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miércoles, 27 de abril de 2011

NUESTRA SEÑORA DE MONTSERRAT

Virgen de Montserrat
Patrona de Cataluña



En 1881 el Papa León XIII concedió el privilegio de que la Virgen de Montserrat fuera coronada canónicamente.

Fue la primera imagen de la Virgen María que recibió tal privilegio en la geografía española.

Este mismo Papa concedió que la Virgen de Montserrat fuera la celestial Patrona de todas las diócesis catalanas.

La montaña de Montserrat, en Cataluña, famosa entre las montañas por su rara configuración, ha sido desde tiempos remotos uno de los lugares escogidos por la Santísima Virgen para manifestar su maternal presencia entre los hombres.

La fiesta en su honor es el 27 de Abril

Lugar: Montserrat, España


La Virgen de Montserrat, Cataluña
Canción Virolai de Montserrat (Emili Vendrell)


Cuenta la leyenda que unos pastores estaban pastando sus ovejas cerca de Montserrat y descubrieron la imagen de madera en una cueva, en medio de un misterioso resplandor y cantos angelicales. Por órdenes del obispo de llevarla a la catedral, comenzó la procesión, pero no llegó a su destino, ya que la estatua se empezó a poner increíblemente pesada y difícil de manejar.

Entonces fue depositada en una ermita cercana, y permaneció allí hasta que se construyó el actual monasterio benedictino.

La virgen es de talla románica.

El color oscuro de Nuestra Señora de Montserrat se atribuye al humo de innumerables velas y lámparas que por siglos se han encendido ante la imagen día y noche. Por esto la llaman por cariño LA MORENETA

Descripción de la Imagen

La santa imagen, tallada en madera, es un buen ejemplo del arte románico.

La estatua está sentada y mide 95 cm., un poco más de tres pies de altura.

De acuerdo con el estilo románico, la figura es delgada, de cara alargada y delicada expresión.

Una corona descansa sobre la cabeza de la Virgen y otra adorna la cabeza del Niño Jesús, que está sentado en sus piernas. Tiene un cojín que le sirve de banquillo o taburete para los pies y ella está sentada en un banquillo de patas grandes, con adornos en forma de cono.

El vestido consiste en una túnica y un manto de diseño dorado y sencillo. La cabeza de la Virgen la cubre un velo que va debajo de la corona y cae ligeramente sobre los hombros. Este velo también es dorado, pero lo realzan diseños geométricos de estrellas, cuadrados y rayas, acentuadas con sombras tenues.

La mano derecha de la Virgen sostiene una esfera, mientras la izquierda se extiende hacia adelante con un gesto gracioso.

El Niño Jesús está vestido de modo similar, por su puesto, con excepción del velo. Tiene la mano derecha levantada, dando la bendición, y la izquierda sostiene un objeto descrito como un cono de pino.

Casi toda la estatua es dorada, excepto la cara y las manos de la Virgen, y la cara, las manos y los pies del Niño. Estas partes tienen un color entre negro y castaño.

A diferencia de muchas estatuas antiguas que son negras, debido a la naturaleza de la madera o a los efectos de la pintura original, el color oscuro de Ntra. Sra. de Montserrat se le atribuye a las innumerables velas y lámparas que se han encendido ante la imagen día y noche.

Con el transcurso del tiempo el humo se ha ido introduciendo en la figura, ennegreciéndola gradualmente. Por esto la llaman por cariño La Morenita. En virtud de esta coloración, la Virgen está catalogada entre las Vírgenes Negras, y la estatua goza de gran estima como un tesoro religioso y por su valor artístico.

Origen

No se sabe nada acerca del origen de la estatua, aunque cuenta la leyenda que unos pastores estaban pastando sus ovejas cerca de Montserrat y descubrieron la imagen de madera en una cueva, en medio de un misterioso resplandor y cantos angelicales. Por órdenes del obispo de llevarla a la catedral, comenzó la procesión, pero no llegó a su destino, ya que la estatua se empezó a poner increíblemente pesada y difícil de manejar. Entonces fue depositada en una ermita cercana, y permaneció allí hasta que se construyó el monasterio de hoy en día.

Esta leyenda no se ha podido confirmar.

También se cree que los primeros monjes del lugar consiguieron una estatua que fuera de acuerdo con la iglesia románica original. Se cree que dicha estatua es la misma que ahora se venera y que fue puesta cerca del retablo o contra una pared, ya que lo negro de la estatua no está cuidadosamente distribuido.

La estatua está ubicada en lo alto de la pared de una alcoba que queda detrás del altar principal. Directamente detrás de esta alcoba y de la estatua se encuentra un cuarto grande, llamado el Camarín de la Virgen. Este camarín puede acomodar a un grupo grande de personas, y desde ahí se puede rezar junto al trono de la Stma. Madre. A este cuarto se llega subiendo una monumental escalera de mármol, decorada con entalladuras y mosaicos.

Visitada por los santos.

Entre los santos que visitaron el lugar venerado se encuentran S. Pedro Nolasco, S. Raymundo de Peñafort, S. Vicente Ferrer, S. Francisco de Borja, S. Luis Gonzaga, S. José de Calasanz, S. Antonio María Claret y S. Ignacio de Loyola, que, siendo aún caballero, se confesó con uno de los monjes y pasó una noche orando ante la imagen de la Virgen.

A unas cuantas millas queda Manresa, un santuario de peregrinación para la Compañía de Jesús, la orden Jesuita fundada por San Ignacio, pues encierra la cueva en donde el Santo se retiró del mundo y escribió sus Ejercicios Espirituales.

Fuente
http://www.mariavirgen.com.ar/apariciones/virgen_montserrat.htm
http://www.familiario.com/santoral/Ntra.Sra.deMontserrat.htm

Imagen
ciberia.es


sábado, 26 de febrero de 2011

LA BRUJA DE LA CATEDRAL DE GIRONA



Hace muchos años atrás, vivía en Girona una mujer que se dedicaba al diabólico arte de la brujería, a fin de mostrar su odio a toda persona religiosa. Acostumbraba insultar a todo habitante que se le pusiera por delante, y a lanzar piedras contra las paredes de la Catedral.

Cierto día, durante las procesiones de Corpus, ella lanzó piedras al paso que se encontraba escenificando el acto, y todos los allí presentes pudieron oír una voz divina que le anunció:

- Piedras tiras, entonces de piedra te quedaras.-

La bruja se convirtió en piedra en el acto. Su aspecto era espeluznante, con la boca por siempre abierta a causa del miedo que sintió.

Entonces, los habitantes que allí asistían, la colocaron en la pared de la Catedral, como si fuera una gárgola, para que de su boca no saliesen más insultos, sino agua limpia de lluvia, mirando hacia el suelo para que nunca más pudiera ver el cielo.

Imagen
flickr.com

jueves, 17 de febrero de 2011

KOSOVO Y SU MÚSICA




Iglesia de Visoki Dechani.
Patrimonio de la Humanidad — Unesco

Cristo llevando la cruz, un fresco en Dechani.







La Declaración de independencia de Kosovo fue un acto acontecido el 17 de febrero de 2008 y llevado a cabo por el Parlamento kosovar de forma unilateral, que declaraba la escisión de este territorio de mayoría albanesa del resto de Serbia, dando lugar a la creación de un nuevo Estado, denominado oficialmente República de Kosovo, bajo la supervisión de Estados Unidos y la Unión Europea. Se trata de la segunda declaración de independencia en la historia reciente del territorio kosovar, ya que el 7 de septiembre de 1990 las instituciones políticas kosovares de mayoría albanesa proclamaron su independencia respecto a Serbia, aunque esta declaración no llegó a tener efecto práctico.

La declaración de independencia dividió a los estados entre aquellos que la apoyaron, como Estados Unidos, sus principales aliados y parte de la Unión Europea; y aquellos que se opusieron como la propia Serbia, Rusia y sus aliados, y estados como España y gran parte de Latinoamérica, que se mostraron contrarios al reconocimiento de la provincia serbia como Estado independiente.

El 8 de octubre de 2008 la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución a propuesta serbia para preguntar a la Corte Internacional de Justicia si la Declaración de independencia de Kosovo fue compatible con el derecho internacional, y el 22 de julio de 2010 el tribunal comunicó su conclusión de que la declaración de independencia no violó el derecho internacional ni la resolución 1244 de Naciones Unidas

Fuente e Imágenes
Wikipedia

http://www.youtube.com/watch?v=1wNb8VEeFWQ

sábado, 22 de enero de 2011

SANTA INÉS, VIRGEN Y MÁRTIR





Su nombre aparece en el Canon Romano

Desde el siglo VI la iconografía la representa como una joven con un cordero, bien a los pies o en los brazos, símbolo de la pureza y alusivo a su nombre.

En su fiesta se bendicen dos corderos blancos tras la misa que se celebra en la basílica de la Nomentana.

De la lana de estos corderos se confeccionan los palios que usan los papas, patriarcas y arzobispos en las ceremonias litúrgicas más solemnes.

Su fiesta se celebra el 22 de enero

Célebre y popular mártir de la Iglesia de Roma. Su nombre, Agnes, es la transcripción latina del adjetivo griego agne que significa pura, casta. También podría derivar del latín agnus, cordero.
Sufrió el martirio siendo muy joven, quizá a los 13 años, y fue sepultada en la vía Nomentana, donde hoy se levanta la basílica de su nombre.

VIDA

Martirio de santa Inés, de Ercole Ferrata


Los escritos que refieren noticia de la pequeña mártir son: el De Virginibus, 1,2, y el De Officiis, 1,41, de San Ambrosio; el poema 14 del Peristephanon de Prudencio (siglo V) y el himno, quizá ambrosiano, “Agnes beatae virginis” (PL 17,1210-11).

El papa San Dámaso (366-384) le dedicó, como a otros tantos mártires, un bello poema que se conserva aún en su mármol original, en la basílica de la vía Nomentana.

En el siglo V todos estos detalles de la vida de Inés que recogen las fuentes señaladas fueron fundidos y ampliados en una relación legendaria por un tal pseudo Ambrosio.

No tenemos noticia alguna de su nacimiento ni de su familia, que debió de ser cristiana.

Igualmente carecemos de noticias acerca de la fecha de su martirio, aunque la mayoría de los historiadores creen que fue una de las víctimas de la persecución de Diocleciano (304). Otros afirman que murió en la persecución de Valeriano (258-260).

Sobre el motivo del martirio la leyenda habla de su voto de virginidad y de cómo el hijo del prefecto de Roma llegó a enamorarse de ella.

Al pretenderla éste en matrimonio, Inés le rechazó. Ante la negativa, el joven recurrió a su padre, que, en calidad de prefecto de la ciudad, averiguó que Inés era cristiana, por lo que fue llevada ante el tribunal.

No están de acuerdo las fuentes arriba señaladas en cuanto al género de martirio que sufrió, pues si para San Ambrosio y Prudencio murió decapitada, y para el autor del himno Agnes beatae virginis degollada, para San Dámaso, en cambio, murió quemada.Hay que hacer notar que este papa se preocupaba de dar en sus epitafios la verdad histórica, que antes averiguaba con cuidado.

Aunque las distintas narraciones difieren en los detalles, coinciden, sin embargo, en cuanto al hecho de su martirio, que hay que admitir históricamente como cierto, así como su proclamación como mártir de la virginidad. El cuerpo de Inés fue sepultado en un campo de su propiedad: in praediolo suo, situado en la vía Nomentana.

CULTO

Interior de la basílica de santa Inés en la vía Nomentana


El nombre de Inés figura el 21 de enero en la Depositio Martyrum de 336, del que pasó luego al Martyrologium Hieronymianum y al canon de la misa romana y ambrosiana.

En el s. VI también se lee en el calendario de la Iglesia de Cartago, así como en otras liturgias occidentales.

La liturgia romana celebra una segunda fiesta de Santa Inés el 28 de enero, llamada en el Martyrologium Hieronimianum Agne genuinum.

Esta segunda conmemoración tiene todos los aspectos de ser una octava y por tal la tienen algunos Sacramentarios de los s. IX y X. Sin embargo, bien puede ser otra nueva festividad creada como contraposición al natali de passione.

El monumento más importante del culto es la basílica que sobre la tumba de la vía Nomentana mandó edificar Constanza, hija de Constantino, y en la que reposaron luego sus restos, juntamente con los de Elena, mujer de Juliano el Apóstata.

Esta basílica fue restaurada por el papa Símaco (498-514) y totalmente reedificada por el papa Honorio I (625-638), que mandó colocar en el ábside de la nueva basílica un bello mosaico, representando a Inés entre los pontífices Símaco y Honorio, vestida a la usanza bizantina.

En el s. XVII volvió a ser restaurada por iniciativa de los cardenales Medici y Sfondrati. El papa Honorio III (1216-27) trasladó la cabeza de la mártir al Sancta Sanctorum de la basílica lateranense, de donde en tiempos recientes pasó a la basílica dedicada a la santa en la plaza Navona.

El resto de sus reliquias, cuya autenticidad no es ciertamente segura, se conservan en la basílica de la vía Nomentana dentro de la arqueta de plata mandada hacer por el papa Paulo V (1605-21) y colocada en un pequeño nicho sepulcral, bajo el rico altar que también fue construido por orden del mismo papa.

La basílica fue elevada a título cardenalicio por el papa Inocencio X en 1654. En 1708 se erigió en ella una parroquia.

ICONOGRAFÍA

Santa Inés, de Giovanni Antonio Burrini


La figura de Inés es representada en el s. IV bajo la forma de una joven orante, como en el vidrio dorado del cementerio de Pánfilo.

Desde el s. VI la iconografía se fija representando una joven con un cordero, bien a los pies o en los brazos, símbolo de la pureza y alusivo a su nombre.

De esta forma se halla representada entre las vírgenes de la parte izquierda de la basílica de S. Apollinare Nuovo, en Rávena.

Bajo el mismo tipo es representada en la pintura prerrenacentista del Giotto o de fray Angélico. Los artistas del Renacimiento también se ocupan de Inés, siempre bajo el mismo tipo iconográfico: así Andrea del Sarto, Tintoretto, Domenichino.

Su fiesta se celebra el 21 de enero y en ella se bendicen dos corderos blancos tras la misa que se celebra en la basílica de la Nomentana, de cuya lana se confeccionan los palios que usan los papas, patriarcas y arzobispos en las ceremonias litúrgicas más solemnes.
FIDEL G. CUÉLLAR. (G.E.R.)


Fuente
http://forocristiano.iglesia.net/showthread.php/50260-SANTA-INÉS-(-291-304-)
http://www.primeroscristianos.com/quien_era/santa_ines.html

viernes, 21 de enero de 2011

LA CATEDRAL DE SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS


Catedral de San Cristobal de las Casas, Chiapas.wmv


Por José Félix Zavala

La Catedral humilde de Las Chiapas, nacida en 1539, orgullo indígena

En 1533 fue la primera construcción de este templo y de él sólo queda el campanario y una mole recubierta por el actual templo.

En 1539 fue modificada al ser promovida en Catedral de la Nueva Diócesis de Chiapas.

En 1696 la actual fachada Poniente fue bendecida por el Obispo Núñez de la Vega.

De 1714 a 1726 se construyen las tres naves actuales, la capilla de Guadalupe y la primera Sala Capitular.

De 1754 a 1766 adornan el espacio interior y primeros retablos barrocos de talla dorada.

En 1813 hubo una restauración y remodelación neoclásica del pináculo de la fachada Poniente y de la Portada Sur.

De 1902 a 1912 se substituyeron las ventanas barrocas por los grandes ventanales de estilo renacentista.

De 1921 a 1931 se construyó el baptisterio y modificaron las columnas corintias de los pilares barrocos de las naves.

LA FACHADA OESTE

En la sillería los santos muestran el plano simbólico de la Ciudad: Desde la Catedral se ordenan los barrios, cada uno tiene la advocación de un santo de la predilección de la orden religiosa que lo atendía.

De cada lado de la puerta principal, San Pedro y San Pablo recalcan su carácter de ciudad dual, un centro español y sus barrios indígenas.

Al sur de la ventana central, San Francisco indica la dirección del templo del mismo nombre que identifica al barrio franciscano.

Al norte Santo Domingo ofrece las mismas indicaciones para el convento dominico.

En el esquinero sur, San Francisco Javier indica la dirección de la Iglesia y Colegio de los Jesuitas (hoy Auditorio y Facultad de Derecho).

En el esquinero norte, un santo no identificado, mira hacia el campanario de la Iglesia de la Merced.

Arriba de una ventana del segundo piso un medallón muestra a un monje que carga “la Ciudad de Dios” de San Agustín.

Nótese que no hay efigie alguna de San Cristóbal, substituido por el Santiago Matamoros, patrón de la Antigua Guatemala.

En la época de su construcción, las calles estaban recubiertas con la arcilla roja de Cuxtitali y con la amarilla de Chamula, que dan a la Catedral sus colores.

Estos colores, identificados por calas, obedecen a un código simbólico que convierte la fachada en un huipil arquitectónico.

Su “tela” corresponde a los aplanados ocre-amarillo, su “trama” a los hilos ocre-rojo de las molduras horizontales. La base negro-de-humo imita el procesamiento de la lana negra de Chamula.

El “bordado” está dado por el crema-alfeñique del estuco, no sólo en la fachada oeste sino en “mangas” norte y sur de sus esquineros. Por debajo de la estatua de San Pablo, se discierne lo que queda de la antigua pintura de una olla de barro. El conjunto -cuya modestia refleja la pobreza de la ciudad- es un homenaje a la artesanía local.

EL INTERIOR DE LA CATEDRAL

Al principio del siglo XVIII, la Catedral era célebre por su artesón de madera tallada. El actual es una modesta reconstrucción artesanal, pero sin el oro y las pinturas estofadas que lució hasta el temblor de 1804.

Parte del artesón del presbiterio tiene todavía piñas y otros adornos que son la obra de los ebanistas de 1813.

Los dos retablos de las cabeceras de las naves laterales fueron tardíamente trasladados de la Iglesia de los jesuitas después de su expulsión en 1767. Datan de 1708. Hacen juego con el púlpito, de la misma fecha.

Los cuatro retablos barrocos datan de la mitad del siglo XVIII.

En todos estos retablos y en la sacristía hay pinturas de valor: de Correa, de Cabrera, y de otros pintores locales.

Fuente
http://eloficiodehistoriar.com.mx


http://www.youtube.com/watch?v=MudDZYXgySw

domingo, 12 de diciembre de 2010

LA VIRGEN DE GUADALUPE Y QUERÉTARO

Templo de La Congregación de Clérigos de Nuestra Señora de Guadalupe


El Cerrito de Don Diego.
El Culto Guadalupano en Querétaro.
El Templo de La Congregación de Clérigos de Nuestra Señora de Guadalupe.

Por José Félix Zavala
El Oficio de Historiar

El primer santuario erigido en honor de la Virgen de Guadalupe, fue la ermita levantada en el cerro del Tepeyac, el mismo año de las apariciones, en 1531.

La segunda, fue otra ermita, edificada por Francisco de Castro y Mampaso en 1625, en Tierra Blanca, a las afueras de la ciudad de San Luis Potosí.

La tercera fue la primitiva capilla levantada en el país fue en la ciudad de Querétaro en 1674, en un predio agreste y peñascoso, llamado “el Cerrito de Don Diego”, propiedad del cura de Xichú, Alonso de Ayora y Guzmán y donde se encuentra ahora el magnífico santuario.

A 127 años de aparecida la Virgen de Guadalupe en el Tepeyac, en Querétaro, no se veneraba a la Virgen Guadalupana.

Después del milagro concedido al Padre Lucas Guerrero en 1659, dio comienzo esta devoción, que para finales del siglo XIX había en la ciudad más de 30 mil imágenes de la Virgen de Guadalupe.

Efemérides:

El P. Lucas Guerrero Rodea en 1659, le consagró el tercio de los frutos de una pequeña siembra de trigo, le fueron 15 pesos

A petición de Juez eclesiástico y Vicario de Querétaro, Francisco de Lepe, sugiere que con ese dinero se adquiera se adquiera una copia del original de la Virgen de Guadalupe y traerla para su culto.

Se Acordó establecer una Congregación a instancias del Bachiller Lucas Guerrero y Diego Barrios Pimentel.

Se obtuvo la confirmación de las constituciones y licencia para esta Congregación de Clérigos de María Santísima de Guadalupe, por autos del 9 de febrero de 1669, por el Arzobispado de México.

Los primero 18 integrantes de esta Congregación firmaron ante el notario Diego de Arias Uzeda y eligieron como primer prefecto al P. Diego de Barrientos y fue confirmado por el Provisto de México el día 18 del mismo mes de 1669.

Juan Caballero de Medina, otorga tres mil pesos a esta Congregación para sostener una capellanía y pagar la función anual a la Virgen.

El Cura del Mineral de Xichú Juan de Ayora les vende en 250 pesos el terreno llamado la “Loma de Don Diego”, donde se construye la capilla y posteriormente se construirá el templo y anexos.

Autorizado de Roma el Arzobispo de México Fray Payo de Rivera Enriquez y por Cédula real de 19 de octubre de 1671, firmada por la reina Mariana de Austria, puede levantarse el templo.

Para levantar la primera capilla se recibió de Juan Caballero Medina, la cantidad de 500 pesos y otro tanto de su hijo Juan Caballero y Osio.

En 1674 queda instalada la primera capilla y bendecida el 3 de mayo de ese año.

Enseguida se procedió a abrir los cimientos del nuevo templo, bajo la dirección del arquitecto José de Rayas Delgado y a instancias de los sacerdotes Cárdenas y Guerrero.

El primero de junio de 1675 se colocó solemnemente la primera piedra del nuevo y futuro Templo y el hermano de Juan Caballero y Osio, Nicolás, levantó con su dinero, los muros para sentar las bases del edificio.

Juan Caballero y Osio determina ser sacerdote y pagar la construcción del actual Santuario a La Virgen de Guadalupe, que conocemos familiarmente como La Congregación.

En Abril de 1680 estuvo terminado y fue dedicado el 12 de mayo de ese año, por el ya sacerdote Juan Caballero y Osio.

Las reglas de La Congregación de Clérigos de Nuestra Señora de Guadalupe fueron reformadas en 1679, después en 1691 y en 1721.

En 1691 los Congregantes se hicieron cargo del Hospital Real, mientras que duró el juicio a los Hermanos Hipólitos, a quienes se los devolvieron al ser absueltos de las acusaciones.

El 7 de diciembre de 1737 se juró patrona de Querétaro a la Virgen de Guadalupe por el Alférez Real José de Urtiaga y recibió el juramento el Vicario y Juez eclesiástico de Querétaro Juan de Izaguirre.

En 1736 se hizo de nuevo el cimborrio de la cúpula por el indio José Guadalupe.

En 1742 se renovó el altar mayor.

En 1747 se fundó La Cofradía de Seglares Congregantes

En 1753 se estrenó el órgano del templo, realizado por Mariano de Las Casas.

Un hermoso frontis barroco del esplendor del siglo XVIII.

En 1754 se recibió la confirmación del juramento como patrona de Querétaro, por el Papa Benedicto XlV.

En 1758 el Ayuntamiento de la ciudad empezó con una cooperación anual de cincuenta pesos para las fiestas de la Virgen.

De 1759 a 1761 fue sede de la Parroquia de Santiago, ya secularizada.

En 1780 se celebra solemnemente el primer centenario de este templo.

En 1864, con motivo de la erección de la diócesis de Querétaro, volvió a ser temporalmente sede de la parroquia de Santiago, hasta que la Catedral fue trasladada del templo de La Compañía de Jesús a San Francisco.

En 1804 fue renovado nuevamente el Altar mayor.

En 1852 y después en 1888 fue renovado el decorado y piso del templo.

Debido a las leyes de reforma fue disuelta la Congregación de Clérigos y restaurada, junto con las malas condiciones del templo, por el obispo de Querétaro en 1884, Don Rafael S. Camacho.

Entre los piadosos sacerdotes que florecieron en la ciudad de Querétaro, a mitad del siglo XVII, contamos con el Padre Lucas Guerrero Rodea, nacido en esta ciudad en 1624 y quien fuera el promotor de la devoción a la Virgen de Guadalupe y el creador de La Congregación de sacerdotes Seculares, dedicados a obras pías y a la difusión de este culto.

El milagro lo narran así: Cuentan que el Padre Lucas Guerrero Gordea sembró trigo en un terreno muy agreste, donde era casi imposible obtener alguna cosecha y este sacerdote, con fe le encomendó a la virgen de Guadalupe, que sí le concedía el milagro de levantar cosecha, le entregaría, fuera de diezmos e impuestos, un cuarto de las ganancias y al serle concedido el milagro, la cantidad alcanzada para la Virgen, fue de 15 pesos.

A propuesta del cura de Querétaro, Francisco de Lepe, le sugirió adquiriera una imagen de la Virgen de Guadalupe, que el P. Lucas Guerrero compró en la ciudad de México y la colocó para su veneración en la capilla del hospital de los Hermanos Hipólitos, que hoy conocemos como el templo de San José de Gracia.

Los primeros en adherirse a esta veneración Guadalupana fueron 16 sacerdotes del clero secular y un numeroso grupo de indios, residentes de la ciudad de Querétaro, de quienes salió la idea de crearle una ermita expresa para su culto.

La primera capilla erigida canónicamente a Nuestra Sra. de Guadalupe en Querétaro, fue en el predio llamado “Cerro de don Diego”, se dio a instancias del Padre Lucas y a la recomendación del Provisor Cárdenas y Salazar ante el Arzobispo de México, Fray Payo de Rivera Enriques, quien a su vez solicitó el permiso a la reina gobernadora de España, Doña Mariana de Austria.

La soberana expidió la cédula real, para ser posible la edificación de la capilla, con fecha de 10 de octubre de 1671 y se colocó la primera piedra, en febrero de 1674 y bendecida dicha ermita, el 3 de mayo del mismo año.

Al año siguiente a instancias del P. Lucas Guerrero, se dio comienzo a la construcción de la iglesia actual, con el brillante proyecto del arquitecto José de Bayas Delgado y el apoyo económico de Juan Caballero de Medina y su hijo el P. Juan Caballero y Osio, colocándose la primera piedra, el primero de junio de 1675, siendo brillantemente terminada en 1680.

Las imágenes que este templo ha tenido de la Virgen de Guadalupe han sido tres, la primera fue la traída por el P. Lucas Guerrero en su viaje primero, a la ciudad de México, la segunda fue la que pintara Baltazar de Echave, colocada en la inauguración del templo de la Congregación erigido a expensas de Juan Caballero y Osio y la tercera y actual es la del famoso pintor, Miguel Cabrera.

La Virgen de Guadalupe, pintada por Miguel Cabrera y que se venera actualmente en el templo de la Congregación, fue primero propiedad del Arzobispo de México, Manuel Rubio y Linas, quien a su muerte, la obtuvo el queretano, Bernardo Pardo, teniéndola en su poder hasta 1778, en que a instancias del P. Antonio Lamas, Prefecto de los Congregantes, la intercambió por la pintura de Baltazar de Echave, que en ese entonces presidía el retablo principal del templo.

“El viento de la muerte”, una gran epidemia, aparecida en el pueblo de Tacuba, por el año de 1736 y que asoló al territorio nacional, fue el motivo para que juntos los cabildos civil y eclesiástico de la ciudad de México, propusieran a todos los cabildos del país, fuera declarada patrona de la Nueva España, la Virgen de Guadalupe.

El 4 de diciembre de 1748, y reunidas todas las formalidades, en el palacio arzobispal de la ciudad de México, fue jurada por todos los Ayuntamientos de la Nueva España y ante la presencia del Arzobispo Juan Antonio de Vizarrón y Eguiarreta y ordenado como día festivo, el 12 de diciembre de cada año.

Fue confirmado este patronazgo nacional Guadalupano, por el Papa Benedicto XlV, por Bula del 25 de mayo de 1754.

De esta devoción Guadalupana nacieron tres organizaciones dedicadas a promover su culto y a la caridad cristiana, la primera y principal la formaron sacerdotes del clero secular y se llamó “ilustre y Venerable Congregación de Clérigos de Nuestra Señora de Guadalupe”, Aprobada por el Papa Inocencio Xll, por Bula, llamada “Pietatis et charitatis opera…”

Otra organización fue de españoles, llamada “Cofradía del Señor San José” y la otra de indios, que se nombró “Hermandad de pobres de Nuestra Señora de Guadalupe”, aprobada por el Papa Benedicto XIV, en el año de 1747.

El Templo de la Congregación ha recibido diferentes reformas después de que fuera terminado e inaugurado en 1680.

En 1736 el indio alarife José de Guadalupe sustituyó la antigua cúpula, por otra nueva, logrando un tambor circular pasando de cuatro ventanas a ocho ventanales y dándole más altura a dicha cúpula.

Pero para principios del siglo XIX, allá por 1804 se sustituyó el retablo mayor, por un neoclásico, tal como esta ahora y durante los siguientes años se destruyeron los demás retablos barrocos, sustituyéndose por los actuales.

En 1886 el obispo Rafael S. Camacho, pinto la bóveda de la cúpula con los colores nacionales, agrandó las ventanas del cuerpo de la nave, sustituyó el piso por madera de mezquite y construyó la escalinata de acceso al templo.

En 1888 la antigua antesacristía fue convertida en la Capilla de La Purísima Concepción, comunicándola al templo con un arco de entrada.

El 30 de noviembre de 1888 el Obispo Rafael S. Camacho, a las 3 de la mañana realizó en presencia, solamente del presbiterio, como lo ordenaba el derecho canónico, la consagración ritual del altar y del templo, siendo el primer santuario guadalupano en el país, de ser consagrado ritualmente.

En 1891 se enrejó el atrio y se construyó de cantera la parte que va de la escalinata al enrejado. En 1921 se construyó con granito artificial el comulgatorio.

La primera peregrinación a pie al Tepeyac la realiza Fray Francisco Frutos, quién al ser curado de grave enfermedad por intercesión de la Virgen de Guadalupe, en acto de acción de gracias camina del Santuario de La Congregación a La Villa a pie.

En 1942 La imagen de la Virgen de Guadalupe se colocó en un pabellón de mármol, como en la antigua Basílica de Guadalupe en México y desprendido del conjunto del retablo en 1980.

El Templo

Esta ordenado de oriente a poniente, es de orden dórico, así está desde las bases de las formas y pilastras, la coronación de la cúpula, el muro, cuya arquitrabe, frisos y cornisas, comienzan el juego de las bóvedas que son de arista, lo mismo que los arcos engarzados de la nave hasta los torales.

Las naves, el cuerpo de la iglesia, los brazos del crucero, la capilla mayor y presbiterio, cuyo cerramiento es en cercha.

La cúpula de media naranja que cubre la capilla mayor y corona el templo, con ocho pilastras, más el presbiterio. La bóveda inferior del coro se compone de un arco escarzano de tres puntos, guarnecido de dos pechinas ochavadas, nos permite notar lo que fue una loma, donde se levantó este hermoso templo.

Se levantan los cuatro arcos torales con hermoso vuelo, que balancea con las bóvedas, los arcos, son de medio punto y las pechinas están cubiertas con cuatro óleos de sumos Pontífices, del clero secular y fueron elevados a los altares, su arquitrabe, frisos y cornisas nos llevan a la cúpula de media naranja, perfectamente esférica, está adornada por astrías y remata con una linternilla que la ilumina.

Tiene dos capillas al principio del templo que son las bases de sus dos torres gemelas. Su fachada consta de dos cuerpos de orden corintio y remate. Tiene otras dos puertas una del lado del panteón y otra que da acceso al Colegio.

El primer retablo mayor de este templo está narrado pormenorizadamente por Carlos de Sigüenza y Góngora, el segundo fue realizado por José de Bayas Delgado, estos dos primeros fueron barrocos sobredorados y el tercero fue neo clásico de acuerdo a las normas de acuerdo a la real academia de San Carlos de México…

Se habla de tres retablos iniciales dedicados uno Santa Ana, otro a San José y otro a San Pedro. Los neoclásicos que se encuentran ahora son a San Pedro, San José, San Juan Bautista y San Antonio.

La sacristía conserva el único retablo barroco, conservado en un templo, fuera de los de santa Rosa y santa Clara en Querétaro. De 1765, donde destaca un lienzo de Cristo pintando a la Virgen, también se encuentra otro lienzo del siglo XVII, de valor y belleza que deben verse.

Las apariciones de la Virgen, están pintadas sobre las pechinas y son de Roldán, sustituyen a los Papas que estuvieron inicialmente en ese lugar.

La herrería del coro y del atrio son de hierro forjado del más alto grado artístico y en el Salón de juntas existe una bella colección de oleos de los mejores pintores de la época.

El Retablo de la Sacristía:

Esta trabajado a manera de petatillo y adornado con vegetales, con guirnaldas que adornan las pinturas. Son siete pinturas de óleo sobre tela, dos dedicadas a la virgen de Guadalupe, una de ellas en la forma tradicional y la otra a Jesucristo pintando a la Guadalupana, contemplando la escena está en la parte superior El Padre Eterno y El Espíritu Santo. Sosteniendo el lienzo están un par de angelillos.

Destacan los lienzos de San Joaquín y San Juan Bautista, entre los lienzos Guadalupanos se encuentra un San José con el niño y a los lados Señora Santa Ana y San Juan Evangelista.

La Guadalupana del altar mayor es obra de Miguel Cabrera, que en 1778 fuera donada a este templo por el Arzobispo de México Manuel Rubio y Salinas a instancias del P. Antonio Lamas.

Existe un Cristo de marfil en la sacristía de este templo, de tres cuartas de largo, sin policromado, donde resaltan las heridas del costado y no tiene policromía.


Fuente
http://eloficiodehistoriar.com.mx/2010/12/11/la-virgen-de-guadalupe-y-queretaro/

Imagen
lealtanza.com.mx

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/12/juan-diego.html
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martes, 7 de diciembre de 2010

JUAN DIEGO




Después de la conquista espiritual que se inició en la Conquista y continuó en la Colonia, aparecieron pronto las primeras familias indígenas cristianas en las cercanías de la ciudad de la Nueva España. Juan Diego pertenecía a una de estas familias y nació en Tolpetlac, aldea al norte de la Villa de Guadalupe en 1548.

Su nombre indígena era Cuauhtlatóhuac, "el que habla como águila". Su oficio era la manufactura de petates que vendía en Tlatelolco.

Según la leyenda, a los 53 años de edad tuvo la aparición milagrosa que daría inicio a la adoración de la Virgen de Guadalupe en México.

La historia fue así: Juan Diego vivía con su mujer y su tío Juan Bernardino en Tulpetac, lugar donde no había iglesias por lo cual tenían que ir a misa hasta Santa Cruz de Tlatelolco.

El sábado 9 de diciembre de 1531 Juan Diego se encaminaba hacia ahí y al pasar por el cerro del Tepeyac oyó un canto que no era de esta tierra. Se detuvo a gozar de él y cuando miró arriba vio un sol resplandeciente y en medio a una señora en actitud de oración, él fue a saludarla y ella le dijo que era su deseo que le labrase un templo en ese llano y le encomendó también que le comunicara ese deseo al señor obispo.

El obispo no lo tomó en serio y le pidió que volviese otra vez al lugar a ver si sus ojos no lo habían traicionado. Regresó desconsolado Juan Diego y la Santísima Virgen se le apareció otra vez para decirle que volviera el domingo a ver al señor obispo.

Así lo hizo Juan Diego, pero el obispo le pidió una señal comprobatoria de la voluntad de la Virgen.

La señora se le apareció de nuevo y le pidió que volviera al día siguiente.

El lunes, día de la cita, se enfermó de cuidado el tío Juan Bernardino y recién el martes pudo salir Juan Diego que se dirigió la ciudad a buscar a un sacerdote para que le administrara los últimos sacramentos.

Iba por ahí, ese día 12 de diciembre, cuando al pasar de nuevo por el Tepeyac se le volvió a parecer la Virgen y le preguntó qué le pasaba.

El le contó lo de la enfermedad de su tío y ella le dijo que no se preocupara porque su tío ya estaba sano, después le pidió que subiera al cerro a recoger unas flores.

Fue Juan Diego y en efecto encontró muy bellas rosas de las que no era temporada y que nunca se habían dado allí. Ya con ellas en su ayate, la Santísima Virgen dijo que las llevara donde el señor obispo pero que no desplegase su ayate ni lo mostrara a nadie más. Así lo hizo Juan Diego.

Después de conseguir entrar en el obispado, le dijo a Zumárraga, el obispo, que ahí le llevaba la prueba que le había pedido. En ese momento soltó su ayate y apareció en él pintada como por los ángeles, la imagen de la Virgen de Guadalupe.

Juan Diego ha sido propuesto como santo a la iglesia católica y durante mucho tiempo su templo fue venerado por los indígenas.

La leyenda al pie de la estatua con su imagen que se encuentra en la plaza de la Basílica dice lo siguiente: "Personificación de nuestro pueblo, a quien la excelsa Madre de Dios tituló: hijo predilecto de su corazón y le mandó pedir al obispo un templo donde mostrar su misericordia. Al entregar las flores recibidas como señal, apareció estampada en su tilma la maravillosa imagen de la Virgen de Guadalupe, el 12 de diciembre de 1531, añometlactli omey actal, 13 caña, fecha inmortal para todos los mexicanos."

Nota:

Petate: La palabra petate se utiliza en América Central y México para referirse a un tipo de alfombra tejida, y cuyo nombre proviene del vocablo náhuatl petatl. El petate se elabora a base de fibras de la planta llamada Palma de Petate Thrinax Morrissi. La RAE lo define como estera. Generalmente son tejidos en forma rectangular y pueden encontrarse en diferentes tamaños.

Ayate: En México, el ayate era una como capa o cobija con la que se cubrían en tiempo de frío y era hecha de algodón o de fibras vegetales trenzadas artesanalmente.

Imagen: mensajerosdemaria.blogspot.com

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/09/la-virgen-de-guadalupe-patrona-de-nazca.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/10/catedral-de-oaxaca.html

lunes, 22 de noviembre de 2010

VIRGEN DE SUMAMPA



Los de sumampa homenajeando a la virgen de sumampa.

Patrona de Santiago del Estero, la milagrosa Virgen de Sumampa vino a la Argentina desde el Brasil, junto con la imagen de Nuestra Señora de Luján, a comienzos del siglo XVII.

En la primera mitad del siglo XVII, un poblador del sur de Santiago del Estero, el portugués Antonio Farías de Sáa, mandó traer desde el Brasil dos imágenes de Nuestra Señora, finamente talladas en arcilla cocida por artesanos de aquella región.

Una era la Inmaculada Concepción y otra la Virgen de la Consolación, las cuales, una vez desembarcadas en el puerto de Buenos Aires, fueron colocadas sobre dos carros tirados por bueyes y despachadas rumbo al norte, hacia las tierras de Sumampa.

Al llegar a Luján, uno de los carros, el que transportaba a Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, se detuvo y los bueyes se negaron a seguir viaje. En las cercanías de ese paraje, se alza imponente la Basílica de Luján.

El otro carro siguió su ruta y al llegar a Córdoba, la imagen fue montada en el lomo de una mula para ser llevada a Santiago del Estero.


La mula, que integraba una tropa de carga, se extravió al llegar a Sumampa Viejo y grande fue la sorpresa de su propietario al ver que, por sí sola, sin que nadie la guiase, se había encaminado a la estancia de don Antonio Farías de Sáa, que la esperaba ansiosamente.

El prodigio fue comentado en toda la comarca y pronto comenzaron a acudir sus moradores para rezar frente a la Virgen. No tardaron en levantarle un tosco oratorio de adobe y techos de paja –construido por abipones– consistente en una pequeña nave de 40 metros de largo por 10 de ancho, con paredes de 1 metro y techo a dos aguas. Allí fue entronizada la imagen de Nuestra Señora con el Niño Jesús en brazos, de 23 cms. de altura y ante ella se inclinaron españoles e indios quienes mantendrían encendida su veneración pese a la escasez de medios y a las grandes distancias.

Don Antonio, su propietario, donó a la Virgen, una legua de tierra para erigir en ella un templo de magnitud, pero toda vez que se lo empezó a construir, algo lo impidió: la obra se derrumbó por sí sola, cayó abatida por los vientos o algún incendio la consumió. Lo cierto es que la gente del lugar atribuyó esas señales a un deseo de Nuestra Señora y la dejaron en su rústico santuario.

Desde 1984 la Virgen de Sumampa es patrona de la provincia de Santiago del Estero. A partir de ese año, el collar y su imagen fueron instituidos como distinción honorífica para ser utilizada por los gobernadores constitucionales, otorgada por el Excelentísimo Obispo Diocesano en la ceremonia de asunción.

Es también protectora de los transportistas, de los estancieros, de las escuelas y los cadetes de policía.

El santuario de Nuestra Señora de la Consolación, construido por los jesuitas en 1684, fue declarado monumento histórico Provincial por decreto acuerdo "A Nº11" del 18-VIII-1972 y declarado monumento histórico Nacional por decreto Ley Nº 1180 del 12-XI-1973, como un testimonio de alta valoración histórica, arquitectónica, religiosa y cultural.

La novena patronal comienza el día 11 de noviembre y concluye el día 19; los días 20, 21 y 22 se realiza un triduo solemne preparatorio y el día de la fiesta patronal en honor a nuestra Señora de la Consolación de Sumampa es el 23 de noviembre.

Nota:

Abipones, etnia de los antiguos pobladores de estas tierras.

En Sumampa, escribe Luis Bravo y Taboada, se imponen la raíz quichua sumaj, que significa hermoso, lindo, bueno; y el sufijo mampa, muy frecuente en la zona, que significa ojo de agua o manantial.

También hay tres interpretaciones; pero lo de manantial hermoso es muy delicado y poético y es muy conveniente para una aplicación a la Virgen María, la que es Madre del Amor hermoso y manantial de toda gracia.

Los orígenes de Sumampa se hunden anteriores a los inicios de la conquista.

Con todo, hacia el año 1566 ya debía tener su importancia, ya que don Juan Matienzo la destaca en su informe.


http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/05/la-virgen-de-lujan.html
Alineación al centro

viernes, 19 de noviembre de 2010

SANTA MARIA DE UXUE

SANTA MARIA DE UXUE

La leyenda de Ujué, como casi todas las leyendas, se dibuja al contraluz de un tiempo vago e indefinido.

Cuenta que un pastor cuidaba de su rebaño en la cumbre de la sierra de Orba, entre los altos riscos de esta mole de piedra y vegetación, cuando reparó que una hermosísima paloma visitaba constantemente una oquedad abierta como una herida entre las rocas de la montaña.

Movido por la curiosidad se aproximó el pastor a mirar qué había allí para motivar el alegre aleteo del ave.

Su sorpresa fue mayúscula cuando descubrió una imagen de una belleza cegadora de la Virgen con el Niño entre sus brazos. Así surgió, según este relato, la imagen de Santa María la Real.

En dicho lugar se levantó un santuario, a cuyo derredor se instalaron una serie de familias, creándose de esa forma el pueblo de Uxue o Ujué.


Dos aspectos temáticos del mito aparecen como una realidad palpable en Ujué: que su escarpada y arrebatadora localización es lugar de altos vuelos, pues “Uxue” es sustantivo euskérico que significa paloma, y que el pastoreo ha sido la actividad fundadora de esta comunidad.

Ujué se encuentra sobre una colina a 815 metros sobre el nivel del mar, en un lugar estratégico como defensa entre la Ribera y la Montaña, y los ríos Aragón y Cidacos.

Su templo es una imponente iglesia fortaleza, que aparece citada en el siglo X. Tiene restos de obra del siglo XII, si bien la mayor parte de su ornamentación es gótica de la segunda mitad del siglo XIV.

La imagen de la Virgen con el niño es de hacia el 1190, siendo muy semejante a las de Pamplona e Iratxe.

Es de las conocidas como “sedes sapientiae”.


Imagen: forosadvocaciones.wordpress.com

Navarra, España

sábado, 30 de octubre de 2010

CATEDRAL DE OAXACA

Fachada de la Catedral de Oaxaca


EL BARROCO DEL S. XVII EN LA CATEDRAL DE OAXACA

La portada principal
La fachada es de estilo barroco del siglo XVII, comprende tres cuerpos y cinco calles que, a través de cornisas y columnas corintias de fuste tritóstilo conforman una retícula de quince cuadrantes, donde se disponen vanos de acceso, nichos con esculturas y marcos acodados con excelentes relieves.

El hastial principal de la catedral está integrado por la portada y dos torres con campanario.
En el primer cuerpo están ubicados tres vanos de acceso profusamente decorados con relieves florales; a la izquierda del acceso central se encuentra la imagen de San Pedro y a la derecha San Pablo.

En el segundo cuerpo, al centro, sobresale un relieve que representa la Asunción de María, flanqueado a la izquierda por San José y San Pedro de Arbués. A la derecha por Santiago el mayor y San Juan Nepomuceno.

En la calle central del tercer cuerpo, aparece otro marco de igual calidad; representa la adoración del Santísimo; está flanqueado por San Marcial, patrón de Oaxaca, y el arcángel San Miguel a la izquierda, y por San Jerónimo y San Gabriel Arcángel a la derecha.

El remate es un frontón curvo, con la representación del Espíritu Santo.

Las portadas laterales

Las fachadas laterales al norte y sur, son también de estilo barroco. Ambas son semejantes en su composición; comprenden tres cuerpos definidos por columnas jónicas y corintias, cuyos fustes tritóstilos se decoran con entrelazos florales, rombos y estrías.
El vano de acceso, con arco de medio punto y pilastras estriadas, ocupa el primer cuerpo. En el segundo hay un nicho con escultura y en el tercero una ventana octagonal. La portada norte tiene la imagen de Moisés y la sur la imagen de Santa Rosa de Lima.

El interior:

El interior del templo se organiza a partir de una planta basilical de tres naves y capillas laterales; además contiene las capillas del Sagrario y la de la Virgen de Guadalupe; también la sacristía y sala capitular entre otros anexos.

Destacan como peculiaridades la ubicación de la cúpula, de planta octagonal, las bóvedas de la nave central; así como la bóveda de medio cañón de las naves laterales o procesionales.
Además, es interesante la comunicación entre el coro y el presbiterio, la posición y el espesor de los pilares, de muros y contrafuertes, cercano a los dos metros de grosor.

En el aspecto artístico se distingue el cancel de madera tallada con grabados en vidrio y el altar del perdón ubicados en la entrada principal.

La vista va a el coro con su sillería, barandales y órganos de tubos, así como al altar mayor en el presbiterio con el ciprés y a la escultura de la Virgen de la Asunción.

Existe una importante colección de pinturas que se han incorporado al tesoro de la Catedral desde principios del siglo XVIII.

Destaca el Lienzo que representa a San Cristóbal, fechado por un autor anónimo en 1720, y los cuadros al óleo de la sacristía, especialmente: El Triunfo de la Iglesia.

El mayor número de piezas de arte, en especial de las capillas, proceden del siglo XIX. En las capillas laterales y en otras zonas del interior hay imágenes y reliquias, entre éstas, los restos de la Cruz de Huatulco.

Cronología de su construcción:

El antecedente principal de su construcción fue la creación en 1534 del obispado de Oaxaca con sede en la ciudad de Antequera.

El primer obispo, Juan López de Zárate, ocupó el templo de San Juan de Dios como catedral, bajo la advocación de Santa Catarina, a partir de 1535.

En este mismo año, López de Zárate inició los preparativos para la construcción de la catedral definitiva, misma que se basó en el diseño de tipo basilical usado en la ciudad de México y Puebla.
La catedral atravesó por varias etapas de construcción hasta alcanzar su forma actual.

La primera obra inició en 1535 y concluyó en 1574. El diseño comprendía tres naves con muros y pilares de cantera cubiertas con techumbre de viguería y teja.

La portada era austera y el interior tenía altares y retablos.

Hacia 1667 la autoridad eclesiástica autorizó la construcción de las bóvedas de las naves, la sacristía y la sala capitular, que fueron concluidos en 1678.

En 1682 fueron trazadas las capillas laterales, concluyéndose su construcción en 1694.

Un intenso temblor en 1714 causó serios daños, tanto en el interior como en la fachada, lo que obligó a cerrarla al culto.

El 1724 decidieron la reconstrucción, otorgando el proyecto al arquitecto local Miguel de Sanabria el 17 de octubre de ese mismo año.

El proyecto comprendió construir las bóvedas de la capilla del Sagrario y la capilla de Guadalupe.
Las obras de reconstrucción fueron limitadas a la reapertura del culto en 1730, en vísperas de la navidad del mismo año.

La inauguración y dedicación a la Virgen de la Asunción de María fue hecha por el obispo Fray Francisco Santiago y Calderón el 21 de abril de 1733.

Entre 1735 y 1736 se reconstruyeron los campanarios. El diseño de la portada fue aprobada el 21 de abril de 1741 y su construcción concluyó en 1752.

En 1890, ante la ausencia del obispo de Oaxaca Eulogio Gillow, el cabildo substituyó el remate por un campanario con reloj, mismo que fue retirado a principios de los años cuarenta del siglo pasado y reemplazado por el remate actual al tiempo que se reconstruían los campanarios.

En 1982 fue retirada la reja del patrio atrial quedando integrado a la Alameda de León y ampliado hacia el zócalo de la ciudad.


Por “El oficio de historiar”

sábado, 16 de octubre de 2010

LA VIRGEN DEL PUEBLITO



Piramide del Pueblito en la cima hubo un templo para adorar a la Virgen del Pueblito


La imagen de la Virgen del Pueblito permaneció 82 años en las inmediaciones de la Pirámide, Santuario erigido a la madre de Dios desde hace más de 2500 años, 22 años, fue venerada en la capilla del panteón, lugar de los antepasados, para luego dividirse en dos esculturas, la primera, factura del fraile escultor, Fray Sebastián Gallegos, fue al santuario y convento, construidos exprofeso, en el año de 1736.

La segunda imagen, realizada posteriormente y anónima, la llamada de los tenanches y de la mayordomía, pasó a poder de los indios. A partir de ese momento comienzan cultos paralelos, que continúan hasta la fecha.

368 años de culto indígena continuo a la Virgen del Pueblito.
54 años tardan los indios en formalizar el culto a la mueva imagen.
104 años permaneció con los indios la escultura original, de Sebastián Gallegos.
155 años tardó el decreto para ser patrona de la Provincia Franciscana
264 años van de culto criollo y mestizo a la Virgen del Pueblito.
238 años tardó la Iglesia en concederle culto litúrgico a la Virgen del Pueblito.
314 años tardó la Iglesia en conceder la coronación pontificia a la Virgen del Pueblito.
316 años tardó la Iglesia en declarar a la Virgen del Pueblito, Patrona de la ciudad.









A partir de 1632, en que fuera colocada la imagen de la Purísima Concepción, por el cura de Querétaro, Fray Nicolás Zamora, esculpida en una pequeña talla de kiote, por Fray Sebastián Gallegos, en las inmediaciones del centro ceremonial milenario, conocido como El Cerrito, en El Pueblito, han pasado 368 años de veneración continuada a La Virgen del Pueblito y se han dado simultáneamente dos cultos diferentes y paralelos, uno el de los indios y otro el de la jerarquía católica, especialmente en la ciudad de Querétaro.

El 18 de febrero de 1686, ya generalizado el culto a la Virgen del Pueblito, por parte de los indios, 54 años después de depositada la imagen en la pirámide del Cerrito, el Arzobispo de México, Francisco de Aguiar y Ceijas, autoriza “La Cofradía de Indios”, organización que hasta la fecha prepara y mantiene el culto a La Virgen de los Naturales, también conocida como La Tenanchita, entre los habitantes originales de Tlachco.

En el siglo XVIII, el 15 de junio de 1731, al darse las Ordenanzas por parte del Ayuntamiento de la ciudad de Querétaro, confirmadas por el Virrey Juan de Acuña, el 17 de diciembre del mismo año y confirmadas también por el rey Felipe V, el 6 de julio de 1733, se señala que cuando exista una “plaga pública” se acuda “al amparo” de esta advocación.

Para las fiestas de febrero, del Tascame o del Pan Blanco, según el calendario mesoamericano, la imagen de La Virgen de los Naturales, también conocida como La Tenanchita, fue llevada a la capilla del panteón, lugar de los “antepasados”, donde estuvo de 1714 a 1736.

El 5 de febrero de 1736, a 104 años del inicio del culto a La Virgen, por parte de los indios del pueblo de Tlachco o San Francisco Galileo, ahora llamado El Pueblito, se construye El Santuario, a costa de José de Urtiaga.

La primera talla de la Virgen, una inmaculada Concepción, fue esculpida por fray Sebastián Gallegos y colocada en las cercanías de la Pirámide del Pueblito, por el cura doctrinero de Querétaro, Fray Nicolás Zamora.

La imagen “original”, es retirada del poder de los indios, por parte de los franciscanos y se les entrega en su lugar una réplica, la llamada Tenanchita o Virgen de los Naturales.

Mientras la imagen original es llevada al santuario, construido exprofeso, para un culto más generalizado, es inaugurado el 5 de febrero de 1736.

El Papa Benedicto XlV, por Breve del 12 de febrero de 1750, concede un jubileo de cuarenta horas, a partir del 8 de diciembre de ese mismo año, con indulgencia plenaria, para todos los fieles que visiten el santuario y esta concesión es por 15 años.

En el año de 1766 se forma el Convento de Recolección, bajo el patrocinio de San Buenaventura, junto al santuario de La Virgen y probablemente se inicia la mayordomía de los indios tenanches o servidores.

El Papa Pío Vl por Breve del 10 de diciembre de 1775, concede indulgencia plenaria “perpetua” a quienes visiten el santuario el día de la fiesta litúrgica de la Virgen y en la Octava.

El 29 de febrero de 1829, el 5 de octubre de 1833 y el 3 de octubre de 1850, el Congreso del Estado decreta medidas encaminadas a dignificar y promover su veneración.

A 238 años de distancia del inicio del culto a la Virgen del Pueblito, el Papa Pío lX, concedió a la diócesis de Querétaro, fiesta litúrgica con misa del común de la Virgen y oficio divino.

El 12 de agosto de 1908, el papa Pío X, señala oficialmente como fiesta litúrgica de La Virgen del Pueblito, el sábado anterior al segundo domingo de pascua. Según el “Ordo misae”: “Sabbato ante domin. ll post Pascha B M V del Pueblito Patronae min. princip. dupl. ll clas”

Del 8 de junio de 1914 al uno de agosto de 1917, por tres años, la imagen de La Virgen del Pueblito, esculpida en 1632, estuvo oculta tras una pared en la Calle de Pasteur norte Número 28, casa de María del Rosario Solorio, debido a la persecución religiosa.

El 13 de noviembre de 1918, el Papa Benedicto XV, concedió “oficio y misa propia” de la Virgen, a la Provincia franciscana de San Pedro y San Pablo, se extiende esta concesión a la Diócesis, el 11 de junio de 1919.

El 12 de octubre de 1922, el Papa Pío Xl, concede, a petición del obispo de Querétaro, Francisco Banegas Galván, la coronación pontificia a La Virgen del Pueblito, acto no realizado en ese momento.

El 16 de mayo de 1923, La Sagrada Congregación de Ritos, aprobó la sexta lección del Oficio Divino.

El 7 de octubre de 1943, el Papa Pío Xll, concede coronación pontificia a la Virgen del Pueblito, a petición del obispo de Querétaro, Marciano Tinajero y Estrada, llevándose acabo este acto el 17 de octubre de 1946, en la explanada de los ahora campos deportivos, antigua huerta del exconvento de Propaganda Fide de la Santa Cruz.

La Sagrada Congregación de Ritos aprobó el 7 de junio del año de 1951, el añadir lo referente a la fiesta de coronación pontificia, de La Virgen del Pueblito.

En 1965, nuestro gran tallador, don Jesús Rodríguez y el ebanista Antonio Tovar, examinaron la imagen de la Virgen del Pueblito, y señalaron que mide 53 centímetros y medio, pesa un kilo 50 gramos y está hecha de caña de kiote.

Del 29 de marzo al 3 de abril de 1965, estos artistas queretanos, removieron de la talla las pinturas que le habían sobrepuesto encontrando que en la primera o más antigua, la túnica era de color rosa y azul verde el manto, también se restableció el sobredorado original.

En el mismo año de 1965, se le colocó una falda ampona de plata dorada, este armazón realizado por el orfebre Felipe Vázquez, que tiene el fin de proteger a la imagen.

Para conmemorar los 25 años de la coronación pontificia de la Virgen del Pueblito, (que se había realizado el 17 de octubre de 1946), el 17 de octubre de 1971, se celebró una ceremonia religiosa en el atrio del Santuario del Pueblito, presidida por el Obispo de Querétaro, Alfonso Toríz Cobián.

El poema del canónigo Salvador Septién, compuesto con motivo de la coronación pontificia de la Virgen del Pueblito, se transforma en una “Cantata”, con música del Pbro. Raimundo Ledesma y orquestación de Bonifacio Rojas. Esta cantata es estrenada el 16 de octubre de 1971, víspera de la ceremonia religiosa.

El 29 de octubre de 1977, La Virgen del Pueblito regresó a la Pirámide del Cerrito, por primera vez desde 1736, celebrándose una solemne “velación” al estilo mesoamericano, con motivo de la celebración de los 345 años del inicio de su culto, por parte de los indios de la región.

El 17 de octubre de 1982 se celebró el 350 aniversario del inicio del culto a la Virgen del Pueblito con una ceremonia en la Plaza de Toros de la ciudad de Querétaro, presidida por el Delegado Apostólico, Girolamo Prigione.

El 17 de octubre de 1996, en el estadio La Corregidora (con asistencia de 50 mil fieles) se celebró el 50 aniversario de la coronación pontificia de La Virgen del Pueblito, presidida por el obispo de Querétaro, Mario Gasperín Gasperín.

Hasta la fecha, la imagen de La Virgen del Pueblito es traída procesionalmente a la ciudad de Querétaro, en tres ocasiones principalmente, una para su fiesta litúrgica en la Pascua, otra para la petición por “el buen temporal” en junio y la tercera para el aniversario de su coronación en octubre.


Querétaro
Fuente: http://eloficiodehistoriar.com.mx/2010/10/15/efemerides-sobre-la-virgen-del-pueblito-en-queretaro/

martes, 10 de noviembre de 2009

EL SEÑOR DE MURUHUAY

Imagen del Cristo Crucificado de Muruhuay
Santuario

Existen numerosas leyendas que explican la aparición del Cristo Crucificado de Muruhuay, la más conocida es la siguiente:

Después de caer derrotados en los campos de Junín por las tropas patrióticas, el 6 de agosto de 1824, muchos soldados españoles salieron huyendo, fue así como llegó a la zona de Muruhuay un oficial que temía ser descubierto y victimado por los peruanos.

Su permanencia en el lugar era penosa, estaba asustado, estaba enfermo y no tenía que comer.

Su desesperación lo llevó a trazar la efigie del Cristo Crucificado en la faz de una roca, haciendo uso de su espada. Todas las noches le oraba y pedía clemencia.

Una noche, un humilde campesino notó que dos velas alumbraban el cerro, cuando se acercó vio la sorprendente imagen.

Inmediatamente avisó a sus patrones y al párroco, pero estos no le creyeron, por el contrario lo reprendieron diciéndole que eran alucinaciones producto de sus borracheras, y amenazaron castigarlo.

Pero, el indiecito insistía y se desesperaba, anta esto, ante esto el párroco decidió acudir al lugar y verificó que lo que le habían referido era cierto.


Fuente: http://tarma.8m.com/santuario.htm
Imagen peru.gob.pe

Nota:

Muruhuay se localiza en (Acobamba) a 10 km. de Tarma.

Muruhuay viene de las dos voces quechuas: Muru y Huayi; la primera que significa viruela y la segunda casa "casa de la viruela".


jueves, 18 de junio de 2009

LAS BALAS DE LA IGLESIA DE SANTO DOMINGO




Mausoleo donde se encuentran los restos de Belgrano y el frente de la iglesia.
Belgrano y Defensa


Muchos porteños habrán observado en su cotidiano andar las torres de la Iglesia de Santo Domingo y notado las balas de cañón que están incrustadas en el frente.

Lo que quizás muchos no sepan es que esos impactos son un símbolo de la defensa de la ciudad de Buenos Aires con motivo de la segunda invasión inglesa del año 1807.

Emeric E. Vidal: Iglesia de Santo Domingo

Cuando se produjo la invasión el general inglés Whitelocke luego de un par de combates exitosos en las afueras decidió penetrar en la ciudad dividiendo sus tropas en varias columnas que terminarían uniéndose frente al fuerte.

Parte de una de estas columnas inglesas, debido a la exitosa resistencia criolla, debió refugiarse en la Iglesia de Santo Domingo lugar donde posteriormente se rindió.

Actualmente en los pasillos que circundan el altar mayor se encuentran exhibidas varias de las banderas que las tropas británicas entregaron tras su rendición.

Otra característica del templo es que en su atrio se encuentra el mausoleo que guarda los restos de Don Manuel Belgrano uno de los próceres más importantes de la Argentina miembro de la Primera Junta de gobierno y creador de la bandera nacional.

Al morir el General Belgrano fue sepultado con el hábito de la orden de los dominicos. Estos estuvieron primeramente sepultados bajo una losa, a la entrada de la iglesia, por voluntad testamentaria del general, que pertenecía a la Orden Tercera de Santo Domingo.

También están sepultados en el convento los restos de los padres del general Belgrano, por las generosas contribuciones con las que habían favorecido al templo y los restos del general Antonio González Balcarce, de Hilarión de la Quintana y de Martín de Álzaga.

El 21 de mayo de 1942 fué declarado Monumento Histórico Nacional por decreto.

En la noche del 16 de junio de 1955 fue incendiado y saqueado, perdiéndose la mayor parte de sus documentos y reliquias.

viernes, 5 de junio de 2009

EL CRISTO DEL MILAGRO DE LOJA

Capilla Museo de las Madres Conceptas


El Convento o Monasterio de las Madres Conceptas fue fundado en 1596, con el patrocinio de don Juan de Alderete, Corregidor de Zamora y Yaguarzongo, quien donó la mayor parte de sus bienes para la fundación de los conventos de Santo Domingo y Conceptas de Loja. En su testamento otorgado en Valladolid. Ciudad del Corregimiento de Yaguarzongo, dispuso que después de su muerte su cuerpo fuera trasladado al convento de las Religiosas Conceptas, levantado con sus recursos, lo cual se cumplió e inclusive se conserva hasta la actualidad, en al iglesia del monasterio, un óleo de más de 300 años de antigüedad en el cual Alderete se encuentra bajo el manto de la Virgen junto a las primeras monjas del convento recién fundado.

La fundación del Convento de Madres Conceptas la hizo el Ilmo. Fray Luís López de Solís, Obispo de Quito, en su memorable visita pastoral a Loja, la realizó mediante solemne ceremonia en la iglesia matriz de la misma ciudad el 28 de agosto de 1596.

Más tarde, o sea el 28 de marzo de 1597, se suscribe otra acta en la que consta que, ante el Capitán Pedro de la Cadena, teniente gobernador y Justicia Mayor de la ciudad de Loja, se presentó la señora doña María Orozco, monja Concepta del Monasterio de Nuestra Señora de las Concepción de Quito, acompañada de dos monjas más, a tomar posesión en calidad de Abadesa, del Convento de Nuestra Señora de las Nieves de Loja, designada por Ilmo. Obispo de Quito. Estos datos constan en la "Historia de Loja y su Provincia" del Sr. Dr. Pío Jaramillo Alvarado, en la misma que se anota también este dato final relacionado con la fundación del Convento de Madres Conceptas.

"La iglesia se reedificó siendo Abadesa doña Isabel de S. Bernardo, y su provisora la señora Sebastiana de S. Pablo que se comenzó el año de 1698, y se terminó hoy domingo 25 de octubre de 1705. Se colocó el Santísimo en su nueva y linda iglesia, y le damos infinitas gracias de que nos prestase la vida para ver ese día".

Pasaron los años y ya casi nadie recuerda aquella iglesia del Monasterio de las Madres Conceptas ubicada en la esquina de las calles 10 de Agosto y Bernardo Valdivieso donde luego se construyó el edificio del Banco del Azuay.

Junto a esa iglesia estaba el convento de las Madres Conceptas y su entrada principal era por las calles Bernardo Valdivieso, a mitad de la cuadra comprendida entre la Rocafuerte y la 10 de Agosto, allí había una ancha puerta de madera que, de acuerdo a la forma entonces usual de construir las "puertas de calle", constaba de dos hojas grandes que se abrían de par en par cuando era necesario que entren las acémilas que llevaban la "providencia" (provisiones alimenticias) al Monasterio o de lo contrario sólo se habría la pequeña puerta empotrada en la hoja derecha de la puerta grande. Tras de ella habían un patio empedrado largo y angosto, a cuyo extremo izquierdo se encontraba el torno mediante el cual las religiosas se comunicaban con el exterior y, orillando el patio, paralelos a la pared que daba a la calle, habían varios cuartuchos semejantes a celdas conventuales, en los que habitaba la portera y una viejecitas pobres de solemnidad que habían tenido esa merced de parte de la madre Abadesa.

Cuenta la tradición que aproximadamente a mediados del siglo XVIII la Madre Abadesa o Superiora de la Comunidad de Religiosas Conceptas era una persona extraordinariamente devota de Cristo Crucificado y le había hecho la promesa de mandar hacer una escultura de tamaño natural para colocarla en la iglesia del Monasterio. Con tal finalidad encargaba a todas las personas que podía que le buscasen un tronco o una rama gruesa de árbol de la cual fuera posible mandar a tallar el Cristo en una sola pieza, lo que resultaba una tarea un poco difícil si se toma en cuenta que la escultura iba a ser de tamaño natural.

Sin embargo la religiosa oraba todos los días pidiendo al Señor que le proporcione el madero hasta que, luego de una creciente del río Zamora, las aguas arrojaron a la orilla, justamente en dirección de la calle 10 de Agosto, un árbol que había sido arrancado de raíz por la fuerza de las aguas, de modo que los vecinos del lugar corrieron a darle la buena noticia a la madre Abadesa y luego se lo llevaron y lo dejaron en el empedrado patio exterior del Convento.

Una vez que contó con el material necesario para la escultura del Cristo Crucificado, la buena Religiosa se preguntaba:

¿Y ahora a quién puedo confiarle tan delicado y excelso trabajo...?

Su situación de estricto y permanente encierro, la enorme distancia con la capital de la república en donde conocía que podían realizar la obra, y hasta la dificultad de comunicarse por correo en aquella época en que una carta tardaba tanto en llegar a su destino, la hacían a veces perder las esperanzas de cumplir su objetivo, pero en cambio su devoción avivaba el fuego que por momentos estaba a punto de extinguirse y seguía orando para que Dios la ayudase en su loable empeño.

Se hallaban las cosas en tal punto cuando llegó un día al torno de las Madres Conceptas un hombre extraño, alto, blanco y barbado, quien solicitó hablar con la Abadesa. Ordenó ésta que lo hicieran pasar al locutorio, donde el hombre tomó asiento y luego le habló así a la religiosa que se hallaba al otro lado de la rejilla con malla de alambre que escondía el rostro de la interlocutora:

- He sabido que Ud. busca una persona para tallar un Cristo.

- Si, así es.

- Sé también que ya posee el madero apropiado y lo he visto en el patio antes de entrar aquí.

- Es verdad. Lo hallaron hacia algunos meses y es justamente como lo deseaba a fin de que el cuerpo del señor resulte entero, sin cortes...

- Está bien. Creo que de ese madero puede obtenerse el Cristo que usted desea.

-Lo grave es que no puedo encontrar la persona que realice esa obra.

-Por eso he venido. Para ofrecerle mí trabajo.

-¡Santo Cielo! ¡Dios me lo ha enviado a Ud.!

- ¿Cuándo puede comenzar y dónde...? Soy forastero. No tengo donde hospedarme. Si Ud. me diera uno de esos cuartos que dan al patio exterior, allí podría vivir mientras realizo la obra y éste lo haría en el mismo patio en donde se halla el madero.

- ¡Cómo no voy a darle uno de esos cuartos! Se lo doy con mucho gusto, pero temo que no va estar cómodo porque son muy estrechos.

- No se preocupe. Lo único que me interesa es realizar la obra.

- Y... ¿Cuánto nos cobraría usted por este trabajo? Pues somos pobres y tal vez no podamos pagarle dijo la religiosa con miedo.

- No se preocupe concluyó el forastero con aplomo y acento de hombre culto. Luego agregó:

- Hablaremos de eso cuando hubiere terminado y siempre que la obra estuviera a su entera satisfacción.

- Diciendo esto se despidió de la Abadesa y esperó afuera que le entregaran el cuarto en el cual se instaló y comenzó a trabajar desde la mañana siguiente.

- El extraño artífice trabajaba desde que aclaraba el día hasta que empezaban a caer las sombras de la noche y sólo descansaba los domingos y un corto momento después de la frugal comida que por el torno le pasaban las religiosas.

- Así cada día la obra iba tomando forma y convirtiéndose en un hermoso Cristo al que, al fin, sólo le faltaba la pintura para darlo por terminado. Creyendo las religiosas que allí finalizaría la misión de aquel silencioso forastero que trabajaba con tanto ahínco, pero grande fue la alegría de la madre Abadesa cuando le pidió que mandara a comprar las pinturas necesarias para comenzar aquella delicada fase, y cuando la hubo obtenido, se puso a trabajar de inmediato y con singular maestría.

Cuando el Cristo estuvo totalmente terminado las religiosas no podían creerlo, tal era la perfección con que había sido hecho; y especialmente la madre Abadesa no cabía de gozo al ver así cumplido su sueño y la promesa que le había hecho al Señor.

En mística procesión las religiosas cargaron sobre sus hombres la enorme cruz sobre la cual había sido clavado el Cristo y lo llevaron a la iglesia del Monasterio, en cuyo piso depositaron la preciosa carga a la espera de que más tarde fuera colocado en el Altar Mayor.

Mas, cuando hubieron pasado los momentos de euforia por la novedad del flamante y hermoso Cristo que ingresó a la iglesia del Monasterio, La Madre Abadesa regresó al torno para hablar con el artista acerca del precio que habría de pagarle por tan hermosa obra, pero no halló a nadie. Pidió a la portera que fuese al cuarto del forastero y le pidiera que se acercase al torno, pero la portera encontró el cuarto vacío y, más aún, nunca volvió a saberse de él porque desapareció tan misteriosamente como había llegado y jamás se supo de dónde vino ni a dónde se fue.

Esta es la tradición del Cristo del Milagro, tal como la contaron personas nacidas a fines del siglo pasado y conocieron los lugares y los hechos, ya sea por sí mismas o porque lo escucharon de sus antepasados.

El Cristo del Milagro se encuentra ahora al centro del costado izquierdo de la nueva capilla que se construyó hace pocos años y que está ubicada en la esquina de las calles 10 de Agosto y Olmedo, en donde recibe la veneración del pueblo católico de Loja.

Fuente:
Loja de Ayer; Relatos, Cuentos y Tradiciones de Teresa Mora de Valdivieso

Loja, Ecuador
http://www.vivaloja.com/content/view/244/54/

Imagen
dabloja70.wordpress.com

lunes, 24 de noviembre de 2008

SAN MIGUEL DE ARALAR




Dice la leyenda, que algunos la datan en el siglo VIII, que un tal Teodosio, de la población navarra de Goñi, en las faldas de la sierra de Andia, fue una vez interceptado por el diablo disfrazado de ermitaño, quien le indicó que su mujer le estaba siendo infiel.

Loco de ira corrió a su casa y entrando en la habitación conyugal encontró en su cama a dos seres y suponiendo era su mujer y el amante los mató, cuando prendió la luz vio que había matado a sus propios padres.

Ocurrió que estos, que eran ancianos, tenían frío y la mujer de Teodosio les cedió su cama pues era la zona más caliente de la casa.

Ante tal crimen acudió Teodosio al obispo de Pamplona quien le indicó que a dicho pecado solamente podía dar la absolución el Papa, por lo que Teodosio marchó a Roma.

El Santo Padre le impuso como penitencia que hiciera vida de ermitaño con una cadena a sus pies hasta que estas cadenas se rompieran.

Teodosio con las cadenas atadas a la cintura estuvo durante siete años viviendo como ermitaño en los montes cercanos a su pueblo, hasta que un día estando en el monte Aralar salió de una cueva un enorme dragón.

Invocó Teodosio a San Miguel, quien se le apareció y venció al dragón, que herido de muerte se precipitó por una sima.

En ese momento se le rompieron las cadenas a Teodosio, quien como agradecimiento erigió en dicho lugar en el año 707 un santuario en honor a San Miguel, donde se guardan aún las cadenas.

Hasta aquí la leyenda. El dato real es que el primer documento de la existencia de este templo es del 1027.

En Navarra consta la existencia del Monasterio de Leire el año 842, que documentalmente antecede a la iglesia de San Miguel del Aralar.

A media hora andando sobre el pueblo de Goñi está la Ermita de San Miguel (advocación proveniente, según el Diccionario de la Real Academia de Historia de 1802, “por creerse que el santo arcángel se dejó ver en aquel sitio al celebre asceta y penitente D. Teodosio de Goñi, natural de este pueblo”) y cerca había una estela discoidal que precisaba el lugar exacto donde se le apareció el demonio.

El templo de San Miguel de Aralar, situado en estratégico lugar con imponentes vistas, es el resultado de distintas reedificaciones.

Es de planta basilical de tres naves.

Destaca entre todos sus valores el espléndido frontal de esmaltes del altar, que antaño estaba en la catedral de Pamplona, una de las más importantes piezas de este tipo del románico de toda Europa, obra del siglo XII.


Imagen
benedicamus-domino.blogspot.com

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/08/el-dragon-herensurge.html

miércoles, 12 de noviembre de 2008

CONVENTO DE SANTO DOMINGO


Los Padres de la Orden de Predicadores o de Santo Domingo levantaron su primer convento en la Ciudad del Barco I y lo fueron trasladando conforme cambiaba el emplazamiento de la ciudad.



Luego de que Francisco de Aguirre en 1553 la llevara a una nueva ubicación y le llamara Santiago del Estero, los dominicos, que habían comenzado a construir un templo, fueron obligados por el gobierno a marcharse. Volvieron a asentarse en 1587 y en 1593 erigieron otro edificio.


Al establecerse definitivamente en Santiago, levantaron un templo aproximadamente en el año 1615, pero las inundaciones lo arrasaron en 1628. Decidieron no reconstruirlo y oficiaban los cultos en una capilla muy pequeña.


Luego del corrimiento de la ciudad hacia el oeste y cerca de 1670, se le asignó una nueva ubicación entre las actuales calles Jujuy, Salta, Tucumán y La Plata donde vivieron y tuvieron convento y templo hasta que alrededor de 1793, debido a que las instalaciones estaban derruidas, se trasladaron al edificio que había pertenecido a los jesuitas expulsados.


En el siglo siguiente, edificaron su propias construcciones con apoyo del gobernador Absalón Ibarra, procediéndose a la bendición del templo, construido por Nicolás Cánepa, el 1 de octubre de 1881. Los trabajos de construcción fueron realizándose en forma parcial.


En el siglo XX, en los años 1952 y 1966 se realizaron importantes obras de reparación y restauración. En 1967 se inauguró y consagró el templo con una bendición conjunta de los Obispos Manuel Tato de la Diócesis de Santiago del Estero y Jorge Gottau de la Diócesis de Añatuya, quedando habilitados el Altar Mayor y la Capilla del Amo Jesús. En 1986 se realizaron nuevas refacciones.


El templo es de un estilo arquitectónico no claramente definido. Tiene 3 naves y una torre campanario. Gradas y una verja con dos portones, uno a cada calle, permiten el acceso al atrio donde se encuentra un busto de Fray Juan Grande, destacada figura de la educación santiagueña del siglo XIX.


En las paredes y columnas hay numerosas placas de hechos históricos, reconocimientos a Sacerdotes de la Orden y veneraciones a Santos, especialmente a Santo Domingo de Guzmán (fundador de la orden).


Al cruzar la puerta cancel de madera con aberturas laterales se ingresa al edificio.


Se encuentran enterrados allí los restos mortales del Pbro. José Baltasar Olaechea, que estuvo encargado del templo y fue gobernador de la provincia entre 1876 y 1877. Hay también una cripta subterránea donde descansan los restos de Fray Manuel Heredia y Fray Antonio Battista.


En las naves laterales se conservan imágenes de la Virgen del Valle, Santa Rosa de Lima, Santa Catalina de Siena, Santa Inés, Sagrado Corazón de Jesús, San Roque, Santo Domingo de Guzmán, San Francisco de Asís, Nuestra Señora Rosario de Esteco, San Martín de Porres, etc. la mayoría de ellas confeccionadas varios siglos atrás y de una calidad extraordinaria.


Al final de la nave izquierda se encuentra la Capilla del Santísimo, en la que cuelga un Cristo tallado y policromado de tamaño natural con una antigüedad de más de 200 años que asombra por su triste y dolorosa expresión, llamado “El Señor de la Agonía” que preside las celebraciones del Viernes Santo.


Hacia la derecha se ubica la “Capilla Santiagueña” en la que se encuentra una imagen del Cristo Nazareno, conocido entre los santiagueños como “Amo Jesús”, que se venera desde hace cientos de años y tiene coronación pontificia.


Sin duda, la reliquia más importante y de imponderable valor religioso es la Sábana Santa o Santo Sudario, una de las dos copias que existen en el mundo del paño que cubrió el cuerpo de Cristo luego de la crucifixión.


viernes, 17 de octubre de 2008

VIRGEN DE LORETO

Santuario de la Virgen de Loreto, Santiago del Estero, Argentina


La Santa Casa de Loreto


"La Santa Casa de Loreto es el primer Santuario internacional dedicado a la Virgen y, por varios siglos, autentico centro mariano de la Cristiandad "

(Juan Pablo II, VII Centenario Lauretano, 1994)

Según la tradición, la casita de Nazareth donde vivieron Jesús, María y José, fue trasladada en 1291 "por ministerio angélico" primeramente a Terssato, en tierras croatas, y poco después en 1294 a una colina en un bosque de laureles en Ancona, Italia, a orillas del Mar Adriático. La expulsión de los cruzados de Palestina luego de la perdida del puerto de Accon, produjo el hecho milagroso de su traslación para evitar su profanación.

En efecto, el Santuario de Loreto conserva la Caza Nazarena de la Virgen donde se produjeron los misterios de la Inmaculada Concepción, los Esponsales con San José, la anunciación del Ángel a María, y la Encarnación del Hijo de Dios.

En la actualidad, sobre el altar de la Basílica se lee en letras de oro; "Aquí el Verbo se hizo carne".

Estudios históricos y arqueológicos han comprobado que la antigua casa de María estaba constituida en dos partes; una gruta excavada en la roca, que se venera en la Basílica de la Anunciación de Nazareth, y una casita de mampostería adosada a la gruta.

El avance musulmán de principios de 1290 en Tierra Santa obliga trasladar la estructura adosada para intentar conservarla en su integridad simbólica para la Cristiandad.

Excavaciones arqueológicas efectuadas bajo la Santa Casa (1962-1965) y estudios filológicos e icnográficos han avanzado en la hipótesis que la estructura loretana fue transportada sobre naves por mar, probablemente por los cruzados en su afán de proteger la reliquia.

La Santa Casa de Loreto por su estilo de construcción propio a la forma de escuadrar la piedras de los Nabateos, difuso en Palestina en los tiempos de Jesús, y dibujos grabados en las mismas juzgados como de claro origen judaico-cristiano muy similares a los encontrados en Nazareth ha confirmado además de comparaciones técnicas, que tiene coexistencia y contigüidad con la gruta que se venera en la basílica Nazarena.

La antigua casa de la Sagrada Familia, Jesús, María y José, estaba constituida solo por tres paredes, ya que la parte oriental encastraba con la gruta de piedra. Las tres paredes originarias de levantan tres metros de la tierra.

Actualmente la Santa Casa se encuentra debajo del crucero de la basílica lauretana, mide en su interior 9.52m de largo, 4.10 de ancho y 4.32 de alto. Encerrada como perla en su concha en un estuche de mármol, realizado por Julio II para sustituir el llamado muro de ladrillos de "los recanatenses" (siglo XIII) sobre diseño de Bramante y otros artistas del renacimiento italiano. Arden alrededor de esta estructura diez lámparas de oro y cuarenta de plata. Una bóveda fue agregada en 1536 para lograr un ambiente mas apto al culto.

La custodia de la Santa Casa y el culto de la Basílica fueron encomendado a los PP Capuchinos.

Muchos Santos y especialmente los Reyes de España han rendido culto a este Santuario durante siglos.

Tal era su veneración, que en la gran cúpula de la suntuosa basílica se ha perpetuado el voto de las tripulaciones de Cristóbal Colon que promete visitar Loreto si regresare triunfante en su viaje a lo desconocido.

Por las gracias recibidas en 1493 Pedro de Villa en representación del Almirante cumple su voto regresando a Loreto del viaje que descubriera América.

En 1798 el Santuario es profanado por la invasión francesa y la imagen relegada de un museo de antigüedades de Paris. En 1801 Napoleón restituye la imagen de Nuestra Señora, oportunidad en que SS Pió VII la corona canónicamente.

En la noche del 22 al 23 de Febrero de 1921 se incendia la Santa Casa perdiéndose la imagen de la Virgen y ocasionando otros daños, pero la casita de mantiene intacta. Se manda esculpir otra imagen nuevamente en cedro libanés y es posteriormente coronada por SS Pió XI.

En consideración al "vuelo milagroso" que hiciera la Santa Casa para ser rescatada de Tierra Santa en 1291, y a poco menos de 20 años del primer vuelo del hombre, el 24 de Marzo de 1920, fiesta de San Gabriel Arcángel, SS Benedicto XV, a pedido de cardenales y obispos de todo el mundo, declara a la Virgen de Loreto Patrona Principal de la Aviación Universal.


Nuestra Señora de Loreto en Santiago del Estero


Si bien para América no era extraña la devoción mariana, difundida en sus advocaciones de La Merced por los mercedarios, la Inmaculada por los franciscanos, del Rosario por los dominicos y Loreto por los jesuitas, y considerando que varios pueblos a lo largo del continente llevan el nombre de Loreto, es el Santuario de Nuestra Señora de Loreto en Santiago del Estero el que recibió y recibe la adhesión permanente de los devotos lauretanos.

Loreto está a 55 Km. de Santiago del Estero capital, antiguamente nace como una villa sin nombre alrededor de la devoción a la Virgen de Loreto, ya conocida en el siglo XVI como la madre milagrosa, mamay nokaf, adorada en aquellos tiempos en el rancho de la india Lula Paya.

La imagen original de Nuestra Señora llego a nuestra tierra traída desde el sur por los jesuitas que hicieron un alto en Capilla Vieja o Paraje, donde luego se erigiría la antigua villa alrededor de su devoción e indudablemente es la autentica fundadora de la Villa de Loreto en Santiago del Estero.

Loreto, cuna de las familias mas tradicionales, fue también tierra de la familia materna del General Belgrano y lugar donde se dio el histórico encuentro entre San Martín y Belgrano.

La introducción al continente de la advocación mariana Virgen de Loreto fue obra de los jesuitas alrededor de 1589. Así denominaron al primer colegio de Buenos Aires y al Seminario de Córdoba, siendo también la imagen que preside la Catedral mendocina. Su devoción proviene del culto a la Santa Casa de Nazaret o Nuestra Sra. de Loreto.

En 1731 Doña Catalina Bravo de Zamora manda construir una capilla para resguardar la imagen, reconstruida por su nieto en 1750, Don Baltasar de Islas.

El antiguo asentamiento se veía asediado por inundaciones que obligaban a traslados más o menos permanentes.

Habiéndose divido el antiguo Curato de Tuama en 1793 por obra del Obispo Moscoso se erige en parroquia a Loreto y se construye una nueva iglesia que fue remplazada en 1830 por el templo que levanta el Gobernador Juan Felipe Ibarra.

El Presbítero Pedro Francisco de Uriarte, prócer de la independencia, fue el primer cura párroco de la parroquia Loretana hasta 1839.

El templo actual data de 1904 ultimo traslado después de una inundación que asolara la población, la imagen fue salvada de las aguas por el Pbro. Juan M Retambay que años después seria Monseñor.

En el altar mayor se encuentra la imagen de la Virgen escoltada por cuatro ángeles, al pie de este altar la losa funeraria que cubría la tumba de Pedro Francisco de Uriarte.

También se encuentra el sepulcro de Doña Honorata Herrera de Bravo que posibilita según se cree la primera procesión de la Virgen, el 10 de Diciembre de 1896, fecha grabada en la espalda de la imagen.

Entre sus tesoros se encuentra la histórica custodia de la reducción de petacas para solemnizar el culto además de un incensario de la Compañía de Jesús adquirido por Uriarte para completar la liturgia en 1811 aunque ya estaba en poder de la parroquia desde 1767 a través de Don Nicolás Villacorta y Ocaña , depositario de los bienes jesuitas.
También en el antiguo templo existían varias tallas antiquísimas que completaban la imaginería.

Por gestión del párroco Prudencio Areal Alonso, el 13 de Marzo de 1903 SS León XIII agrega el Santuario de Nuestra Señora de Loreto en Santiago a la Santa Casa de Loreto. Por estas letras Apostólicas, el cardenal Mariano Rampolla comunicaba que al santuario santiagueño le están concedidas todas las gracias e indulgencias idénticas a los santuarios de San Juan de Letrán; Santa María la Mayor; San Pedro y San Pablo en Roma; Santiago en Galicia; San Miguel en Gargano, los santos lugares en Jerusalén y todas las demás basílicas y santuarios del mundo.

El 10 de Abril de 1942 es coronada la imagen santiagueña por el Obispo José Weimann con una corona de oro y piedras preciosas sobre la cabeza de la imagen y el Niño Jesús.

El 10 de Diciembre de 1961 el Brigadier General Jorge Rojas Silveyra coloca a la antigua imagen la faja de brigadier general por ser, la veneración mariana de mayor data en el país bajo la advocación Patrona de la Aeronáutica.


Algunos conceptos extraídos del folletín "El Santuario de Nuestra
Señora de Loreto en Santiago del Estero" Pbro. Gerardo D.A
Montenegro, 1995.
Marcelo Urtubey
Santiago del Estero, 451 años de su fundación.