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lunes, 22 de marzo de 2010

EL PINO CORDILLERANO


Esta es una leyenda araucana, recogida por Berta Koessler en Neuquén, se refiere al pehuén o pino cordillerano o araucaria impricata, que forma densos bosques en los Andes Patagónicos del mencionado territorio, especialmente.

Según la misma cierta vez una ñiuke (madre india), viendo que el invierno llegaba y su esposo Kalfu-Kir (Lagarto Azul) no retornaba al calor de la ruca (choza indígena araucana), rogó a su hijo le buscara en todo el valle y más allá de las montañas.

El koná (joven), provisto por su madre de alimentos y abrigos, inició la marcha, que se hacía en medio del desolado ambiente. Un día por fin vio un pehuén, y como no podía seguir de largo sin hacerle una ofrenda, colgó de una de sus ramas los zapatos.

Prosiguió su marcha y se encontró con una tribu desconocida que, después de recibirle cordialmente, le robaron y lo ataron de pies y manos para que no pudiese moverse, expuesto a las furias del trapial o nahuel (tigre).

Su madre, que presentía la desgracia, salió a buscarle, y en el camino encontró primero los restos de Kalfu-Kir, por cuya razón se cortó los cabellos que cubrían su frente.

Luego prosiguió la búsqueda del muchacho. Mientras tanto, éste, estando a punto de expirar, vio en la lejanía un pehuén, y exclamó dolorosamente: "¡Oh, si tú fueras mi madre, tú bueno y verde árbol de dilatado ramaje! ¡Ñiuke, ñiuke, ven, ven!…

"Fue entonces que el pehuén desgarró sus raíces de la tierra y se acercó al indio. Le cubrió con sus ramas, le defendió de las fieras con sus espinas, y alejó la nieve que caía sobre su cuerpo.

Mientras llegó la abnegada mujer y le desató las ligaduras, haciéndolo revivir con sus caricias maternales. Agradeció ella al árbol su bondad y no sólo le dejó los zapatos que ya le había ofrendado su hijo, sino que le puso los suyos.

Entonces empezaron el camino de retorno, acompañados por el pino sagrado hasta donde fue necesaria su protección. Cuando se detuvo, dieron al lugar el nombre de Ñiuque porque "el hijo así había también llamado al árbol.

Más tarde -dice Koessler- hombres que no conocían el suceso, lo cambiaron por Neuquén, que es el nombre del lugar hoy día.

Algunos nativos, empero, dicen Ñudque, pero siempre significa: Madre.

De las semillas desprendidas, los sabrosos piñones, crecieron árboles que, como eran descendientes del árbol sagrado, se multiplicaron tan rápidamente que originaron densos bosques: nacieron del árbol madre, que recorrió todo el Mapu (mundo) para buscar al otro árbol, el pehuén macho, del cual se sentía emparentado.

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/08/el-pehuen.html

martes, 2 de marzo de 2010

PACHACAMAC


Pachacamac (en quechua: Pachakamaq, Soberano del mundo) era una re-edición de Viracocha, el cual era venerado en la Costa Central del Imperio Incaico.

Era conocido como el dios de los temblores, y su culto hizo un aparente sincretismo con el actual Señor de los Milagros, el cual - según la historiadora María Rowstoroski - tiene rasgos de esta antigua divinidad.


lunes, 1 de marzo de 2010

PACHA MAMA

Foto de www.pachakuti.org/


La Pacha Mama (en quechua: Pacha Mama, Madre Tierra) era la encargada de propiciar la fertilidad en los campos.


Esta deidad era muy considerada porque de ella se extraía, la papa, la yuca, el olluco, etc.


Aún hoy se la festena en el solticio de invierno el primer domingo de agosto.

martes, 16 de febrero de 2010

EL DORADO




En la aldea de Guatavitá, enclavada en lo que más tarde fue Nueva Granada, se practicaba desde tiempos muy remotos un extraño rito.

En un día determinado, uno de los jefes del poblado desnudaba su cuerpo y lo untaba cuidadosamente con una sustancia pegajosa. Seguidamente se cubría de pies a cabeza con una fina capa de purísimo oro molido, que, adherido a su piel, le daba un aspecto extraordinario.

Éste era el "hombre dorado".

Se aproximaban a él sus compañeros, y, entre ceremonias, le conducían a las orillas de un lago próximo y le colocaban sobre una balsa.

Impulsaban vigorosamente la almadía hasta llegar al centro del gran lago.

En aquel momento, el “hombre dorado” saltaba al agua y dejaba que se desprendiera de su cuerpo aquella refulgente y magnífica vestidura.

Sobre las aguas del lago aparecía una hermosa mancha dorada, que lentamente se hundía hasta desaparecer.

Luego,los hombres regresaban, después de concluir su mágico ofrecimiento, que debía atraer los beneficios divinos sobre la aldea.

Es de suponer que a estas misteriosas prácticas acompañaría un minucioso ritual que desconocemos, debido a que cuando los españoles tuvieron por vez primera conocimiento de tal ceremonia (1527), hacía ya unos 30 años que los sanguinarios indios Muysca, de Bogotá, habían exterminado a los pacíficos habitantes de Guatavitá.

A pesar de la extensión mítica que alcanzó la tradición de El Dorado, señuelo de la audacísima codicia de los españoles, hoy se defiende documentalmente la categoría histórica de esta narración, si bien se admite que, con posterioridad, sufrió deformaciones y variantes que justifican, por ejempor, la un poco absurda contracción de la palabra El dorado, en lugar de "El hombre dorado".

Arrojado de su lugar de origen, el mito erró de un punto a otro, alterándose y confundiéndose con otros semejantes.

Poco a poco, ya no era un “hombre dorado”, sino una tribu de oro.

Y, finalmente fue un país de ensueño: El dorado.

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/10/la-laguna-de-guatavita-y-el-dorado.html

jueves, 11 de febrero de 2010

QUEMA DEL PUCLLAY

Foto: Alfonsina Barrionuevo.

Miércoles de ceniza: QUEMA DEL PUCLLAY

Antiguamente el Miércoles de cenizas, se daba por terminado el carnaval, que la liturgia cristiana marca el entierro del Pucllay y el comienzo de la cuaresma.


Actualmente, y por conveniencias comerciales se da por terminado un fin de semana, en el cual se procede a la quema del Pucllay, colgado de un alambre, este muñeco andrajoso y relleno de paja, pacote y cuetes, arde desde los pies hasta su cabeza, con estruendos de la pirotecnia, mientras la viuda, de luto riguroso, llora en largos lamentos su infortunio, esta nueva figura que aparece en escena, "la viuda", en realidad representa al gentío que manifiesta la pena de la culminación de las fiestas del carnaval.


El Pucllay


Eric Borman afirma que: "...Pucllay no es una deidad o un ser mitológico como lo supone Adán Quiroga. Es simplemente un personaje disfrazado de una manera especial, que divierte con sus chistes y sus bufonadas.

Es el arlequín de los indios.

El Pucllay es el inspirador de la embriaguez y el gozo...".

Pucllay, según Torres Rubio significa jugar, representa al viejo alegre campesino y del cual suelen hacerse imágenes o muñecos pintados y andrajosos que se lo pasea por todos lados donde hay fiesta.

Este Baco indígena al cual se achaca toda la culpa o pecado del carnaval, en Santiago del Estero se lo denomina "Kacharpaya".

Pasado seis días de su comienzo, llega el día del "entierro del carnaval", donde el Pucllay se lo quema o se lo entierra.


Quiroga dice: “...es el héroe del carnaval. La gente hace muñecos de trapo que figura un viejo ridículo bonachón, de cabeza encanecida, en extremo andrajoso, como que no vive sino en orgías. Todos echan almidón en la cara del dios, del viejecito de trapo, con el cuello suelto como si no se pudiera tenerse de ebrio...”.

Por su parte Carlos Villafuerte en su libro "Voces y Costumbres de Catamarca", analiza al Pucllay, como la encamación de la fiesta del carnaval algo así como el dios de la fiesta. Se celebra cantando y bebiendo.




sábado, 6 de febrero de 2010

LA ANATA, CARNAVAL ANDINO


El Carnaval Andino se realiza siete semanas antes de Semana Santa.


La anata aymara (que empieza y termina un domingo), más conocida como carnaval, es una de las festividades más difundidas en la comunidad andina. Esta celebración está íntimamente ligada a las chacras pues se rinde culto al padre de ella ispallanaka.

La festividad se mezcla de concepciones cristianas.


La personificación del carnaval en un viejo o una vieja (ño carnavalón), la festividad con música de tarkas (que sólo puede ser tocada en épocas de lluvias), serpentinas y challa.


Anata Aymara


"La ch'alla de la Pachamama"

El mundo andino está organizado principalmente por el tiempo de producción agrícola de la papa. Dicho tubérculo andino significa la misma vida para los aymaras y es uno de los pilares que sustenta su sistema social, muy relacionado con el respeto a la naturaleza. Toda esta cosmovisión se traduce en la celebración de la fiesta aymara del Anata o juego en la traducción aymara.


El Anata o "juego" ritual agrícola se realiza en época de Jullapacha o lluvias. Para los aymaras es el tiempo femenino, tiempo de la Paxsi Mama (Luna) y de la Pachamama.

Todos los ritos están dirigidos a las sayañas y aynoqas de la papa, la quinua, la arveja y todo lo que en este tiempo esté floreciendo.


El Anata comienza el 2 de febrero, día de la Virgen de la Candelaria, con la bendición de los productos agrícolas y fundamentalmente de la papa.


Todas las comunidades andinas se reúnen este día para agradecer simbólicamente a la Pachamama por la primera cosecha que se realizará después del Anata.


En la celebración se agradece la generosidad de la Pachamama y la papa con el ritual de la Ch'alla, en la que se usa azúcar, alcohol, flores, mixtura y vino.


A partir de esta celebración la producción agrícola, la vida y la muerte de las familias aymaras está sellada. Por ello esta fiesta es un ritual muy importante en el plano simbólico de la fertilidad, tanto de la actividad agrícola como la de los animales domésticos.


Después de la fiesta de La Candelaria, los comunarios y el sindicato se preparan para recibir a los Achachilas y a la Pachamama que cohabitan en los parajes, el campo, la casa y en los animales. Los preparativos se hacen en la familia, hay que estrenar ropa nueva, hay que visitar a los padrinos, a los compadres, hay que ir a la ciudad a comprar la mixtura, confites, serpentina, alcohol, vino, azúcar, frutas, globos para los niños.


Las autoridades se preparan para reunirse en comunidad, ch'allar la escuela, las carpas solares, el puesto médico, todo lo que es de la comunidad.


En algunos pueblos, se organizan prestes entre los comunarios y los familiares que viven en la ciudad. Los hermanos, los tíos, los padrinos que un día salieron a la ciudad de El Alto a buscar trabajo o se convirtieron en comerciantes prósperos o simples empleados de Estado.


La fiesta del Anata es un puente que restablece los lazos culturales con el rito y la familia.


Jisk'a Anata:


El Jisk'a Anata (juego pequeño) es el que se realiza en familia el domingo y lunes de carnaval, días dedicados a restituir los lazos familiares.


Es decir, hay que ch'allar las sayañas de la familia, los animales, las herramientas, la casa, etc.

También en algunos casos se realizan visitas entre familias; los ahijados van donde sus padrinos muy temprano y les agasajan en medio de juegos.


Bailan, toman, degustan manjares de la época y algunas veces t'iqanchan (adornar o marcar) con lanas de colores a los animales.


Este día en el lugar más vistoso de la casa se coloca una wiphala blanca, como mostrando a toda la comunidad que están celebrando el Jisk'a Anata.


Jach'a Anata:


En el Anata hay un día de festejo para el pueblo.


Las comunidades tanto de Alasaya (arriba) y Masaya (abajo) se reúnen en el taipi (centro) en la Marca (pueblo).


Los dirigentes del sindicato, al mando del Jilaqata, se reúnen con sus representados. Se organizan juegos deportivos entre comunidades, la ch'alla de la escuela, la posta sanitaria, las carpas solares, todo aquello que pertenece y sirve a la comunidad.


Para el Jach'a Anata llegan los residentes de la ciudad con una comparsa de los ch'utas. Son recibidos por las autoridades comunales. Luego pasan a festejar y adornar a las autoridades con phillos (adornos de pan, pasanqallas y frutas que se colacan en el cuello del Jilaqata y Mama T'alla), serpentinas, mixtura; y bailan durante varios días, animados con banda de cobres, pinquillos, tarqas y moceños.


El Anata es tiempo de florecimiento de los productos agrícolas, en agradecimiento a la Pachamama (tierra), por eso también se realizan libaciones, se adornan las chacras y se baila y danza alegremente alrededor de las siembras.


La palabra Ch'alla es un término aymara que quiere decir "echar".


En este sentido, es una acción de esparcir, rociar elementos simbólicos tradicionales sobre la tierra como ser bebida espirituosa, coca, flores, frutas, etc.


Desde tiempos inmemoriales, en el Anata los aymaras realizan la ch'alla de las chacras, los ganados, las herramientas, en solemne pago a la Pachamama y los Achachilas por su protección y sus bendiciones.


Cacharpaya o Tentación:


La despedida o cacharpaya es el próximo domingo después del Anata. Es conocido también como domingo de tentación, pues, según se dice, despierta la tentación de robarse una warmi (mujer), para jaqicharse (hacerse de familia).


Todos salen bailando al cerro más alto llamado Munaypata (cerro del amor), allí las tawaqos (mujer joven) son tentadas por los waynuchos (joven soltero) para irse a su uta (casa).

Es el tiempo propicio para contraer nupcias, para la fertilidad y tener hijos.


Con el Anata se despide el período de lluvias, y se retorna al círculo de siembra y cosecha.



Por David Mendoza

Fuente: http://www.bolivia.com/empresas/cultura/Fiestas_Tradicionales/Anata_aymara.asp


http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/06/la-cacharpaya.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/01/la-cacharpaya-danza.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/03/la-cacharpaya.html

lunes, 25 de enero de 2010

EL RITO DE URKUPIÑA.

Al huir Kawillaka de Cuniraya, salto desde un acantilado a un lago donde quedó convertida en piedra. Dos rocas de formas humanas así lo atestiguaron.

El hecho de su petrificación convirtió a Kawillaka en una nueva Pachamama.


Entonces el dios Cuniraya Huiracocha ordenó a su hijo el Inca realizar un culto en honor a su amada, durante los días de agosto en que el calendario agrícola andino fija el tiempo para la preparación de la siembra.


El rito consistía en una carrera de “llamas cerreras” que eran arriadas por sus amos hasta la cúspide de una colina, posiblemente el actual Calvario de Urkupiña.





Este juego llegó a Cochabamba a través de los mitimaes durante el reinado del inca Huayna Cápac.


Se dice que los mayores devotos de la deidad Kawillaca eran los comunarios de Tapacarí, Ayopaya y Quillacollo, quienes llegaban hasta el cerro de Cota con sus mejores llamas cerreras para competir en honor a esta diosa de la fertilidad.


Cuando la llama más ágil y veloz llegaba a la punta del cerro, todos gritaban: ¡orkho paiña, orkho piña!: “Ya llegó al cerro, al cerro llegó”.


Luego entonces la llama triunfante era sacrificada en honor a estos dioses propiciadores.


Cuando llegaron los españoles a estas fértiles tierras, les fue muy difícil suplantar en el santoral católico el culto de la hermosa Kawillaka y a su niño engendrado por el fecundo dios Cuniraya Huiracocha.


Nota:

URKUPIÑA: Orqhopiña! ¡Orqhopiña! … significa.

¡Vengan a verla, ya está en el cerro, ya está en el cerro!Urqu s. Cerro, monte, montaña. adj. Macho de los animales.

Piñas s. adj. Cautivo, prisionero, preso.


Continuación de Cuniraya Wiraqocha y Kawillaka
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/10/cuniraya-wiraqocha-y-kawillaka.html

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/08/cuniraya-y-cahuillaca.html

http://compartiendoculturas.blogspot.com/2009/08/cuniraya-y-cahuillaca-continuacion.html



martes, 12 de enero de 2010

WARACHICUY


Es un rito de iniciación o fiesta de imposición de “waras” -insignias de madurez y aptitud-, que se celebraba cada año en fechas fijas o cuando al Estado le interesaba declarar aptos para la guerra, el matrimonio y las funciones públicas; a los jóvenes de la nobleza que ya tenían edad.

Este rito de paso de la juventud a la madurez se hacía a través de rigurosas pruebas físicas de destreza, valor y habilidad que iban a jerarquizarlos en su futura vida militar o excluirlos de ella.

Como filosofía ancestral, expresa la vivencia y preparación de los jóvenes inkas para gobernar en el imperio del Tawantinsuyu cuando era imperativo tener el soporte de hombres bien formados física y mentalmente.

El éxito militar y la disciplina social de los inkas se habría logrado mediante la aptitud competitiva y triunfal del Warachikuy, que era un rito sagrado y por lo tanto un compromiso que debía ser honrado.


La palabra Warachikuy se deduce de wara, que es un pañete o pantaloneta solo para el hombre que merecía ponérselo. Le pertenecían todas las demás insignias, honras y dignidades que entonces y después, en paz y en guerra se le podían dar y reconocer.

El Warachikuy, marcaba la entrada de los muchachos a la plenitud viril, aptos para ejercer ocupaciones y funciones de hombres adultos.

El warachicuy viene a ser la fiesta del Cápac Raymi o Hatun Raymi. Se realizaba cada uno o dos años, y tenía lugar en el solsticio de verano en el mes de Diciembre (alrededor del 21 de diciembre en el hemisferio sur), en honor al dios supremo llamado Wiracocha, Pachacámac o Pachayacháchic, quien era considerado el creador.

Para algunos autores esta ceremonia era la principal del imperio siendo más importante incluso que la fiesta del Inti Raymi. Como expresa M. Martín (2005: 10) "Tal vez se pueda deducir que la principal de todas sería el warachicuy, la fiesta establecida para proclamar nuevos orejones".
Sobre los orígenes de esta fiesta, existen indicios para afirmar que esta no era exclusiva del Cápac Raymi, ni de los incas. Es posible que hayan estado relacionadas desde tiempos preincaicos con ritos asociados a la domesticación de camélidos. Molina (1989: 106)

Joseph Bram (1977: 100), citando a Valcárcel menciona que esta celebración tiene como "objetivo principal […] que los jóvenes sean reconocidos por todo el Imperio como señores e hijos del Sol, y que desde ahí en adelante habían de ser temidos y respetados por los de aquella ciudad del Cuzco y por todas las ciudades de la tierra".

Autores como Molina, (1959: 62) según su análisis sobre la palabra warachicuy nos menciona que "es una reunión de personas para la imposición de los primeros pañetes que usan los hombres; entendiendo como huara a pañete que envolvía la cintura, cayendo hacia la parte media de los muslos inferiores y chicuy no es una palabra conocida, y es posible que derive de una de estas voces: chucu que es un sombrero o gorro, tal vez por la costumbre de completar con él la vestimenta o de chiqui que quiere decir peligro.

Esta última dicción es más significativa. Entonces el warachicuy sería la fiesta o ceremonia para evitar los peligros […]. También se puede deducir por la traducción que algunos vocabularios hacen del warachicuy una reunión de personas para la imposición de huaras y chicuy equivale a reunión".


La ubicación de esta fiesta la puede dar M. Martín (2005: 12). Donde expresa que "esta celebración se concentraba en el estricto radio de dos leguas (10 Km, Aprox.), correspondiente al ámbito espacial del Cuzco. […]

No obstante, es interesante señalar que, pese a estar comprendidos en el ámbito geográfico de las dos leguas, los principales momentos del rito […] tienen lugar fuera del núcleo urbano sagrado propiamente dicho, concentrándose en torno a los cerros Huanacaure y Anahuarque" (principales centros de adoración de los Incas el cual autorizaba las actividades de la celebración). La ubicación del "cerro Huanacaure es de aproximadamente 11 Km. de la ciudad de Ahúcha Pata a 3.900 m.s.n.m." (2005: 13). Cabe mencionar que Lima la capital de la república del Perú está ubicada a 150 m.s.n.m.

Esta gran fiesta reunía jóvenes atletas de sangre real, familiares, amigos y público en general, los cuales venían de los diferentes suyos (regiones) hacia la capital del imperio llamada Cuzco, mostrando gran alegría por todo el Tawantinsuyo, realzando la honra y majestad para los Incas.

Como lo afirma BRAM citando al Inca Gacilaso (1997: 100): "todas las naciones que vivían en la ciudad, y los curacas que vinieron a hallarse en la fiesta, entraron por sus cuadrillas, cada una de por sí, con diferentes instrumentos de tambores, trompetas, bocinas y caracoles, conforme a la usanza de sus tierras, con nuevos y diversos cantares, compuestos en su propia lengua, en loor de las hazañas y excelencias del capitán general Cápac Yupanqui y del príncipe, su sobrino, Inca Yupanqui […]. En pos de los vecinos y cortesanos entraron los soldados de guerra, con sus armas en las manos, cada nación de por sí, cantando también ellos las hazañas que sus Incas habían hecho en la guerra […]. En pos de la gente de guerra iban los Incas de la sangre real, con sus armas en las manos, así los que salieron de la ciudad como los que venían de la guerra, todos igualmente compuestos, sin diferencia alguna, porque cualesquiera hazañas que pocos o muchos Incas hiciesen, las hacían comunes de todos ellos, como si todos se hubieran hallado en ellas."
Como señalamos anteriormente este esfuerzo que los jóvenes atletas hacían se veía motivado por la presencia de los seres queridos, amigos y público en general, por lo que la ubicación de estos estaba presente en las diferentes pruebas, siendo ellos los alentadores al esfuerzo físico de sus atletas. Cuenta el Inca Garcilazo de la Vega que les decían "[…] que eligiesen por lo menos reventar, antes que desmayarse en la carrera".

domingo, 10 de enero de 2010

LA CACHARPAYA, DANZA






La cacharpaya es una danza colectiva, de recorrido, de formación en hilera tomada de la mano. En algunos lugares es danza de pareja mixta, tomada del brazo, manteniendo siempre figuras de caracol, círculos y formas serpenteadas.


Pertenece a la familia del género huayno. De tal manera, que es muy probable que su origen sea precolombino. Se baila preferentemente en valles, precordillera y altiplano de la I y II región (Tarapacá y Antofagasta).

La cacharpaya goza de plena vigencia social.



Su texto tiene forma variable aunque predomina la cuarteta octosilábica con estribillos intercalados:

Carnaval ya se está yendo
Ay triste mi corazón
Que trabajo estoy pasando
Corazón alegre




Posee un metro rítmico binario de 2/4, con intercalación de compases de 3/4. Instrumentos que tradicionalmente han intervenido en su ejecución son: siku, zampoña o laka; tarkas, lichiguayos, quenas, mandola y bombo. También en algunas ocasiones se acompaña de bronces como trompetas, trombones, bombardinos, además de bombo, caja y acordeón.


En algunos casos se interpretan solos de quenas sin propósitos coreográficos. Los bailarines cantan al bailar en estilo responsorial.

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domingo, 3 de enero de 2010

LA ÑUSTA



La Ñusta, en la cosmovisión andina es una joven, virgen, una doncella, símbolo de la tierra aún no fecundada, no sembrada.



La Ñusta en el Tawantinsuyo gozaba de consideración y respeto, porque constituía parte esencial para la reproducción social, cultural y biológica.


Era el centro de la organización política.


La Ñusta elegida era el núcleo de la administración tanto política como económica y por esa función tenía sus ritos, elección y ceremonias en el Inti Raymi.


Era el símbolo de la Pachamama, sin ella no había producción ni reproducción cultural.


De ahí nace el símbolo: Ñusta/mujer/tierra, Ñusta/mujer/semilla y mujer/madre, expresada simbólicamente es comparada a: madre/tierra y tierra/vida.


Ñustas: espíritus femeninos que cuidan de los animales y las plantas. Viven también en los cerros o en algunas partes de extrañas características.


Ñusta Princesa o doncella. Representa la primavera, época en la que se prepara para echar las semillas.

lunes, 21 de diciembre de 2009

CALCURÁ


Ciertas piedras y especialmente la que los originarios llaman MELIMILLA (cuatro oros). Se conocen algunas en el Neuquen como la que existe en los caminos que parten de San Martín de los Andes a Chile y del Lago Lacar hacia Huahum.


Esta piedra es negra y aurífera, pero incluyen en la denominación a otras que poseen cavidades naturales aprovechadas por los viajeros para depositar pequeñas ofrendas en bolsitas que contienen azúcar, sal, yerba, pan… y a veces monedas.


Creen firmemente que la CALCURÁ tiene en su interior el alma de un brujo aprisionada y que como es de naturaleza perversa, el caminante debe brindarle tributos, la ofrenda se completa con un rezo. Uno de los más conocidos dice así:


"PIEDRA MELIMILLA, dejame pasar te lo ruego y te tengo esta luz encendida, para ti la tengo,

dejame pasar, soy amigo sincero, no mato, no robo animales, vengo de buen padre y bien sabe la MACHI quien soy, dejame pasar que te traeré un regalo de Chile"

Fuente: Diccionario de Mitos y Leyendas http://www.DiccionarioDeMitos.com.ar/ (Con la colaboración de J.A.Barrio)


domingo, 25 de octubre de 2009

CUNIRAYA WIRAQOCHA Y KAWILLAKA


En la zona de Cotapachi vivía Kawillaka, una diosa de asombrosa belleza de quien los dioses mayores y menores, Huacas y Huillcas, perdidos de amor estaban.

Un dios particularmente prodigioso y hábil transformista de nombre Cuniraya Huiracocha, se fijó en ella enamorándose con pasión casi humana, y la deseó irremediablemente.

Kawillaca, que nunca se había dejado tocar por un hombre, tejía bajo la sombra protectora de un árbol de lúcumo.

Entonces, se dice que Cuniraya Huiracocha, sabio como era, se subió a aquel árbol convertido en pájaro y allí encontró un fruto maduro donde puso su esperma haciéndolo caer delante de ella.

Ella, sin vacilar, atraída por el suculento fruto, lo engulló contenta.

Se dice que a los nueve meses dio a luz como toda mujer. Así parió, virgen como se hallaba.

Durante más o menos un año crió sola a su hijo, preguntándose siempre quién sería el padre.

Cuando el niño comenzaba a caminar a gatas, convocó a todos los dioses mayores y menores para que pudiera identificarse al progenitor.

Cuando llegaron al lugar donde residía Kawillaca, todos los huacas y huillcas, muy enamorados, querían atribuirse la paternidad.

Ante la dificultad de resolver la incógnita de la paternidad, Kawillaca decidió soltar a la wawa dejando que el niño reconozca a su padre por sí mismo, a quien se le dirigiría gateando para subirse en su regazo.

Y así lo hizo, pero cuando la doncella vio que el padre elegido por el niño era el andrajoso del rincón, ella exclamó: “Ay de mí ¿cómo he podido yo dar a luz el hijo de un hombre tan miserable?” y huyó con el niño rumbo a una laguna.

Entonces Cuniraya Huiracocha dijo: “¡Enseguida me ha de amar!” y, vistiéndose con un traje de oro, empezó a seguirla. “Hermana Kawillaca”, la llamó, “mira hacia aquí, ahora soy muy hermoso”, y se irguió iluminando la tierra.

Pero Kawillaka no volvió el rostro hacia él.

Con la intención de desaparecer para siempre por haber dado a luz el hijo de un hombre tan horrible y sarnoso, se dirigió hacia un lago y llegó al sitio donde, en efecto, todavía se encuentran dos piedras semejantes a seres humanos.

El hecho de su petrificación convirtió a Kawillaka en una nueva Pachamama.

Entonces el dios Cuniraya Huiracocha ordenó a su hijo el Inca realizar un culto en honor a su amada, durante los días de agosto en que el calendario agrícola andino fija el tiempo para la preparación de la siembra.

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domingo, 20 de septiembre de 2009

EL KERO INCA

Kero incaico


El kero inca o Quero es un antigua cerámica andina que era utilizado como recipiente para beber líquidos como el alcohol, o más específicamente, la chicha. Generalmente está recipiente esta hecho de metal o de madera, es utilizado tradicionalmente en las fiestas andinas actualmente.

Se refiere a menudo como qeru, Quero o Kero.

Los Keros andinos se utilizaban con frecuencia por los Incas en importantes ceremonias religiosas, y eran generalmente decoradas con lujo y pintado a mano los diseños geométricos que siguen a las técnicas tradicionales de alfarería. Otros, sin embargo, pueden ser pintados con escenas narrativas que podrían ser acontecimientos históricos.


Fue, también, otra forma de la cerámica incaica que fue tomada, a su vez, de culturas anteriores, específicamente de la cultura Tiahuanaco.

- El kero tiahuanaquense se fabricaba principalmente de madera o de arcilla rematado en bordes de madera.

Consiste en un gran vaso, cuyos lados son casi perpendiculares en la mitad inferior de su altura. Luego van ensanchándose gradualmente hasta su borde superior, cuyo diámetro alcanza el doble del de la base.

Algunos tienen una acanaladura horizontal por dentro, que se refleja en un borde hacia afuera. Unas veces este reborde esta en el centro de la vasija, otras algo más arriba o abajo. Suele también llevar, el Kero, modelada una cabeza de puma o de ave, o, también un rostro humano

- El kero Incaico fue un vaso ceremonial de madera y cuyo uso persistió hasta muy entrado el proceso colonial. Su fabricación se hizo en base a maderas duras y resistentes como la chonta y el guayacán.

"Los asuntos o temas puestos en la ornamentación por los artistas pintores se refieren a representaciones relevantes de la vida incaica; existen keros que debieron haber sido usados por las altas jerarquías del imperio, en los que figura el Inca, con bellas vestimentas y tocados, con altos ramilletes de vistosas plumas sobre la mascapaycha imperial, seguido de orejones y gente de guerra; coyas y ñustas protegidas por quitasoles vistosos, sostenidos por jorobados; en el cielo cruzan las aves simbólicas, el cóndor, el corequenque; hay campos con los emblemas; fortalezas, soldados con diversas indumentarias, arqueros antis "... "En los vasos de la serie bucólica, que podrían haber sido destinados a jerarquías más numerosas por ser el incanato esencialmente agrícola, las tiernas escenas expresan la corriente alegre de la vida del campo en las variadas faenas de la siembra, cultivo y cosecha"... "La siembra con el arado de pie, con la pesada taclla, por hombres fuertes ayudados por mujeres, y las sembradoras que van depositando el grano con unción sagrada como en un rito".

El Kero incaico contiene valor esencial en el encuentro de su forma y en la ornamentación pintada con tanto acorde y carácter que le hacen especialísima obra de arte, además de contener el ritmo de una vida que fue muy elaborada, esforzada y de poderoso acento plástico"
(José sabogal. Cit. en "Enciclopedia ilustrada del Perú. T.3. pág 1093)

- El Kero colonial sigue los lineamientos de los anteriores con la diferencia que su superficie lisa, no escultórica, esta pictografiada con figuras geométricas, triángulos, rectángulos, líneas escalonadas y algunas figuras de personajes estilizados.

Nota
Mascapaycha = Borla, insignia del inca.
El corequenque (o caracara cordillerano) fue un ave venerada por los incas, quienes confeccionaban coronas con las plumas de su cola.


http://www.lahistoriadelperu.com/2010/03/ceramica-inca-kero.html
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2010/10/la-chicha-o-azua.html

martes, 8 de septiembre de 2009

EL TATÚ Y SU CAPA DE FIESTA

EL TATU Y SU CAPA DE FIESTA. [1]

(Mito Aymará Bolivia)


Las gaviotas andinas se habían encargado de llevar la noticia hasta los últimos rincones del Altiplano. Volando de un punto a otro, incansables, habían comunicado a todos que cuando la luna estuviera brillante y redonda, los animales estarían cordialmente invitados a una gran fiesta a orillas del lago.


El Titicaca se alegraba cada vez que esto sucedía.


Cada cual se preparaba con esmero para esta oportunidad. Se acicalaban y limpiaban sus plumajes y sus pieles con los mejores aceites especiales, para que resplandecieran y todos los admiraran.


Todo esto lo sabía Tatú, él quirquincho, ya había asistido a algunas de estas fastuosas fiestas que su querido amigo Titicaca gustaba de organizar. En esta ocasión deseaba ir mejor que nunca, pues recientemente había sido nombrado integrante muy principal de la comunidad. Y comprendía bien lo que esto significaba... Él era responsable y digno. Esas debían haber sido las cualidades que se tuvieron en cuenta al darle este título honorífico que tanto lo honraba. Ahora deseaba íntimamente deslumbrarlos a todos y hacerlos sentir que no se habían equivocado en su elección.


Todavía faltaban muchos días, pero en cuanto recibió la invitación se puso a tejer un manto nuevo, elegantísimo, para que nadie quedara sin advertir su presencia espectacular. Era conocido como buen tejedor, y se concentró en hacer una trama fina, fina, a tal punto, que recordaba algunas maravillosas telarañas de esas que se suspenden en el aire, entre rama y rama de los arbustos, luciendo su tejido extraordinario. Ya llevaba bastante adelantado, aunque el trabajo, a veces, se le hacia lento y penoso, cuando acertó a pasar cerca de su casa el zorro, que gustaba de meter siempre su nariz en lo que no le importaba.


Al verlo, le preguntó con curiosidad que hacía y este le respondió que trabajaba en su capa para ponérsela el día de la fiesta en el lago, el zorro le respondió que como iba a alcanzar a terminarla si la fiesta era esa noche. El quirquincho pensó que había pasado el tiempo sin notarlo.


Siempre le sucedía lo mismo... Calculaba mal las horas... Al pobre Tatú se le fue el alma a los pies. Una gruesa lágrima rodó por sus mejillas. Tanto prepararse para la ceremonia... El encuentro con sus amigos lo había imaginado distinto de lo que sería ahora. ¿Tendría fuerzas y tiempo para terminar su manto tan hermosamente comenzado?


El zorro captó su desesperación, y sin decir más se alejó riendo entre dientes. Sin buscarlo había encontrado el modo de inquietar a alguien...y eso le producía un extraño placer. Tatú tendría que apurarse mucho si quería ir con vestido nuevo a la fiesta. Y así fue. Sus manitos continuaron el trabajo moviéndose con rapidez y destreza, pero debió recurrir a un truco para que le cundiera. Tomó hilos gruesos y toscos que le hicieron avanzar más rápido. Pero, la belleza y finura iniciales del tejido se fueron perdiendo a medida que avanzaba y quedaba al descubierto una urdimbre más suelta. Finalmente todo estuvo listo y Tatú se engalanó para asistir a su fiesta. Entonces respiró hondo, y con un suspiro de alivio miró al cielo estirando sus extremidades para sacudirse el cansancio de tanto trabajo.


En ese instante advirtió el engaño... ¡Si la luna todavía no estaba llena! Lo miraba curiosa desde sus tres cuartos de creciente...


Un primer pensamiento de cólera contra el viejo zorro le cruzó su cabecita. Pero al mirar su manto nuevamente bajo la luz brillante que caía también de las estrellas, se dio cuenta de que, si bien no había quedado como él lo imaginara, de todos modos el resultado era de auténtica belleza y esplendor. No tendría para qué deshacerlo. Quizás así estaba mejor, más suelto y aireado en su parte final, lo cual le otorgaba un toque exótico y atractivo. El zorro se asombraría cuando lo viera... Y, además, no le guardaría rencor, porque sido su propia culpa creerle a alguien que tenía fama de travieso y juguetón. Simplemente él no podía resistir la tentación de andar burlándose de todos... y siempre encontraba alguna víctima.


Pero esta vez todo salió bien: el zorro le había hecho un favor. Porque Tatú se lució efectivamente, y causó gran sensación con su manto nuevo cuando llegó, al fin, el momento de su aparición triunfal en la fiesta de su amigo Titicaca.


[1] Fuente: Cuentos y Leyendas Americanas.



sábado, 22 de agosto de 2009

CUNIRAYA Y CAHUILLACA


Cuentan que en tiempos muy antiguos, Cuniraya Huiracocha se convirtió en un hombre muy pobre, y andaba paseando con su ropa hecha harapos, y sin reconocerlo algunos hombres lo trataban de mendigo piojoso.


Pero Cuniraya Huiracocha era el dios del campo. Con solo decirlo preparaba las chacras para el cultivo y reparaba los andenes. Con el solo hecho de arrojar una flor de cañaveral (llamada pupuna) hacía acequias desde sus fuentes. Así, por su gran poder, humillaba a los demás dioses (huacas) de la región.


Había una vez una mujer llamada Cahuillaca, quien también era huaca, que por ser tan hermosa, todos los demás huacas la pretendían. Pero ella siempre los rechazaba. Sucedió que esta mujer, que nunca se había dejado tocar por un hombre, se encontraba tejiendo debajo de un árbol de Lúcumo. Cuniraya que la observaba de lejos pensaba en una manera astuta de acercarse a la bella Cahuillaca. Entonces se convirtió en un pájaro y voló hasta la copa del Lúcumo, donde encontró una lúcuma madura a la que le introdujo su semen, luego la hizo caer del árbol justo al costado de donde Cahuillaca se encontraba tejiendo. Al verla se la comió muy gustosa y de esta manera la bella diosa quedó embarazada sin haber tenido relaciones con ningún hombre.


A los nueve meses, como era de esperarse, Cahuillaca dio a luz. Durante más de un año crió sola a su hijo, pero siempre se interrogaba sobre quién sería el padre. Llamó a todos los Huacas y Huillcas a una reunión para dar respuesta a su pregunta. Cuando supieron de la reunión todos los huacas se alegraron mucho, asistieron muy finamente vestidos y arreglados, convencidos de ser a los que la bella Cahuillaca elegiría. Esta reunión tuvo lugar en un pueblo llamado Anchicocha.


Al llegar se fueron sentando, y la bella huaca les enseñaba a su hijo y les preguntaba si eran los padres. Pero nadie reconoció al niño. Cuniraya Huiracocha también había asistido, pero como estaba vestido como mendigo Cahuillaca no le preguntó a él pues le parecía imposible que su hijo hubiese sido engendrado por aquel hombre pobre.


Ante la negativa de todos los preguntados de reconocer al niño, Cahuillaca ideó posar en el piso al niño, dejando que ande a gatas solo hasta donde se encuentre su padre. Hizo así, y el niño se dirigió muy contento donde se encontraba Cuniraya Huiracocha. Cuando su madre lo vio, muy encolerizada, gritó: "­Ay de mí! ¨Cómo habría podido yo dar a luz el hijo de un hombre tan miserable?" Y con estas palabras cogió a su hijo y corrió hacia el mar.


Entonces Cuniraya dijo: "¡Ahora sí me va a amar!" y se vistió con un traje de oro, y la siguió, llamándola para que lo viera. Pero Cahuillaca no volvió para mirarlo, siguió corriendo con la intención de arrojarse al mar por dar a luz el hijo de un hombre tan "horrible y sarnoso".


Al llegar a la orilla, frente a Pachacamac, se arrojó y quedaron convertidos, ella y su hijo, en dos islotes que están muy cerca a la playa.



jueves, 20 de agosto de 2009

EL QHAPAQ ÑAM



EL QHAPAG ÑAM O INKA ÑAM


A lo largo de la cordillera andina, desde Ecuador hasta la distante Mendoza, atravesando los más agrestes y variados paisajes, salvando vados abismales, cruzando pantanos, lagos, desiertos, altas cumbres y tupidas selvas, se dibuja sobre el paisaje una red de caminos de por lo menos 23.000 km de extensión.



Cuando los conquistadores ingresaron a las indómitas tierras andinas no pudieron evitar su admiración por la vialidad imperial de los Incas.


El cronista Cieza de León tras ingresar al Tahuantinsuyu comentó: "De Ipiales (Colombia) se camina hasta una provincia pequeña que ha por nombre Guaca y antes de llegar a ella se ve el camino de los Ingas tan famoso en estas partes como el que Aníbal hizo por los Alpes... Creo que si el emperador quisiere construir un camino real que se parezca al que va del Cuzco a Quito o que parte del Cuzco para ir a Chile, pese a todo su poder, no ha de lograrlo".


A fines del siglo pasado el incansable geógrafo explorador Alexander Humboldt se refirió a los caminos del Inca diciendo: "...tuvimos dificultad en el Altiplano de Pullall para conducir nuestras mulas cargadas a través del terreno pantanoso, mientras a nuestro lado divisamos extenderse los restos grandiosos del camino incaico con 20 pies de ancho. Cimentado estaba profundamente y empedrado con bloques labrados de pórfido negro. Cuanto he visto de calzadas romanas en Italia, en Francia meridional y España no era más imponente que estas obras de los antiguos peruanos. Hállanse según mis observaciones barométricas, a 4.000 m. de altura sobre el mar."



El Qhapaq ñan o Inka ñan (camino del Inca) era en realidad mucho mas que una simple vialidad que unía las diferentes geografías y ecosistemas del Tahuantinsuyu, representaba la presencia simbólica del poder y autoridad del Estado Inca, cuyo uso era exclusivo de sus miembros, existiendo un riguroso control mediante puestos de observación y vigilancia distribuidos de manera equidistante y conectados visualmente entre sí. Además, los Tampus o Tambos que eran los alojamientos para el Inca o los viajeros en misión oficial, como así también especies de depósitos donde se almacenaba comida, leña, forraje, ropas, armas y otros tantos productos necesarios para el incanato y su sistema de control estatal.


Los caminos incaicos fueron erigidos con una finalidad práctica en función del tráfico pedestre de hombres (entre los que se encuentran los conocidos chasquis o mensajeros) y animales, es decir las llamas, que con su capacidad de transportar entre 30 y 40 Kg en su lomo, eran muy utilizadas para el traslado de minerales y productos de toda índole entre diferentes regiones del imperio.

La arquitectura vial precolombina fue, es y será motivo de admiración tanto para legos como para científicos abocados a su estudio, ya que denota un profundo conocimiento del medio geográfico y el hombre.


A pesar de los miles de kilómetros en que se entretejen estos caminos arqueológicos existen similitudes constructivas que los hacen característicos y únicos. Donde el terreno era aplanado trazaban una recta perfecta, a veces de varios kilómetros como el caso de la recta de Tin Tin, actual ruta vehicular de los Valles Calchaquíes que fuera otrora camino precolombino; otro elemento distintivo fue el de unir dos puntos o localidades empleando la menor distancia posible, sin por ello olvidar u obviar la disponibilidad de agua y la menor inclinación del terreno. Las diferentes técnicas aplicadas a la construcción de estos caminos se adaptaban sobremanera a los viajeros, cuyo objetivo se orientaba a reducir a la mínima expresión el esfuerzo y desgaste físico. Un ejemplo de ello lo podemos apreciar en algunas escaleras de cierta longitud, donde los peldaños tenían una leve inclinación del borde donde se pisa hacia abajo, dando lugar a un ángulo superior a los clásicos 90º de las escalinatas comunes, esta modificación de pocos grados facilita el ascenso y ahorra energía a los caminantes. Las rampas que descienden a las quebradas o que suben colinas por lo general no superaban los 20º de inclinación.


El alto grado de sofisticación constructiva está representado por los puentes fijos, puentes voladizos de madera o roca, puentes colgantes, puentes flotantes, escalinatas, cables carriles, rampas y enormes taludes o paredes artificiales construidas sobre precipicios y laderas abruptas, a fin de mantener la línea del camino y el nivel altitudinal.


"Si en los llanos el camino real se reduce a simple remoción de obstáculos, en los parajes pantanosos lo hallamos embaldosados con grandes lajas, en las laderas calzado con pirca y en los acantilados de roca viva labrado primorosamente, sea en forma de escalones sea en rampa suave que permite el desfile de llamas y hombres cargados" expresaba el cronista Garcilaso.


Por su parte Cieza de León dice: "...que era menester cavar por las laderas en peña viva para hacer el camino ancho y llano; todo lo cual hacían con fuego y con sus picos. Por otros lugares había subidas tan altas y ásperas que salían de lo bajo escalones para poder subir por ellos a lo más alto, haciendo entre medias dellos algunos descansos anchos para el reposo... por estas nieves y por donde había montañas de árboles y céspedes, lo hacían llano y empedrado...y en lo poblado, junto a él, había grandes palacios y alojamiento para la gente de guerra y por los desiertos nevados y de campaña había aposentos donde se podían muy bien amparar de los fríos y de las lluvias; y en muchos lugares como es en el Collao y en otras partes había señales de sus legua que llamaban tupus y una dellas es una legua y media de Castilla".


La Legua Colonial equivale a 6,3 km, esto quiere decir que un tupu serían 9,45 km. aproximadamente.


Muchas son las elogiosas citas de los cronistas, exploradores y científicos sobre esta vialidad precolombina, de la cual cabe a esta altura agregar que no fue exclusiva de los Incas, pues las grandes culturas andinas como por ejemplo los Mochicas ya las poseían, pero fueron los Incas quienes mejoraron y adaptaron lo existente, construyeron otro tanto donde fue necesario y potenciaron toda la red vial con un sentido geopolítico y logístico estatal asombroso, hecho que no deja de sorprendernos y causar admiración.


Autor: Lic. Christian Vitry

Fuente: http://www.antropologico.gov.ar/caminos.htm
http://compartiendoculturas.blogspot.com/2008/09/chasqui.html