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lunes, 24 de noviembre de 2008

SAN MIGUEL DE ARALAR




Dice la leyenda, que algunos la datan en el siglo VIII, que un tal Teodosio, de la población navarra de Goñi, en las faldas de la sierra de Andia, fue una vez interceptado por el diablo disfrazado de ermitaño, quien le indicó que su mujer le estaba siendo infiel.

Loco de ira corrió a su casa y entrando en la habitación conyugal encontró en su cama a dos seres y suponiendo era su mujer y el amante los mató, cuando prendió la luz vio que había matado a sus propios padres.

Ocurrió que estos, que eran ancianos, tenían frío y la mujer de Teodosio les cedió su cama pues era la zona más caliente de la casa.

Ante tal crimen acudió Teodosio al obispo de Pamplona quien le indicó que a dicho pecado solamente podía dar la absolución el Papa, por lo que Teodosio marchó a Roma.

El Santo Padre le impuso como penitencia que hiciera vida de ermitaño con una cadena a sus pies hasta que estas cadenas se rompieran.

Teodosio con las cadenas atadas a la cintura estuvo durante siete años viviendo como ermitaño en los montes cercanos a su pueblo, hasta que un día estando en el monte Aralar salió de una cueva un enorme dragón.

Invocó Teodosio a San Miguel, quien se le apareció y venció al dragón, que herido de muerte se precipitó por una sima.

En ese momento se le rompieron las cadenas a Teodosio, quien como agradecimiento erigió en dicho lugar en el año 707 un santuario en honor a San Miguel, donde se guardan aún las cadenas.

Hasta aquí la leyenda. El dato real es que el primer documento de la existencia de este templo es del 1027.

En Navarra consta la existencia del Monasterio de Leire el año 842, que documentalmente antecede a la iglesia de San Miguel del Aralar.

A media hora andando sobre el pueblo de Goñi está la Ermita de San Miguel (advocación proveniente, según el Diccionario de la Real Academia de Historia de 1802, “por creerse que el santo arcángel se dejó ver en aquel sitio al celebre asceta y penitente D. Teodosio de Goñi, natural de este pueblo”) y cerca había una estela discoidal que precisaba el lugar exacto donde se le apareció el demonio.

El templo de San Miguel de Aralar, situado en estratégico lugar con imponentes vistas, es el resultado de distintas reedificaciones.

Es de planta basilical de tres naves.

Destaca entre todos sus valores el espléndido frontal de esmaltes del altar, que antaño estaba en la catedral de Pamplona, una de las más importantes piezas de este tipo del románico de toda Europa, obra del siglo XII.


Imagen
benedicamus-domino.blogspot.com

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/08/el-dragon-herensurge.html

lunes, 17 de noviembre de 2008

EL TRASGO




Trasgo es el nombre genérico de un duende familiar, bien conocido en casi toda España aunque con algunas variantes en el nombre. Trasgu en Cantabria y Asturias, Trasno en Galicia, Follet en Cataluña.

Según la tradición, estos pequeños seres, habitantes de un mundo mágico, viven en los castros, en los bosques y en las casas.

En la mitología gallega también pueden recibir el nombre de Trasgos, diaños, tardos, etc. En una tierra de hadas, "mouras", santos milagreiros (milagrosos)… brujas (haber, hainas), no pueden faltar estos pequeños y polivalentes seres que tanto pueden ejercer como "demonios pequeños" o como "duendes inofensivos".

Y como en todo, en el mundo mítico gallego también hay jerarquías y los "demos" se dividen en varias clases:

1º.- Los que viven en la atmósfera, o "demonios del aire" (demochiños, nubeiros, tronantes), producen miedo a través de fenómenos raros y atmosféricos.

2º.- Los que viven en la tierra: Trasgos, trasnos, se burlan de las personas normalmente de forma inocente.

3º.- Los que viven en el Infierno: Satanás y los Diablos Mayores, que tientan al hombre buscando su perdición.

En Galicia, el trasno es considerado un duendecillo doméstico carente de poder para hacer daño, salvo asustar.


Vuelcan jarras de leche, hacen ladrar a los perros, dan portazos… pero si se les trata bien, lo arreglan todo y colocan las cosas en su sitio. Se dice que muchas veces aunque son invisibles para los adultos, los niños pequeños y los animales si pueden verlos.

De espíritu inquieto, no abandonan la casa donde habitan a menos que los humanos se trasladen de residencia, entonces ellos también andan de mudanza: ""Xa que todos vais de casa mudada, tamén veño eu coa miña gorra encarnada".

Parece claro el origen indoeuropeo del trasno, ya que con diferencias mínimas lo encontramos por toda la cornisa atlántica y mediterránea de Europa.


Características:

Pequeño, delgado, ojos de fuego, con un agujero en la mano, cojo, uñas muy largas. Vestido con una casaquita y gorro rojos.
Posee cuernos.
Para deshacerse de él es necesario pedirle que haga algo en lo que fracase y se sienta descorazonado. En general son cosas parecidas, varían según la zona.

En Asturias se le pide que traiga un "paxu" de agua en la mano y esta se le escurre por el agujero. En la Mariña lucense es el maíz lo que se le escapa por "la mano furada"


Imagen
eraatlanta.blogspot.com

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/10/el-trasno.html

martes, 11 de noviembre de 2008

FRANCISCO XAVIER MINA

Xavier Mina
General de la División Auxiliar del Congreso Mexicano, que desembarcó en Nueva España en 1817


Nació en Otano, Navarra (España), en 1789.

Hizo sus estudios en la ciudad de Pamplona, donde se familiarizó con el complejo panorama político español y supo de la invasión napoleónica a su país, en 1808. Ante estos hechos, Mina tomó las armas en contra de los franceses.

En recompensa a su desempeño, le fue otorgado el grado de coronel. Sin embargo, fue capturado el 1 de abril de 1810 y recluido en el castillo de Vincennes, en Francia.

En 1814 regresó a España pero tuvo que huir a Francia y después a Inglaterra, debido a que participó en una conspiración contra la corona española con el fin de restablecer la Constitución de Cádiz.

En Inglaterra conoció a Servando Teresa de Mier y a otros exiliados americanos. Como consecuencia organizó una expedición a Nueva España, en apoyo a la lucha por la Independencia.

Sostenido por comerciantes ingleses y en compañía del padre Mier y 22 oficiales, entre ellos españoles, italianos e ingleses, Mina salió del Puerto de Liverpool en 1816 llegando a territorio americano en septiembre de ese año.

A principios de abril de 1817, desde Puerto Príncipe se embarcó hacia Nuevo Santander, al mando de unos 300 hombres. Llegados a Soto la Marina, Mina que llevaba una imprenta consigo imprimió sus proclamas y planes independentistas. La expedición enfrentó a los elementos realistas en varios puntos, logró grandes triunfos en Peotillos y San Juan de los Llanos, se unió a las tropas de Pedro Moreno en el Fuerte del Sombrero, hasta que el asedio de los realistas los obligó a buscar refuerzos. El Fuerte fue sometido y la mayoría de sus defensores muertos. Mina llegó hasta San Miguel el Grande, e intentó sin éxito tomar la ciudad de Guanajuato.

Posteriormente se trasladó al rancho de El Venadito, cuyo propietario era su amigo Mariano Herrera, en donde fueron de nuevo atacados por los realistas. En ese ataque murió Pedro Moreno.

Mina fue capturado y finalmente el 11 de noviembre de 1817 fue fusilado por la espalda, en el Cerro del Bellaco, Guanajuato, al ser considerado traidor a la corona española.

Actualmente sus restos descansan en la columna de la Independencia de la ciudad de México.

http://www.bicentenario.gob.mx/

Imagen: http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Francisco_Xavier_Mina.png

lunes, 20 de octubre de 2008

LOS GEMELOS




Pues esto era un matrimonio, tenía dos hijos. Una historia... Tenía dos hijos. Y eran los dos, los dos iguales. ¡Igual, igual, igual los dos eran! ¡Quien vio uno, vio a otro! Y, el padre era un labrador, y tenía una yegua, y le pare dos potritos. Dice:
- ¡Ojú, para mis niños!
¡Igual, igual los dos potros! Y tenía una perra y le parió cuatro perritos. Dice:
- ¡Ojú, dos perros y dos perras! -dice: ¡Para mis niños!
Crió los potros y los perros... Y los niños, ya que estaban grandes, dice:
- Niño -le dice un hermano a otro-, yo me voy a echar por ahí una vuelta.
Había salido en el periódico: había una serpiente y todos los días se comía una persona. Y aquel día le tocaba a la hija del rey.

Dice:

- ¡Yo voy a salir! Y sale con su caballo, el perro... -Sandra y Carino se llamaban los perros-. Y..., y... ¡ya está! Y salió con su caballo y fue al monte donde estaba puesta la muchacha. Estaba la muchacha para que se la comiera la serpiente, que venía todos los días a comerse una persona; si no había lo destrozaba. Y había la orden de que, el que la salvara, se casaba con ella. Entonces pilla el muchacho y llega, dice:

- ¿Qué pasa, muchacha?

Dice:

- ¡Márchate de aquí, que ya mismo viene la serpiente y nos come a los dos; márchate ligero!

Dice:

- ¡No, voy a aguantar! Y se queda allí. Aguanta, viene la serpiente...

¡ofú!..., a comerse a la muchacha. Y le dice: - ¡Sandra, Carino!, ¿vamos a por ella?

Y se lía con la lanza allí, ¡pom, pom, pom!, y los perros a bocados lo mataron. Tenía siete cabezas. Y, y la orden de que había, que el que presentara las siete cabezas, se casaba con ella. Entonces resulta de que mata, y agarra y quita las siete lenguas, y le coge las siete lenguas a la ésa. Y se va a la posada. El se va con su caballo a la posada. Entonces pasa un arriero, dice:

- ¡Ojú, mi felicidad! -y le quitó las siete cabezas-¡Como la orden que había, que el que presentaba las siete cabezas...!

Entonces se presenta un arriero chequetete, dice:

- ¡Mira, aquí está; yo he matado a la serpiente!

Dice la muchacha:

- Papá, ése no ha sido el que ha matado a la serpiente. Ha sido otro muchacho.

Bueno, nada...

- Pues ése ha sido el que ha presentado... -vieron los médicos la cabeza...

¡Nada! No había quien le sacara... ¡perfecta! Y fue a casarse. ¡Ya que estaba la boda pendiente...!

Estaba en la posada el muchacho, y le dice...:

- ¡Carino, ve a por tu parte! Y cuando se presentó en la boda el perro... Y cuando vio la muchacha, dice:

- ¡Ese, padre, ése es el que mató a la serpiente!

Cogió una batea de dulces el perro con la boca... ¡a la posada!, adonde estaba su amo. Le dice:

- ¡Sandra, tú, por la tuya!

Y cogió la mejor botella que tenían en la mesa los novios. Llega y le pegó un bocado en el cuello... ¡A la posada! Y, y dice:

- ¡Papá ésa es la perra que mató a la serpiente!

Dice:

- Esos son unos perros muy rateros.

Entonces los persigue la policía y llegan a la posada.

Estaban los tres perros y el caballo en la cuadra metidos. Dice:

- Esos perros son unos rateros, que se han llevado de allí la batea de dulces que estoy comiendo y la botella de vino bueno de ése.

Dice:

- Esos perros van por lo suyo.

-¿Por lo suyo?

Dice:

- Sí, señor, ésos son los perros que mataron a la serpiente. Y yo también.

Dice:
- Eso, ¿cómo se puede ver?

- Pues viendo -dice-. Ahora mismo registrad la cabeza a ver, a ver si tiene lengua.

Y ya ni una tenía lengua.

Dice:
- ¡Ofú, eso es un arriero de mala fe, ojú!

Entonces dijo:

- A ver si son ésas las lenguas.

Y presentó en un pañuelo las siete lenguas. ¡Ea! Cuando lo vio la muchacha, ¡se puso de contenta...! Y entonces se casó con él. ¡Ea! Pero estaban un día en casa, se montaron arriba en un castillo y dice el muchacho.

- ¡Niña!, aquello, ¿qué es?

Dice:

- Aquello es el castillo Tal, aquel es Tal... -y le dijo...

Dice:

- ¡Aquél que está allí!

Dice:

- Aquél, es el castillo de Ir no Volverás.

¡Bueno! Dice por la mañana:

- A ver si echo un paseo por allí.

Coge su caballo, su perro... Y se salió. Y llegó al castillo de Ir no Volverás. Salió una viejecita, una bruja. Sale, dice:

- ¡Huy! ¿Dónde vas que por aquí te envía?

Dice:

- Mire usted, mi buena suerte o mala.

Dice:

- ¿Quiere usted una poquita de agua?

Dice:

- ¡Dame usted una poquita de agua!

Y le dio una poquita de agua, y lo dejó hipnotizado ¡a todos igual!

Y entonces el hermano ya se entera que está el hermano en peligro. Y sale el hermano montado en su caballo -el otro hermano que se parecía todo lo mismo-, sale. Cuando entra por el castillo y lo ve, todas las campanas tocando, ¡ia!

- Ya apareció el yerno del rey, ya apareció el yerno del rey...

Dice: "Nada, yo quieto y callado. Yo me tengo que enterar por dónde está mi hermano".

¡Ea! Saludó la cuñada, como si fuera la mujer; pero no era la mujer -¿te enteras?-, era la mujer de su hermano. Y cuando fueron a acostarse, dice:

- He hecho la promesa, niña, que no me acuesto contigo -¡como no era su mujer!

Y puso una silla por medio. Por la mañana dice:

- Vamos a subirnos arriba, niña, vamos a ver esto. Vamos a ver aquel castillo...

- ¿No te dije el otro [día], el castillo que era? Aquél es Tal, aquél es tal: te lo dije el otro día -pero ella pensaba que era su marido-. Aquél es el castillo de Irás y no Volverás.

Dice:

- ¡Allí es donde está mi hermano! Y al otro día por la mañana, dice: - Yo voy a echar un paseo por ahí.

- ¡Niño, mira, hoy sale la escolta contigo! ¡Tú no sales solo! ¡Pues una escolta contigo va para echar el paseo!

Dice:

- No, no, yo voy solo.

Y llevó un perro, que eran iguales, y el caballo igual. Y llegó al castillo de Ir no Volverás, y le dice..., le dice a ella, a la vieja, dice:

- ¡Ay, ay! ¿Dónde vas que por aquí te envía?

Dice:

- ¡Mi buena suerte o mala! Y sacó la espada y dijo:

- ¡Como no diga usted ahora dónde está mi hermano la mato! Y entonces tuvo que darle un resorte que tenía la vieja. Y salió el hermano y se vinieron los dos. Llegaron al castillo y, cuando vio la mujer a los dos, no sabía a quién besar.

Y yo fui y vine y me dieron los botines para los pies, y en el camino los destrocé.

¡Chache!

Claudio Gallego del Río. Arahal, 1991.
CUENTOS POPULARES ANDALUCES


http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/04/los-trillizos.html

miércoles, 1 de octubre de 2008

EL TRASNO




Un trasno (del latín "trans gradi") es un ser mitológico tradicional gallego-astur que según la tradición habita en los bosques mas frondosos o en las cunetas de los caminos esperando que pase alguien para desvalijarlo.

Es una especie de demonio que suele actuar a la luz de la luna.

Es mencionable su asombrosa facultad para esconderse en cualquier momento y lugar.

Muy similar físicamente al trasgo, aunque se caracteriza por ser especialmente malvado.

En Galicia es muy típico llamar a los niños trasnos cuando son muy inquietos o revoltosos.

También se denomina Trasno a aquel que anda solo por los caminos o bosques.

La mitología asturiana asegura que los trasnos son duendecillos que custodian los cristales de colores donde los hombres dejan sus sueños nocturnos, porque tienen la certeza de que estos engendran la realidad.


Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Trasno" y otros.