domingo, 3 de enero de 2010

COSQUÍN, LEYENDA COLOMBINA.



En las primeras décadas del 1500, tras el derrumbe del Imperio Incaico, se produjo la inmigración de esa raza rumbo al sur.


Los europeos enviaron una expedición al mando de Jaime de Aragón hacia la zona de nuevos asentamientos para arrebatarles los tesoros que se llevaron consigo.


Los indígenas que poblaron la zona de la actual Cosquín se enteraron en 1526 que desde el Alto Perú llegarían hombres de otro continente. Implantaron un sistema de vigilancia que duró nueve años.


Con el arribo de los blancos, los nativos soportaron maltratos.


Camín Cosquín, el jefe, era esposo de Cosco-Ina, una hermosa mujer que fue cortejada por un oficial español. Al enterarse, el cacique se enfrentó con el europeo en un duelo y lo mató.


Los españoles lo persiguieron durante días y lo acorralaron en el cerro Supaj Ñuñu.


Tomó la determinación más extrema: se arrojó al vacío y encontró la muerte.
Cosco-Ina permaneció expectante durante días. Finalmente se encaminó hacia las montañas con la esperanza de reencontrarse con su amado.


Deambuló por los cerros exclamando el nombre de su marido. No obtuvo respuesta.

El tercer día se dirigió hacia la cumbre del Supaj Ñuñu.

Mientras ascendía, una bandada de buitres que planeaban en círculo sobre un punto fijo la estremeció. Allí pudo ver que el cuerpo de su marido yacía en el fondo de la quebrada.

Se aferró a la idea de morir junto a él.

Observó por última vez su terruño y exclamó: "¡Camin!”. Luego saltó al vacío.

El eco de las montañas repitió aquel grito y dos cóndores circundaron el cerro hasta perderse en el cielo cordobés
.

COSQUÍN, LEYENDA PRECOLOMBINA.



Cuentan que sobre Cosquín o Cuzco Chico (cosco Ina ) y el cerro Pan de Azúcar o Seno de Virgen (Supaj Ñuñu), en épocas precolombinas los Hijos del Sol, llegaban a lo que es hoy el hermoso Valle de Punilla.

En este período de la historia surge una historia de romance, amor y pasión trasmitida de generación en generación, sacado de las mismas entrañas del pueblo: Cosquín, y la joven Estrella.

Estrella era la hija menor de un prestigioso cacique de los Sanavirones que en esos momentos extendía su influencia por toda la sierra chica.

Cosquín, nacido en Cuzco, la ciudad del Perú, era hijo único de un ilustre matrimonio cuzqueño venido a esta región que era baluarte austral de la confederación Incaica.

El joven Cosquín, actuaba en los momentos del episodio como secretario del cacique local de una tribu de los Comechingones, que extendía el triunfo de su reinado por toda la Sierra Grande.

Se deduce que Estrella y Cuzco Chico no podían unirse en matrimonio, como era de rigor entre los suyos debido a que sus venas golpeteaban distinta corriente sanguínea.

En vista de la dureza de piedra de la ley de sus mayores y de común acuerdo, Cosquín, rapta a la bella adolescente y la lleva a su baluarte de las sierras Los Gigantes.

Entonces, contrariamente a la solución que se esperaba, comienza la guerra a muerte entre las tribus, la Sierra Chica contra la Sierra Grande.

En el fragor de la batalla a Cosquín lo matan a poca distancia del río Yuspe, y su novia es rescatada y encerrada en la vivienda de piedra de sus padres ubicada al pie del Cerro Pan de Azúcar, donde muere de amargura.

Desde entonces el Cerro Pan de Azúcar, toma la forma de seno de joven Supaj Ñuñu, dice la referencia Quechua. Poco a poco el lugar toma el nombre de Cosquín en memoria del heroico descendiente de los Hijos del Sol.

LA ÑUSTA



La Ñusta, en la cosmovisión andina es una joven, virgen, una doncella, símbolo de la tierra aún no fecundada, no sembrada.



La Ñusta en el Tawantinsuyo gozaba de consideración y respeto, porque constituía parte esencial para la reproducción social, cultural y biológica.


Era el centro de la organización política.


La Ñusta elegida era el núcleo de la administración tanto política como económica y por esa función tenía sus ritos, elección y ceremonias en el Inti Raymi.


Era el símbolo de la Pachamama, sin ella no había producción ni reproducción cultural.


De ahí nace el símbolo: Ñusta/mujer/tierra, Ñusta/mujer/semilla y mujer/madre, expresada simbólicamente es comparada a: madre/tierra y tierra/vida.


Ñustas: espíritus femeninos que cuidan de los animales y las plantas. Viven también en los cerros o en algunas partes de extrañas características.


Ñusta Princesa o doncella. Representa la primavera, época en la que se prepara para echar las semillas.

jueves, 31 de diciembre de 2009

EL CARDÓN



LEYENDA DEL CARDÓN

Hace muchos años, en épocas precolombinas el Noroeste argentino estaba habitado por los diaguitas, un conjunto de pueblos aborígenes que mantenía un lenguaje en común.


Una de esas tribus estaba gobernada por un cacique que tenia una hija. El quería que la muchacha se casara con un valiente, pero soberbio guerrero.


Sin embargo, la joven estaba enamorada de un humilde artesano. Cuando el padre se entero de que su hija amaba a un “plebeyo”, se opuso al casamiento y decidió desterrar al artesano de la tribu.


No bien los enamorados se enteraron de la resolución del cacique, determinaron huir hacia los cerros.


Una madrugada, mientras todos dormían, emprendieron la fuga.

Apenas el cacique descubrió que los jóvenes de habían escapado, decidió ir tras ellos.

Los enamorados caminaban muy rápido, pero el cacique, guiado por su enojo, era mas veloz y pronto los pudo alcanzar.

Al verse atrapados, los jóvenes pidieron ayuda a la Pachamama o Madre Tierra, quien, conmovida por su amor, abrió su corazón y los escondió en su interior.


Al día siguiente, los enamorados se despertaron convertidos en cardón.

La muchacha se trasformo en una hermosa flor blanca que se abre sobre los brazos fuertes de su amado artesano. Todas las mañanas saludan al sol y a la Madre Tierra, que los protegió.


Los ancianos aseguran que, desde ese día, el cardón se encarga de cuidar que todos los habitantes del valle puedan vivir felices.




miércoles, 30 de diciembre de 2009

LA RUBIA MORENO


Pintura, vista de una pulpería de Ángel Della Valle

APASIONANTE HISTORIA DE LA RUBIA MORENO, mujer santiagueña que se convirtió en leyenda ejemplar.



Tuvo activa participación en la batalla de Pozo de Vargas (1867).

De padres franceses, esta mujer trabajó duro junto a las tropas nacionales; tanto, que hasta convenció a su familia para alistarse en la guerra.

Allí murió degollado su padre.

De la opulencia, falleció en la más triste pobreza.

Sus restos descansan en un calicanto del cementerio La Misericordia.

A escasos 7 km del centro se levanta una histórica finca que rememora un capítulo valioso en la lucha por la libertad, enalteciendo, con su nombre, a una aguerrida mujer que colaboró con las tropas de Antonino Taboada.

La Rubia Moreno perdurará para siempre a la vera de la ruta 51, frente al barrio Mishqui Mayu; tanto en la zamba de Cristóforo Juárez, como por haber sido aliada y protagonista en la batalla de Pozo de Vargas: en ella se enfrentó el ejército federal con el nacional, el 10 de abril de 1867.

De ella poco se sabe.

Apenas que se llamara Santos Moreno y que hubiera nacido en 1840.

Se cree que al morir su madre, el padre la trasladó (alrededor del 1860) hacia una propiedad ubicada en la barranca del río, exactamente en la bajada del antiguo camino de El Polear: éste se comunicaba hacia San Isidro y el Salado.

Como su padre la educó y crió en el campo, con el andar de los años Santos se transformó en una bella mujer rubia y con ojos verdes.

La historia recuerda que en plenos enfrentamientos armados, la familia empezó a trabajar en una pulpería propia, en un vértice muy especial y por donde solían viajar soldados y comerciantes de carne.

Tanto charlaba con los hombres que sin querer adquirió los modales de los jóvenes: su temple se tornó dominante, más aún al reemplazar su ropa femenina por una pollera roja, idéntica a un poncho, vinchas, alpargatas, un puñal a la cintura y trenzas.
Aliada en la guerra

Los memoriosos agregan que entusiasmada con la causa, la Rubia Moreno convenció al hermano, a su padre y a su esposo, Juan Manuel Barrionuevo, a que se alistaran en las tropas locales.

También entregó generosamente caballos, vacas y su peonada en general.

El día previo al 10 de abril de 1867, Felipe Varela llegó a Mesillas (casi 30 km de La Rioja) y dispuso que fueran ejecutados (pasados a degüello) los comandantes Vicente Barros, Fermín Bazán, el teniente Balbino Arias, el mayor Barcala y otros civiles.

Bien entrada la tarde, se inició el ataque en contra de las fuerzas nacionales, cuyos hombres permanecían bajo las órdenes de Antonino Taboada, protegiendo el acceso al Pozo de Vargas, apenas a 2 km de La Rioja.

Lucharon 3 horas, los invasores se alejaron imposibilitados de desalojar a las tropas nacionales, mucho menos adueñarse de la ciudad.

Murieron más de 800 hombres en total. Según los nacionales, casi 150 soldados rebeldes (federales) quedaron prisioneros.

La Rubia Moreno perdió a su padre en la lucha.

El ocaso del 1860 encontró a la Rubia Moreno en la más absoluta soledad… y pobre.

Falleció Antonino Taboada y el nuevo poder político la despojó de todos sus bienes.




LA RUBIA MORENO


Letra: Agustin Carabajal
Musica: C. Juarez
(Zamba)


Rubia Moreno, pulpera gaucha
de falda roja, vincha y puñal.
No había viajero que no te nombre
por el antiguo camino real.

Hecha entre el bronco, bramar del Dulce [puma]
solo se oia su voz mandar. (1)
eran sus ojos dos nazarenas (2)
bravas espuelas en el mirar. (3)

Estribillo

Rubia Moreno guarda mi pueblo
a orillas del río Natal.
Tu nombre heroico como figura,
como figura de cuño real.

Juntito al vado, tu rancho amigo
alzaba al cielo su banderin
por los carriles de cuatro vientos
venia el alerta de algún clarín

¿Tuviste amores?..., ¿tuviste celos?...
Rubia pulpera sin corazón.
Eras más brava que las leonas
de los juncales del Albardón

martes, 29 de diciembre de 2009

COQUENA




Ser legendario diaguita-calchaquí, su reinado se extiende en toda la Puna de la provincia de Jujuy, es el protector de las vicuñas, cuidador celoso de las manadas salvajes, castiga severamente a los cazadores que depredan con armas de fuego a este preciado animal, de igual manera premia a los buenos pastores que cuidan con esmero su rebaño, les deja piezas de oro y plata, que según se dice pertenece al gigantesco tesoro oculto de los incas, del cual también es cuidador.

Algunos autores describen el premio como monedas de oro, elemento no conocido por los amerindios, posiblemente esta acepción se deba a la influencia de la colonización, lo real es que ve con gusto las buenas actitudes hacia sus animales, lo que recompensa con gratitud, permite la caza por necesidad siempre a la vieja usanza, con boleadoras previo rodeo y encierro con trapos e hilos, es invocado para tener éxito en la casería, se le pide protección y ventura mediante el ofrecimiento sincero de coca y alguna otra ofrenda voluntaria, comúnmente comida, que se deja en medio de las piedras en un lugar elevado que domine la zona de pastoreo.

Se lo describe de diferentes formas, según E. Bossi es un hombrecito blanco retacón con barba, lleva sombrerito orejón, usa ropa tejida con lana, pantaloncito barracan, camisa sin cuello de lienzo, collar de víbora y ojotas con clavos de plata, descripción también influenciada por las transculturizacion colonial, los lugareños de la puna coinciden en un personaje de baja estatura, con los rasgos del hombre del altiplano (colla), de amplia sonrisa, y aspecto amigable, viste poncho corto, de vivos colores con los típicos tocapus andinos (iconos aun no descifrados), lleva casaca liviana, pantaloncillos arriba de tobillos, chujllo (gorro andino), ojotas y masca permanentemente coca.

Se lo ve en raras ocasiones, no le gusta aparecerse a los hombres, en caso de suceder este encuentro dura apenas segundos.

Cuando se ve a lo lejos el ganado de vicuñas trasladándose solo, y se escucha un silbido extraño, se dice que va Coquena, llevando los animales a mejor pastura.

Al igual que otras deidades adquiere un sentido ecológico en la zona de su reinado, no es otra cosa que el sentido armónico que tienen aún hoy en la actualidad los pueblos andinos, que consideran la existencia como un orden dinámico y reciproco.

Es el hijo de la Madre Tierra, Pachamama, llamado también el Mago Coquena, guardián de las majadas, tropero de las nubes, tejedor de brumas y nieves, sembrador de tormentas, duende de abras y bosques, tata de los cerros, músico de arroyos y ríos.

El Coquena es considerado como la divinidad protectora de las vicuñas, guanacos y que se hace extensiva a toda la fauna silvestre, actualmente se encuentra vigente en los ámbitos de Puna y Quebrada.

Coquena es el Dios de las Vicuñas y demás ganados de las altas cumbres andinas, él vive junto a ellos, atento de que nuestras hermanas camélidas no tengan daños ni perjuicios, cuentan que su nombre de debe al encanto que tiene por la coca.

Nadie puede verlo y darse cuenta al mismo tiempo, sabe a la perfección cuando debe aparecer y a quien, siempre con la intención sagrada de cuidar el rebaño, muy especialmente cuando la hacienda esta teniendo cría, en aquellas alturas y algún cazador furtivo quiere hacer daño.

Habita en la zona de la puna (Salta y Jujuy) y se aparece a los pastores y a los cazadores de vicuñas que cazan con armas de fuego.


Cambia su poncho todos los años para el carnaval y lo entierra, al viejo, en donde tiene su tesoro escondido.

Es el patrón de los animales del campo y de los cerros.

Sólo permite que cacen por necesidad y a la vieja usanza (rodeando las tropas con hilos y trapos colorados y boleándolas).

Prefieren cortar suavemente el vellón.

Para pedirle permiso a Coquena, hay que dejarle ofrendas.

Coquena le aparece al cazador en forma de una vicuña, de una llama, una alpaca o un guanaco, el cazador le disparara y jamás le acertara, porque Coquena tiene poderes sobrenaturales, es capaz de hacerle dormir, despeñar, y hasta encontrar la miseria y la muerte.

Nunca debes pelear con él, cuentan las abuelas que en las alturas lo han visto muchas veces como una vicuña harapienta, en medio de las quebradas y muy particularmente en las abras y ronques, -accidente geográficos muy pronunciados-, otras veces aparece como una vicuña, la más bella entre las bellas, cual fuera una estrella que descendió desde las alturas a compartir un sublime momento, con los ojos color de la noche de las vicuñas, y jugar con los suaves pelos tonalidad igual que la miel de sus hermanas, entonces el cazador le hará un disparo y Coquena con toda destreza semejara que fue alcanzado por el proyectil, simulara caer para el otro lado, hecho que hará correr al cazador en busca de su más preciada presa, pero grande será la sorpresa cuando Llegue a la Cima, no encontrara nada ni señas de la existencia del más hermoso ejemplar a quien él disparó, ese es el mensaje, que Coquena le comunico, no debes matar por avaricia, debes matar tan solo por necesidad.

Cuando el hombre de las altas cumbres andinas tiene su familia y ésta tiene mucho hambre, Coquena le aparecerá en un sueño y le avisara donde están las manadas sin crías y allí podrá cazar y llevar el alimento para la familia, también cuando el hombre es justo con los animales, Coquena le da un premio, le regalara oro, riqueza de plata tríadas del Potosi, para que la miseria se vaya de su casa, eso si no debes fallarle, no debes contar el secreto, porque de lo contrario todo lo que te dio, te quitara, le debes agradecer con hojas de coca, su mayor gusto.

El Dios esta caminando por los senderos más ásperos, por las más pendientes mas duras, a él no le pasa nada, él es protector y buen pastor.

Coquena no tiene reino, ni castillos, ni templos ni mansiones, él vive en todo la imponencia de los Andes, su morada es la tierra misma, su territorio se pierde de vista, sus extensiones son tan amplias que nadie puede recorrerlas como él.


Tampoco maltratan a las arrias cuando cargadas de sal, bajan de los cerros.

Se cuentan historias, en que justiciero, Coquena ha quitado las llamas a quien no sabía valorar ese don; y como ha premiado a los buenos pastores que, en tormentas de nieve, cuando el viento blanco amenazaba cubrirlo todo, salvan con peligro de su vida su hato de cabras en plena borrasca.

lunes, 28 de diciembre de 2009

NUMEN TELAR



El monte se vuelve un solo eco al unísono y los hombres se ensañan descargando su fuerza en los troncos.

Los golpes del hacha sobre la madera resuenan con fuerza.

Caen los trozos de leña partidos.

Dicen que los trabajadores a veces se detienen porque escuchan ruidos y sienten que alguien está espiándolos. Numen Telar es el nombre más temido de la zona y por el que todos hacen silencio.

Quienes lo han visto dicen que es un hombre fuerte y malhumorado, con siniestra expresión en su mirada.

Cuentan que le han escuchado en las madrugadas cuando enloquece de soledad y grita su angustia con llantos que resuenan toda la noche.

Los días de luna llena, puede vérsele vagando por los montes comiendo animales muertos con las manos.

Numen Telar es el espíritu atormentado de un leñador que escapó por un crimen que cometió con su hacha, en venganza por el rapto de su mujer y se escondió en los montes huyendo de la justicia.

Cuenta la historia que a principios del siglo XVIII existió un hombre fornido llamado Numen Telar, quien tenía una esposa muy bonita, de ojos color azul-violeta y pelo negro como la noche. Cuando los hombres miraban su hermoso cuerpo comenzaban a cortejarla. Un día la mujer estaba bañándose en el río Salado y nadie sabe qué sucedió pero dicen que las aguas se la tragaron... Soledad, nunca más apareció.

El hachero la buscó por todas partes pero no la encontró y jamás se le volvió a ver físicamente. Desde entonces dicen que buscó vengarse de cualquier ser humano que le moleste con su presencia. Sólo se comunica con la naturaleza y protege plantas y animales.

Le llaman Numen Telar porque su voz se asemeja al ruido de un hachazo. Con ella atrae a hacheros y meleros de caña, haciendo que sus cuerpos se pierdan para siempre en el monte. Los perros que lo persiguen jamás regresan. El espíritu de Numen Telar por represalia también se lleva al monte a las jovencitas más bellas a su rancho hecho de adobe y excrementos.

Muchos brujos dicen conocer el secreto del Numen Telar... consiste en volver a las personas invisibles... matar un gallo negro, enterrarlo bajo la luna llena y al tercer día, desenterrarlo, sacar el hueso del muslo, limpiarlo y llevarlo atravesado a la boca. De esta forma el espíritu del hombre que perdió a su mujer puede hacerse invisible para acercarse a las mujeres de otros hacheros sin ser visto por nadie.

Si los golpes del hacha se oyen cerca hay que escapar apresuradamente siempre hacia atrás, de frente; si no, éste nos alcanzará y nos llevará a lugares infernales.

Cuentan en Santiago del Estero que aún continúan sus correrías, pues muchas veces las mujeres desaparecen en los montes y otras se vuelven locas.

El misterio permanece... por eso todos los hacheros son celosos guardianes de sus esposas.


Publicado por Editor Pueblo a pueblo en Julio 7, 2006
Por Lucila Gallino
Mujer nómade nacida en territorio argentino y conocedora de su tierra
Autora de “Mitos y Leyendas de la Tierra Argentina”
nacida en Rosario, Argentina

jueves, 24 de diciembre de 2009

LA PAZ DEL MUNDO



LA PAZ DEL MUNDO


En Belén, noble ciudad
como hermosa maravilla
se manifesto la paz

de la forma mas sencilla.


Ángeles la pregonaron
con indecible alegría.
"Paz en la tierra"--cantaron
"Porque ha nacido el Mesías".


Y allí se manifestaba
la paz del mundo perdido.
Sobre un pesebre se hallaba
EL que al hombre ha redimido.


Los que hablaron de su vida
ya desde la antigüedad
lo anuuncian en su venida
como "Principe de Paz"


Paz y alivio verdadero
para el alma atormentada.
Paz para el hombre sincero.
Paz sublime: Paz sagrada.


Cristo es la Paz y el consuelo
que los hombres necesitan.
Es la repuesta del cielo
para el que humilde le invita.


Busca al Señor, y también
dirás como un desafío;
"La Paz que nació en Belén,
hoy mora en el pecho mío"




¡Feliz Navidad!


Que la Paz


y el Amor


reinen en tí.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

TIAMAT




En la mitología babilónica, Tiamat es la diosa del Caos y la Creación; una diosa-monstruo primitivo de importante participación en el poema épico Enûma Elish que narra el origen del mundo.


Antes de que el cielo y la tierra tuviesen nombre (carecer de nombre equivalía a no existir), existía la diosa del agua salada, Tiamat, principio femenino, madre de todo los que existe; representada con el mar como las potencialidades del caos primigenio.


También se habla de su forma como dragón hembra, de por sí maléfico según las leyendas.


Tiamat se unió con Apsu, el principio masculino y el agua dulce, y dieron nacimiento a los dioses y los animales, pero los nuevos dioses perturbaban a su padre y decidió destruirlos. Aunque uno de ellos, Ea, el dios de la magia, se anticipó a los deseos de su padre haciendo un conjuro y derramando el sueño sobre él, para luego matarlo.


Apsu permaneció en un largo sopor (por eso es que el agua dulce está quieta) pero Ea no pudo contra la poderosa Tiamat. Esta, enfurecida por la muerte de su esposo, creó una legión de demonios y los puso bajo la orden de Kingu, su nuevo esposo y uno de sus hijos, para combatir a los dioses.


Ante la amenaza, Marduk fue nombrado por los dioses para enfrentar a Tiamat, pero accedió con la condición de ser nombrado “príncipe de los dioses o dios supremo”. Entonces los dioses le cedieron todos sus poderes a Marduk para poder vencer a Kingu, quien se quedó paralizado de miedo al verlo llegar, y luego a Tiamat, a la que hizo dejar la boca abierta con un vendaval y lanzó una flecha dentro del estómago.


Después de la batalla, la sangre de Kingu se esparció y de ella nacieron los humanos.


Mientras, el cuerpo de Tiamat acabó encadenado en los pozos del abismo y partido a la mitad por Marduk. De su mitad superior se creó el cielo y de su mitad inferior, la tierra firme, y a su vez, sus lágrimas se convirtieron en las nacientes del río Tigris y el Éufrates, dentro de los cuales florecieron las antiguas civilizaciones mesopotámicas hace siete mil años.


Esta leyenda de Enûma Elish está recogida de unas tablillas de caracteres cuneiformes datadas del año 1200 a. C.


martes, 22 de diciembre de 2009

Belén de Arena 2009. Las Canteras. Gran Canaria.




Belén de arena de Las Canteras, que es el mayor que se realiza en España y que, por cuarto año consecutivo, se presenta en La Playa de Las Canteras.

La Sociedad de Promoción de la ciudad, en colaboración con el Patronato de Turismo de Gran Canaria, ha decidido realizar una apuesta más por la cultura, concretamente, por la escultura en arena para la promoción turística de la Playa de Las Canteras en los meses de invierno.

La estampa navideña que ofrece el gran Belén de arena se convierte en un atractivo más para el público grancanario y para los que visitan Las Palmas de Gran Canaria en estas fechas.

En esta ocasión, siete de los mejores escultores de arena del mundo vuelven a asombrarnos de nuevo con su maestría al modelar más de 300 toneladas de arena para representar las estampas más significativas de la Navidad.

El escenario, frente a la Plaza Saulo Torón, ocupa unos 600 metros cuadrados de espacio y en el se puede observar el trabajo que realizarán los escultores españoles Etual Ojeda (considerado el padre del arenismo y uno de los mejores del mundo) junto a Óscar Rodríguez Vila, el portugués Pedro Mira da Silva, el irlandés, Fergus Mulvany, los daneses Martin Tulinius y Peter Busch-Jensen y el holandés Wilfred Stigjer.


lunes, 21 de diciembre de 2009

CALCURÁ


Ciertas piedras y especialmente la que los originarios llaman MELIMILLA (cuatro oros). Se conocen algunas en el Neuquen como la que existe en los caminos que parten de San Martín de los Andes a Chile y del Lago Lacar hacia Huahum.


Esta piedra es negra y aurífera, pero incluyen en la denominación a otras que poseen cavidades naturales aprovechadas por los viajeros para depositar pequeñas ofrendas en bolsitas que contienen azúcar, sal, yerba, pan… y a veces monedas.


Creen firmemente que la CALCURÁ tiene en su interior el alma de un brujo aprisionada y que como es de naturaleza perversa, el caminante debe brindarle tributos, la ofrenda se completa con un rezo. Uno de los más conocidos dice así:


"PIEDRA MELIMILLA, dejame pasar te lo ruego y te tengo esta luz encendida, para ti la tengo,

dejame pasar, soy amigo sincero, no mato, no robo animales, vengo de buen padre y bien sabe la MACHI quien soy, dejame pasar que te traeré un regalo de Chile"

Fuente: Diccionario de Mitos y Leyendas http://www.DiccionarioDeMitos.com.ar/ (Con la colaboración de J.A.Barrio)


domingo, 20 de diciembre de 2009

CAÁ YARÍ



Esta leyenda presenta varias versiones, muestra diferentes períodos presentes en ella, precolombino, hispánico con influencia de la evangelización jesuita y moderno.

Los guaraníes enseñaron a los españoles como utilizar la yerba mate, la bebían como medicina, absorbiendo mediante una caña agua fría mezclada con estas hojas.


Los Jesuitas la cultivaron en las colonias que poseían, la leyenda original se tranforma.


Dios acompañado por San Juan y San Pedro bajó a la tierra y se puso a viajar.


Un día, después de una jornada penosa, llegaron a casa de un viejito, padre de una hija joven y bella, a quien quería tanto que para que se conservara siempre inocente fue a vivir con ella y su mujer en medio del bosque espeso, en donde aún no había penetrado hombre alguno.


El viejito era sumamente pobre, pero, a pesar de eso, tratándose de forasteros, los hospedó lo mejor que pudo, y mató en su obsequio la única gallina que tenía y se la sirvió en la cena.


Al ver esta acción, y cuando quedaron solos, Dios preguntó a San Pedro y San Juan qué harían ellos en su lugar, a lo que contestaron ambos que premiarían largamente al viejito.


Dios, entonces, lo hizo llamar, y le dijo estas palabras, "Tu que eres pobre has sido generoso, yo te premiaré por esto. Tú posees una hija que es pura e inocente y a quien quieres mucho; yo la haré inmortal, para que jamás desaparezca de la tierra".


Y Dios la transformó en la planta de la yerba mate, y desde entonces la yerba existe, y aunque se corte vuelve a brotar.



Otra versión con raíces colonizadoras atribuye a Santo Tomas el descubrimiento del uso de la yerba mate. Los guaraníes les contaron a los Jesuitas que había estado en la tierra el Pai Zumé, un hombre sabio que realizaba milagros, y les había revelado los beneficios medicinales de esta planta.


Lo que interpretaron los religiosos fue que a los indígenas se les había aparecido el apóstol Santo Tomas, por lo que comenzaron a difundir esta versión cristiana del origen de la yerba mate.


Una versión precolombina cuenta que Tupá- dios del bien- estaba visitando la tierra, cuando llego a la casa de un viejo pobre y le pidió alojamiento.


Para atender a su huésped el viejito sacrifico la única gallina que tenia, le dio de comer a Tupá y lo albergo en su casa.


En agradecimiento el dios le obsequio un arbusto y le indico su uso.


Las hojas debían tostarse antes de ser ingeridas en forma de líquido.


Era el caa-guazú, que en Guarini significa “yerba esplendida”.


Otra versión –una de las mas difundidas entre los guaraníes- tiene como protagonistas a Yací (la luna) y Araí (una nube), quienes bajaron a la tierra convertidas en dos bellas jóvenes. Cuando estaban en la profundidad de la selva misionera, un yaguareté intento atacarlas. Un viejo indio, que estaba observando al felino, le disparo una flecha mortal, pero el animal no murió e intento un segundo ataque, el viejo ensayo otro disparo y esta vez la flecha fue certera, el yaguareté cayo muerto.


Al acercarse al lugar, el anciano comprobó que las dos jóvenes ya no estaban, habían regresado a los cielos sin que el pudiera verlas. Esa misma noche, nuevamente con forma humana, Yací y Araí se hacen presentes ante el anciano para premiar su buena acción.


Le cuentan que habían dado nacimiento a una planta “que acerca los corazones y ahuyenta la soledad” llamada Caá, y que esta debía ser tostada antes de ser ingerida, para contrarrestar su efecto venenoso.


Desde entonces, como reconocimiento a la buena acción de un hombre (cualquiera de los que viven en estas leyendas), Caá permanece entre nosotros como símbolo de amistosa hermandad.


En la "modernidad" en épocas en que se instaló el sistema de semi-esclavitud en los obrajes, se agregan elementos, la diosa de la yerba es rubia y se casa con los mensúes que cosechan la yerba si hacen un pacto con ella.


El pacto se realiza de esta forma: el mensú anota su nombre en una hoja de papel y una fecha en que concurrirá a la cita con ella y lo deja en el monte. Ese día se interna en el yerbatal, la diosa lo prueba para estar seguro de que es un hombre valeroso, él jura no vincularse sexualmente con ninguna mujer y hacen el amor.


Desde entonces, cada día que el mensú sale a cosechar las hojas, puede acostarse a descansar porque ella las recoge por él. Luego, aprovechando que es invisible para los demás, lo ayuda a llevar el fardo con la cosecha hasta el obraje y cuando lo pesan, se sienta sobre la balanza para que a él le paguen más.


Si algún día el mensú la traiciona, ella lo mata.


Cada vez que en los yerbatales muere algún hombre joven y vigoroso (lo que es muy común dado que están expuestos picaduras de arañas y víboras), se corre la voz de que tenía hecho pacto con la Caá y no lo cumplió.