miércoles, 7 de mayo de 2008

EL ARCO IRIS Cap 2

Huaca del Dragón o del Arco Iris.
Reino de Chimú, en la ciudad de Chan Chan




En la mayoría de los textos, y fuentes coloniales, hemos hallado un nexo de unión en la información.

Existe una pequeña alusión al fenómeno multicolor, que, casualmente, casi todos los escritos repiten: los aborígenes pensaban que el arco iris era un fenómeno maléfico.

Desde esta primera información nos hemos interesado por realizar una mayor indagación sobre el Arco Iris, que opinamos es de gran valor para ampliar la percepción de la cosmovisión andina; la segmentación del universo y sus cauces.

Desde periodos muy tempranos de la historia de la cosmovisión andina aparecen alusiones a formas arquetípicas del fenómeno multicolor.

Un ejemplo ilustrativo puede ser la Huaca del Dragón o Huaca del Arco Iris, ubicada en el yacimiento de la antigua capital del reino de Chimú, en la ciudad de Chan Chan.
En estas primeras épocas de la historia del Perú antiguo la mayoría de las modelos que se estudian se imprimieron en el arte.

No explicaremos, en este lugar, las representaciones artísticas de cada uno de estos asentamientos, sin embargo, hemos observado que existe un concepto uniforme sobre el Arco Iris y su asociación con la serpiente bicéfala, que alude, consecuentemente, a criterios doctrinales que van más allá, como veremos, de la mera asociación física.

Por ejemplo, se ha hallado notables muestras de la serpiente bicéfala, asociada a los reinos celestiales, en los maravillosos tejidos elaborados durante el periodo de Paracas, en la costa sur de Perú.

En las delicadas telas se puede observar que la representación de la serpiente de dos cabezas suele aparecer encarnada junto al Cóndor o al Halcón (Paul 1993: 279).

Al igual, hemos advertido que la imaginería animal, que acompaña al reptil bicéfalo, le atribuye rasgos especialmente asociados con el cielo, por lo que se la relaciona, también, entre otras muchas cosas, con los fenómenos atmosféricos, entre ellos, con el arco iris.

Por el contrario, las serpientes terrestres, no bicéfalas, suelen asociarse, en la iconografía, al gato montes, la vegetación o el tiburón.

Las semejanzas de la iconografía marcan los aspectos de la serpiente-tierra y la serpiente-cielo; semejantes a las características que existen en otras zonas de América, como en el área maya.


martes, 6 de mayo de 2008

EL ARCO IRIS Cap 1




Capítulo 1.- El arco iris


El arco iris es una manifestación de la naturaleza que apenas causó mayor impresión entre los cronistas.

Es significativo que la mayoría de las alusiones que existen en los textos se orientan hacia la capacidad de espanto que el fenómeno causaba entre los indígenas, sin embargo, se percibe que el gran arco multicolor fue más que una simple manifestación natural. Consecuentemente, hemos considerado la posibilidad de investigar el concepto que poseían las poblaciones centro andinas sobre el Arco Iris.

Si bien, el Arco Iris se descubre como un fenómeno natural que se manifiesta en determinadas ocasiones, en el periodo precolombino se mostró como una potencia sobrenatural; es decir, el fenómeno propiamente dicho albergaba la potencialidad de una divinidad.

Además, teniendo en cuenta que la Naturaleza se percibió como la madre engendradora de la humanidad, nos remitimos a la historia cósmica, entendemos que el prodigio policromo acoge consideraciones más complejas que las que hemos considerado hasta el momento.

Así, utilizando como base metodológica las fuentes coloniales y la información recopilada en los trabajos de campo intentaremos ampliar el concepto que poseemos sobre el Arco Iris antes de la colonia.


lunes, 5 de mayo de 2008

EL ARCO IRIS

INTI
LUIS ROSADO HUAMÁN (Perú)
Pintura (2008)



El ARCO IRIS EN LA COSMOVISIÓN PRECOLOMBINA CENTRO ANDINA

• Resumen:

El arco iris es un fenómeno natural que apenas ha sido investigado en el área andina, en el periodo prehispánico.

Las poblaciones nativas le temían, principalmente porque éstas opinaban que se introducía dentro del cuerpo.

En las crónicas aparece el Arco Iris como un eje, pero, en el caso inca, éste centra al gobernante como jefe de la comunidad, lo dota de poder sobrenatural.

Es decir, el Arco Iris era una divinidad protectora del Inca.

De esta manera el fenómeno multicolor se presenta como un acontecimiento complejo, pues se insinúa como una deidad bipolar, relacionada con las dos fuerzas que dominan el cosmos.

Sin embargo, su importancia se halla, principalmente, en que fue un agente regulador de los ciclos hidrológicos que fertilizaban las tierras.


Continuará



domingo, 4 de mayo de 2008

SEDNA, LA HIJA DEL MAR

Imagen de Sedna surgida de un artista contemporáneo:
Drayton Hawthorne, quien recrea mediante su arte figuras y personajes míticos ancestrales
.

Los esquimales, los inuit, como se llaman a sí mismos, desde lejanos tiempos, convivieron con la nieve, el oso, las focas, las aguas frías. Sila, divinidad invisible, era una de sus principales divinidades. Y Sedna, la Reina de las Focas, la hija del mar...


Cuenta la leyenda que alguna vez existió una muchacha muy joven y hermosa llamada Sedna.

Nadie buscaba casarse con ella cuando tuvo la edad para hacerlo.

Pero un día, vio desde su cabaña, un magnífico barco que era capitaneado por un apuesto y rico cazador extranjero, el cual se enamoró inmediatamente de la doncella y ella, después de haber sido seducida con palabras llenas de promesas y tesoros, se marchó con el desconocido.

La muchacha cayó en una terrible desesperación al conocer la verdadera identidad del cazador, que no era más que un pájaro mágico que tenía la facultad de cambiar de forma y fue así como la sedujo.

Mientras tanto su padre, al saber de la repentina desaparición de su hija, se aventuró a través del océano hasta que dio con ella.

Cuando la encontró, Sedna estaba sola y aprovecharon para huir de ahí. Pero cuando el eminente pájaro regresó y se percató de la partida de su amada, enfurecido, partió tras ella.

El pájaro, con sus poderes mágicos, desencadenó una rabiosa tempestad al ver que el padre se negaba a regresarle a Sedna. Así, el anciano, comprendió de qué se trataba todo aquello.

Había sido la voluntad sobrenatural del mar, la que reclamaba a su hija y aterrorizado hizo lo que debía hacer.

Así, lanzó a Sedna fuera del barco, para consumar el sacrificio.

Ella, en medio de aquella desesperación, salió a la superficie y trató de aferrarse a las orillas del barco, pero el padre le cortó los dedos con un hacha.

Sedna hizo otro intento para salvarse, pero su padre siguió cortándole los dedos, uno por uno.
Los primeros se transformaron en focas; los segundos en “okuj” o focas de las profundidades; los terceros en morsas y el resto en ballenas.

Así, el océano calmó la furiosa tormenta después del sacrificio y todo quedó en gran tranquilidad.
Desde entonces, Sedna, La Reina de las Focas, vivió en el fondo del océano “en una región llamada Adliden donde afluyen las almas de los muertos para someterse al juicio y a la sentencia que a todos nos espera en ultratumba”.

Fuente: Contell Gascó, Emilio. Mitología Universal.
M. Vazquez, Editor. p.p. 24-26.
www.Temakel

sábado, 3 de mayo de 2008

“EL DUENDE”



El Duende o Enano es un genio de gran popularidad en Argentina, que algunos autores han comparado con los gnomos europeos.

Se dice que son espíritus de criaturas que sus madres mataron al nacer, nacieron muertas, fueron abortados o murieron sin bautizar.

Comúnmente se lo presenta como un enano con una mano de fierro y otra de lana, rostro magro y barbirrucio, sombrerote de copa en embudo y traje de llamativos colores, entre los que predominan el rojo y el verde. También puede ser un niño de pocos años, un viejito gordo y barbudo de largas uñas y sombrero de paja de alas anchas.

En Villa Matará, Santiago del Estero, es negro y crespo y viste un hábito “chejchi”, de pintas coloradas sobre un fondo blanco, gris claro o ceniciento.

Vendrían a representar al demonio de la tentación.

Personaje esencialmente travieso, socarrón, enamoradizo y por momentos grosero.

Vive en el monte, en los troncos de los árboles, de donde sale a la siesta para asustar a los niños y cortejar a las mozas con regalos como pañuelos, dinero, melones, empanadas y golosinas. Si estas rehúsan sus favores se venga, gastándoles mil travesuras y hasta haciéndoles daños mayores.

Se aparece a veces desnudo ante las mujeres mayores y las escandaliza con groseros gestos, deporte que no practica con las jóvenes.

Según Juan Carlos Dávalos, se acerca a las pulperías los sábados a la noche para dar una tunda a los ebrios.

También se enanca a los caballos, hurta pellones, trueca por carbones el pan de las alforjas, apedrea las casas, pudre los huevos, apaga el fuego, vuelca la olla, corta la ropa.

Para ahuyentarlo hay que llenarse los bolsillos con algo que huela mucho.

Adolfo Colombres "Seres Sobrenaturales de la Cultura Popular Argentina".





viernes, 2 de mayo de 2008

NUESTRO SEÑOR DE LOS MILAGROS DE MAILÍN


MAILÍN.

La tradición cuenta que en el siglo XVIII un vecino de esta localidad fue sorprendido por la visión de una luz brillante proveniente de un algarrobo, en las cercanías del río Mailín.

El Señor Forastero de Mailin, como se le llama históricamente, es un Cristo pintado sobre una cruz de madera.

La fiesta principal al Señor de Mailin se lleva a cabo 40 días después de las Pascuas de Resurrección, es decir que entra en la festividad de la Ascensión del Señor.

Un novenario inicia la preparación espiritual, pero lo más sustancioso de la celebración se condensa en los últimos 3 días, en la víspera se hace las rogativas alrededor de la plaza, según la práctica litúrgica, y en algunos años se llega hasta el algarrobo histórico.

Religiosidad popular que congrega a multitudes, los promesantes y peregrinos no cesa de entrar al templo a orar al de la cruz, haciéndolo durante toda la noche hasta el alba, hora en que se celebra la primera de las misas.

Culmina con procesión y una gran demostración de alegría coronada con cohetes y bombas de estruendo.

La ocasión convoca a vendedores de artículos variados que se ofrecen en la feria de Mili.
En especial se puede encontrar productos locales regionales así como de la vecina Bolivia.
Bajo enramadas y capas, según Gramajo y Martínez moreno, preparadas para esta oportunidad y en galerías de las casas de la zona, se puede probar platos típicos y bailar con música folklórica y ritmos modernos.

Los folcloristas santiagueños, muy devotos al señor, asisten a esta celebración. Entre ellos se encuentran los del Alero quichua-santiagueño que ofrecen su música y canto en lengua quichua.

Los autores citados agregan que una fiesta chica se realiza unos meses después dando lugar a nuevas demostraciones de fe.




jueves, 1 de mayo de 2008

EL ÁGUILA Y EL NIÑO


Hace muchísimos años, cuando todavía los hombres estaban en paz entre ellos, una mujer solía ir a trabajar en los campos con su niño.
Lo amamantaba hasta que dejaba de llorar, después lo acostaba a la sombra para que durmiese mientras ella trabajaba la tierra con la azada. (En África, así como en otras partes del mundo, son las mujeres quienes trabajan el campo).

Un día el niño, en lugar de dormirse, empezó a llorar porque hacía mucho calor. En aquel momento bajó del cielo un águila muy grande y se puso a darle aire con las alas. Y el niño se quedó quieto. La mujer se asustó mucho.

¡Pobre de mí! ¡Qué cosa más terrible!, pensó. El águila está devorando mi niño.

El ave lo acariciaba con las alas y lo calmaba. Pero cuando la mujer se acercó, enseguida voló y se fue a posar encima de un árbol.

Este hecho se repitió dos veces. Entonces la mujer no supo guardarse para sí su secreto tan bello, y le habló al marido.

He visto un gran prodigio, le dijo: Cuando el niño llora, un águila baja a la tierra, se inclina sobre él y lo calma acariciándolo con las alas. Ven también tú y verás.

Pero el hombre, un tipo huraño y desconfiado, no le creyó. Siguió a su mujer, pero llevando consigo un arco con las flechas.

Escondido entre la maleza, vio venir el águila y posarse sobre el niño que lloraba. Entonces puso en el arco una flecha y la lanzó, tomando como punto de mira al pájaro. En el mismo instante en que disparó, el águila se desvió a un lado, y la flecha atravesó al niño. Fue este el primer asesinato.

De hecho, el águila era un ser bueno, que intentaba hacer el bien al niño. Pero el padre no creyó en la bondad de las criaturas; creyó en la maldad, y así fue cómo creó el mal.

Atormentado por el remordimiento esparció la maldad a su alrededor.

miércoles, 30 de abril de 2008

LEYENDA DE EL DORADO





Cada vez que se posesionaba un nuevo cacique, los muiscas organizaban una gran ceremonia.

El heredero, hijo de una hermana del cacique anterior, quien antes de esto se había purificado ayunando durante seis años en una cueva donde no podía ver el sol, ni comer alimentos con sal, ni ají, ni mantener relaciones sexuales con mujer alguna, era conducido a la vera de la laguna donde los sacerdotes lo desvestían, untaban su cuerpo con una resina pegajosa, lo rociaban con polvo de oro, le entregaban su nuevo cetro de cacique, un propulsor de oro y lo hacían seguir a una balsa de juncos con sus usaques o ministros y los jeques o sacerdotes, sin que ninguno de ellos, por respeto, lo mirara a la cara.

El resto del pueblo permanecía en la orilla donde prendían fogatas y rezaban de espaldas a la laguna, mientras la balsa navegaba en silencio hacia el centro de la laguna. Con los primeros rayos del sol, el nuevo cacique y su séquito arrojaban a la laguna oro y esmeraldas como ofrendas a los dioses. El príncipe, despojado ya del polvo que lo cubría, iniciaba su regreso a la tierra, en tanto resonaban con alegría tambores, flautas y cascabeles.

Después, el pueblo bailaba, cantaba y tomaba chicha durante varios días.

martes, 29 de abril de 2008

LA APARICIÓN DEL MAÍZ


Arte Muisca



Había una vez un grupo de familias muy pobres. Un día un miembro de ella llevó al mercado unas mantas y las cambió por unos gruesos y brillantes granos de oro que depositó en una bolsa.

Poco después un ave negra le arrebató la bolsa y los granos de oro cayeron a la tierra.

El dios Bochica los enterró.

Más tarde el hombre los volvió a encontrar convertidos en plantas.

Al querer arrancar una de ellas, la misma ave lo atacó y le arrancó las barbas para colocársela a los frutos de esas plantas.

Los vecinos se enteraron y probaron esos granos que parecían de oro y éstos les agradaron.

Desde ese día machacaron el maíz con unas piedras llamadas “manos de moler” sobre otras llamadas “metates”. Prepararon así harina, arepas, mazamorra, envueltos.

Desde entonces los hombres del pueblo se quedaron sin barba.

lunes, 28 de abril de 2008

SOBRE EL ORIGEN DE LOS MUISCAS

Mito, Arte Rupestre.

En una época no había nada sobre la tierra. La primera que la habitó fue una mujer joven y fuerte que salió de la laguna de Iguaque por entre la niebla helada y el viento sonoro del páramo. Se llamaba Bachué y llevaba de la mano a un niño de tres años.

Ambos bajaron al valle y construyeron una casa donde vivieron hasta que el niño creció y pudo casarse con Bachué. Tuvieron muchos hijos (a veces Bachué tenía cuatro o seis a la vez), con lo que comenzó a poblarse el territorio muisca.

Bachué le enseño a cultivar la tierra y a adorar los dioses. Después de muchos años, Bachué y su esposo, ya viejos, regresaron a la laguna de Iguaque donde se despidieron de la multitud que, llorando, los veía partir.

De repente los ancianos se transformaron en dos inmensas serpientes y desaparecieron bajo las aguas tranquilas de la laguna.

Bachué se convirtió en la diosa de la fertilidad, la que hacía que la tierra diera frutos y las familias tuvieran muchos hijos.

domingo, 27 de abril de 2008

LA MISTERIOSA CUEVA DEL CHIVATO


En Valparaíso, en los terrenos que hoy ocupa el edificio del Diario “El Mercurio”, desde 1899, existía una cueva excavada en la roca de singular origen. Algunos vecinos aseguraban que su existencia se debía a cateos mineros realizados en tiempos coloniales; otros pensaban que su origen se debía a causas naturales, posiblemente producto de la continua acción del mar; pero los más creían que su nacimiento obedecía a los invencibles poderes del demonio.

La caverna estaba situada muy cerca de unas peligrosas rompientes en donde el mar azotaba con furia. Se comentaba que allí en ese misterioso lugar, el Diablo, transformado en un Chivo maligno, se acercaba al Océano en busca de sirenas que, de tiempo en tiempo, venían hasta los roqueríos a peinar sus húmedas cabelleras.

Cueva del Chivato, como se la denominó desde el siglo XVII, tomó posesión en la fértil imaginación del pueblo y se fue transformando en un bullente aquelarre de brujos, con poderes sobrenaturales y pleno de extraños y desgraciados acontecimientos.

Muy pronto la Cueva del Chivato tomó dimensiones fabulosas y eran muy pocas las personas que se aventuraban de noche a pasar por su fatídico boquerón.

Ubicada en un rocoso promontorio en el faldeo del Cerro Concepción, la cueva quedaba junto al obligado camino que debían seguir quienes transitaban entre el Puerto y el Almendral o viceversa.

La población porteña aseguraba que, de noche, se aparecía el Maligno transformado en un enorme Chivo dueño de tan potente mirada, que podía hipnotizar y petrificar a sus víctimas impidiéndoles cualquier intento de fuga.

Los que lograban huir, lo hacían tan desesperadamente que morían destrozados entre las abruptas rompientes o escapaban abandonando tras sí todas las pertenencias que portaban.

Al camino que pasaba por la Cueva del Chivato se le bautizó posteriormente con el nombre de “Calle del Cabo”, sendero que terminaba en la Quebrada de Elias, actual Plaza Anibal Pinto.

Entre los siglos XVII y XVIII, sólo un reducido número de humildes casas, se levantó en el sector que era el paso obligado de jinetes, carretas, calesas y coches. Todos preferían hacer la jornada diurna, porque la nocturna arriesgaba a infortunados encuentros con el “Maligno”. Tanto fue el terror que creó esta leyenda, que en 1814, la policía optó por crear un farolito sobre una estaca para brindar algo de visibilidad al rocoso promontorio.

Casi a fines del siglo XVIII, don Joaquín de Villaurrutia, prestigioso comerciante vasco adquirió todos los terrenos y casas ubicadas en la Calle del Cabo, incluyendo la misteriosa Cueva del Chivato. De inmediato, se procedió a dinamitar el peñón donde estaba situada la caverna para construir los edificios que servirían de bodegas para sus transacciones comerciales. Cuando la fortuna comenzó a sonreírle, también la desgracia comenzó a ensañarse con él. Innumerables problemas políticos, monopólicos y hasta guerreros comenzaron a preocuparlo.

Villaurrutia, logró ser dueño de una fragata con la que deseaba mantener el régimen colonial, pero muy pronto cayó en poder de los patriotas durante gloriosos acontecimientos producidos en 1821. Aún así la mala suerte siguió a la nave la que fue destruida durante un violento temporal que la estrelló en los roqueríos que existían frente a la Cueva del Chivato en 1839.

Corría el año 1833, cuando don José Waddington compró una gran parte del Cerro Concepción, incluyendo los terrenos de la Cueva del Chivato y otros en la Calle del Cabo, hoy calle Esmeralda. El comerciante inglés ordenó nuevas demoliciones del fatídico promontorio haciendo desaparecer definitivamente la legendaria Cueva.

Según la tradición, los maleficios del antro maldito alcanzaron también la riqueza de Waddington, muerto en 1876, a los 84 años.

Se cuenta que en 1830, un grupo de marineros ingleses ingresaron a la Cueva del Chivato, expulsando de ella a un grupo de vagos y delincuentes de la peor calaña, que habían ubicado allí su centro de operaciones, ellos eran y no otros, los autores de todos los delitos atribuidos al “maléfico” chivo.

El 19 de Julio de 1978, un grupo de autoridades encabezadas por el Intendente y Alcalde de la ciudad, procedieron a descubrir una placa en recuerdo del el lugar donde existiera la Cueva del Chivato.

sábado, 26 de abril de 2008

MITOS, LEYENDAS... QUE SON?

El mito (del griego mythos, cuento) es un relato tradicional protagonizado por personajes sobrenaturales (dioses, semidioses, monstruos) o extraordinarios (héroes).

Los mitos forman parte del sistema religioso de una comunidad, la cual los considera historias verdaderas, y dan un respaldo narrativo a las creencias fundamentales de dicha comunidad.

Leyenda es una narración con una mayor o menor proporción de elementos imaginativos y que generalmente quiere hacerse pasar por verdadera o fundada en la verdad, o ligada en todo caso a un elemento de la realidad.

Se transmite habitualmente de generación en generación, casi siempre de forma oral, y con frecuencia son transformadas con supresiones, añadidos o modificaciones.

Las leyendas urbanas son historias o cuentos extravagantes, pero verosímiles, que circulan de boca en boca como si se trataran de verdades indiscutibles.

El espíritu de morbo, superstición y atracción de la leyenda urbana podría tener relación con una especie de imaginario urbano común, global, cada vez más parecido, como consecuencia del sistema de valores imperante

Son autocontroles sociales

Por el Lic. Edgardo Argibay Sociólogo, docente de la cátedra de Problemas sociales de nuestros tiempos, en la Univ Nac de Santiago del Estero.

Cada cierto tiempo aparecen en las sociedades, cierto tipo de mitos, que en realidad son generados como una especie de controles, autocontroles sociales, que se generan por la propia comunidad ante distintos problemas que se generan en la misma comunidad, como por ejemplo la violencia juvenil, la disgregación de la familia, drogadicción, inseguridad, alcoholismo.

Las mismas sociedades tratan de generar algunos controles sociales e instalan especies de mitos. Así como este caso, o como los que ya se vieron del Petiso Sombrerudo, el Pitufo Enrique, en la cultura santiagueña ya tenemos muchos como el Kakuy, el Almamula, y en ellos se instala la cuestión de la culpa.

En este caso concreto, generaría un fenómeno donde la misma sociedad estaría generando los premios y castigos a los casos que se dan, donde hay una ausencia de instituciones que debieran generen los controles sociales que hacen falta.
El tema de la magia negra o el espiritismo, también forma parte de las creencias populares.

El imaginario popular está relacionado con todo esto, porque seguramente un fenómeno de este tipo se va a relacionar con estas cosas.

Se crea incluso una psicosis en los planos social y familiar, que se encarga de actuar donde no actúan las instituciones.

Aquí tendríamos un mito, que trabaja en función de la falta.

Hay una cuestión psicológica social. Estas historias siempre pasan.

Seguramente no va a pasar mucho tiempo en que el mito va a quedar como una historia más, como el viejo de la bolsa o el Petiso Sombrerudo.

Esto atraviesa transversalmente a todas las clases sociales, no hay clases sociales en las que se quede instalado el mito.

Los mitos trabajan así, no dejan de ser un tema para la charla en cualquier ámbito.

viernes, 25 de abril de 2008

CHIMINICHAGUA


Según las creencias chibchas, Chiminichagua, es el ser supremo, omnipotente y creador del mundo. Una divinidad bondadosa y universal, la única luz que existía cuando todo era noche.
En el principio del mundo todo estaba en tinieblas y solamente reinaba la luz de Chiminigagua.

Cuando el dios creador quiso difundir la luz por todo el universo, creó dos grandes aves negras y las lanzó al espacio. Cuando estas aves echaban aliento o aire por los picos, esparcían una luz incandescente, con la cual todo el cosmos quedó iluminado.

Así se hizo la luz y se crearon todas las cosas del mundo.

En el proceso de creación de todo lo existente en el universo, Chiminigagua señaló la importancia de adorar al sol Suhá y a su mujer y compañera Chía, o la luna.

La adoración al sol y a la luna, para los Chibchas, era la adoración a Chiminigagua, el ser supremo.

jueves, 24 de abril de 2008

LA PICARDÍA DEL ZORRO



Un zorro viejo, ya casi ciego, bebía junto a un arroyo. Cuando se dio cuenta el jaguar estaba sobre él, sujetándolo con sus garras.

-Te tengo, Zorro- le dijo-. ¡Me servirás de almuerzo!

-Estoy gastado y flaco- contestó el viejo pícaro-; mi carne, además, ya está muy dura. No comerías mucho. Te llevaré donde abunda la caza. ¡Verás que gordos tapires!

-¡Pues vamos ya!


Y así fue: el jaguar derribó un gigantesco mborebí y estaba hartándose con su carne cuando el viejo Zorro le tiró de la cola para decirle:

-Ahora, amigo, págame con algo; ¡dame por lo menos la vejiga de este animal!

-¡Y confórmate con ella!- replico el felino, arrojándole lo que le pedía y sin dejar de comer.

El Zorro, entonces, infló la vejiga, la llenó de grandes moscardones de la selva, y la ató a la cola del jaguar, que seguía comiendo.

-¡Escucha, amigo!- le advirtió-. ¿No oyes un rumor, como de una jauría de perros que se acerca?

Sólo entonces el felino detuvo sus mandíbulas.

-Algo escuchó, como un zumbido lejano- le dijo-.

¿Por qué no te fijas, a ver qué es?...

El Zorro se alejó un buen trecho mientras el tigre seguía devorando el inmenso mborebí.

-Son muchos perros; y además... ¡cazadores con arco y flechas!- aseguró jadeante el Zorro, que volvió a la carrera-. ¡Huyamos!.

Salieron disparando, el jaguar siempre seguido por el mormullo de perros que se acercaban; pero el Zorro se perdió en un recodo del camino, para regresar al rico almuerzo abandonado por su crédulo amigo.


miércoles, 23 de abril de 2008

LA CACICA DE GUATAVITA




Guatavita era el nombre de uno de los más poderosos caciques muiscas, cuya esposa principal fue sorprendida siendo infiel. El cacique hizo matar a su rival y obligó a su esposa a comer en público el corazón de su amante.

Asustada, la cacica tomó en brazos a su hija y huyó hasta la laguna de Guatavita donde se arrojó.

El Cacique, arrepentido, pidió a un sacerdote que rescatara a su mujer con sus poderes pero todo fue inútil. La cacica entonces se convirtió en la diosa tutelar de la laguna a quien los muiscas, supremos cultores del agua desde los albores mismos de su civilización, transformaron en un adoratorio de cuatro kilómetros de circunferencia, 400 metros de diámetro y 20 metros de profundidad, a una altura de 3.199 metros sobre el nivel del mar, en donde, por medio de los sacerdotes o chuques, tributaban permanentemente a la diosa titular, quien, en forma de serpiente, de tiempo en tiempo salía a la superficie para recordarle a la gente la necesidad de plegarias, para renovarles su fe, en fin, para exigirles sacrificios y votos de toda especie.

Las ofrendas se hacían, por lo general, en figurillas de oro, tiradas por los creyentes y entregadas al sumo sacerdote para que éste, a su vez, sirviera de intermediario ante la diosa acuática, lo que hacia en medio de complicada liturgia, para después arrojarlas al seno de la laguna, donde moraba la diosa quien, satisfecha con las plegarias y las ofrendas, aplacaba su cólera, otorgaba perdón, era generosa con quienes la veneraban.

Este notable suceso daría origen a la ceremonia religiosa y política, conocida, desde la Colonia hasta hoy, como la leyenda de “El Dorado”.

martes, 22 de abril de 2008

LAKSHMI, LA VICTORIOSA




Al este del monte Zent-Lhamo, en un jardín resplandeciente, vive la Santa Lakshmi, Diosa de la Felicidad. Por medio de una interminable labor embellece sus siete velos de paz. Todos los hombres saben esto. ¡Todos los hombres rinden honor a la Diosa Lakshmi!

Pero todos temen a su hermana, Siva Tandava. Ella, la Diosa de la Destrucción, está llena de malicia, es terrible y destructiva.
La propia Siva Tandava vino de detrás de las montañas. La Terrible se dirigió directamente a la morada de Lakshmi. Cuidadosamente, la temible diosa se acercó al palacio de la luz y, bajando la voz, llamó a Lakshmi.

Lakshmi dejó a un lado sus preciosos velos y se acercó a recibirla. Y detrás de ella venían sus doncellas, de pechos voluminosos y caderas redondeadas.

Laskshmi, caminando, se descubrió el cuerpo. Sus ojos eran grandes, su cabello oscuro. Sus brazaletes eran de oro. Sus varios collares, de perlas. Las uñas de Lakshmi eran del color del ámbar. Sobre sus pechos y hombros y en su abdomen y hasta sus pies tenía ungüentos de hierbas sagradas especiales.

Lakshmi y sus doncellas son tan resplandecientemente puras como las imágenes del Templo de Mathura después de la tormenta.

Pero toda la justicia se debilitó ante la visión de la temida Siva Tandava, pues era muy aterradora, aun en su aparente humildad. De sus quijadas caninas salían colmillos amenazadores. Su cuerpo era tan rojo y tan desvergonzadamente velludo que resultaba indecente a la mirada. Ni siquiera los brazaletes de rubíes rojos como la sangre podían embellecer a Siva Tandava. Cualquiera podría imaginar que se trataba de un hombre.

La Terrible habló:

—"¡Salud a ti, Lakshmi, la justa, mi pariente cercana! Has creado mucha felicidad y bienestar.

Hasta has llevado a cabo tu tarea con demasiado celo. Has ordenado los templos con oro. Has enriquecido la tierra con jardines. ¡Tú, Protectora de la Belleza!

Has creado a los ricos y a los generosos. Has creado a los pobres, que no reciben nada y, sin embargo, se regocijan. Has ordenado un comercio pacífico. Has sembrado entre los hombres todos los vínculos benévolos. Has imaginado distinciones gozosas y frágiles para el hombre. Has colmado los corazones de las personas con la conciencia gozosa de su superioridad y orgullo. ¡Eres generosa!

Tus doncellas son tiernas y cariñosas. Tus jóvenes son fuertes y ambiciosos. Con gozo, las personas crean según su propia semejanza. Las personas se olvidan del cambio y la destrucción. ¡Salud a Ti!

Tranquilamente observas la procesión humana. Y te queda poco por hacer. ¡Me preocupo por ti, mi pariente cercana! Sin una labor, sin preocupaciones, tu cuerpo se pondrá pesado. Y las preciosas perlas se descolorarán sobre él. Tu rostro brillará y tus encantadores ojos parecerán de bovinos.

Luego, las personas olvidarán traerte agradables ofrendas. Ya no te traerán flores sagradas. Y ya no encontrarán excelentes trabajadores para Ti mismo. Y se enredarán todos los designios sagrados. Las personas no pueden permanecer inactivas. ¡Heme aquí, realmente preocupada por ti, Lakshmi, mi pariente cercana!

Durante largas noches he imaginado una labor para Ti. Somos parecidas. No prestes atención al exterior. Me resulta difícil esperar la prolongada destrucción del tiempo. Unámonos y aniquilemos todas las estructuras humanas. Destruyamos todos los gozos humanos.

Expulsemos todas las estructuras acumuladas por los hombres. Las personas perciben débilmente las fronteras.

Quítate Tus siete velos de paz. Y entonces me regocijaré y de inmediato llevaré a cabo mis tareas, para que puedas inflamarte de fervor y creación. Y nuevamente derramarás lágrimas benévolas por los hombres y otra vez podrás fabricar aún más velos ornamentales para Ti Crearás ornamentos aún más ricos. ¡Tú, la inagotable dadora! Otra vez las personas Te buscarán.

Humilladas, aceptarán nuevamente Tus dones con gratitud.
Concebirás para los hombres tantas pequeñas y nuevas condiciones e insignificantes invenciones que hasta los más tontos se creerán inteligentes e importantes. No temo a la maldición humana y ya percibo las gozosas lágrimas que los hombres Te ofrecen.

¡Piénsalo seriamente, Lakshmi, mi pariente cercana! Mis pensamientos Te son útiles y para mí. Tu hermana, están llenos de gozo."

Siva Tandava tiene un astuto poder. ¡Piénsalo! Recordó las guerras pasadas y las miserias humanas. ¡Piénsalo! Otra vez deseó evocar sobre la tierra la destrucción a través del mal. ¡Piénsalo! Qué nociones malvadas volvieron a despertar en esta mente maliciosa.

Sin embargo, Lakshmi no ofreció una palabra como respuesta. En silencio, sólo con un gesto, rechazó el proyecto malvado de Siva Tandava.
Entonces, una vez más, la Diosa perversa, preparada con amenazas y haciendo crujir sus colmillos y olvidando todas sus propuestas benévolas comenzó:

—"¡Tonta Lakshmi! Te rodeas de estas pacíficas bordadoras. Aprecian las pequeñas paredes de sus miserables hogares. Dedicadas a sus designios terrenales, olvidan mirar hacia las estrellas. Las personas no pueden comprender aquello que viene en paz. Honran el trueno y el rayo.

Tus antiguos altares están cubiertos de fétida grasa. Tu belleza no puede vivir en medio del polvo de las casas viejas. El tiempo destruye los mejores designios y el moho cubre el mejor dibujo. ¡Sígueme! Te enseñaré un coro tal de vanidad que Tu sabiduría quedará aturdida."

Siva Tandava pronunció todas estas cosas tremendas. Y los terremotos partieron la tierra con sus convulsiones. Y las islas se hundieron en los océanos. Y surgieron montañas nuevas. Pero Lakshmi rechazó todos los ofrecimientos de Siva Tandava.

La Diosa Santa respondió:

— "Para darte alegría sólo a ti y causar pena a los hombres no me rasgaré los velos. Con una delicada red ensalzaré a la humanidad. De entre todos los corazones nobles, reuniré excelentes trabajadores.

¡Bordaré nuevos signos en mis velos! Los más bellos, los más preciosos, los más poderosos. Y en estos signos, en las imágenes de las bestias y aves más nobles, en los contornos de las flores resplandecientes y en las hierbas curativas, enviaré a los corazones de todos, mis más benévolas invocaciones. Evocaré desde el abismo el mayor fuego creador. Y con una llama rampante protegeré los luminosos esfuerzos del Espíritu."

Así lo ordenó Lakshmi.

Del resplandeciente Jardín se alejó Siva Tandava, derrotada. ¡Regocijaos!

Ahora, Siva Tandava esperará, con una violenta furia, a larga destrucción del tiempo. Con una ira incalculable, a veces aplasta la tierra y entonces mueren hordas le personas.

Pero Lakshmi, siempre a tiempo, arroja sus benditos velos. Y sobre las cenizas de quienes han muerto, se reunirán los hombres otra vez.

Se unirán en una solemne procesión.

La justa Lakshmi adorna sus velos con los nuevos siglos sagrados. Y desde el espacio, enciende un nuevo Fuego.

lunes, 21 de abril de 2008

ALEGORIA CHINA



Un caminante transitaba por un camino de cornisa, cuando de repente perdió pie y resbaló hacia el abismo.

Antes de caer pudo aferrarse a la rama de un arbusto que crecía al borde del precipicio. En esa incómoda posición, miró hacia arriba y vio a un león y a un tigre dispuestos a devorarlo si retornaba al camino.

También observó que dos ratones estaban royendo la raíz del arbusto.

Abajo, en total verticalidad, corría un río plagado de cocodrilos para completar tan tétrico panorama.

En el momento en que discurría sobre las pocas posibilidades de hacer que le quedaban, vio un fruto maduro entre las ramas y no encontrando nada mejor que hacer en ese instante, lo arrancó, lo comió y se permitió disfrutarlo ya que el fruto resultó dulcísimo.

FINAL: el león y el tigre se trabaron en lucha y se mataron mutuamente. En esta lucha sacudieron el arbusto por lo cual los ratones cayeron al río.

El hombre pudo entonces trepar hasta el camino y seguir satisfecho y alegre su marcha.

¿No hubiera sido una pena que se hubiera perdido el placer de saborear la dulce fruta?

domingo, 20 de abril de 2008

LA LOBA




Hay una vieja que vive en un escondrijo del alma que todos conocen pero muy pocos han visto.

Como en los cuentos de hadas de la Europa del este, la vieja espera que los que se han extraviado, los caminantes y los buscadores acudan a verla.

Es circunspecta, a menudo peluda y siempre gorda, y, por encima de todo, desea evitar cualquier clase de compañía. Cacarea como las gallinas, canta como las aves y por regla general emite más sonidos animales que humanos.

Podría decir que vive entre las desgastadas laderas de granito del territorio indio de Tarahumara. O que está enterrada en las afueras de Phoenix en las inmediaciones de un pozo.

Quizá la podríamos ver viajando al sur hacia Monte Albán en un viejo cacharro con el cristal trasero roto por un disparo. O esperando al borde de la autovía cerca de El Paso o desplazándose con unos camioneros a Morella, México, o dirigiéndose al mercado de Oaxaca, cargada con unos haces de leña integrados por ramas de extrañas formas.

Se la conoce con distintos nombres: La Huesera, La Trapera y La Loba.

La única tarea de La Loba consiste en recoger huesos. Recoge y conserva sobre todo lo que corre peligro de perderse. Su cueva está llena de huesos de todas las criaturas del desierto: venados, serpientes de cascabel, cuervos. Pero su especialidad son los lobos.

Se arrastra, trepa y recorre las montañas y los arroyos en busca de huesos de lobo y, cuando ha juntado un esqueleto entero, cuando el último hueso está en su sitio y tiene ante sus ojos la hermosa escultura blanca de la criatura, se sienta junto al fuego y piensa qué canción va a cantar.

Cuando ya lo ha decidido, se sitúa al lado de la criatura, levanta los brazos sobre ella y se pone a cantar. Entonces los huesos de las costillas y los huesos de las patas del lobo se cubren de carne y a la criatura le crece el pelo.

La Loba canta un poco más y la criatura cobra vida y su fuerte y peluda cola se curva hacia arriba.

La Loba sigue cantando y la criatura lobuna empieza a respirar.

La Loba canta con tal intensidad que el suelo del desierto se estremece y, mientras ella canta, el lobo abre los ojos, pega un brinco y escapa corriendo cañón abajo.

En algún momento de su carrera, debido a la velocidad o a su chapoteo en el agua del arroyo que está cruzando, a un rayo de sol o a un rayo de luna que le ilumina directamente el costado, el lobo se transforma de repente en una mujer que corre libremente hacia el horizonte, riéndose a carcajadas.

Recuerda que, si te adentras en el desierto y está a punto de ponerse el sol y quizá te has extraviado un poquito y te sientes cansada, estás de suerte, pues bien pudiera ser que le cayeras en gracia a La Loba y ella te enseñara una cosa... una cosa del alma.



Clarissa Pinkola Estés
Mujeres que corren con los lobos

sábado, 19 de abril de 2008

EL NOMBRE DEL HUAGURUNCHO


Nevado Huaguruncho (5723 m) in the Cordillera Oriental of Peru.
Photo taken from the gold district of Huachón during the 2005 field trip of the SEG student chapters of the University of Geneva and the ETH Zürich. Photograph ©: R. Moritz (1.10.2005)




Al contener la rebelión de los Tarumas en Tarma, subiendo al Oráculo de Palcamayo en el Chinchaysuyo hacia el lago de los gatos (lago Junín) para luego dirigirse al norte, el Inka Yupanqui observó en el oriente al gran colmillo blanco y de nieve y lo adoró y dio gracias por darle la victoria en sus batallas y exclamó: “vayan a ver que quiere ese Wajoruncho”, bautizándolo con ese nombre, castellanizado hoy como Huaguruncho o Huagurunchu, quedando en el olvido el nombre ancestral de Huacaronäh, la Apu tutelar de Yaneshas,

Pumpus, y Yaros de Chichaycocha y de Yungas; ordenando que un grupo de orejones y sacerdotes se dirigieran a hacer reverencias al nevado y luego al pie, para divisar la puesta de sol del este y el ocaso en el oeste, erigieron una plaza circular ceremonial con su piedra de sacrificios en el centro y el templo de Inkatana en una especie de abrigo gigantesco de la Apu, muy cerca a unas cuatro lagunas, allí instalaron un círculo con la figura del Inti o quizá la Chakana símbolo mágico religioso que reflejaba el sol consagrando ese lugar como centro energético del poder Inka y oráculo por su conexión con Pachakamak, los místicos orejones y sacerdotes comprendieron, en su diálogo con los apus tutelares que esta era la parte central del Tawantinsuyu y limite natural del Chinchaysuyo y el Antisuyo. Con la caída del Imperio Inka en manos de los calzonasos (españoles), tras su huída del Qosqo, la casta de orejones místicos y sacerdotes inkas que una vez llegaron vía las grutas del Nevado procedentes de la Ciudad sagrada del Paititi o Dorado, luego de usar sus poderes y transportar el templo al interior de una gruta y esconder los mayores tesoros de los inkas, cruzaron en una barcaza una laguna subterránea del Huaguruncho y se perdieron en el tiempo.

Los oráculos de Pachakamak e Inkatana habían profetizado la caída de los inkas.

Wiracocha y la Pachamama con su jerarquía de dioses tutelares ancestrales: apus, jirkas, wamanis, chutillos, que antes castigaron a los aymaras, ahora lo hacían con los quechuas por a haberlos olvidado en su culto.

Exploraciones e Investigaciones:
LIC. LUIS PAJUELO CHÁVEZ
ONGD PRO PERU
pajueloluis@hotmail.com
Cel. Movistar 63 9654960
www.ninagaga.com
www.huaguruncho.com

viernes, 18 de abril de 2008

EL CASTILLO DE LOS AMANTES TRÁGICOS


A principio del siglo xx una joven rica, Lucía Giordano, conoce a un violinista, Angel Lemos, y el romance no tardó en surgir.

Se casaron el 1º de abril de 1911 en la casa perteneciente a la familia, denominada hoy “el castillo de los bichos” por las esculturas que se encuentran en la casona, ubicada en el barrio de Villa del Parque, exactamente en campana al 2300, cerca de las vías del ferrocarril.

Cientos de invitados disfrutaron del banquete y de la fiesta que duró hasta la madrugada.

Cuando la pareja debía irse, advirtió que el auto que los llevaría estaba unos pasos más atrás de la casa cruzando las vías.

Lamentablemente el matrimonio murió atropellado por el tren.

Isabelino Espinosa, de la Junta de Estudios Históricos de Villa del Parque, cuenta que los ocasionales ocupantes de la casona salían despavoridos, asustados por los gritos desgarradores de una joven mujer y un violinista.

jueves, 17 de abril de 2008

ANDRES CHAZARRETA



Nació el 29 de mayo de 1876 en Santiago del Estero.

En 1889 ingresó en la Escuela Normal y 6 años después egresó como Maestro.

Fue Prof del Internado Muñoz, Dir de la Esc San Francisco, La Merced y de la nocturna del Círculo Católico de Obreros. Fue también Secretario del Consejo de Educación, Cajero de la Dirección de Rentas, Prof del Internado Rivadavia y Subdirector de las escuelas Nº 18 y Nº 19 del Regimiento de Infantería.

En 1902 estudió solfeo y profundizó su aprendizaje de guitarra.

Su labor docente le sirvió para recorrer el interior provincial y descubrir las bellas canciones del folclore santiagueño. A partir de entonces se convirtió en un ardiente autor, recopilador y difusor de las melodías norteñas, que fue recreando con su instrumento preferido.

Una de sus recopilaciones más famosas es "La Zamba de Vargas", a la que le hizo arreglos en 1906 y que fue magistralmente grabada en guitarra, décadas después, por Atahualpa Yupanqui.

El escritor Leopoldo Lugones, después de escucharlo en Santiago del Estero, publicó en 1914 en una revista francesa un elogioso artículo que produjo el reconocimiento internacional del folclorista.

En 1921 llegó a Buenos Aires con un importante grupo de músicos, cantantes y bailarines. Se presentó en un teatro y fue un impacto para provincianos, porteños e inmigrantes. Era la primera visión y audición del folclore norteño en la metrópoli, que hasta entonces sólo conocía los ritmos lentos del sur, entonados por Carlos Gardel y Agustín Magaldi.

La compañía de Chazarreta, que tomó el modelo del circo criollo en giras por el norte del país, tuvo el apoyo masivo del público, lo cual le permitió llegar a más de 150 presentaciones.

Creó una Orquesta Nativa con la que grabó varios discos, formó una compañía de chicos y hasta concretó una Academia de Danzas en Buenos Aires.

Grabó más de 400 composiciones, entre las que se destacan dos joyas llamadas "La 7 de abril" y "Criollita santiagueña", que le dieron el prestigio que se merecía por su ardua labor para imponer definitivamente la música norteña en todo el país.

Su vida familiar y afectiva conoció el dolor y la angustia de la muerte. Su primera esposa, Gabriela Grijera Lescano falleció al intentar vanamente dar a luz a su primogénito. Pero la música le devolvió la alegría y se casó posteriormente con una de sus alumnas, Anita Palumbo, con quien tuvo 4 hijos: Agustín, Ana Mercedes, Josefina y Andrea, quienes actualmente están a cargo de la Casa Museo que lleva su nombre.

Sin duda, fue el investigador más importante de la música popular argentina. Desarrolló una invalorable labor durante medio siglo, contribuyendo a la difusión y afianzamiento del arte nativo.

Murió el 24 de abril de 1960, siendo "el Patriarca del folclore argentino".

miércoles, 16 de abril de 2008

EL TRAUCO



El Trauco, es un hombre pequeño, no mide más de ochenta centímetros de alto, de formas marcadamente varoniles, de rostro feo, aunque de mirada dulce, fascinante y sensual; sus piernas terminan en simples muñones sin pies, viste un raído traje de quilineja y un bonete del mismo material, en la mano derecha lleva un hacha de piedra, que reemplaza por un bastón algo retorcido, el Pahueldún, cuando está frente a una muchacha.

Es el espíritu del amor fecundo, creador de la nueva vida, padre de los hijos naturales.

Habita en los bosques cercanos a las casas chilotas.

Para las muchachas solteras, constituye una incógnita que les preocupa y las inquieta.

Según opinión de unas, se trata de un horrible y pequeño monstruo, que espanta y de cuya presencia hay que privarse, a toda costa.

Otras opinan distinto y manifiestan, que si bien es feo, no es tan desagradable, sino, muy por el contrario, atractivo...

Otras en lucha tenaz y permanente, dicen haberlo eliminado de sus pensamientos, en los que alguna vez vibró quemando sus entrañas...

Las madres toman todas las precauciones, para evitar que sus hijas, ya “solteras”, viajen solas al monte, en busca de leña o de hojas de “radal”, para el “caedizo” de las ovejas, qes generalmente es en el curso de estas faenas, cuando “agarra”, o con más propiedad “sopla”, con su “pahueldún”, a las niñas solitarias, pero nunca si van acompañadas, aún de sus hermanitos menores.

El Trauco no actúa frente a testigos... está, siempre alerta, pasa gran parte del día colgado en el gancho de un corpulento “tique”, en espera de su víctima.

En cuanto obscurece, regresa a compartir la compañía de su mujer, gruñona y estéril, la temida Fiura.

Cuando desea conocer de cerca, las características de su futura conquista, penetra en la cocina o fogón, donde se reúne, al atardecer toda la familia, transformada en un manojo de quilineja, que en cuanto alguien intenta asirlo, desaparece en las sombras.

A las muchachas que le tiene simpatía, les comunica su presencia depositando sus negras excretas, frente a la puerta de sus casas.

Todo su interés se concentra hacia las mujeres solteras, especialmente si son atractivas. No le interesan las casadas. Ellas podrán ser infieles, pero jamás con él.

Cuando divisa desde lo alto de su observatorio a una niña, en el interior del bosque, desciende veloz a tierra firme y con su hacha, da tres golpes en el tronco de tique, donde estaba encaramado, y tan fuerte golpea, que su eco parece derribar estrepitosamente todos los árboles.

Con ello produce gran confusión y susto en la mente de la muchacha, que no alcanza a reponerse de su impresión, cuando tiene junto a ella, al fascinante Trauco, que la sopla suavemente, con el Pahueldún. No pudiendo resistir la fuerza magnética, que emana de este misterioso ser, clava su mirada en esos ojos centellantes, diabólicos y penetrantes y cae rendida junto a él, en un dulce y plácido sueño de amor....

Transcurridos minutos o quizás horas, ella no lo sabe, despierta airada y llorosa; se incorpora rápidamente, baja sus vestidos revueltos y ajados, sacude las hojas secas adheridas a su espalda y cabellera en desorden, abrocha ojales y huye, semiaturdida, hacia la pampa en dirección a su casa.

A medida que transcurren los meses, van apreciándose transformaciones, en el cuerpo de la muchacha, poseída por el Trauco.

Manifestaciones que en ningún instante trata de ocultar, puesto que no se siente pecadora, sino víctima de un ser sobrenatural, frente al cual, sabido es, ninguna mujer soltera está lo suficientemente protegida...

A los nueve meses nace el hijo del Trauco, acto que no afecta socialmente a la madre ni al niño, puesto que ambos, están relacionados con la magia de un ser extraterreno; quien no siempre responde al “culme”, lanzado con el objeto de alejarlo y escapar de los efectos de su presencia; o los azotes, dados a su Pahueldún, que debería afectarlo intensamente; como en igual forma a la quema de sus excrementos.

Su potencia es tal, que en ciertas ocasiones, nada ni nadie puede detenerlo...

(Publicación del Dr. Bernardo Quintana Mansilla, “Chiloé Mitológico”).

martes, 15 de abril de 2008

EL ENANO VAMPIRO


Se trata de uno de los relatos más fascinantes del libro “Buenos Aires es leyenda”. Tiene como protagonista a Belek, un enano que llegó a Buenos Aires con el Circo de los Zares a fines de los 70.

Belek, que provenía de la zona de los Cárpatos –como el conde Drácula–, fue expulsado luego de que el dueño del circo, Boris Loff, el Hombre Bala y la Mujer Barbuda lo encontraran prendido al cuello de Vera, una mono tití.

Pero el mito de Belek, el enano vampiro, apenas comienza allí.

El verdadero horror se desató cuando se refugió en una casa semi-abandondada del Bajo Flores y los gatos del barrio comenzaron a desaparecer misteriosamente.

La leyenda cuenta que la gente protegió sus casas con ristras de ajo y todos llevaban crucifijos por miedo a sus ataques.

Una noche de invierno, los hombres del barrio cazaron al enano vampiro con la red de un arco de fútbol, cerca de la estación Flores, pero se les escapó.

Aseguran que aún vive en el cementerio de Flores y sigue haciendo de las suyas.

lunes, 14 de abril de 2008

LA FLOR DE QANTU

Qantu - cantua buxifolia


Hubo una gran sequía.

Murieron todas las plantas, pero una flor de qantu se resistía a perecer.

De sus pétalos nació un colibrí, que voló a la cumbre del Waitapallana.

Suplicó piedad al padre, salvación bajo el arrasante sol.

El colibrí murió exhausto y el Waitapallana se apenó tanto que lloró.

Sus lágrimas llegaron al lago Wacracocha y despertaron al Amaru que dormía enroscado a lo largo de la cordillera.

La serpiente alada, con cabeza de llama y cola de pez, de ojos cristalinos y hocico rojizo, se desperezó y voló eclipsando al sol.

Luchó con los guerreros que se alzaron a combatirlo. De su hocico surgió la niebla de los cerros, de su aleteo la lluvia, de su cola el granizo y de sus escamas el arco iris.

Así renace la vida.

Para los quechuas todo está escrito en las escamas del Amarú.


El Qantu es la flor nacional y también denominada la flor sagrada de los Incas, existen de varios colores la que se puede encontrar en cualquier lugar del Perú es la de color fucsia o rosada, blanca, roja y naranja.

domingo, 13 de abril de 2008

EL BAGUAL


Es una leyenda del Departamento Jiménez cerca de Tacanas, dice que existe un lugar llamado "EL BAGUAL" donde según la tradición aparecía al caer la tarde, un potro prafante, de un hermoso color negro y largas crines, que echaba espuma por la boca y fuego por los ojos.

Se daba cita a los más famosos "pialadores" de esa zona para reducirlo, pero siempre todo era en vano.

Se acercaban los hombres sigilosamente e intentaban apresarlo de mil recursos y artimañas; y cuando mas seguros estaban de la presa "EL CABALLO SE ESCAPABA"