jueves, 17 de septiembre de 2009

BARTOLINA SISA

5 DE SEPTIEMBRE

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER INDIGENA

Homenaje a Bartolina Sisa



Bartolina Sisa nació en un ayllu, era tejedora e hilandera, creció observando el sometimiento del que era victima ella y sus hermanos de estirpe, no solo por las autoridades realistas, tambien por clérigos y criollos incluso por cholos mestizos serviles a los colonialistas.

Ella tomo conciencia verdadera de redimir a su pueblo.

Junto a Tupac Katari ,su esposo, y al motrimonio de Tupac Amaru y Micaela Bastidas,organizan a los quechuas y aymaras en su lucha contra el yugo español, llegan a reclutar a 80.000 combatientes.

En junio de 1781 es traicionada, y entregada al ejercito realista, el 5 de septiembre de 1782, es sentenciada. Bartolina Sisa, insobornable comandante, moría ahorcada, no sin antes sufrir una horrenda tortura física y moral; flagelada, violada, azotada, arrastrada por un charco de sangre, posteriormente fue paseada desnuda montada en un burro, en la Plaza Colonial, y no conformes, sus verdugos descuartizaron su cuerpo y diseminaron sus partes en distintos ayllus y caminos, donde ella había resistido. Su cabeza fue clavada en la puerta de una picota "para escarmiento de los indios".

En este proceso de colonización nos han ido despojando del poder y prestigio de la mujer indígena, a pesar de ello, la mujer indígena ha mantenido vivo el conocimiento ancestral, de alimentación, crianza, lenguas maternas, saberes de curación fisicos y espiritual.

Hoy en dia luchamos contra el racismo y la discriminacion, (formas sutiles de descuartizamiento).

Luchamos por un mundo mejor por nuevas formas de relacionarnos, basadas en el respeto por el otro.

Luchamos por que no aceptamos ser tomadas como meros objetos folcklóricos, envueltos en el packaching del éxotismo.

La mujer indigena es responsable de la sobreviviencia de muchos pueblos, por su acción anónima y tenaz, ya sea en el campo o en la ciudad, por su lucha étnico -cultural.

Un abrazo a todas las hermanas, aymaras, quechuas,mapuches, mayas, kunas, guaraníes, tonocotes,sanavironas, lule-vilelas, huarpes, araucanas, charrúas, pilagás... mestizas,zambas, y a todas las que habitan Abya Yala, (América) que valoran y respetan nuestra cultura.

JALLALLA BARTOLINA!!!

JALLALLA ABYA YALA!!!


Adriana Ruiz

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/11/tupaj-katari.html

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/09/dia-internacional-de-la-mujer-indigena.html


martes, 15 de septiembre de 2009

EL LINYERITA



EL LINYERITA


En un barrio de Santiago,
hay una cruz milagrosa,
las chinitas y los changos
le llevan fragantes rosas,
prenden velas día y noche,
en la cruz del linyerita
rezos, plegarias, promesas,
brindan al alma bendita.

Cuentan que una noche oscura y en un boliche cercano,
estaban unos paisanos truqueando muy divertidos,
de pronto entró un mal vestido y andrajoso como quiera,
era un barbudo linyera, quién sabe de ande ha venido.

Con su amable sonrisa, a tuitos los saludó
y al bolichero pidió, p’ poder matar su hambre,
le vendiera queso, fiambre, un pan y un litro i`vino.
Y de un pañuelo cochino desató un billete grande.

Le cobró el bolichero, dando el vuelto al linyerita
y agarrando sus cositas, rumbo a Huaico Hondo marchó.
Y cuando a las vías llegó lo alcanzaron dos matreros,
le quitaron su dinero y allí tendido quedó.

En un gran charco de sangre lo hallaron de madrugada,
dos profundas puñaladas cortaron su triste vida
y la gente conmovida viendo muerto al linyerita
llevan flores y velitas para esa alma desconocida.

¿Quién era el linyerita? nunca se pudo saber,
pero él siempre ha de tener una velita prendida.
A un costado de la acequia, de la vía y el camino,
la cruz de palo se encuentra marcando un triste destino,
linyerita de Huaico Hondo, quien sabe de ande has venido.


Por Carlos Infante...


lunes, 14 de septiembre de 2009

LAS SIRENAS


Las sirenas han sido famosas seductoras, porque según la mitología eran capaces de encantar con su voz a los marinos para raptarlos.

Las sirenas eran mujeres, con cuerpo de pájaro, criaturas parecidas a las arpías (mitad aves, mitad mujeres).

Al cantar, parecían ser hermosas doncellas, pero los que sucumbían ante su encanto, pronto averiguaban su verdadera naturaleza.

Según la mitología griega, las sirenas habían sido compañeras de Perséfone antes de ser raptadas por Hades, como no consiguieron salvarla, la diosa las transformó como castigo en estas extrañas criaturas.

El canto de las sirenas anunciaba de forma engañosa los placeres del mundo subterráneo, pero también, tenían poderes proféticos.

Las sirenas vivían en la isla de Artemisa, en donde yacían los huesos de los marineros que habían sido atraídos por sus deliciosos cantos.

Jasón y los Argonautas antes que Odiseo (Ulises) habían sobrevivido al canto de las sirenas, pero porque Orfeo, el bardo, ahogó el canto con su lira.

De igual manera, Odiseo (Ulises), hombre de gran imaginación, cuando se iban acercando a la isla temida, por consejo de Circe, ordenó a sus hombres que se taparan los oídos con cera, y él que no podía con la curiosidad de escucharlas, se hizo amarrar al mástil, con orden de que pasara lo que pasara, no lo desataran.

Al escuchar los cantos de las sirenas quiso soltarse pero sus compañeros no se lo permitieron. Cuenta la leyenda, que las sirenas devastadas por su fracaso, se lanzaron al mar y murieron ahogadas.

Por lo visto, podían incluso volar. Aunque también es bastante probable que al verlas saltar desde los más elevados arrecifes para zambullirse en el agua, los marineros les confirieran ese poder.

Las sirenas de la mitología homérica eran tres hermanas, hijas del río Aqueloo y la musa Calíope: Lidia tocaba la flauta, Parténope, la lira y Leucosia leía y cantaba versos. Aunque forma parte de la mitología debemos de admitir la fecunda imaginación de Homero y la belleza de la historia.

En el transcurso de los tiempos con el descubrimiento de América, y con los viajes transoceánicos empezaron de nuevo leyendas de mujeres mitad mujer y mitad pez.

domingo, 13 de septiembre de 2009

LA TELESITA



En su Romancero criollo, el gran poeta León Benarós cuenta una de las versiones de la Telesita:


LA TELESITA


Santiagueño soy, señores,
de aquella tierra bendita
donde ya suman añares
que alentó la Telesita.

y ya que el caso ha venido,
permítanme que les cuente
de la vida y los milagros
de esa criatura inocente.

Rendidos amaneceres
dormida la habrán mirado
a las orillas del Dulce,
por las costas del Salado.

Humildita y pobrecita,
fue una casita de nada,
como un brotecito tierno
que pudo quemar la helada.

Donosa en su honestidad,
linda al par de otras muchachas,
apenas la malcubría
su camisita en hilachas.

En sus grandes ojos negros
iba temblando una pena.
Sus dos trenzas daban marco
a su carita morena.

Era, en su desasosiego,
como esas estrellas puras
que, siempre por apagarse,
desmayan en las alturas.

Temiendo servir de estorbo,
contenta con lo preciso,
vivió de la caridad,
como pidiendo permiso.

Con su carguita de leña
o su atadito pasaba,
cuidando de no perder
la limosna que lograba.

De alguna gente piadosa
conseguía merecer
un pedazo de tortilla,
quizá de pan de mujer.

Sones de caja y violín
la tienen embelesada.
Su reino es la chacarera.
Fuera del baile no es nada.

Allí donde escucha música,
azorada se encamina.
(Las pencas de los senderos
no le mezquinan espina).

Ya se le enciende la luz
de sus grandes ojos mudos.
Ya se entrechocan de gozo
sus piecesitos desnudos.

Al eco de una mudanza,
con gracia se zarandea,
bailando para ninguno
hasta que el día clarea.

Así, danzando y cantando,
libra sus penas al viento.
¡Qué pecado habrá tenido,
si le faltó entendimiento!

No tiene caudal alguno.
Poco pesa sobre el suelo.
Será por eso que Dios
le mandará ese consuelo.

¿A qué puerta llamar puede
que le den sosiego y calma?
¿Qué otro consuelo hallará
que bailar, solita su alma?

Sola vive en este mundo,
sola a su danza se entrega;
sola canta sus vidalas,
sola se va, sola llega.

Pudorosa de la lumbre
del sol y su reverbero,
su carita le mezquina
de vergonzoso lucero.

Y ya un ansia la conmueve
si apunta el alba rosada,
desde que estira la luz
su primera pincelada.

Todavía los violines
llorando están sus gemidos.
A vagar entre los árboles
vuelve a sus lares queridos.

Dicen unos que la hallaron
una mañana de hielo,
tumbada sobre una acequia,
con los ojos hacia el cielo.

Aunque suponen los más
que, en una noche funesta,
viendo el incendio de un bosque
lo tomó por una fiesta.

Ciega de lo que mentían
sus pupilas asombradas,
las que miró como luces
se le hicieron llamaradas.

Poca tarea sería
para ese fuego infinito
hacerla una brasa viva,
envuelta en su vestidito.

En puñado de cenizas
lueguito iría a parar.
A quemazón semejante,
¡qué trabajo le iba a dar!

Un dijecito de plata
llevaba siempre en el pelo.
La conocieron por él,
con el más dolido celo.

Ya murió la Telesita,
en su tormento quemada.
Promesantes del lugar
la miran santificada.

Siete chacareras bailan
a tenor de su deseo,
y le dedican envites
de aguardiente con poleo.

Unos le ruegan salud.
Otros, con pedidos mil,
que las ovejas perdidas
las restituya al redil.

Unas velas de colores
le encienden a la finada.
La tierra fue su calvario,
será el cielo su morada.

Allí, donde la humildad
tiene duradero brillo,
quedita se estará el alma
de Telésfora Castillo.


Imagen: http://andreschazarreta.blogspot.com/2009/09/la-telesita.html

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http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/04/telesita.html

jueves, 10 de septiembre de 2009

EL OREJANO



Yo sé que en el pago me tienen idea

Porque a los que mandan no les cabresteo

Porque dispreciando las huellas ajenas

Se abrirme camino pa" dir ande quiera

Por que no me han visto lamber las coyundas

Ni andar hocicando pa"cerme de un peso

Y saben de sobra que soy duro "e boca

Y no me asujeta ni un freno mulero

Porque que cuando tengo que cantar verdades

Las canto derecho nomás y a lo macho

Aunque esas verdades amuestren bicheras

Ande naides creiba que hubiera gusanos

Porque al copetudo de riñón cubierto

Pa"l que no usa leyes ningún comesario

Lo trato lo mesmo que al que solo tiene

Chiripá e" bolsa pa" taparse el rabo

Porque no me enyenan con cuatro mentiras

Los maracanases que vienen del pueblo

A elogiar divisas ya desmerecidas

Y hacernos promesas que nunca cumplieron

Porque cuando traje mi china pa"l rancho

Me he olvidao que hay jueces pa"cer casamientos

Y que de nada vale la mujer más güena

Si su hombre por ella no a pagao derecho

Porque a mis gurises los he criau infieles

Aunque el cura grite que irán al infierno

Digo ande cuadre que pa" nada sirven

Los que sólo pasan pirinchando el cielo

Porque aunque no tenga ni ande caerme muerto

Soy más rico que esos que agrandan sus campos

Pagando en sancocho de tumbas resecas

Al pobre peón que echa los bofes cinchando

Por eso en el pago me tienen idea

Porque entre los ceibos estorba un quebracho

Porque a tuitos ellos le han puesto la marca

Y tiene envidia de verme orejano

Y a mi que me importa, soy chúcaro y libre

No sigo a caudillo ni a leyes me atraco

Y voy por los rumbos clareao de mi antojo

Y a naides preciso pa"cerme baquiano


AUTOR: SERAFIN J. GARCIA (Uruguayo)


martes, 8 de septiembre de 2009

TUPAC AMARU Y LA EMANCIPACIÓN AMERICANA




Reparación histórica de Túpac Amaru.

Ya que los indios y mestizos constituían la mayoría absoluta de la población de los Virreinatos del Plata y del Perú, ellos constituían el sujeto social central de la Revolución. Debían ser liberados, y debía devolvérseles su soberanía y libertad.

Tal fue la proclama clara y nítida del fundador de la Revolución Americana, el Inca Túpac Amaru II en 1780. Él propuso especialmente la unidad a los criollos. Pero éstos no aceptaron. No querían perder la mano de obra esclava y la servidumbre india.

Y ése sería el conflicto central que se desarrollaría en la larga guerra civil que estallaría apenas producido el inicio de la Emancipación. Sería el choque entre las dos Revoluciones (para la chusma o para la gente decente) que habían madurado en América: la de Independencia y la que además propiciaba el cambio de régimen social.

Como señalara Boleslao Lewin (2), una revolución india y una revolución criolla, que maduran a veces en contacto, pero en general enfrentadas, a todo lo largo del siglo XVIII.

Pero en particular, luego de la Independencia de las colonias inglesas del Norte de América, que como no podía ser de otra forma, impactó fatalmente al sur del Río Mississippi –por entonces el límite entre la América española y la anglosajona- la Revolución norteamericana estalló en 1774, Y la francesa recién en 1789.

Pero la de Túpac Amaru II y la de Farfán de los Godos -es decir, una india y otra criolla- ocurren en 1780; es decir, apenas producido el estallido de libertad en América del Norte. Dos revoluciones en 1780. Una radical, india, y otra burguesa.

La primera, obligatoriamente destinada a borrar de raíz todas las formas de explotación, incluidas la Mita, la Encomienda, la Servidumbre, los Obrajes, los Repartos y la esclavitud, tal cual entendió y proclamó Túpac Amaru II, eliminando también por lo tanto el dominio colonial. Así lo entendieron y plantearon Moreno, Castelli, Belgrano, Monteagudo, Artigas, San Martín, O’Higgins, Güemes, Sucre y Dorrego, sus continuadores.

La revolución criolla, por su parte, sólo se proponía romper los lazos coloniales con España, y a lo sumo ser independientes o neocolonia asociada de Inglaterra, como expresarían el Deán Funes, Saavedra, Rivadavia, los directoriales, los unitarios, los liberales y algunos federales. Está demás decir que esta última es la línea que triunfó, acción británica de por medio.
La historia americana y universal, está en deuda con el Inca Túpac Amaru, de la misma manera que está en deuda con las naciones indias sojuzgadas y asesinadas por la invasión española.

Es necesario ubicar en su justo lugar al Inca, junto a los revolucionarios que en 1774 levantaron el estandarte de la libertad –para los blancos poseedores- en las colonias inglesas del Norte de América, y los que nueve años más tarde que él, recién en 1789, proclamaron los Derechos del Hombre –blanco y poseedor- y del Ciudadano Francés –es decir no para las colonias de Francia, ni sus esclavos y pobladores originarios- en París en 1789.

En medio de ambos hechos, sin duda cataclísmicos para Occidente, emerge la inmensa figura del Padre de nuestra Emancipación, quien se animó a enfrentar al más sanguinario y atroz poder del mundo de entonces: el Imperio español, absolutista, esclavista, saqueador e inquisitorial.

No sólo se atrevió, organizando el mayor ejército popular que poblara las tierras de la América española hasta hoy –baste recordar que San Martín invadió el Perú con 4990 hombres-, sino que proclamó además, por primera vez en las revoluciones de finales del s XVIII, la igualdad y la libertad real y efectiva para todos los hombres que poblaban la América española, suprimiendo toda forma de esclavitud y servidumbre. Cuestión que, ni Washington, ni Paine, ni Jefferson, ni Lafayette, ni Danton, ni Napoleón se atrevieron a plantear.

Túpac Amaru debe ser ubicado en su justo sitial, como impulsor primigenio de los Derechos del Hombre, la Igualdad, la Libertad y la Independencia de América.

Con mucha mayor razón, en esta nueva etapa americana donde los Andes han vuelto a sacudir sus cimientos, y de la mano de Hugo Chávez, de Evo Morales, del Subcomandante Marcos, de los manes del gran padre Pachacutik, se comienza a completar la obra inconclusa de José Gabriel Condorcanqui, el gran Túpac Amaru II.

¡El general Inca viva,
jurémosle por Rey!
Porque es muy justo y de ley
que lo que es suyo reciba.

Todo Indiano se aperciba
a defender su derecho,
porque Carlos con despecho
los aniquila y despluma.

Y viene a ser todo, en suma,
robo al revés y al derecho.
¡Tanto daño perpetrado!
Vengarse a gusto cumplido,
pues españoles han sido
autores del mal causado.
¡Morirán con el soldado,
alcaldes, corregidores,
ricos, pobres y oidores;
o no he de ser Túpac Amaru!

(Proclama pegada en Chuquisaca el 22 de marzo de 1782) (2)

Citas
1.- Pigna Felipe - Los Mitos de la Historia argentina- Tomo I. Norma. 2004.
2.- Lewin Boleslao - La rebelión de Túpac Amaru y los Orígenes de la Independencia Hispanoamericana - SELA. Buenos Aires. 2004.
3.- A. J. P. Amuchástegui - Crónica Histórica Argentina - Tomo II. Codex. 1968.

Por Alberto Lapolla
agrolapolla@yahoo.com.ar
Ingeniero Agrónomo Fitotecnista (UBA)
Experto en Genética Vegetal
Historiador
Docente de la Universidad de La Matanza
Ex – Docente de la UBA
Autor de artículos y trabajos sobre la Problemática Agropecuaria Ambienta

Imagen
taringa.net

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EL TATÚ Y SU CAPA DE FIESTA

EL TATU Y SU CAPA DE FIESTA. [1]

(Mito Aymará Bolivia)


Las gaviotas andinas se habían encargado de llevar la noticia hasta los últimos rincones del Altiplano. Volando de un punto a otro, incansables, habían comunicado a todos que cuando la luna estuviera brillante y redonda, los animales estarían cordialmente invitados a una gran fiesta a orillas del lago.


El Titicaca se alegraba cada vez que esto sucedía.


Cada cual se preparaba con esmero para esta oportunidad. Se acicalaban y limpiaban sus plumajes y sus pieles con los mejores aceites especiales, para que resplandecieran y todos los admiraran.


Todo esto lo sabía Tatú, él quirquincho, ya había asistido a algunas de estas fastuosas fiestas que su querido amigo Titicaca gustaba de organizar. En esta ocasión deseaba ir mejor que nunca, pues recientemente había sido nombrado integrante muy principal de la comunidad. Y comprendía bien lo que esto significaba... Él era responsable y digno. Esas debían haber sido las cualidades que se tuvieron en cuenta al darle este título honorífico que tanto lo honraba. Ahora deseaba íntimamente deslumbrarlos a todos y hacerlos sentir que no se habían equivocado en su elección.


Todavía faltaban muchos días, pero en cuanto recibió la invitación se puso a tejer un manto nuevo, elegantísimo, para que nadie quedara sin advertir su presencia espectacular. Era conocido como buen tejedor, y se concentró en hacer una trama fina, fina, a tal punto, que recordaba algunas maravillosas telarañas de esas que se suspenden en el aire, entre rama y rama de los arbustos, luciendo su tejido extraordinario. Ya llevaba bastante adelantado, aunque el trabajo, a veces, se le hacia lento y penoso, cuando acertó a pasar cerca de su casa el zorro, que gustaba de meter siempre su nariz en lo que no le importaba.


Al verlo, le preguntó con curiosidad que hacía y este le respondió que trabajaba en su capa para ponérsela el día de la fiesta en el lago, el zorro le respondió que como iba a alcanzar a terminarla si la fiesta era esa noche. El quirquincho pensó que había pasado el tiempo sin notarlo.


Siempre le sucedía lo mismo... Calculaba mal las horas... Al pobre Tatú se le fue el alma a los pies. Una gruesa lágrima rodó por sus mejillas. Tanto prepararse para la ceremonia... El encuentro con sus amigos lo había imaginado distinto de lo que sería ahora. ¿Tendría fuerzas y tiempo para terminar su manto tan hermosamente comenzado?


El zorro captó su desesperación, y sin decir más se alejó riendo entre dientes. Sin buscarlo había encontrado el modo de inquietar a alguien...y eso le producía un extraño placer. Tatú tendría que apurarse mucho si quería ir con vestido nuevo a la fiesta. Y así fue. Sus manitos continuaron el trabajo moviéndose con rapidez y destreza, pero debió recurrir a un truco para que le cundiera. Tomó hilos gruesos y toscos que le hicieron avanzar más rápido. Pero, la belleza y finura iniciales del tejido se fueron perdiendo a medida que avanzaba y quedaba al descubierto una urdimbre más suelta. Finalmente todo estuvo listo y Tatú se engalanó para asistir a su fiesta. Entonces respiró hondo, y con un suspiro de alivio miró al cielo estirando sus extremidades para sacudirse el cansancio de tanto trabajo.


En ese instante advirtió el engaño... ¡Si la luna todavía no estaba llena! Lo miraba curiosa desde sus tres cuartos de creciente...


Un primer pensamiento de cólera contra el viejo zorro le cruzó su cabecita. Pero al mirar su manto nuevamente bajo la luz brillante que caía también de las estrellas, se dio cuenta de que, si bien no había quedado como él lo imaginara, de todos modos el resultado era de auténtica belleza y esplendor. No tendría para qué deshacerlo. Quizás así estaba mejor, más suelto y aireado en su parte final, lo cual le otorgaba un toque exótico y atractivo. El zorro se asombraría cuando lo viera... Y, además, no le guardaría rencor, porque sido su propia culpa creerle a alguien que tenía fama de travieso y juguetón. Simplemente él no podía resistir la tentación de andar burlándose de todos... y siempre encontraba alguna víctima.


Pero esta vez todo salió bien: el zorro le había hecho un favor. Porque Tatú se lució efectivamente, y causó gran sensación con su manto nuevo cuando llegó, al fin, el momento de su aparición triunfal en la fiesta de su amigo Titicaca.


[1] Fuente: Cuentos y Leyendas Americanas.



sábado, 5 de septiembre de 2009

TENTEN-VILU Y CAICAI-VILU


Leyendas de Chiloé


Hace muchísimos años la Isla Grande de Chiloé, y todo el enjambre de islas que le rodean, formaban un solo cuerpo con el Continente Americano.


Sin embargo, un día apareció repentinamente la Diosa de las Aguas Coicoi-vilu (de Co: agua y vilu: culebra) con la intención de destruir todo lo que hubiera sobre la tierra.


Obedeciendo a sus mandatos, las aguas comenzaron a elevarse inundando valles y cerros, y sepultando a sus horrorizados habitantes en las profundidades del mar.


Cuando todo parecía perdido, hizo su aparición la Diosa de la Tierra, Tentén-vilu (de Ten: tierra y vilu: culebra).


Tentén-vilu comenzó a luchar contra su enemiga, a la vez que elevaba las tierras inundadas y protegía a sus habitantes, ayudándolos a subir a las partes más altas, transformándolos en pájaros, o dotándolos del poder de volar.


La batalla duró mucho, finalmente Tentén-vilu venció parcialmente a Coicoi-Vilú, pues a pesar de que esta última se retiró, las aguas nunca regresaron a sus límites originales.


Como consecuencia de toda esta lucha, los valles, cerros y cordilleras que antes formaban la zona, quedaron transformados en un archipiélago de inigualable belleza, que es lo que hoy conocemos con el nombre de Archipiélago de Chiloé.


Fuente: Mitología Chilota

jueves, 3 de septiembre de 2009

PILCOMAYO Y BERMEJO


LOS RÍOS PILCOMAYO Y BERMEJO



Río Bermejo


Cuenta la leyenda que, una vez que terminó la creación, Tupá (Dios) confió a Guarán la administración del Gran Chaco, que se extendía más allá de la selva. Y Guarán comenzó la tarea. Cuidó de la fauna y de la flora, de la tierra, de los ríos y de los montes. Y también gobernó sabiamente a su pueblo, logrando una verdadera civilización.


Guarán tuvo dos hijos: Tuvichavé, el mayor, que era impetuoso, nervioso y decidido, y Michivevá, el menor, más reposado, tranquilo y pacífico.

Antes de morir Guarán entregó a sus vástagos el manejo de los asuntos del Gran Chaco. Fue entones cuando comenzaron las peleas entre los dos hermanos, ya que ambos tenían opiniones diferentes respecto de cómo administrar los bienes de la región.


Río Pilcomayo, vista área.

Un día se les apareció el genio del mal, Añá, quien les aconsejó que compitieran entre sí para resolver las cuestiones que los enfrentaban.


Tuvichavé y Michivevá, cegados por sus diferencias, decidieron hacerle caso. Subieron a los cerros que lindaban con el Gran Chaco, y, para disputar su hegemonía sobre la región, acordaron realizar diversas pruebas de destreza, resistencia y habilidad, especialmente en el manejo de las flechas.


En una de esas tentativas, Michivevá lanzó una flecha contra un árbol que servía de blanco. Pero Añá hizo de las suyas: la desvió, y logró que la saeta penetrara exactamente en el corazón de Tuvichavé. Al instante la sangre brotó a borbotones y comenzó a bajar por los cerros, llegó hasta el Chaco, se internó en su territorio y formó un río de color rojo: el "I–phytá" (Bermejo).


Al darse cuenta de lo que había hecho como consecuencia de ese inútil enfrentamiento, Michivevá comenzó a deshacerse en lágrimas. Y lloró tanto, que sus lágrimas corrieron tras el río de sangre de su hermano. Así se formó el Pilcomayo, siempre a la par del Bermejo.


Y el Gran Chaco quedó sin jefe. Pero siguió prosperando bajo el cuidado de la naturaleza; enmarañado, impenetrable, surcado por el río de aguas rojas, nacido de la sangre del corazón de Tuvichavé.





lunes, 31 de agosto de 2009

EL VINAL

EL VINAL


El Vinal es un árbol que suele alcanzar varios metros de altura, y se bifurca desde arriba en ramas delgadas cubiertas de enormes espinas. Las hojas son fruto es una vaina delgada y larga.

Debajo del vinal no crece planta alguna al parecer por emanaciones del mismo árbol no bien determinadas todavía.

Consignamos la causa de ese fenómeno, según la fantasía aborigen, que tiene para cada misterio una explicación sobrenatural.

Aconteció que en una tribu guaraní nació un niño con instintos manifiestamente perversos.

Desde muy pequeño dio muestras de crueldad, y a su impiedad no escapaban los más inocentes moradores del bosque, sean pájaros o animales.

Alarmada, la madre dio cuenta al cacique de lo que estaba ocurriendo. Este llamó a los hechiceros que después de un largo "consejo" llegaron a la conclusión de que el pequeño estaba poseído del espíritu de Añahan y que mantenía relaciones con él.

Era necesario, pues, curarlo. Se resolvió en acuerdo con el cacique, apresarlo para llevar a cabo la importante tarea de desalojar el maldito del cuerpo. Pero cuando los hechiceros se acercaron al niño para cumplir su cometido, éste, retrocediendo sigilosamente, preparó su arco y sus flechas. De nada valieron las amenazas del cacique.

El niño esperó que se acercaran y descargó sobre ellos las flechas mortales. Consumado el crimen comenzó a huir perseguido por toda la gente de la tribu.

En varias oportunidades el pueblo enardecido estuvo a punto de darle alcance; pero legiones de cardones, sobre los que el criminal pasaba como un hálito, les cortaban el paso. Finalmente le perdieron de vista.

Días después encontraron en la selva un árbol nuevo. Era el niño que había caído de cansancio, pero Añahan le había concedido el último favor para protegerlo.

Lo cubrió de espinas. Y así nació el vinal por obra del demonio. Tan malvado sigue siendo que a nadie permite vivir a su sombra; a excepción del cardón y el cardoncillo que ayudaron en su huída. A todas las demás plantas mata sin compasión. Por eso los indios procuran destruirlo donde lo encuentran, pero deben cuidarse de los garfios arteros que Añahan le ha dotado.



Nota

Prosopis ruscifolia Griseb. (vinal) es una especie autóctona de amplia difusión en Santiago del Estero y Chaco
Argentina.

Es tanta la mala fama de este árbol que hasta el gobierno lo considera enemigo de las demás especies y permite su talado sin pagar derechos. Por supuesto la mala fama no procede de la leyenda sino por tratarse un obstáculo para el crecimiento de las demás especies vegetales.

viernes, 28 de agosto de 2009

FAMILIA DELGADO

ROBERTO RAFAEL DELGADO

Forma parte de la tercera generación de los Delgado. Es arquitecto y recibió de su abuelo y de su padre, de quien lleva sus nombres, el talento como herencia.


Compartió con su padre la creación del monumento a Francisco de Aguirre, que se encuentra emplazado en el Parque Aguirre, en la Ciudad Capital y numerosas de sus obras lucen en paseos públicos e instituciones de la provincia, tales como el Monumento al Maestro.


Se encargó de la remodelación de la plaza Coronel Lugones y la construcción de viviendas que tienen su sello.


En el taller de Tuty (tal su apodo) se puede leer:

Hagamos obras que cualquier siglo y cualquier raza puedan comprender y que siendo humanas, sean eternas”.

Este anónimo expresa y acompaña el sentir de Roberto Rafael Delgado, celoso guardián de la memoria cultural.

jueves, 27 de agosto de 2009

FAMILIA DELGADO


ROBERTO DELGADO

Nació en Santiago del Estero en 1914.

Recogió la tradición paterna y encariñado con los rostros de nuestro pueblo se volcó a las figuras de sus changos, mujeres campesinas y personajes típicos de la ciudad. No hubo técnica que no dominara: yeso, mármol, madera, bronce, resinas, poliester, etc., lo que lo convirtió en maestro y hombre de consulta para las nuevas generaciones.

Se destacó como Maestro Mayor de Obra, Ingeniero Mecánico, Astrólogo, Físico y Radiotécnico, además de Escultor.

Prueba de su enorme talento fue el premio internacional que se le otorgó por la célebre escultura en homenaje a Duarte Quirós, fundador del Colegio Monserrat, en la ciudad de Córdoba. La obra se conserva hasta el presente en el patio del Colegio.

En 1936 fundó, junto a un grupo de compañeros escultores, la “Sociedad de Plásticos de Córdoba”, armando el primer taller para fundición de metales.

Esculturas, monumentos, diseños arquitectónicos, obras premiadas y sobrados halagos, son elocuente muestra de su talento.

Una de las presentaciones más trascendentes fue la exposición de 42 obras de bronce, realizada en la galería del teatro Ópera de la ciudad de Buenos Aires.

A Roberto Delgado debe la ciudad de Santiago del Estero, los murales del Colegio de Ingeniería y Hotel Palace II; los ornatos de la Capilla de Belén; la escultura de María Antonia de Paz y Figueroa, los monumentos a Hipólito Yrigoyen, Francisco de Aguirre, Brigadier General Juan Felipe Ibarra, José B. Gorostiaga, Martín Miguel de Güemes, Domingo Faustino Sarmiento y muchos otros próceres que se exhiben en paseos públicos e instituciones educativas; sin contar las que se encuentran en poder de entidades privadas o coleccionistas particulares como testimonio de su talento, se citan entre ellas el Hachero, el Bombista, Pescadores de Río y Changos Santiagueños. Varias de sus obras lucen la Casa Rosada, así como en Embajadas y Museos.

La imponente escultura del Cristo Redentor, ubicada sobre la Avenida Costanera en el Parque Aguirre es otra de sus obras monumentales.

Fue uno de los fundadores de la Academia de Bellas Artes Juan Yaparí y del Museo de Bellas Artes Ramón Gómez Cornet, del cual fue Director y se jubiló en el año 1964.

Murió en 1981 y es sin duda, la figura más representativa de la creación escultórica santiagueña.

miércoles, 26 de agosto de 2009

FAMILIA DELGADO

RAFAEL DELGADO CASTRO


Nació en 1889 en la Córdoba española.


Cuentan que su llegada a la República Argentina, a los 20 años, fue para dar con el paradero de uno de sus hermanos, que había huido de la Guerra Civil Española a comienzos del siglo XX.


Llegó a Buenos Aires con sus títulos de ebanista, escultor, aparejador y constructor.


Se traslada a la provincia de Córdoba, donde trabajó como maestro en la construcción de la Iglesia del Carmen.

Poco después de crear una Escuela de dibujo y escultura, por primera vez emprendió viaje hacia la capital santiagueña, con la propuesta de construir una casa.


Lo que debió ser un viaje de trabajo, se convirtió en un cambio de vida. Había algo en la gente que despertó la atención del artista, su idiosincrasia, su cultura, fueron motivo para que se radicara definitivamente en Santiago del Estero en 1912.


Impresionado por los mitos y leyendas chaco-santiagueñas encontró los materiales para su expresión artística en la madera del bosque santiagueño; quebrachos y algarrobos dieron vida a sus primeras creaciones entre las que se puede citar El Hachero, Abuela Quichua y Aborigen, donada por el Ministerio de Instrucción Pública de la Nación al presidente de Brasil, Getulio Vargas.


Se destacó como constructor, arquitecto y frentista de importantes edificios públicos y privados de la ciudad: Biblioteca Sarmiento, Sociedad Española, Banco Hipotecario, ornatos de la capilla de las Hermanas Franciscanas, panteón funerario de las Hermanas dominicas, etc.

En el año 1940, le encargaron el diseño y realización del Monumento al Kakuy, la leyenda popular de la mujer pájaro, que por entonces no era demasiado conocida y que hoy adorna el Parque Aguirre.


Buscando nutrir su inspiración artística, recorrió casi todo Santiago junto a Orestes Di Lullo y comenzó destacadas investigaciones arqueológicas de la cultura chaco-santiagueña, fundando junto a Alejandro Gancedo y el Dr. Bustos Argañarás el Museo Arcaico, hoy Museo de Ciencias Antropológicas y Naturales, Emilio y Duncan Wargner. Contribuyendo con más de 4.500 piezas principalmente cerámicas.


En el año 1945, dejó el trabajo activo y cedió el taller a su hijo Roberto.


Sus magistrales obras constituyen un documento histórico y artístico, que conforman el Patrimonio Cultural santiagueño.

Falleció en la provincia de Santiago del Estero, en el año 1957.


martes, 25 de agosto de 2009

FAMILIA DELGADO

El Kakuy
Escultor: Rafael Delgado Castro


La escultura santiagueña está fuertemente representada por la familia Delgado que en el trascurso de tres generaciones supieron reflejar con su cincel, el testimonio de cada época.


Ningún rasgo de la cosmovisión de este pueblo quedó sin ser plasmado en sus obras, sus leyendas, las figuras representativas, el hombre común, niños, ancianos y jóvenes.


También supieron insertar e integrar las líneas clásicas de la cultura europeas.


He aquí nuestro sencillo tributo a esta gran familia.