miércoles, 13 de agosto de 2008

UNA SERPIENTE DE SIETE CABEZAS



En un amplia franja geográfica de comunidades dentro de los municipios de Charcas, Matehuala y Villa de Guadalupe se habla de una gran serpiente de siete cabezas (algunas versiones dicen que son nueve), la cual estaba destinada a causar grandes calamidades e, incluso, destruir por completo la ciudad de San Luis Potosí, pero gracias a un exorcismo realizado por un sacerdote, ese fabuloso reptil quedó petrificado, o mejor dicho, convertido en cerro.

Muchos lugareños afirman que han visto al animal convertido en piedra y que la historia es real. Sin embargo, también hay quienes aseguran que es una simple formación natural en lo alto de un cerro.

Mito o no, lo cierto es que ha generado un sinfín de leyendas y aquí tenemos una versión que habla del porqué de la existencia de dicho animal.

Por ahí, en un cañón que sube de Villa de Guadalupe a la hacienda de Solís, hay una serpiente; está sobre la sierra y se forma como un camino donde se apartan las cabezas –son siete cabezas– que tiene el animal. También por ahí hay un cerrito boludito, prieto, que es un cuervo y ese cuervo iba guiando a la serpiente.

Cuentan que esa serpiente de las siete cabezas era como un embrujo de los antiguos huachichiles –muy bravos esos hombres–.

Entonces viene la historia que en los años antiguos la conjuró a esa serpiente el padre –un padre que ha de haber estado en la iglesia de Villa de Guadalupe o en la de Solís–, y la conjuró porque parece que venía esa serpiente a un rancho que le llaman el Rancho Alegre; que iba a caer ahí a comerse a la gente. Entonces el padre la conjuró y ahí está hecha piedra. Sí, eso cuentan, que la serpiente está hecha piedra y el cuervo hecho cerrito.

Y luego digo yo: «Bueno, ¿cómo estará eso de que vuelva a resucitar ese animal, que ya no esté hecho piedra; cómo estará eso?».

Es que, según la plática, se dice que un mal día esa serpiente de la siete cabezas ya no va tener el conjuro y va resucitar y va seguir su camino para comerse a la gente de Rancho Alegre o de cualquier otro lugar hasta donde vaya ella a cumplir la misión que le encomendaron los huachichiles.

(Leyenda narrada por don Marcos Saucedo,
de Norias del Castillo, municipio de Matehuala, S.L.P.)
Homero Adame, "Mitos y leyendas de huachichiles"
Editó la Secretaría de Cultura del Estado de Oaxaca, en 2008,
Premio Nacional de Cuento, Mito y Leyenda “Andrés Henestrosa” 2007
http://leyendas-de-mexico.blogspot.com/2009/11/mitos-y-leyendas-la-sierpe-de-siete.html

martes, 12 de agosto de 2008

TUNUPA

TUNUPA


Entre los dioses del sur andino, Tunupa parece haber sido una divinidad muy antigua, cuya área de influencia llegó a su máxima expresión antes del auge del culto a Viracocha.

Santa Cruz Pachacuti menciona la aparición de Tonapa, Tarapaca en el tiempo llamado purun pacha raccaptin

Ahora analizaremos los otros nombres de Tunupa mencionados por los cronistas. Santa Cruz Pachacuti se refiere a la voz Tarapaca; Ramos Gavilán a Taapac; mientras Sarmiento de Gamboa da el apelativo de Tahuapaca. En los tres casos se halla la palabra paca que según el cronista Bertonio significa un "pajaro grande como águila".

El Colesuyo junto con el altiplano formarían las áreas de la máxima influencia alcanzada por el culto a Tunupa.

Ramos Gavilán narra las hazañas y andanzas de Tunupa, convertido por los religiosos cristianos en la persona del apóstol Santo Tomás.

Este personaje apareció en Brasil, Paraguay, pasó por Chachapoyas y recorrió el Altiplano.

Llegado al pueblo de Cacha lanzó rayos y fuego celeste contra un ídolo que allí se veneraba.

Luego fue visto en el Cusco de donde se dirigió a las orillas del lago Titicaca.

Apresado y atormentado por los naturales, empalado en una vara de chonta, fue puesto en una balsa y echado al lago. Sopló entonces un fuerte viento que lo llevó al Desaguadero y de ahí a Aullagas, donde se hundió en las entrañas de la Tierra.

Bertonio nombra a una huaca llamada Aahuacasa que acordó soplar contra Tunupa un fuerte viento durante cuatro días y sus noches consecutivas.

Predicaba Tunupa sin descanso a los hombres, y un día llegó al pueblo de Yamquesupa del cual fue echado por sus habitantes y, como los maldijo, la aldea se transformó en laguna. En sus andanzas llegó al lugar de Cachapucara donde había una huaca mujer a la cual cobró gran odio, y destruyó el cerro y el pueblo echando fuego y derritiendo como cera la montaña.

En Quinamares convirtió a la población en piedras por no prestarle atención.

En sus correrías arribó a Carabaya donde resultó preso, los naturales lo ataron de pies y manos cerca de la laguna de Carapucu, pero él desató milagrosamente las cuerdas y tendiendo su manta sobre las aguas navegó hasta la peña de Titicaca.

En sus viajes pasó y de allí por el río Chacamarca llegó al mar.

Sarmiento de Gamboa habla de Tuagapaca en tiempos después del diluvio, antes de la existencia del Sol y de la Luna, a la vez que formaba parte de los acompañantes de Viracocha Pachayachachic.
Estando en el Collao desobedeció; a Viracocha, quien ordenó entonces lo ataran de pies y manos y que en una balsa fuese puesto en el río Desagaduero. Después nunca no fue visto más. Según este cronista es Viracocha y no Tunupa quien causó la destrucción del pueblo de Cacha con fuego bajado del cielo que abrasó la comarca.

Entonces uno de los atributos de Tunupa sería ser el fuego celeste o sea, el rayo.

El mito de Tunupa estaba también conectado con los volcanes, muchos de ellos hoy apagados. La región sureña se distingue por los numerosos volcanes y no es de extrañar que Tunupa estuviese asociado no solamente con el fuego del cielo sino con el fuego que emerge de las entrañas terrestres.

Su tercer atributo era ser el dios de la lluvia que cae junto con la tormenta y fecunda la tierra. También es el dios de las fuentes, de los ríos por donde navegó antes de sumergirse en las profundidades de la tierra.

Al analizar los atributos de Tunupa encontramos una constante dualidad entre lo de arriba y lo de abajo, entre el fuego celeste y el fuego que brota de la tierra a través del cráter humeante o abertura del mundo bajo; del agua que se precipita del cielo en oposición a las lagunas, fuentes, ríos situados en lo bajo.

A este antiguo dios sureño vino posteriormente a yuxtaponerse Viracocha.

Las deidades más recientes desplazaban cultos anteriores, de acuerdo con los movimientos de los grupos étnicos. De igual manera sucedió con Viracocha, cuya influencia creció junto con el avance y la pujanza de los ejércitos incaicos. Debido al auge de las fuerzas del Cuzco, el dios Viracocha suplantó a Tunupa, mientras que en otros casos ambos cultos se amalgamaron.

Santa Cruz Pachacuti añade el nombre de Tunupa-Tarapaca al de Viracocha pachayachicachan cuncacuy camayoc con el objeto de transformar la divinidad primera en un dios incaico. Establecido el virreinato y pacificada la tierra, los religiosos católicos acomodaron los mitos andinos a las necesidades de la enseñanza de la doctrina y transformaron el binomio Tunupa Viracocha en el apóstol Santo Tomás o San Bartolomé.

Nota

Aahuacasa: divinidad del viento.



http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/08/tunupa.html

lunes, 11 de agosto de 2008

KOONEK



EL CALAFATE



Koonek, la anciana hechicera de la tribu estaba demasiado agotada para continuar caminando hacia el norte, el invierno estaba próximo y había que buscar lugares donde no faltara la caza.

Como era habitual en estos casos, se le construyó un buen kau y se le dejó abundante comida, pero seguramente no le alcanzaría para todo el invierno.

Para esa época no existían los caballos ni los calafates.

Quedó totalmente sola, hasta los pájaros emigraron con la llegada de las primeras nieves, pero ella subsistió inexplicablemente.

A la llegada de la primavera se asomaron las primeras golondrinas, algunos chorlos y unas inquietas ratoneras.

Koonek les increpó la actitud por haberla dejado sola, sumida en el silencio, a los que las avecillas respondieron que ello se debía a que durante el invierno no tenían donde resguardarse del viento y del frío, además en el otoño el alimento les era escaso.

Koonek, sin salir del toldo les respondió.

–“Desde ahora en adelante podrán quedarse, tendrán abrigo y alimento”.

Cuando abrieron el kau, la anciana hechicera ya no estaba, se había convertido en una hermosa mata espinosa de perfumadas flores amarillas que al promediar el verano ya eran moradas frutas de abundantes semillas.

Los pájaros comieron sus frutos, también los Tsonekas y desparramaron las semillas de aike en aike.

Ya nunca más se fueron las aves y las que se habían ido volvieron al enterarse.

Por eso: “El que come calafates, vuelve”.-

Notas:

Koonek: calafate
Kau: Toldo, Casa
Tsonekas: nombre verdadero de los llamados: Tehuelches, Aónikenk o chonkes Aike
Joiuen: leyenda

Joiuen Tsoneka (leyendas tehuelches) de Mario Echeverría Baleta

domingo, 10 de agosto de 2008

KOSPI

Pintura No. DSC06325
Artista: Arenas
Titulo de la obra: Flores
Tecnica: Oleo sobre lienzo
Dimensiones: 120 x 80 cms
www.arteandino.co.cr


Kospi era el nombre de una hermosa niña que vivía en el sur cuando las plantas no tenían flores.

Muchos jóvenes cazadores recorrían largas distancias para admirarla y recibir el regalo de su sonrisa.

Kospi empleaba el tiempo en las tareas propias de la mujer Tsoneka, coser quillangos, pintarlos, preparar pinturas, tejer mantas..... o peinarse los negros y lacios cabellos mirándose en el espejo del Lago.

En esa estaba la tarde en que Karut (el trueno) el señor de la montaña la raptó escondiéndola en una profunda caverna del glaciar.

En vano llamó, más nadie podía oírla.


Tan grande era su pena que se convirtió en hielo y se confundió con los témpanos.

Cuando Karut no pudo hallarla bramó una y otra vez, pero sus voces solo lograron despertar a la lluvia que acudió presurosa y manó abundante.

Kospi convertida en agua, bajó por la plata de los chorrillos hasta hundirse en los valles.

Con la llegada de la primavera trepó por los tallos de las plantas y se asomó convertida en flor para mirar desde allí y para siempre a la gente de su raza.

Desde entonces en la lengua Tsoneka se le denomina Kospi a los pétalos de las flores.

Tsonekas: nombre verdadero de los llamados: Tehuelches, Aónikenk o Chonkes

Joiuen: leyenda
Kospi: pétalo
Karut: trueno


Leyenda mitológica “Kospi” del libro Joiuen Tsoneka de Mario Echeverría Baleta

sábado, 9 de agosto de 2008

RUMIÑAHUI



LA RESISTENCIA DE EN QUITO


Rumiñahui había nacido en Quito por el año 1486.

Descendía directamente de los Atis Puruhaes, y muchos historiadores aseguran que fue hijo del Inca Huayna Cápac y de la princesa Nary Ati, hija de Pillahuaso, cacique de Panzaleo, Mulalillo, San Miguel y Píllaro, siendo por lo tanto medio hermano de Atahualpa.

Sebastián de Benalcázar, quien había fundado Guayaquil, fue el encargado de marchar con su ejército en busca del líder indígena.

Antes envió un mensajero con una cruz y la oferta de amistad.

Los rebeldes devolvieron su cadáver. En Cajamarca habían visto un símbolo de madera igual, en las manos de un tenebroso fraile que secundaba a Pizarro.

Después Rumiñahui se preparó para recibir a Benalcázar. Reunió a su gente y le dijo: "Es preferible morir que aceptar la esclavitud de estos hombres que robarán tesoros, mujeres y tierras".

Al hablar, un volcán parece salirle desde adentro, arde su voz, sonríe su corazón y vibran sus guerreros. Benalcázar consigue una alianza con los indios cañaris para combatir a los rebeldes.

El jefe indígena se adelanta y le sale al encuentro en las llanuras de Tiocajas. El lugar, favorable para el andar de los caballos españoles, no impide que los rebeldes anulen el poder del enemigo. Cada vez que matan un caballo le cortan la cabeza para mostrar que no son inmortales. La batalla va desde el mediodía hasta que la noche oscura obliga a suspenderla y continúa al día siguiente con la salida del sol.

Las llanuras de Tiocajas estaban llenas de trampas para que los europeos y sus potros quedaran ensartados.

Un traidor avisa a Benalcázar el lugar y muestra un camino seguro para retirarse a Riobamba. Rumiñahui no se desanima y decide atacar la ciudad. En la hora del ataque el volcán Tungurahua entra en erupción.

Muchos indígenas, aterrados, creyendo que se trataba de un mal augurio, huyeron bajo la lluvia ardiente.

Los españoles no se cansaron de matar gente que corría indefensa.

Rumiñahui se retira con sus soldados más fieles hacia Ambato. Luego se va a Quito, envía a lugar seguro a los más débiles y esconde los tesoros de Atahualpa en la zona sureña de Sigsig, en las estribaciones de la Cordillera Oriental o de los Llanganates.


Nota

Rumiñahui significa Cara de Piedra

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/04/r-u-m-i-n-w-i.html

viernes, 8 de agosto de 2008

HUMAHUACA



Hace mucho, mucho tiempo los indios humahuacas vivían sin privaciones en las tierras de su quebrada.

Dicen que éstas eran tan verdes y fértiles como lo es hoy la pampa, y que en sus terrazas crecía el maíz como crece la hiedra a la sombra de los árboles.

Como no era tan duro el trabajo, y su fruto abundante, los dueños de esa tierra podían compartir la paz y la alegría que les enviaba la Pachamama en fiestas interminables.

Y dicen también que las cosas habrían seguido así para siempre si no hubiera sido por la envidia de los calchaquíes, la codicia de los diaguitas y la belleza de Zumac.

Calchaquíes y diaguitas se aliaron un día y decidieron conquistar la tierra humahuaca.

Hubo largas reuniones secretas, planes y contra planes, espías que se asomaron a la quebrada e informantes que volvieron a contar que los humahuacas no sospechaban nada, demasiado satisfechos como para pensar en la guerra.

Y que el único obstáculo para sus planes era el jefe, que sabía cómo convertir de golpe en un ejército a las familias campesinas.

Las dos tribus aliadas prepararon sus arcos, y sus flechas, sus hondas y sus piedras y, sobre todo, prepararon a Zumac.

La más linda entre los calchaquíes y las diaguitas, Zumac Huayna, no sólo era joven y hermosa. Ante todo, estaba convencida de sus encantos. Sabía cuando bajar la vista con una media sonrisa. Sabía acercarse silenciosa a sus interlocutores hasta casi rozarlos con su cuerpo firme y, al alejarse, caminar por la aldea con la seguridad de una reina.

Así llegó Zumac, hasta las casas humahuaqueñas, en el atardecer del día señalado. Ella contó su historia de india perdida y las mujeres la llevaron a descansar y la convidaron con un vaso de alhoja.

Más tarde, a la hora de la fiesta y el baile, conoció al jefe. Se miraron muchas veces a través del aire frío de la noche y el humo de la fogata, y ella lo fue enredando con su collar de cuentas invisibles.

Más tarde se cruzaron en el momento que, acallados los pinkullos y las ocarinas todos iban a recogerse; y más tarde todavía él dormía junto a ella, envuelto en su olor recién descubierto.

La noche, de luna nueva, era oscurísima sobre la quebrada, y nadie estaba despierto para escuchar el silencio enorme que cubría el valle como una manta.

El sorpresivo ataque de las tribus aliadas no dio lugar a la defensa de los humahuacas.

Ni los que huían de sus casas, ni los que intentaron buscar sus armas, ni los que se ocultaron en los maizales, ni los que corrían desesperados hacia las montañas, ni uno solo pudo escapar de la masacre.

El mismo jefe murió como uno más, pero antes maldijo a sus enemigos y les auguró que no les serviría de nada la victoria.

Y así fue.

Al día siguiente, cuando el sol iluminó la quebrada, el paisaje era otro. El pueblo y los cultivos habían desaparecido. La tierra se había secado, se había vuelto arenosa y estéril, y estaba extrañamente teñida de rojo, de morado, de rosa...

¿Dónde estaban los muertos, la sangre, los despojos? En vez de cadáveres, sobre las laderas, de a trechos, entre las piedras y el polvo, había brotado una planta desconocida.

Miles de cardones, con sus verdes brazos espinosos, poblaron las cuestas, los pasos y las cimas. Se levantaban desafiantes, únicos pobladores del desierto que es ahora lo que fue la tierra que les pertenecía.

Y en primavera, bajo el cielo más azul que se conozca, dejan salir de entre sus espinas increíbles flores amarillas, blancas y rojas que, según dicen, son las almas de los desaparecidos indios humahuaqueñas.

jueves, 7 de agosto de 2008

CÓMO HACER UN BARCO



Cómo hacer un barco


Arranque sus costillas
y esternón,
construya las cuadernas,
ponga su alma
de mascarón de proa,
extienda sus ganas
como velas,
gane el viento
que le deben
y llore, luche, ame,
mate, llore, luche,
hasta hacer el mar.

Julio Leite, poeta nacido en Ushuaia.

miércoles, 6 de agosto de 2008

EL CHULENGO





“Había una vez", era un chulenguito guacho que encontré detrás de una mata cerca de la aguada.

Por qué lo había dejado su madre... no lo sé; pero creo yo - que como recién nacido no pudo seguirla cuando los cazadores de guanaco cayeron sobre la tropilla y ella se alejó galopando para despistarlos de su cría y... no volvió. Si una madre no vuelve, es porque no puede, no porque no quiere. La guanaca perseguida, seguramente cayó bajo las alas de los cazadores.

El estaba solo, guacho y yo lo adopté a mi chulenguito. Había una vez.

Era precioso, su piel era una seda roji-marrón, con un rombito gris suave, bordeado de blanco, entre enormes ojos almendrados de largas pestañas y mirada triste; el cuello largo y flexible; la colita corta y movediza; las patas ágiles y graciosas.

Habia una vez, me seguía a todas partes; era mi compañero de interminables caminatas por cerros y cañadones.

Mi chulenguito no hablaba pero entendía todo lo que yo le contaba; sus orejas giraban de aquí para allí y cualquier ruido extraño lo sobresaltaba, lo hacía correr; sin embargo, si yo no lo seguía, se paraba a esperarme. Así pasamos juntos todo un verano.

En Marzo, lo dejé, yo debía volver al norte, al colegio.

En esos años, en la Patagonia, no había colegios - solo una que otra escuelita -. Un instituto en Río Gallegos, otro en Trelew, por lo tanto la mayoría de nosotros debíamos ir de pupilos al norte.

Teníamos que dejar nuestros hogares, a nuestros padres y nuestros chulenguitos. No podíamos volver para las vacaciones de invierno pues los barcos tardaban varios días; como también los pequeños aviones que debían hacer el trayecto en etapas; por tierra: ni que hablar; queda lejos de la Capital nuestra Patagonia!

“Habia una vez” quedó solo, durante nueve interminables meses; solo todo ese tiempo. Cuando finalmente volví al campo, ni bien bajé del coche para abrir la tranquera, escuche un galope; me di vuelta y ...

Había una vez estaba allí, erguido, inquieto, anhelante. Lo miré largo rato, cómo había crecido - quise acariciarlo - retrocedió comprendí entonces que deseaba su libertad: abrí de par en par la alta tranquera del potrero... el miró, se acerco, vio el campo y al galope tendido se alejó.

Nunca más volvió mi chulenguito Había una vez.

Nota
Chulengo: se llama a la cría del guanaco
Guacho: huérfano, pobre, desprotegido.

No conozco al autor de este hermoso relato

Imagen
tipete.com

martes, 5 de agosto de 2008

ELAL Y TELUJ



Elal se enamoró de Teluj, el lucero del amanecer, hija del sol y de la luna. Su madrina convertida en cisne lo alza sobre el lomo y emprende el vuelo el Este, sobre el mar. Al llegar la noche, ya cansados, Elal arroja una flecha sobre el agua formando un grupo de Islas, (¿Malvinas?) donde descansan para proseguir viaje rumbo al sol.

Cuando llegaron, su madrina, que como ya sabemos, era bruja, convertida en mosca se ubica en la oreja de Elal para indicarle paso a paso lo que debía hacer.

Nuestro héroe le pide al Astro Rey el permiso para casarse con su hija y este no contento con el pretendiente, le impone una serie de pruebas en las que tendría que poner de manifiesto: ingenio, inteligencia y valentía. En caso de salir airoso en todas, le otorgaría el permiso.

La primera consistía en rescatar un anillo que estaba dentro de un huevo envenenado al fondo de una caverna custodiada por un guanaco que mataba con la mirada.

Mientras la mosca distraía al animal posándose en sus ojos y orejas, Elal lo mata con un certero golpe de shome (boleadora de dos bolas), luego le quita la piel y cubierto con ella penetra en la caverna.

Allí utiliza el arco y la flecha para romper el huevo que estalla desparramando veneno, pero Elal se despoja de la piel salpicada y recupera el anillo.

Teluj, hecha mujer, lo aguardaba en un palacio al fondo de un frondoso jardín.

Cuando Elal pretendió avanzar, a cada paso el suelo se convertía en pantano. Camina hacia atrás, le dijo la mosca, y no arranques flores, pués se convertirán en víboras.

Así lo hizo hasta llegar a la puerta del palacio de donde asomaron dos mujeres; una joven hermosa luciendo “kai eorrenk” y la otra vieja, deforme y harapienta. En realidad la vieja no era otra que Teluj disfrazada por orden de su progenitor para despistar a Elal.

Advertido por su madrina eligió la verdadera.

-Has acertado nuevamente, dijo contrariado el sol, pero tendrás que superar todas las pruebas que te dé. Y le fue dando tantas para dilatar el tiempo, a la espera que el pretendiente desistiera de sus intenciones, que no le alcanzaría la vida para cumplirlas.

-Escapa con ella, el padre no te dará jamás el consentimiento, le aconsejó la madrina.

Y huyeron juntos para siempre.

Pero Teluj, temerosa de la furia de su padre, cuando éste sale, se esconde.

NOTAS

Elal: nombre propio del héroe de los Tsonekas.

Joiuen: Leyenda

Tsonekas: nombre verdadero de los llamados: Tehuelches, Aónikenk o Chonkes.

Kai: quillango – capa

Eorrenk : color blanco

Shome : boleadora de dos bolas

Teluj: lucero del amanecer

Leyenda mitológica “Elal y Teluj” del libro Joiuen Tsoneka de Mario Echeverría Baleta

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/08/leyenda-de-malvinas.html

lunes, 4 de agosto de 2008

CREACIÓN DE LA LUNA

Alugrafía y Monocopia / 60 x 80 cm
Serie Origenes / Creación de la luna II (Leyenda Tehuelche)
Mabel Berzano
Artista PLástica (Artist)
http://berzano.blogspot.com/2008/06/nativos_06.html


Kooch ya había creado al sol para iluminar el día y dar calor a la existencia, pero durante el descanso de éste, Tons, la oscuridad daba libertad a sus hijos, los malos espíritus que prodigaban los males por doquier y los gigantes Hol-Gok asomados por los ojos de las maderas viejas, por los huecos de las rocas y desde lo profundo de las cavernas, acechaban a los indios para prodigarles sus males, enfermedades y desgracias, entonces Kooch crea a la luna, llamándola Keenyenkon para que ilumine a la tierra y aleje con su lumbre a los malos espíritus.

Las nubes que divagaban por el cielo, fueron presurosas a contarle al sol la buena nueva y tanto le hablaron de la pálida dama nocturna que decidió conocerla y una mañana quebró con sus rayos el horizonte antes de lo acostumbrado, por su parte Keenyenkon tampoco pudo resistir el embrujo del rubio madrugador y lo acompañó a través del azul del cielo hasta perderse en el horizonte quebrado de los Andes en un rojo atardecer.

NOTAS

Tsonekas: nombre verdadero de los llamados: Tehuelches, Aónikenk o Chonkes

Joiuen: leyenda

Kooch: ser supremo, creador

Tons: la noche oscura, Madre de los malos espíritus

Hol – Gok: nombre del conjunto de los dos gigantes

Keenyenkon: luna llena

Leyenda mitológica “Creación de la luna” del libro Joiuen Tsoneka de Mario Echeverría Baleta

domingo, 3 de agosto de 2008

LEYENDA DE MALVINAS

Vista aérea de las Islas Malvinas


Dicen, en sus Karlem-shenik (cuentos viejos), que el mar se formó por el llanto de un todopoderoso y bueno.

Ese ser que para los tehuelches era el cielo (en algunas leyendas figura también como Kooch), vivió mucho tiempo en soledad y en tinieblas

Hasta que un buen día decidió crear también la luz, el sol y una isla.

Una isla donde tuvo origen la vida.

Allí aparecieron unos moradores gigantes y monstruoso que eran hijos de las montañas.

Esta leyenda de labios de un aborigen patagón llego a oídos de Pigafetta cronista de la expedición de Magallanes.

Y al parecer, el relato lo inspiró para dibujar, con la ayuda de su imaginación un sencillo mapa de una o dos islas.

Es probable que los tehuelches no hayan visto nunca las islas

Pero presentían su existencia. Ellos observaban que ciertas aves, como los cisnes y flamencos, llegaban desde el confín del mar hasta la costa.

Y que tres meses después se lanzaban resueltamente hacia el brumoso horizonte marino.

Este, comportamiento convenció a los aborígenes de que las ves iban y venían de la legendaria isla de sus mitos.

Sansón

En España a las islas que Pigafetta dibujó en su croquis le asignaron el nombre de Sansón.

Los que trabajaron en las cartas geográficas consideraron que a un lugar habitado por gigantes correspondía aplicarle el nombre del forzudo personaje bíblico.

Así Sansón fue la primitiva denominación de las Malvinas

sábado, 2 de agosto de 2008

TUNUPA


DIOS, PEREGRINO Y MÁRTIR


Tunupa fue la deidad más importante del Collasuyo.

Su culto se extendió entre los pueblos de origen aymara y lo veneraban como dios del rayo y los volcanes.

Los collas lo consideraban el supremo creador de la naturaleza y lo reverenciaban como héroe y maestro civilizador. También le temían pues podía convertir en piedra a los desobedientes como lo hiciera con los antiguos Tiahuanaco.

Cuenta el mito que Tunupa recorría el Collao como un peregrino y maestro hasta que sus enemigos (seguidores del dios Wiracocha) lo capturaron y ataron a una balsa de totora y lo desaparecieron en el Lago Titicaca.

En Bolivia existe un volcán llamado Tunupa de 5400 msnm y los pobladores lo consideran un Apu sagrado y protector de los pueblos aymaras.

viernes, 1 de agosto de 2008

LOS QUESOS DEL SUR DEL PERÚJAPCHA O KAWCHU,

Variedades de queso de Junín


Muchas veces la gastronomía también se relaciona con las leyendas de cada lugar y por supuesto con la historia.


Y si de quesos se trata, cada zona tiene su propia variedad.

EL QUESO ANDINO

Según señala en el libro “Alimentación y Nutrición” de Victoria Alcázar Lázaro, de la Sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital.

Severo Ochoa, en Leganés Madrid, existe una leyenda que dice que el queso fue descubierto por un mercader árabe que, mientras realizaba un largo viaje por el desierto, puso leche en el estómago de un cordero.

Cuando fue a consumirla vio que estaba coagulada y fermentada, debido al cuajo del estómago del cordero y a la alta temperatura del desierto.

Hay otros autores que señalan que el queso ya se conocía en la prehistoria, extremo que no se ha podido comprobar.

También en la Biblia hay varias referencias a este alimento.

Durante la época del Imperio Romano se extendió su fabricación a todos los territorios conquistados.

Los primeros monasterios empezaron a producir diferentes variedades de queso durante la Edad Media con unas recetas que hoy aún se conservan

Cuando llegaron los primeros españoles al imperio de los Incas, estos trajeron muchos productos como elementos gastronómicos entre ellos el queso; los indios no consumían leche animal, primero porque no tuvimos animales mayores que pudieran abastecernos de leche, lo de la llama, su leche es tan grasosa que es imposible digerirla, y segundo por su concepción de la cosmovisión del universo y el hombre, “todo lo que produce, crea y preserva la vida, se respeta… .”

Francisco Pizarro, jefe de los españoles que llegaron al Perú, era de Trujillo, ciudad española muy afamada por sus quesos, ellos, los españoles, decidieron hacer queso en los primeros años de la conquista del Perú y como carecían de maquinarias y herramientas para el caso emplearon mantas y telas donde para extraer el suero ejercían presión ya sea con piedras o simplemente dando vueltas la tela, esta acción fue vista por los indios y ellos denominaron al acto de extraer el suero de la leche como wichurpari o wichurparia que significa “expulsar o expeler” y de ese vocablo empezó a denominarse el famoso “Queso PARIA”, muy conocido en todo el sur.

El viajero español Octavio Velazco del Real, en su obra “Viaje Por la América del Sur: Impresiones y recuerdos” (1892), nos habla de la gran cantidad de queso que se consumía en el Sur del Perú:” …..me asombre en Arequipa y en el Cuzco, así como otras ciudades del sur del Perú que utilizan mucho el queso, al que lo llaman JAPCHA o KAWCHU que traducido al castellano significa “morder jebe o caucho”, casi podría decir que en eso son como las ciudades de España En un plato donde mezclan el fuego de un chile que ellos lo llaman ají rocoto, le agregan queso y lo ponen en horno de amasar…”.

De lo expuesto podemos deducir porque a los platos donde se emplea el queso, en especial en el sur del Perú, estos (los platos) tienen el nombre de JAPCHI.Extraído de la revista digital Ser Indígena

jueves, 31 de julio de 2008

FREYJA Y SU COLLAR


Freyja posee un resplandeciente collar, el Brisingamén, que simboliza el ciclo de la vida, fabricado por cuatro enanos herreros: los Brisingos.

La diosa los encontró cuando estaban forjando el collar, y le gustó tanto que les ofreció a cambio oro, plata y otros tesoros. Pero los enanos respondieron que no querían riquezas, sino a ella: le darían el Brisingamén si se acostaba una noche con cada uno de ellos, algo a lo que la diosa accedió.

Debido a su hermosura, Freyja es deseada por enanos, gigantes, dioses y humanos, y dicen que ni siquiera el propio Odín está libre de su influjo.

Aunque la Resplandeciente es generosa ofreciendo sus encantos, elige a sus amantes con total libertad, por lo que ningún dios puede obligarla a tomar como compañero a alguien que ella no quiere.

Además de ser la diosa del amor y la fertilidad, Freyja lo es también de la magia seid, aquella relacionada con el otro mundo, la que permite despertar a los muertos para obtener conocimiento oculto o averiguar el porvenir.

En el arte de su práctica fue maestra de Odín.

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/07/heimdall-loki-y-freya.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/07/freyja-diosa-de-la-fertilidad.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/07/el-collar-de-freya.html

miércoles, 30 de julio de 2008

TIUMÍA

Río Cauca, Quinchía Risaralda.


Tiumía era un animal muy raro que vivía en Puerto de Oro, en Risaralda.

Tenía una especie de arpón que disparaba cuando algún indígena pasaba por el río.

Si lograba atraparlo, se lo comía. Nadie se atrevía a pasar por allí.

Los indígenas resolvieron hacer un muñeco grande de madera liviana de balsa, y lo echaron al río, contando con que al verlo Tiumía, trataría de arponearlo pensando que era un hombre.

Así sucedió, pero Tiumía no pudo desprenderlo del arpón, ni mucho menos tragarlo.

Atorado como estaba con el muñeco, los indígenas sorprendieron a Tiumía y lo mataron.

martes, 29 de julio de 2008

LA QUENA Y SUS LEYENDAS

LA LLEGADA DE LA QUENA AL MACHU PICHU

Había un hombre viejo que vivía en las Montañas de Andes.

El tenía una finca y él criaba los animales, pero él era muy pobre.

El tenía un campo de quinoa.

Un día, él talló hoyos en el hueso de una llama.

Le gustaba el sonido de la quena.

El miraba su ganado arriba en las montañas.

Cuándo era tiempo de volver a casa de noche, él tocaba su quena y el ganado volvía a la casa.

Un día, un chasqui del rey, Pachamama, entregaba un real decreto y él oyó la quena del hombre viejo.

Pachamama creía que sonaba hermoso y fue al rey y se la contó todo de la música.

Pachamama lo pensó suena hermoso y fue al rey en Machu Picchu y lo dijo acerca de la música.

El rey le dijo a Pachamama que para la trajera al hombre viejo para tocar para la reina y el rey.

El hombre viejo vino y él tocó su quena para la panaqa.

Desde ese día, el quena ha sido utilizado en Machu Picchu.

lunes, 28 de julio de 2008

LA SALAMANCA


Con la diabla en ancas Mandinga llegó,
azufrando la noche lunar;
se bajó del caballo y el baile empezó,
con la cola marcando el compás
.

Arturo Dávalos, poeta salteño

El término salamanca sería equivalente al aquelarre español.

Se trata de una reunión demoníaca de la que participan brujas y demonios de todo tipo.

La creencia de la Salamanca se haya difundido en gran parte del territorio argentino tanto en la zona de la cordillera como en la precordillerana.

Pero también en el litoral en donde también recibe el nombre de "la comitiva".

En Jujuy, la Salamanca según se dice, se reúne en el cerro Huáncar.
Allí vive el Zupay.

La tradición cuenta que en las noches de Luna llena, Mandinga sale montado en un potro negro con una montura de plata y, brillando a la luz del plenilunio convida a los que pasan para que se sumen a las fiestas que se celebran en la Salamanca.

Para el carnaval, toda la Salamanca sale del Huáncar y confundiéndose con la gente, la animan a adorar al "Pullay", el espíritu del Carnaval, que para algunos es considerado una deidad para otros, un demonio menor.

Cerca de los lugares en donde se reúne la salamanca (siempre en un cerro y cerca del río) por las noches, se escuchan música de guitarras, violines y bombos.

Hay quienes dicen que en la salamanca se puede aprender un oficio, pero para ser el mejor en eso, antes hay que hacer un pacto con el Malo.


http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/03/la-leyenda-de-la-cueva-de-la-salamanca.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/01/la-salamanca.html

domingo, 27 de julio de 2008

MARÍA LA LARGA




Es una leyenda que se conoce en Antioquia y el Viejo Caldas, generalmente en las zonas urbanas.

Se trata de una deidad femenina que se aparece en las horas de la madrugada, con pies muy altos y brazos descomunales; con el andar en balanceo como el viento.

María la larga atrae a los nocheriegos con insinuaciones femeninas; la han visto de noche como una bellísima mujer con miradas insinuantes y sensuales.

Cuando la persiguen los hombres, María la larga acelera su andar siguiendo con gran premura el camino hacia el cementerio del pueblo.

Cuando el galán se acerca mucho y está listo para abrazarla, María se alarga y se alarga hasta el infinito, infundiendo así gran espanto.

La leyenda de María la larga es contada por la gente de los pueblos, de acuerdo con sus lugares, calles, casas y ubicación del templo y del cementerio; y en la misma forma, con el anecdotario propio de nuestros pueblos que hacen una tradición que se transmite de generación en generación.

sábado, 26 de julio de 2008

LA QUENA Y SUS LEYENDAS

LEYENDA PRECOLOMBINA DE LA QUENA
Origen probable: AMAZONÍA


-Una joven india, llamada Picasú (Paloma) era amada entrañablemente por Guazutí (Venado).

Isipó Liana, (enredadera), no podía sufrir los amores de aquéllos porque esperaba ser correspondida por Guazutí.

Un día en que Picasú recorría la selva, una flecha la hirió de muerte.

Su desgarrado lamento orientó al indio, quien acercándose a la infeliz comprendió que su fin se acercaba.

Entonces tomó un trozo de tacuara y trató, acercándolo a los labios de la moribunda, que sus últimas quejas quedaran encerradas en ella.

Luego cerró la caña con tierra empapada con sus propias lágrimas.

Pero un día, Isipó hurtósela y la destapó, soplando para que huyeran los lamentos recogidos en ella.

Pero los mismos brotaban cada vez que soplaba y perduró para siempre a través de las edades, no sólo en ese trozo de tacuara, sino en todas las cañas.

-“Su timbre encierra matices ricos en colorido que facilitan el sentimiento interpretativo del quenista. Este hecho se hace latente en las quenas fabricadas en caña, que por su vibración, en ocasiones, parecen llorar”.

viernes, 25 de julio de 2008

LA QUENA Y SUS LEYENDAS

LA QUENA, LEYENDA PRECOLOMBINA DE LA ZONA DEL ACONCAGUA.

En los dominios de Maratec muchos siglos antes que bajara de sus altos valles la gente de Manco Capac, se desarrolló un idilio apasionado entre el hijo del Señor de esa comarca y una india llamada Zenaguet.

Este amor limpio y puro se deslizó largos días ante los edénicos paisajes que tienen por vigía el Aconcagua.

El Sol los protegía, y la Luna, en íntima complicidad, los contempló muchos ciclos completos bañando con su faz enfermiza el alma de los enamorados...

Pero un día... (siempre hay un hado que mata los sueños más hermosos), Zenaguet enfermó y murió antes que apareciera en el Cielo el Lucero del Alba…

La angustia y la desesperación más profunda invadieron al pobre indio, que no pudo sobreponerse a la Fatalidad, y enloqueció allí mismo junto al cadáver de la bien amada.

Días después le extrajo la tibia de una de sus piernas y fabricó un instrumento para desahogar su dolor, y, con él echó a rodar por montes y quebradas las melodías dolientes que arrancaba de aquella caña ósea, que era parte de su alma...

Sonámbulo y andariego, llevó a sus quejas por todos los rincones de su heredad, hasta que cayó para siempre...

Pero había nacido la quena. La quena quejumbrosa y triste, que aún hoy sigue manifestando todas las fases de la angustia, el dolor y el infortunio de la raza.

jueves, 24 de julio de 2008

LA QUENA Y SUS LEYENDAS




La quena es "viento hecho sonido, el alma que se escapa por sus orificios".

La flauta de los originales peruanos, inspirando la fábula, ha despertado universal interés entre los que leyeron u oyeron referir que la quena reproduce con sus melodiosas lamentaciones el milagro de Amphion, porque obliga a la fantasía a reconstruir la abatida Confederación de los Incas y sus pulverizados monumentos.

Cuenta la crónica oral que cierto joven peruano, apellidado Camporeal, hijo de español y de india, se enamoró de una doncella descendiente de los conquistadores.

Lo que la naturaleza o el destino unieron fue separado por la arbitraria voluntad de los hombres.

Los padres españoles de la virgen peruana, entendieron que los amantes no podían llamarse esposos por la desigualdad de sus cunas.

Alejado Camporeal de Lima, se le hizo saber que su prometida había dejado de amarle, enlazándose voluntariamente con un apuesto caballero.

El desdeñado galán abrazó, en desesperación la carrera del sacerdocio.

Transcurrido algún tiempo regresó a Lima, donde en un día señalado en los anales del infierno, volvió a encontrar en su camino a la ingrata que le traicionara.

Celebrando en un templo, al volverse al pueblo para decir a los fieles: "El Señor sea con vosotros", la mujer infiel le respondió con su inteligente y atractiva mirada: "Tú serás conmigo".

Desde aquel momento, despertóse en el pecho de Camporeal la dormida y fiera pasión.

La casualidad descorrió el velo que había enlutado la vida del sacerdote.

Acudió la tentación, atraída por el amor, y Camporeal fue perjuro a sus sagrados votos.

Nunca mayor tempestad destrozó el alma de un hombre amante de la virtud.

Pero Camporeal amaba más que todo a María, quien para él era acabado compendio de lo bello y de lo bueno.

Vencido él y vencida ella, ambos se dejaron deslizar por el plano inclinado en que la fatalidad los colocara.

Camporeal y María huyeron a las montañas y les pidieron asilo.

Establecidos en una pobre e improvisada cabaña, pasaron algún tiempo gustando un amor mezclado con la hiel de los remordimientos.

La mano de la desgracia señaló a la muerte el apartado lugar en que ellos habían burlado la saña de sus perseguidores.

El alma de la infortunada peruana, al abandonar la tierra, arrastró consigo la razón del más infortunado Camporeal; y el avaro no quiso desprenderse de su tesoro.

Aquel amante dantesco, sacó del lecho el helado cuerpo de María, lo colocó en el banco de tosca piedra en que ella acostumbraba sentarse, ocupó el sitio de la derecha, y formó el propósito de presenciar la lenta descomposición del cadáver.

Durante las fúnebres veladas que con la muerte pasó, compuso un canto, no imitado ni imitable.

En cada estrofa consiguió la metamorfosis de una de las gracias de María, operada por la disolución de la carne, que iba desprendiéndose gradualmente de los huesos.

Luego que el cadáver quedó reducido a un blanco y descarnado esqueleto, él formó con una de las tibias una flauta, y con ella, después de sepultados los despojos de María, evocaba el alma de su amante, en la noche callada y rumorosa.

Eran tan desgarradores los sonidos del horrible instrumento, que los pastores de las cercanías, percibiendo los lamentos emanados de una región misteriosa, abandonaron sus humildes cabañas.

La música y las palabras del canto de Camporeal, son conocidas en el Perú con el nombre de "manchai-puitu", o sea el cántico aterrador.

Tal es la crónica hispánica de la quena, sueño de alguna fantástica imaginación.


miércoles, 23 de julio de 2008

CHIPACO SANTIAGUEÑO


CHIPACO

Ingredientes

1,5 Kg. de harina común
- 250 gramos de grasa de vaca
- 250 gramos de chicharrón -
50 gramos de levadura
- sal
- agua tibia
- 1 cucharadita de azúcar

Preparación

Disolver la levadura en unas cucharadas de agua tibia y colocarle una cucharadita de harina y una cucharadita de azúcar y dejar que leve.

Poner la harina en forma de corona sobre una mesada.

En el centro colocar la mitad de la grasa (a temperatura ambiente) y el chicharrón previamente triturado. Incorporar la levadura disuelta.
Formar el bollo de masa agregando la cantidad suficiente de agua con sal, teniendo en cuenta que debe quedar una masa firme y suave.

Estirar la masa, untarla con grasa, doblarla por la mitad y estirar nuevamente.

Repetir la operación hasta terminar la grasa.

Dejar leudar tapado.

Una vez que la masa duplicó su volumen, formar bollos de tamaño mediano o grande.

Estirarlos con el palote y dejar leudar nuevamente hasta que dupliquen el volumen.

Cocinar en horno caliente aproximadamente 20 minutos.

martes, 22 de julio de 2008

LA PACHAMAMA

Ceremonia de la Pachamama
Jujuy, Argentina


Cuando los españoles llegaron al Cuzco y penetraron en el noroeste argentino, en los territorios diaguitas que se extendían desde La Rioja hasta Salta, tomando partes montañosas de San Juan y Mendoza, encontraron que los nativos tenían sus dioses a quienes veneraban y rendían culto.

Muchas de estas divinidades se perdieron en el transcurso de los siglos, pero otras han quedado en la creencia de los cerreros, formando su patrimonio espiritual, sin olvidar, por cierto, el culto cristiano.

Y pasan de una generación a otra en el pequeño mundo pastoril en que desenvuelven su existencia, redivivos y protectores.

De estos, la Pachamama es la divinidad más importante del mundo andino. Es la madre tierra. La diosa de la fecundidad y de la producción, venerada por el montañés en todo el noroeste argentino, anterior al incanato.

Tiene diversos aspectos para la gente del pueblo, pero en general la representan como una bella mujer, alta y fuerte, de tez morena, con pómulos salientes. Huraña y esquiva que se deja ver muy poco.

Habita las montañas y preside sus misterios.

Otras veces la simbolizan como una vieja astrosa y miserable, con los ojos como dos brasas encendidas en las profundidades de sus órbitas.

Son figuras que adopta según las circunstancias y las exigencias del momento, cuando ella se corporiza para castigar o advertir una mala acción.

No hay cerrero que no la invoque en los momentos de peligro, de angustia; o no pida su protección o su favor para cualquier labor campera que inicie. Porque la Pachamama para él, es la diosa que guía, ayuda, protege y también condena, pues tiene poderes del mal y del bien.

Premia al que trabaja y castiga al que pretende sacar sin esfuerzo, frutos de la tierra.

Persigue al cazador que va en pos de guanacos y vicuñas por el gusto de matar; pena al minero que quiere enriquecerse en poco tiempo, valiéndose de medios ilícitos, como el que llega por primera vez a sus dominios y escala los cerros en procura de vetas de oro.

Por eso es que en los altos caminos de las montañas, en los senderos, en las encrucijadas, en los lugares de descanso, por donde el hombre trajina con sus animales, se encuentran montículos de piedras que son ofrendas a Pachamama.

Son las famosas apachetas, altares de Pachamama, formadas por piedras, con acuyicos, con puchos de cigarros, con monedas, con pedazos de géneros que los collas arrojan como tributo mientras rezan sus oraciones.

Con ello piden un buen viaje; encontrar el rebaño desaparecido esa noche; que el daño no ande por el chiquero mientras ellos están ausentes. Toda la invocación se relaciona con la vida pastoril del montañés.

Pero no solo el amparo piden los habitantes de las montañas a la diosa Pachamama, también la invocan solicitándole un buen multiplico. Y esto lo hacen en la marcación de la hacienda, del cabrío y del lanar. Una vez al año se realiza la señalada. Se fija fecha y se lleva a cabo la gran fiesta, que en ciertas regiones es la más importante del año. Con anticipación se prepara chicha y se hace acopio de coca, cigarros y aguardiente para invitar a la concurrencia.

Cuando todos están reunidos la dueña de la hacienda elige dos cabríos macho y hembra, y hace la pantomima de una ceremonia de casamiento, haciéndoles beber a los animales aguardiente y llenándolos de ramilletes de flores prendidas en la cabeza.

Luego comienza con la señalada. Le corta un pedacito de oreja a cada animal y sigue con todo el rebaño, tirando lo que ha cortado a un poncho abierto tendido en el suelo.

Cuando termina de señalar cierra el poncho, lo echa al hombro, y seguida por toda la concurrencia se encamina hacia una apacheta o cava un hoyo en tierra y allí arroja todos los pedacitos de orejas cortadas, juntamente con hojas de coca rociadas con aguardiente, como ofrenda a Pachamama por todos los favores recibidos y por un próximo y abundante multiplico.

Las primeras gotas de sangre en las carneadas, son recogidas con el cuchillo y arrojadas hacia los cerros, como ofrenda a Pachamama.

Las primeras gotas de aguardiente o de chicha o de vino que se está por beber, son volcadas al suelo como ofrenda a la diosa tierra.

Los viejos pobladores de algunos lugares de Tinogasta, departamento de la provincia de Catamarca, cuando tienen que emprender un viaje y penetrar en la cordillera, dicen la siguiente oración:

"Pachamama, Santa Tierra, cusiya, cusiya, tumana, que sea lindo el día de hoy y de mañana.
Quítate mal tiempo.
Componete cordillera”.

Así es este culto que está tan arraigado entre la gente que vive en la soledad de los cerros y que son católicos creyentes, pero a la par que invocan a Dios y a la Virgen, le piden a Pachamama su protección y su beneplácito.

El Inca Garcilaso de la Vega, en sus "Comentarios reales", cuenta de esta diosa indígena y de sus altares de invocación.

Adán Quiroga, en "Folklore calchaquí", dice:

"Las primicias son siempre para esta divinidad, pródiga en retribuciones: si se siembra hay que depositar el primer grano en tierra en su nombre; si se carnea, hay que arrojar al suelo, la primera entraña de la res; si se bebe hay que derramar una porción de líquido antes de hacerlo; si se come, igual cosa hay que hacer con el alimento; lo mismo si se coquea; si se viaja y se da con la apacheta del camino hay que arrojar sobre ella el acuyico, hojas de coca, gajitos de árbol, pedazos de palo, el cigarro que se fuma, un trapo o cualquier otra cosa".

Y Antonio de la Torre, en su libro "Del Zonda al Aconquija", dice:

"Según las referencias escritas y las confusas expresiones orales que conocemos, es muy difícil averiguar los alcances precisos de la concepción de la diosa Pachamama, que a veces participa de las cualidades de la divinidad adorada por el Perú, con el mismo nombre, y otras, de la de Pachamama, ser supremo, espíritu creador de la vida, inclusive del sol, concebido también por los incas".

Lo cierto es que esta deidad es invocada en todos los actos pastoriles que el hombre montañés realiza desde que despunta el sol hasta que se pone incendiando los cerros. Y está tan enraizada en sus creencias que teme no cumplir con los rituales y las ofrendas.

Los collas del altiplano de la provincia de Jujuy, festejan a la Pachamama todos los años, el primero de agosto, haciendo la Corpachada, una práctica ritual, la más solemne de las que se realizan en la Puna y en la Quebrada de Humahuaca.

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lunes, 21 de julio de 2008

LA VIUDITA



Mito que se conoce en Nariño y en otros lugares del Occidente colombiano.

Aparece generalmente como una vieja sesentona, vestida de negro y con una mantilla verde, que camina con paso menudo y rápido.
Es un fantasma de sacristías, sótanos y callejuelas.

La gente cree que su visita es presagio de muerte; y cuando en una casa ven a la Viudita es señal de que algo grave va a pasar.

En Pasto, la Viuda tenía el papel de conducir a los borrachos que encuentra en sus paseos nocturnos hasta el cementerio de la localidad y dejarlos allí muertos de miedo; en otros casos se contenta con asustarlos.

Era una mujer muy bien emperifollada, que hacia mucho ruido con las enaguas.

Cuando se ve de cerca a la Viudita, la cara es una calavera que arroja fuego por las órbitas huecas y la boca desdentada.

La Viudita como María la larga es un mito pueblerino que tiene un anecdotario propio de acuerdo con las regiones y las tradiciones de los pueblos.

domingo, 20 de julio de 2008

LA SALAMANCA

La Salamanca de Jorge Klix Cornejo
Artista Plástico Salteño



LA SALAMANCA
Zamba

Letra y Música: Arturo Dávalos


Con la diabla en las ancas Mandinga llegó,
azufrando la noche lunar.
Desmontó del caballo y el baile empezó,
con la cola marcando el compás.

Un rococo de la isla cantaba su amor
a una sapa vestida de azul.
Carboncillo bailaba, luciendo una flor,
que a los ciegos devuelve la luz.

Socavón, donde el alba muere al salir:
salamanca del cerro natal.
En las noches de luna se suele sentir
a Mandinga y a los diablos cantar.

Jineteando, una escoba cruzaba el añil
de los cielos: la bruja mayor;
la lechuza en el hombro y el gran tenedor
disparándole a la Cruz del Sur.

Un quirquincho barbudo tocaba el violín
y un zorrino, con voz de tenor,
desgarraba el silencio con un yaraví,
que Mandinga a cantar le enseñó.


Vocabulario:

Salamanca: (arg) salamandra de cabeza chata; cueva de brujerías
Mandinga: mandingue, el diablo, el brujo
Rococo: (arg) anfibio batracio de la región conocido como bufo paracnemis.
Carboncillo: (americ) Carbonilla
Quirquincho: armadillo, con cuyo caparazón se montan los charangos o pequeñas guitarras.
Cruz del Sur: constelación celeste que se puede observar en el hemisferio Sur.
Yaraví: melodía triste del altiplano

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