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sábado, 14 de agosto de 2010

KON

Tejido


Kon, el felino volador, es el antiguo dios costeño adorado como creador del mundo por importantes reinos como Paracas y Nazca que lo representaban en finos tejidos y bellos huacos policromados.

Era un dios eminentemente volador, no tenía huesos, era rápido y ligero, y podía acortar distancias a su antojo. En sus imágenes más conocidas se le puede ver volando, con máscaras felínicas, pies replegados y portando un báculo, alimentos y cabezas trofeo.

Cuenta un mito que Kon, en los tiempos más remotos, pobló la tierra de seres humanos y los colmó de abundante agua y frutos; pero sus criaturas olvidaron pronto las ofrendas que le debían al padre creador. Kon los castigó quitándoles las lluvias y transformando las fértiles tierras en los inmensos desiertos costeños. Kon sólo dejó algunos ríos para que con mucho esfuerzo y trabajo los humanos puedan subsistir.

El dios Kon fue el creador de esa primera generación de hombres que poblaron la tierra pero un día fue vencido por el dios Pachacamac quien los convirtió en monos, zorros, lagartos para luego crear una nueva generación de seres humanos.


Arturo Gómez Alarcón
Licenciado en Educación por la UNMSM.
Profesor de Historia desde 1998

lunes, 19 de julio de 2010

GIJER, El ARCO IRIS




Al sur de aquella gélida región, donde nacen heladas y cristalinas vertientes de entre escarpadas montañas; existe aún, una pequeña tribu tehuelche, que la puebla, la honra y la cuida desde hace siglos. Se los conoce como los hijos del Arco Iris.

Una leyenda narra, que al principio de los tiempos, la tribu carecía de un sabio que los guíe y les dé las respuestas que ellos en su vida necesitaban.

Sabiendo de la preocupación de la comunidad, el viejo hechicero les dijo que debían dirigirse al nacimiento del río, al momento justo en que sin haber caído las últimas gotas de lluvia, el sol pujara por asomar entre las nubes, y que allí, en ese momento, encontrarían a la hacedora de las palabras y los colores.

Durante varios soles y lunas, los más intrépidos escaladores de la tribu, fijaron rumbo a la cima de las montañas confiando en aquel vaticinio, y hasta soportaron una tormenta que ocultó una luna con todas sus estrellas.

Al mediodía siguiente, llegaron a la vertiente cuando las nubes comenzaban a dejarse llevar por los vientos y el sol anunciaba que abrasaría impiadosamente sus desnudos cuerpos. Su reflejo sobre el agua, insistía en cegarlos. Pero por fin, a la vera del río, la encontraron.

Como esperándolos, al verlos se puso de pie, y caminó hacia ellos. “Soy Gijer”, les dijo “mi casa estará, donde su comunidad, a partir de hoy. Mi padre así lo ha dicho.”

Durante los años que vivió en la tribu, jóvenes, viejos, hermanos de la región, supieron plantearles los más diversos conflictos, dudas, misterios de la naturaleza o simples preguntas; y a cada uno siempre supo brindarle una respuesta, clara y acertada.

Dicen los pobladores que junto a ella siempre se respiraba un aire fresco y renovador, su presencia tenía un aura brillante a su alrededor, y su pelo, al reflejo del sol, tornaba en infinitos colores. Su voz, la recuerdan siempre dulce, cálida y serena; tanto o más que su mirada.

Sus enseñanzas han pasado de generación en generación, llegando incluso hasta nuestros días, y tanto su origen como su partida, es uno de los misterios más celosamente guardado por los Tehuelches.

Dice la vieja leyenda que cuando uno tiene dudas, debe esperar a que brille el arco iris, pararse frente a él, formular la pregunta, cerrar los ojos, afinar los sentidos y con el corazón abierto esperar.

Y dicen que una voz, tenue, sutil pero con luz propia, coloreará de respuestas el corazón.

miércoles, 14 de julio de 2010

LOLA KIEPJA


Fragmento de un relato de Lola Kiepja:

“Kenos, nacido de la cúpula celeste y enviado de Timáukel, bajó a la Tierra deslizándose por una cuerda.

Cuentan que la cuerda se rompió justo en el momento en que Kenos se posó en la Tierra y que ése fue el motivo de que no se volviera al Cielo de inmediato. Porque, aunque venía con una gran misión, no le gustó lo que vio al echar el primer vistazo.

La Tierra era chata e informe y estaba rodeada por Kox, el Mar. Entonces Kenos creó las montañas y los barrancos y los distribuyó por el mundo.

La luz era escasa y uniforme, y todas las horas pasaban en un alba perpetua.

Entonces Kenos inventó al Sol, Krren, y a la Luna, Kra. Ordenó a Krren que brillara más fuerte a mediodía y que se retirara por la tarde para ser reemplazado por la blanca luz de Kra.
Los árboles eran muy bajos y achaparrados porque el Cielo los aplastaba en su magnificencia. Entonces Kenos empujó la cúpula hacia arriba y la dejó allí, para que los bosques crecieran altos y hermosos.

Así fue como Kenos puso orden en la naturaleza y cumplió con la primera parte de su misión.
Cuentan, que un día Kenos se hallaba cerca de un pantano, contemplando distraído su maravillosa obra. De pronto tomó un poco de barro, lo exprimió hasta quitarle el agua y modeló con él los genitales masculinos, que puso con cuidado en el suelo. Del mismo modo formó enseguida los genitales femeninos y los colocó suavemente al lado de los otros. Al caer la noche, Kenos se retiró y, en medio de la oscuridad, los genitales se acoplaron durante un rato. A la mañana siguiente, cuando Kenos volvió al lugar, se encontró con que un nuevo ser se encontraba junto a las figuras que él había modelado.

Y ese hombre fue el primer antepasado de los onas”

domingo, 27 de junio de 2010

EL GRAN YUCHÁN (Palo borracho blanco)




Antiguamente el agua, que era el mar, estaba adentro de un palo borracho grande. Esto era muy al principio.

Ahí nació Lawo, el Arco iris, y un pez: el dorado.

Mucha gente pasaba por ahí, pero les estaba prohibido pescar el dorado.

Por esa época pasó Tokjuaj con sus flechas. Sacó una y flechó el pez.

El yuchán se partió y se inundó el mundo. Tokjuaj trató de escapar corriendo pero el agua lo seguía.

Dos meses corrió con el agua atrás. Quiso transformarse en pez pero los peces también lo perseguían. No había forma de escapar.

Entonces se transformó en chajá.

Voló muy arriba, hasta que se le cayeron las plumas y comenzó a caer.

En su caída gritaba: “me transformaré en mortero”. Y cayó adentro de un pozo.

Ese pozo era muy profundo. Tokjuaj se transformó en murciélago, y mientras estaba tratando de salir, vio una víbora muy grande que quería tragárselo.

Por fin escapó. Pero el viborón le pudo agarrar una punta del ala. Y se enredó en una tela de araña.

Tenía hambre y no sabía que hacer. Entonces se le ocurrió chupar sangre. Desde entonces el murciélago chupa la sangre. Le chupó al anta y a las corzuelas.

Hasta que el tucán empezó a perseguirlo.

Tokjuaj se asustó y se escondió en el gajo de un árbol grande. El tucán golpeó el árbol con su pico y se partió la cabeza de Tokjuaj.

Quedó muerto en el piso en forma de murciélago.

El agua que salió del yuchán formó el río Pilcomayo. Las vueltas que da el río Pilcomayo son el recorrido de Tokjuaj huyendo del agua.

Tokjuaj corrió durante dos meses.



Fuente: El ciclo de Tokjuaj y otros mitos de los wichis.
Biblioteca de Cultura Popular, Buenos Aires 1999.

lunes, 14 de junio de 2010

VIENTO ZONDA. GILANCO




Agazapado en un roquedal calcinado por el sol de la siesta, en plena cordillera, Gilanco y sus bravos calchaquíes aguardan el paso de una tropilla de guanacos. Tres días y tres noches persiguiendo sin descanso al astuto y huidizo animal, han desarrollado en los hombres una ferocidad implacable.

No escaparán, dice Gilanco. Confía en el hábil manejo de las boleadoras, en su capacidad para esconderse y saltar ágilmente sorprendiendo a la presa sin darle tregua.

Alto y recio exponente de su raza, Gilanco no respeta las leyes de su tribu, ni los consejos de sus mayores: "Cazarás sólo los machos adultos, respetarás las hembras cargadas y sus crías. No salgas en el tiempo malo o acarrearás sobre la tribu la furia de Yastay”.

Muchos ancianos prudentes no aprueban su proceder. Sin embargo, los jóvenes siguen a Gilanco. Su incansable brazo nervudo, sus chuncas de puro tendón, tirantes como cuero sobado, constituyen el orgullo de la nueva generación.

Gilanco es como el tigre, goza acechando a sus presas, persiguiéndolas hasta ver su sangre convertida en río por el acostumbrado degüello. Hay algo de maligno en sus oscuros ojos cuando las ve palpitantes y temerosas, maniatadas e indefensas.

Trotando junto al despeñadero, la tropilla se acerca confiada.

Los cuerpos tensos, las boleadoras listas, los indios esperan el minuto preciso. Un grito, y el aire se agita cruzado por lazos que silban. Los guanacos trabados en sus rápidas patas, se desploman pesados en medio de un polvaredal rojizo.

Caen las gráciles bestias y ya está el indio degollando y sorbiendo, ávido, la sangre caliente de las víctimas. Horas de azarosa tarea, obligan al descanso. La sombra generosa de un algarrobo cobija a los cazadores que esperan el atardecer para iniciar el regreso.

En el silencio expectante de la siesta, el cansancio convoca al sueño.

Gilanco, perdida su mirada en la lejanía azul de los cerros, se deja mecer por la brisa.

Nunca supo cómo se presentó. Pero en el reverberar de los rayos, su figura se materializó después de un bronco rumor que sobresaltó al joven indio. Sólo él vio la cólera de sus ojos renegridos y pequeños y oyó su terrible voz: ¡Gilanco! Muchas lunas atrás predije el castigo que tu saña asesina acarreará sobre tu cabeza. Destruyes mis aves por placer y has provocado el enojo de Pachamama. Limítate a cazar para alimentar a los tuyos. Tus excesos serán castigados. No habrá más advertencias.

Gilanco enmudeció ante el dios y el corazón latió enloquecido.

Cuando Yastay, el protector de las aves, desapareció en una nube de polvo, no se atrevió a despertar a los suyos. Intuía que las palabras del dios debían permanecer en secreto.

Volvió la paz a los montes y quebradas. El miedo frenó al cazador. Anduvo mucho tiempo alejado de los quehaceres de su tribu.

El río lo vio pensativo mirando, sin ver, el curso de sus aguas. Pero, lentamente se fue desvaneciendo el recuerdo de aquel terrible encuentro. Sentía de nuevo la necesidad de probarse en la habilidad que lo distinguía y reanudó las largas jornadas de caza persiguiendo, incansable, sus presas hasta las altas cumbres.

Soberbio y cruel, convirtió su itinerario en una orgía de sangre y muerte.

Una tarde, cuando satisfecho observaba el traslado de las reses, sintió un rumor de pasos entre las peñas. Recordó las palabras de Yastay. Quiso huir pero una fuerza misteriosa lo clavó en el lugar y una voz de trueno sacudió la montaña.

Pachamama habló: ¡Gilanco! Tu crueldad y tu soberbia han despertado mi ira. La volveré contra los tuyos. Mis aves han sufrido demasiado. No tenías derecho a destruirlas. Tu castigo será ejemplo para aquellos que te imiten. En viento destructor convertiré tu fuerza para recordar a los hombres mis poderes.

A pesar de las inútiles promesas que tartamudeó el indio ante la diosa, un remolino de polvo y piedras nació en torno suyo. Brazos y piernas iniciaban una danza frenética y su cuerpo giraba enloquecido mientras se desplazaba en medio de una nube densa y rojiza.

Testigos de su transformación, los compañeros de Gilanco lo llamaron desesperados.

El torbellino se alejaba con fuerza incontenible por montes y quebradas. Un ulular incesante anunciaba el cálido vendaval que, recorriendo la tierra, cegaría pozos y cañadas, formaría médanos y páramos, alejando las aves y las bestias.

Por las tierras maldecidas, los indios andrajosos y hambrientos verían la destrucción y la muerte cada vez que repitieran las hazañas de Gilanco.

El viento Zonda había nacido.

viernes, 11 de junio de 2010

DEL PRINCIPIO Y ORIGEN DE LOS YNGAS Y DE DÓNDE SALIERON



Varias y diversas cosas y hermosas fábulas cuentan los indios del aparecimiento de los primeros yngas y de la manera con que entraron en la ciudad del Cuzco y la conquistaron y poblaron, sin que en este caso pueda haber cosa cierta ni determinada.

La más general y común opinión y más recibida entre ellos es que el primer Inga se llamó Manco Capac, aunque también a éste algunos le hacen el último de los hermanos Ingas.

Dicen los indios que cuando con el diluvio se acabó la gente y que del pueblo de Pacaritambo, cinco leguas del Cuzco, de una cueva por una ventana salieron y procedieron los Ingas y que eran cuatro hermanos, el mayor llamado Manco Capac, Ayarcache, Ayarauca, Ayarhuchu. Y cuatro hermanas: Mamahuaco, ésta fue muy varonil, y peleó, y conquistó algunos indios; Mamacora. Mamaocllo, y Mamatabua.

También cuentan algunos indios antiguos que de la gran laguna de Titicaca, que está en la provincia del Collao, vinieron hasta esta cueva de Pacaritambo, unos indios, e indias, todos hermanos, gentiles hombres y valerosos, y que traían las orejas moradas, y en los agujeros pedazos de oro. Uno de los cuales fue Manco Capac.

Vinieron, pues, estos hermanos y hermanas desde Pacaritambo de noche, y, llegados al pueblo de Pachete, allí miraron de una parte a otra, por hallar buena tierra para poblar, y no satisfaciéndose, se volvieron por el mismo camino y llegaron a Guayna Cancha, y allí se juntó Manco Capac con su hermana Mama Ocllo, aunque otros dicen que con Mamahuaco, otra hermana. Y viniendo en el camino vieron que la hermana estaba preñada y entre ellos hicieron inquisición, diciendo ¿cuál de nosotros ha hecho esta maldad?

Sabida la verdad, llegaron a Tambuqui, donde nació Cinchiroca, de lo cual se holgaron y dieron gracia al Hacedor y al Sol, y pasaron hasta Chasquito. Allí acordaron todos que Ayarauca, su hermano, que era el más atrevido dellos, volviese a Pacaritambo a la cueva donde habían salido y allí lo encerrasen. Llamándole, dijeron: ya sabéis, hermano, que dejamos ciertos vasos de oro, llamados topacusi, y cierta semilla en la cueva de donde salimos; es menester que vayáis allá por ello, para que juntemos con ellos gente y seamos señores.

El Ayarauca lo rehusó y dijo que no quería, a lo cual le dijo Mamahuaco que tuviese vergüenza siendo mozo tan atrevido, no querer volver por aquellas reliquias, y así, avergonzado, dijo que sí, y fue con él un criado suyo llamado Tambo Chacai. Llegado a la cueva Ayarauca, entró a sacar los vasos que le habían dicho que trajese, y mientras él estaba buscando dentro de la cueva, el Tambo Chacai cerró la puerta con una piedra grande, porque así se lo habían mandado los hermanos. Y Ayarauca se quedó dentro, y empezó a dar grandes gritos, pretendiendo salir, y con las voces que daba y mucha fuerza que ponía, tembló aquel cerro y se abrió por muchas partes, y el Tambo Chacai se sentó encima de la piedra, con que había cerrado la puerta, y el Ayarauca le dijo desde lo interior de la cueva: vos, traidor, pensáis volver allá con estas nuevas: vos quedaréis ahí como yo aquí dentro, y así quedó el Tambo Chacai convertido en piedra, y hasta hoy está la señal allí.

La causa porque hicieron los demás hermanos volver a este Ayarauca y encerrarlo en la cueva dicen una invención y fábula, porque al tiempo que caminaban venían tirando piedras y derribando los cerros, y por ser tan valiente no osaron llevarlo consigo, porque llegando a donde hubiese gente no se atreviese a hacer alguna demasía y por él los matasen a todos, y de allí se partieron y llegaron al cerro que ahora llaman Huanacauri.

Y vieron un Arco del Cielo, que era tiempo de aguas, y el un pie estaba fijado en el cerro, y como lo viesen una mañana al alborear, de lejos, dijeron los unos a los otros: veis aquel Arco, y todos respondieron que sí, y dijo Manco Capac, el mayor: buena señal es aquélla, que ya no se acabará el mundo por agua; vamos allá y desde allí veremos a donde hemos de fundar nuestro pueblo, y echaron suertes qué harían, y en ellas supieron cómo era buena llegar a aquel cerro a ver lo que había y qué tierra se parecía de allí, y viniendo caminando hacia el cerro, de lejos vieron una huaca, bulto de persona, que estaba asentado, y el arco llegaba a los pies de la huaca. Era esta huaca de un poblezuelo llamado Sano, que estaba a una legua pequeña, de allí llamase la huaca Chimpo y Cahua, y entraron en consulta y trataron que sería bueno cogerlo y que si no lo tomaban, que no tenían ningún remedio, y yendo a ello, Ayarcache, así como llegó a la huaca se asentó sobre ella y le dijo: ¿qué hacéis, hermano? estemos juntos, y la huaca volvió la cabeza a conocer quién era, y como lo tenían oprimido, no lo pudo ver bien, y queriéndose desviar, no pudo, porque se le quedaron las plantas de los pies pegados a las espaldas de la huaca.

Los hermanos, entendiendo que ya estaba preso, fueron corriendo a ayudarle, y des que así se vio les dijo, cuando llegaron: mala obra me habéis hecho, que ya no puedo ir con vosotros; ya quedo apartado de vuestra compañía y sé que habéis de ser grandes señores.

Lo que os ruego es que en todas vuestras fiestas y sacrificios os acordéis de mí y que sea yo el primero que reciba vuestras ofrendas, pues me quedo aquí, y cuando hicieres Guarachico a vuestros hijos como a su padre que acá por todos queda, sea yo adorado dellos; y así quedó Ayarcache hecho piedra y le pusieron por nombre Guanacauri, y los hermanos, muy tristes, se volvieron la cuesta abajo y llegaron a un sitio que está a los pies del cerro Huanacauri, llamado Matahua, y allí horadaron las orejas a Sinchiroca, que es el Huarachico, y lloraron la dejada de su hermano y dijeron:

Oh, si nuestros hermanos vieran este ynfante, cómo se holgaran con él, y comenzaron a llorar, y allí se inventó el llanto de los muertos y las ceremonias con que se lloran, tomando para ello el Phrasis y de las palomas, y allí inventaron las ceremonias de los raimis quico chico y rutu chico y la fiesta del ayuscai, que todo se declarara en su lugar.


Fuente: Capítulo II (C) ARTEHISTORIA

jueves, 10 de junio de 2010

TIAMAT




En la mitología babilónica, Tiamat es la diosa del Caos y la Creación; una diosa-monstruo primitivo de importante participación en el poema épico Enûma Elish que narra el origen del mundo.

Antes de que el cielo y la tierra tuviesen nombre (carecer de nombre equivalía a no existir), existía la diosa del agua salada, Tiamat, principio femenino, madre de todo los que existe; representada con el mar como las potencialidades del caos primigenio.

También se habla de su forma como dragón hembra, de por sí maléfico según las leyendas.

Tiamat se unió con Apsu, el principio masculino y el agua dulce, y dieron nacimiento a los dioses y los animales, pero los nuevos dioses perturbaban a su padre y decidió destruirlos. Aunque uno de ellos, Ea, el dios de la magia, se anticipó a los deseos de su padre haciendo un conjuro y derramando el sueño sobre él, para luego matarlo.

Apsu permaneció en un largo sopor (por eso es que el agua dulce está quieta) pero Ea no pudo contra la poderosa Tiamat. Ésta, enfurecida por la muerte de su esposo, creó una legión de demonios y los puso bajo la orden de Kingu, su nuevo esposo y uno de sus hijos, para combatir a los dioses.

Ante la amenaza, Marduk fue nombrado por los dioses para enfrentar a Tiamat, pero accedió con la condición de ser nombrado “príncipe de los dioses o dios supremo”. Entonces los dioses le cedieron todos sus poderes a Marduk para poder vencer a Kingu, quien se quedó paralizado de miedo al verlo llegar, y luego a Tiamat, a la que hizo dejar la boca abierta con un vendaval y lanzó una flecha dentro del estómago.

Después de la batalla, la sangre de Kingu se esparció y de ella nacieron los humanos. Mientras, el cuerpo de Tiamat acabó encadenado en los pozos del abismo y partido a la mitad por Marduk.

De su mitad superior se creó el cielo y de su mitad inferior, la tierra firme, y a su vez, sus lágrimas se convirtieron en las nacientes del río Tigris y el Éufrates, dentro de los cuales florecieron las antiguas civilizaciones mesopotámicas hace siete mil años.

Esta leyenda de Enûma Elish está recogida de unas tablillas de caracteres cuneiformes datadas del año 1200 a. C.

domingo, 2 de mayo de 2010

BRUNJIL, CREADOR SUPREMO



Bunjil, el águila-halcón es el dios creador supremo de los pueblos Koori de Victoria, Australia.

Tenía dos esposas y un hijo, Binbeal, el arco de iris. Bunjil creó las montañas y los ríos, la flora y la fauna, y le enseñó a vivir a los humanos.

Luego, indicó a Bellin-Bllin, el cuervo, su rival, que abriera su saco y dejara salir al viento.

Cuando Bellin-Bellin lo hizo, sopló un viento tan fuerte que arrancó los árboles de toda la tierra.

Pero Bunjil siguió pidiendo más viento y Bellin-Nellin abrió aun más el saco, hasta que Bunjil y su familia fueron llevados hasta el mundo del cielo.

Los Koori creían que el cielo estaba sostenido por cuatro postes.

Poco después de la llegada de los primeros hombres blancos, se corrió la voz de que el poste oriental se estaba pudriendo... poco después, el cielo se derrumbó.

jueves, 22 de abril de 2010

EL ORIGEN DE LA TIERRA


Cuentan que en el principio existía sólo Ñanderú, el dios creador, que se había hecho a sí mismo.
Lo primero que creó fue el lenguaje, las palabras y a otros dioses para que lo hablaran: cuatro parejas que iban a tener hijos también dioses.

Ñanderú tenía un bastón, y quiso que la punta engordara, de allí salió la Tierra.

Para que la tierra no se moviera demasiado creó cinco palmeras inmortales, que se ubicaron en el Centro, el Este, el Oeste, el Norte y en el Sur.

Al cielo lo apoyó en cuatro columnas de madera iguales a su bastón.

Luego creó animales y plantas, como el Colibrí, la Víbora y la Cigarra.

Primero cubrió a la tierra con una selva continua. Pero luego agregó campos, con árboles y a la Langosta, que en donde apoyaba su cola desaparecían los árboles y crecía pasto, creándose llanuras. Terminado esto llegó la Perdiz que ocupó dicho lugar.

Luego Ñanderú creó al Tatú que vivía debajo de la tierra.

Le siguió la Lechuza, dueña de la oscuridad.

Pronto aparecieron otros animales, los hombres y mujeres.

Hecho esto el Dios Creador volvió al Cielo y dejó a cargo de la Tierra a los otros dioses.

Como algunas personas eran buenas y otras malas, los dioses hicieron cambios, por esta razón mandaron un diluvio. La gente buena subió al cielo y los restantes se convirtieron en: ranas, peces, etc.

Luego Ñanderú pidió a uno de sus hijos, Jakaira, que hiciera de nuevo a la tierra, éste asignó esa tarea a su hijo Pa-pa Mirí.

Éste amasó a la Tierra, la llenó de árboles y nuevos animales y plantas.

Hizo ríos, arroyos y piedras.

Un día lo llamó su madre y dejó las cosas como estaban, formándose las montañas, restos de tierra y piedras.

lunes, 31 de agosto de 2009

EL VINAL

EL VINAL


El Vinal es un árbol que suele alcanzar varios metros de altura, y se bifurca desde arriba en ramas delgadas cubiertas de enormes espinas. Las hojas son fruto es una vaina delgada y larga.

Debajo del vinal no crece planta alguna al parecer por emanaciones del mismo árbol no bien determinadas todavía.

Consignamos la causa de ese fenómeno, según la fantasía aborigen, que tiene para cada misterio una explicación sobrenatural.

Aconteció que en una tribu guaraní nació un niño con instintos manifiestamente perversos.

Desde muy pequeño dio muestras de crueldad, y a su impiedad no escapaban los más inocentes moradores del bosque, sean pájaros o animales.

Alarmada, la madre dio cuenta al cacique de lo que estaba ocurriendo. Este llamó a los hechiceros que después de un largo "consejo" llegaron a la conclusión de que el pequeño estaba poseído del espíritu de Añahan y que mantenía relaciones con él.

Era necesario, pues, curarlo. Se resolvió en acuerdo con el cacique, apresarlo para llevar a cabo la importante tarea de desalojar el maldito del cuerpo. Pero cuando los hechiceros se acercaron al niño para cumplir su cometido, éste, retrocediendo sigilosamente, preparó su arco y sus flechas. De nada valieron las amenazas del cacique.

El niño esperó que se acercaran y descargó sobre ellos las flechas mortales. Consumado el crimen comenzó a huir perseguido por toda la gente de la tribu.

En varias oportunidades el pueblo enardecido estuvo a punto de darle alcance; pero legiones de cardones, sobre los que el criminal pasaba como un hálito, les cortaban el paso. Finalmente le perdieron de vista.

Días después encontraron en la selva un árbol nuevo. Era el niño que había caído de cansancio, pero Añahan le había concedido el último favor para protegerlo.

Lo cubrió de espinas. Y así nació el vinal por obra del demonio. Tan malvado sigue siendo que a nadie permite vivir a su sombra; a excepción del cardón y el cardoncillo que ayudaron en su huída. A todas las demás plantas mata sin compasión. Por eso los indios procuran destruirlo donde lo encuentran, pero deben cuidarse de los garfios arteros que Añahan le ha dotado.



Nota

Prosopis ruscifolia Griseb. (vinal) es una especie autóctona de amplia difusión en Santiago del Estero y Chaco
Argentina.

Es tanta la mala fama de este árbol que hasta el gobierno lo considera enemigo de las demás especies y permite su talado sin pagar derechos. Por supuesto la mala fama no procede de la leyenda sino por tratarse un obstáculo para el crecimiento de las demás especies vegetales.

domingo, 23 de agosto de 2009

CUNIRAYA Y CAHUILLACA, continuación.


Como Cuniraya pensaba que Cahuillaca voltearía a verlo, la seguía a distancia llamándola y gritándole continuamente. Entonces se encontró con un cóndor y le preguntó: -"Hermano, ¿dónde te encontraste con esa mujer?"

-"Aquí cerca está, ya casi la vas alcanzando" le respondió el cóndor. Por darle esa respuesta Cuniraya le dijo al cóndor: -"Siempre vivirás alimentándote con todos los animales de la puna, y cuando mueran tú sólo te los comerás, y si alguien te mata, él también morirá"

El huaca siguió en su carrera en pos de Cahuillaca, encontrándose con una zorrina. -"Hermana" le preguntó, ¿En donde te has encontrado con esa mujer?"

La zorrina le respondió: -"Ya no la alcanzarás, está muy lejos"-.

Por darle esa mala noticia el huaca le dijo: -"Por lo que me has contado, te condeno a que camines sólo de noche, odiada por los hombres y apestando horriblemente".

Más abajo en su camino se encontró con un puma. -"Ella todavía anda por aquí; ya te estás acercando" le dijo el puma

Por darle tan buenas noticias Cuniraya le respondió:

-"Comerás las llamas del hombre culpable, y si alguien te mata te hará bailar primero en una gran fiesta, y todos los años te sacará sacrificándote una llama" (De este modo Cuniraya le confiere al puma categoría para ser adorado, y manda además que todos los años se celebre una fiesta en su honor, en la que se bailará y se sacrificará una llama en su honor)

También se encontró con un zorro. Al preguntarle por Cahuillaca el zorro le dijo que se encontraba ya muy lejos y que no la alcanzaría.

Por esto le dijo al zorro: -"Aunque andes a distancia, los hombres llenos de odio te tratarán de zorro malvado y desgraciado. Y cuando te maten te botarán a tí y a tu piel como algo sin valor".

El halcón, con quién también se encontró, le auguró que pronto la alcanzaría. Por ello le contestó el huaca: -"Tendrás mucha suerte, y cuando comas primero almorzarás picaflores. El hombre que te mate llorará tu muerte, y sacrificará una llama en tu honor, y bailará poniéndote sobre su cabeza para que resplandezcas allí".

Enseguida se encontró con unos loros, quienes le dijeron que ya no la alcanzaría. Por ello Cuniraya les maldijo así: -"Andareís gritando muy fuerte, y cuando los escuchen, sabiendo que tienen la intención de destruir los cultivos, sin tardar los hombres os ahuyentarán y habrán de vivir sufriendo mucho, odiados por ellos".

De este modo, cada vez que se encontraba con alguien que le daba una buena noticia le auguraba un buen porvenir, y si se encontraba con alguien que le daba malas noticias lo maldecía. De este modo llegó hasta el mar donde se encontraban dos hijas de Pachacamac custodiadas por una serpiente. Pero poco antes, la madre de éstas: Urpayhuachac, había entrado al mar a visitar a Cahuillaca.

Aprovechando esta ausencia Cuniraya violó a la menor de las hijas. Cuando quiso hacer lo mismo con la otra, ésta se transformó en paloma y voló. Es por esto que a su madre le llaman Urpayhuachac: la que pare palomas.

En ese tiempo no había peces en el agua. Solo Urpayhuachac los criaba en un estanque que estaba dentro de su casa. C

uniraya, enfadado porque había ido a visitar a Cahuillaca arrojó todos los peces del estanque al mar. Y es por esto que el mar, ahora, se encuentra poblado de peces.

Cuando la hija menor de Urpayhuachac le contó lo que Cuniraya le había hecho, se encolerizó y se decidió por matarlo. Para ello tramó un astuto plan.

Urpayhuachac llamó a Cuniraya con el pretexto de quitarle las pulgas. Este aceptó. Pero al mismo tiempo hacía crecer una gran peña para que le callera encima al huaca y lo aplastara.

Pero éste, con gran astucia, se dio cuenta de las verdaderas intenciones de Urpayhuachac, y huyó del lugar.

Desde entonces Cuniraya Huiracocha anda por el mundo engañando a huacas y hombres.


sábado, 22 de agosto de 2009

CUNIRAYA Y CAHUILLACA


Cuentan que en tiempos muy antiguos, Cuniraya Huiracocha se convirtió en un hombre muy pobre, y andaba paseando con su ropa hecha harapos, y sin reconocerlo algunos hombres lo trataban de mendigo piojoso.


Pero Cuniraya Huiracocha era el dios del campo. Con solo decirlo preparaba las chacras para el cultivo y reparaba los andenes. Con el solo hecho de arrojar una flor de cañaveral (llamada pupuna) hacía acequias desde sus fuentes. Así, por su gran poder, humillaba a los demás dioses (huacas) de la región.


Había una vez una mujer llamada Cahuillaca, quien también era huaca, que por ser tan hermosa, todos los demás huacas la pretendían. Pero ella siempre los rechazaba. Sucedió que esta mujer, que nunca se había dejado tocar por un hombre, se encontraba tejiendo debajo de un árbol de Lúcumo. Cuniraya que la observaba de lejos pensaba en una manera astuta de acercarse a la bella Cahuillaca. Entonces se convirtió en un pájaro y voló hasta la copa del Lúcumo, donde encontró una lúcuma madura a la que le introdujo su semen, luego la hizo caer del árbol justo al costado de donde Cahuillaca se encontraba tejiendo. Al verla se la comió muy gustosa y de esta manera la bella diosa quedó embarazada sin haber tenido relaciones con ningún hombre.


A los nueve meses, como era de esperarse, Cahuillaca dio a luz. Durante más de un año crió sola a su hijo, pero siempre se interrogaba sobre quién sería el padre. Llamó a todos los Huacas y Huillcas a una reunión para dar respuesta a su pregunta. Cuando supieron de la reunión todos los huacas se alegraron mucho, asistieron muy finamente vestidos y arreglados, convencidos de ser a los que la bella Cahuillaca elegiría. Esta reunión tuvo lugar en un pueblo llamado Anchicocha.


Al llegar se fueron sentando, y la bella huaca les enseñaba a su hijo y les preguntaba si eran los padres. Pero nadie reconoció al niño. Cuniraya Huiracocha también había asistido, pero como estaba vestido como mendigo Cahuillaca no le preguntó a él pues le parecía imposible que su hijo hubiese sido engendrado por aquel hombre pobre.


Ante la negativa de todos los preguntados de reconocer al niño, Cahuillaca ideó posar en el piso al niño, dejando que ande a gatas solo hasta donde se encuentre su padre. Hizo así, y el niño se dirigió muy contento donde se encontraba Cuniraya Huiracocha. Cuando su madre lo vio, muy encolerizada, gritó: "­Ay de mí! ¨Cómo habría podido yo dar a luz el hijo de un hombre tan miserable?" Y con estas palabras cogió a su hijo y corrió hacia el mar.


Entonces Cuniraya dijo: "¡Ahora sí me va a amar!" y se vistió con un traje de oro, y la siguió, llamándola para que lo viera. Pero Cahuillaca no volvió para mirarlo, siguió corriendo con la intención de arrojarse al mar por dar a luz el hijo de un hombre tan "horrible y sarnoso".


Al llegar a la orilla, frente a Pachacamac, se arrojó y quedaron convertidos, ella y su hijo, en dos islotes que están muy cerca a la playa.



martes, 11 de agosto de 2009

TULA

Credit: Werner Forman Archive/ N.J.Saunders / Heritage-Images
Tolteca Bajo friso en relieve, Pirámide de Quetzalcóatl, Tula, México, 950-1150.
Un friso que muestra un cráneo humano que sale de la boca abierta de Quetzalcóatl, representado como la Serpiente Emplumada.


ANTECEDENTES HISTÓRICOS

La Historia de la ciudad de Tula, en el Estado de Hidalgo, se remonta hasta más allá del año 1500 aC. tomando en cuenta el contenido de un libro conocido como Popol Vuh, en el cual se relata lo referente a una migración que procedente de la tierra Quinché (bosque) en la Antigua Quauhtemallan llegó al altiplano estableciéndose en tres sitios que fueron denominados Tulán, Tulá Zueva (La Cueva de Tulán) y Vucub Pec, Vucub Ziban (Siete Barrancas-Siete Cuevas).

Acerca del manuscrito un historiador llamado Hubert Howe Bancroft, autor de la Obra llamada THE NATIVE RACES expresa que todos los pueblos americanos los Quichés de Guatemala nos han legado la más expresiva relación mitológica pues su descripción de la creación referida en el papel Vuh, considerado como el libro sagrado o libro nacional de los Quichés es en ruda y extraña elocuencia y poética originalidad una de las más raras reliquias del pensamiento aborigen. Y si se ha expresado lo referente a la creación es porque está amalgamada o involucrada en lo relativo al nombre de la actual Tula el Popol Vuh se refiere como algunos Dioses, entre ellos Tzacol-Bitol (creador-formador) y Tepeu-Gucumata (señor Quetzal-serpiente) hicieron brotar la tierra entre el agua; hicieron luego los árboles y animales y finalmente un hombre de tierra de lodo aunque enseguida se dieron cuenta de que no prevalecería pues no movía la cabeza, tenía velada la vista y por otra parte llovía o caminaba por los arroyos y charcos se deshacía, razón por la cual los Dioses se olvidaron de él y enseguida tuvieron un parlamento y después de convenir con Ixpicayoc e Ixmucané (abuelos de alba) decidieron hacer el hombre de madera y aunque los reconoció y se multiplicó, pronto se olvido de ellos por lo que mandaron caer un gran diluvio que causó que se acabaran los muñecos de palo y estando en nueva celebración llegaron cuatro animales que fueron yak (gato montés), quel (cotorro) e itoh (cuervo) quienes dijeron que en Paxil y Cayalá estaban crecidas las mazorcas blancas y amarillas.

Los dioses fueron al sitio indicado, guiados por los animales mencionados y luego se concertaron con Ixmucané (abuela del alba) quién molió el maíz haciendo más y atole mientras los dioses daban forma al cuerpo del hombre con cañas de y luego con masa lo moldearon y lo impregnaron con atole y de ésta manera con maíz y sólo con maíz fueron hechos los primeros hombres que fueron llamados balam-quitzé (tigre de la risa dulce), balam-abab (tigre de la noche); mahucutah (áspero o no alisado) e iqui-balam (tigre de la luna). Luego mientras dormían los dioses les proporcionaron sus mujeres que se llamaron Caha-Palune (agua de cascada), de balam quitzé, chomiha (agua preciosa), la de balam-abab, Tsunugninihaq (agua de gorriones), la de mahucuta, caquizaha (agua guacamaya) de iquibalam; estas cuatro parejas fueron el tronco y maíz de muchas generaciones y después de algún tiempo emprendieron una peregrinación hacia el norte costeando quizá el litoral del Golfo de México ésta migración llegó a un lugar llamado Tulán en donde estuvieron algún tiempo y muchas fueron las familias que ahí llegaron estableciéndose durante algún tiempo cuando salieron de Tulán se desparramaron hacia distintos rumbos; unos tomaron el nombre de yaquis, otros fueron hacia el sur a Quahtemallan siendo los antecesores de muchos tribus que fueron muy conocidas y un grupo marchó hacia el sureste tomando el nombre de olomen que fue el antecesor de los Olmecas.

El significado de Paxil es "aguas extendidas" y el de Cayalá "aguas hediondas" uno de los más connotados investigadores de las culturas americanas Charles Etienen Brasseaur piensa que estaban ubicadas en la región de Tabasco donde el Usumacinta se divide en varios brazos y Hubert Howe Bancroft piensa que Paxil y Cayalá estaban entre el Palenque y el Usumacinta; en Tulán como es lógico suponer aconteció de los grupos que tomaron muy distintos nombres y hablaron también distintas lenguas es decir cuando llegaron a Tulán todos hablaban una misma pero al separarse ya nunca volvieron a entenderse y según los estudios arqueológicos el centro ceremonial de La Venta se construyó hacia el año 1200 aC. y suponiendo que los Olmecas hayan durado entre 100 y 150 años y que el tiempo que hicieron desde Tulán fue casi el mismo, puede suponerse que estuvieron en Tulán hacía el año 1500 aC.

Extraído
http://www.hidalguia.com.mx/
hidalguia@hotmail.com

Imagen
heritage-images.com

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domingo, 12 de julio de 2009

EA

Enkei aka Da.
Príncipe Nudimmud de Eridu también conocido como Mazda, también conocido como Ea, alias Mazdoa, alias Samael. El Gran Pastor


EA (Enki): dios de la sabiduría, las artes y el "Abzu", región de aguas subterráneas que según los sumerios se encontraban debajo de la tierra firme y eran el origen de todas las cosas.

En general, también era el señor del agua y la fertilidad, de los mares profundos y de los barcos.

Junto con Anu y Enlil formaba la "Tríada Sumeria" de dioses principales.

Enki hijo de ANU, también llamado NIN.IGI.KU, Señor brillo Rojo.

Tradicionalmente considerado como protector de la humanidad, es él quien avisa a Atrahasis (el Utanapishtim sumerio que dio origen al mito del Noé bíblico) para que construya un barco y salve a su familia y a todos animales de la Tierra del inminente diluvio de Enlil.

Astronómicamente estaba asociado con las constelaciones de Acuario y Capricornio, así como con el "Sendero de Ea", región del cielo al sur del ecuador celeste, posteriormente identificada con el Trópico de Capricornio.

El centro de su culto estaba localizado en Eridu, hogar de ir desde lejos.

En la iconografía tradicional era representado por una cabra-pez o por una figura masculina portando o vertiendo agua.

Su número era el 40.

Imagen
freepages.religions.rootsweb.ancestry.com

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sábado, 11 de julio de 2009

ENLIL

Ekur de Enlil en Nippur

ENLIL: dios supremo del panteón sumerio-acadio, es el creador de la humanidad. Sus poderes y competencias específicos cambiaron mucho con el tiempo. Sustituyó a Anu, dios del cielo, como deidad suprema, al ser un dios más "cercano" para la gente. Pese a ser su creador, es él quien ordena un diluvio para acabar con la humanidad.

Astronómicamente era asociado con el "Camino de Enlil", región del cielo al norte del ecuador celeste, a veces coincidente con el Trópico de Cáncer. También se le relacionó con las Pléyades (Mul-mul, en sumerio) y con el planeta Júpiter. En algunos lugares era conocido como Ellil. Posteriormente sería asimilado por el dios de Babilonia, Marduk. Era representado mediante una corona sobre un altar o por siete estrellas (las Pléyades). Su número era el 50. Tradicionalmente, el centro de su culto era Nippur, donde estaba el E-kur, el principal templo a él dedicado.

Imagen
historiaantigua.es

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miércoles, 8 de julio de 2009

MAORÍ

Maui taming the sun
The Marae
Te Papa Museum of N.Z.

MITOLOGIA MAORÍ (2ª parte)

Tane y sus hermanos componían el Ira Atua (el Principio Divino) buscaban el mundo natural para el Ira Tangata (el Principio Humano).

En una búsqueda incesante, Tane el creador ejerció sus poderes de procreación sobre varios elementos de la naturaleza, dando así origen a los árboles, los pájaros y los insectos. De estos resultados, los dioses concluyeron que el Ira Tangata no podía derivar a partir del Ira Atua, así que se necesitaba un diferente acto de creación para los humanos. Para conseguirlo, Tane creó a Hineahuone, la doncella formada de la tierra e influyó en ella la fuerza vital en su boca y sus fosas nasales. Entonces Tane se unió a Hineahuone y de la pareja nació Hinetiitama, la doncella del amanecer. Posteriormente el propio dios se unió a Hinetiitama en relación incestuosa para producir otros hijos.

Un dia, Hinetiitama le preguntó a Tane por su padre. El dios le dio toda clase de evasivas, lo que le condujo a la inevitable conclusión de que su padre era su propio marido. El descubrimiento afectó tanto a Hinetiitama que huyó en dirección al submundo de Rarohenga. Mientras atravesaba el portal al inframundo, se volvió hacia Tane, que la había seguido hasta allí y despidiéndose le dijo: “Tane, regresa con nuestra familia. He tenido una fuerte conexión con el mundo de la luz y ahora deseo yacer en el mundo de la noche”. Tras decir esas palabras, descendió hacia Rarohenga, donde se convirtió en Hinenuitepo, la diosa de la muerte.

En un mito de creación donde sólo hay una pareja, el incesto es inevitable para poder establecer descendencia. Pero ese hecho no absolvía al hecho del juicio moral, de hecho la evasiva respuesta de Tane a Hinetiitama y su reacción al descubrimiento de que su relación era incestuosa, sugiere que existía un natural rechazo hacia el tema. La historia servía para establecer y promulgar el tabú del incesto entre el pueblo Maorí.

Entre los descendientes de Tane y Hineahuone surgió Maui, el más importante héroe de la mitología Maorí.

La importancia de Maui deriva tanto de las circunstancias de su nacimiento como de sus muchos logros. El era el último de 5 hijos, lo que se conoce como un “potiki”. En una sociedad basada en los derechos de sucesión por orden de nacimiento, ser el menor de sus hermanos lo colocaba en un status jerárquico inferior. Pero también tuvo la desventaja de nacer prematuro, muy débil y prácticamente muerto, por lo que fue considerado como aborto.

Taranga, su madre, cortó el moño de su pelo, envolvió al recién nacido en él y lo abandonó en el mar. Afortunadamente para Maui, unas suaves brisas enviadas en su ayuda por los espíritus del mar lo condujeron de Nuevo hacia la costa, donde quedó varado en un macizo de algas que lo salvaron de ahogarse, siendo rescatado de allí por Tama-nui-ki-te-Rangi. De esta circunstancia tan poco afortunada en su nacimiento deriva su nombre Maui-tikitiki-a-Taranga (Maui el del moño de Taranga).

Los potiki en la sociedad maorí eran niños especiales y tendían a la precocidad. Así fue con Maui. Era rápido, inteligente, resistente, superdotado y carecía de temor. Como figura heroica representaba todos los ideales valorados en la sociedad maorí, y servía de modelo para los teina (niños). Todo aquel que fuese capaz de mostrar las cualidades y determinación asociadas a Maui lograría éxito en la vida.

Cuando Rangi lo rescató de las aguas, fue revivido mediante el humo y el fuego y cuidado por el propio dios hasta que alcanzó la adolescencia. Por esa razón se considera que Maui había estado en el reino celestial y regresado entre los vivos. Cuando creció buscó a su familia encontrando primero a sus cuatro hermanos, quienes dudaron de su identidad. Entonces Maui comenzó a realizar prodigios como fue el de convertirse en diferentes pájaros, maravillando a sus hermanos y reconociéndole estos como de la familia. Después se presentó ante su madre con el sobrenombre de “Maui, el del moño de Taranga”. Ella le reconoció ante la revelación del secreto de su nacimiento y le invitó a habitar en la casa de su ancestro Hinenuitepo.

Pero una noche Taranga desapareció, comenzando a partir de entonces Maui la legendaria búsqueda de sus padres. Este mito representa la importancia del linaje dentro de la sociedad maorí.

Maui descubrió la entrada al submundo donde habitaba su padre, allí encontró a Taranga, pero como ella estaba fuera de su mundo natural no pudo reconocerle. Debido a que las complicadas normas de conducta impedían que ella preguntase de forma directa, comenzó a hacerle una serie de preguntas para comprobar que era quien decía ser.

Taranga le preguntó a Maui si venía del norte, respondiendo éste que no. Sucesivamente le fue preguntando por los otros tres puntos cardinales obteniendo igualmente respuesta negativa. Ella entonces supo que Maui procedía de la dirección de donde sopla la brisa que acariciaba su piel, identificando su hogar y reconociendo a Maui, por lo que le acogió como su hijo y le presentó a su padre. Estas normas de comportamiento se reflejan en la sociedad maorí en lo que respecta al tratamiento con extraños, no es correcto interrogar directamente a una persona sobre quién es sino averiguar su procedencia mediante preguntas.

El padre de Maui, Makeatutara, realizó sobre él un ritual (tohi) de purificación con el fin de limpiarle del tapu impuro que tenía debido a las desdichadas circunstancias de su nacimiento, al tiempo que servía como ceremonia de legitimación sobre su hijo. Desafortunadamente cometió un error en el ritual, lo que trajo una terrible consecuencia:

Maui sería la primera persona en tener una vida mortal y con él la humanidad perdía su inmortalidad. Este mito representa tanto la comprensión del ciclo natural de la vida como una enseñanza de la importancia que tenía para los maoríes la correcta realización de sus ritos. Cualquier error durante la realización de un ritual era ofensiva para los dioses y podía acarrear desgracias y muerte.

Maui representa muchas cualidades vitales para los maoríes. Buscó permanentemente distintos encuentros con sus ancestros para obtener conocimientos, personalizando y definiendo las eternas relaciones de tensión e indulgencia, respeto y audacia, entre jóvenes y mayores.

Las kuia, sus ancestros femeninos descendientes de los dioses, representaban el conocimiento acumulado de toda existencia divina y humana y Maui quería obtener dicho conocimiento para él y para la humanidad, quien carecía del propio autoconocimiento de sí mismos.

Pero las kuia controlaban fuerzas primigenias que podían destruirle si él agotaba su paciencia o buscaba de forma indebida, así que Maui tuvo que recurrir a su ingenio, paciencia, persistencia y respeto para poder obtener el conocimiento que buscaba.

Una bonita leyenda que enseña a los jóvenes maoríes no sólo la importancia del aprendizaje sino la dificultad del camino.

Maui comenzó su larga misión venciendo a su antepasada ciega Murirangawhenua. Primero la provocó escondiendo su comida y cuando su ira amenazaba con devorarle, consiguió calmarla y convencerla de que se trataba de su descendiente. La mezcla de astucia y paciencia convenció a Murirangawhenua, quien le regaló a Maui su hueso de mandíbula encantado. Maui utilizó el hueso mágico para capturar al sol y hacerle prometer que ralentizaría su movimiento en el cielo y de esa forma dar a los humanos suficiente luz diurna como para poder emprender sus trabajos diarios, ya que hasta entonces los días eran demasiado cortos. Posteriormente fabricó un anzuelo con el hueso y con él sacó del fondo del mar la tierra conocida como Te Ika a Maui, la isla norte de la actual Nueva Zelanda.

En otro de sus encuentros con sus ancestros, Maui obtuvo el secreto del fuego de las uñas de Mahuika, a quien convenció para que se las diera. Usó el poder para encender fuego en algunos árboles del bosque, pero su presunción y exceso de confianza hizo que el fuego se descontrolara debido a la furia de Mahuika, costándole casi la vida.

Por fortuna Maui levantó rápidamente plegarias a Tawhirimatea, quien vino en su ayuda enviando una lluvia torrencial que aplacó el fuego.

Esta leyenda trae muchas enseñanzas importantes, principalmente el peligro que tiene la mala utilización de energía primigenias, capaces de destruir el mundo si no se utilizan como es debido y de forma respetuosa. Esta leyenda también muestra el origen del conocimiento secreto del fuego por los humanos, mediante la fricción de dos maderas de los tipos de árbol que Maui seleccionó para encender el primer fuego. Los nombres que dan los maoríes a estos tipos de árboles son: mahoe, taraire y kaikomako.

Maui también inventó lazos, cuerdas y sogas que utilizó para ralentizar el sol y pescar la tierra del fondo del mar.

Un día que sus hermanos salían de pesca, él solicitó ir con ellos pero le rechazaron, así que se escondió en el barco hasta que llegaron al lugar de pesca. Una vez allí les solicitó carnaza, pero ellos se la negaron, así que Maui se golpeó la nariz hasta que sangró y mojó con su sangre el anzuelo, pescando con él un pez tan inmenso que tuvo que lanzar un encantamiento para poder subirlo a la barca. Sus hermanos, devorados por la avaricia, comenzaron a discutir sobre el reparto y a despedazar el pez mientras Maui estaba concentrado en sus rituales de agradecer la pesca a los dioses.

Esta leyenda entronca con la firme creencia maorí de agradecer a la naturaleza sus regalos antes de disponer de ellos, ya que hacer lo contrario trae fatales consecuencias. El sacrilegio cometido por los hermanos de Maui, enfrentándose entre ellos y despedazando el pez antes de agradecer a los dioses la pesca, fue, según la tradición maorí, uno de los grandes pecados del ser humano y causa de que el mal entrase en el mundo.

Tras volver de otra expedición de pesca en compañía de su cuñado Irawaru, Maui estaba algo molesto porque su cuñado había pescado en cantidad mientras que él no había conseguido nada, echándole la culpa de haber saboteado sus redes enredándolas a propósito.

Cuando estaban arrastrando la barca hacia la orilla Maui persuadió a Irawaru de que se pusiese a cuatro patas estirando de la soga mientras él empujaba la canoa por detrás. Cuando Irawaru adoptó la posición, Maui lo convirtió en perro.

Este mito intenta explicar la especial relación que ha habido siempre entre perros y seres humanos, aunque algunos expertos creen ver también en este pasaje una advertencia sobre las difíciles y a menudo peligrosas relaciones entre cuñados. En fin, lo que sí es cierto es que los expertos son como los cuñados: hay de todo.

La última tarea que emprendió Maui fue intentar vencer a la diosa de la muerte, Hinenuitepo, con el fin de revertir el proceso de mortalidad para él y para la humanidad. Maui intentó entrar en Hinenuitepo a través de su vagina y alcanzar su corazón para arrancárselo y posteriormente salir del cuerpo por la boca de la diosa. La tarea era muy peligrosa pues la diosa contaba con peligrosos dientes de obsidiana en torno a su vagina. Cuando Maui había conseguido introducir la mitad de su cuerpo dentro de ella, uno de los pájaros que acompañaban a Maui hizo ruido involuntariamente, provocando que la diosa despertara y aplastara al héroe, perdiendo éste su vida,

Este fracaso en la última hazaña de Maui significó también la pérdida de la última posibilidad de alcanzar la ansiada inmortalidad perdida para la raza humana. Desde entonces el ser humano está destinado a enfrentarse a la muerte de forma inevitable.

Pero no todos los mitos maoríes acaban con la muerte de Maui, muy al contrario hay gran cantidad de pasajes y leyendas de otro héroes humanos en su relación con los dioses. Todas estas historias tienen una gran importancia en la sociedad maorí ya que explican tanto el origen de muchas de sus costumbres como la necesidad de orientar a los descendientes en cuanto a valores básicos y normas de comportamiento. Podemos decir que hasta el más mínimo aspecto, la ley más simple y la costumbre más cotidiana, tienen su reflejo en los mitos a través de una historia legendaria. Es una buena forma de educar y enseñar, eso es innegable.

De la concepción, el crecimiento
Del crecimiento, el pensamiento
Del pensamiento, el recuerdo
Del recuerdo, la conciencia
De la conciencia, el deseo.

(Canto maorí de la creación)

Fuente
http://www.pleiads.com/index.php?option=com_content&view=article&id=89:mitolmaori1&catid=52:oceania&Itemid=75
Imagen
newmiddle-earth.blogspot.com

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martes, 7 de julio de 2009

MAORÍ

RANGI y PAPA


MITOLOGIA (1ª parte)


Los orígenes mitológicos del pueblo Maorí se basan en tres ciclos principales.

Comienzan con la creación de Ranginui, el padre cielo y Papatunuku, la madre Tierra.

El segundo ciclo de mitos se basa en la vida del semi-diós Maui, que enriqueció la tierra y trajo grandes beneficios para la humanidad. El tercer ciclo se centra en la historia de Tawhaki, una figura heroica y aristocrática.

Estos mitos transcurren en el remoto pasado de una tierra mítica, Hawaiki, situada en algún lugar ignoto del Océano Pacífico. Los protagonistas de estas historias son los dioses, su progenie y sus descendientes humanos. Están narradas en prosa, transmitidas mediante tradición oral por el clásico método de la recitación ritual de las genealogías.

Los Maoríes dividían el mundo en tres estados de existencia:

- Te Kore (El Vacío) - Un estado potencial, contiene en su vastedad las semillas del Universo.

- Te Po (La Oscuridad) - Reino celestial y dominio de los dioses. Fuente del maná y el tapu.

- Te Aomarama (El Mundo de La Luz) - El mundo de la realidad, el lugar de nacimiento de los humanos.

El mito de la creación comienza con la relación de los diferentes nombres que definían el primer estado de existencia. En el principio sólo existía Te Kore, el gran vacío en el espacio. De allí surgieron diferentes sub-estados definidos en los que se iba transformando:

- Te Kore Whiwhia: El mundo en el que nada podía ser obtenido.
- Te Kore te Rawea: El vacío en donde nada podía sentirse.
- Te Kore i Ai: El vacío donde nada se unía.
- Te Kore te Wiwia: El espacio sin fronteras.

La cantidad de estos nombres descriptivos del estado original variaban de tribu a tribu. Cualquiera que sea el número y calificación de estos distintos sub-estados, implicaban eones de tiempo durante el cual la materia primigenia del universo se iba uniendo para formar el cielo y la tierra.

Te Po, el Segundo estado de existencia, también tenía diferentes niveles:
- Te Po Nui: La gran noche
- Te Po Roa: La larga noche
- Te Po te Kitea: La noche en la que nada podía verse
- Te Po Uriuri: La noche oscura
- Te Po Kerekere: La noche intensa
- Te Po Tangotango: La noche intensamente oscura

Los periodos siguieron tras estos primeros sub-estados, definiéndolos como la décima, la centésima y la milésima noche. Durante todos estos periodos, también transcurridos en eones, nació la Tierra.

Te Kore y Te Po indican también el vacío y la oscuridad de la mente.

Como no había luz, tampoco existía el conocimiento. La causa para esto fue la auto generación durante Te Kore de la primera pareja primigenia: Ranganui y Papatuanuku (Rangi y Papa).

Ellos significaron la primera causa que impidió que la luz entrase al mundo debido a su mutuo abrazo.

De la pareja surgieron sus primeros hijos: Tanemahuta, Tangaroa, Tawhirimatea, Tumatauenga, Haumiatiketike y Rongomatane. Los hijos vivían en un mundo de oscuridad situado entre los cuerpos fuertemente entrelazados de Rangi y Papa. Resolvieron que la única forma de aliviar ese mundo de oscuridad e ignorancia y dejar que la luz se esparciese por el mundo sería separando a sus padres.

Así, Ranginui se convertiría en el padre cielo sobre ellos y Papatuanuku permanecería con ellos como la madre Tierra.

La tarea de separarlos fue realizada por Tanemahuta, quien lo consiguió poniendo sus hombros en tierra y elevando sus piés al cielo. Desde ese momento recibió el nombre de Tane-te-toko-o-te-rangi (Tane el sustentador de los cielos).

La separación del cielo y la Tierra permitió la existencia del Te Aomarama, el Mundo de la Luz.

El tercer estado de existencia es el de los seres humanos. Pero este hecho de la separación supuso también el primer punto de confrontación del proceso de creación. Dejar que la luz entrase en el mundo trajo consigo el conocimiento del bien y del mal, toda una analogía con el mito bíblico del árbol del conocimiento y su fruta prohibida. La dualidad en oposición entre bien y mal es uno de los temas centrales subyacentes de la mitología Maorí. Los dioses mostraron sus desacuerdos con respecto a la separación de sus padres, y tuvo lugar una guerra entre ellos.

Tawhirimatea, el dios del viento que era uno de los opositores, devastó los bosques de Tane con grandes huracanes. Después envió grandes olas sobre los dominios de Tangaroa, forzando a los descendientes de esa deidad a buscar refugio. La huida de los hijos de Tangaroa para escapar de la ira de Tawhirimatea, trajo consigo la separación de las especies.

Ikatere huyó a las profundidades del océano y se convirtió en el progenitor de los peces, mientras que Tu-te-wehiwehi marchó tierra adentro para crear a los reptiles.

Tawhirimatea no pudo dirigir su ira hacia Rongomatene y Haumiatiketike ya que su madre Papatuanuku los escondió en su pecho.

Al no haberse curtido en la Guerra, estos dioses fueron asignados a tareas pasivas. Haumiatiketike se convirtió en la deidad asociada a las raíces comestibles y otras plantas salvajes. Rongomatane se convirtió en el custodio del kumara y el dios de la agricultura y las artes.

Entonces Tawhirimatea's dirigió su furia contra Tumatauenga, el cual se enfrentó en solitario a su furioso hermano ya que el resto de los dioses estaban huidos o escondidos. Aun así, Tumatauenga no pudo ser vencido, pero se enfadó mucho con sus hermanos por no haberle ayudado. Por esta razón es conocido por los nombres de Tu-ka-riri (Tu el del temperamento violento), Tu-ka-nguhu (Tu el de la ira desatada) y Tu-whakaheke-tangata-ki-te-po (Tu el que condena a los hombres al infierno). Tu, dios de la guerra y ancestro de los hombres fieros que adoptaron alguno de sus nombres, representa a las características agresivas de la naturaleza guerrera de los seres humanos.

Tumatauenga planificó venganza contra sus hermanos por haberle dejado solo contra Tawhirimatea. Primeramente atacó a los hijos de Tane y fabricó utensilios con ellos; de los árboles y arbustos fabricó lanzas y trampas para atrapar a los pájaros. También fabricó redes y canoas para pescar a los hijos de Tangaroa. Mediante sus acciones utilizando a los hijos de sus hermanos como utensilios y comida, Tumatauenga anuló su “tapu”, convirtiéndolos en “noa”. De esta forma surgió la dicotomía básica en las creencias Maoríes entre lo sagrado y lo profano. La reafirmación de poder sobre sus hermanos fue la motivación que condujo a los seres humanos a su superior posición en el orden natural.

La personificación de los fenómenos naturales en el panteón Maorí es fundamental en su visión holística del mundo. Papatuanuku fué adorada como madre, ya que la sustancia que brotó de su pecho nutrió y alimentó a sus hijos. Los humanos fueron concebidos como parte de la tierra; tangata whenua (gente de la tierra). Esto significaba que no se encontraban por encima de la naturaleza, sino que formaban parte integral de ella. El ser humano debía relacionarse con la naturaleza de forma significativa y respetuosa. Si por ejemplo se necesitaba cortar un árbol para obtener madera, debían realizarse antes rituales en honor a Tane solicitando su permiso. De forma similar, los pescadores debían regresar al mar al primer pez que pescaran en honor a Tangaroa y los primeros frutos recogidos en la cosecha debían ser ofrecidos a Rongo Se creía que estas ofrendas y ritos asegurarían la abundancia permanente de los regalos de la naturaleza.

En la mitología Maorí existe también el recuerdo de un gran diluvio. El proceso de inundación del mundo sigue un sistema similar a la personificación de otros fenómenos naturales, siéndoles asignados nombres como en las genealogías de Te Kore y Te Po.

Primero fué Ua-nui (la gran lluvia), seguida de Ua-roa (la larga lluvia), Ua-whatu (intensas tormentas de granizo) finalizando con Ua-Nganga (lluvia suave) y su numerosa progenie, como la niebla y el rocío. Estas formas de precipitaciones eran la manifestación del dolor de Ranginui por haber sido separado de Papatuanuku.

Por su parte, el más pequeño de los hermanos, Ruaumoko, el cual seguía siendo un niño, permaneció con su madre como diós de los volcanes para así calentarla y confortarla.

Fuente
http://www.pleiads.com/index.php?option=com_content&view=article&id=89:mitolmaori1&catid=52:oceania&Itemid=75

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domingo, 5 de julio de 2009

EL HUEVO CÓSMICO



MITO POLINESIO

Al principio, el Universo tenía la forma de un huevo que contenía solo dos elementos: Te Tumu, un macho, y Te Papa, una hembra.

Pero no seguiría así por siempre. Durante la primera aurora, el Universo estalló y produjo tres capas superpuestas. Te Tumu y Te Papa, quienes permanecieron en la capa más baja, crearon a todos los seres vivientes que hoy conocemos: los hombres, las plantas y los animales.

Pero Te Tumu y Te Papa no eran infalibles. Primero crearon a Matata, un hombre sin brazos que murió al poco tiempo de ser creado. Después idearon a Aitu, quien carecía de piernas; también murió. El tercer hombre era perfecto. Lo llamaron Hoatea que significa “espacio del cielo”.

Hoatea recibió de manos de sus creadores todo el Universo. No tardó en darse cuenta de que en esa inmensidad no existía otro ser como él. Entonces le enviaron a una mujer. Se llamaba Hoatu que significa “fructuosidad de la tierra”.

Hoatu se convirtió en la mujer de Hoatea y de ellos descendió la raza humana.

Cuando la capa más baja de la Tierra se llenó de creación, algunas personas hicieron una abertura en medio de la capa superior para poder subir. Allí se establecieron y llevaron con ellos las plantas y los animales.

La vida se multiplicaba vertiginosamente. Tampoco quedaba espacio en la segunda capa. Entonces levantaron la tercera capa de modo que formara un techo a la segunda y se establecieron allí también. Así los seres humanos pudieron disponer de tres superficies.

Por encima de la Tierra estaban los cielos, también superpuestos. Llegaban hasta abajo y estaban sostenidos por sus respectivos horizontes. Algunos de ellos se mezclaban con las capas de la Tierra, por lo que la vida de los hombres era confusa e incómoda. Por eso la gente siguió trabajando, expandiendo un cielo por encima del otro, hasta que todo estuvo en orden.


Cosmologías y paladines. Antología de mitos universales

Fuente:
http://sapiens.ya.com

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biblion-thekes.blogspot.com

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lunes, 29 de junio de 2009

ORFEO Y EURÍDICE

Orfeo y Euridice por George Frederick Watts (1817-1904). Oleo, 56 x 76 cm.



Orfeo personaje de la mitología griega, hijo de Apolo y la musa Calíope. Hereda de ellos el don de la música y la poesía.

Según los relatos, cuando tocaba su lira, los hombres se reunían para oírlo y hacer descansar su alma.

Por ello enamoró a la bella Eurídice y logró dormir al terrible Cerbero, cuando bajó al inframundo a intentar resucitarla.

La historia más conocida sobre Orfeo es la que se refiere a su esposa Eurídice que a veces es conocida como Agriope.

Algunas versiones cuentan que mientras huía de Aristeo, u otras que mientras paseaba con Orfeo, fue mordida por una serpiente y murió.

En las orillas del río Estrimón Orfeo se lamentaba amargamente por la pérdida de Eurídice.

Consternado, Orfeo tocó canciones tan tristes y cantó tan lastimeramente, que todas las ninfas y dioses lloraron y le aconsejaron que descendiera al inframundo (catábasis).

Camino de las profundidades del inframundo, tuvo que sortear muchos peligros, para los cuales usó su música, ablandó el corazón de los demonios, e hizo llorar a los tormentos (por primera y única vez).

Llegado el momento, con su música ablandó también el corazón de Hades y Perséfone, los cuales permitieron a Eurídice retornar con él a la tierra; pero sólo bajo la condición de que debía caminar delante de ella, y que no debía mirar hacia atrás hasta que ambos hubieran alcanzado el mundo superior y los rayos de sol bañasen a Eurídice.

A pesar de sus ansias, Orfeo no volvió la cabeza en todo el trayecto, incluso cuando pasaban junto a algún peligro o demonio, no se volvía para asegurarse de que Eurídice estuviera bien. Llegaron finalmente a la superficie y, por la desesperación, Orfeo volvió la cabeza para verla; pero ella todavía no había sido completamente bañada por el sol, todavía tenía un pie en el camino al inframundo: Eurídice se desvaneció en el aire, y ahora para siempre.

Esta historia procede del tiempo de Virgilio, que fue el que introdujo el nombre de Aristeo. Sin embargo, otros autores también hablan de la visita de Orfeo al submundo; de acuerdo con Platón los dioses del infierno sólo le «presentaron una aparición» de Eurídice.

También según Platón, los dioses no le entregaron a su amante, porque les parecía que se mostraba cobarde, como buen citaredo, y no tuvo el arrojo de morir por amor, sino que buscó el medio de penetrar con vida en el Hades.



Orfeo y Eurídice

Video: Lila Calderón.
Pinturas universales con tema órfico.
Música: Gluck, "Orfeo y Eurídice".
Intérprete: Teresa Berganza.

Mito de Orfeo:

Orfeo fue el primer mortal capaz de desarrollar el arte de la música con la cual apaciguaba a los animales y era capaz de aplacar la ira de los dioses. Cuando creció, apareció un heraldo que le anunció el plan de Jasón de regresar el vellocino de oro y Orfeo se unió a ellos.

En la expedición de los Argonautas, Orfeo marcaba el ritmo de los remeros y logró anular el embrujo del canto de las Sirenas, entonando melodías más bellas para que la tripulación no fuese seducida por ellas.

Se casó con Eurídice, la cual muere el mismo día de la boda mordida por una serpiente.

El canto de Orfeo se vuelve triste para siempre.

Se le concede la oportunidad de bajar a los infiernos y recuperar a Eurídice, con el fin de oír nuevamente su música. Sólo se le pide que no se dé vuelva a mirarla hasta que hayan abandonado el inframundo. Orfeo no resiste y ya casi al salir del Hades se vuelve y ella desaparece para siempre.

Orfeo murió asesinado por las sacerdotisas de Dionisio.

Se menciona a Afrodita como instigadora para vengarse de Calíope a través de su hijo Orfeo.

Otra versión implica a Zeus, quien lo habría fulminado con un rayo.

Una vez muerto, la lira de Orfeo fue transformada en constelación y cuentan que su cabeza fue llevada por las corrientes marinas hasta la isla de Lesbos, donde siguió cantando, hasta que su alma pudo partir a los Infiernos a encontrarse con Eurídice.


Fuente
Wikipedia

Imagen
http://www.fmv-uba.org.ar

http://www.youtube.com/watch?v=kWvGVFFkD0o
Alineación al centro

miércoles, 24 de junio de 2009

CADMO Y EUROPA





Europa y Cadmo.wmv



La leyenda de Cadmo y Europa simboliza el paso del conocimiento, la sabiduría y las ideas de belleza del Medio Oriente hacia Occidente.

Cadmo y Europa eran hermanos, príncipes fenicios de la Ciudad de Tiro.

Cuenta la leyenda que un día Europa caminaba por las costas del Mar Mediterráneo que colindan con la Ciudad de Tiro. Era una joven hermosa e inteligente. Era tal su belleza que cuando Zeus, el máximo Dios de los griegos la vio, se enamoró de ella y construyó un plan para raptarla y llevarla de Fenicia a Grecia.

Entonces Zeus se convirtió en un gran y llamativo toro. A Europa le gustó el toro, se acercó y subió a su lomo. Zeus, de inmediato, aprovechó para raptarla y llevarla a la isla de Creta.

En la antigua Fenicia a los hombres jóvenes, apuestos, fuertes y atractivos les llamaban “toros”, es posible que a esto se refiera la leyenda).


Zeus llevó a Europa y la encerró en la torre de un castillo, al cual para llegar había que pasar un laberinto y vencer a un dragón de tres cabezas.

El príncipe Cadmo al saber de esto se dispuso para ir a rescatarla.

Mientras tanto en Grecia este rapto también tuvo repercusiones, tanto las diosas como los dioses del Olimpo protestaron y le reclamaron a Zeus. Nadie estaba de acuerdo con la llegada de Europa. Cada quién por razones distintas.

Las diosas protestaron porque decían que ya había suficientes mujeres en Grecia como para traer más, también protestaron porque Zeus prefirió a una extranjera y no sólo eso: esta mujer era mortal y no diosa como ellas. Las Diosas griegas estaban celosas de Europa.
Los dioses protestaron contra Zeus porque en sus aventuras no los tomaba en cuenta, ni siquiera los dejaba ver a esta hermosa, inteligente y atractiva mujer. Decían que Zeus era sumamente egoísta por no compartir las cualidades de Europa.

Dioses y diosas estaban furiosos contra Zeus.

Cadmo llegó a la isla de Creta para rescatar a su hermana, los dioses y las diosas lo interceptaron y lo amenazaron: las diosas le dijeron que si rescataba a Europa ellas la iban a matar, los dioses lo presionaron diciendo que si no rescataba a Europa ellos lo matarían a él.

Cadmo estaba en un dilema: si rescataba a Europa ella moriría, si no la rescataba: él mismo moriría. Finalmente decidió rescatar a su hermana pensando que la llevaría a salvo hasta Fenicia.

Todos, dioses y humanos, estaban enojados con Zeus, sin embargo nadie podía enfrentarlo pues era todo poderoso.

Cadmo sabía que tenía un gran reto, también sabía que no podía pelear contra Zeus por lo que decidió no enfrentar directamente al Dios sino a su dragón, aquél que custodiaba a Europa. Con sabiduría, estrategia y perseverancia Cadmo logró vencer al dragón.



Sin embargo, tal como habían amenazado, las diosas mataron a Europa.

Zeus se sintió muy dolido y en honor a ella, llamó así a todo el continente. Las diosas adoptaron la sabiduría y la forma como tenía Europa para arreglarse. Los dioses también estaban complacidos.



Cadmo reflexionó, los dioses no debían seguir imponiendo su voluntad de esa manera con los humanos. Se dio cuenta que los dioses podían ser vencidos por los humanos siempre y cuando no se enfrentaran directamente sino atacando los monstruos y dragones que los dioses usaban para asustar a los humanos.

Y la manera fue la que el usó: la inteligencia y el conocimiento.

Así Cadmo arrancó los colmillos del dragón y los sembró por todo el Mediterráneo y de cada colmillo nació una escuela en la que se enseñaba a los seres humanos a conocer el mundo y a enfrentarse a las cosas que les dan miedo y les hacen daño.

Por eso a Cadmo le llaman el maestro, el primer maestro.

Las palabras academia y académico derivan de su nombre.


Notas:

Tiro fue una de la más grande e importante ciudad de Fenicia.

Europa en fenicio significa la occidental, la que se fue a Occidente.

De acuerdo con los mitos Griegos Zeus tenía la cualidad de cambiar de forma y presentarse de mil maneras distintas.

Tal parece que desde estas épocas antiguas se escribió la primera leyenda de una princesa raptada a la cual un príncipe se dispone a rescatar.

El Olimpo era el lugar donde vivían los Dioses y las Diosas griegas.

La leyenda dice que Cadmo fue quien llevó el alfabeto a Grecia.

Cadmo en fenicio significa: el primero.

A Cadmo los griegos le llamaron Cadmus y posteriormente Academus. Las escuelas se llamaron academias en su honor. Y los que enseñan son los académicos, es decir los que son como Cadmo.

Versión de Sergio Bojalil- Educein

La leyenda fenicia de Cadmo y Europa. Texto e imagen.

Fuente:
http://feniciaymas.blogspot.com/2010/05/la-leyenda-de-cadmo-y-europa.html

Imagen
bublegum.net

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/08/hekademos.html

http://www.youtube.com/watch?v=ecEMHH8TEME