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jueves, 21 de abril de 2011

GRANADILLA

Granadilla, Cáceres, España


Esta leyenda transcurre en la Edad Media en un pueblo cacereño llamado Granadilla.

En este pueblo vivía la duquesa de Alba, Margarita. Se dice que uno de sus vasallos, Albar, se enamoró cuando era niño de Margarita.

Creció enamorado de ella y sufriendo en silencio.

Cuando llegó a adulto, partió a luchar contra los moros y se hizo respetar en las filas del ejército. Entonces Margarita pidió ayuda a Albar, pues Granadilla estaba sitiada por los moros. Albar salió del pueblo por una puerta secreta a observar el panorama y le comunicó a la duquesa que no había posibilidad alguna de vencer, pues los moros superaban a sus tropas varias veces. Tras esto le confesó su amor, pero no era correspondido por ella. Él quiso salvarla de la invasión sacándola de Granadilla pero ella se negaba, por lo que Albar decidió salvarla por la fuerza.

Mientras intentaba escapar con ella a cuestas por la salida secreta, Margarita le arrebató una daga y se la clavó a Albar en la espalda.

Albar, desangrándose, montó en su caballo que tenía en la salida y fue recogido varios días después por un monje que ya nada pudo hacer por él.

Albar lo único que podía decir es que estaba arrepentido.

Ahora dicen que este caballero sigue vagando por las calles de Granadilla montado en su caballo y atormentando a sus habitantes sin dejar de repetir algo que aún se puede oír en las noches de Granadilla: ¡¡¡Perdón!!!

Nota:

Actualmente, Granadilla es un pueblo abandonado y sólo permanece habitado por un guarda y por monitores y jóvenes que actuarán como habitantes medievales durante unos días, ya que es un campamento de trabajo en los veranos.

Imagen
valdesangil.com

lunes, 21 de marzo de 2011

LA MULA DE SATANÁS

Antigua Iglesia San Francisco


En aquellos lejanos tiempos en que la ciudad de Loja se enmarcaba entre las calles que posteriormente se llamaron Bernardo Valdivieso, al oriente; Sucre, al occidente; Lourdes, al sur; e Imbabura , al norte, ocurrió un extraño suceso que conmovió a sus recatados moradores y se convirtió en el obligado tema de conversación de todos lo hogares lojanos que, ajenos a otra clase de diversiones, por las noches se reunían entre familiares y amigos para comentar los sucesos del día y rememorar las historias del pasado.

Estas conversaciones nocturnas se realizaban a la débil luz de una lámpara de aceite en las mejores casa o de una vela de cebo en las más humildes y realmente se justificaban esas obligadas horas de ocio porque con tan mala iluminación no era posible otra cosa. En cambio aquella semi oscuridad se convertía en el ambiente propicio para el cuento, el chisme y muy especialmente para las leyendas de brujas, demonios y aparecidos, entre las que se cuenta aquella conocida con diversos nombres tales como "El Manto Guadalupano", "El Herrero Tilicas" y la "Mula de Satanás". Todos tres nombres guardan relación con una tradición que nos han contado nuestros antepasados y es como sigue.

Por el año 1766, cuando era Corregidor y Justicia mayor de Loja Don Manuel Daza y Fuminaya, vino a esta ciudad procedente de la ciudad de México, un joven y apuesto mancebo de origen español quien, ante la sorpresa de todos y especialmente de las jóvenes casamenteras y de las maliciosas beatas, ingresó al convento de San Francisco y vistió los hábitos con el nombre de Fray Bartolomé.

Pero el demonio no tardó en hacerlo caer en la tentación y ésta se le presentó en la forma de una bella y joven mujer cuyo origen no se conocía y vivía arrimada a una anciana a quien llamaba tía. Por su aire desenvuelto y su acento costeño, algunos decían que la joven era de Portovelo, otros citaban a Macará o Zapotillo como su lugar de origen, pero lo cierto era que su belleza y la esbeltez de su cuerpo eran evidentes.

Fray Bartolomé se volvió loco por ella y muchas noches pasó desvelado pensando en la forma de escaparse del convento por las noches sin tener que saltar por las ventanas y las murallas como lo hiciera el famoso Padre Almeida en Quito.

En una fría mañana en que desde muy temprano el monje se paseaba por los corredores del Convento pues no había podido dormir y se aburría dándose vueltas en el duro lecho, vio entrar al herrero que la gente le apodaba "Tilicas" y que él aceptaba de buen grado cual si fuera su propio nombre.

El herrero Tilicas era un buen hombre de aproximadamente de 60 años de edad y, además de los servicios que prestaba en su propio oficio, realizaba la limpieza del jardín del Convento generalmente desde las cinco y media hasta las siete y media de la mañana, hora en la cual tomaba el frugal desayuno que le obsequiaban los legos de San Francisco y antes de las ocho ya estaba en su taller para atender a la escasa clientela que lo visitaba.

La limpieza del jardín la hacía el herrero Tilicas más por devoción que por interés, pues no recibía más pago que el desayuno, y como el padre Superior lo consideraba hombre de absoluta confianza le había dado una llave de la pequeña puerta del Convento por donde todos los días se repartía la comida a los pobres, a fin de que sacara una copia en su taller y pudiera entrar libremente a temprana hora de la mañana cuando aún no se habría la portería y los legos estaban ocupados en los menesteres de la iglesia.

Al ver entrar al herrero por esa puerta que quedaba al extremo norte de la calle Bolívar, casi formando esquina con la Imbabura, al monje se le abrieron los ojos y el entendimiento ante la posibilidad que rápidamente pudo vislumbrar. Disimuladamente se acercó al herrero y éste lo saludó:

Buenos días, Padre

Buenos días le contestó el religioso y enseguida preguntó:

¿Por qué viene al Convento tan de madrugada...?

Siempre vengo a esta misma hora porque a las siete y media ya tengo que "alzarme" y con la limpieza del jardín nunca hay tiempo de sobra.

Sí, claro, así es. Pero dígame: ¿Cómo pudo entrar por esa puerta...?

¡Ah! dijo con orgullo el herrero El Padre Superior me dio la llave de la puerta de los pobres para que yo hiciera una copia en mi taller y pudiera entrar de madrugada. Pero con el miedo de que pudiera perderse, hice dos y me salieron como anillo al dedo... La una la ando a llevar y la otra la guardo para cuando se me vaya a ofrecer.

Qué hábil y previsto es usted. Ya iré a su taller para pedirle que me haga unos pequeños trabajos que necesito.

Cuando Vuestra Reverencia lo desee. Estoy a sus órdenes.

Después de esta breve conversación, el religioso se fue a la sacristía y el herrero e improvisado jardinero prosiguió su camino.

Desde aquel día Fray Bartolomé se convirtió en un asiduo visitante del herrero Tilicas, quien tenía su taller en una tienda negra como el carbón que utilizaba para la fragua y que estaba situada en la calle que hoy se llama Imbabura, entre Bolívar y Sucre, a pocos pasos de la esquina trasera del Convento de San Francisco, en donde se encontraba la puerta de los pobres.

Para las primeras visitas del religiosos al herrero hubieron pequeños pretextos de una u otra cosa que el primero deseaba que hiciera el segundo.

Pero luego progresó tanto la amistad que ya no hubo necesidad de pretextos para que el monje llegara donde el herrero, ya sea al taller cuando estaba trabajando, o a la tienda contigua en donde tenía su vivienda, cuando eran horas de descanso.

Así llegó en día en que el fraile fue directamente al fondo del meollo, de esta manera.

Oye Tilicas: cierta vez me dijiste que habías hecho dos copias de la llave para entrar al Convento por la puerta de los pobres.

Si, es verdad y me resultaron perfectas. Entonces… ¿por qué no me das una para no tener que dar la vuelta por la portería y venir a visitarte con más frecuencia…?

¡Claro! ¿Por qué no voy a dársela si Vuestra Reverencia es uno de los dueños del Convento…? Déjeme buscarla y se la traigo enseguida.

Largos se le hicieron los minutos que tuvo que esperar hasta que regresara el herrero y casi no respiraba ni tragaba saliva como si ello pudiera estorbar para que Tilicas le trajera la llave que le abriría las puertas de la gloria terrena.

Pero no fue larga la espera porque el herrero sabía donde guardaba hasta el último clavo de su taller.

¡Aquí la tiene! le dijo al fraile, entregándole la llave.

¡Gracias! contestó el religioso escondiendo la emoción que aquello le causaba, y de regreso al convento convulsivamente apretaba contra su pecho la que era para él la llave del paraíso terrenal.

Desde entonces menudearon las visitas nocturnas de Fray Bartolomé a la hermosa joven que vivía a pocos metros del convento en una tienducha de mala muerte, al frente de la cual su propietaria expendía unos pocos víveres y tras del bastidor tenía su vivienda, típico modus vivendi de la gente del pueblo urbano. Pero la tienda tenía también un pequeño altillo o "mezanine" que anteriormente le servía a su dueña como sala de recibo, pero desde que llegó su sobrina se la cedió para que se instalara allí y como la grada o escalera empezaba justamente junto a al puerta de la tienda, por las noches la joven le quitaba la aldaba y el furtivo visitante llegaba directamente al entrepiso sin ser visto ni escuchado por la vieja que dormía a pierna suelta en la recámara de la tienda.

Casi un año duró el idilio de los dos amantes sin que nadie se percatara de lo que acontecía debido a la facilidad con que el fraile entraba y salía del Convento a altas horas de la noche sin ser visto por nadie debido a la cercanía del lugar de las citas. Y la pasión que se había encendido en el pecho de ambos se encontraba en su punto culminante cuando repentinamente un día la joven cayó gravemente enferma.

Vanos fueron todos los intentos que se hicieron para salvarle la vida.

La hermosa joven que fue el encanto y la admiración de tantos hombres y que especialmente a uno lo llevó al camino del pecado y de la perdición, definitivamente sucumbió a la muerte en un horrible día de invierno.

Trémulo de dolor Fray Bartolomé la acompañó en los momentos supremos de la muerte fingiendo ser un simple sacerdote que obraba en cumplimiento de su deber cuando en realidad desgarraba su corazón al ver extinguirse la vida de su amada. Cuando ella expiró y luego de que las vecinas la amortajaron con una blanca túnica en señal de que había muerto sin casarse, el mismo religioso colocó sobre sus hombros un hermoso paño guadalupano que había encargado a México y que le llegara justamente el día en que murió su bella amante. Luego clavaron la caja mortuoria y a la mañana siguiente la llevaron al cementerio y le dieron cristiana sepultura.

¡Tilicas ábreme la puerta!

¡Tilicas! ¿Que no me oyes que me abras la puerta?

Por las barbas de Satanás, Tilicas, ábreme la puerta.

Era un anoche horrible de relámpagos y truenos con una lluvia pertinaz que caía a chorros y el frío calaba hasta los huesos.

Malhumorado, Tilicas abrió la puerta contigua a la herrería y preguntó.

¿Quién diablos se atreve a importunar así a estas horas de la noche…?

Soy yo, Tilicas, necesito que me des herrando esta mula.

¿A estas horas y con este temporal…? ¡Estás loco!

Mira Tilicas: te voy a pagar bien y además no me voy a mover de aquí hasta que no me saques de este apuro.

Viendo la imposibilidad de resistir y también con el deseo de que pronto desaparezca de su vista ese hombre extraño a quien no recordaba haberlo conocido y que le infundía temor por su tez morena, su alto cuerpo embozado en una capa negra y su dentadura que parecía toda de oro y que brillaba en la obscuridad de la noche bajo el ala de su sombrero también de color negro, al fin le dijo:

Bueno, veamos lo que se puede hacer.

Mas al acercarse a la mula que no había estado quieta un solo momento, también le inspiró cierto temor y repugnancia que le obligaron a exclamar:

No puedo, la mula es chúcara y no tengo quien me ayude.

Yo te ayudo, Tilicas. No te preocupes. Ve a traer tu herramienta y aquí te sujeto la mula de modo que no se mueva.

Fue Tilicas a la herrería y trajo lo necesario para herrar a la mula, pero cuando le hundió el primer clavo en la pata del animal, al herrero le pareció escuchar como un lastimero quejido.

Como que se queja esta mula del diantre dijo asustado Tilicas.

¡Nada de que se queja ni qué ocho cuartos! replicó airado el extraño jinete, de modo que Tilicas apuró su trabajo y terminó lo antes posible.

Entonces el hombre de la capa negra le tiró una bolsa de cuero y le dijo:

Eso vale más que oro. Ve mañana donde tú amigo Fray Bartolomé y dile que por eso te dé el dinero que quieras.

Dicho lo cual montó su mula y partió a todo galope sacando chispas de las piedras de la calle y dejando en el ambiente un fuerte olor a azufre.

No bien amaneció fue el herrero donde Fray Bartolomé llevando el misterioso encargo y cuando el religioso abrió la bolsa de cuero y de allí sacó al paño guadalupano con que había amortajado a su amante, sufrió una impresión que casi lo mata.

A los pocos días pidió a sus superiores que lo trasladasen a un severo monasterio de Lima en donde vivió haciendo penitencia hasta su muerte.

Fuente:
Loja de Ayer; Relatos, Cuentos y Tradiciones de Teresa Mora de Valdivieso
Loja, Ecuador
http://www.vivaloja.com/content/view/244/54/
Imagen
flickr.com

jueves, 17 de febrero de 2011

KOSOVO Y SU MÚSICA




Iglesia de Visoki Dechani.
Patrimonio de la Humanidad — Unesco

Cristo llevando la cruz, un fresco en Dechani.







La Declaración de independencia de Kosovo fue un acto acontecido el 17 de febrero de 2008 y llevado a cabo por el Parlamento kosovar de forma unilateral, que declaraba la escisión de este territorio de mayoría albanesa del resto de Serbia, dando lugar a la creación de un nuevo Estado, denominado oficialmente República de Kosovo, bajo la supervisión de Estados Unidos y la Unión Europea. Se trata de la segunda declaración de independencia en la historia reciente del territorio kosovar, ya que el 7 de septiembre de 1990 las instituciones políticas kosovares de mayoría albanesa proclamaron su independencia respecto a Serbia, aunque esta declaración no llegó a tener efecto práctico.

La declaración de independencia dividió a los estados entre aquellos que la apoyaron, como Estados Unidos, sus principales aliados y parte de la Unión Europea; y aquellos que se opusieron como la propia Serbia, Rusia y sus aliados, y estados como España y gran parte de Latinoamérica, que se mostraron contrarios al reconocimiento de la provincia serbia como Estado independiente.

El 8 de octubre de 2008 la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución a propuesta serbia para preguntar a la Corte Internacional de Justicia si la Declaración de independencia de Kosovo fue compatible con el derecho internacional, y el 22 de julio de 2010 el tribunal comunicó su conclusión de que la declaración de independencia no violó el derecho internacional ni la resolución 1244 de Naciones Unidas

Fuente e Imágenes
Wikipedia

http://www.youtube.com/watch?v=1wNb8VEeFWQ

miércoles, 19 de enero de 2011

LA EPOPEYA DE ERRA



Lamassu's at Persepolis



La epopeya empieza con la fórmula que se encuentra también en la Epopeya de Anzu: "Canto acerca del hijo del rey de todas las tierras pobladas...", un prólogo dirigido a Erra e Ishum.

Erra, "guerrero de los dioses, estaba inquieto en casa", instándole su corazón a hacer la guerra.

Erra (también conocido como Nergal) es el dios de la peste y señor de los infiernos. Tal era su reputación que en las tablillas de arcilla en forma de amuletos aparecían textos de la epopeya que se colgaban sobre los muros de las casas para evitar las enfermedades y proteger a sus moradores.

A pesar de su temperamento guerrero, Erra está preso de la fatiga y no es capaz de ponerse en acción. Les dice a sus armas "¡que sigan en el armario!". Pero estas armas -de las cuales los Sebitti, siete guerreros que marchan a su lado, son las de mayor importancia- lo hacen ponerse a la labor:

"¿Por qué permaneces en la ciudad como un débil anciano?
¿Cómo puedes estar en casa como un crío que cecea?
¿Vamos a comer el pan de las mujeres, como quien nunca ha ido al campo de batalla?
¡Ir a la batalla es tan bueno como lo es para los jóvenes una fiesta!"
Se quejan de que pronto no servirán para ir a la guerra:
"¡Y nosotros, que conocemos los pasos de montaña, ya casi hemos olvidado el camino!
Los vientres de las arañas han tejido sobre nuestra panoplia militar,
nuestros fieles arcos se han rebelado y vuelto demasiado duros para nuestra fuerza.
Las puntas afiladas de nuestras flechas se han vuelto romas.
Nuestras espadas están corroídas por el cardenillo por falta de carne."

Erra el guerrero se anima con sus palabras cuando lo halagan llamándole "el mejor óleo". Le dice a su visir Ishum que encabece la marche. Ishum hace un gesto de disconformidad, pero Erra está decidido, y se propone enfrentarse a Marduk.

Al entrar en Esagila, el templo de Marduk en Babilonia, le espeta a éste que sus adornos están sucios y su corona deslucida. Este es un ardid para irritar a Marduk.

Marduk explica que los artesanos que necesita para que le den a sus insignias su primitivo lustre están ahora en el reino de las aguas dulces bajo la tierra y que no podrán regresar.

Erra lo convence de que baje junto de ellos, prometiendo que en el ínterin gobernará y tendrá bajo su control la tierra y el cielo. Marduk, entonces, parte.

A lamassu from Khorsabad (Louvre)


En ausencia de Marduk, Erra trama devastar Babilonia, haciendo de sus ciudades un desierto, profanando sus santuarios sagrados, dejando en ruinas sus palacios reales, y sembrando conflictos entre familias.

Ishum interviene y en dos ocasiones intenta, en vano, hacer que Erra cambie de idea. En su tercer intento describe apasionadamente el efecto perverso de la asolación de Babilonia.

"El que desconoce las armas desenvaina su espada,
el que desconoce la batalla hace la guerra,
el que desconoce las alas vuela como un pájaro, el débil protege al que tiene fuerza,
el gordo sobrepasa al corredor."

Ishum informa de que el propio Marduk ha gritado "¡oh!", sobrecogiéndosele el corazón. Por toda Babilonia, en Sippar, Uruk y Der, la gente está en guerra y el país asolado.

Concluye:

"Oh, guerrero Erra, has puesto al justo ante la muerte,
has puesto al injusto ante la muerte.
Has puesto ante la muerte al hombre que te había ofendido,
has puesto ante la muerte al hombre que no te había ofendido,
has puesto ante la muerte al en que hacía ofrendas taklimu puntualmente,
has puesto ante la muerte al cortesano que servía al rey,
has puesto ante la muerte a los ancianos del pórtico,
has puesto ante la muerte a las muchachas en sus habitaciones,
sin embargo, no descansas..."

Erra está desafiante y se dirige a todos los dioses:

"¡Callaos todos y escuchad lo que tengo que decir!
¿Qué si pretendía el daño que acabo de hacer?
¡Cuando estoy furioso devasto al pueblo!"

Ishum lo tranquiliza:

"¡Guerrero, cálmate y escucha mis palabras!

¿Qué tal si fueras ahora a descansar y nos ocupáramos de ti?

¡Todos sabemos que no hay quien pueda hacerte frente en un día de ira!"

Apaciguado, Erra se retira a su templo en Kutha.

Ishum reúne a la gente dispersa de Acad, profetizándoles la victoria y la prosperidad y un momento en el que mirarán hacia atrás y recordarán la destrucción que se abatió sobre ellos.

"Durante innumerables años se cantarán las alabanzas del gran señor Nergal y del guerrero Ishum; cómo Erra se enfadó y se enfrentó con los países victoriosos y destruyó a los pueblos, pero su consejero Ishum lo apaciguó de forma que dejó un remanente"

Y Erra concluye:

"¡Que este canto se mantenga por siempre, que dure por la eternidad!
¡Que todas las naciones lo escuchen y alaben mi valor!
¡Que los pueblos vean y magnifiquen mi nombre!"

Extraído de: "Mitos mesopotámicos" de Henrietta McCall
Fotografías:
(1) Lamassu's at Persepolis
(2) A lamassu from Khorsabad (Louvre)
http://toranosisen.blogspot.com/2010/02/la-epopeya-de-erra.html

domingo, 12 de diciembre de 2010

LA VIRGEN DE GUADALUPE Y QUERÉTARO

Templo de La Congregación de Clérigos de Nuestra Señora de Guadalupe


El Cerrito de Don Diego.
El Culto Guadalupano en Querétaro.
El Templo de La Congregación de Clérigos de Nuestra Señora de Guadalupe.

Por José Félix Zavala
El Oficio de Historiar

El primer santuario erigido en honor de la Virgen de Guadalupe, fue la ermita levantada en el cerro del Tepeyac, el mismo año de las apariciones, en 1531.

La segunda, fue otra ermita, edificada por Francisco de Castro y Mampaso en 1625, en Tierra Blanca, a las afueras de la ciudad de San Luis Potosí.

La tercera fue la primitiva capilla levantada en el país fue en la ciudad de Querétaro en 1674, en un predio agreste y peñascoso, llamado “el Cerrito de Don Diego”, propiedad del cura de Xichú, Alonso de Ayora y Guzmán y donde se encuentra ahora el magnífico santuario.

A 127 años de aparecida la Virgen de Guadalupe en el Tepeyac, en Querétaro, no se veneraba a la Virgen Guadalupana.

Después del milagro concedido al Padre Lucas Guerrero en 1659, dio comienzo esta devoción, que para finales del siglo XIX había en la ciudad más de 30 mil imágenes de la Virgen de Guadalupe.

Efemérides:

El P. Lucas Guerrero Rodea en 1659, le consagró el tercio de los frutos de una pequeña siembra de trigo, le fueron 15 pesos

A petición de Juez eclesiástico y Vicario de Querétaro, Francisco de Lepe, sugiere que con ese dinero se adquiera se adquiera una copia del original de la Virgen de Guadalupe y traerla para su culto.

Se Acordó establecer una Congregación a instancias del Bachiller Lucas Guerrero y Diego Barrios Pimentel.

Se obtuvo la confirmación de las constituciones y licencia para esta Congregación de Clérigos de María Santísima de Guadalupe, por autos del 9 de febrero de 1669, por el Arzobispado de México.

Los primero 18 integrantes de esta Congregación firmaron ante el notario Diego de Arias Uzeda y eligieron como primer prefecto al P. Diego de Barrientos y fue confirmado por el Provisto de México el día 18 del mismo mes de 1669.

Juan Caballero de Medina, otorga tres mil pesos a esta Congregación para sostener una capellanía y pagar la función anual a la Virgen.

El Cura del Mineral de Xichú Juan de Ayora les vende en 250 pesos el terreno llamado la “Loma de Don Diego”, donde se construye la capilla y posteriormente se construirá el templo y anexos.

Autorizado de Roma el Arzobispo de México Fray Payo de Rivera Enriquez y por Cédula real de 19 de octubre de 1671, firmada por la reina Mariana de Austria, puede levantarse el templo.

Para levantar la primera capilla se recibió de Juan Caballero Medina, la cantidad de 500 pesos y otro tanto de su hijo Juan Caballero y Osio.

En 1674 queda instalada la primera capilla y bendecida el 3 de mayo de ese año.

Enseguida se procedió a abrir los cimientos del nuevo templo, bajo la dirección del arquitecto José de Rayas Delgado y a instancias de los sacerdotes Cárdenas y Guerrero.

El primero de junio de 1675 se colocó solemnemente la primera piedra del nuevo y futuro Templo y el hermano de Juan Caballero y Osio, Nicolás, levantó con su dinero, los muros para sentar las bases del edificio.

Juan Caballero y Osio determina ser sacerdote y pagar la construcción del actual Santuario a La Virgen de Guadalupe, que conocemos familiarmente como La Congregación.

En Abril de 1680 estuvo terminado y fue dedicado el 12 de mayo de ese año, por el ya sacerdote Juan Caballero y Osio.

Las reglas de La Congregación de Clérigos de Nuestra Señora de Guadalupe fueron reformadas en 1679, después en 1691 y en 1721.

En 1691 los Congregantes se hicieron cargo del Hospital Real, mientras que duró el juicio a los Hermanos Hipólitos, a quienes se los devolvieron al ser absueltos de las acusaciones.

El 7 de diciembre de 1737 se juró patrona de Querétaro a la Virgen de Guadalupe por el Alférez Real José de Urtiaga y recibió el juramento el Vicario y Juez eclesiástico de Querétaro Juan de Izaguirre.

En 1736 se hizo de nuevo el cimborrio de la cúpula por el indio José Guadalupe.

En 1742 se renovó el altar mayor.

En 1747 se fundó La Cofradía de Seglares Congregantes

En 1753 se estrenó el órgano del templo, realizado por Mariano de Las Casas.

Un hermoso frontis barroco del esplendor del siglo XVIII.

En 1754 se recibió la confirmación del juramento como patrona de Querétaro, por el Papa Benedicto XlV.

En 1758 el Ayuntamiento de la ciudad empezó con una cooperación anual de cincuenta pesos para las fiestas de la Virgen.

De 1759 a 1761 fue sede de la Parroquia de Santiago, ya secularizada.

En 1780 se celebra solemnemente el primer centenario de este templo.

En 1864, con motivo de la erección de la diócesis de Querétaro, volvió a ser temporalmente sede de la parroquia de Santiago, hasta que la Catedral fue trasladada del templo de La Compañía de Jesús a San Francisco.

En 1804 fue renovado nuevamente el Altar mayor.

En 1852 y después en 1888 fue renovado el decorado y piso del templo.

Debido a las leyes de reforma fue disuelta la Congregación de Clérigos y restaurada, junto con las malas condiciones del templo, por el obispo de Querétaro en 1884, Don Rafael S. Camacho.

Entre los piadosos sacerdotes que florecieron en la ciudad de Querétaro, a mitad del siglo XVII, contamos con el Padre Lucas Guerrero Rodea, nacido en esta ciudad en 1624 y quien fuera el promotor de la devoción a la Virgen de Guadalupe y el creador de La Congregación de sacerdotes Seculares, dedicados a obras pías y a la difusión de este culto.

El milagro lo narran así: Cuentan que el Padre Lucas Guerrero Gordea sembró trigo en un terreno muy agreste, donde era casi imposible obtener alguna cosecha y este sacerdote, con fe le encomendó a la virgen de Guadalupe, que sí le concedía el milagro de levantar cosecha, le entregaría, fuera de diezmos e impuestos, un cuarto de las ganancias y al serle concedido el milagro, la cantidad alcanzada para la Virgen, fue de 15 pesos.

A propuesta del cura de Querétaro, Francisco de Lepe, le sugirió adquiriera una imagen de la Virgen de Guadalupe, que el P. Lucas Guerrero compró en la ciudad de México y la colocó para su veneración en la capilla del hospital de los Hermanos Hipólitos, que hoy conocemos como el templo de San José de Gracia.

Los primeros en adherirse a esta veneración Guadalupana fueron 16 sacerdotes del clero secular y un numeroso grupo de indios, residentes de la ciudad de Querétaro, de quienes salió la idea de crearle una ermita expresa para su culto.

La primera capilla erigida canónicamente a Nuestra Sra. de Guadalupe en Querétaro, fue en el predio llamado “Cerro de don Diego”, se dio a instancias del Padre Lucas y a la recomendación del Provisor Cárdenas y Salazar ante el Arzobispo de México, Fray Payo de Rivera Enriques, quien a su vez solicitó el permiso a la reina gobernadora de España, Doña Mariana de Austria.

La soberana expidió la cédula real, para ser posible la edificación de la capilla, con fecha de 10 de octubre de 1671 y se colocó la primera piedra, en febrero de 1674 y bendecida dicha ermita, el 3 de mayo del mismo año.

Al año siguiente a instancias del P. Lucas Guerrero, se dio comienzo a la construcción de la iglesia actual, con el brillante proyecto del arquitecto José de Bayas Delgado y el apoyo económico de Juan Caballero de Medina y su hijo el P. Juan Caballero y Osio, colocándose la primera piedra, el primero de junio de 1675, siendo brillantemente terminada en 1680.

Las imágenes que este templo ha tenido de la Virgen de Guadalupe han sido tres, la primera fue la traída por el P. Lucas Guerrero en su viaje primero, a la ciudad de México, la segunda fue la que pintara Baltazar de Echave, colocada en la inauguración del templo de la Congregación erigido a expensas de Juan Caballero y Osio y la tercera y actual es la del famoso pintor, Miguel Cabrera.

La Virgen de Guadalupe, pintada por Miguel Cabrera y que se venera actualmente en el templo de la Congregación, fue primero propiedad del Arzobispo de México, Manuel Rubio y Linas, quien a su muerte, la obtuvo el queretano, Bernardo Pardo, teniéndola en su poder hasta 1778, en que a instancias del P. Antonio Lamas, Prefecto de los Congregantes, la intercambió por la pintura de Baltazar de Echave, que en ese entonces presidía el retablo principal del templo.

“El viento de la muerte”, una gran epidemia, aparecida en el pueblo de Tacuba, por el año de 1736 y que asoló al territorio nacional, fue el motivo para que juntos los cabildos civil y eclesiástico de la ciudad de México, propusieran a todos los cabildos del país, fuera declarada patrona de la Nueva España, la Virgen de Guadalupe.

El 4 de diciembre de 1748, y reunidas todas las formalidades, en el palacio arzobispal de la ciudad de México, fue jurada por todos los Ayuntamientos de la Nueva España y ante la presencia del Arzobispo Juan Antonio de Vizarrón y Eguiarreta y ordenado como día festivo, el 12 de diciembre de cada año.

Fue confirmado este patronazgo nacional Guadalupano, por el Papa Benedicto XlV, por Bula del 25 de mayo de 1754.

De esta devoción Guadalupana nacieron tres organizaciones dedicadas a promover su culto y a la caridad cristiana, la primera y principal la formaron sacerdotes del clero secular y se llamó “ilustre y Venerable Congregación de Clérigos de Nuestra Señora de Guadalupe”, Aprobada por el Papa Inocencio Xll, por Bula, llamada “Pietatis et charitatis opera…”

Otra organización fue de españoles, llamada “Cofradía del Señor San José” y la otra de indios, que se nombró “Hermandad de pobres de Nuestra Señora de Guadalupe”, aprobada por el Papa Benedicto XIV, en el año de 1747.

El Templo de la Congregación ha recibido diferentes reformas después de que fuera terminado e inaugurado en 1680.

En 1736 el indio alarife José de Guadalupe sustituyó la antigua cúpula, por otra nueva, logrando un tambor circular pasando de cuatro ventanas a ocho ventanales y dándole más altura a dicha cúpula.

Pero para principios del siglo XIX, allá por 1804 se sustituyó el retablo mayor, por un neoclásico, tal como esta ahora y durante los siguientes años se destruyeron los demás retablos barrocos, sustituyéndose por los actuales.

En 1886 el obispo Rafael S. Camacho, pinto la bóveda de la cúpula con los colores nacionales, agrandó las ventanas del cuerpo de la nave, sustituyó el piso por madera de mezquite y construyó la escalinata de acceso al templo.

En 1888 la antigua antesacristía fue convertida en la Capilla de La Purísima Concepción, comunicándola al templo con un arco de entrada.

El 30 de noviembre de 1888 el Obispo Rafael S. Camacho, a las 3 de la mañana realizó en presencia, solamente del presbiterio, como lo ordenaba el derecho canónico, la consagración ritual del altar y del templo, siendo el primer santuario guadalupano en el país, de ser consagrado ritualmente.

En 1891 se enrejó el atrio y se construyó de cantera la parte que va de la escalinata al enrejado. En 1921 se construyó con granito artificial el comulgatorio.

La primera peregrinación a pie al Tepeyac la realiza Fray Francisco Frutos, quién al ser curado de grave enfermedad por intercesión de la Virgen de Guadalupe, en acto de acción de gracias camina del Santuario de La Congregación a La Villa a pie.

En 1942 La imagen de la Virgen de Guadalupe se colocó en un pabellón de mármol, como en la antigua Basílica de Guadalupe en México y desprendido del conjunto del retablo en 1980.

El Templo

Esta ordenado de oriente a poniente, es de orden dórico, así está desde las bases de las formas y pilastras, la coronación de la cúpula, el muro, cuya arquitrabe, frisos y cornisas, comienzan el juego de las bóvedas que son de arista, lo mismo que los arcos engarzados de la nave hasta los torales.

Las naves, el cuerpo de la iglesia, los brazos del crucero, la capilla mayor y presbiterio, cuyo cerramiento es en cercha.

La cúpula de media naranja que cubre la capilla mayor y corona el templo, con ocho pilastras, más el presbiterio. La bóveda inferior del coro se compone de un arco escarzano de tres puntos, guarnecido de dos pechinas ochavadas, nos permite notar lo que fue una loma, donde se levantó este hermoso templo.

Se levantan los cuatro arcos torales con hermoso vuelo, que balancea con las bóvedas, los arcos, son de medio punto y las pechinas están cubiertas con cuatro óleos de sumos Pontífices, del clero secular y fueron elevados a los altares, su arquitrabe, frisos y cornisas nos llevan a la cúpula de media naranja, perfectamente esférica, está adornada por astrías y remata con una linternilla que la ilumina.

Tiene dos capillas al principio del templo que son las bases de sus dos torres gemelas. Su fachada consta de dos cuerpos de orden corintio y remate. Tiene otras dos puertas una del lado del panteón y otra que da acceso al Colegio.

El primer retablo mayor de este templo está narrado pormenorizadamente por Carlos de Sigüenza y Góngora, el segundo fue realizado por José de Bayas Delgado, estos dos primeros fueron barrocos sobredorados y el tercero fue neo clásico de acuerdo a las normas de acuerdo a la real academia de San Carlos de México…

Se habla de tres retablos iniciales dedicados uno Santa Ana, otro a San José y otro a San Pedro. Los neoclásicos que se encuentran ahora son a San Pedro, San José, San Juan Bautista y San Antonio.

La sacristía conserva el único retablo barroco, conservado en un templo, fuera de los de santa Rosa y santa Clara en Querétaro. De 1765, donde destaca un lienzo de Cristo pintando a la Virgen, también se encuentra otro lienzo del siglo XVII, de valor y belleza que deben verse.

Las apariciones de la Virgen, están pintadas sobre las pechinas y son de Roldán, sustituyen a los Papas que estuvieron inicialmente en ese lugar.

La herrería del coro y del atrio son de hierro forjado del más alto grado artístico y en el Salón de juntas existe una bella colección de oleos de los mejores pintores de la época.

El Retablo de la Sacristía:

Esta trabajado a manera de petatillo y adornado con vegetales, con guirnaldas que adornan las pinturas. Son siete pinturas de óleo sobre tela, dos dedicadas a la virgen de Guadalupe, una de ellas en la forma tradicional y la otra a Jesucristo pintando a la Guadalupana, contemplando la escena está en la parte superior El Padre Eterno y El Espíritu Santo. Sosteniendo el lienzo están un par de angelillos.

Destacan los lienzos de San Joaquín y San Juan Bautista, entre los lienzos Guadalupanos se encuentra un San José con el niño y a los lados Señora Santa Ana y San Juan Evangelista.

La Guadalupana del altar mayor es obra de Miguel Cabrera, que en 1778 fuera donada a este templo por el Arzobispo de México Manuel Rubio y Salinas a instancias del P. Antonio Lamas.

Existe un Cristo de marfil en la sacristía de este templo, de tres cuartas de largo, sin policromado, donde resaltan las heridas del costado y no tiene policromía.


Fuente
http://eloficiodehistoriar.com.mx/2010/12/11/la-virgen-de-guadalupe-y-queretaro/

Imagen
lealtanza.com.mx

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/12/juan-diego.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/12/nuestra-senora-de-guadalupe.html

lunes, 22 de noviembre de 2010

VIRGEN DE SUMAMPA



Los de sumampa homenajeando a la virgen de sumampa.

Patrona de Santiago del Estero, la milagrosa Virgen de Sumampa vino a la Argentina desde el Brasil, junto con la imagen de Nuestra Señora de Luján, a comienzos del siglo XVII.

En la primera mitad del siglo XVII, un poblador del sur de Santiago del Estero, el portugués Antonio Farías de Sáa, mandó traer desde el Brasil dos imágenes de Nuestra Señora, finamente talladas en arcilla cocida por artesanos de aquella región.

Una era la Inmaculada Concepción y otra la Virgen de la Consolación, las cuales, una vez desembarcadas en el puerto de Buenos Aires, fueron colocadas sobre dos carros tirados por bueyes y despachadas rumbo al norte, hacia las tierras de Sumampa.

Al llegar a Luján, uno de los carros, el que transportaba a Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, se detuvo y los bueyes se negaron a seguir viaje. En las cercanías de ese paraje, se alza imponente la Basílica de Luján.

El otro carro siguió su ruta y al llegar a Córdoba, la imagen fue montada en el lomo de una mula para ser llevada a Santiago del Estero.


La mula, que integraba una tropa de carga, se extravió al llegar a Sumampa Viejo y grande fue la sorpresa de su propietario al ver que, por sí sola, sin que nadie la guiase, se había encaminado a la estancia de don Antonio Farías de Sáa, que la esperaba ansiosamente.

El prodigio fue comentado en toda la comarca y pronto comenzaron a acudir sus moradores para rezar frente a la Virgen. No tardaron en levantarle un tosco oratorio de adobe y techos de paja –construido por abipones– consistente en una pequeña nave de 40 metros de largo por 10 de ancho, con paredes de 1 metro y techo a dos aguas. Allí fue entronizada la imagen de Nuestra Señora con el Niño Jesús en brazos, de 23 cms. de altura y ante ella se inclinaron españoles e indios quienes mantendrían encendida su veneración pese a la escasez de medios y a las grandes distancias.

Don Antonio, su propietario, donó a la Virgen, una legua de tierra para erigir en ella un templo de magnitud, pero toda vez que se lo empezó a construir, algo lo impidió: la obra se derrumbó por sí sola, cayó abatida por los vientos o algún incendio la consumió. Lo cierto es que la gente del lugar atribuyó esas señales a un deseo de Nuestra Señora y la dejaron en su rústico santuario.

Desde 1984 la Virgen de Sumampa es patrona de la provincia de Santiago del Estero. A partir de ese año, el collar y su imagen fueron instituidos como distinción honorífica para ser utilizada por los gobernadores constitucionales, otorgada por el Excelentísimo Obispo Diocesano en la ceremonia de asunción.

Es también protectora de los transportistas, de los estancieros, de las escuelas y los cadetes de policía.

El santuario de Nuestra Señora de la Consolación, construido por los jesuitas en 1684, fue declarado monumento histórico Provincial por decreto acuerdo "A Nº11" del 18-VIII-1972 y declarado monumento histórico Nacional por decreto Ley Nº 1180 del 12-XI-1973, como un testimonio de alta valoración histórica, arquitectónica, religiosa y cultural.

La novena patronal comienza el día 11 de noviembre y concluye el día 19; los días 20, 21 y 22 se realiza un triduo solemne preparatorio y el día de la fiesta patronal en honor a nuestra Señora de la Consolación de Sumampa es el 23 de noviembre.

Nota:

Abipones, etnia de los antiguos pobladores de estas tierras.

En Sumampa, escribe Luis Bravo y Taboada, se imponen la raíz quichua sumaj, que significa hermoso, lindo, bueno; y el sufijo mampa, muy frecuente en la zona, que significa ojo de agua o manantial.

También hay tres interpretaciones; pero lo de manantial hermoso es muy delicado y poético y es muy conveniente para una aplicación a la Virgen María, la que es Madre del Amor hermoso y manantial de toda gracia.

Los orígenes de Sumampa se hunden anteriores a los inicios de la conquista.

Con todo, hacia el año 1566 ya debía tener su importancia, ya que don Juan Matienzo la destaca en su informe.


http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/05/la-virgen-de-lujan.html
Alineación al centro

lunes, 27 de septiembre de 2010

SALAMANCA EN BUENOS AIRES

La Plaza Victoria actual Plaza de Mayo
Buenos Aires 1880


Las salamancas son cuevas (y esto la gente de campo lo corrobora con sonrisas tenues y silencios prolongados) donde el pueblo cree que el diablo y otros seres demoníacos celebran aquelarres y asisten a las ceremonias de iniciación satánica de quienes penetran con el propósito de impetrar un don (suerte en el juego, riqueza, poder, amor), a cambio de su alma. Una de las más famosas fue la "Cueva de Salamanca', por lo que se decía en broma que la ciudad española de ese nombre era famosa por su universidad y su cueva.

La leyenda supersticiosa se extendió por América y las salamancas se poblaron de seres, igualmente infernales, pero particulares de las mitologías indígenas. El hecho fue tan general, que el nombre propio se hizo sustantivo común y el pueblo localiza hasta hoy numerosas salamancas, no sólo en sierras, montes o desiertos, sino en las mismas ciudades. Este es el caso curioso y poco conocido, de la que, según la superstición popular, existió en la Plaza de la Victoria (así llamada desde la época de las invasiones inglesas) de Buenos Aires, más precisamente en la esquina de las actuales calles Reconquista y Rivadavia, en el solar donde se levanta el edificio central del Banco de la Nación Argentina, o sea, al costado derecho de la Casa Rosada.

Construcciones inconclusas dejaron allí pozos y excavaciones que ya en el siglo XVIII, merecieron el nombre significativo de "Hueco de las ánimas". Fue refugio de pordioseros y vagos que, en tiempos de la revolución de 1.810, pasaban las horas de su morosa ociosidad contemplando el espectáculo abigarrado, ruidoso y pintoresco de la plaza, donde ocurrieron acciones de la reconquista y que serviría de marco insoslayable de los sucesos agitados de Mayo. Desde el "Hueco de las ánimas", sus ocasionales moradores contemplarían la flamante Recova (desde fines de 1.803, año en el que fue concluida), que atravesaba la plaza donde se concentraban los vendedores a modo de mercado, sin perjuicio de la presencia de numerosos ambulantes o sedantes en torno de las carretas que traían productos de la campiña circundante y aún del interior del país. El piso desparejo, los charcos y lodazales el olor de las materias descompuestas se conjugaba con las plagas de perros vagabundos, cuya matanza estaba a cargo de los presos, liberados temporariamente para ese fin macabro. Los flagelos se multiplicaban con el concurso de ratas y moscas, para el caso de las hormigas se contaba con la concienzuda intervención de los "hormigueros", negros profesionalmente especializados en su exterminio. El remedio se reforzaba mediante la piadosa protección de San Sabino y San Bonifacio, para librarse de las inextinguibles hormigas, y de San Simón y San Judas, para combatir los ratones. La algarabía de los marchantes subía de punto ante las interesadas grescas provocadas por los "bandoleros", dueños de las "handolas", especie de cajones con patas, transportables, donde exhibían baratijas, y con las cuales atraían a su clientela de sirvientas, esclavos negros y mulatos, y ocasionalmente a los “pajueranos" a quienes desplumaban.

La atalaya del "Hueco de las ánimas" se convertía de noche en oscura y tétrica cueva que por fácil inferencia, el pueblo consideró salamanca. De ella habla Juan Agustín García en "Memorias de un sacristán" siglo XVIII, y que subsistió hasta la época de Rosas pues allí se desarrolló un episodio de "Juan Cuello" la novela de Eduardo Gutiérrez.

Sobre esa presunta salamanca se comenzó la construcción del teatro Coliseo, entre los andamios del cual se apostó el cuerpo de Vizcaínos durante las invasiones inglesas; quedó siempre inconclusos de ese fracaso de su incendio lo reivindicó el primer teatro Colón, edificado en 1.857 por el ingeniero Carlos Pellegrini, padre del que fuera años después presidente de la Nación, empresa en la que contribuyó Hilario Ascasubi, el poeta gauchesco.

El selecto y elegante público que asistió a la representación de "Fausto", la ópera de Gounod, no sospecharía que la presencia en escena de Mefistófeles era como una transformación del Mandinga que en ese mismo sitio habría presidido infernales ceremonias en la salamanca porteña. Allí habrían acudido para pedir remedio para su mal, a trueque de su alma, como el Dr. Fausto germánico, auténticos gauchos criollos, antecesores de aquel Anastasio el Pollo, cuya descripción del "condenao", inmortalizó Estanislao del Campo.

Por Víctor Massuh
Foto de http://www.antoniocardiel.com/?m=200812
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/03/la-leyenda-de-la-cueva-de-la-salamanca.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/01/la-salamanca.html

viernes, 7 de mayo de 2010

Dia Europeo de la Opera en Pamplona. CORO "PREMIER ENSEMBLE" de AGAO. ...




Actuación sorpresa del Coro "Premier Ensemble" de AGAO en el Café Iruña de Pamplona, 7 de mayo de 2010. Celebración del "Día europeo de la Ópera".

Organizado por la "Asociación Gayarre Amigos de la Ópera de Navarra" (AGAO)
www.agao.es
Colabora: Pamplona 2016

El Iruña es el bar famoso en el que pasaba muchos ratos Heminway, que dio a conocer los sanfermines en su libro "Fiesta". Los americanos acuden en masa a Pamplona todos los años.
En ese café se come el menú por 13 euros y mantiene el decorado del tiempo en que el escritor vivió en Pamplona.

Muchas gracias Carlos Palmeyro por este aporte.

jueves, 18 de junio de 2009

LAS BALAS DE LA IGLESIA DE SANTO DOMINGO




Mausoleo donde se encuentran los restos de Belgrano y el frente de la iglesia.
Belgrano y Defensa


Muchos porteños habrán observado en su cotidiano andar las torres de la Iglesia de Santo Domingo y notado las balas de cañón que están incrustadas en el frente.

Lo que quizás muchos no sepan es que esos impactos son un símbolo de la defensa de la ciudad de Buenos Aires con motivo de la segunda invasión inglesa del año 1807.

Emeric E. Vidal: Iglesia de Santo Domingo

Cuando se produjo la invasión el general inglés Whitelocke luego de un par de combates exitosos en las afueras decidió penetrar en la ciudad dividiendo sus tropas en varias columnas que terminarían uniéndose frente al fuerte.

Parte de una de estas columnas inglesas, debido a la exitosa resistencia criolla, debió refugiarse en la Iglesia de Santo Domingo lugar donde posteriormente se rindió.

Actualmente en los pasillos que circundan el altar mayor se encuentran exhibidas varias de las banderas que las tropas británicas entregaron tras su rendición.

Otra característica del templo es que en su atrio se encuentra el mausoleo que guarda los restos de Don Manuel Belgrano uno de los próceres más importantes de la Argentina miembro de la Primera Junta de gobierno y creador de la bandera nacional.

Al morir el General Belgrano fue sepultado con el hábito de la orden de los dominicos. Estos estuvieron primeramente sepultados bajo una losa, a la entrada de la iglesia, por voluntad testamentaria del general, que pertenecía a la Orden Tercera de Santo Domingo.

También están sepultados en el convento los restos de los padres del general Belgrano, por las generosas contribuciones con las que habían favorecido al templo y los restos del general Antonio González Balcarce, de Hilarión de la Quintana y de Martín de Álzaga.

El 21 de mayo de 1942 fué declarado Monumento Histórico Nacional por decreto.

En la noche del 16 de junio de 1955 fue incendiado y saqueado, perdiéndose la mayor parte de sus documentos y reliquias.

viernes, 5 de junio de 2009

EL CRISTO DEL MILAGRO DE LOJA

Capilla Museo de las Madres Conceptas


El Convento o Monasterio de las Madres Conceptas fue fundado en 1596, con el patrocinio de don Juan de Alderete, Corregidor de Zamora y Yaguarzongo, quien donó la mayor parte de sus bienes para la fundación de los conventos de Santo Domingo y Conceptas de Loja. En su testamento otorgado en Valladolid. Ciudad del Corregimiento de Yaguarzongo, dispuso que después de su muerte su cuerpo fuera trasladado al convento de las Religiosas Conceptas, levantado con sus recursos, lo cual se cumplió e inclusive se conserva hasta la actualidad, en al iglesia del monasterio, un óleo de más de 300 años de antigüedad en el cual Alderete se encuentra bajo el manto de la Virgen junto a las primeras monjas del convento recién fundado.

La fundación del Convento de Madres Conceptas la hizo el Ilmo. Fray Luís López de Solís, Obispo de Quito, en su memorable visita pastoral a Loja, la realizó mediante solemne ceremonia en la iglesia matriz de la misma ciudad el 28 de agosto de 1596.

Más tarde, o sea el 28 de marzo de 1597, se suscribe otra acta en la que consta que, ante el Capitán Pedro de la Cadena, teniente gobernador y Justicia Mayor de la ciudad de Loja, se presentó la señora doña María Orozco, monja Concepta del Monasterio de Nuestra Señora de las Concepción de Quito, acompañada de dos monjas más, a tomar posesión en calidad de Abadesa, del Convento de Nuestra Señora de las Nieves de Loja, designada por Ilmo. Obispo de Quito. Estos datos constan en la "Historia de Loja y su Provincia" del Sr. Dr. Pío Jaramillo Alvarado, en la misma que se anota también este dato final relacionado con la fundación del Convento de Madres Conceptas.

"La iglesia se reedificó siendo Abadesa doña Isabel de S. Bernardo, y su provisora la señora Sebastiana de S. Pablo que se comenzó el año de 1698, y se terminó hoy domingo 25 de octubre de 1705. Se colocó el Santísimo en su nueva y linda iglesia, y le damos infinitas gracias de que nos prestase la vida para ver ese día".

Pasaron los años y ya casi nadie recuerda aquella iglesia del Monasterio de las Madres Conceptas ubicada en la esquina de las calles 10 de Agosto y Bernardo Valdivieso donde luego se construyó el edificio del Banco del Azuay.

Junto a esa iglesia estaba el convento de las Madres Conceptas y su entrada principal era por las calles Bernardo Valdivieso, a mitad de la cuadra comprendida entre la Rocafuerte y la 10 de Agosto, allí había una ancha puerta de madera que, de acuerdo a la forma entonces usual de construir las "puertas de calle", constaba de dos hojas grandes que se abrían de par en par cuando era necesario que entren las acémilas que llevaban la "providencia" (provisiones alimenticias) al Monasterio o de lo contrario sólo se habría la pequeña puerta empotrada en la hoja derecha de la puerta grande. Tras de ella habían un patio empedrado largo y angosto, a cuyo extremo izquierdo se encontraba el torno mediante el cual las religiosas se comunicaban con el exterior y, orillando el patio, paralelos a la pared que daba a la calle, habían varios cuartuchos semejantes a celdas conventuales, en los que habitaba la portera y una viejecitas pobres de solemnidad que habían tenido esa merced de parte de la madre Abadesa.

Cuenta la tradición que aproximadamente a mediados del siglo XVIII la Madre Abadesa o Superiora de la Comunidad de Religiosas Conceptas era una persona extraordinariamente devota de Cristo Crucificado y le había hecho la promesa de mandar hacer una escultura de tamaño natural para colocarla en la iglesia del Monasterio. Con tal finalidad encargaba a todas las personas que podía que le buscasen un tronco o una rama gruesa de árbol de la cual fuera posible mandar a tallar el Cristo en una sola pieza, lo que resultaba una tarea un poco difícil si se toma en cuenta que la escultura iba a ser de tamaño natural.

Sin embargo la religiosa oraba todos los días pidiendo al Señor que le proporcione el madero hasta que, luego de una creciente del río Zamora, las aguas arrojaron a la orilla, justamente en dirección de la calle 10 de Agosto, un árbol que había sido arrancado de raíz por la fuerza de las aguas, de modo que los vecinos del lugar corrieron a darle la buena noticia a la madre Abadesa y luego se lo llevaron y lo dejaron en el empedrado patio exterior del Convento.

Una vez que contó con el material necesario para la escultura del Cristo Crucificado, la buena Religiosa se preguntaba:

¿Y ahora a quién puedo confiarle tan delicado y excelso trabajo...?

Su situación de estricto y permanente encierro, la enorme distancia con la capital de la república en donde conocía que podían realizar la obra, y hasta la dificultad de comunicarse por correo en aquella época en que una carta tardaba tanto en llegar a su destino, la hacían a veces perder las esperanzas de cumplir su objetivo, pero en cambio su devoción avivaba el fuego que por momentos estaba a punto de extinguirse y seguía orando para que Dios la ayudase en su loable empeño.

Se hallaban las cosas en tal punto cuando llegó un día al torno de las Madres Conceptas un hombre extraño, alto, blanco y barbado, quien solicitó hablar con la Abadesa. Ordenó ésta que lo hicieran pasar al locutorio, donde el hombre tomó asiento y luego le habló así a la religiosa que se hallaba al otro lado de la rejilla con malla de alambre que escondía el rostro de la interlocutora:

- He sabido que Ud. busca una persona para tallar un Cristo.

- Si, así es.

- Sé también que ya posee el madero apropiado y lo he visto en el patio antes de entrar aquí.

- Es verdad. Lo hallaron hacia algunos meses y es justamente como lo deseaba a fin de que el cuerpo del señor resulte entero, sin cortes...

- Está bien. Creo que de ese madero puede obtenerse el Cristo que usted desea.

-Lo grave es que no puedo encontrar la persona que realice esa obra.

-Por eso he venido. Para ofrecerle mí trabajo.

-¡Santo Cielo! ¡Dios me lo ha enviado a Ud.!

- ¿Cuándo puede comenzar y dónde...? Soy forastero. No tengo donde hospedarme. Si Ud. me diera uno de esos cuartos que dan al patio exterior, allí podría vivir mientras realizo la obra y éste lo haría en el mismo patio en donde se halla el madero.

- ¡Cómo no voy a darle uno de esos cuartos! Se lo doy con mucho gusto, pero temo que no va estar cómodo porque son muy estrechos.

- No se preocupe. Lo único que me interesa es realizar la obra.

- Y... ¿Cuánto nos cobraría usted por este trabajo? Pues somos pobres y tal vez no podamos pagarle dijo la religiosa con miedo.

- No se preocupe concluyó el forastero con aplomo y acento de hombre culto. Luego agregó:

- Hablaremos de eso cuando hubiere terminado y siempre que la obra estuviera a su entera satisfacción.

- Diciendo esto se despidió de la Abadesa y esperó afuera que le entregaran el cuarto en el cual se instaló y comenzó a trabajar desde la mañana siguiente.

- El extraño artífice trabajaba desde que aclaraba el día hasta que empezaban a caer las sombras de la noche y sólo descansaba los domingos y un corto momento después de la frugal comida que por el torno le pasaban las religiosas.

- Así cada día la obra iba tomando forma y convirtiéndose en un hermoso Cristo al que, al fin, sólo le faltaba la pintura para darlo por terminado. Creyendo las religiosas que allí finalizaría la misión de aquel silencioso forastero que trabajaba con tanto ahínco, pero grande fue la alegría de la madre Abadesa cuando le pidió que mandara a comprar las pinturas necesarias para comenzar aquella delicada fase, y cuando la hubo obtenido, se puso a trabajar de inmediato y con singular maestría.

Cuando el Cristo estuvo totalmente terminado las religiosas no podían creerlo, tal era la perfección con que había sido hecho; y especialmente la madre Abadesa no cabía de gozo al ver así cumplido su sueño y la promesa que le había hecho al Señor.

En mística procesión las religiosas cargaron sobre sus hombres la enorme cruz sobre la cual había sido clavado el Cristo y lo llevaron a la iglesia del Monasterio, en cuyo piso depositaron la preciosa carga a la espera de que más tarde fuera colocado en el Altar Mayor.

Mas, cuando hubieron pasado los momentos de euforia por la novedad del flamante y hermoso Cristo que ingresó a la iglesia del Monasterio, La Madre Abadesa regresó al torno para hablar con el artista acerca del precio que habría de pagarle por tan hermosa obra, pero no halló a nadie. Pidió a la portera que fuese al cuarto del forastero y le pidiera que se acercase al torno, pero la portera encontró el cuarto vacío y, más aún, nunca volvió a saberse de él porque desapareció tan misteriosamente como había llegado y jamás se supo de dónde vino ni a dónde se fue.

Esta es la tradición del Cristo del Milagro, tal como la contaron personas nacidas a fines del siglo pasado y conocieron los lugares y los hechos, ya sea por sí mismas o porque lo escucharon de sus antepasados.

El Cristo del Milagro se encuentra ahora al centro del costado izquierdo de la nueva capilla que se construyó hace pocos años y que está ubicada en la esquina de las calles 10 de Agosto y Olmedo, en donde recibe la veneración del pueblo católico de Loja.

Fuente:
Loja de Ayer; Relatos, Cuentos y Tradiciones de Teresa Mora de Valdivieso

Loja, Ecuador
http://www.vivaloja.com/content/view/244/54/

Imagen
dabloja70.wordpress.com

sábado, 21 de marzo de 2009

DESDE EL PUENTE CARRETERO

El Puente Carretero
Blanca Inés Castilglione
Primer premio. XII Concurso de pintura 2003


DESDE EL PUENTE CARRETERO

(Chacarera)

Letra: Carlos Carabajal

Música: Peteco Carabajal



Si pasas por mi provincia
Por nada olvides viajero
con tu familia viajero
lo que sienten mis paisanos
verás que lindo es el río
seguro te han de querer
desde el Puente Carretero.
como se quiere a un hermano.

Es cuna de mil recuerdos
Y cuando llega la noche
de amores y de nostalgias
te pasas mirando el río
corazón entrelazado
seguro que algún dorado
entre Santiago y la Banda.
se besa con el rocío.

Será el Puente Carretero
Coplitas que van naciendo
que va cortando caminos
de mi corazón travieso
para llegar a los brazos
me hacen cosquilla en el alma
donde me espera un cariño.
cuando se agranda el silencio.

Estribillo:

Encontrarás en mi tierra
Encontrarás en mi tierra
cantores de salamanca
cantores de salamanca
para que nunca te olvides
para que nunca te olvides
aroma a Santiago manta.
aroma a Santiago manta.

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/09/puente-carreto.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/09/la-leyenda-del-buln-de-oro.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/01/la-salamanca.html

miércoles, 4 de marzo de 2009

EL CAMINO REAL

El Camino Real fue en épocas Preincaicas, al albor de la noche de los tiempos al decir de los sabios Hnos. Wagner, un camino nacido y recorrido por los hacedores de túmulos, habitantes de la Mesopotamia comprendida por los actuales río Dulce y Salado, y demás comarqueños a fin de ejercer con eficacia no sólo un intercambio comercial intenso sino que de realizar un rico intercambio cultual y cultural.


Fue transitado y mejorado por el Tihuanaku.


Al nacer la confederación incaica, del Tahuantisuyu, este como otros tantos caminos del NOA, noroeste argentino, se denominan Camino del Inca.


Con la llegada del Español y habiendo sometido al incanato, se apropio de este camino, y lo llamó Camino Real.


Actualmente muchos de sus tramos coinciden con la Ruta 9 o Panamericana.

O sea es un jovén camino de más de 3000 años que vale la pena recorrer.

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/08/el-qhapaq-nam.html


viernes, 30 de enero de 2009

FELICITAS GUERRERO DE ALZAGA


Corría el mes de enero 1872 y Buenos Aires amaneció sacudida por una espantosa noticia: habían asesinado a una de las mujeres más hermosas de la ciudad, Felicitas Guerrero de Alzaga. ¿Qué era lo que había sucedido?

Hacia la década de los ‘70 en el siglo pasado, Buenos Aires era una apacible ciudad con ritmo de “Gran Aldea”, si nos guiamos por la descripción que de ella nos hace Lucio V. Mansilla. Era la capital de un país que se estaba formando, y gracias una ley de la época de Mitre el gobierno nacional “alquilaba” el territorio de la ciudad de Buenos Aires para usarlo de sede. Desde 1868 el presidente era Sarmiento, que desarrollaba una firme acción de gobierno. Su lento avance urbano había sufrido los embates de la epidemia de fiebre amarilla que en 1871 azotó la ciudad, obligando a las familias ricas de comerciantes y hacendados, asentadas desde casi el inicio de nuestra historia en el barrio sur, lo que conocemos como San Telmo y Monserrat, a emigrar hacia el norte, más allá de las “Cinco esquinas” (hoy Quintana y Libertad). Esto era toda una aventura si tenemos en cuenta que la ciudad no se extendía al oeste más de la calle de las Dunas (hoy Callao). Al sur, se extendía una zona baja y anegadiza, separada del casco histórico de la ciudad por innumerables arroyos que se desbordaban con las lluvias, copiosas según cuentan los cronistas, y que eran la vía natural de desagüe de la pampa en su camino hacia el Río de la Plata y el Riachuelo. Esta zona era el lugar de las quintas que desde habían rodeado el núcleo urbano, tanto al sur como al norte y al oeste, sirviendo como lugares de abastecimiento para los pobladores ciudadanos, y de esparcimiento en los largos y calurosos veraneos.

Ese sur pantanoso, lleno de pajonales, inundable, que miraba al río y que tenía al Riachuelo como puerto de abrigo, fue el escenario de la tragedia que enlutó a Buenos Aires aquel enero de 1872.

Allí, en la intersección de las calles Montes de Oca y Pinzón se ubicaba la quinta de los Alzaga, donde en 1862 se habían radicado Martín de Alzaga, rico comerciante de edad avanzada, y su joven esposa, Felicitas Guerrero (nacida en 1846). La feliz pareja llevó una tranquila vida por un largo tiempo; tuvieron un hijo, Félix, y los tres disfrutaron de la familia que habían formado. Pero la desgracia rondaba a Felicitas. Ni toda su belleza, mencionada por los caballeros de la época, ni toda su fortuna, pudieron protegerla.

En 1869, muere Félix muy pequeño; poco después, en 1870, su esposo Martín. Felicitas queda viuda y con una enorme fortuna con tan sólo 26 años. Famosa por su dulzura y buen carácter, como por su inigualable belleza, comienza a ser pretendida por varios enamorados que la cortejan incesantemente. Ella, coqueta, no se decide abiertamente por ninguno, provocando los celos de más de uno de ellos.

Pasan los años, y en enero de 1872 Felicitas organiza en su estancia “La Postrera” a orillas del río Salado, una gran fiesta con motivo de la inauguración de un puente, fiesta que iba a contar con la presencia del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Emilio Mitre.

Atareada con los preparativos, el 29 de enero se dirige a Buenos Aires para realizar algunas compras para la ocasión. Al regresar a su quinta de Barracas por la noche, se encuentra con que uno de sus enamorados, Enrique Ocampo la estaba esperando.

¿Qué era lo que buscaba? Cegado por los celos al enterarse que no era él el elegido por el corazón de Felicitas, fue a exigirle explicaciones. No sabemos cómo se desarrolló la discusión entre los dos jóvenes, pero si sabemos cómo finalizó.

El enamorado en un arrebato le disparó por la espalda a la hermosa Felicitas, y al darse cuenta de lo que había hecho, se suicidó muriendo en el acto. La joven gravemente herida, agonizó durante toda la noche, y en la mañana del día 30 murió en los brazos de sus padres.
Ante tamaña desgracia, don Carlos Guerrero y Felicitas Cueto decidieron que la mejor manera de recordar a su hija era donando sus bienes para erigir una suntuosa capilla.

Y con esa idea hicieron construir la iglesia de Santa Felicitas en lo que fuera la quinta de su tan amada hija, colocando una placa, en la que aún hoy puede leerse “Capilla de Santa Felicitas. Fundada el 30 de enero de 1879 por Carlos J. Guerrero y Felicitas C. de Guerrero en memoria de su hija Felicitas G. de Alzaga”.



Está ubicada en Isabel La Católica, entre Pinzón y Brandsen.

“Es una historia trágica de amor que dio lugar a muchos mitos”, cuenta Diego Ziggioto, a cargo de la empresa Horizontes que realiza circuitos turísticos no convencionales. Los vecinos dicen que cada 30 de enero, fecha de su muerte, aparece el fantasma de Felicitas, que vaga ensangrentado.

“Muchas mujeres cuelgan cintitas de la reja, porque si uno se agarra fuerte conseguirá el amor de su vida, y si ya lo tiene, lo conservará.

Es una de las historias preferidas por las chicas, que corren a agarrarse de las rejas apenas la escuchan”, dice el guía.

miércoles, 21 de enero de 2009

“EL CALVARITO” UNA CAPILLA VUELTA LEYENDA

La capilla de “El Calvarito” en Querétaro, México.

En el lugar que esta ubicada esta pequeña y querida capilla, en la cima de el cerro del Sangremal, en el Barrio de La Cruz en la esquina de Felipe Luna e Independencia, todos los queretanos creemos que allí estuvo primero un humilladero prehispánico y posteriormente uno católico donde se veneraba a la Santa Cruz de Los Milagros tanto a la llegada o a la salida de la ciudad hacia el sur.

Todos creemos aunque no sea cierto, que allí bajo una enramada se dijo la primera misa en esta ciudad una mañana del 26 de julio de 1531.

La Capilla que conocemos como “El Calvarito” se levantó en 1649 por el Vicario del Colegio de Propaganda Fide Pedro de La Concepción Urtiaga, aunque una inscripción que tiene dice que se concluyó en 1712 al paso del camino Real.

La capilla es muy pequeña pero sin duda hermosa y típica queretana, tiene una portada austera formada por dos pilastras toscanas entabladas y un cornisamiento jónico con friso toscano.

Su breve ventana se abre en un cuadro rematado por una cornisa coronada sobre una cruz sobre el basamento mixtilíneo.

La torre es de dos cuerpos, proporcionada, con un solo vano por un lado y rematada por una cruz de cantera.

Una muy pequeña nave, con su presbiterio y altar mayor y una más pequeña sacristía en la que se encuentra una pila bautismal donde se cree fueron bautizados los primeros habitantes de Querétaro en 1531.

Lo realmente cierto es que formaba parte de las 14 capillas, repartidas por la ciudad, para el rezo del vía crucis, esta era la Estación doce y es posiblemente la única que queda de esa devoción en la ciudad.

http://eloficiodehistoriar.com.mx/

martes, 13 de enero de 2009

MUSEO DE ARTE SACRO "SAN FRANCISCO SOLANO"




MUSEO DE ARTE SACRO "SAN FRANCISCO SOLANO"

Avellaneda 716
Tel. 085-211548
De lunes a viernes de 8.30 a 12 y 17.30 de a 20;
sábados de 8.30 a 12
Santiago del Estero, Argentina.


El Museo de Arte Sacro es un bello solar inaugurado en 1969 en el claustro que une la Celda Capilla con la iglesia San Francisco.


En sus 4 salas se encuentran piezas únicas como la celda y la capilla que ocupó San Francisco Solano, reedificada sobre los cimientos de la original en 1769.


Posee una imagen de San Francisco Solano realizada en el Perú que es una réplica de la primera que se hizo cuando se lo canonizó en 1726. Está hecha en madera de ceibo que es un árbol típico de América. También se conserva aquí un fragmento óseo del cráneo de San Francisco que está guardado en una custodia con incrustaciones de piedras preciosas.


Posee imágenes que pertenecieron al primer púlpito de Santiago del Estero y la cruz de hierro forjado que perteneció a la primera capilla de Belén que estaba regenteada por los jesuitas.


Exhibe joyas de arte religioso de los siglos XVII, XVIII y XIX y donaciones de familias tradicionales.


Se aprecian pertenencias de San Francisco Solano y el cordón de chaguar con el que el santo ceñía su vestimenta, un atril de madera y un tirante de quebracho colorado.


Testimonio fiel de la historia religiosa santiagueña.


jueves, 8 de enero de 2009

TEATRO 25 DE MAYO





En 1906 se comenzó a demoler un solar que fue Cuartel de Gobierno del Brigadier Don Juan Felipe Ibarra, luego Colegio Nacional y Biblioteca Pública.

Rumores populares afirman que se encontraron túneles y cámaras de torturas, lo que posibilitó la creación de cuentos y leyendas.

La arqueología urbana deberá confirmar o negar estas sospechas.


Lo cierto es que en ese solar en el año 1909 se inició la construcción del Teatro 25 de Mayo siendo Gobernador. Don Dámaso Palacios.


Si bien se inauguró con fiestas de gala con motivo de conmemoración del Centenario del Primer gobierno patrio, el 25 de Mayo de 1910, los trabajos culminaron en 1917 efectuados por la Dirección de Obras Públicas de la Provincia.


El proyecto lo realizó el Ing. Buzzone siendo construido hasta 1910 por la empresa dirigida a cargo del Ing. Quatrini, ambos de Capital Federal.


Originalmente la Sala contaba con escenario y proscenio, 4000 plateas, 14 palcos bajos, 28 palcos altos; 120 tertulias y 50 asientos en cazuela. A demás de oficinas administrativas, poseía 12 camarines, salas de ensayo individual y grupal; salón de espejos, buffet, zapatería, taller de escenografía, depósitos, talleres de costura, lugar de montajes exteriores....


El telón y cortinados eran de terciopelo, butacas tapizadas en cuero, sillas y sillones en gobelino tramado en seda con estructura de madera satinada en color blanco y dorado. Los espejos, tanto de camarines como de las distintas salas, eran de cristal veneciano.


Bajo el piso de platea había un mecanismo que permitía nivelar el mismo a la altura del escenario.


Desde 1940, por sucesivas reformas y remodelaciones fue perdiendo majestuosidad. Hoy apenas el 20% de su superficie está destinada al Teatro, el resto lo ocupa la Honorable Legislatura, Museo de Ciencias Antropológicas y Naturales y otros organismos ajenos a la actividad.


Está ubicado en Avellaneda esq. 25 de Mayo a 2 cuadras de Plaza Libertad.


Su estilo arquitectónico es Neoclásico. Diseño para manifestaciones artísticas.

Fuente: Luis Alén Lascano y otros “Santiago del Estero, un recorrido por la ciudad histórica”

sábado, 29 de noviembre de 2008

Chullpas de Sillustani en Puno Peru




Ver más sobre este tema en:

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/10/chullpas-de-sillustani.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/10/el-camino-real.html

lunes, 24 de noviembre de 2008

SAN MIGUEL DE ARALAR




Dice la leyenda, que algunos la datan en el siglo VIII, que un tal Teodosio, de la población navarra de Goñi, en las faldas de la sierra de Andia, fue una vez interceptado por el diablo disfrazado de ermitaño, quien le indicó que su mujer le estaba siendo infiel.

Loco de ira corrió a su casa y entrando en la habitación conyugal encontró en su cama a dos seres y suponiendo era su mujer y el amante los mató, cuando prendió la luz vio que había matado a sus propios padres.

Ocurrió que estos, que eran ancianos, tenían frío y la mujer de Teodosio les cedió su cama pues era la zona más caliente de la casa.

Ante tal crimen acudió Teodosio al obispo de Pamplona quien le indicó que a dicho pecado solamente podía dar la absolución el Papa, por lo que Teodosio marchó a Roma.

El Santo Padre le impuso como penitencia que hiciera vida de ermitaño con una cadena a sus pies hasta que estas cadenas se rompieran.

Teodosio con las cadenas atadas a la cintura estuvo durante siete años viviendo como ermitaño en los montes cercanos a su pueblo, hasta que un día estando en el monte Aralar salió de una cueva un enorme dragón.

Invocó Teodosio a San Miguel, quien se le apareció y venció al dragón, que herido de muerte se precipitó por una sima.

En ese momento se le rompieron las cadenas a Teodosio, quien como agradecimiento erigió en dicho lugar en el año 707 un santuario en honor a San Miguel, donde se guardan aún las cadenas.

Hasta aquí la leyenda. El dato real es que el primer documento de la existencia de este templo es del 1027.

En Navarra consta la existencia del Monasterio de Leire el año 842, que documentalmente antecede a la iglesia de San Miguel del Aralar.

A media hora andando sobre el pueblo de Goñi está la Ermita de San Miguel (advocación proveniente, según el Diccionario de la Real Academia de Historia de 1802, “por creerse que el santo arcángel se dejó ver en aquel sitio al celebre asceta y penitente D. Teodosio de Goñi, natural de este pueblo”) y cerca había una estela discoidal que precisaba el lugar exacto donde se le apareció el demonio.

El templo de San Miguel de Aralar, situado en estratégico lugar con imponentes vistas, es el resultado de distintas reedificaciones.

Es de planta basilical de tres naves.

Destaca entre todos sus valores el espléndido frontal de esmaltes del altar, que antaño estaba en la catedral de Pamplona, una de las más importantes piezas de este tipo del románico de toda Europa, obra del siglo XII.


Imagen
benedicamus-domino.blogspot.com

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/08/el-dragon-herensurge.html

miércoles, 12 de noviembre de 2008

CONVENTO DE SANTO DOMINGO


Los Padres de la Orden de Predicadores o de Santo Domingo levantaron su primer convento en la Ciudad del Barco I y lo fueron trasladando conforme cambiaba el emplazamiento de la ciudad.



Luego de que Francisco de Aguirre en 1553 la llevara a una nueva ubicación y le llamara Santiago del Estero, los dominicos, que habían comenzado a construir un templo, fueron obligados por el gobierno a marcharse. Volvieron a asentarse en 1587 y en 1593 erigieron otro edificio.


Al establecerse definitivamente en Santiago, levantaron un templo aproximadamente en el año 1615, pero las inundaciones lo arrasaron en 1628. Decidieron no reconstruirlo y oficiaban los cultos en una capilla muy pequeña.


Luego del corrimiento de la ciudad hacia el oeste y cerca de 1670, se le asignó una nueva ubicación entre las actuales calles Jujuy, Salta, Tucumán y La Plata donde vivieron y tuvieron convento y templo hasta que alrededor de 1793, debido a que las instalaciones estaban derruidas, se trasladaron al edificio que había pertenecido a los jesuitas expulsados.


En el siglo siguiente, edificaron su propias construcciones con apoyo del gobernador Absalón Ibarra, procediéndose a la bendición del templo, construido por Nicolás Cánepa, el 1 de octubre de 1881. Los trabajos de construcción fueron realizándose en forma parcial.


En el siglo XX, en los años 1952 y 1966 se realizaron importantes obras de reparación y restauración. En 1967 se inauguró y consagró el templo con una bendición conjunta de los Obispos Manuel Tato de la Diócesis de Santiago del Estero y Jorge Gottau de la Diócesis de Añatuya, quedando habilitados el Altar Mayor y la Capilla del Amo Jesús. En 1986 se realizaron nuevas refacciones.


El templo es de un estilo arquitectónico no claramente definido. Tiene 3 naves y una torre campanario. Gradas y una verja con dos portones, uno a cada calle, permiten el acceso al atrio donde se encuentra un busto de Fray Juan Grande, destacada figura de la educación santiagueña del siglo XIX.


En las paredes y columnas hay numerosas placas de hechos históricos, reconocimientos a Sacerdotes de la Orden y veneraciones a Santos, especialmente a Santo Domingo de Guzmán (fundador de la orden).


Al cruzar la puerta cancel de madera con aberturas laterales se ingresa al edificio.


Se encuentran enterrados allí los restos mortales del Pbro. José Baltasar Olaechea, que estuvo encargado del templo y fue gobernador de la provincia entre 1876 y 1877. Hay también una cripta subterránea donde descansan los restos de Fray Manuel Heredia y Fray Antonio Battista.


En las naves laterales se conservan imágenes de la Virgen del Valle, Santa Rosa de Lima, Santa Catalina de Siena, Santa Inés, Sagrado Corazón de Jesús, San Roque, Santo Domingo de Guzmán, San Francisco de Asís, Nuestra Señora Rosario de Esteco, San Martín de Porres, etc. la mayoría de ellas confeccionadas varios siglos atrás y de una calidad extraordinaria.


Al final de la nave izquierda se encuentra la Capilla del Santísimo, en la que cuelga un Cristo tallado y policromado de tamaño natural con una antigüedad de más de 200 años que asombra por su triste y dolorosa expresión, llamado “El Señor de la Agonía” que preside las celebraciones del Viernes Santo.


Hacia la derecha se ubica la “Capilla Santiagueña” en la que se encuentra una imagen del Cristo Nazareno, conocido entre los santiagueños como “Amo Jesús”, que se venera desde hace cientos de años y tiene coronación pontificia.


Sin duda, la reliquia más importante y de imponderable valor religioso es la Sábana Santa o Santo Sudario, una de las dos copias que existen en el mundo del paño que cubrió el cuerpo de Cristo luego de la crucifixión.


viernes, 17 de octubre de 2008

VIRGEN DE LORETO

Santuario de la Virgen de Loreto, Santiago del Estero, Argentina


La Santa Casa de Loreto


"La Santa Casa de Loreto es el primer Santuario internacional dedicado a la Virgen y, por varios siglos, autentico centro mariano de la Cristiandad "

(Juan Pablo II, VII Centenario Lauretano, 1994)

Según la tradición, la casita de Nazareth donde vivieron Jesús, María y José, fue trasladada en 1291 "por ministerio angélico" primeramente a Terssato, en tierras croatas, y poco después en 1294 a una colina en un bosque de laureles en Ancona, Italia, a orillas del Mar Adriático. La expulsión de los cruzados de Palestina luego de la perdida del puerto de Accon, produjo el hecho milagroso de su traslación para evitar su profanación.

En efecto, el Santuario de Loreto conserva la Caza Nazarena de la Virgen donde se produjeron los misterios de la Inmaculada Concepción, los Esponsales con San José, la anunciación del Ángel a María, y la Encarnación del Hijo de Dios.

En la actualidad, sobre el altar de la Basílica se lee en letras de oro; "Aquí el Verbo se hizo carne".

Estudios históricos y arqueológicos han comprobado que la antigua casa de María estaba constituida en dos partes; una gruta excavada en la roca, que se venera en la Basílica de la Anunciación de Nazareth, y una casita de mampostería adosada a la gruta.

El avance musulmán de principios de 1290 en Tierra Santa obliga trasladar la estructura adosada para intentar conservarla en su integridad simbólica para la Cristiandad.

Excavaciones arqueológicas efectuadas bajo la Santa Casa (1962-1965) y estudios filológicos e icnográficos han avanzado en la hipótesis que la estructura loretana fue transportada sobre naves por mar, probablemente por los cruzados en su afán de proteger la reliquia.

La Santa Casa de Loreto por su estilo de construcción propio a la forma de escuadrar la piedras de los Nabateos, difuso en Palestina en los tiempos de Jesús, y dibujos grabados en las mismas juzgados como de claro origen judaico-cristiano muy similares a los encontrados en Nazareth ha confirmado además de comparaciones técnicas, que tiene coexistencia y contigüidad con la gruta que se venera en la basílica Nazarena.

La antigua casa de la Sagrada Familia, Jesús, María y José, estaba constituida solo por tres paredes, ya que la parte oriental encastraba con la gruta de piedra. Las tres paredes originarias de levantan tres metros de la tierra.

Actualmente la Santa Casa se encuentra debajo del crucero de la basílica lauretana, mide en su interior 9.52m de largo, 4.10 de ancho y 4.32 de alto. Encerrada como perla en su concha en un estuche de mármol, realizado por Julio II para sustituir el llamado muro de ladrillos de "los recanatenses" (siglo XIII) sobre diseño de Bramante y otros artistas del renacimiento italiano. Arden alrededor de esta estructura diez lámparas de oro y cuarenta de plata. Una bóveda fue agregada en 1536 para lograr un ambiente mas apto al culto.

La custodia de la Santa Casa y el culto de la Basílica fueron encomendado a los PP Capuchinos.

Muchos Santos y especialmente los Reyes de España han rendido culto a este Santuario durante siglos.

Tal era su veneración, que en la gran cúpula de la suntuosa basílica se ha perpetuado el voto de las tripulaciones de Cristóbal Colon que promete visitar Loreto si regresare triunfante en su viaje a lo desconocido.

Por las gracias recibidas en 1493 Pedro de Villa en representación del Almirante cumple su voto regresando a Loreto del viaje que descubriera América.

En 1798 el Santuario es profanado por la invasión francesa y la imagen relegada de un museo de antigüedades de Paris. En 1801 Napoleón restituye la imagen de Nuestra Señora, oportunidad en que SS Pió VII la corona canónicamente.

En la noche del 22 al 23 de Febrero de 1921 se incendia la Santa Casa perdiéndose la imagen de la Virgen y ocasionando otros daños, pero la casita de mantiene intacta. Se manda esculpir otra imagen nuevamente en cedro libanés y es posteriormente coronada por SS Pió XI.

En consideración al "vuelo milagroso" que hiciera la Santa Casa para ser rescatada de Tierra Santa en 1291, y a poco menos de 20 años del primer vuelo del hombre, el 24 de Marzo de 1920, fiesta de San Gabriel Arcángel, SS Benedicto XV, a pedido de cardenales y obispos de todo el mundo, declara a la Virgen de Loreto Patrona Principal de la Aviación Universal.


Nuestra Señora de Loreto en Santiago del Estero


Si bien para América no era extraña la devoción mariana, difundida en sus advocaciones de La Merced por los mercedarios, la Inmaculada por los franciscanos, del Rosario por los dominicos y Loreto por los jesuitas, y considerando que varios pueblos a lo largo del continente llevan el nombre de Loreto, es el Santuario de Nuestra Señora de Loreto en Santiago del Estero el que recibió y recibe la adhesión permanente de los devotos lauretanos.

Loreto está a 55 Km. de Santiago del Estero capital, antiguamente nace como una villa sin nombre alrededor de la devoción a la Virgen de Loreto, ya conocida en el siglo XVI como la madre milagrosa, mamay nokaf, adorada en aquellos tiempos en el rancho de la india Lula Paya.

La imagen original de Nuestra Señora llego a nuestra tierra traída desde el sur por los jesuitas que hicieron un alto en Capilla Vieja o Paraje, donde luego se erigiría la antigua villa alrededor de su devoción e indudablemente es la autentica fundadora de la Villa de Loreto en Santiago del Estero.

Loreto, cuna de las familias mas tradicionales, fue también tierra de la familia materna del General Belgrano y lugar donde se dio el histórico encuentro entre San Martín y Belgrano.

La introducción al continente de la advocación mariana Virgen de Loreto fue obra de los jesuitas alrededor de 1589. Así denominaron al primer colegio de Buenos Aires y al Seminario de Córdoba, siendo también la imagen que preside la Catedral mendocina. Su devoción proviene del culto a la Santa Casa de Nazaret o Nuestra Sra. de Loreto.

En 1731 Doña Catalina Bravo de Zamora manda construir una capilla para resguardar la imagen, reconstruida por su nieto en 1750, Don Baltasar de Islas.

El antiguo asentamiento se veía asediado por inundaciones que obligaban a traslados más o menos permanentes.

Habiéndose divido el antiguo Curato de Tuama en 1793 por obra del Obispo Moscoso se erige en parroquia a Loreto y se construye una nueva iglesia que fue remplazada en 1830 por el templo que levanta el Gobernador Juan Felipe Ibarra.

El Presbítero Pedro Francisco de Uriarte, prócer de la independencia, fue el primer cura párroco de la parroquia Loretana hasta 1839.

El templo actual data de 1904 ultimo traslado después de una inundación que asolara la población, la imagen fue salvada de las aguas por el Pbro. Juan M Retambay que años después seria Monseñor.

En el altar mayor se encuentra la imagen de la Virgen escoltada por cuatro ángeles, al pie de este altar la losa funeraria que cubría la tumba de Pedro Francisco de Uriarte.

También se encuentra el sepulcro de Doña Honorata Herrera de Bravo que posibilita según se cree la primera procesión de la Virgen, el 10 de Diciembre de 1896, fecha grabada en la espalda de la imagen.

Entre sus tesoros se encuentra la histórica custodia de la reducción de petacas para solemnizar el culto además de un incensario de la Compañía de Jesús adquirido por Uriarte para completar la liturgia en 1811 aunque ya estaba en poder de la parroquia desde 1767 a través de Don Nicolás Villacorta y Ocaña , depositario de los bienes jesuitas.
También en el antiguo templo existían varias tallas antiquísimas que completaban la imaginería.

Por gestión del párroco Prudencio Areal Alonso, el 13 de Marzo de 1903 SS León XIII agrega el Santuario de Nuestra Señora de Loreto en Santiago a la Santa Casa de Loreto. Por estas letras Apostólicas, el cardenal Mariano Rampolla comunicaba que al santuario santiagueño le están concedidas todas las gracias e indulgencias idénticas a los santuarios de San Juan de Letrán; Santa María la Mayor; San Pedro y San Pablo en Roma; Santiago en Galicia; San Miguel en Gargano, los santos lugares en Jerusalén y todas las demás basílicas y santuarios del mundo.

El 10 de Abril de 1942 es coronada la imagen santiagueña por el Obispo José Weimann con una corona de oro y piedras preciosas sobre la cabeza de la imagen y el Niño Jesús.

El 10 de Diciembre de 1961 el Brigadier General Jorge Rojas Silveyra coloca a la antigua imagen la faja de brigadier general por ser, la veneración mariana de mayor data en el país bajo la advocación Patrona de la Aeronáutica.


Algunos conceptos extraídos del folletín "El Santuario de Nuestra
Señora de Loreto en Santiago del Estero" Pbro. Gerardo D.A
Montenegro, 1995.
Marcelo Urtubey
Santiago del Estero, 451 años de su fundación.