sábado, 16 de octubre de 2010

DESASTRE MINERO DE PASTA DE CONCHOS

Mina Pasta de Conchos



De Wikipedia, la enciclopedia libre


El desastre minero de Pasta de Conchos ocurrió aproximadamente a las 2:30 (Tiempo del Centro de México) el 19 de febrero de 2006.

Aún ahora, se desconocen las causas que provocaron esta tragedia, en una mina de carbón en San Juan de Sabinas, en la región de Nueva Rosita de Coahuila, México.

Las minas eran operadas por el Grupo México, la más grande compañía minera del país. Se estima que 65 mineros, pertenecientes al turno de las 22:00 hasta las 6:00, quedaron atrapados por una explosión.

Las informaciones son contradictorias sobre la profundidad a la que se encontraban atrapados los mineros. El Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros y Metalúrgicos informó de que los mineros se encontraban atrapados aproximadamente a 490 metros, dentro de un túnel horizontal de 1,6 km de largo. La compañía minera Grupo México realizó declaraciones indicando que los mineros se encontraban a unos 150 metros bajo tierra.

Guadalupe Rosales Martínez, la hermana de un trabajador que fue rescatado a la entrada de la mina, informó a Los Ángeles Times que los mineros se habían quejado previamente sobre una alta concentración de gas en la mina (1). Norma Vitela, la esposa de un minero atrapado en el interior de la mina, informó al Miami Herald que su esposo se había quejado sobre la misma concentración excesiva de gas metano, muy por encima de los estándares legales para poder trabajar(2).
Hacia el 21 de febrero, los familiares de los mineros atrapados y los grupos de búsqueda de Grupo México empezaban a perder la esperanza. Cada minero tenía una reserva de transformación de CO a CO2 de seis horas. El gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, comunicó a la emisora de televisión conocida como Televisa, que el servicio de ventilación de la mina, que usa ventiladores para introducir aire y exportar gases peligrosos, estaba aún funcionando.

Sin embargo, la edición del 21 de febrero del Miami Herald informó: "Incluso entonces, no hay forma de asegurarse de que el precioso oxígeno esté llegando a donde los mineros están atrapados"(2).

El 23 de febrero, Grupo México tuvo acceso a la parte del túnel de la mina donde consideraban que dos de los 65 trabajadores estaban atrapados. No obstante, no se encontró a nadie en ese punto de la mina, lo que llevó a la compañía a pensar que la fuerza de la explosión los había arrojado más profundamente a la mina de lo que habían presupuesto.

Al día siguiente, Grupo México avanzó aproximadamente hasta la mitad de la mina, de 2,8 km de profundidad, donde esperaban encontrar a 24 mineros. De nuevo, no encontraron a nadie allí, y el Grupo México hipotetisó que, o bien los mineros se hallaban enterrados bajo escombros, o que se encontraban en una parte aun más profunda de la mina. Durante la tarde del 24 de febrero, Grupo México anunció que sus esfuerzos de búsqueda serían suspendidos por dos o tres días, debido a que el equipo de rescate había avanzado a una parte de la mina donde había grandes concentraciones de gas natural. Lo curioso es que eran similares a las que había cuando hicieron bajar a los 65 mineros a trabajar. Durante la tarde del 25 de febrero, Grupo México confirmó durante una rueda de prensa que "no había posibilidad alguna de supervivencia tras la explosión de metano", basándose en un informe científico. Al día siguiente, el ministro de trabajo, Francisco Javier Salazar Sáenz, y el gobernador Moreira anunciaron que la mina sería cerrada indefinidamente en cuanto todos los cuerpos fueran recuperados.

El Diario de Ciudad Juárez publicó un informe de los oficiales mexicanos y la Oficina de Seguridad y Salud Minera de los Estados Unidos, que declaraba que, debido a los altos niveles de gas en la mina, sería poco probable, si no imposible, rescatar a alguien con vida. El Diario también publicó informes sobre mineros que habían estado en huelga en contra de Grupo México al menos 14 veces, "no sólo por incrementos de salarios (...) sino también por su constante negativa a revisar las medidas de seguridad y salud". Grupo México declaró que la compañía, junto con el sindicato de mineros, firmó un certificado el 7 de febrero, declarando la mina segura.(3)

La Cámara de Diputados guardó un minuto de silencio en honor a los mineros caídos en la mina Pasta de Conchos y asimismo empezó una investigación de las condiciones de seguridad de la mina.

El día 23 de junio de 2006 se recuperó el primer cadáver de uno de los mineros muertos en la mina Pasta de Conchos, Felipe de Jesús Torres Reyna, que contaba con 49 años de edad.

El 1 de enero de 2007 fue localizado y rescatado el cuerpo de un segundo minero muerto en la explosión, identificado como José Manuel Peña Saucedo, vecino del cercano poblado de Palaú(4).

Se indicó que seguirían las labores de rescate de los demás mineros muertos en la mina de Pasta de Conchos, por parte de la empresa Industrial Minera México del Grupo México, dirigida por Germán Larrea Mota Velasco, pero esto no ocurrió. Varios periodistas hicieron notar que Germán Larrea y el Grupo México se vieron beneficiados económicamente por la explosión al cambiarse la ley de explotación del metano, que impedía a las mineras el usufructo de este gas producido naturalmente en la explotación de minas de carbón.(5)

Esto podría apoyar las acusaciones de negligencia que enfrenta la compañía y el propio Germán Larrea por no dar solución a las comprobadas notificaciones y alertas de seguridad que habían recibido los administradores de la mina con semanas de anterioridad a la tragedia, estas notificaciones señalaban la alta concentración de gas metano en la mina, muy por arriba de lo establecido legalmente.

Nuevos hechos han vuelto a enturbiar las investigaciones sobre la tragedia(6) y se plantean serias dudas sobre la actuación del Gobierno de México en este asunto(7)

En 2010 con motivo de las operaciones de rescate en el Derrumbe de la mina San José en Chile, han resurgidos voces críticas que comparan las reacciones del gobierno chileno y su actitud frente a los mineros atrapados, las familias de estos y frente a la empresa con la actitud del gobierno mexicano. Se destaca que los mineros chilenos fueron encontrados vivos a mayor profundidad y distancia y rescatados vivos después de 70 días de quedar atrapados. (8) (9)

Ver también

• Huelga de Nueva Rosita (1950)
• Germán Larrea (08/07/1941-) Presidente del Consejo de Administración del Grupo México, dueño de la Mina Pasta de Conchos ( Breve Biografía en Líderes Mexicanos )
• Derrumbe de la mina San José
• http://www.apiavirtual.com/2010/10/15/el-rescate-de-los-mineros-en-chile-y-pasta-de-conchos/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+apia-articulos+%28ApiaVirtual%29

Referencias

• Canción Diagonal 23, Recorrido minero sobre los hechos La Lengua, Coahuila, 25 de febrero, 2006. Se puede ver también un video que incluye la misma canción Diagonal 23 Se puede ver el Artículo original en el Periódico La Jornada
1. Explosión de gas atrapa a 65 mineros, Los Angeles Times, 19 de febrero, 2006.
2. a b Mineros pierden esperanza, The Miami Herald, 21 de febrero, 2006.
3. Búsqueda de mineros mexicanos suspendida Diario, Ciudad Juárez, 25 de febrero, 2006.
4. Identifican a minero rescatado en Pasta de Conchos El Universal, 1 de enero de 2007.
5. Se entregará a la IP la explotación de gas metano, La Jornada, 10 de marzo, 2006.
6. Roban en despacho archivos sobre Pasta de Conchos, La Jornada, 4 de septiembre, 2006.
7. Viudas de mineros muertos en Pasta de Conchos dicen que el gobierno las engañó, La Jornada, 20 de agosto, 2006.
8. Gerardo Hernández, Dos historias, dos finales 27 de agosto de 2010
9. Sindicato Minero Mexicano, "A CUATRO AÑOS Y MEDIO DE PASTA DE CONCHOS, NO SE HA HECHO JUSTICIA A VIUDAS Y DEUDOS DE LOS MINEROS MUERTOS" Martes 24 de agosto de 2010

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/10/bienvenido-hermano-minero.html

LA VIRGEN DEL PUEBLITO



Piramide del Pueblito en la cima hubo un templo para adorar a la Virgen del Pueblito


La imagen de la Virgen del Pueblito permaneció 82 años en las inmediaciones de la Pirámide, Santuario erigido a la madre de Dios desde hace más de 2500 años, 22 años, fue venerada en la capilla del panteón, lugar de los antepasados, para luego dividirse en dos esculturas, la primera, factura del fraile escultor, Fray Sebastián Gallegos, fue al santuario y convento, construidos exprofeso, en el año de 1736.

La segunda imagen, realizada posteriormente y anónima, la llamada de los tenanches y de la mayordomía, pasó a poder de los indios. A partir de ese momento comienzan cultos paralelos, que continúan hasta la fecha.

368 años de culto indígena continuo a la Virgen del Pueblito.
54 años tardan los indios en formalizar el culto a la mueva imagen.
104 años permaneció con los indios la escultura original, de Sebastián Gallegos.
155 años tardó el decreto para ser patrona de la Provincia Franciscana
264 años van de culto criollo y mestizo a la Virgen del Pueblito.
238 años tardó la Iglesia en concederle culto litúrgico a la Virgen del Pueblito.
314 años tardó la Iglesia en conceder la coronación pontificia a la Virgen del Pueblito.
316 años tardó la Iglesia en declarar a la Virgen del Pueblito, Patrona de la ciudad.









A partir de 1632, en que fuera colocada la imagen de la Purísima Concepción, por el cura de Querétaro, Fray Nicolás Zamora, esculpida en una pequeña talla de kiote, por Fray Sebastián Gallegos, en las inmediaciones del centro ceremonial milenario, conocido como El Cerrito, en El Pueblito, han pasado 368 años de veneración continuada a La Virgen del Pueblito y se han dado simultáneamente dos cultos diferentes y paralelos, uno el de los indios y otro el de la jerarquía católica, especialmente en la ciudad de Querétaro.

El 18 de febrero de 1686, ya generalizado el culto a la Virgen del Pueblito, por parte de los indios, 54 años después de depositada la imagen en la pirámide del Cerrito, el Arzobispo de México, Francisco de Aguiar y Ceijas, autoriza “La Cofradía de Indios”, organización que hasta la fecha prepara y mantiene el culto a La Virgen de los Naturales, también conocida como La Tenanchita, entre los habitantes originales de Tlachco.

En el siglo XVIII, el 15 de junio de 1731, al darse las Ordenanzas por parte del Ayuntamiento de la ciudad de Querétaro, confirmadas por el Virrey Juan de Acuña, el 17 de diciembre del mismo año y confirmadas también por el rey Felipe V, el 6 de julio de 1733, se señala que cuando exista una “plaga pública” se acuda “al amparo” de esta advocación.

Para las fiestas de febrero, del Tascame o del Pan Blanco, según el calendario mesoamericano, la imagen de La Virgen de los Naturales, también conocida como La Tenanchita, fue llevada a la capilla del panteón, lugar de los “antepasados”, donde estuvo de 1714 a 1736.

El 5 de febrero de 1736, a 104 años del inicio del culto a La Virgen, por parte de los indios del pueblo de Tlachco o San Francisco Galileo, ahora llamado El Pueblito, se construye El Santuario, a costa de José de Urtiaga.

La primera talla de la Virgen, una inmaculada Concepción, fue esculpida por fray Sebastián Gallegos y colocada en las cercanías de la Pirámide del Pueblito, por el cura doctrinero de Querétaro, Fray Nicolás Zamora.

La imagen “original”, es retirada del poder de los indios, por parte de los franciscanos y se les entrega en su lugar una réplica, la llamada Tenanchita o Virgen de los Naturales.

Mientras la imagen original es llevada al santuario, construido exprofeso, para un culto más generalizado, es inaugurado el 5 de febrero de 1736.

El Papa Benedicto XlV, por Breve del 12 de febrero de 1750, concede un jubileo de cuarenta horas, a partir del 8 de diciembre de ese mismo año, con indulgencia plenaria, para todos los fieles que visiten el santuario y esta concesión es por 15 años.

En el año de 1766 se forma el Convento de Recolección, bajo el patrocinio de San Buenaventura, junto al santuario de La Virgen y probablemente se inicia la mayordomía de los indios tenanches o servidores.

El Papa Pío Vl por Breve del 10 de diciembre de 1775, concede indulgencia plenaria “perpetua” a quienes visiten el santuario el día de la fiesta litúrgica de la Virgen y en la Octava.

El 29 de febrero de 1829, el 5 de octubre de 1833 y el 3 de octubre de 1850, el Congreso del Estado decreta medidas encaminadas a dignificar y promover su veneración.

A 238 años de distancia del inicio del culto a la Virgen del Pueblito, el Papa Pío lX, concedió a la diócesis de Querétaro, fiesta litúrgica con misa del común de la Virgen y oficio divino.

El 12 de agosto de 1908, el papa Pío X, señala oficialmente como fiesta litúrgica de La Virgen del Pueblito, el sábado anterior al segundo domingo de pascua. Según el “Ordo misae”: “Sabbato ante domin. ll post Pascha B M V del Pueblito Patronae min. princip. dupl. ll clas”

Del 8 de junio de 1914 al uno de agosto de 1917, por tres años, la imagen de La Virgen del Pueblito, esculpida en 1632, estuvo oculta tras una pared en la Calle de Pasteur norte Número 28, casa de María del Rosario Solorio, debido a la persecución religiosa.

El 13 de noviembre de 1918, el Papa Benedicto XV, concedió “oficio y misa propia” de la Virgen, a la Provincia franciscana de San Pedro y San Pablo, se extiende esta concesión a la Diócesis, el 11 de junio de 1919.

El 12 de octubre de 1922, el Papa Pío Xl, concede, a petición del obispo de Querétaro, Francisco Banegas Galván, la coronación pontificia a La Virgen del Pueblito, acto no realizado en ese momento.

El 16 de mayo de 1923, La Sagrada Congregación de Ritos, aprobó la sexta lección del Oficio Divino.

El 7 de octubre de 1943, el Papa Pío Xll, concede coronación pontificia a la Virgen del Pueblito, a petición del obispo de Querétaro, Marciano Tinajero y Estrada, llevándose acabo este acto el 17 de octubre de 1946, en la explanada de los ahora campos deportivos, antigua huerta del exconvento de Propaganda Fide de la Santa Cruz.

La Sagrada Congregación de Ritos aprobó el 7 de junio del año de 1951, el añadir lo referente a la fiesta de coronación pontificia, de La Virgen del Pueblito.

En 1965, nuestro gran tallador, don Jesús Rodríguez y el ebanista Antonio Tovar, examinaron la imagen de la Virgen del Pueblito, y señalaron que mide 53 centímetros y medio, pesa un kilo 50 gramos y está hecha de caña de kiote.

Del 29 de marzo al 3 de abril de 1965, estos artistas queretanos, removieron de la talla las pinturas que le habían sobrepuesto encontrando que en la primera o más antigua, la túnica era de color rosa y azul verde el manto, también se restableció el sobredorado original.

En el mismo año de 1965, se le colocó una falda ampona de plata dorada, este armazón realizado por el orfebre Felipe Vázquez, que tiene el fin de proteger a la imagen.

Para conmemorar los 25 años de la coronación pontificia de la Virgen del Pueblito, (que se había realizado el 17 de octubre de 1946), el 17 de octubre de 1971, se celebró una ceremonia religiosa en el atrio del Santuario del Pueblito, presidida por el Obispo de Querétaro, Alfonso Toríz Cobián.

El poema del canónigo Salvador Septién, compuesto con motivo de la coronación pontificia de la Virgen del Pueblito, se transforma en una “Cantata”, con música del Pbro. Raimundo Ledesma y orquestación de Bonifacio Rojas. Esta cantata es estrenada el 16 de octubre de 1971, víspera de la ceremonia religiosa.

El 29 de octubre de 1977, La Virgen del Pueblito regresó a la Pirámide del Cerrito, por primera vez desde 1736, celebrándose una solemne “velación” al estilo mesoamericano, con motivo de la celebración de los 345 años del inicio de su culto, por parte de los indios de la región.

El 17 de octubre de 1982 se celebró el 350 aniversario del inicio del culto a la Virgen del Pueblito con una ceremonia en la Plaza de Toros de la ciudad de Querétaro, presidida por el Delegado Apostólico, Girolamo Prigione.

El 17 de octubre de 1996, en el estadio La Corregidora (con asistencia de 50 mil fieles) se celebró el 50 aniversario de la coronación pontificia de La Virgen del Pueblito, presidida por el obispo de Querétaro, Mario Gasperín Gasperín.

Hasta la fecha, la imagen de La Virgen del Pueblito es traída procesionalmente a la ciudad de Querétaro, en tres ocasiones principalmente, una para su fiesta litúrgica en la Pascua, otra para la petición por “el buen temporal” en junio y la tercera para el aniversario de su coronación en octubre.


Querétaro
Fuente: http://eloficiodehistoriar.com.mx/2010/10/15/efemerides-sobre-la-virgen-del-pueblito-en-queretaro/

viernes, 15 de octubre de 2010

EL CARAU

Nombre cientifico: Aramus guarauna
Nombre Vulgar: Caraú
Foto: Pablo M. Morales




Carau es el nombre onomatopéyico de un ave zancuda, de plumaje negro, de vuelo torpe, que habita en lagunas, esteros y bañados correntinos. Como su nombre lo indica su característica es su grito que lo emite casi toda la noche o ante la proximidad de algún extraño a la comunidad en que vive.

Cuenta la leyenda que Carau fue un muchacho apuesto y muy buen bailarín, aparte de guitarrero y cantor, que vivía en compañía de su madre, para quien eran todos sus cuidados y desvelos. Pero cierta vez que ella enfermó seriamente, Carau agotó sus esfuerzos para atenderla con medicación casera, y al no tener mejoría resolvió marchar al atardecer hacia el pueblo más próximo, distante varias leguas del rancho.

En el camino encontró un baile, donde se acercó por curiosidad, pero enseguida se confundió con los bailarines, atraído por una muchacha muy agraciada, que a su vez coqueteaba con él, teniendo en cuenta que sobresalía entre todos, por su postura y elegancia. Olvidando por completo la enfermedad de su madre, continuó bailando toda la noche hasta que de madrugada un amigo le trajo la noticia que su madre había muerto.

...¡NO IMPORTA MI BUEN AMIGO - respondió Carau - hay tiempo para llorar!

Sin embargo, atormentado por el remordimiento salió del baile para hacerse cargo de su madre muerta.

Cuenta la leyenda que durante mucho tiempo peregrinó por el pago sin hallar consuelo.

La ropa oscura que usaba, desgastada y desteñida por el tiempo y la intemperie se hizo trizas transformándose después en plumas, los brazos se volvieron alas y el cuerpo adquirió la forma de un ave.

Se largó a vivir y llorar por los esteros.

Cuenta la leyenda que la muchacha que lo retuvo en el baile, también se convirtió en ave, tomando la forma de la pollona, y lo acompaña al Carau en su constante peregrinar.

jueves, 14 de octubre de 2010

LAS BRUJAS DE ZAMORA HUAYCO




Tristeza gris sobre la quita ciudad a orillas del Zamora. Pesadez de siesta flotando en el ambiente. Arrimadas unas a otras las viejas casas de un solo piso, con sus patios llenos de maleza y geranios, parecen estar deshabitadas. De rato en rato una mujer sale de una habitación para volver a desaparecer en otra, sin turbar más que como una aparición la monotonía del paisaje.

Las calles empedradas que por todos lados conducen a los ríos que circundan la ciudad, ahora están desiertas. Los perros durmiendo sobre las aceras también participan de la languidez habitual de la tarde.

Enjaulada en la escuela de bullanguería de los niños y amarrados los hombres al trabajo, sólo la esposa cose remienda o hila en la intimidad del hogar cuando no es ella la que regresa del río con la policromía de su batea de ropa va poniendo una nota de color en las solitarias callejas.

El centro de la urbe tiene casas mejor presentadas y generalmente de dos pisos, con la infaltable tienda de víveres o un desgarbado almacén frente a cuyo mostrador pasa un hombre o una mujer durmiendo la mayor parte del tiempo y atendiendo de repente entre bostezo y bostezo a la escasa clientela que diariamente le visita.

Así, en una de esas casas situada en la calle principal pero hacia el sur de la ciudad, vivía una dama solterona a que pasaba igual que los demás de su oficio dormitando las tardes tras el mostrador de su almacén. Las comodidades de que gozaba y la vida sedentaria que llevaba, no pudieron por menos que volverla sumamente voluminosa y la grasa terminó borrando sus facciones otrora regulares y bonitas.

Hasta que cumplió los cuarenta años había alentado la esperanza de encontrar un compañero para su solitaria vida e hizo lo posible por mantenerse esbelta y conservar algo de su hermosura, pero una vez cruzado ese dintel, la desesperanza invadió todo su ser y hasta los principios religiosos que aprendió en los lejanos años de su niñez murieron ahogados por esa ola de despecho que la inundaba.

No pensó más entonces que vivir para satisfacer todos sus caprichos gastando la fortuna que había heredado de sus padres.

No tengo para quien vivir ni para quien guardar mi dinero decía desdeñosamente cuando alguien le comentaba algo acerca de la vida disipada que llevaba, y como las fortunas se hacen humo cuando de ellas no se cuida, llegó un día en que la riqueza de la señorita María Filomena se redujo a unas cuatro antiguallas en muebles, aparte del almacén que cada vez se lo miraba más vacío.

Mira Filuchita lo que es la vida: tus parientes ya no quieren prestarte un solo céntimo. Dicen que ya no tienes con que responder y que estás arruinada.

Así llegó diciendo la vieja escuálida, misteriosa y parlanchina que la cuidó desde niña y que a raíz de la muerte de sus padres, se había convertido en la única persona que cuidaba de ella y le hacía compañía.

¡Qué me importa! contestó la dama en forma displicente y agregó:
Prepárate para ir vendiendo los muebles que me quedan hasta que se acabe todo... ¡absolutamente todo! ¿Me entiendes?

Pero... Filuchita... y después de eso... ¿qué haremos?

Tú verás lo que haces con tu persona. Lo que es yo me largaré de aquí y no me volverán a ver nunca, aunque por allí me muera como un perro.

Y diciendo esto dio media vuelta y fue a refugiarse en su dormitorio sin alcanzar a ver la chispa de maligna alegría que brilló en los ojos de la vieja sirvienta.

¡Doña Sabina...! ¡Doña Sabina...! ¡Soy yo Valeria...! Abra un ratito gritaba la vieja sirvienta de la señorita Filomena a la puerta de la tienducha negra y miserable, a cuyo dintel asomó su cara otra vieja de aspecto más sucio y renegrido que la misma tienda.

¡Doña Valeria! ¿Qué vientos la traen por aquí? cuando yo creía que ya se había olvidado el camino...

¡Ay, doña Sabina! cuando las penas llegan, no llegan solas y una tras otra nos van cerrando el cerco sin dejarnos ni una sola tranquita por donde salir.

Ya ve... doña Valeria... ¿Qué le dije la otra vez...? Déjese de regodeos y hagamos esa "visita" a Zamora Huayco... Pero usté no quiso ni oír y ahora anda en apuros... Ya ve lo bien que está la Josefa, la Pancha y todas las que se han de remilgos y pucheros...

Pero si ahora usté quiere... mañana mismo podemos ponernos en camino porque ¡justo cae último viernes del mes!

¡Ay doña Sabina! en eso mismito he andado pensando todo este tiempo y lo único que me atajaba era la niña Filuchita... Pero ahora que la veo tan desesperada, estoy segura que no se va a negar...

¿La niña Filuchita ha dicho...?

¡Claro! Mi niña Filuchita que ahora si está dispuesta a vender su alma al diablo...! ¡y con ella si me voy con usté de mil amores!

No hay entonces de qué más hablar... Tiene esta noche y todo el día de mañana para que la convenza a su niña Filuchita y a las siete de la noche iré a la casa de ustedes para emprender el "vuelo" a Zamora Huayco.

Hasta mañana... entonces... doña Sabina...

Hasta mañana doña Valeria y... ¡cuidadito con volverme a fallar...!

A las seis de la tarde con el tañido del Angelus, la gente acostumbraba tomar su merienda, luego se rezaba el Rosario y a las siete de la noche representaba el momento propicio para iniciar el reposo que no significaba precisamente ir a la cama sino recogerse dentro de las tertulias familiares, pues las calles alumbradas sólo de trecho en trecho por la escasa luz de los faroles no ofrecían ninguna seguridad para el viandante.

A partir de aquella hora, en cambio la situación se presentaba propicia para las picardías, maldades y brujerías de quienes se escudaban a las sombras de la noche para practicar el mal. Y era precisamente a esa hora siete de la noche cuando el grupo de viejas que practicaban maleficios empezaba a salir de sus casuchas para dirigirse a la cueva de Zamora Huayco en donde se aseguraba que las brujas adoraban al mismo demonio.

Muy puntual a la cita la vieja haraposa de doña Sabina, saboreando la dicha de su nueva conquista, a las siete estuvo en la casa de la señorita Filomena. Luego de exhortar a ésta y a su vieja criada para que renegaran de las cosas santas, les hizo repetir la fórmula que las pondría en condiciones de llegar a la cita de Zamora Huayco e inmediatamente se sintieron transformadas en algo liviano y pequeño, que cuando la vieja Sabina dijo ¡vamos!, se elevaron fácilmente por el aire y partieron en silencioso vuelo.

Cuando volvieron a recobrar el dominio de sus facultades humanas, la señorita Filomena y doña Sabina se encontraron sentadas sobre unas grandes piedras que a manera de asientos se hallaban distribuidas en semicírculo dentro de una enorme y obscura cueva la que llegaba un rumor de un cercano río.

Decenas de voces provenientes de otras tantas personas sentadas sobre las piedras, de rato en rato dejaban oír un ininteligible susurro y en medio de la cueva alumbrada por la luz de una hoguera estaba un enorme chivo con una cabeza exactamente igual a la del demonio.

Un terrible escalofrío sacudió el cuerpo de la señorita Filomena y sintió el impulso de huir despavorida, pero la vieja Sabina le apretó fuertemente el brazo y los ojos de Valeria la fulminaron como dardos de fuego, de modo que comprendió que no podía echarse atrás y resolvió afrontar la situación, cuanto más que había estado resuelta a todo cuando aceptó la propuesta de las dos brujas.

Después de aquellos roncos susurros que duraron momentos que le parecieron interminables, las brujas comenzaron a levantarse de sus asientos e iban a postrarse a los pies del chivo con cabeza de demonio y luego de que le besaban las patas, recogían del suelo una bolsa de cuero llena de monedas que tintineaban al chocar unas con otras denunciando su contenido.

Terminado este ritual las brujas volvían a pronunciar el estribillo que las transformaba en murciélagos, pavos u otras aves voladoras y retornaban a sus viviendas en donde luego adquirían otra vez su forma natural.

¿Qué te pareció Filuchita, la reunión de anoche en Zamora Huayco...?

¡Ay, Valeria...! dijo la señorita Filomena con un cansancio en la voz cual si hubiera regresado de un largo viaje.

¿Qué te pasa, Filuchita, qué te pasa? inquirió curiosamente la vieja.

¡Nada, nada...! Solamente siento un cansancio como si tuviera el cuerpo molido. Pero sí debo decirte que no me gustó en absoluto esa porquería de anoche.

¡Ay mi Filuchita! ya vas a tener un mes entero para descansar y más que nada para disfrutar de esas preciosas monedas de oro que trajimos del "viajecito".

A ver, trae acá para verlas, pues yo creo que no son más que pura fantasía...

No hay tal. Aquí están para voz mismitico compruebes que son de oro purísimo...

Y diciendo esto, la vieja hizo restallar sobre la mesa aproximadamente una docena de brillantes monedas de oro.

¡Ah! si es así concluyó la señorita Filomena bien vale la pena seguir besando las patas del chivo.

Con el dinero que traía de aquellas reuniones de brujas en Zamora Huayco, volvieron los parientes los amigos y hasta los admiradores de la señorita Filomena y entre estos últimos se contaban los vecinos del cuartel de infantería que quedaba a pocos metros de su casa.

Una noche cuando dos de ellos hacían guardia y se paseaban por el patio del cuartel, aproximadamente a las siete de la noche vieron salir de la casa de la señorita Filomena a dos animales que parecían pavos y en callado vuelo pasaron sobre sus cabezas en dirección a Zamora Huayco fue tan inesperado lo que vieron que no se atrevieron ni siquiera a levantar el rifle, pero tuvieron cuidado de seguir escrutando el firmamento y no se sorprendieron demasiado cuando vieron retornar silenciosamente a los animales voladores que antes habían pasado por allí.

Momentos antes habían sonado las doce campanadas de la medianoche en el campanario de la iglesia de San Sebastián y los dos guardias en parte con miedo y en parte con curiosidad apuntaron su rifle en dirección de los dos animales que se acercaban volando bajo y cadenciosamente. Su error fue apuntar los dos al más grande, de modo que una sola de las pavas cayó pesadamente sobre el patio del cuartel, mientras que la otra siguió su camino hasta descender en dirección de la casa de la señorita Filomena.

Cuando los guardias vieron caer al animal, corrieron a mirarlo. Pero su sorpresa no tubo límites, cuando en vez del animal, se encontraron con el cuerpo ensangrentado de la señorita Filomena.

Uno de los tiros le había perforado la cabeza y otro el corazón. Entre los estertores de la muerte la agonizante pidió a los guardias que por favor la llevaran y la dejaran morir en su casa sin decir de ello un apalabra a nadie.

Los guardias accedieron a su petición y luego de dejar a la moribunda en manos de la vieja sirvienta que los había estado esperando en la puerta, regresaron a su cuartel y sacrificaron a un perro para justificar el ruido de los tiros y la presencia de la sangre que había quedado regada sobre el patio.

Fuente: Loja de Ayer; Relatos, Cuentos y Tradiciones de Teresa Mora de Valdivieso

miércoles, 13 de octubre de 2010

BIENVENIDO HERMANO MINERO!!





LOS HÉROES



FELICITACIONES POR SU VALENTÍA

NOS ALEGREMOS POR SU NUEVO NACER.

.-.-.-.

Jueves 14 de octubre de 2010
Carta Abierta: a los 33 mineros de la "San José"
Gabriel Carbajales

Queridos Compañeros Mineros de la ³San José² (1), PRESENTE:

continuar leyendo en nuestro blog amigo OTRO URUGUAY ES POSIBLE: http://pelusaradical.blogspot.com/2010/10/carta-abierta-los-33-mineros-de-la-san.html




UN BARCO FANTASMA


(Cozumel, Quintana Roo, México)


¿Y si le han platicado del barco fantasma?, me pregunta el Sr. Nicolás Tzaec, un taxista, radicado en Mérida, Yucatán.

Como respondo negativamente, me dice:

Ah, entonces escuche bien porque eso sí es cierto, a mí me tocó verlo, sí. Cuando yo estaba más joven viví en Cozumel y nos íbamos de pesca allá por Punta Molas porque en aquellos años estaba muy solo, no había caminos y sólo se llegaba en lancha; la captura era muy buena entonces ―sigue siendo, sigue siendo, pero no como antes―. Le digo que íbamos para allá y nos quedábamos dos o tres días porque estaba retirado, y luego regresábamos con bastante pescado. Nosotros ya sabíamos las historias que los pescadores viejos cuentan de misterios del mar, pero nunca nos había tocado ver una aparición ni nada. Entonces estábamos ya en el mar de madrugada ―hay que salir muy temprano a pescar― cuando de repente se llenó de niebla; no se miraba nada nadita. Yo me asusté, pa' que le voy a decir que no, y los compañeros también ―éramos tres en la lancha―, pero ninguno dijimos nada. Es que la niebla es canija y envuelve a uno, y hace que los barcos encallen o se hundan. Pero como no hay rocas en ese lado que andábamos, no había razón pa' preocuparnos por eso, pero comoquiera la niebla trae algo, un no sé qué; es como un presentimiento. Y, bueno, nos quedamos quietos esperando que la niebla se fuera ―casi siempre luego del amanecer se va, ¿verdad?―, y ahí estábamos, el mar tranquilo, cuando ya comenzó a amanecer y ya pudimos ver mejor.

“¡Miren, miren!”, gritó Paco, uno de los compañeros, y vimos un barco ahí como parado. No’mbre, era un barco viejo, de los barcos españoles que uno conoce por los libros, y estaba quieto, con las velas alzadas. No había viento, le digo, y el barco no se movía. Luego se vino otro banco de niebla, un ratito nomás, y cuando volvimos a tener mejor visión el barco ya no estaba. De ratito se aclaró y el barco no estaba en ninguna parte. El mar seguía quieto, quieto, entonces ese barco no pudo haberse ido así nomás.

Ya salió el sol y ésa fue una mañana bonita, con cielo muy azul, pero ya no le seguimos. Con el susto que traíamos mejor nos regresamos allá a Cozumel. No, pos a uno le da por platicar sus cosas, y ahí estuvimos contándoles a los compañeros de ese barco misterioso. Unos no nos querían creer, pero otros dijeron que ya lo habían visto también ―le digo que yo ya sabía esa historia por voz de los pescadores viejos―. Y uno de esos pescadores viejos hasta describió el barco porque él también ya lo había visto antes. Era exactamente como el que habíamos visto nosotros. Dijo que era el barco fantasma, que era la aparición de un barco español que se hundió por ahí hace añales, o que a la mejor era un barco que hundieron los piratas de aquel tiempo.

Nota:

Cozumel, Quintana Roo


Creado en 1974, el municipio de Cozumel está conformado por la isla del mismo nombre, además de dos pequeños enclaves: Calica y Xel-Há. El nombre de Cozumel es una palabra compuesta por Kosom y Lumil que en maya yucateco significa «tierra de golondrinas».

La isla tiene una extensión aproximada de 48 km de norte a sur y 16 km de este a oeste. En ella se encuentra el punto más oriental del país, denominado Punta Molas.


Se cree que los primeros pobladores se establecieron en la isla de Cozumel alrededor del siglo II a.C., y pertenecían a grupos seminómadas caribes.

Hacia el siglo III d.C. llegaron grupos de mayas.

El primer español en pisar estas tierras fue Juan de Grijalva, quien el 3 de mayo de 1518 bautizó la isla con el nombre de Santa Cruz de la Puerta Latina. Días más tarde se ofició allí la primera misa católica en lo que ahora se conoce como territorio mexicano.


Fuente
http://adameleyendas.wordpress.com/2010/10/17/mitos-y-leyendas-de-quintana-roo-un-barco-fantasma/

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/05/el-caleuche.html

martes, 12 de octubre de 2010

CHULLPAS DE SILLUSTANI


Chullpas de Sillustani, Puno


Sillustani se encuentra una península de la laguna Umayo, a 34 km de Puno.

En Sillustani encontramos un cementerio donde se pueden ver una serie de impresionantes tumbas pertenecientes a la cultura Kolla (1200 - 1450) que se desarrolló en la parte norte de la laguna, en la localidad conocida como Hatuncolla.

La forma particular de las tumbas llamados chulpas, troncos de cono invertidos, a modo de torres de planta circular o cuadrada y que ya se encontraban en ruinas en tiempo incaico, construcciones que, en menor número se encuentran también en otros lugares del altiplano: Acora, Ilave...

Las chulpas de Sillustani alcanzan hasta los 12 m de altura.

Construidas de bloques de piedra perfectamente labrada tienen en su interior una cámara a la que se accede por una puerta a ras del suelo y que se cubre con una falsa bóveda. En esa cámara se amontonaban hasta diez o doce fardos funerarios, probablemente pertenecientes a jefes.

Características:

- Una entrada, siempre dirigida hacia el Este, que servía para la comunicación del espíritu del difunto con el dios sol.

- La entrada es siempre demasiado pequeña para que a través de ella se haya podido introducir el fardo funerario. Se considera que el fardo era introducido en la bóveda, antes de ser cerrada.

- La cámara mortuaria abovedada formada con piedras de pequeñas dimensiones. Estas piedras no son labradas.

- Revestimiento exterior con bloques de piedras labradas de grandes dimensiones, perfectamente encajadas unas en otras sellando el exterior sin necesidad de argamasa. Internamente, como se puede observar en las fotos, los bloques de piedra son apuntalados y apoyados por medio de piedras más pequeñas.

- Lateralmente, los bloques de piedra del recubrimiento exterior presentan hendiduras y protuberancias para permitir una cierta flexibilidad de la estructura, como un todo, frente a los sismos.

- La parte superior de las Chulpas, de la época incaica, presentan una hilera sobresaliente, formando la cornisa que adorna la chulpa.

- Algunas piedras presentan bajorrelieves representando principalmente lagartos y culebras. Otras piedras exteriores presentan, a semejanza de las que también se observan en Ollantaytambo, protuberancias, quizás utilizadas para ayudar el manipuleo de las mismas.

Fuentes:

http://www.artehistoria.jcyl.es/civilizaciones/monumentos/1240.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Sillustani


Nota

(Sillustani = Sillus (Uña) + Llustani (Resbaladero) = Resbaladero de uñas, quizás haciendo referencia a que la unión de los bloques externos no permite ni el pasaje de una uña)

Chullpa: Momia, sarcófago.

Puno fue sede de la cultura Tiahuanaco (800 a 1200 d.C.), máxima expresión del pueblo Aymara, que se desarrolló entre lo que es hoy Perú y Bolivia, hasta la llegada de los Incas en el s. XV.

Considerada capital del folklore de Perú por sus tradiciones de danzas (más de 300), la Festividad de la Candelaria que se celebra en febrero es la mayor festividad de Perú, está declarada Patrimonio Cultural de la Nación y moviliza más de 40.000 danzarines durante dos semanas.

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/11/chullpas-de-sillustani-en-puno-peru.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/10/el-camino-real.html

lunes, 11 de octubre de 2010

KAMSHOUT Y EL OTOÑO



Hubo un tiempo en que las hojas del bosque eran siempre verdes.

En ese entonces el joven sélknam Kamshout partió en un largo viaje para cumplir con los ritos de iniciación de los klóketens.

El joven iniciado tardó tanto en volver que el resto del grupo lo dio por muerto.

Cuando nadie lo esperaba, Kamshout volvió completamente alterado y empezó a relatar su sorprendente incursión en un país de maravillas, más allá en el lejano norte.

En ese país los bosques eran interminables y los árboles perdían sus hojas en otoño hasta parecer completamente muertos. Sin embargo, con los primeros calores de la primavera las hojas verdes volvían a salir y los árboles volvían a revivir.

Nadie creyó la historia y la gente se rió de Kamshout quien, completamente enojado, se marchó al bosque y volvió a desaparecer.

Luego de una corta incursión por el bosque, Kamshout reapareció convertido en un gran loro, con plumas verdes en su espalda y rojas en su pecho. Era otoño y Kamshout -a partir de entonces llamado Kerrhprrh por el ruido que emitía- volando de árbol en árbol fue tiñendo todas las hojas con sus plumas rojas.



Así coloreadas, las hojas empezaron a caer y todo el mundo temió la muerte de los árboles.

Esta vez la risa fue de Kamshout.

En la primavera las hojas volvieron a lucir su verdor, demostrando la veracidad de la aventura vivida por Kamshout.

Desde entonces los loros se reúnen en las ramas de los árboles para reírse de los seres humanos y así vengar a Kamshout, su antepasado mítico.



(Leyenda Selk’nam - Tierra del Fuego, Argentina-Chile)

Fuente: Cuentos y Leyendas Americanas.
Gentileza Ser Indígena

domingo, 10 de octubre de 2010

PIFILKA MAPUCHE

Instrumento folclórico mapuche


Pito araucano y mapuche con sonido.

Es de madera, de forma cilíndrica, achatada en su extremo superior donde va la embocadura.

Lleva un agujero longitudinal, pero sin traspasar el fondo.

Silbato rústico de un solo orificio, sin un tono determinado y con sonido muy agudo. En la cultura mapuche representa a un ave llamada "ñandú" llamando a sus hijos.

Son los pitos que usualmente ocupan los Kuriche, durante la rogativa mapuche.

También se lo define como:

Es un aerófono de la familia de las flautas, sin aeroducto, semejante a un silbato.

Este instrumento se difundió en la Patagonia, principalmente en las provincias argentinas de Río Negro y Neuquén.

Se construye tallando una madera cilíndrica de unos treinta o cuarenta centímetros de largo, carece de orificio para obturar. El tubo se perfora a lo largo, aproximadamente en la mitad de su amplitud.


La Pifilca emite un sólo sonido, su única nota se mezcla en el curso del canto o del conjunto instrumental sin relación rítmica


Nota:

Kuriche: gente negra


http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/08/el-and.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/10/el-nandu.html
Fuente: Ser Indígena
http://artesaniamapuchedelanas.globered.com/categoria.asp?idcat=28
http://triotrutruca.blogspot.com

sábado, 9 de octubre de 2010

GUNGNIR LA LANZA DE ODIN


Gungnir o Gungner era la lanza de Odín.

La palabra significa la producción de un violento temblor o sacudida, y, en efecto, sacudía con viveza a cualquiera que era golpeado por ella. Ésta fue fabricada por los hijos de Ivald (los enanos), y fue dada a Odín por Loki en compensación por el robo del pelo de Sif

Odín se lanza al campo de batalla con un casco de oro, una armadura resplandeciente y su lanza Gungnir. Esta lanza no podía jamás fallar o perder señal, y el juramento se prestaba sobre la punta de Gungnir.

La lanza simboliza la fuerza y el poder de Odín. Cuando éste tiraba su lanza sobre alguien, señalaba que este le pertenecía. Incluso el mismo Odín se hirió con ella y de esta forma se consagró él al cielo.

Cuando Odín pone la lanza en manos de un guerrero, es que vela por él y dirige sus acciones de valor.

Es representada por la runa Gar.


http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/08/odin.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/07/heimdall-loki-y-freya.html

viernes, 8 de octubre de 2010

CECH




Detrás de los montes Tatras, en las planicies del río Vístula se extendía desde tiempos inmemoriales la tierra Croata, primigénita parte de la gran patria Eslava.

En aquella tierra croata habitaban numerosas etnias emparentadas en el idioma, moral y costumbres.

Y sucedió que se desataron entre ellos polémicas y luchas sangrientas por la posesión de tierras y aldeas. Se levantaron clanes contra clanes, parientes lucharon contra parientes y se exterminaban mutuamente.

En ese tiempo, dos hermanos de un poderoso clan, ambos caudillos, Cech y Lech, juntos acordaron que abandonarían su tierra natal, desgraciada por las guerras. Se dijeron: "Busquémonos nuevos asentamientos, dónde nuestro clan viva en tranquilidad y se dedique a su trabajo".

Pues ya estaban por sus ancestros habituados a laborar la tierra, cultivar varios tipos de cereales y criar caballos y ganado vacuno y ovino.

Como acordaron, también ejecutaron. Juntaron a toda su etnia, elevaron ofrendas a los dioses, retiraron los cuadros de los ancestros y habiéndose despedido de la tierra paterna, se encaminaron hacia el poniente, hacia tierras desconocidas. E inició su camino clan tras clan, todos compuestos de numeras familias, todos amigos y parientes.

Primero iban exploradores y hombres armados, en el centro el caudillo Cech, de barba blanca pero apuesto y fuerte, su hermano Lech y en su derredor los gobernadores, los alcaldes de los diferentes clanes, todos a caballo. Detrás iban los ancianos, las mujeres y los niños sobre rústicos carros y a caballo, hatos de ganado y finalmente más hombres armados. Se dirigieron primero por regiones de etnias hermanas hasta que cruzaron las fronteras de la tierra Croata, cruzaron el río Oder y se adentraron en regiones montañosas y desconocidas.

Allí encontraron aldeas cuyos habitantes aún hablaban su misma lengua, como también junto a las orillas del río Labe.

Pero, ya antes de cruzar este río, la región se volvió más desértica y encontraron escasas aldeas. Estaban muy separadas entre sí, y sus habitantes, que hablaban lenguas extranjeras, se vestían con pieles, en poco número pero osados y corajudos, se les interponían con armas en las manos en su camino. Cech y Lech los vencieron, destruyeron sus primitivas viviendas en chozas y pozos y avanzaron más y más, de bosque en bosque.

Malo era el camino por los profundos bosques, malo el caminar por pantanos llenos de juncales, ortigas, trozos de tierra cubierta por musgo y diversos matorrales. Al anochecer encendían fogatas que mantenían hasta el amanecer para que la luz proyectándose hacia la oscuridad de la floresta ahuyente a las feroces y astutas fieras.

Así llegaron hasta un tercer río que recorría la selva; el Vltava. Y cuando también a éste cruzaron, todos empezaron a extrañar la antigua tierra y a quejarse que no hay fin del dificultoso camino y sin lugar para un descanso permanente.

Entonces, el caudillo Cech señaló un monte elevado que con colores azulados se erguía frente a ellos por sobre una región amplia y plana y dijo: "Lleguemos a los pies de ese monte, allí daremos descanso a los niños y al ganado".

Llegaron y acamparon al pie de ese monte que se llama Ríp.

Los caudillos y los ancianos de los clanes recorrieron las tierras circundantes señalando que son aptas para el cultivo. Por la mañana, con las primeras luces del alba Cech se levantó y ascendió solo hasta la cumbre atravesando el silencioso bosque lleno aún de la nocturna oscuridad.

Cuando llegó ya había amanecido y una amplia región se extendía frente a él hasta dónde alcanzaba la vista, hasta lejanas montañas azules, llana y libre, bosques y prados. Entre la exuberante vegetación los ríos brillaban como plata derretida.

Y alegróse el primer padre Cech sobre la bendecida tierra y reflexionó sobre ella, sobre los designios de los dioses, sobre cómo será allí la vida de su pueblo y de las generaciones futuras.

Cuando descendió, informó de lo que vio. Al día siguiente, muchos recorrieron los alrededores del monte para reconocer toda la región. Lo que encontraron les gustó, los ríos llenos de peces, fértil la tierra; y comunicaron que es adecuada para morar.

Al tercer día, cuando comenzaba a ascender el sol sobre los bosques llamó Cech a su hermano y a los ancianos y ordenó que todos se acercaran. Ascendió con ellos a un lugar elevado desde el cual podían mirar a la región y les habló así:

"Ya no tendrán que extrañar pues hemos hallado una tierra dónde nos quedaremos y edificaremos nuestras viviendas. Observen, esta es la tierra que buscábamos. Muchas veces les hablé de ella prometiendo que allí los conduciría. Esta es la tierra prometida, llena de animales y pájaros, rebosante de miel. De todo tendréis abundancia y será buena defensa contra vuestros enemigos. Miren, la tierra que deseaban. Sólo que no tiene nombre; consideren con que nombre debe ser nombrada."

"¡Tuyo!. ¡Que se llame con tu nombre!" expresó como por inspiración divina un anciano de larga y blanca barba, el más anciano de los alcaldes. Y ya todos, alcaldes y pueblo clamaron en una sola voz:

"¡Tuyo, con tu nombre!".

"¡Que se llame con tu nombre!"

El caudillo Cech, complacido con la voluntad de su gente, se arrodilló y besó la tierra, nueva patria de su etnia. Habiéndola besado, se levantó y alzando las manos hacia la amplia región habló con voz conmovida, bendiciendo:

"¡Bienvenida tierra santa, a nosotros prometida!

¡Cobíjanos sanos, cobíjanos sin accidentes y multiplícanos de generación en generación hasta el fin de los siglos!"

Con alegría pusieron sobre la tierra las imágenes de los ancestros que transportaron vestidos de ropajes blancos desde la patria original y encendieron un gran fuego. Y ofrendaron un sacrificio de fuego en agradecimiento y bendición y se alegraron todos.

.-.0.-.

Nota del traductor Pedro Brumovský: Traducción del libro homónimo del autor Alois Jirásek, autor novelístico del siglo 19 creador de, "Hermandad; Psohlavci; F.L.Vek; Filozofská historie; U nás; Husitský král"; y otras obra relevantes. Cada temática está desarrollada más ampliamente por el autor en su libro Antiguas leyendas Checas.

Nota: "Ríp" significa "monte"

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/09/el-recorrido-historico-de-los-checos.html

Fuente:http://www.mzv.cz/buenosaires/es/informaciones_sobre_la_republica_checa/cultura/literatura_checa_en_espa_ol/antiguas_leyendas_checas/cech/index.html
Imágen: http://antiguaymedieval.blogspot.com/2008_12_01_archive.html

jueves, 7 de octubre de 2010

HISTORIA DE LA VIRGEN DEL ROSARIO





La Batalla de Lepanto
Esta pintura está en S. Pedro Mártir,
Murano.




En 1571 la cristiandad era amenazada por los turcos de un Imperio Otomano al acecho llevado a su máxima expansión y apogeo por el emperador Soliman II, el Magnífico, y desde hacía 5 años gobernado por su sucesor, Selim II. Europa y con ella toda la cristiandad estaba en grave peligro de extinción. Los turcos habían tomado Tierra Santa y Medio Oriente, Constantinopla, Grecia, Albania, África del Norte y la Península Ibérica. En esas extensas regiones el cristianismo era perseguido; muchas diócesis desaparecieron completamente y muchos mártires derramaron su sangre.

Después de 700 años de lucha por la reconquista, España y Portugal pudieron librarse finalmente del dominio musulmán con la conquista de Granada, cuando los reyes católicos Fernando e Isabel expulsaron a los moros de la península en el 1492; fecha de inestimable importancia política si se tiene en cuenta que para ese año se descubriría América y comenzaría su “evangelización” (imposición generalmente brutal del “cristianismo”, quien proporcionó justificación ideológica del genocidio a los habitantes originarios, del avasallamiento de sus culturas, del saqueo de sus riquezas y de todo el accionar contrario al Evangelio de los imperios colonizadores).

Pero la amenaza turca alargaba su sombra una vez más sobre toda Europa. El imperio turco necesitaba hacerse del viejo continente para ganar el Atlántico y con él sus costas y todas sus rutas comerciales, anexándolas a las del Mediterráneo que ya dominaba; tomar sus riquezas materiales y a sus habitantes como esclavos, cerrando el círculo con una dominación ideológica que necesariamente tendría que incluir desterrar la fe cristiana.

La situación para los cristianos era entonces casi desesperada. Los musulmanes controlaban el Mar Mediterráneo y preparaban la invasión a la Europa cristiana. Italia se encontraba desolada por una hambruna, el arsenal de Venecia estaba devastado por un incendio. Aprovechando esa situación, los turcos invadieron a Chipre con un formidable ejército, torturando y esclavizando a sus defensores locales. Los reyes católicos de Europa estaban divididos y parecían no darse cuenta del peligro inminente.

El Papa Pío V (Miguel Ghislieri; 1566-1572), clérigo perteneciente a la orden dominica (según la cual la Virgen María en persona enseñó a Sto. Domingo a rezar el rosario en el año 1208 y le dijo que propagara esta devoción y la utilizara como “arma poderosa en contra de los enemigos de la fe”), otrora Gran Inquisidor, fuerte impulsor de la educación entre el clero y al extremo puritano, trató de unificar a los cristianos. Pidió ayuda pero se le hizo poco caso.

El 17 de septiembre de 1569 pidió al mundo cristiano que se rezase el Santo Rosario para encontrar una solución al problema europeo. La situación empeoraba día a día y el peligro de una invasión crecía.

Por fin se ratificó una alianza en mayo del 1571 y la responsabilidad de defender el cristianismo y a Europa cayó principalmente en Felipe II, rey de España, los soldados de los Estados Papales, los de Venecia y los de Génova. Para evitar rencillas, se declaró al Papa como jefe de la liga, Marco Antonio Colonna como general de los galeones y Don Juan de Austria, héroe del ejército español, generalísimo de la alianza. El ejército contaba con 20.000 soldados, además de marineros. La flota tenía 101 galeones y otros barcos más pequeños. El Papa envió su bendición apostólica y predijo la victoria. Haciendo uso de su puritanismo ordenó además que sacaran a cualquier soldado cuyo comportamiento pudiese ser inmoral y ofender al Señor (cosa de dudosa concreción si pensamos en que soldados no sobraban y en cierta “relajación” en las costumbres de la baja milicia...).

Pío V, convencido de la necesidad y justicia de su empresa y del poder de la devoción al Santo Rosario, pidió a toda la Cristiandad que lo rezara particularmente y que hiciera ayuno, suplicándole a la Santísima Virgen su auxilio ante aquel peligro.

Poco antes del amanecer del 7 de Octubre de 1571 la Liga Cristiana encontró a la flota turca anclada en el Golfo de Corinto, cerca de la ciudad griega de Lepanto. La flota cristiana se jugaba el todo por el todo.



Cuenta la historia que antes del ataque, las tropas cristianas rezaron el Santo Rosario con devoción. Al ver los turcos a los cristianos, fortalecieron sus tropas y salieron en orden de batalla. Los turcos poseían la flota más poderosa del mundo; contaban con 300 galeras y además tenían miles de cristianos esclavos de remeros. Los cristianos estaban en gran desventaja siendo su flota mucho más pequeña.

En la bandera de la nave capitana de la escuadra cristiana ondeaban la Santa Cruz y el Santo Rosario.

La línea de combate era de 2 kilómetros y medio. A la armada cristiana se le dificultaban los movimientos por las rocas y escollos que destacan de la costa y un viento fuerte que le era contrario. La más numerosa escuadra turca tenía facilidad de movimiento en el ancho golfo y el viento la favorecía grandemente.

Mientras tanto, la tradición cuenta que miles de cristianos en todo el mundo ayunaban y dirigían su plegaria a la Virgen María con el rosario en mano, para que ayudara a los cristianos en aquella batalla decisiva.

Don Juan mantuvo el centro y tuvo por segundos a Colonna y al general Veneciano, Venieri. Andrés Doria dirigía el ala derecha y Austin Barbarigo la izquierda. Pedro Justiniani, quien comandaba los galeones de Malta, y Pablo Jourdain estaban en cada extremo de la línea. El Marques de Santa Cruz estaba en reserva con 60 barcos listo para relevar a cualquier parte en peligro. Juan de Córdova con 8 barcos avanzaba para espiar y proveer información y 6 barcos Venecianos formaban la avanzada de la flota.

La flota turca, con 330 barcos de todo tipo, tenía casi en el mismo orden de batalla, pero según su costumbre, en forma decreciente. No utilizaban un escuadrón de reserva por lo que su línea era mucho más ancha, teniendo gran ventaja al comenzar la batalla.

Hali estaba en el centro, frente a Don Juan de Austria; Petauch era su segundo; Louchali y Siroch capitaneaban las dos alas contra Doria y Barbarigo.

Don Juan dio la señal de batalla enarbolando la bandera enviada por el Papa con la imagen de Cristo crucificado y de la Virgen y se santiguó. Los generales cristianos animaron a sus soldados y dieron la señal para rezar. Los soldados cayeron de rodillas ante el crucifijo y continuaron en esa postura de oración ferviente hasta que las flotas se aproximaron. Los turcos se lanzaron sobre los cristianos con gran rapidez, pues el viento les era favorable, especialmente siendo superiores en número y en el ancho de su línea.

Pero el viento que era muy fuerte se calmó justo al comenzar la batalla.


Pronto el viento comenzó en la otra dirección, ahora favorable a los cristianos. El humo y el fuego de la artillería iban sobre el enemigo, casi cegándolos y al fin agotándolos.

La batalla fue terrible y sangrienta. Después de tres horas de lucha, el ala izquierda cristiana, bajo Barbarigo, logró hundir el galeón de Siroch. Su pérdida desanimó a su escuadrón y presionado por los venecianos se retiró hacia la costa. Don Juan, viendo esta ventaja de su ala derecha, redobló el fuego, matando así a Hali, el general turco, abordó su galeón, bajó su bandera y gritó: ¡Victoria! Desde ese momento los cristianos procedieron a devastar el centro.



Louchali, el turco, con gran ventaja numérica y un frente mas ancho, mantenía a Doria y el ala derecha a distancia hasta que el Marqués de Santa Cruz vino en su ayuda. El turco entonces escapó con 30 galeones, el resto fueron hundidos o capturados.

La batalla duró desde alrededor de las 6 de la mañana hasta la noche, cuando la oscuridad y las aguas picadas obligaron a los cristianos a buscar refugio.

Cuentan que el Papa Pío V, desde el Vaticano, no cesó de pedirle a Dios, con manos elevadas como Moisés. Durante la batalla se hizo procesión del Rosario en la Iglesia de Minerva en la que se pedía por la victoria. El Papa estaba conversando con algunos cardenales pero, de repente los dejó, se quedó algún tiempo con sus ojos fijos en el cielo, y cerrando el marco de la ventana dijo: "No es hora de hablar más sino de dar gracias a Dios por la victoria que ha concedido a las armas cristianas".

La historia cuenta que las autoridades después compararon el preciso momento de las palabras del Papa Pío V con los registros de la batalla y encontraron que concordaban de forma precisa.

En la batalla de Lepanto murieron unos 30.000 turcos junto con su general, Hali. 5.000 fueron tomados prisioneros, entre ellos oficiales de alto rango. 15.000 esclavos fueron encontrados encadenados en las galeras y fueron liberados. Perdieron más de 200 barcos y galeones. Los cristianos recuperaron además un gran botín de tesoros que los turcos habían pirateado.

Los turcos, y en especial su emperador, fueron presa de la mayor consternación ante la derrota. La opresión turca hacia naciones cristianas tuvo su límite y empezó a retroceder, impidiéndose que el cristianismo desapareciera. Fue la última batalla entre galeones de remos.

Los cristianos lograron una victoria con ribetes “milagrosos” que cambió el curso de la historia. Con este triunfo se reforzó intensamente la devoción al Santo Rosario.

En conmemoración a esto, el Papa Pío V instituyó la fiesta de la Virgen de las Victorias, después conocida como la Fiesta del Rosario, para el primer domingo de Octubre. A la letanía de Nuestra Señora añadió "Auxilio de los cristianos" y definió la forma tradicional del rosario.

En 1573, el Papa Gregorio XIII le cambió el nombre a la fiesta, por el de Nuestra Señora del Rosario. El Papa Clemente XI extendió la fiesta del Santo Rosario a toda la Iglesia de Occidente. El Papa Benedicto XIII la introdujo en el Breviario Romano y Pío X la fijó en el 7 de Octubre.

Pero Lepanto no es el primer antecedente de “milagros militares” atribuidos al Santo Rosario. Simón de Montfort, dirigente del ejército cristiano del sur de Francia por el siglo XIII y a la vez amigo de Santo Domingo de Guzmán (fundador de la orden que a la postre llevaría su nombre), hizo que éste enseñara a las tropas a rezar el rosario.

La historia cuenta que lo rezaron con gran devoción antes de su batalla más importante, en Muret, obteniendo la victoria. De Montfort consideró que su triunfo había sido un verdadero milagro y el resultado del rezo del Rosario. Como signo de gratitud, De Montfort construyó la primera capilla a Nuestra Señora del Rosario.

También después de Lepanto los turcos seguían siendo poderosos en tierra y, en el siglo siguiente, invadieron a Europa desde el Este.

Después de tomar enormes territorios, sitiaron a Viena, capital de Austria. Una vez más, las tropas enemigas eran muy superiores. Si conquistaban esta ciudad toda Europa se hacia muy vulnerable.

Vuelve a contar la historia que el emperador de Austria puso su esperanza en Nuestra Señora del Rosario. Hubo gran lucha y derramamiento de sangre y la ciudad parecía perdida. El alivio llegó el día de la fiesta del Santo Nombre de María, 12 de septiembre de 1683, cuando el rey de Polonia, conduciendo un ejército de rescate, derrotó a los turcos.

Al siglo siguiente, los turcos padecieron otra gran derrota en manos del Príncipe Eugenio de Saboya, comandante de los ejércitos cristianos, en la batalla de Temesvar (en la Rumania moderna), el 5 de agosto de 1716. En aquel entonces era la fiesta de Nuestra Señora de las Nieves. El Papa Clemente XI atribuyó esta victoria a la devoción manifestada a Nuestra Señora del Rosario. En acción de gracias, mandó que la fiesta del Santo Rosario fuera celebrada por la Iglesia universal.

Bajo la protección Nuestra Señora de la Merced -Generala del Ejército Libertador-, el General Manuel Belgrano decía: “Ella siempre es declarada por el éxito feliz de las causas justas, como la liberación social y política de nuestro pueblo" (en contra de los ejércitos colonialistas europeos y sin más patria que la justicia evangélica).

Se puede pensar que, al igual que como María apoyó la misión liberadora de Jesús hasta el desgarro en una ocupada Palestina por el Imperio Romano y arrendada por la casta sacerdotal judía contraria a la tradición liberadora de los profetas y de la aristocracia laica judía -opresora también del Pueblo de Dios-, ella también es dada a apoyar a todos aquellos hijos que trabajan en el mismo sentido evangélico de justicia integral.

Justamente éste debiera ser el sentido de la fe cristiana con respecto a las devociones. De la “lectura religiosa” de Lepanto se traduce claramente cuál es la forma de intervención divina en la historia cuando la causa es justa.

Tanto en la Batalla de Lepanto, como en la anterior de Muret; en el sitio de Viena o en Temesvar, la invocación de ayuda, de bendiciones y de éxitos a María (como a cualquier santo o al Dios uno y trino), es a partir -primeramente- de una acción comunitaria, de una comunión social del conjunto de voluntades seguida de la acción, del sacrificio y de la lucha de aquellos cristianos quienes están invocando. Antes que nada se ayudaron a sí mismos, pusieron el cuerpo a sus creencias y todo lo que estaba a su alcance para lograr su objetivo. Y recién después sí, se encomendaron pidiendo con fe, con razón, con justificación, con motivo, con argumentos y con todo el derecho a profesar con coherencia su fe, de que Dios los bendiga concediéndole una ayuda, que pudo ser más o menos “milagrosa” y que no dependía humanamente de ellos poder lograr.

“Ayúdate que te ayudaré”, se podría resumir esta teología cristiana con respecto a los acontecimientos en que se cree adivinar una intervención divina a favor de lo justo.

Pero ninguna relación tiene con esto lo milagrero, lo mágico, lo fácil; el cruzarse de brazos mirando una imagen de yeso o una estampita por más “benditas” que estén, prendiendo velitas de colores o bañarse con agua bendita mientras se rezan mil rosarios alienándose la persona sin hacer lo que de ella dependa para solucionar su problema individual, si fuese el caso, o en comunión con sus semejantes, si el motivo involucrase a su comunidad.

El proyecto de Jesús de la construcción cotidiana del Reino de Dios -Reino de verdad y justicia- es una tarea comunitaria, de esfuerzo y de sacrificio social. Y cuando la construcción de ese Reino requirió de una guerra justa para alcanzarlo, hizo falta la decisión y hasta el martirio de sus mejores hijos como instrumentos para llevarlo adelante, necesaria e imprescindiblemente junto a cualquier plegaria piadosa.

Sólo así las oraciones y rezos elevados al Cielo tienen sentido cristiano.

Quien no entienda esto ha convertido su religiosidad en un simple ritualismo estéril, más cerca de la idolatría que del verdadero Dios, y lejos del Evangelio predicado por Jesús.

La batalla de Lepanto deja como primera y esencial enseñanza el punto justo entre la oración y la acción comunitaria.

Por Gabriel Andrade
http://teologiadesdeelcamino.blogspot.com/2009/10/historia-de-la-virgen-del-rosario-por.html

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/09/nuestra-senora-de-la-merced.html

miércoles, 6 de octubre de 2010

EL ÑANDÚ





Esta leyenda mocoví de Formosa y el Chaco argentino narra la persecución del joven indio Nemec para matar a un ñandú y lograr sus fabulosas plumas, que renovarán el tocado del jefe, como símbolo de su poder. Pero Nemec no desea alcanzarlo. Admira a su presa y solamente un milagro evitará la cacería y, a la vez, dará fama imperecedera al joven cazador. Este relato está incluido en el libro Leyendas argentinas, de Editorial Norma.

¡Ahí va el joven indio Nemec! ¡Ahí va el ñandú!
Nemec va escondido, el ñandú va a carrera abierta.
Nemec lo persigue, siempre a distancia, una distancia que no puede acortar.


Hace tanto que Nemec persigue al ñandú que ya no desea alcanzarlo.
El cazador admira a su presa.
Admira su rapidez, la gracia para correr, sus fabulosas plumas.
Sus lamentablemente fabulosas plumas… Porque por ellas lo persigue Nemec.
El jefe de la tribu las necesita para renovar su tocado.
Cuanto más bellas plumas de ñandú tenga en el tocado, más demostrará el jefe su poder.
Y con esa misión ha enviado el jefe a Nemec. Conseguir plumas de ñandú para un tocado nuevo
Ahora están la presa y el cazador viviendo el drama. Uno delante del otro, corriendo bajo la noche con más estrellas que haya conocido el mundo en toda su historia. O por lo menos eso piensa Nemec.

Pero él no puede distraerse contemplando cada estrella, como hace cuando está en la tribu.
En las noches de la tribu, él bautiza las estrellas con nombres inventados.
En el cielo de la tribu, él puede unir una estrella con otra y descubrir qué animal se dibuja con ellas como vértices.

En la hora de sueño de la tribu, él puede bostezar bajo las estrellas y abrir grande la boca como para tragarse alguna, haciendo reír a su hermano más chico.

Pero ahora la tribu está lejos, los que están cercanos son sus recuerdos.

Lejanas y cercanas estrellas. Lejana y cercana tribu. Lejano y cercano ñandú que corre delante de Nemec, bajo el cielo de estrellas.

Nemec piensa que nunca va a alcanzar a ese ñandú, por lo tanto nunca va a regresar a su tribu.
Él tiene la fama de cazador y su orgullo. No puede regresar con las manos vacías.
Esa noche estrellada va a durar para siempre —piensa Nemec—. Con el ñandú y él corriendo como parte del paisaje.

Nemec siente un gran agotamiento, corre más lento y se asombra de que la distancia entre él y su presa no se haga más ancha.

En verdad, la distancia entre ambos se está acortando.

Nemec comprende que llegó el final. El ñandú también está cansado.

El joven indio prepara su arma sin convencerse de que, en unos instantes, esa carrera que duró un tiempo sin tiempo, concluya cruelmente.

Pero el ñandú hace su último gesto de maravilla. Levanta vuelo.



El milagro persiste. Aunque no es su naturaleza surcar las alturas, el ñandú asciende, con facilidad, hacia lo más alto, se remonta hasta el firmamento, y se mezcla con las estrellas.

Nemec sigue corriendo y alza sus brazos como para elevarse también.

Nada sucede.

Excepto que en el cielo hay una constelación nueva.

Nemec no sabe que cuando regrese a su tribu, su fama resplandecerá. Ni siquiera lo imagina mientras marcha derrotado pero a la vez con alivio

En la tribu dirán que el único modo en que una presa pueda escaparse de semejante cazador es desaparecer en el cielo, porque en la tierra, Nemec no da tregua a nadie.

Y gracias a él, contarán sus nietos y los nietos de sus nietos, ahora existe la Cruz del Sur.

La Cruz del Sur es ese ñandú inalcanzable que perseguimos todos lo que vivimos bajo su luz.

Una luz tan lejana como las estrellas y tan cercana como el cielo de nuestra casa.


Recopilación: Graciela Repún
Imagen: Rodrigo Folgueira

martes, 5 de octubre de 2010

T'UNUPA

Representación de Tunupa en uno de los flancos rocosos del cerro Pinkuylluna, cerro localizado al frente de la Ciudadela de Ollantaytambo.



El hijo del dios Wiraqucha es T'unupa. El dios había hecho la tierra, el cielo, el sol, la luna, las estrellas y todas las cosas. Y luego había enviado a su hijo a enseñar a la humanidad una vida acorde con la naturaleza.

El compañero de T'unupa era un jilguero. Mientras recorría los poblados, instruía a los agricultores a sacar el mayor beneficio de la tierra, sin dañarla; predicaba contra la flojera y la borrachera y resaltaba los fundamentos de la solidaridad.

Cuando llegó a Carabuco, la gente se congregó masivamente para escucharlo. Pero Makuri, jefe de los carabucos, hizo apresar a T'unupa y se burló de sus cualidades. Llegó incluso a pedirle que transformara unos metales innobles en oro. El hijo de Wiraqucha se negó. Y, más bien, reprendió el comportamiento de Makuri. Éste, muy encolerizado, reto a una pelea cuerpo a cuerpo a T'unupa, que le respondió que una víbora no podía luchar contra un maestro.

Sin más, Makuri hizo expulsar a T'unupa a hondazos. Al día siguiente éste reapareció en Carabuco con la ropa muy blanca y sin huellas de heridas. La gente había salido a recolectar metales y regresó sin nada, pues T'unupa había escondido los yacimientos de cielo abierto dentro de las montañas, para que fuera muy difícil explotarlo.

Hecho esto, se dirigió a Copacabana y a la orilla del lago tendió un paño para cruzar el Titicaca. Por entonces los pobladores de Copacabana adoraban a un felino (titi) metálico, cosa que no agradó a T'unupa.

Otra vez aprehendido, fue llevado a la presencia de un sabio, a quien preguntó las razones por las que ofrecían a una imagen sacrificios de sangre.

Les instó a dejar dicho culto y a aceptar la benevolencia de Wiraqucha. La gente se exaltó y pidió la muerte de T'unupa. Lo llevaron a la orilla y lo ataron al palo de una pequeña balsa de totora, que luego echaron a la deriva. De repente comenzó una tormenta acompañada de vientos excesivos y relámpagos aterradores. La balsa fue llevada hasta el estrecho de Tiquina desde donde abrió el cause del río Desaguadero hasta llegar a una hondonada, en la que se formó el lago Poopó.

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/08/tunupa.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/08/tunupa_12.html

lunes, 4 de octubre de 2010

LAS MUJERES AYOREAS



Dolly Costa, "Ayorea". Acrílico s/lienzo. 2002. 80 x 60 cm


En algún momento del siglo XVI, en el oriente boliviano, se conocieron las primeras noticias de los ayoreos, que cronistas y viajeros llamaron de diversas maneras, sobreviviendo hasta el presente su auto denominación original.

Las primeras referencias específicas se relacionaron con sus mujeres.

Uno de los primeros catequizadores narró la muerte de un conquistador porque había faltado el respeto a una ayorea.

Con ese acto en realidad habían castigado la ausencia de reconocimiento de la posición de prestigio que la mujer tuvo y sigue teniendo dentro de la sociedad ayorea.

Un siglo más tarde, la siguiente referencia vuelve a tener connotación femenina. Los catequizadores las calificaron de libertinas, porque culturalmente tomaban la iniciativa sexual.

Las mujeres indígenas de otras naciones aceptaban los regalos hispanos pero las ayoreas los despreciaban, prefiriendo que el hombre ayoreo les ofreciera presentes de caza o recolección cuya obtención les hubiera significado alguna dificultad.

Las autoridades coloniales definieron a esa relación entre géneros como un trastoque demoníaco de roles, considerando a los varones, a pesar de su prestancia guerrera ante las incursiones conquistadoras, como pasivos y dominados por sus mujeres.



Dolly Costa, "Ayoreo". Acrílico s/lienzo. 2002. 80 x 60 cm.

Los ayoreos fueron hasta 1960, absolutamente nómades, y según su lógica de recolectores y cazadores, consideraban innecesario producir y acumular bienes, percibiendo a la naturaleza como despensa de recursos abundantes, y el concepto de saber vivir bien consistía en conocer cuándo, dónde y cómo hallarlos.

Los ayoreos fueron considerados traidores a la patria cuando rechazaron enrolarse en la guerra contra el Paraguay. Les atribuyeron asaltos y fueron perseguidos y sus mujeres raptadas y especialmente violadas por su fama de iniciadoras sexuales.

La decisión de negociar con los dominadores fue femenina: muchas estuvieron prisioneras en las haciendas y una de ellas asumió la iniciativa de pacificar las relaciones entre conquistadores e indígenas.

Dos mecanismos tuvieron las cautivas para no perder su identidad: soñar y cantar. Evocar a sus ancestros y musicalizar las características bondadosas de sus seres queridos fueron manifestaciones simbólicas que desomatizaron sus padecimientos.

Femeninas fueron también las iniciativas de conciliación con las misiones católicas, aprovechando que en muchos establecimientos vivían numerosas monjas.

Pero cuando se trató de negociar con autoridades masculinas, las ayoreas adoptaron tonos y maneras varoniles, haciendo entender que ellas tenían la primacía dentro de su sociedad, y podían ser iguales a los hombres conquistadores.
Algunas misiones les dieron cabida y protección, pero las enfermedades terribles que les ocasionó el contacto hicieron que los ayoreos volvieran al monte a proseguir su inveterado nomadismo recolector.

A mediados de los años 50 empezaron a migrar hacia las ciudades, llegando hasta los alrededores de la Estación Brasileira, en los exteriores de Santa Cruz de la Sierra.

La condición cultural de las ayoreas les impidió asimilarse al servicio doméstico de las ciudades como alternativa para adquirir recursos de subsistencia.

Optaron entonces por caminar por la ciudad, recolectando y pidiendo, hasta que devinieron en limosneras, incursionando paulatinamente en la mendicidad como forma de vida.

Sin embargo, algunas ayoreas se profesionalizaron en actividades relacionadas con los servicios de salud, y María Paz, su líder más connotada, llegó a ser la única mujer que ocupó cargo importante en las organizaciones nacionales indígenas de Bolivia.

Los hombres se alejaban de Santa Cruz temporalmente, buscándose el sustento como carpinteros, cargadores, cosechadores y otros oficios menores. Las ayoreas viajaban hasta donde estaban trabajando, y con el poder conferido a su género, reclamaban al patrón los salarios o solicitaban adelantos.

Pero las ayoreas no supieron nunca manejar dinero, y no funcionaron ni como empleadas ni comerciantes, pese a los intentos y fracasos emprendidos repetidamente en ese sentido.

La primera ayorea prostituta aparece a finales de los 60, cuando toma la iniciativa sexual desinteresada frente a un mestizo, y obtiene dinero a cambio que le permite comprar comida. El formato se socializó en otras sin imaginar que ingresaban a un negocio peligroso.

En su esquema subjetivo tomar la iniciativa sexual con extraños no tuvo que ver con transacción comercial alguna. Que fueran recompensadas monetariamente, ubicó al dinero en el mismo plano de valor de otros recursos recolectables que permiten alimentar, compartir y redistribuir familiarmente.

La prostitución urbana, en una de sus formas más lumpenizadas, las engulló de un modo que ellas no percibieron ni desearon. Ironía cruel y trampa trágica para las ayoreas.

Posteriormente muchas aparecieron en las crónicas policiales. Algunas fueron asesinadas, y otras ingresaron al alcohol y las drogas. No son pocas las portadoras de ITS y SIDA. Su inmemorial autonomía en el manejo de sus cuerpos fue agredida por contextos perversos y extraños.

Su axiología sexual fue rebasada totalmente por la sub-cultura occidental prostitutaria de violencia, dinero, drogas, alcohol y enfermedad.

Los hombres tienen más facilidades de insertarse en la sociedad nacional, diluyéndose fácilmente en el mestizaje. Ellas sufren los designios de una organización social marcada por su dominio.

Inútiles para integrarse, incapaces de gestar relaciones y solucionar problemas, deambulan, en una sociedad inepta para admitir y ubicar a mentalidades radicalmente diferenciales.
La única solución posible sería la aculturación total, a la manera de algunas mujeres aguarunas, que se inmunizan contra el suicidio extirpándose radicalmente su cultura, en una suerte de eutanasia antropológica.

Para las ayoreas ninguna ruta de salida es factible, porque su sentido de identidad es absolutamente profundo e incontrastable, y repitiendo lo de siglos pasados, todavía continúan soñando con sus familias, y cantando las virtudes de sus seres queridos.

Las ayoreas, estructuralmente recolectoras y sexualmente libres, para supervivir y articularse a la vida urbana de Santa Cruz de la Sierra, tuvieron que institucionalizar “invertidamente” la mendicidad y la prostitución.

¿Qué puede ser más cruel que descubrir que lo natural es un producto y la libertad es un yugo? ¿Qué puede ser más triste que descubrir que la ontogenia con la que se nació a la vida es un obstáculo para existir?...

Santa Cruz de la Sierra- Bolivia

Autor: Willy Guevara.

Enviado por: Cristina Ríos Giraldo

Nota:
La palabra lumpen fue muy popular en los ’70 para describir al pobre marginado, sin conciencia de clase social, y victima de la manipulación por los dueños de las estructuras del poder. O sea, los capitalistas. (Sí, es muy comunista la palabra.) No es por pobre que te llaman lumpen, sino por la falta de conciencia social e integridad moral. El lumpen responde al liderazgo político (fascistas, comunistas, capitalistas, el que sea) que le permita tomar ventaja de las circunstancias o situación en que vive la sociedad, a menosprecio de los demás ciudadanos. En otras palabras aprovecharse del mal ajeno. Pepe Orraca, San Juan, Puerto Rico

domingo, 3 de octubre de 2010

EL ZORRO Y LAS CHUÑAS

Fotógrafo: Ronchetti Alejandro
Descripción: Chuñas de patas rojas (Cariama cristata)

SANTIAGO DEL ESTERO

Dice que se bañaban en una represa dos chuñas. Y ha llegao el zorro y les ha jugao a ver quién resiste más metiendo la cabeza en l'agua y nadando. Y las chuñas han dicho que güeno.

-Vamos -ha dicho el zorro y si ha metío en el agua-. Hay que dentrar bien al hondo.

-Vamos -han dicho las chuñas y si han metío, si han dentrao di atrás del zorro.

El zorro si ha metido con la mala intención de salir y comerse las chuñas. Las chuñas si han sacao unas plumas de las alas y las han dejao flotando en l'agua y si han salido huyendo dejando al zorro que se metía bien adentro.

Al ratito el zorro ha sacao la cabeza pa respirar. Ha visto las plumas de las chuñas y ha vuelto a meter la cabeza. Cuando ha estao cerca las plumas, ha dao un salto el zorro para agarrar las chuñas, y áhi si ha dao un golpe y ha visto que lu han engañao.

Salió a buscarlas. Cuando salió ya no parecían y se jue a buscarlas siguiendo el rastro. Ya iba lejos y llegó a una casa y preguntó si nu habían visto pasar a dos hombres emponchaos, con ponchos barchilos y güenos cantores.

-Reciencito han pasao por acá -le contestan.

-Güeno, hasta mañana -dijo el zorro.

Ya era tarde y por áhi no más si había quedao a dormir, el zorro. Y tempranito se ha despertao y se jue a buscarlos a las chuñas.

Y por áhi habían estao cantando las chuñas. Subían y bajaban cantando de un quebracho cotulo.

Y llegó el zorro y las oyó que 'taban déle canto, y les dice:

-¡Qué lindo cantan! ¡Pórque no me enseñan!

-Vení, sí te vamos a enseñar -y bajan del quebracho.

Entonce las chuñas le habían dicho que tiene que revolotiar en redondo como revolotean ellas.

El zorro nu ha podío y las chuñas li han dicho que le van a enseñar.

Lu han agarrao y lu han revoliao despacio, y en la güelta, el zorro ha hecho: ¡guaaac! ¡guaaac!...

Entonce ha dicho:
-Si parece que vua poder cantar. Maver, otrita güelta y yo vua cantar más juerte.

Y áhi no más le dieron una revoliada más juerte y li han pegao en el tronco 'el quebracho. Y ha quedao pegao en el tronco del quebracho, muerto, el zorro pícaro que las que querío joder a las chuñas.

Y dice que el zorro gritaba: ¡Ay!... ¡Ay!... ¡Ay!... Y di áhi se jueron a pasiar tranquilas, las chuñas.

Carmen Ledesma, 70 años. Huayco Hondo. Capital. Santiago del Estero, 1952. Carmen figura entre los nombres que se usan para hombre y mujer. Campesino analfabeto. Buen narrador.

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/03/el-zorro-y-la-chuna.html

sábado, 2 de octubre de 2010

LA CHICHA O AZUA

Kero andino, vaso ritual y cúltico



La chicha o azua fue la bebida obligada de los antiguos peruanos.

Se bebía al final de las comidas. El beber constituía un acto ceremonial y era además una forma de establecer relaciones con el todo, se comía y bebía en medio de conversaciones, bromas y alegría.

La bebida se iniciaba con el pago a la tierra o tinka, que consistía en verter unas gotas al suelo, luego todos bebían de una sola vasija o anccosani, costumbre que aún perdura en muchos lugares, sobre todo en provincias. La chicha se utilizo profusamente en el antiguo Perú como alimento y con fines mágico-religiosos, para lo cual se le añadían algunos elementos.

Se prepara principalmente de jora o maíz germinado, pero también se utilizan diversos productos como la quinua, cañihua, chuño, ocas, rumu o yuca, apichu, molle, algarrobo, pijuayo, entre otros.

El proceso de una buena chicha empieza con la selección del grano que debe ser de primera calidad. Luego se procede a germinar los granos que se colocan sobre hojas de achira y cuando ya presentan los brotes, se ponen sobre hojas de lambrán que los endulzan, enseguida se ponen a secar.

La jora o wiñapo, se coloca en una olla de barro o hatun manca, con agua tibia para que remoje, luego se pasa a la azuana, donde debe hervir durante un día, mientras se mantiene agua hirviendo en una tercera manca, para reponer el líquido de la merma.

Al final del día se cuela con una bayeta de tejido ralo o wayna. Luego se exprime o chirwi. El líquido obtenido se pasa a una botija de boca grande llamada hinchu. Luego se traslada al urpu, o botija de boca angosta la que se tapa con el pucu. En este recipiente se dejará fermentar para que se convierta en chicha. Cuando haya completado su fermentación, se debe pasar por un tamiz fino suysuna o chumana. El bagazo se llama hanchi, y el concho o sedimento se llama borra.

Gloria Hinostroza
http://cocinatradicional.blogspot.com/2008_08_01_archive.html

“La comida, así como todo cuanto rodeaba al antiguo peruano, era sentida a modo de algo viviente. Entre ella y el hombre se siente una afectuosa relación casi de persona a persona”
Arturo Jiménez Borja

LA COCINA PERUANA PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN

Foto: http://www.historiacultural.com/2010/05/ceramica-incaica.html

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/03/mama-sara.html

viernes, 1 de octubre de 2010

GOLEM

Golem (protector del barrio judio)
Praga, República Checa



En la época del reinado de Rodolfo II vivió en la ciudad Judía en la ciudad de Praga el rabino Jehuda Löw ben Bezalel, hombre muy instruido y de gran experiencia. Era de alta estatura y por ello lo llamaban "el gran Rabino". Podía interpretar perfectamente no sólo el talmud y la kabbala sino también las estrellas y la matemática. No pocos misterios de la naturaleza, a otros ocultos, a él estaban abiertos y podía hacer tantas cosas extrañas que la gente se asombraba de sus poderes mágicos.

Su fama se había expandido por todas partes llegando también hasta el castillo de San Wenceslao, hacia la corte del rey Rodolfo. Su astrónomo predilecto Tycho de Brahe estimaba al erudito Jehuda Löw y el propio monarca lo conoció mediante un hecho insólito.

Sucedió que una vez viajaba en su carruaje palaciego desde Hrancany hacia la Ciudad Vieja en compañía de sus cortesanos montados a caballo. Era precisamente por la época en que emitió un decreto por el cual todos los judíos debían alejarse de Praga. El rabino Löw se había acercado a la corte para suplicar por su pueblo pero no logró nada, ni siquiera pudo llegar hasta el rey. Y ahora lo esperaba justamente en el centro del puente de piedra pues había sido informado que por allí pasaría el rey.

Cuando la gente vio ingresar al puente el hermoso carruaje real arrastrado por cuatro caballos, con arneses lustrados y acompañado de amplia comitiva, empezaron a requerir al rabino que se quitara del camino. Pero Löw, como si no oyera, se mantuvo inmóvil justo en el camino del carruaje.

Y ya la muchedumbre le gritaba, lo insultaban, le lanzaban barro y piedras, pero sobre él, sobre su cabeza y su manto, caían flores.

Llegó el carruaje real, pero el rabino no se movió y los caballos no lo arrollaron sino que solos se detuvieron sin que los cocheros hayan accionado para eso.

Ahora sí el rabino se movió y portando rosas y otras clases de flores, con la cabeza descubierta, se acercó al carruaje dónde se arrodilló y suplicó al rey compasión para con su pueblo. El rey, asombrado con lo que había visto y sucedido, le ordenó que se presentara en el castillo. Lo cual era un elevado honor.

El segundo honor lo obtuvo en la residencia real, yéndole esta vez bien con su súplica.

Pero un prodigio más grande que estas muestras de su arte era el golem, sirviente de Jehuda Löw. El poderoso rabino personalmente lo construyó de tierra y le dio vida introduciéndole en la boca el "shem", papeleta con mágicos textos hebreos.

Golem hacía el trabajo de dos personas. Servía, llevaba el agua, partía leña, barría y ejecutaba todas las tareas pesadas. No comía, no bebía y no necesitaba descanso ni respiro. Pero cada vez que llegaba el sabbat, el viernes al anochecer, cuando debe cesar todo trabajo, el rabino le quitaba el "shem" de la boca. Instantáneamente el golem se envaraba, no se movía, quedaba parado como un muñeco en un rincón, tierra muerta, la que terminado el sabbat instantáneamente revivía apenas el rabino le introducía en la boca el mágico "shem".

Pero una vez, Löw ben Bezalel preparándose para ir a la vieja sinagoga para celebrar el sabbat, se olvidó del golem y no le extrajo el "shem" de la boca. Apenas el rabino ingresó a la sinagoga, aún antes que se iniciaran los salmos, llegaron corriendo personas de su propia casa y del vecindario, todos aterrorizados y balbuceando uno sobre el otro gritaban que el golem estaba enfurecido, que nadie se puede acercar, que mataría a cualquiera.

El rabino titubeó unos instantes, ya se iniciaba el sabbat, los salmos comenzaron. Cualquier trabajo, aún el más insignificante, el más mínimo esfuerzo era a partir de este momento pecado. Pero aún no se había terminado el rezo del salmo que consagra el día sábado, no había aún realmente comenzado el sabbat. Entonces se levantó y corrió a su casa. Aún no había llegado y ya escuchó profundos ruidos y retumbantes golpes. Cuando entró a la vivienda, sus acompañantes iban con miedo detrás, vio un horroroso desastre: vajilla destrozada, mesas, sillas, arcones volcadas y desarmadas, libros desparramados. Aquí ya había terminado con su labor destructiva. En estos momentos "trabajaba" en el patio, dónde ya habían caído las gallinas, pollos, el gato y el perro, todos matados, y ahora estaba arrancando de la tierra un tilo de áspera corteza. Estaba todo enrojecido y los rulos de cabello negro le volaban alrededor de la frente y mejillas mientras revolvía el árbol como si fuera el poste de una cerca.

El rabino se dirigió directamente a él con los brazos extendidos y mirándolo fijamente. El golem se sacudió, desorbitó los ojos cuando lo tocó el maestro y se inmovilizó como amurado por su poderosa mirada. El rabino le manoteó entre los dientes y de un solo movimiento le arrancó de la boca el mágico "shem".

El golem cayó sobre la tierra como si le hubieran cortado de un golpe los pies con un hacha y quedó tumbado, inanimado, como un muñeco de barro, sustancia muerta. Todos los judíos presentes, jóvenes y viejos, gritaron alegremente y llenos ahora de coraje se acercaron a caído golem riéndose y maldiciéndolo. Pero el rabino suspiró profundamente y sin decir una palabra volvió a la sinagoga dónde a la luz de las velas retomó el rezo del salmo y bendijo el sabbat.

El día sagrado ya ha pasado, pero el rabino Löw ya no volvió a introducir el "shem" mágico en la boca del golem. Ya no se levantó, siguió siendo un muñeco de barro y finalizó en la bohardilla de la vieja sinagoga, en dónde se deshizo en polvo.

Nota del traductor Pedro Brumovský: Traducción del libro homónimo del autor Alois Jirásek, autor novelístico del siglo 19 creador de, "Hermandad; Psohlavci; F.L.Vek; Filozofská historie; U nás; Husitský král"; y otras obra relevantes. Cada temática está desarrollada más ampliamente por el autor en su libro Antiguas leyendas Checas.


http://www.mzv.cz/buenosaires/es/informaciones_sobre_la_republica_checa/cultura/literatura_checa_en_espa_ol/antiguas_leyendas_checas/cech/index.html

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/03/golem.html