en su honor)

También se encontró con un zorro. Al preguntarle por Cahuillaca el zorro le dijo que se encontraba ya muy lejos y que no la alcanzaría.

Por esto le dijo al zorro: -"Aunque andes a distancia, los hombres llenos de odio te tratarán de zorro malvado y desgraciado. Y cuando te maten te botarán a tí y a tu piel como algo sin valor".

El halcón, con quién también se encontró, le auguró que pronto la alcanzaría. Por ello le contestó el huaca: -"Tendrás mucha suerte, y cuando comas primero almorzarás picaflores. El hombre que te mate llorará tu muerte, y sacrificará una llama en tu honor, y bailará poniéndote sobre su cabeza para que resplandezcas allí".

Enseguida se encontró con unos loros, quienes le dijeron que ya no la alcanzaría. Por ello Cuniraya les maldijo así: -"Andareís gritando muy fuerte, y cuando los escuchen, sabiendo que tienen la intención de destruir los cultivos, sin tardar los hombres os ahuyentarán y habrán de vivir sufriendo mucho, odiados por ellos".

De este modo, cada vez que se encontraba con alguien que le daba una buena noticia le auguraba un buen porvenir, y si se encontraba con alguien que le daba malas noticias lo maldecía. De este modo llegó hasta el mar donde se encontraban dos hijas de Pachacamac custodiadas por una serpiente. Pero poco antes, la madre de éstas: Urpayhuachac, había entrado al mar a visitar a Cahuillaca.

Aprovechando esta ausencia Cuniraya violó a la menor de las hijas. Cuando quiso hacer lo mismo con la otra, ésta se transformó en paloma y voló. Es por esto que a su madre le llaman Urpayhuachac: la que pare palomas.

En ese tiempo no había peces en el agua. Solo Urpayhuachac los criaba en un estanque que estaba dentro de su casa. C

uniraya, enfadado porque había ido a visitar a Cahuillaca arrojó todos los peces del estanque al mar. Y es por esto que el mar, ahora, se encuentra poblado de peces.

Cuando la hija menor de Urpayhuachac le contó lo que Cuniraya le había hecho, se encolerizó y se decidió por matarlo. Para ello tramó un astuto plan.

Urpayhuachac llamó a Cuniraya con el pretexto de quitarle las pulgas. Este aceptó. Pero al mismo tiempo hacía crecer una gran peña para que le callera encima al huaca y lo aplastara.

Pero éste, con gran astucia, se dio cuenta de las verdaderas intenciones de Urpayhuachac, y huyó del lugar.

Desde entonces Cuniraya Huiracocha anda por el mundo engañando a huacas y hombres.


sábado, 22 de agosto de 2009

CUNIRAYA Y CAHUILLACA


Cuentan que en tiempos muy antiguos, Cuniraya Huiracocha se convirtió en un hombre muy pobre, y andaba paseando con su ropa hecha harapos, y sin reconocerlo algunos hombres lo trataban de mendigo piojoso.


Pero Cuniraya Huiracocha era el dios del campo. Con solo decirlo preparaba las chacras para el cultivo y reparaba los andenes. Con el solo hecho de arrojar una flor de cañaveral (llamada pupuna) hacía acequias desde sus fuentes. Así, por su gran poder, humillaba a los demás dioses (huacas) de la región.


Había una vez una mujer llamada Cahuillaca, quien también era huaca, que por ser tan hermosa, todos los demás huacas la pretendían. Pero ella siempre los rechazaba. Sucedió que esta mujer, que nunca se había dejado tocar por un hombre, se encontraba tejiendo debajo de un árbol de Lúcumo. Cuniraya que la observaba de lejos pensaba en una manera astuta de acercarse a la bella Cahuillaca. Entonces se convirtió en un pájaro y voló hasta la copa del Lúcumo, donde encontró una lúcuma madura a la que le introdujo su semen, luego la hizo caer del árbol justo al costado de donde Cahuillaca se encontraba tejiendo. Al verla se la comió muy gustosa y de esta manera la bella diosa quedó embarazada sin haber tenido relaciones con ningún hombre.


A los nueve meses, como era de esperarse, Cahuillaca dio a luz. Durante más de un año crió sola a su hijo, pero siempre se interrogaba sobre quién sería el padre. Llamó a todos los Huacas y Huillcas a una reunión para dar respuesta a su pregunta. Cuando supieron de la reunión todos los huacas se alegraron mucho, asistieron muy finamente vestidos y arreglados, convencidos de ser a los que la bella Cahuillaca elegiría. Esta reunión tuvo lugar en un pueblo llamado Anchicocha.


Al llegar se fueron sentando, y la bella huaca les enseñaba a su hijo y les preguntaba si eran los padres. Pero nadie reconoció al niño. Cuniraya Huiracocha también había asistido, pero como estaba vestido como mendigo Cahuillaca no le preguntó a él pues le parecía imposible que su hijo hubiese sido engendrado por aquel hombre pobre.


Ante la negativa de todos los preguntados de reconocer al niño, Cahuillaca ideó posar en el piso al niño, dejando que ande a gatas solo hasta donde se encuentre su padre. Hizo así, y el niño se dirigió muy contento donde se encontraba Cuniraya Huiracocha. Cuando su madre lo vio, muy encolerizada, gritó: "­Ay de mí! ¨Cómo habría podido yo dar a luz el hijo de un hombre tan miserable?" Y con estas palabras cogió a su hijo y corrió hacia el mar.


Entonces Cuniraya dijo: "¡Ahora sí me va a amar!" y se vistió con un traje de oro, y la siguió, llamándola para que lo viera. Pero Cahuillaca no volvió para mirarlo, siguió corriendo con la intención de arrojarse al mar por dar a luz el hijo de un hombre tan "horrible y sarnoso".


Al llegar a la orilla, frente a Pachacamac, se arrojó y quedaron convertidos, ella y su hijo, en dos islotes que están muy cerca a la playa.



viernes, 21 de agosto de 2009

MELEAGRO

Meleagro y Atalanta en la cacería del jabalí de Calidón.
Jacob Jordaens, Museo del Prado, Madrid.

Hijo de Eneo y Altea, soberanos de Calidón.

Al nacer, las Moiras advirtieron a la madre, que el niño moriría una vez consumido un tizón que ardía en ese momento en el hogar. Por lo demás, se le consideraba invulnerable. Altea, tras saber esto, sacó el tizón del fuego, lo apagó y lo guardó en un cofre.

Años después, como castigo por olvidarla en un sacrificio, Artemisa envió a Calidón un jabalí que hacia estragos en las cosechas.

Se organizó una cacería con numerosos héroes de la época. Meleagro había prometido la piel y los colmillos al que lo cazase. Meleagro mató al animal, pero enamorado de Atalanta, que también participaba en la cacería, le ofreció a ella el trofeo.

Los tíos de Meleagro le disputaron el premio a Atalanta y Meleagro los mató.

Al enterarse Altea de la muerte de sus hermanos, en un ataque de ira arrojó el tizón al fuego. Cuando Altea se dio cuenta de lo que había hecho se suicido, también lo hizo Cleopatra, la esposa del héroe.

Sus hermanas lloraron tan desconsoladamente su muerte, que fueron trasformadas en aves, a excepción de Gorge y Deyanira. Cuando el héroe se topó con Heracles en el Hades y le contó sus desgracias, Heracles le prometió casarse con Deyanira.


Fuente
http://infinitomisterioso.blogspot.com/2011/04/el-mito-de-meleagro.html

Imagen
Wikipedia


Nota:

Existen varias versiones.

jueves, 20 de agosto de 2009

EL QHAPAQ ÑAM



EL QHAPAG ÑAM O INKA ÑAM


A lo largo de la cordillera andina, desde Ecuador hasta la distante Mendoza, atravesando los más agrestes y variados paisajes, salvando vados abismales, cruzando pantanos, lagos, desiertos, altas cumbres y tupidas selvas, se dibuja sobre el paisaje una red de caminos de por lo menos 23.000 km de extensión.



Cuando los conquistadores ingresaron a las indómitas tierras andinas no pudieron evitar su admiración por la vialidad imperial de los Incas.


El cronista Cieza de León tras ingresar al Tahuantinsuyu comentó: "De Ipiales (Colombia) se camina hasta una provincia pequeña que ha por nombre Guaca y antes de llegar a ella se ve el camino de los Ingas tan famoso en estas partes como el que Aníbal hizo por los Alpes... Creo que si el emperador quisiere construir un camino real que se parezca al que va del Cuzco a Quito o que parte del Cuzco para ir a Chile, pese a todo su poder, no ha de lograrlo".


A fines del siglo pasado el incansable geógrafo explorador Alexander Humboldt se refirió a los caminos del Inca diciendo: "...tuvimos dificultad en el Altiplano de Pullall para conducir nuestras mulas cargadas a través del terreno pantanoso, mientras a nuestro lado divisamos extenderse los restos grandiosos del camino incaico con 20 pies de ancho. Cimentado estaba profundamente y empedrado con bloques labrados de pórfido negro. Cuanto he visto de calzadas romanas en Italia, en Francia meridional y España no era más imponente que estas obras de los antiguos peruanos. Hállanse según mis observaciones barométricas, a 4.000 m. de altura sobre el mar."



El Qhapaq ñan o Inka ñan (camino del Inca) era en realidad mucho mas que una simple vialidad que unía las diferentes geografías y ecosistemas del Tahuantinsuyu, representaba la presencia simbólica del poder y autoridad del Estado Inca, cuyo uso era exclusivo de sus miembros, existiendo un riguroso control mediante puestos de observación y vigilancia distribuidos de manera equidistante y conectados visualmente entre sí. Además, los Tampus o Tambos que eran los alojamientos para el Inca o los viajeros en misión oficial, como así también especies de depósitos donde se almacenaba comida, leña, forraje, ropas, armas y otros tantos productos necesarios para el incanato y su sistema de control estatal.


Los caminos incaicos fueron erigidos con una finalidad práctica en función del tráfico pedestre de hombres (entre los que se encuentran los conocidos chasquis o mensajeros) y animales, es decir las llamas, que con su capacidad de transportar entre 30 y 40 Kg en su lomo, eran muy utilizadas para el traslado de minerales y productos de toda índole entre diferentes regiones del imperio.

La arquitectura vial precolombina fue, es y será motivo de admiración tanto para legos como para científicos abocados a su estudio, ya que denota un profundo conocimiento del medio geográfico y el hombre.


A pesar de los miles de kilómetros en que se entretejen estos caminos arqueológicos existen similitudes constructivas que los hacen característicos y únicos. Donde el terreno era aplanado trazaban una recta perfecta, a veces de varios kilómetros como el caso de la recta de Tin Tin, actual ruta vehicular de los Valles Calchaquíes que fuera otrora camino precolombino; otro elemento distintivo fue el de unir dos puntos o localidades empleando la menor distancia posible, sin por ello olvidar u obviar la disponibilidad de agua y la menor inclinación del terreno. Las diferentes técnicas aplicadas a la construcción de estos caminos se adaptaban sobremanera a los viajeros, cuyo objetivo se orientaba a reducir a la mínima expresión el esfuerzo y desgaste físico. Un ejemplo de ello lo podemos apreciar en algunas escaleras de cierta longitud, donde los peldaños tenían una leve inclinación del borde donde se pisa hacia abajo, dando lugar a un ángulo superior a los clásicos 90º de las escalinatas comunes, esta modificación de pocos grados facilita el ascenso y ahorra energía a los caminantes. Las rampas que descienden a las quebradas o que suben colinas por lo general no superaban los 20º de inclinación.


El alto grado de sofisticación constructiva está representado por los puentes fijos, puentes voladizos de madera o roca, puentes colgantes, puentes flotantes, escalinatas, cables carriles, rampas y enormes taludes o paredes artificiales construidas sobre precipicios y laderas abruptas, a fin de mantener la línea del camino y el nivel altitudinal.


"Si en los llanos el camino real se reduce a simple remoción de obstáculos, en los parajes pantanosos lo hallamos embaldosados con grandes lajas, en las laderas calzado con pirca y en los acantilados de roca viva labrado primorosamente, sea en forma de escalones sea en rampa suave que permite el desfile de llamas y hombres cargados" expresaba el cronista Garcilaso.


Por su parte Cieza de León dice: "...que era menester cavar por las laderas en peña viva para hacer el camino ancho y llano; todo lo cual hacían con fuego y con sus picos. Por otros lugares había subidas tan altas y ásperas que salían de lo bajo escalones para poder subir por ellos a lo más alto, haciendo entre medias dellos algunos descansos anchos para el reposo... por estas nieves y por donde había montañas de árboles y céspedes, lo hacían llano y empedrado...y en lo poblado, junto a él, había grandes palacios y alojamiento para la gente de guerra y por los desiertos nevados y de campaña había aposentos donde se podían muy bien amparar de los fríos y de las lluvias; y en muchos lugares como es en el Collao y en otras partes había señales de sus legua que llamaban tupus y una dellas es una legua y media de Castilla".


La Legua Colonial equivale a 6,3 km, esto quiere decir que un tupu serían 9,45 km. aproximadamente.


Muchas son las elogiosas citas de los cronistas, exploradores y científicos sobre esta vialidad precolombina, de la cual cabe a esta altura agregar que no fue exclusiva de los Incas, pues las grandes culturas andinas como por ejemplo los Mochicas ya las poseían, pero fueron los Incas quienes mejoraron y adaptaron lo existente, construyeron otro tanto donde fue necesario y potenciaron toda la red vial con un sentido geopolítico y logístico estatal asombroso, hecho que no deja de sorprendernos y causar admiración.


Autor: Lic. Christian Vitry

Fuente: http://www.antropologico.gov.ar/caminos.htm
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/09/chasqui.html